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Full text of "Eien no hito"

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e  una  bibliotcca,  hast  a  que  Google  ha  dec  i  dido 
n Ifnea  libros  de  todo  el  mundo. 

T  de  dominio  pilblico.  El  que  un libro  sea  de 


Esta  cs  una  copia  digital  de  un li 

cscancarlo  como  parte  de  un  proyecto  que  pretends  que  sea  posible  descubrir  ei 
Ha  sobrevivido  tantos  anos  como  para  que los  derechos  de  autor  hay  an  expirado  y  el  libro  pase  a  & 
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^EVISTA 


DE 

SUD-AMERICA. 

ANAL£S  D£  LA  SOC 腿 D 

DE 

AMIGOS  DE  LA  ILUSTRACION. 


、、ち 
TOMO  IIL 


VALPARAISO  : 

IMPKENTA  DEL  UNIVERSO  DE  G.  HBLFMANN, 

1862" 


Harvar'^ 一-,,、 


や library 

r  •• 


Archibr'"  r-,..  Coolidge 


Clarf^ つ u-  -nard  Hay 
ん、 ,''' 'つ ' , i909. 


INDIGE  ALFABfiTlCO 


DE  LOS  AUTORBS  Y  MATERIAS  CONTENIDAS  EN  ESTE  TOMO. 

•  4 き  


Ahbbosoli,  Abistides: 

Organizacion  de las  escnelas  pri- 
marias,  42,  84, 170,  227,  266,  872 

Babros  Abana,  Diego: 

£1  padre  Helchor  Martinez   7 

Don  Francisco  A.  Pinto   212 

Don  Joaquin  Prieto   884 

Blanchbt,  Adbiako: 

Eetudios  sobre  ks  contribudo- 
Des  directas  1, 66 

Befonna  de  la  administracion  de 
jnsticia   682 

Blest  Gana,  Guillbrmo: 

AH.  B   610 

Poesias   686 

Bbuhnbb,  Juan: 

A  mi  moribundo  amigo  C.  Otto. 163 

Lo6  enigmas   220 

Empirismo  y  especulacion   872 

Camacho,  Juan  Vwjbnte: 

Un  banquero  como  hai  pocos...  841 

A  mi  hiji ta   620 

FrobemoB  de  nuevo   662 

Bolivar   627,  666 

Camacho,  Simon: 

Misdientes  …-. ん 221 

El  msfom   560 

(Ubbasgo  Albano,  Alejandro  : 

Programa  de  la  democracy  ara- 
gonesa   449 

Galto,  Daniel: 
La  hora  de  dolor   776 

Castillo,  Manuel: 
America   764 


Chacon  Bebnabis  : 

Cancion   68 

Campafia  de  Atauco  プ 4, 

144,  198,  806/426,  605,  618,  676 

La  armada  nacional   667 

Soneto   "718 

A  mi  hermaiio  Jacinto   ケ 52 

Revista  de  la  qninoena   687 

Chacon,  Jacinto: 

Jiro  de  la  educacion  en  Chile...,  577 
Literatura  sagrada   624 

Clebet,  Alfonso  : 

Luz  0  tinieblas   486 

GoRDOviSs,  Simon  : 

Fibula   746 

GOBPANCHO,  MaNXTEL  NiCOLAS: 

Poesias  in^tas  de  Ohnedo,  529,  647 

Diaz  Gana,  Bonifacio: 

Viaje  de  Gopiap6  a  Chanarcillo.. 

 105, 164 

Un  tipo  de  mujer   65S 

Dbbmadbtl,  a. : 

Descubrimiento^cientffico   746 

EcHENiQUE,  Juan  Ma&tik: 

A  America   464 

Fajahdo,  HebaoiiIo: 

La  xnnj^  ibandobada   298 

Fbiab,  Abtemok  : 

Supresion  de los  derechos  de  es- 
portacion   628 

Frias,  Felix: 

Las  ruinas  de  Mendoza  


REVISTA  D£  SUD-AMERIGA. 


84 

Gana,  Ionaoio  Luu: 

El  cabotaje  y la  marina  mercante  641 
Gonzalez  IUimundis,  Octavio: 

El  carbon  de  piedra   609,  714 

GuTiEBBEz,  Juan  Maria  : 

Poesiius  M   574 

Labriva,  Juan  Francisco: 

M^jico  y  Espaoa   468 

Lavalle,  Jos ま Antonio: 

O'Higgins,  marques  de  Osomo... 158 

Lopez,  Enrique: 

Apuntee  de  viaje  15,  861 

Vapores  para  Magallanes  129 

La  fieklsa  y la  verdadera  poUtica.  499 

Mabik  del  Solar,  Mebcedeb: 

Don  Manuel  Vicuna   694 

Duloe  68  morir   674 

Mabquez,  JosA  Abnaldo: 

Notas  perdidas   668 

MxNBBES,  Juan  Fbangisoo: 

Don  Jose  Tomas  Ovalle   457 

Mera,  Juan  Leon: 

La  Vfrjen  del  Sol.. 29, 117,  184,  261 
MiQUEL,  Manuel: 

La  iQstruccion  comercial  en  Chile,  618 
MuNOz,  Juan  Ramon  : 

La  Union  Americana  

 94, 177,  289,  821,  411, 705 

Crdnicas  de  la  quincena,  

 189,  442,  516,  667 

Palma,  Ricabdo: 

En  un  "bum  104 

Don  Juan  Maria  Gutierrez.  188,  267 

Dofia  Dolores  Yeintimilla   201 

Justos  y  pecadores   294 

Anales  de  la  Inquisicion  de  Li- 
ma 827,  885 

ArmonUs  del  destierro        854,  647 

Don  Gaudio  Hamerto  Gaenca.  • .  417 


Bespuesta   466 

Predestinacion   466 

Romance   622 

A las  annas 1  711 

Gronicasdela  quincena,  62,  814,  688 

Ramallo,  Mabiano: 

En  un  ilbum   285 

El  nardo   805 

A  Elena     898 

RoDBiouEZ,  Zobobabel: 

Era  mui  tarde  ya!   82 

La  Galle  Larga   279 

El  carro  de  la  vida   409 

Union  Americana   670 

BojAs,  Flobidob  : 

AlPacffico   602 

El  Liceo  de  Valparaiso   680 

Tapor6,  Fbakoi6go  de  Paula  : 

Don  Francisco  Balmaseda   785 

Tbuhbull,  David  : 

La  guerra  civil  en loB  Estadoe 

Unidos   267 

Inglaterra  y  Estadoe  iJmdoe   877 

Una  Madbe  : 

A  Gopiapo   69 

Hc^nenaje   484 

Aniversario  funebre   608 

Esoonde  tu  dolor   784 

Vicuna  Mackenna,  Benjamin  ; 

Don  Guillermo  Davie  Tapper....  686 

ViouNA  SoLAB,  Benjamin: 

A  Jertrudis   288 

Una  lagrima     410 

Historia  de  un  boton  de  rosa   647 

Soneto   761 

La  zambacueca  en  el  Teatro   22 

Historia  de  Italia   127 

Corona  funebre  del  Sr.  Linares, 

  888,  441, 477 

Nuestra  Bociedaa  ante  el さ upre- 

moGobiemo   489 


REVISTA  DE  SUD-AlMOA. 


aSo  II.  VALPARAISO,  NOVIEMBRB 10  DE  1861. W.o  I. 


(articulo  peimero^  ) 

SUMARIO. 一 Iniiiiencia  jeneral  de los  sistemas  de  hacienda. 一 La  parte  adminis- 
trativa  es  secundaria,  la  parte  legal  es lo  principal. 一 Defectos  del  sistema  ac- 
tual, l.o  Incertidumbre  de  las  rentaa  y  consecuencia  que  produce.  2.°  Las  con- 
tribaciones  indirectas  no  son  susceptibles  de  estension.  3.°  Son  mui  costosas 
4.0 Influyen  en  el  atraso  de  las  clases  pobres. 一 Veutajas  de  las  contribuciones 
directas. —— Cual  Bcria  la  materia  impoDible. 一 Medios  para  llegar  a  conocerla. 一 
Facilidades  para  llegar  a  realizar  una  reforma  en  ese  sentido. 一 El  mejor  medio 
para  preparar  la  opinion  puDiica  a  e»a  reforma. 

Cuando  las  sociedades  han llegado  a  un  cierto  grado  de  riqueza 
y  de  prosperidad,  su  rejimen  de  hacienda  es  no  solo  uno  de  los 
ramos  mas  importantes  del  servicio  publico,  sino  que  esta  llama- 
do  a  ejercer  al mismo  tiempo  una  poderosa  influencia  en  el  orden 
economico  y  moral ; en  efecto,  los  impuestos  contribuyen  a  desar- 
rollar  o  a  coartar  todas  las  fuentes  de  riqueza,  crean  un  sinnume- 
ro  de  oostumbres  ptiblicas,  esparcen  ideas  dejusticia  y  de  igualdad 
en  todas  las  clases  sociales :  pero  para  que  un  sistema  de  hacien- 
da pueda  llegar  a  ser  una  de  las  palancas  que  contribuyan  al  pro- 
greso  jeneral,  no  solo  hai  que  tomar  en  cuenta  el  perfecciona- 
miento  de  la  parte  administrativa^  sino  ante  todo  fijar  los  prin- 
ciples que  deben  servir  de  base  a la  parte  legal : pues  ^ide  que 
sirve  un  mecanismo  administrative)  que  percibe  economicamente 
y  sin  perjuicio  para  el  fisco  los  impuestos  y  que  da  garantias  de  m 
bnena  adrainistracion,  si  no  est^n  aquellos  repartidos  segun  las 
fortunas,  si  las  priucipales  fuorzas  productoras  del  pais  no  con- 

1 


2 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


.tribuyen  en  proporcion  de  8us  haberes  y  productos,  si  no  son  sus- 
ceptibles  de  estensioti o  restriccion  segun  las  necesidades  econo- 
micas  y  politkas  de  la  sociedad? 

Bajo  este  punto  de  vista  haremos  algunas  observaciones  jenera- 
les  al  rejimen  tributario  actual.  La  desproporcion  entre  las  ren- 
tas  de  las  aduanas  y las  de los  otros  ranios  de  entradas  fiscales 
y la  poca  importancia  que  se  da  a las  contribuciones  directas,  son 
los  dps  puntos  mas  notables  que  ofrece  el  estudio  de  nuestra  ha- 
cienda publica.  Basta  un  golpe  de  vista  sobre  el  cuadro  de  las 
rentas  jenerales  desde  1831 y  sobre  el  de  las  aduanas  desde 
la  misma  epoca  que  iios  ha  dado  la  Memoria  de  Hacienda  del  pre- 
sente  aiio,  para  conveucerse  de  la  regularidad  con  que  se  ha  con- 
servado  esa  desproporcion  ; los  vicios  de  ese  sistema  bajo  el  punto 
de  vista  de  los  intereses  del  Estado  son  niimei  oKos  y  graves. 

La  mayor  o  raeuor  importacion  de  productos  estranjeros  esia 
sometida  a  un  sinnumero  de  causas  accidentales,  frecxientes,  las 
mas  veces  imprevistas,  que  obran  eu  un  lapso  de  tiempo  mm  li- 
mitado,  someten  a  un  movimiento  constante  e  irregular  las  ren- 
tas fiscales  y  hacen  imposible  la  prevision  del  aumento  o  dismi- 
nucion  que  esas  causas  deben  ocasionar  ;  de  modo  que  la  incerti- 
dumbre  y la  variabilidad  es  el  caracter  dominante  del  impuesto 
que  forma  la  base  de  nuestro  sistema  rentistico,  la  crisis  que  pesa 
hoi  dia  sobre  el  pais  va  a  disminuir  el  consume  y  a  poner  en  mas 
eyidencia  las  funestas  conseciiencias  de  este  rejimen,  las  que  se 
ir&n  agravando  a  medida  que  el  progreso  vaya  aumentando  las 
necesidades  del  pais.  "Y  como  se  har&  frente  a  ese  deficit  f  No 
8er&,  no,  apelando  a  medios  estraordinarios,  tales  como  empresti- 
tos  o  nuevos  impuestos,  perjudiciales  casi  siempre,  pues  las  cir- 
canstancias  apremiantes  en  que  se  tiene  que  echar  mano  de  ellos 
hace  que  no  se  consulten  los  intereses  economicos  de  la  sociedad, 
ni  se  estudien  aquellos  con  la  madurez  suficiente  ;  a  mas  de  que, 
las  mas  veces  esos  medios,  creados  en  circuDstancias  estraordina- 
rias  y  como  medidas  transitorias,  se  trasforman  al  fin  en  impues- 
to8  ordinaries  y  permanentes. 

Ademas  un  sistema  de  hacienda  debe  de  ser  susceptible  no  solo 
de  reduccion  sino  tambien  de  estension,  sin  tener  que  acudir  a la 
creacion  de  nuevos  impuestos,  pues  las  necesidades  jenerales  de 
un  Estado  no  pueden  estar  siempre  sometidas  al  desarrollo  eco- 
nomico  de  la  sociedad,  y  a  veces  para  acelerarlo  se  necesita  exijir 
a  esta  sacrijficios  [)a8ajero8.  Nadie  desconoce  que 】os  impuestos  in- 


ESTUDIOS  SOBRE  LAS  CONTRIBUCIONES  DlRECTAtS.  3 

directos  no  tienen  esa  elasticidad;  en  efecto,  es  mui  dificil  conseguir 
un  aumento  de las  rentas  subiendo  o  bajando los  aranceles,  por- 
que  si  es  cierto  que  la  reduccion  de  los  derechos  trae  un  aumento 
en  el  consumo,  tambien  es  cierto  que  ese  aumento  no  es  sino  len- 
to y  gradual, y  ademas  ^quien  podrfi,  asegurar  (pie  el  esceao  llega- 
r&  al nivel  de  las  necesidades? 

No  vacilamos  en  creer  que  el  sistema  de  hacienda  basado  sobre 
los  productos  de  las  aduanas,  es  una  de  las  numerosas  causas  se- 
candarias  de  anarquia  que  aquejan  a  nuestras  republicas  ;  es  en 
las  epocas  de  ajitacion  y  de  incertidumbre  cuando  sus  rentas,  ba- 
sadas  sobre  la  importacion  ,  estan  llamadas  a  disminuir  por  falta 
de  segaridad  y  confianza :  el  Estado  est&,  asi,  a la  discrecion  del 
impuesto  y  no  el  impuesto  a la  discrecion  del  Estado. 

La  administracion  y la  recaudacion  de  las  contribuciones  in(H- 
rectas  son  mui  costosas,  esto  no  necesita  demostracion.  Algunas 
cifras  haran  ver  mejor  la  monstruoBa  desproporcion  que  hai  entre 
lo8  gastos  que  ocasionan  estas  y los  que  demandan  las  coDtribucio- 
nes  directas :  en  Francia  los  cuatro  impuestos  directos  cuestan  de 
HQ  3  a  un  4  p.§, lo  mismo  cuesta  en  Inglaterra  el  Income-tax, 
mientras  que  las  aduanas  y las  contribuciones  indirectas  sobre 
los  licores  cuestan  de  un 18  a  un  20  p. せ. 

Vamos  a  poner  mas  en  relieve  los、  defectos  de  este  impuesto, 
manifestando  como  contnbuye  a  mantener  nuestras  clases  pobres 
en  un  estado  de  atraso  y  de  inferioridad.  Los  derechos  de  aduana 
recaen  en  su  totalidad  sobre  el  conBumidor  en  proporcion  de  lo 
que  necesita  y  no  en  proporcion  de  sus  haberes,  ae  modo  que  son 
en  gran  parte  los  pequenos  capitales  y  el  salario  los  que  soportan 
el  peso  de  mas  de  la  mi  tad  de  las  contribuciones  pfiblicas:  au- 
mentan  el  valor  de  los  efectos  y  contribuyen  a limitar  el  consu- 
mo.  Pero  ^jen  que  clases  sociales  lo  limitan?  en  las  clases  pobres, 
pues  un 15  o  un  20  p.§,  que  no  modifican  en  nada  el  presupuesto 
de  una  familia  acomodada,  restrinje  el  de  una  familia  de  artesa- 
D08.  En  nuestra  sociedad  donde  el  grado  de  cultura  de  las  cla- 
ses inferiores  arm  no  les  ha  creado  esos  habitos  de  bienestar  y 
de  comodidad  que  aguijonean  al  hombre  al  trabajo,  que  desar- 
roUan  su  intelijencia,  que  mejoran  sus  costumbres,  que  crean  en 
fin  esa  multitud  de  virtudes  y  cualidades  privadas  y  sociales  que 
hacen  a  un  pais  mas  productor  y  mas  civilizado,  tal sistema  tri- 
butario  tiene  por  fiierza  que  perjudicar  al  progreso  jeneral.  No 
pretenderaos  decir  que  e'ste  nea  el  linico  medio  de  mejorar  la  con- 


4 


REVISTA  DE  SUD-AMEKICA. 


dicion  de las  clases.pobres,  pero  es  uno  de los  que  tenemos  a  nues- 
tra  disposicion,  pues  el  desarrollo  material  de  la  sociedad  trae  en 
pos  de  SI  el  desarrollo  moral e  intelectual ; la  ilustracion  no  seria 
hoi  dia  en  Europa  el  patrimouio  de  todan  las  clases  sociales  sino 
hubiese  habido  desde  el  siglo  XVI  ese  inmenso  desarrollo  mate- 
rial que  ha  alejado  hasta  el  infinito  los  limites  de  la  actividad 
humana. 

Organizaudo  las  coatnbucioiies  directas  obteiidreinos  mas  justi- 
cia  7  equidad  ea la  reparticion  de  los  impuestos,  mayores  eutradas, 
ingresos  conocidos  de  antemano,  reutas  que  niiigun  accidente  im- 
previsto  podra  reducir,  e  impuestos  susceptibles  de  esteiisioQ  que 
daran  al  estado lo8  uiedios  de  Imcer  freute  a las  necesidades  de 
una  gueiTa,  a las  crisis  de  la  paz,  y  de  llevar  a  cabi)  los  trabajos 
estraordinarios  que  oxije  el  progreso  del  pals. 

En  las  socieaacles  modernas  hai  cinco  grandes  fuerzas  producto- 
ras:  los  inmuebles,  el  capital  industrial,  el  comercial,  el  mueble  y 
numerario  en  todas  sus  formas,  y las  profesiones  liberales,  que  11a- 
maremos  capital  profesional. A  cada  una  de  las  rentes  de  estos 
capitales  se les  puede  imponer  una  sola  coutribucion  directa,  esas 
contribuciones  serian  de  reparticion,  decir,  que  la  suma  total  se 
fijaria  de  antemano  y  se  iria  repartiendo  eutre  las  provincias,  los 
departamentos,  las  subdelegaciones,  etc.,  en  proporcion  del  capi- 
tal inmueble,  mueble,  comercial,  industrial y  profesional  de  cada 
una  de  esas  divisiones  y  entre 】08  contribuyentes  en  proporcion  de 
BUS  haberes  y  rentas.  Se  aboliria  el  derecho  de  alcabala  y  se  esten- 
deria  el  irapuesto  territorial a las  propiedades  urbanas  cuya  escep- 
cioQ  no  tiene  razon  de  ser.  Se  abolinan  las  pateates,  impuesto 
UQico,  desigual e  inmificiente  quo  pagan  lioi  dia  el  comercio  y la 
industria. 

^Pero  de  que  medios  uos  serviremos  para  llegar  a  conocer  el 
capital y  renta  de  la  materia  imponible?  Es  empresa  dificii  en 
efecto  cuando  solo  se  emplea  el  sistema  de  las  declaraciones  y  no 
se  hace  preceder  este  de  otras  operaciones  que  dan  a la  adminis- 
tracioD  los  medios  de  comprobar  y  completar  aquellas. 

Para  conocer  la  renta  territorial, por  ejemplo,  se  obligaria  a los 
propietarios  a  inscribir  los  contratos  de  arriendo  que  escediesen  de 
cierta  cautiaad  y  de  cierto  tiempo,  las  herencias,  los  legados  y  do- 
naciones  de  inmuebles.  Estos  documeiitos,  unidos  a las  inscripcio- 
nes  de  hipotecas  y  a las  de  compra-ventas,  dariau  al  cabo  de  cor- 
to  tiempo,  elemeutos  suficieiites  para  llegar  a  conocer  de  uu  uiodo 


KSTUDIOS  SOBRE  LAS  CONTRTBUCIONES  DIRECTAS.  5 

luiii  aproximativo  el  capital y la  renta  inmobiliarios  del  paifi. 

A loR  comerciantes  e  industriales  se  obligaria  a  inscribir  sus 
contratos  do  asociacion  y  a  declarar  el  capital  que  tienen  invertido 
en  su  industria  y  comorcio. 

El  impiiesto  sohre  la  fort-una  niueble lo  pa^arian  todos  aquello8 
que  no  estuviesen  inscritos  en  el rol de las  contribuciones  an- 
teriores  y  que  pagase ひ un  canon  por  su  habitacion  que  escediese 
de  cierta  suma,  'siima  que  seria  fijada  en  cada  】ocalidad  por  las 
mrniicipalidades  ;  para  averiguar  y  fijar  este  impuesto  no  poana- 
mos  servirnos  sino  de  las  declaraciones  de los  contribuyentes,  y 
en  nuestros  ccntros  de  poblacion  pequenos  no  sucederia  lo  que  en 
Europa,  clonde  es  tan  facil  ocultar  una  gran  parte  de  la  fortuna 
mueble.  El  alquiM,  de  las  casas  y los  objetos  de  lujo  como  servi- 
dumbre,  carniajes  y  cahallos,  y las  penas  pecuniarias  que  en  otros 
paisQS  como  Inglaterra  y  Alemania  se  imponen  a los  falsos  decla- 
rantes,  facilitari<an  a 】a  administracion  la  averignacion  de  la  ren- 
ta mueble. 

Los  impuestos,  asi  organizados,  mejorarian  tambien  los  presu- 
puestos  municipales.  Entouces  se  supriminan  todas  las  contri- 
buciones locales  y  se  impondria  al capital  de  las  cnatro  contribu- 
ciones directas  im  tan  to  por  ciento  mas  on  proporcion  de  las 
necesidades  raimici pales:  asi gozarian  del  impuesto  integro,  lo 
que  no  sucede  hoi  dia  porque  los  gastos  de  administracion  y  per- 
cepcion  absorhen  las  dos  terceras  partes  de  la  renta  recaudada. 
Entonces,  esos  gastos  serian  insignificantes  siendo  hecha  la  recau- 
dacion  por  los  empleados  del  fisco. 

Las  reformas  radicales  de  hacienda  suscitan  siempre  una  cues- 
tion  grave,  la  de  oportunidad,  pero  si  esa  cuestion  es  de  gran  peso 
en  los  paises  envejecidos  bajo  un  rejimen  economico,  pierde  mucho 
de  8U  importancia  en laa  sociedades  nuevas  que  carecen  de  insti- 
tuciones,  que  tienen  necesidades  mucho  mas  limitadas,  impuestos 
poco  gravosos,  ausencia  de  costumbres  arraigados,  personal  admi- 
nistrativo  poco  numeroso,  sin  graves  intereses  politicos  a los  cua- 
les  se  tengan  que  sacrificar  los  otros  intereses  del  pais,  en  fin,  re- 
laciones  comerciales,  industriales  y  agricolas-  poco  complicadas. 
Si  a  estas  razones  agregamos  el  periodo  de  paz  que  nos  promete 
el  actual  estado  del  pais,  la  popularidad  de  la  nueva  administra- 
cion y las  nrjentes  necesidades  del  erario,  quedaremos  convenci- 
dos  de  (|fie  ha  Uegado  el  momento  de  realizarlas.  En  materias  de 
luicienda  no  hacer  nada  es  peor  que  hacer  mal,  pues  con  el 


6 


UEVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


transcurso  del  tiempo  Iran  aumentaiidose  las  dificultades  y lo8 
tropiezos,  e  iran*  desapareciendo  una  a  una  las  condiciones  que 
hoi  dia  son  favorables. 

Creemos  que  el  mejor  medio  de  preparar  esas  reformas  es  es- 
parcir,  vulgarizar lo  mas  posible  el  conocimiento  de los  sistemas 
de  hacienda  de  los  paises  mas  adelantados.  Erg  resultado  no  se 
conseguiria  talvez  tratando  esas  cuestiones  de  un  modo  jeneral y 
teorico,  pues  en  las  sociedades  nuevas  se  ven  mas  las  dificultades 
que  las  facilidades  de  una  obra:  pero  el  deber  de  nuestros  pueblos 
republicanos  y  pobres  no  es  imitar  a los  otros  servilmente  ;  niilos 
mimados  de  la  fortuna,  debemos  escarmentar  de  sus  errores  para 
evitarlos,  seguir  sus  aciertos  para  engrandecrnos. 

Empezaremos  esta  tarea  esponiendo  el  sistema  de  las  contribu- 
ciones  directas  en  Francia,  dejando  a  un  lado  el  impuesto  perso- 
nal, contribucion  injusta  que  pide 】a  misma  cuota  al artesano  y 
al capitalista,  y  poco  productiva  en  un  pais  de  corta  poblacion. 
En  cuanto  k las  contribuciones  indirectas  solo  nos  ocuparemo8  de 
las  Aduanas  cuya  organizacion  puede  contribuir  ai  perfecciona- 
miento  de  las  nuestras,  sobrc  todo  en  lo  que  toca  al  servicio  de 
comprobacion.  Incontestablemente  la  Francia  es  el  pais  de  Euro- 
pa  que  posee  la  contabilidad  mas  perfecta.  Concluiremos  este  tra- 
bajo  esponiendo,  del  modo  mas  estenso  posible,  el  sistema  de  con- 
tabilidad lejislativa,  adrainistrativa,  judicial y  de  algunas  conta- 
bilidades  especiales. 

Careciendo  aun  de  los  conocimientos  suficientes  sobre  la  orga- 
nizacion de  nuestra  hacienda  seremos  mui  sobrios  de  reflexiones 
personales  y  solo  contentaremos  por  ahora  con  hacer  un  trabajo 
de  esposicion. 

Adriano  Blanghet. 


EL  PADRE  FRAI  MELCHOR  MARTINEZ. 


BIOGRAFIAS  DE  AMERICANOS. 


EL  PADRE  FSAI  HELCHOB  MARTINEZ, 

HISTORIADOR  DE  CHILE. 


(Conclusion  — Vfiase  pijina  747,  T.  II.) 

La  eleccion  de  Ossorio  era,  sin  embargo,  mui  acertada  beijo 
otros  puntos.  El  padre  Martinez  era  un  hombre  observador  que 
habia  comprendido  mui  bien  el  movimiento  revolucionario  que 
se  desarrollo  delante  de  bus  ojos,  las  tendencias  de los  bandos 
politicos  y  el  caracter  de  sus  caudillos,  y  que  poseia  una  singular 
laboriosidad  y  un  espiritu  de  investigacion  digno  de  un  histo- 
riador.  Inmediatamente  comenzo  a  reunir  sus  recuerdos,  con- 
sults los  de  los  hombres  que  mas  habian  figurado  en  aquella 
epoca,  obtuvo  licencia  para  rejistrar  todos  los  docnmentos,  y  en- 
cargo  a  Ossorio  que  pidiese  al Peril  todos  los  que  alK  se  encon- 
trasen.  Cuando  ya  hubo  reunido  una  inmensa  masa  de  apuntes 
J  piezas  oficiales,  dio  principio  a los  trabajos  de  coordinacion, 
por  medio  de  una  redaccion  nencilla  que  pensaba  retocar  mas 
tarde. 

Entonces  vino  •a  palpar  una  nueva  dificultad.  La  comision 
revisora  nombrada  por  Ossorio  era  compuesta  de  chilenos,  los 
caales  debian  tener  cierta  afeccion  por  algunos  de  los  caudillos 
revolucionarios  ;  y  temio  que  la  censura  de  estos  pudiese  hacerse 
publica,  V  comprometerlo  personalmente  delante  de  una  parte 
quiza  mui  considerable  de  las  familias  que  componian  la  sociedad 
chilena.  Este  pais,  aaemas,  estaba  todavia  espuesto  a  nuevas 
conmociones,  de  modo  que  habian  otros  mctivos  que  bajo  este  as- 
pecto  embarazaban  al  escritor  que  no  tuviese  toda  la  valentia  ne- 
cesaria  para  esponer  francamente  sus  convicciones.  Al  cabo  de 
pocos  meses,  el  padre  Martinez  habia  avanzado  mucho  en  este 
trabajo  ;  pero  entonces  se  penetro  de  que  ni  el  tiempo  ni  el  lugar 
en  que  escribia  eran  los  mas  aparentes  para  trazar  una  historia 
con  toda  independencia.    Con  fecha  de 11 de  diciembre  de  1815, 


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REVISTA  DE  SUD-AMEBICA 


dinjio  una  solicitud  al presidente  Ossorio,  a  fin  de  que  pidiera  al 
rei  el  permiso  para  volver  a  Espana,  en  donde  podria  concluir 
la  memoria  historica  de  una  manera  conveniente. 

Para  obtener  este  permiso  se  necesitaba  remitir  a la  metropoli 
algunos  documentos  que  probasen  qua  el  solicitante  habia  serWdo 
en  las  misiones  de  la  Araucania  el  tiempo  prescrito  por los  re- 
glamentos  del  caso  ;  y  aim  asi  era  neoesario  que  el  monarca  o  ens 
ministros  mirasen  con  interes  esta  solicitud  para  que  despachasen 
prontamente  la  licencia.  Todo  esto  exijia  tiempo  ;  pero  antes 
que  pudiese  Uecrar  la  licencia,  nuevos  ocurrencias  vinieron  a  dis- 
traer  al  historiador  y  a  preocuparlo  con  otros  afanes  de  mui  di- 
verse jenero. 

En  los  ultimos  dias  de  1815  Uego  a  Chile  el  mariscal  de  campo 
don  Francisco  Marco  del  Pont,  nombrado  sucesor  de  Ossorio  en 
el  mando  de  la  oapitania  jeneral.  Desde  luego  llamo  a  su lado 
al  padre  Martinez  en  calidad  de  miembro  de  una  camarilla  de 
consejeros  de  que  se  rodeaba.  A  ellos  consultaba  Marco  sobre  los 
planes  de  gobierno  y las  medidas  rail i  tares  que  debia  tomar  con- 
tra los  amagos  de  una  invasion  capitaneada  por  San  Martin.  El 
padre  Martinez  hallo  en  esas  reuniones  de  atacar  a los  insurjentes 
de  Mendoza  antes  que  ellos  iiivadiesen  a  Chile,  y  trato  de  persua- 
dir  al  presidente  a  que  adoptase  este  partido  como  el  unico  que 
podia  salvar  a  este  pais  de  ser  nuevamente  presa  de  la  revolucion 
y  el  trastorno.  Marco,  inmensamente  mas  inepto  que  su  anteoe- 
8or,  no  se  atrevio  a  dar  paso  alguno  a  este  respecto,  se  dejo  enga- 
fiar  por  las  astucias  de  San  Martin  y  de  sus  ajentes,  y  no  pndo 
defender  el  territorio  chileno  de  la  anunciada  invasion. 

En  aquella  epoca  llegaban  dia  a  dia  al  palacio  del  presidente 
mui  variadas  noticias,  acerca  de  los  aprestos  que  San  Martin  ha- 
cia  en  Mendoza.  Este  mismo  hacia  llegar  a  sus  oidos  los  avisos 
mas  estravagantes  y  contradictorias  para  mantenerlo  en  continua 
alarma,  y  acabar  por  confundirlo.  En  octubre  de  1816,  se  anun- 
cio  de  UQ  modo  positivo  que  el  jefe  insurjente  habia  celebrado  un 
parlamento  con  los  indios  pehuenches  que  habitan  los  campos  del 
8ur  de  Mendoza,  para  pedirles  el  permiso  de  pasar  por  sus  tier- 
ras,  porque  pensaba  invadir  a  Chile  por  aquel  punto.  Deciase, 
ademas,  que  San-Martin  tenia  hechos  todos  los  aprestos  necesarios 
para  acometer  esta  empresa  y  pasar  el rio  Diamante,  que  corre 
por  aqiiellos  campos,  y  que  trataba  de  avenirse  con  los  indios 
amiicanos  a  Hii do  uliarse  eon  ellos. 


EL  PADRE  FRAI  MBLCHOR  MARTINEZ. 


9 


Inmediatamente,  Marco  se  propuso  entrar  en  comunicacioDes 
con los  pehuenches  para  descubrir  la  verdad  de  estos  anuncios,  y 
tomar  las  precauciones  necesarias.  Para  esto,  encargo  al padre 
Martinez,  como  hombre  sagaz  y  cbnocedor  del  caracter  de  aque- 
Uos  salvajes,  que  fuese  a  aituarse  a  Curico,  y  que  desde  alK  enta- 
blase  comunicaciones  con  los  indios  del  otro  lado  de  la  Cordillera. 
"Se  anuncia,  decia  Marco  a  sus  subalternos  que  mandaban  en  el 
territorio  comprendido  entre  los  rios  Bapel y  Maule,  que  el  go- 
bierno  de  Mendoza  por  medio  de  los  indios  de  su  frontera  inme- 
diata  y  Maalahue,  intenta  confederar  a las  demas  reducciones  de 
pehuenches  y  de  los  butalmapus  de  la  Concepcion,  y  que  queria 
intenten  otras  escursiones  por  aquella  parte,  mediante  haber 
apostado  preparatives  de  puentes  al  rio  Diamante.  Para  eludir 
estos  designios,  es  necesario  redoblar  nuestras  intelijencias  con 
los  indios,  asegurando  la  adhesion  de  los  de  nuestra  frontera,  y 
atrayendo  a los  de  Mendoza  ;  esta  debe  ser  obra  de  la  sagacidad 
y  GonocimientoB  personales  para  la  buena  eleccion  de  emisarios,  j 
movimiento  de  todos  los  resortes  conducentes  con  el  mayor  sijiio, 
y  adecuadas  precauciones,  esforzando  con  agasajos  a los  caciques 
e  indios  de  mas  influencia  en  sus  aillegues  y  mas  propios  para 
aiiundir  entre  ellos  el  concepto  ventajoso  de  nuestras  fuerzas, 
justicia  de  la  causa  y  mayores  conveniencias  para  ellos  que  deben 
esperar  de  nuestra  amistad  y  servicio,  antes  que  los  insurjentes 
que  luego  desapareceran  y  sufriran  mii danos  de  la  venganza  que 
tomara  contra  ellos  el  gobierno  de  Chile:  de  la  direccion  de  este 
plan,  vfi,  encargado  el  relijioso  misionero  frai  Melchor  Martinez, 
que  posee  el  amor  de  Iob  indios,  noticias  de  la  tierra  y  prudencia 
para  la  mejor  combinacion  de  circunstancias.  En  su  consecuen- 
cia, le  he  comisionado  con  este  objeto,  dandole  mis  iustrucciones : 
oigalas  Ud.  y  ponga  en  pjanta lo  que  mutuamente  acordaren, 
conviniendo  las  operaciones  con  los  demas  comandantes  inmedia- 
tos  del  paralelo  de  la  banda  oriental  enemiga  de  la  cordillera,  y 
deme  continuos  partes  de  lo  que  sobre  esta  importancia  se  fuere 
adelantando." 

De  nada  le  sirvieron  en  esta  vez  al  padre  Martinez  su  natural 
sagacidad  y  el  conocimiento  del  caracter  de  los  indios  con  quienes 
tenia  que  tratar.  El  jefe  eneraigo  era  sobrado  h&bil y  astute  para 
tramar  una  intriga  con  todo  el  pulso  posible.  Habia  tenido,  en 
realidad,  una  larga  conferencia  con  los  caciques  pehuenches,  en 
que les  anuncio  que  pensaba  invadir  a  Chile  por  su  propio  terri - 


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REVISTA  DE  SUD — AMERICA. 


torio  si  elTos le  concedian  el  permiso,  y los  faabia  enganado  per- 
fectamente  a  este  respecto.  Inutil fue  que  el  padre  Martinez  se 
diese  todo  jenero  de  trazas  para  descubrir  los  proyectos  del  astuto 
jeneral  insurjente:  desde  Curico  remitio  varies  espias  para  arran- 
car la  verdad  a los  indios  pehuenches;  pero  todos  sus  esfuerzos 
fueron  estenies  y  vanos.  EUos  se  impusieron  por  sus  propios  ojos 
de  que  los  fuertes  del sur  de  Mendoza  estaban  mal  guarnecidos,  y 
de  que  no  existian  los  aprestos  de  puentes  para  pasar  al  rio  Dia- 
mante de  que  tanto  se  habia  hablado  ;  pero  fueron  informados  por 
los  mismos  indios  que  efectivamente  San-Martin  trataba  de  inva- 
dir  a  Chile  por  aquellos  lugares.  ((Mis  espias  supieron,  escribia 
el  padre  Martinez  el 19  de  noviembre  en  Curico,  que  la  espedicion 
que  debe  venir  a  Chile  esta  dispuesta  para  pasar  la  cordillera  por 
la  pascua  de  natividad,  y  que  vendr4  al  mando  de  don  Bernardo 
O'Higgins;  pero  que  su  transito  sera  por  el  boquete  de  An- 
tuco  paralelo  a  Concepcion."  Despues  de  otros  trabajos  igual- 
mente  infinictuosos,  el  padre  Martinez  dio  su  viielta  a  Santiago  a 
fines  de  aiciembre  de  1816. 

En  esa  epoca,  la  dominacion  espanola  en  Chile  tocaba  a  su  fin. 
No  es  este  el  lugar  de  referir  el  paso  de  los  Andes  por  el  ejercito 
de  San-Martin,  ni la  batalla  de  Chacabuco,  que  puso  termino  al 
gobierno  de  Marco  ;  pero  8i es  precise  recordar  que  los  mas  fieles 
partidarios  del  gobierno  espanol  y los  restos  del  ejercito  realista 
8alvados  en  aquella  Jornada,  marcharon  en  desordenada  friga  a 
Valparaiso,  y  que  alii  se  embarcaron  sin  orden  ni  concierto  con 
rumbo  al  Callao.  Frai  Melchor  Martinez,  que  tenia  contraidos 
mui  graves  compromisos  con  los  mandatarios  de  Chile,  siguio  los 
pasos  de  los  lujitivos,  y  fue  tambien  a  buscar  un  asilo  en  el  virei- 
nato  del  Peru. 

En  Lima  residia  entonces  el  brigadier  Ossorio  en  calidad  de 
comandante  jeneral  de  artilleria.  A  su  lado  se  acojio  e】 padre 
Martinez,  y  vivio  en  su  propia  casa  hasta  que  el  virei  Pezuela  or- 
ganizo  a  fines  de  1817  una  nueva  espedicion  realista  destinada  a 
reconquistar  a  Chile.  Como  Ossorio  debia  mandar  el  ejercito 
espedicionario,  frai  Melchor  Martinez  tiivo  que  aceptar  el  puesto 
de  capellan  militar.  Su  buen  juicio,  su  conocimienfco  pr&ctico  del 
territorio  chileno  y  de  sus  habitantes,  y  su  acendrada  fidelidad  a 
la  causa  del  rei,  eran  cnalidades  mui  importantes  que lo  consti- 
tuian  en  un  utilisimo  consejero. 

El  padre  Martinez  se  hallo  siempre  al  lado  de  Ossorio  en  la 


EL  PADRE  FRAI  MELCHOR  MARTINEZ. 


n 


campana  de 1818,  que  toco  a  su  fin  en  la  memorable  batalla  de 
Maipo^  el 5  de  abril.  En  este  dia  se  encontro  en  el  sitio  del  corn- 
bate  ; y  cuando  vio  que  la  suerte  de  las  armas  se  mostraba  esqui- 
va  con  el  ejercito  realista,  el  se  ofrecio  al  jeneral  para  conducirlo 
por  caminos  estraviaaos,  y  salvarlo  de  caer  en  mano  de  los  ven- 
cedores.  A las  tres  de  la  tarde,  antes  que  la  batalla  estuviese 
oompletamente  perdida,  frai  Melchor  Uevo  a  Ossorio  por  senderos 
que  el  conocia,  hasta  Uegar  a la  cuesta  de  Praao  en  el  camino  de 
Valparaiso.  Atraveso  esta  cuesta,  y  asi que  se  hubo  hallado  al 
poniente  de  ella,  siguio  su  marcha  por  el  espacioso  valle  del sur 
hasta  Uegar  a  Melipilla,  en  donde  los  lujitivos  hicieron  una  frugal 
comidal.  El  siguiente  dia,  Ossorio  se  encontro  en  la  hacienda  de 
Bucalemu,  de  donde  pudo  seguir  ru  marcha  hasta  Concepcion,  sin 
ser  mui  molestado. 

Al  padre  Martinez le  cupo  mui  diversa  suerte.  Las  partidas 
volantes  del  ejercito  vencedor  que  se  estendieron  por  aquellos 
campos lo  apresaron  en  la  misma  hacienda  de  Bucalemu  y lo  tra- 
jeron  a  Santiago  algunos  dias  despues.  Aqui  permanecio  detenido 
con  sua  companeros  de  infortunio  hasta  que  en  compania  de  ellos 
tambien  fiie  remitido  a  San  Luis  en  calidad  de  pnsionero  de  guer- 
ra.  Merced  a la  jenerosidad  de  im  compatriota  suyo,  don  Bafael 
Beltran,  que  le  dio letras  de  credito  para  un  comerciante  espanol 
de  Mendoza,  el  padre  Martinez  pudo  contar  en  el  presidio  con  los 
ansilios  necesarios  para  su  mantencion. 

En  el  presidio  de  San  Luis  permanecio  frai  Melchor  hasta  prm- 
cipios  de  1820,  en  compania  de  muchos  jefes  y  oficiales  del  ejercito 
realista  de  Chile.  En  esta  epoca,  un  vecino  de  Mendoza,  don 
Agustin  Moyano,  consiguio  permiso  para  llevarlo  a  su  casa  de 
campo,  situada  a  inmediaciones  de  este  pueblo,  en  calidad  de  ca- 
pellan.  El  padre  Martinez  vivio  alii  pobremente,  sin  abusar  de 
la  jenerosidad  de  sus  protectores,  y  contraido  al  cumplimiento  de 
BUS  deberes  sacerdotales  y  a la  leotura  de  los  poco's  libros  asceticos 
que  podia  encontrar  a la  mano.  En  este  tiempo  compuso  una 
peqaena  obrita  de  meditacion  sobre  el  Padre  nuestro. 

El  padre  Martinez  vivio  en  Mendoza  algunos  aiios  mas.  Alii 
lo  conocio  en  1825,  el  nuncio  apostolico  Mazzi  cuando  pasaba  a 
Chile,  y  el  secretacio  de  este,  Salusti,  que  lo  tra/o  con  bastante 
familiaridad,  le  ha  consagrado  un  recuerdo  en  la  relacion  del 
mje.  Posteriormente,  el  padre  Martinez  consiguio  pasar  a  Bue- 
nos-Aires y  embarcarse  alii  para  Espana,  en  donde  al  fin  vino  a 


12 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA 


encontrar  descanso  que  inutilmente  buscaba  desde  tantos  afios 
atras.  Estableciose  en  Burgos,  obtuvo  el  destino  de  capellan  de 
un  monasterio,  y  Uevo  una  vida  modesta  y  tranquila,  aunque  no 
libre  de los  achaques  de  sn  edad  avanzada.  Las  enfermedades, 
sin  embargo,  no 】e  impidieron  consagrarae  al  cultivo  de  la  litera- 
tura  historica  a  que  habia  tornado  una  verdadera  pasion.  En 
Burgos  se  ocupo  en  redactor  por  sus  recuerdo.s  una  relacion  de 
todos  los  sucesos  de  la  revolucion  chilena,  desde  sus  primeros 
tiempos  hasta  1820.  Se  asegura  que  era  tan  grande  el  merito  de 
esta  relacion  que  cuando  los  ministros  de  Fernando  VII  manda- 
ron  escribir  la  historia  de  la  revolucion  hispano-americana  en 
1829,  hubo  muchas  personas  que  indicaron  a  frai  Melchor  como 
el  hombre  mas  a  proposito  para  Uevar  a  cabo  una  obra  de  esta 
naturaleza,  pero  el  antiguo  misionero  de  la  Araucania  no  tenia 
titulos  delante  de  los  palaciegos,  j la  comision  fue  confiado  a  don 
Mariano  Torrente,  hombre  laborioso  y  apasionado,  conocido  ya 
por  otros  trabajos  literarios  y  que  gozaba  de  los  favores  j  protec- 
cion  del  rainistro  Calomarde. 

Este  contraste,  con  todo,  no lo  desalento.  El  padre  Martinez, 
impedido  asi de  hacer  una  obra  que  debia  darle  reputacion  e  im - 
portancia,  trato  de  publicar  su  relacion  historica  con  el  ausilio  y 
ayuda  de  varias  personas  que  habian  figurado  en  los  sucesos  cle 
Chile  ;  pero,  para  colmo  de  su  desgracia,  estos 】e  negaron  ]a  pro- 
teccion  que les  pedia  y  dejaron  que  aquel  libro,  que  talvez  posee 
un  gran  mento,  quedase  inedito.  Hasta  ahora,  solo  es  conocido 
por  lo  que  acerca  de  el  dice  el  historiador  Torrente  en  el  prologo 
de  su  "Historia  de  la  revolucion  hispano-americana. ' ' 

Fue  esta  la  ultima  decepcion  que  suino  el  padre  Martinez. 
Despues  de  este  postrer  desengaiio,  hastiado  por  tanto  contra- 
tiempo  y  gastado  por  la  perdida  de  8U  salnd,  frai  Melchor  murio 
por  los  anos  de  1840.  Su  vida  habia  sido  un  tejido  de  sufrimientos 
tisicos  y  morales,  en  la  cual  hi  algUna  vez  se  dejo  ver  alguna  risue- 
na  esperanza,  fue  solo  para  desvanecerse  al  poco  tiempo  despues. 

La  linica  muestra  historica  del  padre  Martinez  que  conozcamos, 
es  la  Memoria  que  comenzo  a  escribir  por  encargo  del  presidente 
Ossorio.  Es  esta  una  relacion  minuciosa  de  todos  los  sucesos  de 
nuestra  revolucion  desde  sus  primeros  dia's,  hasta  principios  de 
1814,  en  que  se  encuentran  asignados  infinitos  hechos  con  sus  de- 
talles  y  pormenores,  aDovados  y  justificados  en  documentos  quo 
el  autor  se  proponia  intercalar  en  el  testo. 


KL  PADRE  FRAJ  MELCHOR  MARTINEZ. 


13 


De la  lectura  de  esta  memoria  se  deduce  claramente  que  todo 
cuanto  conocemos  no  es  mas  que  un  borrador  que  el  autor  pensaba 
correjir  y  completar  antes  de  darlo  a la  prensa,  o  de  remitirlo  al 
monarca  espanol,  para  quien  Hscribia.  A  pesar  de  esto,  esos  sim- 
ples apuntes  revelan  el  caracter  y  el  gusto  del  escritor,  y  dan  a 
conocer  regularmeiite  hus  meritos  y  defectos.  De  ellos  se  infiere 
que  el  padre  Martinez,  si  bien  escribia  con  bastaate  claridad,  dis- 
taba  muclio  de  manejar  el  lenguaje,  con  gracia  o  soltura,  y  que 
desconocia  absolutamente  el  verdadero  estilo  historico.  En  su 
memoria,  la  narracion  es  sumamente  pesada  e  indijesta : los 
hechos  estan  contados  de  ovdinario  en  im  regular  orden  cronolo- 
jico,  pero  espuestos  eu  tropel,  sin  detenerse  un  poco  en  los  mas 
importaDtes  y  cmi  sin  que le  merezcan  al  autor  mas  pausa  y  me- 
8ura  que  los  incidentes  mas  insiguificantes.  El 蘭 logrado  motin 
de  Figueroa,  per  ejemplo, lo  ocupa  tan  to  oomo  la  noticia  de  un 
sermon  que  el  autor  habia  oido  predicar. 

Frai,  Melchor,  en  efecto,  era  mucho  mas  pensador  que  literate 
y  que  escritor.  Su  relacion,  tan  imperfecta  como  es,  esplica  algu- 
uas  veces lo8  sucesos  con  aquel  colorido  que  solo  dan  los  testigos 
presenciales,  y  revela  los  hechos  y  los  caracteres  con  gran  exact ト 
tud  Y  verdad.  Sus  apreciaciones  sou  de  ordinario  mui justas,  y 
los  retratos  de  los  personajes,  aunque  severos  o  induljentes  segun 
fiieron  amigos  o  enemigoH,  tienea  un  golpe  de luz  que  nos los 
dan  a  conocer  casi  completamea te .  Ea la  lectura  de  la  memoria, 
se  conoce  mui  bien  que  su  autor  comprendia  bastante  el  movi- 
miento  revolucionario  que  He  habia  desarroUado  a  su  vista,  y  que 
conocia  a  fondo  el  caracter  de  los  hombres  que  habian  figurado  en 
el.  Pero  dominado  por la  pasion,  cegado  por  su  lealtad  al rei  de 
Espana,  el  ha  Uegado  a  estraviar  su  juicio  en  ciertos  puntos  mui 
importaates  de  su  obra.  EI  censura  amargamente  a la  revolucion, 
aunque  parece  convenir  en  que  este  era  un  suceso  necesario  e  ine- 
vitable. 

En  este  sentido,  cada  una  de  sus  pajmas  ea  una  diatriba  contra 
los  revolucionarios  chilenos.  Facciosos  y  perversos  son  los  epite- 
t08  que les  prodiga  de  ordinario  ;  y  descarga  sobre  ellos  golpes  de 
todo  jenero.  El  autor  los  somete  a  un  juicio  escrupuloso,  refiere 
todoK  sus  hechos,  y  Igh  censura  tambien  cuanto  hicieron.  La  li- 
bertad  de  los  hijos  de  esclavos  que  uaciesen  en  Chile,  sancionada 
por  el  congreso  en  1811,  la  liber  tad  de  comercio,  Jecretada  por 
la  priniora  junta  srubernativa  en  aquel  afio,  la  dotacion  de  par- 


14 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


rocos  y  mil  otras  medidas  de  indisputable  utilidad, le  merecen 
UQicamente  las  mas  amargas  criticas.  Mientras  tanto, los  realis- 
tas  todos,  aun  aquellos  que  comprometieron  torpemente  la  causa 
del rei  de  EspaSa,  han  alcanzado  alguna  justificacion  en  su  obra. 

A  pesar  de  esto,  la  memoria  del  padre  Martinez  no  adultera  los 
hechos.  Su  pasioD  resalta  a los  ojos  del  observador  menos  espe- 
rimentado,  porque  consiste  mas  en  la  forma  que  en  el  fondo  de  la 
historia.  Muchas  de  8us  apreciaciones  sobre  las  desavenencias  de 
los  revolucionarios  chilenos  y  sobre  los  caudillos  de  fistos  poseen 
una  exactitud  incontestable,  y  pueden  servir  de  seguro  luminar  a 
los  historiadores  futures. 

El  padre  Martinez  trabajo  con  documentos  de  toda  especie, 
y  supo  sacar  gran  provecho  de  ellos.  Su  relacion,  apoyada 
siempre  en  algunos  de  esos  documentos,  posee  bajo  este  punto  de 
vista  un  merito  particular.  Despues  de  la  derrota  de  Bancagua 
y  de  la  victoria  de  Chacabuco,  los  patriotas  primero  y  despues  los 
realistas  saquearon  los  archives  ptiblicos  para  sustraer  todas  aque- 
Uas  piezas  que  podian  comprometerlos  ante  los  vencedores.  Con 
estas  piezas  se  ha  perdido  una  rica  y  abundante  fuente  de  noticias 
historicas  que  solo  podia  reponer  un  testigo  ocular  de  los  sucesos 
a  que  ellas  se  referian  ;  y  esta  ha  sido  en  gran  parte  la  mision  del 
padre  Martinez.  Con  la  ayuda  de  los  documentos  que  quedaron 
en  la  secretaria  de  gobierno  y  en  la  de  cabildo,  el  pudo  descubrir 
muchas  cosas  ;  pero  sus  propios  recuerdos,  y los  de  innumerables 
personas,  a  quienes  consulto  empenosamente,  le  fueron  de  la  ma- 
yor utilidad.  Su  relacion  ha  venido  a  suplir  en  gran  parte  la 
falta  de  aquellos  documentos. 

Gran  fortuna  ha  sido  que  se  haya  conservado  la  apreciable  me- 
moria del  padre  Martinez  en  vez  de  oorrer  la  suerte  desgraciada 
que  ha  cabido  a  muchas  de  las  relaciones  y  diarios  manuscritos 
del  tiempo  de  la  revolucion.  Cuando  entraron  a  Santiago  los  ven- 
cedores de  Chacabuco,  encontraron  en  el  palacio  de  Marco  un  vo- 
luminoso  cuaderno  mauuscrito  que  formaba  el  borrador  autografo 
de  esta  obra.  O'Higgins  guardo  con  particular  aprecio  ese  cua- 
derno ; J  en  1818,  siendo  ministro  de  estado  don  Antonio  Jose  de 
Irisarri,  se  hizo  sacar  una  copia  para  ser  depositada  en  la  Biblio- 
teca  nacional , uniendole  todos  los  documentos  que  est&n  encua- 
dernaaos  en  un  mismo  volumen  con  la  memoria  ;  pero,  aunque 
ejecutada  con  bastante  esmero,  esa  copia  tiene  varies  defectos,  al- 
gunos de  los  cuales  son  de  mncha  consideracion .    He  tenido  cui- 


APUNTES  DE  VIAJE. 


15 


dado  de  cotejar  esa  copia  con  el  manuscrito  autogratb,  que  hoi  es 
de  mi  propiedad,  jr  he  notado  la  falta  de  p&jinas  enteras  y  otros 
errores  de  menor  importancia.  La  impresion  de  esta  obra,  he- 
cha  en  Valparaiso  en  1848,  se  resiente  tambien  de  todos  estos 
defectos. 

La  publicacioii  completa  de los  documentos  y  memoriae  histo- 
ricas,  es  un  trabajo  que  exije  estudios  detenidos,  y  que  todavia  es- 
ta por  emprenderse  entre  nosotros.  Si  esto  se  haoe,  precise  seri 
dar  un  lugar  preferente  en  la  coleccion  de  cronicas  chilenas  a la 
memoria  de  frai  Melchor  Martinez. 

Diego  Babros  Aran  a. 

APUNTES  DE  VIAJE 

PoE  EL  Peru,  Ecuador,  Nubva  Granada,  y  Estabos  Unidos 

DE  LA  AMfouCA  DEL  NORTB. 

— ^m^ — 

(Continuacion.— VAiue  la  pftjlna  503,  T. II.) 


DEL  CALLAO  A  SAN  THOMAS. 

SUMABIO. 一 Salida  del  Callao.— Descripcion  de  Paita. — El rio  Guayas.— El 
Amortajado.^La  ciudad  de  Tumbes. 一 (Guayaquil.) 一 Su  importancia  comer- 
cial. 一 Rapida  ojeada  sobre  la  republica  del  Ecuador. 一 El  istmo  de  Panama. 一 
Noticias  sobre  este  punto  interesante  del  continente  de  America. 一 De  Panama 
a  Colon  y  de  Colon  a  Gartajena. —- La  'bahia  de  Cartajena. "~ Descripcion  de  esta 
isla. 一 Algunas  noticias  histdricas  sobre  la  republica  de  Nueva  Granada. 一 Lle- 
gada  a  San  Thomas. 

En lo8  ultimos  meses  del ano  de  1855,  hall&ndome  nuevamen- 
te  en  el  Peru,  emprendi  un  viaje  a  Europa  por  la  via  de  Panamd, 
embarcandome  para  ello  en  uno  de los  vapores  de  la  Mala  In- 
glesa. 

La  navegacion  desde  el  Callao  a  Guayaquil  es  agradable,  ape- 


16 


REVISTA  DR  SUD — AMERICA 


ear  de la  aridez  de las  costas  del  Peru  que  nada  ofrecen  por lo 
regular  de  notable. 

El dia  30  de  marzo  dimos  Ibndo  en  Paita,  penfiltimo  puerto 
del  norte  del  Peru. 

El  pueblecito  de  Paita  se  presenta  al ojo  del  viajero  bajo  un  as- 
pecto  bien  triste.  Es1&  edificado  sobre  un  estenso  arenal,  donde 
no  86  ve  el  menor  vestijio  de  vejetacion,  sino  el  oleaje  que  forma 
el  viento  en  aquellas  arenas  tostadas  por  un  sol  abrasador. 

Sas  calles  son  tortuosas,  j  algunas  se  estrechan  tanto  que  di- 
ncumente  dan  libre  paso  a  una  persona  ;  y  en  cuanto  a 簡 eclifi- 
cios,  con  esclusion  de  la  aduana  que  es  de  fierro,  son  feos  y  en 
su  mayor  parte  de  totora,  al  menos los  techos. 

Por  la  manana  del  dia  siguiente  recibi  la  impresion  del  mas 
agradable  contraste  lejos  de  las  costas  aridas  que  el  dia  antes  pre- 
senciara.  Encontrabame  en  la  embocadura  del  admirable  y  hermoso 
rio  Guayas.  Antes  de  entrar  en  el  se  ve  una  pequena  isla  (Santa 
Clara),  que,  a  causa  de  su  forma  onjinal,  se le  ha  dado  el  nombre 
ae  El  Muerto  o  Amortajado,  porque  de  lejos  se  parece  mucho  a 
un  cadaver  humano  ;  en  esta  isLa  hai  colocado  un  faro  de  infima 
conaicion. 

Todo  el  dia  lo  empleamos  en  remontar  el  caudaloso  rio  Guayas, 
que  recorrimos  entretenidos  mirando  con  interes  y  curiosidad  am- 
bas  riveras,  que  presentan  una  serie  de  vistosos  y  vanados  paisa- 
jes,  frondosas  selvas  e  impenetrables  bosques  de  manglares^  arbo- 
les  cuyas  hojas^  mas  gruesas  y largas  que  las  del  peral,  son  de  un 
verde  mui  hermoso. 

Desde  a  bordo  percibiase  un  aire  odorifico  impregnado  de  las 
exhalaciones  de  innumerables  plantas  j  resinas  arom&ticas  que 
pueblan  ambas  marjeaes  del  rio.  A las  ocho  de  la  noche  anclamos 
en  Guayaquil,  en  cuya  poblacion  se  veian  brillar  un  crecido  nti- 
mero  de  luces  que  la  dabaa  un  aspecto  fantastico  y  agradable. 

Media  hora  despues  nos  encontrabamos  paseando  por  las  calles 
de  la  antigua  Tumbes,  la  Tumpis  de  Garcilaso  de  la  Vega,  el  in- 
signe  escritor  cuzqueiio,  que  antes  de  ser  conquistada,  fue  resi- 
dencia  del  cacique  Huaina-Capac,  cuando  en  1626  Uego  por  pri- 
mera  vez  a  ella  Francisco  Pizarro. 

Guayaquil  es  la  ciudad  mas  iniportante  de  la  republica  del 
Ecuador ,  por  su  posicion  jeografica,  comercio  y  poblacion,  que 
asciende  corao  a  30,000  almas. 

Su8  edincios,  aunqiie  carecoa  ile  elegaiicia,  pues  son  todos  de 


APUNTBS  DE  VIAJE. 


17 


baloon  corrido,  son  no  obstante  eHpaciosos,  comodos  y  de  fabrica- 
cion  aparente  para  resistir los  efectos  del  calor  intense  que  alii  se 
deja  sentir  eu  todas  las  estaciones. 

Posee  un  astillero  que  antes  de  la  emaucipacion  era  de  grande 
importancia  y  procuraba  ocupacion  a  un  crecido  ntimero  de  ope- 
rarios,  y  tenido  en  otro  tiempo  por  el  arsenal  maritimo  de  la  an- 
tigua  Colombia.  Antes  de  pasar  adelante  creo  oportuno  hacer 
una  sucinta  descripcion  del  pais  eu  jeneral. 

La  repiiblica  del  Ecuador  fue  conquistada  por  Pizarro  en  1534 
y  comprendida  en  el  vireinato  del  Peru  ;  mas  en  1718  reuniose 
a la  Nueva-Granada,  de  la  que  se  separo  despues.  Estd  formada 
de  la  parte  meridional  de  la  Nueva-G-ranada,  y  confina  al N.  con 
ella,  al  0.  con  el  Oceano  Pacifico,  o  Grande  Oceano^  al S.  con  el 
Peru,  y  al E.  con  el  Brasil. 

Esta  situada  entre  2^  de  latitud  N.  y  6^  de  latitud  S.,  y  entre 
72®  y  85。  de  lonjitud  0.  Su  estension  es  200 leguas  y  su  ancho 
de  160. 

La  parte  oriental  del  pais  eat^  habitada  en  su  mayor  parte  por 
los  indios,  principalmente  los  que  oomponen  las  tribus  de  los 
Omaguas  y  de  los  Mainas. 

Los  Andes  de  esta  comarca  preseutan  enormes  picos  volc&nicos 
cubiertos  de  nieves  eternas  ;  sin  embargo,  entre  estas  cimas  se  ha- 
Uan  mesetas  fiSrtiles  en  las  que  reina  una  primavera  constante,  y 
sobre  las  que  existen  ciudades,  aldeas,  escelentes  pastos  y  campos 
bien  cultivados.  Sus  mas  ricas  produociones  son:  el  cacao,  que  en 
abandantfsimo,  tabaco,  maiz,  quina,  etc. 

El  Ecuador  posee  ademas  ricas  minas  de  oro  y  esmeraldas  en 
grado  superior  a  todas  las  conocidas. 

Los  montes  mas  altos  de  la  cordillera  sou  el  Chimborazo,  el 
Cotopaxi,  el  Pichincha,  el  Coyambe  y  Antisana. 

Quito  es 】a  capital  de  la  repfiblica,  conquistada  por  Belalcazar 
y  Alvarado.  Est^  situada  a 10,400  pies  mas  o  menos,  sobre  el 
nivel  del  mar. 

En  1738,  el  Cotopaxi,  que  es  el  volcan  mas  temible,  elevo  bus 
llamas  sobre  8U  cr&ter  a la  altura  de  mas  de  3000  pies.  Diez  anos 
despues  oyeronse  detonaciones  hasta  Honda,  que  esta  mas  o  me- 
nos a  200  leguas  ;  fa6  tal la  cantidad  de  ceniza  que  vomito  este 
volcan  en  los  anos  de  1768,  que  en  AcuDga  y  Ambato,  arruina- 
das  completamen te ,  se  prolongo  la  noche  hasta  las  cuatro  de  la 


18 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


響 


tarde,  vieadose  precisados  suh  habitantes  a  hacer  uso  de linternas 
para  traficar  por las  calles. 

En  las  inmediaciones  de  Picliinclia  diose  la  memorable  bata- 
Ua  que  liberto  ese  pais  del  dominio  espanol ; quiza  no  haya  otro 
ejemplo  de  liaber  combatido los  hombres  a  tanta  elevacion.  Este 
tambien  rae  el  paraje  donde  se  coloco  la  famosa  cruz  que  sirvio  de 
senal  a los  academicos  frame8eB  para  medir  el  uieridiano. 

El dia  siguiente  (1.°  de  diciembre  de  1855)  de  iiuestru  arribu  a 
Guayaquil,  zarpamos  nuevamente  ;  y  despues  de  haber  deacendi- 
(lo  el rio  hicimos  rumbo  directo  a  Panama,  ciiyo  j)uerto  avista- 
mo8  al  despuntar  el  alba  del  dia  5. 

Mm  de  manana  ami,  ])ero  como  vieso  desde  iiii  cumarote  (丄 ul» 
pHHabamus  inui  inniediatoN  a  iiua  de 】a»  varias  islitas  Hituadas  en 
d  puerto  de  Paimuia,  】ii(?  levantc  apreHuradamente  y  siibi  sobro 
cubiertH  a  distrutar  do  la  vista  encantadora  <iuo  preseiita  cada 
una  de  aquellas,  que  parecen  otro«  tantos  jardiues  colocados  en 
medio  de  uu 】ago. 

La  bahia  de  Panam&  estrecha  cod  el  mar  de  las  Antillas  al 
istmo  de  Panam &,  que  no  tiene  arriba  de 12 legims  de  ancho  en 
la  parte  mas  angosta. 

En  el  mar  de  las  Antillas,  sobre  la  costa  seteutrioual  del  an- 
tiguo  departamettto  del  Istmo,  se  hallan  las  islitas  de  San  Bias ; 
y  cerca  de  la  costa  meridional  del  mismo  departamento  se  ve 
la  bahia  de  Panama  el  pequeao  archipielago  de  las  Perlas. 

La  denominada  Mesa  de  Pastos,  es la  mas  elevada  de  los  An- 
des de  esta  parte  del  continente  americano.  Al  Norte  de  esta  me- 
sa, se  dividen  en  tres  ramales  ;  el  mas  occidental  constituye  la 
cadena  principal  de  los  Andes  que  se  dirije  hacia  el N.  0.  y  va  a 
formar  el  istmo  de  Fanam^. 

Los  buquee  tienen  por  precision  que  fondear  a  gran  distancia 
del  desembarcadero  de  la  poblacion,  a  causa  del  poco  fondo  de  la 
bahia  y  de  la  mucha  marea. 

El  aspecto  jeneral  de  la  poblacion  es  sumamente  pintoresco  a 
causa  de  su  prodyiosa  vejetacion.  Esta  defendida  por  la  parte  del 
mar  por  gruesos  y  solidos  muros  de  piedi-a  canteada,  que  antes  de 
la  independencia  constituian  una  inmensa  fbrtaleza,  guarnecida 
de  artilleria  de  bronce  de  grueso  calibre.  Hoi  la  miiralla  esta  en 
muchas  partes  destruida  por  los  aiios,  y  en  ciianto  a  su  artilleria 
fue  vendida  a  precio  infimo  y  sin  provecho  alguno  para  el  Es- 
tado. 


レ 


APUNTES  DE  VIAJE. 


19 


En  la  epoca  en  que  yo  estuve,  era  el  paseo  de  moda :  alU  se  iba 
todas  las  tardes  a  recibir  sobre  el  terraplen  que  forman  las  mura- 
Uas,  algUQ  aire  remjerante,  ya  que  en  el  centre  de  la  poblacion 
no  puede  soportarse  el  calor  escesivamente  fucrte.  AUi se  suda 
constantemente  y  de  tal suerte  que  a  toda  liora  del  dia  y  de  la 
noche  est&  uno  oompletamente  empapado. 

Los  do8  dias  que  pase  en  Panama  fderon  desesperantes  para 
mi,  y  al tercero  sali  para  Colon,  puerto  del  lado  del  Atl&ntico 
(oonocido  tambien  por  Aspinwall),  atravesando  el  istmo  por  fer- 
ro-carril  en  el  espacio  de  cuatro  horas  ;  por  manera  que  llegamos 
a  aqnel  puertecito  a  las  cuatro  de  la  tarde  de  ese  dia,  (8  de  di- 
ciembre  de  1855.) 

Toda  la  distancia  que  ae  recorie  eu  aquellas  cuatfo  horas  se  Ja 
pasa  uno  distraido  gozando  de  las  vistosas  perspectivas  que  a  ca- 
da  paso  se  presentan  a la  vista,  a la  par  que  contemplando  aque- 
11a  admirable  y  prodijiosa  vejetacion  donde,  puede  decirse,  se  ve 
crecer  por  horas  a la  planta. 

Las  ma8  variadas  flores,  belU8imas  y  perfiimadaB,  ya  por  uno 
u  otro  lado  del  camino,  distraen  del  sofocante  calor  que  se  siente 
dentro  de los  coches  por  mas  ventilados  que  estos  sean. 

En  este  ferro-carril,  construido  por  una  compa&ia  americana, 
han  tenido  lugar  varios  aocidentes  harto  tristes  y  desgraciados, 
debidos  en  su  mayor  parte  a la  poca  solidez  de  su  construccion. 

Son  incalculables  las  ventajas  que  han  adquindo  las  republicas 
vecinas  con  el  hoi  facil  trasporte  de  las  mercaderias  europeas,  que 
antes  se  surtian  de  Chile,  pues  que  para  las  pocas  que  necesitasen 
de  Ultramar les  era  preciso  hacerse  servir  de  bestias,  las  cuales 
no  podian  trasportar  sino  en  corta  cantidad  y  despues  de  mil  di- 
ficaltades,  con  mayor  co8to,  deterioro,  perdida  de  tiempo  e  inse- 
guridad. 

Si  estos  beneficios  h&nse  recibidp  en  cuanto  a  mercancias,  ma- 
yores  han  sido  auu los  que  han  reportado  los  pasajerps^.  que  antes 
del  establecimiento  de  esta  linea  al  travee  del  Istmo,  pas&banlo, 
ora  en  canoas  o  ya  en  malas  cabalgaduras,  espuestos  a  mil  sum* 
mientos,  cuando  no  a  enfermedades  y  aun  a  una  miierte  cierta 
en  aquel  pais  de  fiebres  malignas. 

Por  fin,  el 10  a las  cinco  de  la  tarde,  en  medio  de  una  copiosa 
llavia,  salimos  de  Colon  en  el  vapor  ingles  Tebiot,  que  en  otro 
tiempo  habia  sido  de  guerra,  y  aiinque  comodo  y  aseado,  era  de 


20 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


poco  andar  ;  asi  es  que  pasimos  ocho  dias  a  San  Thomas,  siendo 
asi  que  solo  se  echan  seis. 

£1 12  del  mi 腿 o  mes  y  ano  anclamos  en  la  hermosisima  b&hia 
de  Cartajena,  puerto  situado  en  una  isla,  perteneciente  tambien  a 
la  Nueva-G-ranada.  , 

Cartajena  encierra  graa  numero  de  hermosaH  fortalezae,  siendo 
todas  ellas  de  mucho  merito  ;  hai  una,  sobre  todo,  situada  en  la 
embocadura,  que  esta  construida  sobre  un  islote,  y  que  antes  es- 
taba  rodeada  de  canones  de  bronce  de  grueso  calibre. 

Hoi  se  encuentra,  como  las  demas,  desprovista  de  la  artilleria 
y  en  total  abandono.  Un  vecino  de  eila  me  dijo,  que los  espa- 
noles  habian  iiivertido  cuatro  o  seis  millones  eti todas  aquellaK 
t'ortalezats. 

Posee  bueiiojs  teiuplos,  en  especial  la  Catedral,  que  es  hermosa 
y  coiitiene  algunu^  adoruos  de  mosaicos  bastante  bueiios  ;  yen 
cuanto  a 顏 edificioK  son  eu  jeneral  de  aspecto  sombrio, lo  mis- 
mo  que 翻 calles. 

8u  poblacion  ascendera  ma8  o  menos  a  imos  18,000  habitantee, 
cuya  mayor  parte  se  compone  de  jente  de  color  y  de  negros 
emancipados.  El  clima  es,  asi  como  el  de  Panam&,  ardiente,  sofo- 
cante,  y  por lo  mismo  mui  desagracLable,  a  causa  del  sol  abrazador, 
y  por  consiguiente  mal  sano. 

En  estos  parajes,  puede  deciree  que  la  atmdsfera  est^  constan- 
temente  cargada  de  electricidad,  pues  todo  el dia  que  permaneci- 
mos  en  aquel  puerto  fiie  una  continua  detonacion  de  truenos  a 
manera  de.descargas  hechas  por  artilleria  gruesa. 

A las  seis  de  la  tarde  del  dia  siguiente  en  que  Uegamos,  nos 
encontr&bamos  a  quince  millas  distante  de  Cartajena,  con  rumbo 
h&cia  San  Thomas,  esto  es  30  dias  de  nuestra  salida  de  Colon. 

NUBVA  GRANADA. 

Colon  descubrid  al  cabo  del  cuarto  viaje  a  America  en  1498, 
las  costas  setentrionales  de  esta  Republica,  cuyos  indfjenas  se 
defendieron  valerosamente  de  los  espanoles,  hasta  hacerse  dueiioe 
estos  del  pais,  hacia  mediados  del  eiglo  XVI. 

Erijiose  ya  en  vireinato,  ya  en  capitania  jeneral  hasta  los  afios 
de  1808,  en  que  los  neo-granadinos  se  insurreccionaron  contra  la 
madre  patria  y  se  prociamarou  independientes  en  1811 ; mas,  al- 
gunos  triunfos,  aunque  pasajeros,  obtenidos  por  Morillo,  sometie- 


APUNTE8  DE  VIAJE. 


21 


ron  de  nuevo  el  pais  a la  Espaaa,  hasta  que  por  fin  el  inmortal 
Bolivar,  con  sus  grandes  hazanas,  coDsolido  en  1819  el  estableci- 
niieDto  de  la  Bepublica  de  Colombia. 

La  Naeva-Granada,  esta  sitiiada  al N.  0.  de  la  America  Meri- 
dional : confina  al N.  con  el  mar  de  las  Antillas,  al  E.  con  Vene- 
zuela, al S.  con  el  Ecuador  y  al O.  con  el  Oc^ano  Pacifico  ;  h&cia 
el S.  0.  con  Guatemala. 

Esta  comprendida  entre  IP  y 12®  de  lat.  N.  y  entre  74。  y  85® 
de  long.  O.  Su  largo  desde  N.  N.  E.  hasta  S.  S.  0.  es  de  240 le- 
guas,  y  an  anchura  media  de  120. 

La  poblacion  de  esta  Republica,  se  compone  de  tres  razas  mui 
distintas  entre  si: los  europeos  naturalizados  o los  blancos, los  in- 
dios  y los  negros  importados  del  Africa. 

£1 temperamento  de  este  pais  es  vario,  observ&ndose  en  cortas 
distancias,  desde  los  insoportables  calores  de  Senagal,  has  el  ex- 
cesivo  frio  que  producen  las  nieves  perpetuas  de  la  Siberia; 
cuya  variedad  de  climas  produce  la  misma  en  frutos,  pues  se  da 
mm  bien:  el  arroz,  maiz,  trigo,  yucas,  quina,  cochinchina,  algo- 
don,  etc.,  y  muchaR  y  variadas  plantas  de  tintas  y  medicinales ; 
escelentes  maderas  de  constniccion,  diversos  Mlsamos,  cacao,  cafe, 
e  infinita  variedaa  de  firutas. 

Posee  ademas  gran  diversidad  de  preciosos  esmaltes,  de  las  in- 
finitas  aves  que  se  crian  en  aquellas  eternas  y  bellas  selvas.  Llenas 
de  diversas  especies  de  fieras,  las  arenosas  riberas  del rio  Magda- 
leaa,  donde  tienen  lugar  a  cada  instante  terribles  combates  entre 
los  seres  mas  feroces  de  la  creacion,  especialmente  entre  el  j&guar 
y  el  caiman  que  parecen  nacidos  para  aborreoerse. 

Las  producciones  de  este  bello  pais  son  de  las  mas  ricas  del 
miindo,  pues  ademas  de  las  vejetales,  hai  minerales  en  abundan- 
cia,  como  son :  oro,  plata,  cobre,  hierro,  platina,  azogue,  esmeral- 
das  y  rubies. 

La  poblacion  de  toda  la  Confederacion  subira  a  cerca  de 
1.800,000  habitantes.  La  capital  es  Bogota,  fdndada  en  1538  por 
Qnesada,  a  4280  varas,  mas  o  menos,  sobre  el  nivel  del  mar.  y  al 
pie  de  do8  montanas  mui  elevadas,  que  la  abrigan  de  los  terribles 
huracanes  del E.  Su  temperamento  es  estremadamente  hiimedo 
J lluvioso,  sin  que  por  esto  sea  insano. 

Lob  temblores  son  frecuentes  en  esta  ciudad, lo  que  ha  influido 
para  que  la  construccion  de  las  casas  8ea  baja. 

La  travesia  desde  Cartajena  hasta  San  Thomas,  ademas  de  lar* 


22  は E VISTA  DE  SUD-AMERICA. 

ga,  atendida  la  corta  distancia,  fue  penosa  por  cuanto  tuvimos  que 
8oportar  recios  vientos  y  mar  gruesa.  Mas  el dia  vispera  de  entrar 
al puerto  de  aquella  isla,  hubo  iin  tiempo  magnifico,  en  especial 
durante  la  noche  que  era  bellisima  tanto  por  la  claridad  de  la  lu- 
na  cuanto  por lo  apacible  del  mar  y la  serenidad  del  cielo. 

La  isla  de  San  Thomas,  cud  como  la  de  San  Juan,  corresponde  o 
forma  parte  del  grupo  de  las  V^rjenes  y  Santa  Otiiz,  que  pertene- 
cen  a la  Dinamarca. 

Su  poblacion  es  hermosa:  cuenta  como  con 15  mil  habitantes. 
Eh  el  puerto  de  reunion  de los  vapores  de  la  compania  del  Pacifi- 
co,  que  conducen  tesoro,  mercaderias,  correspopidencia  y  pasajeron 
para  Southampton.  El  Teviot  era  conductor  de  las  de  todo  el  Fa- 
cifico,  y los  demas  vapores  lo  eran  de  las  de  Mejico,  Cuba,  etc. 

Aloje  en  un  hotel  que  Uaman  del  ISirco  o  donde  tambien  se  bos- 
pedaron  los  demas  pasajeros,  tanto  del  Teviot  como  de  los  otros 
vapores  que  de  diferentes  puntos  Uegaron  aauel  dia. 

En  este  hotel  me  proporcionaron  un  escelente  carruaje  en  el  que 
efectae  un  paseo  a  traves  de  la  isla  que  es  mm  bonita.  Ha 
perdido  mucho  de  bu  importancia,  segun  me  aseguro  un  hijo  de 
la  Graula,  avecindado  alli  desde  muchos  anos,  a  causa  de  la  eman- 
cipacion  de  los  uegros.  Eq  el  dia  nada  produce,  pues  no  habiendo 
trabajadores  que  cultiven  los  campos,  se  encuentran  estos  deso- 
lados. 

E.  Lopez. 

{OqnHnmrd.) 


LA  SAMBACUECA  EN  EL  TEATRO. 

( GOSTUHBRES  NACIONALES. ) 


Un  actor  j6ven,  que  en  1842  era  todavia  una  bella  esperanasa 
del  teatro  americano  y  que  hoi  figura  con  ventaja  en  el  gran  tear 
tro  de  Tacon,  D.  M&ximo  Jimenes,  en  fin,  tuvo  la  feliz  ocurren- 


LA  SAMBACUECA  EN  EL  TEATRO. 


28 


eia  de  amenizar  la  funcion  de  su  beneficio  con  la  popular  Samba- 
cueca,  hailada  por la  graciosa  actriz  Da.  F.  Montesdeoca.  El 
exito  que  obtnvo  esta  feliz  inspiracion  fue  inmenso,  como  fue  in- 
menso  el  placer  que  aquella  oxhibicion  produjo  en  el  animo  del 
publico,  que,  no  contento  con  aplandirla  haatn  el  cansancio,  pmio 
con  entiisiasmo  sii  repeticion. 

Una  de  nuestros  publicistaa  cuyo  nombre  sentimos  no  conocer 
aun,  entusiasmado  a  su  vez  por  aquel  triunfo  esplendido  de  la 
alegre  y  humilde  samba-cueca^  y  queriendo  sin  duda  disculpar  a 
los  ojo8  del  estranjero  el  frenetico  entuaiasmo  de  la  alta  sociedad 
(le  Santiago  en  aquella  noche  jenial,  escribio  y  publico  en  el  JPro- 
(/reso  un  bellisimo  articulo  que  lleva  por  epigrafe  La  Samba-cueca 
m  el  Teatro.  La  casualidad  ha  traido  a  nuestras  manos  esa  bella 
produccion  que  puede  figurar  con  ventaja  al lado  de  las  mejores 
cnticas  de  costumbrei*  que  se  hayan  escrito  en  nuestro  pais,  y  que 
j)or  la  verdad  de  ru  con  junto,  la  viveza  de  sus  detalles  puede  riva- 
lizar  aiin  con 】os  del  mismo  Larra.  Ese  articulo  escrito  ahora  20 
auos,  parece  escrito  ayer,  tan  intelijible  es  para  el  lector  la  bri- 
llantez  de  rus  ras^os  y la  tersura  de  sus  tintes. 

Creyendo  que  los  suscritores  de  la  Revista  gU8taran  como  nos- 
otros  (le  su  lectiira,  y  fieles  a  nuestro  programa  de  consignar  en 
sus  colamna8  cuanto  haliemos  digno  de  ocupar  un  lugar  en  e】la8, 
no  hemo8  vacilado  en  reprodiicir  el  reierido  articulo,  suprimien- 
<lole  solo  la  parte  relativa  al  analisis  y  apreciacion  del  drama  con 
que  (lio  principio  la  funcion.  Helo  aqiii : 


Pero  pasemos  al  Imile,  qii«  es  el  objeto  principal  de  nuestro  ar- 
ticulo. Hasta  ahora  roIo  habiamos  visto  en  la  escena  Ifis  graciosas 
bolej'os,  la  cachucha,  la  tjavota  a  veces.  Doa  danzarinas,  que  sin 
(lada  no  rivalizan  con  raifis  Ester,  habian  arrancado  aplausos  al 
publico  con  8 us  movimientoR  airo808,  buh  maniobras  acompaaadas: 
pero  esta  vez  ha  habido  algo  mas  encantador  que  ha  electrizado, 
o  mas  bien  enloquecido  al  publico.  Los  aplausos  hau  tocado  en  el 
irenesi y los  gritoH  ;  de  otro  !  \  otro  !  tenian  toda  la  viva  espre- 
sion  de  un  deseo  popular  que  quiere  ser  satisfecho  a  toaa  costa. 
riQue  nuevos  atractivos  tenia  el  baile  para  el  ptiblico,  que  nue- 
vas  habilidades  venian  a  escitar  su  admiracion?  Una  bagatela 
insi^nificante  en  la  apariencia,  pero  en  realidad  una  cosa  mui 


24 


REVI8TA  DE  SUD-AMERICA. 


grande,  y  que  remueve  proftindamente los  corazones.  Un  baile 
popular,  comprendido  de  todos,  que  suscita  simpatias,  que  trae 
recuerdos  gratos,  que  se liga  con  nuestra  vida  y  nuestras  afeccio- 
nes,  que  hace  vibrar  todas  nuestras  fibras,  que  llena  el  alma  de 
las  mas  dulces  emociones,  y  nos  hace  sentir  la  oacionalidad,  la 
patria,  el  pueblo,  la  existencia  en  fin.  Era  la  Sambacueca,  pero 
la  Scmbacueca  que  se  presentaba  ante  sus  amigos,  vestida  de  ga- 
la, como  una  novia  feliz,  ejecutada  a  toda  orquesta,  ataviada  de 
rail  adornos  y  acompanada  y  cortejada  por las  boleras  que  la  pre- 
cedian  j  seguian  con  sus  buUiciosas  sonajas,  las  parleras  casta- 
uuelas  al  fin.  jOh!  no,  no  se  rian  los  estranjeros  que  han  viato  a 
mil  chilenos  con  la  sonrisa  en  los  labios,  palpitante  el  Gorazon, 
siguiendo  de  hito  en  hito  cada  movimiento  de  la  graciosa  danza- 
rina,  acompanarla  con  mil  golpes  aoompasados,  remedando  el 
tamboreo,  y  hac お ndole  hurras,  con  los  gritos  de  (lena! ; leSa  ! 
i  fuego  !  i  fuego  I  |  dale  ! i dale  I  No,  no  se  burlen  de  sus  fren^ticos 
aplausos,  de  su  alegria  infantil.  No,  el  que  no  es  chileno,  no 
puede  juzgar  en  tan  grave  materia,  no  puede  oomprender  porque 
no  sabe  sentir,  porque  no  es  esta  la  caerda  que  pone  en  movi- 
miento sus  fibras,  porque  esta  bateria  galvanica  no  eatk  montada 
para  el,  y  por  tanto  no  puede  electrizarlo.  Observad,  o  sino  al 
espanol  que  bosteza  en  una  luneta,  mientras  se  representa  el  Ote- 
lo,  o la  dair &,  que  a  dos  pasos  de  la  orquesta  no  ha  oido  ejecutar 
una  aria  del  Tancredo,  o  una  hermosa  sinfonia,  observadlo  cuan- 
do  esta  principia  a  preludir  el  acompanamiento  de  las  boleras. 

Vereislo  entonces  removerse  y  enderezarse  en  su  asiento,  ani- 
marse  sus  facciones,  brillar  sus  qjoB,  y  coDvertirss  su  habitual 
. gravedad  en  festiva  alegria.  Vereislo  volverse  toao  ojos,  todo  oi- 
do8  para  gustar  del  mas  pequeno  movimiento  de  los  danzantes, 
segmrlos  en  sus  graciosos  jiros,  inclinar  su  cuerpo,  como  si  fiiera 
a  dar  airoso  movimiento  a las  castanuelas  y  apreciar  mil  bellezas 
que  su  baile  favorito  esconde  a los  ojos  profanes  ;  porque  el  solo 
tiene  la  clave  que  esplica  al  corazori  los  misterios  que  se  encierran 
en  aquellos  pasos  tan  lijeros  para  adelante,  para  atras,  para  los 
costados  como  el  voltijeo  caprichoso  de  dos  mariposas  que  jugue- 
teau  en  el  aire  en  aquellas  pndulaciones  de  los  brazos  que  estan 
sacuaiendo  las  castanuelas,  mil  bellezas  esquisitas,  mil  gracias 
encantadoras,  que  se  derraman  por  todo  el  cuerpo  del  que  baila, 
y le  forman  una  atmosfera  resplandeciente  que  brilla  en  los  ojos 
del  espectador  inicmao,  y  que  oscitan  en  8U  alma  el  deleite  y la 


LA  SAM6ACUEGA  EN  EL  TEATRO, 


26 


dicha.  Si  entonces lo  mirais  mas  atento,  vereis  en  su  fisonomia 
los  caractdres  de  una  melanoolia  pllU^ida  que  revela  lo  que  en  su 
alma  est&  pasando.  El  baile  nacional  que  presencia  en  tierra  es- 
tn^a le  trae  a la  memoria  las  m&rjenes  apacibles  del  Manzana- 
res,  saladas  majas  de  la  Andalucia,  los  perfiles  contpsos  de  las 
montaSas  de  Navarra,  el  cielo  azalado  de  la  Estremadura,  o las 
csmpiSas  floridas  de  Granada,  su  imajinacion  escitada  per  esta 
cuerda  que  ha  vibrado  en  su  corazon  en  los  dias  felices  de  su  in- 
fiuicia,  y  sasnrrado  sus  dulces  acentos,  durante  los  pl&cidos  mo- 
mentos  de  su  amor  primero,  le  transporta  a la  querida  EspaSa, 
86  pasea  en  el  Prado,  v6 las  cupulas  del  Escorial,  entra  en  Ma- 
drid, pasa  por la  puerta  del  Sol,  encuentra  a  un  amigo,  se  detie- 
ne  a  mirar  a  una  madrilena  garbosa  que  pasa,  oye las  campanas, 

conoce  el  tanido  de  las  de  cada  templo        |  Por  Dios  !  no  lo  dis- 

tndgais,  es  el  unioo  momento  de  dicha  inefable  que  esperimenta 
desde  que  el  paerto  de  C&diz  o  Barcelona  vio  alejarse  la  nave  que 
lo  traia  a la  America,  de  inmerecido  y  heredado  renombre,  de 
desengano  j  desaliento  para  quien  viene  a  conooerla. 

Si  no  08  basta  este  hecho  para  juzgar  cuanto  importa  un  baile 
nacional,  acechad  a los  emigrados  arjentinos  ea los  momentos  en 
que,  rennidos  bajo  un  techo  amigo,  y  olvidando  los  rigores  de  un 
destino  harto  severo  para  no  haberlo  sino  gloriosamente  mereci- 
do,  ensayan  rehabilitar  bus  nacionalidades  y  vivir  de  su  patria  y 
de  SOS  recaerdoB.  El  mimie  morUmero,  con  sus  graciosos  alegros, 
despierta  sus  adormecidas  ikntasias  ;  parece  que  al escuchar  su 
ftlegre  y  animada  musica,  salen  de  un  letargo,  y  se  sienten  Ua- 
mados  a la  vida  por  la  armoniosa  voz  de  un  hada  amiga.  La  oor- 
riente  de  placer  que  estos  aires  nacionales  levantan,  los  arrastra 
irresistiblemente  a  pedir  la  chistona  media  ccma,  el  mtrincado  y 
jeneral  cidito,  j  Oh  I  entonces  puede  estudiarse  toda  su  nacionali- 
dad,  sus  tendencias,  sus  bellas  artes  ea  jermen,  pero  fecundas  ya 
en  porvenir  y  en  desarroUo.  El  que  pulsa  las  cuerdas  de  la  tan 
popular  guitarra  se  abandona  a  su  imajinacion,  y  mil  variaciones 
caprichosas  comentan  el  tema  favorite,  perdiendose  en  mil  inspi- 
raciones  felices  o  ea  repeticiones  armonicas  y  cadenciosas :  repite 
los  versoB  que  le  ban  sujerido 麵 numerosos  poetas  ;  y  mientras 
las  parejas  se  enredan  eu  el  intrincado  laberinto  de  las  figuras  de 
estos  bailes,  el  cantor  recita,  por  no  perder  momentos  en  que  la 
poesia  se  mezcle  a las  melodias  de  la  musica  versitos  de  ciiatro  sx- 
labas,  Uenos  de  malicia  y  joviahdad. 


26 


BEVISTA  DE  SUD-AMERICA 


Los  'bailarines  remedan  con  el  acompasado  estallido  de  los  de- 
dos  el  resonar  de  las  castaiiuelas,  y  revelan  en  sub  movimientos 
espreeivos  y  en  los  jiros  de  sus  brazos  su  orijen  andaluz,  y las 
maneras  chulitas  de  sus  gauchoa  y  compadritos.  8i  dejan  de  bai- 
lar,  cuandq  las  poco  diestras  compaiieras  se  ban  cansado  de  supli- 
carlo,  es  para  entonar  entre  todos  el  himno  nacional,  tan  conoci- 
do  en  otro  tiemp ひ, o  el  guerrero  que  repite :  ;  A  la  lid,  a  la  lid 
arjentinos!  y  concluir  maldiciendo  al  tirano,  que  los  aleja  de  las 
alegres  orillas  del  majestuoso  Plata,  que  solo  el  puede  correr  li- 
bre  alli,  lejos  de  montanas  que  estrechen  su  ancho  lecho,  y  de- 
jaado  mecerse  entre  bus  ondas,  cual  canastilloH  de  flores,  islillas 
que  tinen  de  encarnado  los  floridos  duraznos,  y  embalsaman  na- 
ranjeros  silvestres.  Brindaran,  al  refrescar,  por la  patria,  por la 
caida  del  tirano.  Contaran  las  glorias  de  sus  antcpasados,  y  se 
estasiar&n  contemplando  el  porvenir  que  aguarda  a  su  republica, 
magnifico  como  sus  rios,  inmenso  como  bus  llanuras,  cuando  en 
medio  de  sub  luchas  sangrientas  se  echan  las  bases  de  su  civiliza- 
cion  onjmal,  de  igualdad,  de  tolerancia  y libertad  que  atraeran  a 
su  suelo  feraz  y  a  sus  climas  diversos,  los  millones  de  hombres 
que  estan  desbordando  en  Europa  y  pidiendo  a  gritos  una  nueva 
patria  para  do  entregarse  en  los  brazos  del  suicidio  y los  delitos, 
adonde  por  fiierza  quieren  Uevarlos  la  miseria  y la  desesperaciou. 
Todos  rivalizan  en  espresar  un  (joncepto  ; la  prosa  jiiue  ;  el  verso 
se  subleva  ;  todos  hablan  ;  nadie  se  entiende  ;  y  concluyen  con  to- 
mar  sus  sombreros  sin  despedirse  ;  con  la  cabeza  acalorada,  el  al- 
ma contenta,  dilatado  el  pecho  y  desahogado  el  corazon.  Que 
m&jia  ha  obrado  este  subito  entusiasmo?  Que  tar&ntula  los  ha 
picado?....  El  cidito,  la  media  cano, . . .  un  simple  baile  nacional. 

JSsto,  pues,  importa  un  baile  de  chicoteo.  Todo  esto  dice  In 
samocumeca:  esto  significa  el  jubilo  de  un  pueblo  entero,  que  con 
las  manos  y los  bastones  ha  tamboreado  en  coro,  en  masa,  m  plu- 
ralidad,  para  acompanar  con  bus  golpes  acompasados,  a la  baila- 
rina  que  elevaba  al  rango  de  un  baile  de  espectacnlo  publico, 】a 
sambacueca,  nacida  entre  el  pueblo,  v  elevandose  con  el  a  una  ca- 
tegoria,  a  un  personaje,  que  destierra  de  los  bailee  a la  desabrida 
contradanza,  a la  ajitada  balsa  y  a  toda  esa  caterva  de  insulsan 
monerias,  sin  sentido,  sin  placer,  sin  verdadero  encanto,  para 
apoderarse  ella  sola  de  la  escena,  reaniraar  los  espintus  y  domi- 
narlo  todo.  Y  por  que  no?  ^.Quien  osaria  disDutarle  el  lugar 
que  el  sufraiio  universal le  ha  dado?    Quien le  echaria  en  cara 


LA  8AMBACUECA  KN  EL  TBATRO. 


27 


su  orfjen  plebeyo,  despues  que  la  alta  aristocracia  de la  moda, 
del  toQO  J  el  bueu  gusto  la  ha  hecho  el  objeto  mimado  de  la  pre- 
diieccion  de  las  bellas  y  el  obligado  fin  de  fiesta  de  toda  tertulia 
en  que  no  se le  condene  a  uno  a  morirse  de  puro  fastidio?  ^Por 
quS  DO  habia  de  presentarse  en  el  teatro?  j  Afuera los  estirados 
criticoiies  ! 

La  mmbctcueca  es  el  solaz  del  pueblo  llano,  llano  porque  no 
tiene  el  triste  en  que  se  le  ataje  un  grano  de  arena.  Despnes  de 
las  duras  tareas  diarias  a  que  la  necesidad lo  condena,  lo  aguar- 
da  en  la  chingana  con  los  brazoB  abiertos  la  sambacueca  su  ami- 
ga: la  esperanza  de  verla  lo  alienta  en  sa  trabajo ;  y  a  fin  de  po- 
(ler  presentarse  en  la  cningana  con  el  bolsillo  un  poco  provisto 
para  festejarle  debida  y  chamuscadamente  es  que  el  pobre  prole- 
tario  se  desvive  y  se  afana.  Sino  no  trabajara,  ^para  que?  La 
sambacueca  es  el  finico  panto  de  contacto  de  todas  las  closes  de  la 
sociedad  ; lo  unico  que  liai  verdaderamente  popular.  Baila  el  po- 
bre como  el  rico  ; la  dama  como  la  &egona  ;  el  roto  como  el  caba- 
Uero,  con  la  diferencia  solo  del  modo  ; los  rusticos  la  bailan  con 
an  poco  de  naturalidad,  lo  que  Uamamos  a  todo  trapo  ;  pero  aai 
lo  hacen  todo:  cuando  se  rien  lo  hacen  a  carcajadas,  si  lloran 
at^rden,  si  murmuran  desuellan,  si  se  enojan  matan : las  jentes 
cultas  se  andan  con  mas  tiento  en  todo. 

Ved  a  una  linda  y  apuesta  joven  que  se  para  a  bailarla.  Dobla 
graciosamente  su  bianco  panaelo  ;  componese  y  desarruga  el  ves- 
tido;  echa  miradas  furtivas  al  circulo  de  espectadores :  en  un  san- 
tiamen  ha  contado  los  jovenes  que  van  a  verla  bailar,  y  visto  el 
lagar  que  ocupa  el  preailecto.  Sus  mejillas  se  sonrojan,  la  sonri- 
sa  mas  dnlce  y  mas  venenosa  de  que  puede  disponer  asoma  en 
sns  traidores  y  fementidoR  labios  ;  principia  el  canto  y  se  lanza 
como  un  cisne  jugueteando  en laa  aguas^  como  un  esquife  dorado; 
las  gracia8  la  acanciau  y  mil  amorcillos  revoletean  ahuyentados 
por las  ondulaciones  que  el  paiiuelo  describe  ;  su  lindo  cuerpecillo 
va  en  sii8  graciosas  viieltas  y  revueltas  haciendo  efectivo  pun  to 
por  panto,  este  precioso  verso  popular,  que  es  la  pintura  ideal  de 
la  sambacueca: 

La  culebra  en  el  espiuo 

Se  enroBca  y  se  desparece  ; 

La  mujer  que  engafia  a  un  hombre 

Una  corona  merece. 


2 き 


RBVISTA  DE  SUD-AMERIGA. 


Mil  aplausos  la  sigaen  hasta  su  asiento:  jOiro  y  otral  y  me 
paro  yo.  Apenas  ocupo  el  centre  de la  sala,  cuando  ya  empiezo  a 
sentir  un  hormigaeo  que  me  sube  de los  pies  a la  cabeza  ;  el  pla- 
cer y  la  dicha  me  rebosan  por  todos  los  poros :  taerzo  mi  paBuelo; 
retoco  el  peinado  ;  paseo  miradas  de  orguUo  y  satisfaccion  por  to- 
da la  asamblea;  clavo  los  ojos  en  la  cantora.  ;  Qu さ martino  !  jse 
ha  desafinado  la  prima! ;  cambio  de  postura;  una  pierna  princi- 
pia  a  bailar  sola  ; la  traigo  arrastrando  a  su  puesto  ;  miro  a  mi 
companera  que  ya  pone,  ya  no  pone  la  mano  en  el  voluptuoso 
farrete  ; las  venas  se  me  hinchan  ;  el  corazon  me  late  con  tal fuer- 
za  que  me  sofoca;  respiro  fUego,  jpor  fin  cantan!  y  todos Ioh  ob- 
jetos  terrenos  se  coniunden  a  mi  vista:  me  desprendo  del  pavi- 
mento,  siento  que  la  sangre  se  me  va  a la  cabeza;  no  veo  nada: 
no  oigo  sino  una  armonia  lejana,  l&ngaida  como  el  amor  feliz; 
me  parece  que  vago  en  el  espacio  acompanado  de  una  sombra  ce- 
lestial de  mujer  que  revoletea  en  derredor  mio,  que  aparece  y 
desaparece  a  mi  vista  ;  como  Sancho  en  clavileuo,  toco  las  eatre- 
Uas,  las  saco  de  em  casillas.  i  Eh !  j  pataratas 1 \  no  valen  nn  ci- 
garro!  Los  estrepitosos  aplausos  me  vuelven  al mundo,  a la  rea- 

hdad,  a  la  vida  material  { Dichosos  los  que  ganan  su  vida 

bailando  la  sambacueca  ! 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


LA  VIRJEN  DEL  SOL 

LEYENDA  INDIANA. 

PBIlVIfiBA  PARTE. 


(Coiictiiuacioii V^ase  la  plyijia  704,  T. II.) 


Su  cuna  el  IiUi  ya  dejado  habia 
Y  entre  el  oriente  y  el  c^it  mediaba, 
Y la  Imnbre  que  al suelo  derramaba 
De  la  aurora  las  perlas  abeorbia. 

Ya  el  indio  fiel le  habia  adoracioues 
Rendido  mil, y  del  viijineo  coro 
Aim  humeaba  en  los  altares  de  oro 
El  perfume  de  puras  oblaciones  ; 

Guando  Uega  de  Human  a la  morada 
£1  viejo  adusto,  y  el  mancebo  fueni, 
De  mil  temores  combatido,  espera 
£1 instante  de  ver  a  su  adorada. 

一 Guerrero,  esclama  ei  virtuoso  AmutUa, 
I  Qa6  a  pisar  mis  umbrales  te  ha  movido  ? 
iSobre  el  curso  de  OdUlur  (86)  has  querido 
Venir  hacenne  acaso  una  pregunta  ? 

Mandame  pues,  y  el  Jnii  te  bendiga 
Por  el  honor  que  me  bace  tu  presencia  ; 
Yo  indagar^  con  mi  sublime  ciencia 
Lo  que  del  cielo  intentes  que  te  diga. 

一 Hijo  del  gran  Condor  《37),  ArmtUa  sabio 
El  guerrero  contesta  en  grave  acento, 
Yo  no  busco  tu  ciencia  y  tu  talento  ; 
Mas  la  palabra  escucha  de  mi  labio. 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


(Y  juntos  umbos  viejos  se  sontaron 
Sobre  bancos  labrados  de  madera, 
Como los  viejofi  de  la  cdad  primera 
Que  en  la  inoceiicia  y la  virtiid  reinaron). 

Y  Pacoyo  prosigiie: 一 Kl  desoendiente 
Del  tigre  montaraz,  cuya  tttrpuna  (38) 
Jamas  el  golpe  erro  y  a  quien  fortuna 
Acosara  deepues  tan  inclemente  ; 

Chuqui,  mi  caro  y  jeneroso  amigu 
Que  inseparable  siempre  de  mi  lado 
Ha  tres  veces  por  Cacha  batallado 
8in  terablar  del  furor  del  enemigo  ; 

Ghuqui  y  Kunto  sii  tierna  y  bella  esposa. 
De  las  almas  al  irse  a  la  morada, 
Dejaron  a  mi  amparo  encomendadu 
La  imica  prenda  de  su  amor  hermosa. 

Yo levante  la  funeraria  tola 
Sobre  sus  tnos  cuerpos  y  junto  a  eUa, 
En  seiial  de  mi  lugubre  querella 
Plante  el  funesto  molle  y la  viola. 

Yo  al  huerfauo  adopte  y  el  ha  crecido 
Junto  a  mi  como  crece  al  pie  del  roble 
Anoso,  otro  arbol  cuya  frente  noble 
Bramador  huracan  no  ha  sacudido. 

Yo le  ensene  a  tirar  el  dardo  agudo  (89) 

Y  el  hambre  a  soportar.  calor  y  frio  ; 

Y  gracias  al  poder  del  arte  mio 
Veneer  a  todos  en  la  lucha  pudo. 

Hoi 1ft  sangre  de  Chuqui  confundida 
Con  la  del  grande  Human  verse  procura. 
Para  estender  en  descendencia  pura 
La  projenie  del  tigre  esclarecida. 

•  Titu  ama  a  Cisa.  ;El  IrUi  soberano 
Quiera,  Human,  fecundar  de  tu  hija  el  eeno. 
Glial  fecunda  la  espiga  del  centeno 
y  del  inaiz  el  apreciado  grano  I 

― Labre  el  hijo  de  Chuqui  su  cabana 

Y  imasc  mi  hija  al  hijo  del  guerrero.  • 
Esclama  Human  y  el  rostro  placentcr い 

A  BU  palabra  sincera  acompann. 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


一 A  Titu  por  811 esposo,  a  Titu  elijo. 
Haba  dice  tambicri ; la  madre  luna 
Y  el  IrUi  sumo les  daran  fortima. 


一 ; Unaiise  Titu  y  Cisa  I  Amaru  esclama  ; 
Y^pasniada  y  estatica  la  bell  a 
Vc lucir  de  esperauza  una  cental ia 
Que  en  su  alma  cl f^o'/x)  del  aiuor  derrama. 

Y  eiitra  Titu  de  Uumaii al  aposento  ; 
Le  repiten  sils  votos  el  aiiciano, 

Y  Haba  y  totlos  ;  ebrio  <le  conteiito 

Lc  iihrum  Amaru  y le  apellida  hermaiu). 

Y los  njos  dc  Titu  se  eucoutraroii 
G»n  ]os  de  aquella  celestial  mujer  ; 

Y  8118  niiradas  im lenguaje  hftblaroii 
Que  solo  ellos  pudieron  comprender. 

Lo  que  oil  elio»  pasaba  en  ese  iustante 
Nadie  pudo  ni  quiso  descubrir  ; 
Mas  lo  puede  pensar  quien  ea  amante. 
Qiiien  sabe  el  fuego  del  amor  sufrir  ; 

Quien  del  deseo  devoriido  vive 
De  que  fuese  verdaa  una  ilusion, 

Y  cuando  al  fin  la  realidad  concibt' 
Duda,  teme,  se  ajita  el  corazon. 

Cisa  temblando  y  de  rubor  cubierta 
Deja  el  si  de  ma  labios  escapar, 
Como  deja  la  rosa  medio  abierta 
El  aljofar  del  alba  resbalar. 

iphjcuanto  es  bella  la  mujer  amada 
Cuando  descubre  su  amorosa  fe  ! 
; Cuando  por  siempre  al  amador  ligada 
Por  el  si  dulce  y  seductor     ve  ! 

る A  quo  vivaz  y  ardiente  fantasia 
Formar  es  dado  igual  otra  mujer  ? 
;, Do  esta  la  voz  de  grata  melodia 
Que  pueda  con  la  suya  contender  ? 

Cerca  la  lie«$ta  de  ArUadiua  (40)  viene. 
Fiesta  de  baile  y き confusion  marcial : 
Una  luna  dcspues  otra  solene 
Sigue  de  danza  y  gozo  jencral. 


REVISTA  DE  SUD-AMBRICA. 


UmcHrtUnu  es  su  nombre  ;  d  triunfo  en  ella 
Obiendran  el  amor  y  la  virtud, 

Y  Titu  y  Gisa  su  feliz  e^trella 
Veran  lucir  en  placida  quietiid. 

Mas  a  un  boHque  lejano  Iran  primero 
Titu  y  el  hijo  del  JmutUa  Human, 

Y  alia  elpuma  (41)  soberbio  y  camicero 
En  8U  albergue  musgoso  cazaran. 

Y  el  dia  dc  sus  bodas  anhelado, 
Libre  por  siempre  de  un  martirio  cruel, 
El  amante  de  Gisa  ira  adomado 
De  la  fiera  tremeDda  con  la  piel. 

i  Esperanza  feliz  I....  ;  ai 1 si  la  suerte 
No  aniquilara  su  preciosa  Hor  I 
i  Si  no  guardara  el  porvenir  la  muerte 
Para  tan  puro  y  becbicero  amor  I.... 


V. 

LA  FIESTA  DE  ANTACITUA. 

Rasga  el  noctnrno  y  tenebroso  velo 
Paliaa luz  que  el  horizonte  dora, 
Luego  las  nubes  de  carmin  colora 

Y  huyen  las  nieblas  del  rociado  suelo. 
Crece  del  Inca  el  relijioso  anhelo 

De  ver  el  astro  que  sumiso  aaora, 
E  inquieto  aproximarae  ve  la  hora 
En  que  se  eleva  a la  rejion  del  cielo. 

Asoma  al fin  y  de  su  faz  ardiente 
Un  rayo  lanza  que  a  su  imajen  de  oro 
Hiere  en  el  templo  la  brufiida  f rente. 

Lc  adoran  pueblo  y  rei  ;  dulces  cantares 
Le  tributan  sus  viijenes  en  coro, 

Y  el  gran  UUlac  perfume  en  sus  altares. 


Y la  anchurosa  plaza  dc  guerreroB 
Cubierta  se  halla,  en  cuya  f rente  noble 
Brilla  el  valor  del  hijo  de  los  Andes 
Y  el  alto  orguUo  de  un  glorioeo  nombre  ; 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


Los  bravos  aqui  estan  que  en  un  soberbio 
Condor  del  Ghimborazo  reconocen 
De  su  familia  el  tronco,  y  no  hai  humano 
Que  incauto  violar  sus  fueros  ewe  ; 
Alii  estan los  Ourams  (42)  descendienttjs 
De  UQ  puma  atroz,  espauto  de  los  bosques  ; 
Aca los  SusHs  (48)  cuyo  egrejio  padre 
De  la  raiz  nacio  de  un  viejo  roble  ; 
lios  Caciques  (44)  alia  cuyo  sagrado 
Projenitor  veneran  en  un  inonte, 
0  en  un  claro  torreute  que  rompidu 
De  pena  en  peha  estrepitoso  corre. 
Unos  adomos  de  plumajes  llevau 
De  formas  cliferentes  y  colores 
Cual  del  iris  alegres  ;  en  su  espalda 
OtroB  la  hermosa  piel  van  del  feroce 
Otorongo  (46)  ostentando  ;  aquel  su  pecho 
So  un  peto  de  oro  reluciente  esconde  ; 
Este  luce  un  tahali  de  ricas  piedras, 
Ese  un  collar  de  conchas  y  de  flores  ; 

Y  alarde  todos  de  sus  arcos  hacen 

Y  de  chinganas  de  templado  cobre, 

Y  entre  gritos  de  gozo  y  de  entusiasmo 
Al viento  ajitan  belicos  pendones. 

De  su  pueblo  querido  al  centro  el  Inca 
Goza  tambien  ; los  hombros  de  cien  nobles 
En  su  esplendido  trono le  sustentan : 
Brilla  a  sus  lados  su  soberbia  corte : 
Todo  es  magnificencia,  todo  es  digno 
De  quien  junta  la  sangre  y los  blasones 
De  la  prole  dc  Manco  y;:de  los  Shiris 
De  cien  pueblos  y  cien  dominadores. 

De  los  hijos  de  IMmbac  animosos 
Entre  la  multitud  vense  en  desorden 
Grato  vagar  hermosas,  hechiceraH 
Doncellas  mil  robando  corazones. 
Suelta  la  undosa  cabellera  al  aire, 
La  fiien  omada  de  amaneai  del  boeque, 
Ledo  el  rostro  divino,  maX  cubierto 
El  pecho  tentador  las  mira  el  hombre : 
Las  mira  y  se  estremece  y  arde  todo, 

Y  tras  sus  huellas  delirante  corre, 

Y  esquivas  eilas  se  escabullen,  toman, 
E  incendian  mas  y  mas  dulces  amores.  * 


REVISTA  DE  SUD-AMBRICA 

La  musica  resueua 
Mas  viva  y  mas  alegre  ; 
Principia  ya la  danza 

Y  el  regocijo  crece. 
Oada  alma  ansioea  busca* 
£1 alma  de  quien  pende 
Sa  amor  y  cada  pecho 
Se  ajita,  duda,  teme. 
Mil  gratas  ilusiones 
Levanta  alguna'mente, 
Que  cual  ampollas  de  a^pia 
Jostantaneas  perecen. 

Se  cruzan  mil  suspiroti. 
Coloranse  mil  frentes, 
Se  mezclan  y  se  chocau 
Amores  y  desdenes  ; 
Los  celos  y la  envidia 
Se  enjendran,  nacen,  crecen, 

Y  algun  amor  antiguo 
Acaso  entonces  muere. 

Y  airosaB  y  fhgaces 
Las  parejas  se  mueven, 

Y  cnal  del  mar  las  ondas 
Se  retiran  y  vuelven. 

Alia  un  guerrero,  al  hombro 
La  rodela  pendiente, 
En  torno  de  8u  bella 
Da  Yueltas  doce  veces, 
Gantando  ardientes  versoe 
£n  voz  stiave  y leve 
Que  en  premio  nna  sonrisa 
Dnldsiina le  obtienen  ; 
Aqui  un  gallardo  joven 

Y  una  doncella  alegre 
Se  miran  y  enamoran 
Danzando  frente  a  frente  ; 
Mas  lejoB  enlazados 
Mnchachas  y  donceles, 
Saltando  en  armonia 

Al  son  de  un  panderete, 
Se  cruzan  y  se  enredan, 
En  circulos  se  estienden, 
Se  alejan,  se  aproximan, 
Dan  jiros,  van  y  vicDen. 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 

Y  del  baile  y los  cantarefl 
Entre  la  grata  armonia 
De  Amaru  en  el  corazou 
El  amor  hizo  manida  ; 

Y  es  Toa  quien  le  eDamura 
Con  su  hechicera  sonrisa. 
La  hermosa  Toa,  de  muchas 
Objeto  quiza  de  envidia  ; 
Pero  iai  del  mortal  incauto 

A  quien  sus  gracios  cautivan  ! 
Es  flor  de  petalo  bello 

Y  dc  fragancia  esquisita  ; 
Mas  {ai  del  misero  quinde  (46  ) 
Que  cicgo  de  amor  la  mima, 

Y  en  vez  de  miel  en  su  caliz 
Humor  poDzonoso  liba  ! 
Ignora  Amaru  que  es  Toa 
Quien  por  su  amigo  delira, 

Y  le  descubre  y le  entrega 
El  cotazon  y la  vida : 

No  Babe  que  ella,  al  desprecio 
Los  halagos  da  y  caricias 
De  todo  otro  fino  amante 
Que  ser  su  amado  codicia  ; 
Ni  que  Tarco  es  instruments 
De  sus  perversas  intrigas, 
Ni  que  otro  resorte  a  el  mismn 
Quiere  hacer  de  sus  perfidias. 
Ignora  que  ella  en  su  pecho 
Guarda  veneno  ;  que  Cisa 
Es  el  objeto  de  su  odio 

Y  quien  sus  celos  aviva. 

Y  enganado  cree  y  goza 
En  la  esperanza  la  dicha, 

Y  ella  mas  y  mas  le  engana 
Con  espresiones  de  alroibar. 
一 Yo  ser さ, Amaru,  le  dice, 
Tu  fiel  esposa  y  amiga  ; 
Tu  Euaca  sera  mi  Buaca, 
Tu  VUca  sera  mi  VUca;  {47) 
Tu  labraras  nuestra  choza 
Del  Machangara  en  la  orilla, 

Y  all!  los  dos  formaremos 
Una  dicnosa  familia. 

Pero  I  ai  I la  edad  que  requiere 
La  lei  no  tengo  cumplida : 
Fa] tame  que  nazca  y  rouera 


BEVI8TA  DE  SUD-AMBRICA. 


AuD  cuatro  veces  la  QmUa. 一 (48) 
8u  bello  y  perfido  labio 
Gooes  a  su  amante  brinda 
Mientras  no  deja  importuna 
De  herir  a  Titu  su  vista.  * 

Eterna  perseguidora 
Del  fiel  amante  de  Gisa, 
8e  moetro  celosa,  aleve 

Y  facil  siempre  a la  ira  ; 
Por  680  de  Titu  nunca 
Turbado  el  pecho  se  habia 
CSon  SU8  oncantos,  ni  su  alma 
Jamas  le  nndid  sumisa. 
Empero  al oir  su  nombre, 

Y  mucho  mas  si  la  mira, 
Siente  en  el  alma  temores, 
£1  corazon  se  horripila  ; 
Tal como  al  ver la  Berpiente 
0  al  escucharla  si  silba 

El  caminante  en  el  bosquv 
Se  conttirba  y  horroriza. 


Entre  la  multitud  de  belliu 
Que  el  gran  baile  solemnizan, 
A  no  estar  alii  presente 
Del  sabio  Amunia  la  hija, 
Faera  la  primera  Gualda  ; 
Gnalda  de  frente  y  mejillas 
Mas  que loe  petalos  frescas 
De  la  purpfirea  arv^'iUa;  (49) 
De  ojo6  negroB  como  el  fruto 
Sazonado  de  la  oliva, 
De  labiofi  rojos  y  bellos 
Como  la  madura  guinda, 
De  corazon  tiemo  y  franco, 
De  alma  para,  fiel,  sendlla, 
Pcro  que  al  par  en  su  pecho 
Gnafda  valor  y  oeadia  ; 
Gnalda  que  al  hijo  de  Human 
Qniere  con  pasion  tan  viva 
Que  sus  miradas  reflejan 
De  axnor  la  Irnnbre  escondida. 
; Ai  I  escondida  I  y  Amaru 
Lo  ignora,  y  su  suerte  impia 
Descubrir  la  veda  del  fuego 


LA  VIB.JEN  DEL  SOL. 


9 


Que  arde  oculto  entre  cenizas. 

Y  nunca  \  oh  triste  !  jamas. 
Jamas  de  amor  las  delicias 
Doraran  de  su  existencia 
Los  largos,  fatales  dias. 

Mas  i  qui さ n  sabe!  Ella  nacio 

Infeliz  a  par  de  linda 

Y  sus  padres  la  juzgaron 
Del  astro  Dios  solo  digna, 

Y  con  un  voto  solemne 
Ofreci さ ronle  la  niiia 

Para  que  humilde  fdrviera 

A las  demas  Escqjidas;  (50) 

Que  aunque  es  Gualda  bella  y  pura. 

Aunque  es  noble  su  familia 

No  ban  sus  padres  conseguido 

Puese  con  ellas  unida, 

Por  no  correr  en  sus  venas 

La  ilustre  sangre  del  Inca 

O  por  no  ser  de  un  cacique 

O  de  algun  Amunia  la  hija. 

Gatorce  veces  apenas 

Ha  Yi8t#  volver  el  dia 

En  que  se  abneron  sus  ojoR 

Del InH  a la luz  divina, 

Y  el  en  que  j  ai !  aepultarse 
Debe  para  siempre  viva 
Del  AdUd  entre los  mnros 
Soberbios  ya  se  aproxima. 


Caal  dos  palomas  bellas 
Por  el  amor  imidas, 
Entre  otras  confundidas, 
Se  dicen  sus  querellas. 
Se  cnentan  su  pesar, 

Asi  de  Chuqui  el  hijo 
Y la  hija  del  AsmttUa, 
Que  amor  atrae  y  junta 
En  medio  el  regocijo 
Guerrero  y  poDular  ; 

Confundome  bailando 
Con  las  demas  parejas, 
Que  alegres  o  perplejas, 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


CalladsLS  o  cantado 
Se  mueven  a  compas  ; 

Y  en  platica  amorosa 
Se  dicen  sus  pesares. 
Se  cuentan los  azares 
Que  la  suerte  enojosa 
Les  trae  mas  y  mas. 

一 i  Cuan  largo  tiempo,  y  cuanto, 
Cisa  querida,  mi  alma 
Carece  de  su  calma, 

Y  siifre  I  ai  !  un  quebranto 
Fatidico  y  cruel  ! 

El dia  se  aproxlma 
En  que  seras  mi  esposa, 

Y  crece  al par  odiosa 
La  pena  que  lastima 
Mi  corazon  fiel. 

/,  Por  que  la  impia'suerte 
Se  etnpena  en  aflijirme  ? 
I  Por  quo  para  oprimirme. 
Querida  mia,  al  vepte 
Aumenta  mi  dolor  ? 

As!  Titu  la  dice  ; 
Mas  esplicar  no  sabe 
Porqiie  en  su  pecho  cabe 
Tal duelo,  si  felicc 
A  ser  va  con  su  amor. 

Y  Cisa  le  con  testa: 

一 No  eres,  Titu  querido., 
Tu  solo  el  que  has  sufrido. 

Y  aun  sufres  tan  funesta. 
Cruel  perseciicion  ; 

Pues  la  obstinada  suerte 
Tambien  me  acosa  impia, 、 

Y  siente  el  alma  mia 
Temores  de  perderte, 
y  tiembla  el  corazon 一 

; Fatal  presentimiento 
Que  amarga  el  alegria  I 
Pachacamac  le  envia 
Sin  duda  en  el  momento 
Mas  grato  del  mortal ; 

0  siempre  le  acompana 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


39 


Cuaudo  en  la  baja  esferu 
(irozar  un  bien  espera 
Sin  que  enemiga  sana 
Ije  cause  ningun  mal. 


A  su luminosa  cumbre 
Sube  ya  el  Dios  de los  Incas 

Y  sus  inflamados  rayos 
Al pueblo  alegre  fatigan. 
Poco  a  poco  de  la  plaza 
Los  guerreros  se  retiran 
A  dar  pdbulo  a la  fiesta 
En  medio  de  sus  familias. 
Atahualpa  que  hargustado 
De  la  jeneral  delicia, 

En  honor  del  lirUi  sumo 
El  licor  sagrado  liba 
Por  ultima  vez,  y  huyendo 
Tambien  la  lumbre  divina, 
En  811 aurifero  palacio 
Busca  la  sombre  benigna. 
El  melancolico  Titu 
De  su  amada  se  retdra, 

Y  ambos  se  miran  mil  vecea 
Hasta  perderse  de  vista. 
Gualda  tambien  a  su  estancia 
Triste  y  callada  camina, 

Y  de  Amaru  al  despedirse 
Toa  se  muestra  aflijida  ; 

Y  mirandola  al  soslayo 

Va  un  joven  a  quien  la  risa 
Los  labios  entreabre  siempre 
Con  una  espresion  maligna : 
Es  Tarco  aue  al  disimnlo 

Y  fiematico  la  mira, 
Que  ni la  ama  ni la  odia, 
Pero  que  siembre  la  atisba. 

Mas  Toa  sagaz  y  astuta 
Que  ya  en  Amaru  domina, 
Ha  columbrado  al  hablarle 
La  tmion  de  Titu  y  de  Osa  ; 

Y  cerciorarse  prociira 
Tratando  con  Gisa  misma 

Y  en  el  camino  la  estrecha 
Con  Holapada  malicia : 


40 


RE  VISTA  DE  SUD- AMERICA. 


Y  despuess  de  regalarla 
Con  mil  finjidas  caricias, 
Sobre  amoroeaa  escenas 
Entrambas  solos  platicau. 
Recuerdan  aquel  encuentro 
Del  bosque,  la  melodia 

De  la  ilauta  y la  dulzura 
De  aquella  voz  espresiva. 
一 El  era  ;  si,  Titu  era, 
Dice  la  inocente  CW. 
A  cuyo  acento  esa  noche 
Mis  pies  lijeros  corrian, 
Llegue, le  vi  ;  mas  al  punto 
Creyo  que  empezaba  el  dia  ; 
Luego  al oir  un  ruido 
Me  dijo :  "j  Vete,  querida  ! " 
Toa  deja  de  aus labios 
Escapar  leve  sonrisa 
Mezclada  con  el  veneno 
Del  sarcasmo  y la  maiicia. 
Cisa lo  nota  ;  mas  piensa 
Que  un  reflejo  es  de  alegria 
Inocente :  juzga  a  Toa 
Cual  ella  pura  y  sencilla  ; 

Y  a  811 inquirir  simulado 

'         Abrela  el  pecho,  y  que  unida 
Sera  a  su  amante  asegura 
Del  Uma-raimi  en  el  dia. 
No  quiere  saber  mas  nada 
Su  astuta  y  perfida  amiga. 

Y  se  despide  ocultando 
La  enviaia,  celos  e  ira. 

Juan  Leon  Meba. 

( Comimiard.) 


NOTAS. 


(86)  OdUlur.  Constelacion  de los  Pleyades,  segim  Velasco;  Grarcilazo  llama  asi 
jeaeralmefite  las  estrellas. 

(87  Condor  o  condor.  "  Aguila  americana :  asegurase  que  esccde  en  tamano  a 
las  del  viejo  hemisferio.  Habita  en  las  montanas  mas  elevadas  de  los  Andes.  En 
los  viajes  del  celebre  uaturalista  D'Orbigny  se  encuentra  URa  descripcion  oomple- 
ta  de  esta  hermosa  ave,  a  ]a  que  algunos  viajeros  asignan  proporciones  jigantes- 


LA  VntJEN  DEL  SOL. 


41 


cas,  mientras  que  otros  apenas  la  conceden  mayor  corpulencia  que  un  buitre  eu- 
ropeo.  Ambas  opiniones  son  exajeradas  ;  pero  la  primera  se  acerca  mas  a la  ver- 
dad  que  la  segunda.  ,,  (A.  Magarinos  Cervantes,  notas  al  Celiar) . 

(88)  Turpuna.  Pica  de  chonta,  madera  negra  y  miii  fuerte,  de  que  aun  hacen 
U80 lo8  salvajes  de  Oriente  en  varias  armas. 

(39)  La  educacion  de los  antiguos  indios  era  en  mucho  semejante  a la  de los 
espartanos.  Para  acostumbrar  a los  ninos  a  sufrir  el  dolor  sin  quejarse  y  a  arros- 
trar  los  peligros, les  hacian  pasar  por  priiebas  durisimas,  como  iiajelaciones,  lar- 
gos ayunos,  vijilias  continuas,  combates,  etc.  Sobre  los  curiosos  pormenores  a  este 
respecto  puede  verse  a  Garcilazo,  "Comentarios  reales. ,: 

(40)  Jnta  ciitM.  Fiesta  militar  precedida,  como  todos,  de  ayunos  y  ceremonias 
reiijiosas,  y  seguida  de  banquetes  y  bailea. 

(41)  Puma.    Leon. . 

(42)  Owraca.    Senor  de  im  Estado. 
(48)  NusH,  Noble. 

(Jacique.    Segun  Velasco  eqxiivalia  este  titiilo,  como  ahora,  al  de  Gober- 

Tfo,  Tigre. 
Colebri. 
sera  mi  Bmca, 
sera  mi  VUca. 

y los  VUcas  eran  las  divinidades  domesticas  de  los  indios,  como  los 
Penates  de  los  romanoe.  Daban  tambien  el  nombre  de  Buaeas  a los  santuarios  y 
otros  lugares  sagrados. 

(48)  QuUla.  La  luna,  bermana  y  mujer  del  sol y  madre  de  los  Incas.  Gonsa- 
^ronla  los  Shiris  de  Caran  un  templo  en  Quito,  sobre  nna  colma,  hacia  el  norte 
de  la  ciudad.  La  imajen  del  astro,  como  los  adomoe  del  santuario,  eran  de  plata. 
QidBa  significa  tambien  mes. 

(49)  MverftUa  o  arv^Ula.  Planta  enredadera  mui  semejante  a la  arveja.  Pro- 
duce una  flor  bellisima  y  mui  aromatica  :  el  color  es  variado,  pero  es  mas  comun 
el  purpura. 

(60)  Para  que  humilde  sirviese 

A lafi  demas  Escojidas. 
Sobre  las  doncellas  consagradas  al  servicio  de  las  virjenes  del  sol,  veaae  la  nota  5. 


42 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


OBGANIZACION  D£  LAS  ESCCELAS  PRIMARIAS. 


pr6logo. 


TENEMOS  BSCUELAS,  FALTA  ORGANIZARLAS. 

Un  hecho  que  por  s!  mismo  basta  para  hacernos  conoebir  una 
idea  favorable  de la  civilizacion  de  un  pais,  es  el  establecimiento 
de  escuelas  primarias  con  el  objeto  de  colocar  a  todas  las  closes 
de  la  sociedad,  indistintameDte,  en  la  posibilidad  de  adquirir los 
primeros  rudimentos  del  saber  humano  ;  los  que  desenvolviendo 
las  facultades  del  hombre,  enriqueciendo  su  entendimiento  con 
utiles  conocimientos,  nutriendo  su  alma  con  sentimientos  nobles 
y  jenerosos,  tienden  a  formar  a  un  buen  hijo,  a  un  tierno  csposo, 
a  un  diiijente  padre,  a  un  virtuoso  ciudadano,  y  a  procurar  la  fe- 
licidad  del  indmduo,  de  la  familia,  de  los  pueblos. 

Despues  de lo  que  se  ha  escrito  en  bien  elaboradas  memorias 
por  personas  competentes  y  que  han  visto  la luz  publica,  inutil 
seria  entrar  de  nuevo  a  manifestar  la  importancia  ni  la  influenda 
de  la  instruccion  primaria  que,  reconocida  por  una  necesidad  so- 
cial, no  solo  Be  va  apreciando  sino  que  cada  dia  se  estiende  mas. 

El  solo  hecho  de  ver  establecido  un  numero  considerable  de  es- 
cUelas  primarias  en  una  nacion,  con  la  certidumbre  de  que  se  au- 
menten  siempre  mas  hasta  satisfacer  las  exijencias  de  todas  las 
villas  y  aldeas  mas  pequenas  de  los  campos^  es  suficiente,  volve- 
mos  a  decir,  para  pronosticar  bien  del  porvenir  de  aquella. 

En  efecto,  la  creacion  de  una  escuela  importa  un  cambio  com- 
pleto  en  la  vida  ordinaria  de  miles  de  niiios,  de  hijos  de  familia 
que  crecen  sin  mas  direccion  que  la  de  sus  padres,  cuya  jenerali- 
dad  no  recibio  educacion  alguna  ;  importa  sujecion  a  reglas  des- 
conocidas,  a  una  voz  estrana,  asistencia  a  boras  fijas,  a  un  deter- 
minado  asiento  ;  importa  orden,  disciplina,  8ociabilidad,  conoci- 
miento  de  sus  deberes  relijiosos,  morales  y  civiles  para  practicar- 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARIAS. 


48 


los,  adquisicion  de  medios  para  utilizar  mejor  las  producciones 
de la  natiiraleza  ;  esplotacion  mas き il de  sus  recursos  ;  economia, 
bienestar,  prevision,  perfeccion,  y  consecucion  de  un  sinnumero 
de  comodidades  y  goces  morales,  intelectuales  y-  materiales,  ne- 
gados  al hombre  sumido  en  la  ignorancia  y  en  la  miseria. 

Una  ojeada  sobre los  pueblos  que  tienen  escuelas  y los  que  no 
las  tienen,  prueba  a la  evicLencia  la  diversidad  de  condicion  so- 
cial de  los  mismoB.  La  vida  nomade  del  Escita  y  del  T&rtaro  ; 
las  tribus  salvajes  del  Africa  y  de  la  America,  comparadas  con 
los  estados  civilizados  ; la  diferencia  entre  los  mismos  pueblos 
europeos  y las  republicas  americanas  entre  si,  segun  la  mayor  di- 
fusion  de  las  luces,  el  mayor  nfunero  de  establecimientos  que  po- 
seen,  confirman lo  que  significa  este  hecho, lo  que  entrana  en  si, 
lo  que  hace  esperar. 

No  negaremos  la  influencia  reiijiosa,  ni  pondremos  en  duda  los  , 
beaeficios  que  pueda  traer  una  conqnista  pacifica,  hecha  en  nom- 
bre  de  los  principios  del  Evanjelio,  ni  la  del  comercio  y  contacto 
con  pueblos  estranjeros  ;  no  somos  esclusivietas  hasta  el  punto  de 
creer  que  la  educacion  de  la  escuela  sea  el  unico  elemento  de  civi- 
lizacion  ;  pero  si  creemos  que  esta  pueda  modificar,  cultivar  y  di- 
njir  las  pasiones  de  los  hombres  al  bien,  y  procurarles  los  cono- 
cimientos  necesarios  a  fin  de  que  Ueguen  a  ser  miembros  utiles  a 
sn  familia  y  a  su  patria :  creemos  que  el  establecimiento  de  una 
escuela  de  primeras  letras  junto  a la  de  artes  y  oficios,  la  instriic- 
cion  y la  industria,  constituyen  la  primera  diferencia  entre  un 
pueblo  culto  y  el  que  no  lo  es  ;  es la  primera  manifestacion  de  la 
cmiizacion,  como  la  cruz  lo  es  sobre  la  idolatria,  sobre  la  media 
luQa,  sobre  el  fanatismo,  sobre  el  embrutecimiento  de  la  razon 
humana,  sobre  la  esclavitud,  sobre  la  fuerza,  sobre  la  vioiencia. 

No  discurrireraos  sobre  el  fin  del  hombre,  su  mision  en  la  tier- 
ra,  el  derecho  que  tiene  de  ser  instruido  y  el  deber  de  hacerlo 
practice  toda  nacion,  si  quiere  progresar  y  abandonar  el  estado  de 
inculta,  annque  haya  salido  ya  de  la  condicion  de  salvaje,  de  no- 
made,  de  pastoril,  o  puramente  agHcola  ;  nos limitaremos  a  feli- 
citarnos  de  un  hecho  que  honra  a  un  gobierno,  a  una  repfiWica, 
a 】a  nuestra,  que  ha  reconocido  ese  deber  ;  ya  que  la  iundacion  de 
las  escuelas,  en  todos  sus  nnmerosos  departamentos,  confiadas  a 
la  direccion  de  individuos  que  se  creen  suficientemente  idoneos 
para  rejentarlas,  indica  que  las  luces  deben  ser  jenerales  ;  que  el 
pueblo  puede  y  debe  salir  de  la  ignorancia  y  de  la  miseria  ;  que  a 

i 

•  ! 


44 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


la  holgazaneria  y  a la  ociosidad,  se  debe  sustituir  una  ocupacion  ; 
a log  malos  ejemplos, los  saludables  de la  escuela  ;  a la  tortura 
moral  de  la  imposibilidad  de  formar  una  idea  y  de  concebir  algo 
del  orden  de  la  justicia  y  de  la  verdad : la  facultad  de  poder  es- 
presarla,  de  comunicarla  ;  al  poco  aprecio  de  la  intelijencia,  a la 
mala  direccion  de  los  afectos : la  contemplacion  y la  maravilla  de 
sus  obras,  de  sus  mouumentos  ;  a la  voz  imperiosa  del  manao, 
del  deber : la  inspiracion  espontanea  y  entusiasta  de  ese  mismo 
deber  ;  a la  nulidad  de  las  Aierzas  materiales,  como  las  de  una 
nxaquina,  del  esclavo,  del  individuo,  de  la  persona,  del  hombre : 
el  poderio  de  las  intelectuales  y  morales  del  ciudadano,  que  obra 
libremente,  que  no  prostituye  su  conciencia  ante  el  Idolo  de  la 
ambicion,  del  poder,  del  aparato  de  la  Aierza,  y  aue  es  el  firme  e 
indestructible  apoyo  de  la  libertad  y  de  la  felicidad  de  una  repu- 
blica. 

Empero,  fundar  una  institucion  cualquiera,  por  buena  y  util 
one  sea,  no  equivale  a  decir  que  produzca  todos  los  bienes,  todas 
las  ventajas  que  puede  obteneiHe  de  ella. 

Conviene,  pues,  idvestigar  si  la  de  las  escuelas  es  susceptible 
de  prodncir  may  ores  bienes  ;  si  sus  resultados  son  iguales  en  cada 
provincia  de  la  republica;  8i iguales  son  los  procedimientos  de  la 
ensenanza,  los  m6todos  que  se  observan  ;  si  aquellos  se  paeden 
conseguir  en  un  tiempo  mas  corto  y  con  mayor  beneficio  para  la 
sociedad. 

Examinando  por lo  tanto  la  institucion  de  las  escuelas  prima- 
rias  en  la  repfiblica  vemos  que  la  ensenanza  no  es  repartida  con 
toda  la  utilidad  que  se  deberia  ;  que  los  procedimientos  usados  en 
las  mismas  varian  en  las  provincias,  por  la  falta  de  normas 
fijas,  jenerales  j  conformes  a los  preceptos  de  la  pedagojia,  por  la 
designaidad  y  uso  arbitrario  de  los  testes,  aun  de  los  aprobado8 
por  la  universiaad  ;  por  la  escasez,  lo  inadeciiado  de  los  mismos  y 
la  dificultad  de  procurarselos  ;  por  las  atribuciones  limitadas  de 
los  visitadores  ;  por  la  falta  de  esttmulo  y  de  inspeccion  local ; nor 
la  diversidad  de  conocimieatos  de  los  preceptores  ; 】a  inasistencia 
de  los  alumnos  por  no  ser  obligatoria  la  instruccion  ; los  locales 
no  competentes,  pobreza  de  Utiles,  pequeiia  dotacion  de  los  snel- 
(los  de  los  institutores,  etc.,  etc. 

Por  el  Supremo  Gobierno,  por  el  Ministerio  de  Instruccion  Pu- 
blica  se  ban  espedido  decretos,  reglamentos,  circulares,  ya  crean- 
do  los  destinos  de  los  visitadores  de  escuelas  ;  ya  para  ausiliar  a 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARTAS.  46 

lo8  vecinos  en  la  construccion  de locales  ;  ya  para  hacer  accesible 
el  espendio  de  libros  a  precios  mui  baratos  en  todas  las  villas  y 
aldeas  de  la  republica,  senalando  las  normas  de  observarse  para 
concederlos  gratuitamente  a los  alumuos  pobres,  y  dejando  a las 
municipaliaades  la  inversion  de  sas  valores  en  benencio  de  las 
mismas  escaelas  ,  ya  acordando  a  algunas  de  aquellas  cantiaades 
determinadas  para  la  compra  de  papel,  tinta  y  plumas,  debiendo 
venderse  de  sii  cuenta  estos  utiles  j  renovarse  con  su  producido  a 
fin  de  que  los  alumuos  pudiesen  adquinrlos  a  precios  modicos  ;  ya 
recomendando  a 】os  Sres.  Intendentes  la  creacion  de  sociedades 
de  Instruccion  Primaria  ;  ya  fandando  bibliotecas  populares  ;  y 
sancionando  ultimamente  como  lei  un  proyecto  de  Instruccion 
Primaria  que  contiene  disposiciones  de  trascendental  impor- 
tancia. 

For  la  Universidad  de  la  republica,  en  los  anos  anteriores,  se 
ha  dictado  un  reglamentp  escolar,  se  han  establecido  juntas  de 
educacion  provinciales  sujetas  a la  misma;  pero  todas  estas  pro- 
videncias  que  revelan  junto  con  las  intenciones  de  un  gobierno 
ilustrado  y  patriota  la  marcba  ascendente  Ah  la  instruccion  pri- 
maria, sometidas  como  est&n  al  cambio,  a la  variacion,  a la  ma- 
yor o  menor  elevacion  de  ideas,  al  empeno  o  descmdo  de  las  an- 
toridades  provinciales  y  departamentales,  no  han  producido  los 
satis&ctorios  efectos  que  se  esperaban.  Agreguese  a  esto  que  nin- 
guna  de  las  providencias  gubernativas,  dictadas  hasta  la  fecha, 
contiene  una  innovacion  completa,  una  reforma  jeneral  sobre  or- 
ganizacion  de  las  escuelas  establecidas^  ni  sobre  metodos  o  proce- 
detes  de  ensenanza. 

El  mismo  reglamento  de  la  Universidad,  formulado  en  una 
epoca  en  que  la  instruccion  primaria  era  mui  atrasada,  no  es  con- 
forme  a las  necesidades  actuales  ;  y  despnes  de  la  creacion  de  los 
visitadores  de  escuelas  que  dependen  directamente  del  Mmisterio 
de  Instruccion  Fublica,  las  juntas  de  educacion  provinciales  han 
perdido  mas  y  mas  de  su  eficacia. 

Reunir  por lo  tanto  en  diferentes  articulos  una  sene  de  obser- 
vaciones  procedentes  de  la  esperiencia,  someterlas  a la  razon,  con - 
siderar  si  las  medietas  que  se  proponen  se  hallan  en  uso  en  otroa 
paises  mas  aaelantados  que  el  nuestro,  examinar  si  son  adopta- 
bles  con  el  objeto  de  organizar  unuormemente  nuestras  escuelas, 
he  aqm la  tarea  que  vamos  a  emprender. 


46 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


I. 

Entrando  en  una  escuela,  sea  de la  ciudad,  sea  de  una  aldea, 
vemos  sentados  en  sus  bancos,  como  alumnos,  ninos  y  jovenes  de 
edades  mui  diversas,  divididos  en  varias  secciones.  Todos  ellos 
estan  bajo  la  direccion  de  un  solo  preceptor  que,  cuando  el  nume- 
ro  es  considerable,  es  ausiliado  por  un  ayudante.  Aquel  tiene  que 
amjir  o  a lo  menos  vijilar  en  cada  ramo,  en  el  mismo  tiempo,  sie- 
te  u  ocho  clases^  subdividiendose  cada  seccion  en  dos  o  tree  segun 
el  estado  de  adelanto  del  alumno.  Sucede,  por  ejemplo,  que  un 
alumno  pertenece  a  una  seccion  inferior  por  estar  atrasado  en  un 
ramo  y  cursa  una  clase  de los  de  la  superior  por  estar  adelantado 
en  otra,  y  viceversa. 

El  institutor  aunque  se  8irva,  a  mas  del  ayudante,  de  alguno 
de  los  alumnos  mas  aprovechados  como  monitores  o  pasantes  para 
la  ensenanza  de  las  clases  de  las  secciones  inferiores,  no  puede 
menos  que  verse  a  menudo  embarazado  en  sus  esplicaciones,  te- 
niendo  que  atender  a  tantos  alumnos  de  distiDtas  edades,  de  dife- 
rentes  car&cteres,  que  estudian  distintas  materias  y  que  requieren 
para  la  acertada  direccion  de  cada  cual  un  estudio  aparte,  y  apti- 
tudes especiales. 

El  trabajo  del  institutor  empenoso  eu  un  establecimiento  nume- 
roso,  aunque  practique  con  el  mejor  resultado  el m さ todo  simulta- 
neo  mutuo,  valiendosc  del  ayudante  y  de  los  monitores,  pa- 
santes o  jefes  de  seccion,  es  sumamente  pesado,  y los  adelantos  en 
un  tiempo  senalado  seran  siempre  escasos,  no  pudiendo  el  precej)- 
tor  dedicar  a  cada  clase  de  las  principales  secciones  sine  una 
fraccion  de  tiempo  mui  pequeiia.  El  6rden,  la  disciplina  escolar, 
no  se  pueden  tampoco  siempre  conservar  como  se  desearia. 

Caalquiera  persona  medianamente  intelijente  en  materia  de 
instruccion  ve los  inconvenientes  que  resultan  del  sistema  de  en- 
senanza en  uso,  y la  necesidad  de  enoontrar  un  remedio. 

La  primera  medida  que  debe  tomarse,  a  nuestro  entender,  en 
todos  los  puntos  donde  hai  dos,  tres  o  mas  establecimientos  fisca- 
les  o  mumcipales,  de  ambos  sexos,  es  la  division  absoluta  de  estas 
diferentes  secciones  en  cada  uno  de  los  establecimientos  que 
existen. 

Esta  medida  es  luego  realizable  en  todas  las  capitales  de  pro- 
vincias  y la  mayor  parte  de  las  cabeceras  de  bus  departamentos. 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARUS.  47 

En  Oauquenes,  、por  ejemplo,  hai  tres  escuelas  diurnas  fiscales  ; 
cada  una  de  estas  esta  dividida  en  cuatro  secciones  jenerales,  cada 
seccion  en  varias  clases.  Nada  mas  ficil ni  mas  lojico  que  todos 
lo8  nmos  pertenecientes  a  una  o  dos  secciones  de  cada  uno  de  \oh 
tres  establecimientos  existentes  se  reunan  en  uno  solo  ;  que  los  de 
las  otras,  en  otro;  que  en  lugar  que  un  institutor  tiene  que  ense- 
nar  a  alumnos  de  diferentes  edades  Begun  su  estado  de  adelanto, 
ensene  unicamente  a los  pocos  mas  o  menos  de  tal  edad,  que  cur- 
Ban  tales  y  cuales  ramos'/en  fin,  que  haya  diferentes  cursos  o  sec- 
ciones J  que  cada  uno  o  dos  cursos,  si  es  posible,  tengan  un  direc- 
tor y  un  local  aparte. 

Este  proceder  es  conforme  a la  razon,  "y luego  debe  ser  uu  pre- 
cepto  de  pedagojia  que  no  se  puede  violar  si  se  quiere  que  la  edu- 
cacion  produzca  los  mejores  resultados  posibles. 

Esa  confusion,  esa  muchedumbre  de  ninos  y  de  jovenes  que  cur- 
sau  juntamente  en  una  misma  sala  ramos  diferentes,  perjudica 
sumamente  al desarroUo  fisico,  al progroso  moral  e  intelectual 
del  educando. 

El  alumno  segun  8U  edad,  demanda  un  diverso  tratamiento : 
las  inclinacioDes  del  nino  de  6  a 10  anos  de  edad  varian  de  las 
del  adulto:  mayor  viveza,  mayor  irreflexion,  mayores  impresiones, 
mayor  necesidad  de  movimiento,  mas  injenuidad^  son  los  rasgos 
caracteristicoB  del  hombre  en  la  ninez :  mayor  tolerancia,  mayor 
condescendencia^  mayor  carino,  cuidados  mas  asiduos,  exije  tam - 
bien  del  institutor. 

En  el  adulto,  de 10  a 15  anos,  ya  con  mayor  fuerza  obra  la 
razon:  las  pasiones  se  manifiestan,  la  altivez,  la  desobediencia,  la 
envidia,  que  solo  con  el  rigor,  la  seriedad  y  el  castigo  se  logra  a 
veces  reprimir  y  amjir  con  acierto,  cuando  ni  la  bondad,  ni  las 
maneras  suaves  y  persuasivas  producen  buen  efecto. 

Esto  por lo  que  toca  al  desarroUo  fisico.  Por lo  que  respecta  a 
la  educacion  moral  jculln  perniciosa  es  esta  mezcla  de  nmos,  de 
adultos  y  de  jovenes ! 

Por  cuanto  se  quiera  mantener  una  rigorosa  estrictez  en  evitar 
el  contacto  de  los  grandes  j  de  los  chicos,  es  imposible  que  mu- 
chas  veces  el  nino  no  vea  ejemplos,  no  oiga  palabras  que  en  lugar 
de  edificarlo  lo  perviertan,  en  las  horas  de  recreo  sobretodo.  EstJt 
observacion  es  mas  fuerte  si  tenemos  en  cuenta  lo  inadecuado  de 
lo8 locales  y los  malos  hdoitos  que  traen  de  sus  familias  muchos 


48 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


(le los  nifios  pobres,  para  estirpar los  cuales  es  necesario  un  cui- 
dado  especial y  solo  se logra  en  la  edad  temprana. 

Educar  no  es  solo  ensenar  algunas  maximas^  prohibir  algunos 
actos,  atemorizar  con  la  palabra,  no  ;  es  apartar  todo  medio,  todo 
ejemplo  que  pueda  viciar  las  costumbres^  es  estudiar  las  faculta- 
des,  las  inclinacioDes  del  alumno  ;  es  formar  su  caracter  moral 
usando  ya  de la  dulzura,  de la  persuasion,  de la  induljencia,  ya 
del  rigor  y  del  castigo. 

<jC6mo  podremos  pretender  que  un  mismo  sistema  de  horas  de 
ocupaciones  puedan  ser  aprovechadas  indiferentemente  por  niSos 
de  6  a 11 anos  de  edad,  como  por  los  de 11 a 15,  cuando  la  acti- 
, vidad,  la  memoria,  la  penetracion,  la  capacidad  de  prestar  aten- 
cion  continuada,  es  diferente,  porque  distinta  la  edad,  el  desarro- 
Uo  de  las  facnltades,  la  fiierza  vital? 

Un  sistema  de  educacion  no  es  bueno  si  no  es  conforme  a las 
necesidades  del  alumno,  si  no  consulta  sus  inclinaciones^  si  en 
lugar  de  favorecer  su  desarroUo  fisico, lo  contraria.  Horacio,  en 
su  Arte  Poetica,  \  con  que  bellos  versos  no  nos  describe  los  dife- 
rentes  moviles  del  hombre  segun  su  edad,  evidenciando  algunas 
verdades  que  son  de  todos  los  tiempos  y  de  todos  los  pueolos; 
preceptos  que  no  se  pueden  quebrantar  sino  respetar,  procurando 
que  sean  Dien  utilizados  ! 

^Ni  como  despertaremos  la  sensibilidad,  esa  bella  cualidad  que 
hace  enternecer  al nino  de  la  suerte  del  mfeliz  companero  que  lo 
rodea,  teniendo  adelante  ejemplos  contraries,  cuando  sabemos  que 
se  necesita  un  arte  especial  para  educar  a  nifios  de  edad  pequena, 
distinta  de  la  que  se  requiere  para  una  mas  adulta  ;  que  la  prac- 
tica  sirve  de  mucho  para  conocer  las  inclinaciones,  formar  el  ca- 
racter moral  del  nino,  que  debe  aprender,  para  ser  algun  dia  util 
y  virtuoso  ciudadano,  que  la  preeminencia  que  el  obtenga  sobre 
los  demas  debe  finicamente  con  si  stir  en  el  poder  de  contribuir  a 
la  felicidad  y  dicha  de  los  otros? 

Si  hablamos  del  progreso  intelectual,  vemos  que  con  el  sistema 
actual  no  puede  ser  sino  escaso :  en  lugar  de  emplear  un  nino  un 
ano  en  aprender  los  primeros  rudimentos  de  los  ramos  elementa- 
les,  tiene  que  estar  dos  o  tres  anos  en  la  escuela  ;  de  la  mayor  p6r- 
dida  de  tierapo  y  del  poco  adelanto  en  los  ramos,  proviene  la  ne- 
cesidad  en  que  se  encuentra  el  preceptor  de  cultivar  de  prcferen- 
cia los  mas  adelantados  que  son  los  que  podran  manifestar  sua 
trabajos  durante  el  ano  escolar  ;  el  mal que  se  lamenta  que  pocos 


ORGANIZACION  DE  LAS  h^SCUELAS  PRIMARIAS.  49 

jovenes  despues  de  haber  estado  cinco,  seis  y  mas  aiios  en  un  esta- 
blecimiento  no  salgan  cou la  instruccion  uecesaria  para  ocuparse 
de  escribientes  en  una  oficina,  en  el  comercio,  servir  para  precep- 
tores,  y la  mayor  dificultad  de  que  8e  respete  el  orden,  la  discipli- 
na  escolar  a  que  debe  acostumbrarse  al niSo,  y  que  no  es  cosa  in- 
significante  en  la  educacioD. 

^Empero,  no  veinos  ea las  iiuiversidades,  en los  institutes,  en 
lo8  lioeos,  eolejios  y  seminarios,  la  division  de  curuos  segun  los 
estudios,  que  se  cur お a  eu  salones  distintos,  con  profesores  que  de 
cada  ramo  hacen  un  estudio  especial  ? 

Se  reconoce  la  utilidad  de  este  urocedimieuto  para  los  adultos, 
que  ya  tienen  su  razon  desarrollada,  y  no  para  los  ninos  en  una 
edad  susceptible  de  buenas  o  malas  tendencias,  que  deciden  de  la 
feiicidad,  o  de  la  desgracia  de  un  individuo  por  toda  la  vida,  se- 
gun la  direccion  que  reciben. 

Si  en  las  escuelas  del  campo  no  se  puede  por  ahora  hacer  esta 
separacion  de  cursos  o  anos  por  no  haber  sino  un  solo  preceptor  y 
un  solo  local,  conviene  desde  luego  en  las  ciudades  y  puntos  donde 
existe  mas  de  un  establecimien to .  Como  el  uumero  de  mnos  del 
campo  no  es  tan  crecido  como  el  de  las  ciudades,  el mal no  seria 
tan  grande.  El  sistema  de  enseuanza  lancasteriano,  el  mutuo,  po- 
drian  poDerse  en  practica  con  los  mejores  resultados  ;  un  solo  pre- 
ceptor podria  bastar  para  150,  200  ninos  que  cursasen  todoa  los 
mismos  ramos,  y  separado  de  los  otros  que  cursasen  otro8  bajo 
otro  director.  En  Alemania,  en  Prusia,  en  alguno8  estados  de 
Italia,  en  las  ciudades  y  pueblos  de  alguna  importancia  hai  una 
abfiolnta  division  de  ramos  y  de  alamnos,  enseS&ndose.  en  .piezas 
aparte,  bajo  la  direccion  de  distintos  preceptores  segun  su  capaci- 
dad  y  especiales  aptitudes. 

Este  nuevo  sistema  podr&  quizas  desagradar  a  algunos  precep- . 
toreg,  6ean  fiscal  es,  sean  nmnicipales,  por  parecer  que  perjudique 
m  interes  ;  pero  si  se  examina  bien,  lejos  de  suirir  un  perjuicio, 
ganar&n  y lejos  de  verse  menos  apreciados,  sub  luces  seran  xnaa 
conocidas. 

Consagrado  cada  preceptor  a la  ensenanza  de  pocos  Tamos  de*  • . 
terminados,  podriamos  ver  formarse  especialidades  en  la  ense- . 
nanza  y  descubrirse  metocLoB  mas  sencillos  que  diesen  mas  utiles 
resultados : la  carrera  del  preceptor  tendria  un  mayor  numero  de 
grados  a  que  subir  principiando  por  el  que  ensene  a los  alumnos 
los  primeroR  nidimentos  de  lectura,  escritura,  calculo,  relijion, 

4 


50 


RBVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


hasta  concluir  con  el  que los  colocase  en  el  vestibulo  de la  ciencia. 

Para  organizar  las  eacuelas  precisa  pues  una  separacion  de 】os 
alumnos  en  secciones  o  cur 簡 diterentes,  con  ratnos  determinados. 
en  piezas  distintas  y  con  distintos  preceptores  ;  a lo  menos  por 
ahora  en  todos los  puntos  eii donde  existe  mas  de  un  estableci- 
miento,  o  que  tiene  la  escuela  ayudante  al cual  sea  posible  confiar 
en  una  sala  aparte,  una  seccion  o  dos. 

Esto  68 lojiGO,  68  conforme  a la  razou,  en  adoptable  auii  atendi- 
do  el  estado  actual  de  las  escuelas  de  la  Republica,  ee  desde  luego 
realizable  con  muchas  mayores  ventajaH  de  la  ensenaiiza  moral c 
intelectual  que  se  dk  en  las  mismas. 

II. 

Puesta  en  evidencia  la  necesidad  de  la  separacion  de  los  alum- 
nos en  secciones,  en  piezas  aparte  segun  los  ramos  que  ctirsan, 
bajo  la  direccion  de  un  preceptor  especial,  formando  diferentes 
cursos,  una  escala  gradual  por  la  que  pasen  de  uno  a  otro  cuando 
hayan  adqinrido  los  conocimientos  requeridos,  es  indispensable 
determinar  cuantas  secciones  o  cursos  (que  se  componeu  de  un  ano 
cada  uno)  son  precisos  para  ibrmar  un  plan  completo  de  estudios 
de  ensenanza  primaria  ;  que  sin  salir  de  los  limites  de  esta  pro- 
cure a  ]o8  hijos  del  pueblo  y  jeneralice  entre  ellos  la  mayor  suma 
de  conocimientos  v  de  nociones  utiles. 

Ud  plan  de  estudios  de  cinco  anos  o  cursos  abraza,  a  nuestro 
jmcio,  todos  los  ramos  de  ensenanza  primaria,  y  un  nino  dili- 
jente  de  la  edad  de  seis,  siete  a  doce  anos  puede  aprenderlos. 

En  el  subsiguiente  articulo  espondremos  los  ramos  fijados  para 
cada  86CcioD,  dejando  a la  ordenanza  escolar  el  determinar  las 
horas  de  ensenanza  y  el  orden  de  preferencia  que  debe  tener  cada 
ramo. 

La  idea  de  un  plan  de  estudios,  determinados  ano  por  ano,  no 
es  nueva,  y  basta  recorrer  el  "Monitor  de  las  Escuelas"  para 
verla  propuesta  como  neoesaria  ;  no  asi la  otra  de  la  separacion  de 
estos  cursos :  es  decir  de  cursarlos  en  salones  aparte  en  los  pueblos 
donde  fhese  posible, .  Po<dr4  haber.  descrepancia  de  opinionee  en 
el  numero  de  cursos  y  de  ramos  necesarios,  mas  no  puede  haberia 
en  la  bondad  de  la  medida. 

Si  se  fijaran  los  ramos  que  en  un  ano  el  preceptor  debe  eiisenar 
a  8US  alumnos  de  uno  o  dos  cursos,  despues  de  penosos  trabajos 
que  sufre  actualmente  en  una  escuela  numerosa  de  educandos,  no 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUBLAS  PBIMARTAS. 


51 


86  veria  &te  defraudado  de la  gratitud  merecida,  ni  espuesto  a las 
exijencias  estremadas  e  injustas  de  aquellos  que  desearian  que  el 
institutor  esturiese  eDsenando  desde  el  salir  hasta  ponerse  el  sol  ; 
ni  a las  infiindadas  quejas  de  otros  de  que  sus  hijos  en  dos  o  tres 
anos  no  aprendieron  nada  ;  que lo  poco  que  sabian  ya  se les  habia 
ensenado  en  sus  casas  ;  que  poco  se  dedica  el  institutor  ;  que  antes 
que  se  eDsenasen  muchos  ramos los  alumnos  aprendian  mas ;  que 
contados  son  los  que  salen  del  establecimiento  capaces  de  escribir 
una  carta  al dictado,  etc.  ;  asi a  veces  son  recompensadas  8U8  ta- 
reas  jiizgadas  por  personas  que  do  saben  lo  que  es  ensenar,  que 
parangonan  estemoble  y  diiicil  arte  al  de  una  profesion  cualquie- 
ra,  no  pensando  ni  en  el  numero  de  niiios  de  distintas  edades,  ni 
en  los  diferentes  ramos  que  cursan,  ni  en  la  inasistencia,  ni  que 
todos  est&n  bajo  su  direccion,  ni  que  no  puede  atenderse  como  se 
deberia  a  todos  en  el  mismo  tiempo  ;  ni  en  que  las  labores  de  la 
intelijencia  prolongadas  demasiado  gastan  las  fuerzas,  demandan 
descanso,  distraccion,  aburren,  destruyen  mas  pronto  la  salud;  ni 
que  deberian  ser  retribuidas  mejor  que  otros  destines.  Los  pre- 
ceptores  pnes  de  nn  pueblo  en  donde  existen  dos,  tree  j  mas  esta- 
blecimientos  verian  realzada  su  posicion  social y  valorizados  con 
mayor  justicia  sus  servicios. 

Ningan  alumno  podra  pasar  de  un  curso  a  otro  ui  cursar  otros 
ramos  sin  que  el  preceptor  este  cerciorado  que,  sea  por  el  resul- 
tado  de  los  ex&menes;  sea  por  un  certificado  del  preceptor  de  otro 
establecimietito,  sea  per  haberlo  sometido  a  una  lijera  prueKa, 
posee  los  conocimientos  necesarios.  Como  el  adelanto  debe  ser  si- 
mnlt&Deo,  un  alumno  que  to  hubiera  aprendido  8uficiebtemeiite 
los  ramos  senalados  en  el  curso  anterior,  bien  por  poca  asistencia, 
enfermedad,  poca  aplicacioD,  o  faita  de  las  aptitudes  necesariae, 
bien  por  otro  motivo  cualquiera^  tendr4  que  repetir  el  miBmo 
curso  durante  un  segunda,  tercero,  y  hasta  cuarto  ano. 

Empero,  como  la  haturaleza  es  variada^  repartid  en  siis  dite- 
rentes  producciones  y  en  la  diversidad  infinita  de  los  seres  fins 
diferentes  propiedades  ;  como  no  todos  los  hombres  nacen  m  con 
las  mismad  ihclinaciones,'  ni'c^n  las'niitoais^  disp6sidi(Aie8  natura- 
les  ;  como  los  unos  manifieistan  una  particular  aptitud  para  una 
oosa,  otros  para  otra  ; lei  providencial,  que  constituye  por  si  sola 
ana  de  las  neceeidades  imprescinaibles  de  la  sociabilidad,  del  or- 
der! y  de  la  armonia  que  observamos  en  el  universe,  tomando  de 
los  nnos  lo  que  otros  no  tienen  y  comanic&ndose  reciprocamente 


52 


REVISTA  BK  SUD-AMERICA. 


8a  virtud,  m  poder,  sub  facultades,  sub  luerzas,  y  que  seria  tira- 
nia  infrinjir  y  violar  olvidando  lo  que  somos  ;  el  preceptor  permi- 
tir&  que  pase  a  otro  curso  al alutnno  que  habiendo  hecho  adelan- 
tos  mni  satis&ctorios  en  ios  otros  ramos  prescritos,  no  hubiera 
progresado  en  algun  otro  por  poca  o  ninguna  aptitud  natural y 
no  por  inaplicacion  o  inasiatencia,  ni  diera  esperaDza  de  que 
aprenda  ese  ramo. 

En  ]os  pueblos  en  donde  existen  dos,  tren  o  mas  esblecimientos 
de  instruocion  primaria  tan  to  de  hombres  como  de  mujeres,  sean 
municipales  o  ^scales,  las  cinco  secciones  o  cursos  de  un  solo  es- 
tablecimiento  se  subdividir&n  en los  dos,  tres,  o  cuatro  o  cinco 
que  existiesen,  encargando  una  seccion  o  primer  curso  a  un  ins- 
titutor,  otra  o  dos  a  otro,  otra  u  otras  dos  a  otro. 

Como  DO  es  comun  que  entre  los  preceptores  haya  igualdad  de 
merito,  o  habiendole,  de  servicios,  de  car&cter,  de  aptitudes  mora- 
les, GODveDdr&  enoomendar  las  secciones  o  cursos  superiores  al 
preceptor  de  mayor  instruccion,  las  inferipres  al  que  tenga  menos. 

Una  oportuna  diferencia  de  siieldos  de  los  institutores  segun 
los  cursos,  la  provision  de  los  destinos  vacantes  de  tal o  caal  de 
estos,  contribuirian  a  aumentar  el  ntimero  de  los  grados  progre- 
sivos  de  la  carrera  del  preceptorado,  a  estimular  la  actividad  de 
aquellos,  profimdissar  suh  estudios  que  se  pondrian  en  pr&ctica  en 
otro  curso,  que  mejoraria  m  condicion  y  haria  gozar  de  mayor 
aprecio  en  la  sociedad. 

Pero  esta  diferencia  de  sueldos,  por  ahora,  podna  dejarse  de 
mano  para  no  hacer  eugorrosa  la  aplicacion  de  este  plan  de  estu- 
dios,  teniendo  en  coiipideracion  que  en  el  estipendio  de  todos  los 
preoeptores  68  necesaria  una  dotacion  mayor. 

Respecto  a los  institutores  notmales,  los  que  mas  m  bubiesen 
difltinguido  en  nm  estudios  y los  que  tuviesen  mas  ailos  de  servi- 
cio,  deberian  ser  preferidos  siempre  con  una  mejor  colocacion  en 
lae  Becoiones  superiores  vacantes  en  los  puntos  en  donde  hai  mas 
de  un  establecimiento  o  que  conviniera  reemplazarlos  con  otros 
prBoeptores. 

La  dinsion  de  cursoe  o  vecciones,  con  ramos  deteminadde  para 
cada  uno,  en  todo  estableGimiento  de  la  Bepiiblica,  y la  ensenanza 
de  los  ramos  de  uno  o  dos  cursos  en  piezas  especiales  y  separadas, 
las  mismas  que  se  ocupan  en  la  actualidad  en  las  ciudades  y  pue- 
blos donde  existe  mas  de  un  establecimiento  de  ambos  sexos,  es 
pues  una  medida  imprescindible. 


ORGANIZACION  DK  T.AS  KSCUELAS  PRIMARIAS.  5S 

Aqui se  prevee  una  objecion  cual es  que  en los  pueblos  y  ciuda- 
des  no  ne  podra  llevar  a  cabo  esta  innovaciou  de  cursos,  en los 
establecimientos  existentes,  por la  distancia  que  tendria  que  recor- 
rer  un  nifio  por  hallarHe  aquellos  colocados  en  diferentes  puntos 
de  las  mismas.  Esta  dificultad  es  mas  aparente  que  real. 

Nuestras  ciudades,  salvo  la  capital y  Valparaiso,  no  son  tan 
estensas  que  no  se  puedan  recorrer  f&cilraente,  nuestro  clima  be - 
nigno, 】a  preferencia  que  se  puede  dar  en  hacer  servir  de  local 
para  las  secciones  inferiores  de  los  alumnos  mas  pequeilos,  aquel 
que  se  encuentre  si  to  en  una  parte  mas  central  de  las  mifimas,  la 
circuntancias  de  ser  muchos  locales  arrendados  y  que  se  pueden 
reemplazar  por  otros  en  lugares  mas  convenientes,  y  talvez  de 
arrendarse  uno  solo,  espacioso,  con  diferentes  piezas  para  todos 
los  cursos,  son  motives  que  destruyen  todo  obst&cnlo,  piiesto  que 
los  alumnos  pequenos  se  dinjirian  a  tal establecimiento,  los  otros 
a  otros  con  ventajas  innegables  para  la  educacion. 

i  Ojala  pudiese  conseguirse  uno  o  dos  locales  en  el  punto  mas 
central  para  todos  los  ciirRos,  formando  nn  verdadero  inHt.itiito 
primario  ! 


III. 

PLAN  DE  E8TUDI0S  DE  CINCO  ANOS  DE  ENSENANZA. 

PRIMER  CURSO  0  PRIMER  A  SECCION. 

Lectura, ― Conocimiento  del  alfabeto 一 Ejercicios  de  articulacio- 
nes  directas  e  inversas ~ simples  y  compuestas 一 Silabacion 一 Co- 
nocimiento de  los  signos  de  puntuacion,  puestos  en  pr&ctica. 

Escritura. 一 Trazos  y  curvas— Combinacion  de  letras ― Alfabeto. 

Aritmetica, 一 Conocimiento  de  los  ntSmeros 一 Calculo  mental 一 
Division  de  los  numeros ― Sistema  de  numeracton 一 Lectura  de 
cantidades  de  uno  o  mas  penodos 一 Escritura  de  cantidades. 

Bdifton. 一 Doctrina  y  moral  cristiana 一 Aprendizaje  prftctico  de 
los  Bezos  cristianos. 

Caivto, — Prfectico  de  himnoB. 


54 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


SBOUNDO  CUESO  0  SEOUNDA  SECCION. 

Lectura. 一 Ejercicios  de  silabacion ― Lectura  en  libros  con  ca- 
racteres  grandes ― Lectura  corriente  respetando  la  puntuacion. 

Escritura, 一 Alfabeto  mayusculo  y  minusculo ~ Ejercicios  de 
palabras ― Copia  de  maximas  o  trozos  aparentes 一 Correccion  en 
la  pizarra  o  en los  cuadernos  de los  alumnos  de los  errores  orto- 
graficoB  y  forma  de  la  letra. 

Aritmehca, ― Ejercicios  de  escribir  cantidades ― Estudio  teorico 
y  practico  de  las  cuatro  primeras  reglas  de  numeros  enteros. 

Bmjwn, ― Primera  y  segunda  parte  del  catecismo  esplicado. 

Gramdtica. ― Correccion  practica  del  lenguaje 一 Lecciones  de 
ortografia  practica 一 Acentos 一 Division  de  las  palabras. 

Canto. — Pr&ctico  de  himno8. 


TERCER  CTTBSO  0  TKRCBRA  SBCTION. 

Lectura, ― En  prosa  y  en  verso  con  sentido 一 Conocimiento  de 
las  abreviaturas ― Aprendizaje  de  memoria  de  algunos  trozos  lite- 
rarios,  fabulaB  o  pequenas  narraciones  morales. 

Escritura. ― Copia  de  maximas  y  trdzos  aparentes 一 De  formu- 
las de  reciboB,  pagareen,  cartaR  de  guia,  factnras Ejercicios  al 
dictado. 

Aritmetica. 一 Estudio  teorico  y  practico  de  las  &acciones  y  de 
las  cuatro  operaciones  de Ioh  numeros  decimales 一 Sistema  legal 
de  pesos  y  medidas. 

ReLijion. ― Tercera  y  cuarta  parte  esplicada. 

Gramdtica, 一 Primera  parte ― Analojia. 

Jeograjia, 一 Nociones  jenerales ― Jeografia  parcial  de  America 
(ea  especial  de  Chile)  y  Europa. 

Dibtyo  lAneal, 一 Conocimiento  de  las  diferentes  clases  de  Imea 
一 Angulos 一 Triangulos 一 Cuadrii&teros. 

Historia  Sagrada. ― Primera  y  segunda  Epoca. 

Historia  de  Chile, 一 Epoca  de  la  Conquista. 

Urbanidad  e  Hijtene, ― iilgunas  reglas  enseiiadas  segun  el  sis- 
tema por  numeros. 

Canto, — Ejercicio  pr も ctico  de  himnos. 


OKGANIZACION  DE  LAS  KSCUELAS  PRIMARIAS. 


55 


OUARTO  CURSO  0  CUARTA  SBOCTON. 

Lectura, ― En  prosa  y  en  verso 一 De  mannscritos  y  cuadernos 
autografiados ― Esplicacion  de lo  que  se lee  y  significado  de  las 
palabras. 

JintmHica, ― Repaso  del  sistema  metrico  decimal ― Regla  de 
interes,  de  compafiia^  de  descuento,  de  aligacion. 

Ghramdtica. ― Repaso  de  la  analojia ― An&usis  gramatical ― Sin- 
taxis 一 An&lisis  lojico ― Cotnposiciones  por  escrito  de  cartas— No- 
velas  morales. 

Jeogrqfia. 一 Asia,  Africa,  y  Oceania. 

DUmjo  lineal, 一 Aplicacioneg  de  las  iiguras  del  tercer  curso  a 
las  de  ornato. 

Historia  Sagrcuia. 一 Tercera,  cuarta  y  quinta  epoca. 
Historia  de  Chile, ― Epoca  de  la  Independencia. 
Hijiene, 一 Reglas  al dictado. 
Canto. ~ Ejercicio  prftctioo  de  himnos. 

QUINTO  CURSO  0  QUINTA  SECCION. 

Gramdtica. ― Repaso  de  la  sintaxis,  prosodia 一 An&lisis  lojico 一 
DesarroUo  de  temas  por  escrito ― Novelas  morales 一 Aprendizaje 
de  trozos  literarios  de  obras  cl&sicaB. 

Fisica  y  Quimica. ― Elementos. 

AgriauUura,  ~ Elemen  tos . 

Historia  Natural, ― Elementos. 

Historia  de  America. 一 Jeneral : en  compendio. 

Consi^ucion  pclUica  del  paw.  一  Jeneral • 

JeoTnetrta, ― Elementos. 

Cosmografia, ― Nociones  jeneral es. 

Fundamentos  de  la  ft, 一 Jeneral : en  compendio. 

Mnsica  vocal. 一 Elemen tofi. 

OBSBRVACIONBS.  、 

Para  las  escuelas  de  mujeres  en  el  tercer  curso  el  ramo  de  dibu- 
jose  reemplazara  con  el  de  costura. 

En  el  cuarto  el  mismo  ramo  con  el  mismo  de  costura  y  bordado. 
En  el  quinto los  ramos  de  elementos  de  fisica  y  quimica,  agri- 


56 


RBVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


cultura,  y  jeometna,  ser も n  suplidos  con los  de lecciones  sobre  eco- 
nomia  dem§stica  y labores  de  aguja. 

IV. 

Dando  por  sentado  que  el  local se  compusiese  de  cinco  piezas 
distintas  tendriamos  los  cinco  cursos  reunidos. 

En  el  supuesto  que  hubiese  cinco  escuelas  primarias  de  diferen- 
tes  86X08  en  una  ciudad,  tendriamos  los  mismos  cursos  dividiSos 
en  cada  una  de  aquellas. 

Admitiendo  que  hubiese  solo  tree  establecimientos  diurnos  de 
hombres,  como  los  hai  en  Cauquenes^  ciudad  de  cuatro  mil  habi- 
tantes,  tendriamos  un  curso  en  uno,  dos  en  otro,  dos  en  otro,  y  si 
fuesen  solo  dos  los  establecimientos  tendriamos  tres  secciones  en 
una  y  otras  dos  en  otra,  como  supongamos  para  los  dos  de  muje- 
res  de  esta  misma  ciudad. 

Como  casi  todas  las  escuelas  de  los  pueblos  mui  concurridas 
por  alumnos  tienen  un  ayudante,  este  podria  desempenar  en  el 
mismo  establecimiento,  o  en  otra  pieza,  si  fuese  posible  conseguir- 
la,  un  curso,  el  preceptor  otro,  de  modo  que  cada  seccion  vendna 
con  esto  necesaria  division  a  ser  clinjida  por  un  institutor  especial. 

Solo  en  las  de  campo  las  tareas  del  preceptor,  por  tener  que 
rejeritar  todas  las  secciones,  serian  pesadas  para  poder  obtener  el 
buen  exito  de  las  otras  de  las  ciudades  ;  -pero,  siendo  numero8os 
los  alumnos  asistentes,  hai  la  ventaja  de  poder  oonseguir  del  Su- 
premo Gobierno  la  creacion  de  una  plaza  de  ayudante,  que  ten- 
dna  a  bu  cargo  una  o  dos  secciones. 

La  division  que  hace  la  Lei  Org&nica  de  Instruccion  Primaria 
de  escuelas  elementales  y  superiores,  en Iob  terminos  en  que  esta 
concebida,  y la  aplicacion  de  esta  misma  lei  con  el  establecimien- 
to de  estas  ultimas,  divididas  en  tres  secciones,  la  primera  de  las 
cnales  es  del  todo  de  ramos  elementales^  perpetua  siempre,  a 
nuestro  entender, la  acumulacion  de  ramos  en  una  misma  escaela 
y la  confiisioii  de  elemental y  superior  y  de  superior  y  elemental 
al mismo  tiempo.  Una  absolute  separacion  de  ramos  habria  me- 
jor  dividido  latf  escuelas  elementales  cle las  superiores,  consultant 
do laa  normas  de  la  pedagojia,  y  con  tianta  mayor  razon,  desde 
aue  se  establecen  escuelas  superiores  solo  para  las  cabeceras  de 
departamentoB  y  que  estas  suponeu  la  existencia  de  una  o  dos 
elementales  en  los  mismoa  puntos. 


CANCION. 


67 


Con  decir  en  el  articalo  3,  de la  lei  dtada:  se  enaenardn  en 
las  escudas  demerUalea  por  lo  mema  lectura  y  eacriiura  dd  idioma 
patrioy  etc"  se  abre  el  campo  a  mil  pretensioneB  de  parte  de los 
reoinoB,  se  confia  unicamente  en  el  celo  del  preceptor,  no  se  defi- 
ne hasta  donde  alcanza  su  deber,  no  se  precisa  la  obligacion  de 
ensefiar  otros  ramos  ni  se  determinan,  alej&ndoBe  la  posibilidad 
de  conseguir  la  uniformidad  y la  unidad  en  los  ramos  de  ense - 
nanza  en  todas  las  escuelas  de  la  repiiblica. 

Aristidbs  Ambrosoli. 

(ConHnuard.) 

― — 

! 

CANCIOK 


(Musica  de  D.  Victor  Segovia,  letra  de  D.  Bemabe  Chacon.) 

Tenemos  la  satisfaccion  de  ofrecer  a los  lectores  de  la  Bevista, 
ana  preciosa  cancion  litografiada,  cuya  mtisica,  de  un  estilo  mo- 
demo,  se  distingue  per  la  ternara  y  vireza  de  su  entonacion,  y 
por la  maestria  con  que  el  compositor  ha  sabido  espresar  la  deli- 
cadeza  del  sentimiento  que  el  poeta  desarroUa  en  cada  una  de  bus 
bellas  estrofas.  En  adelante  la  ReviMa  no  solo  8er&  un  campo 
abierto  a los  poetas  y  a los  literatos  sino  tambien  a los  artistas 
que  quieran  dar  a  conocer  bus  talentos  en  el  arte  de  la  musica, 
esta  digna  hermana  e  int6rprete  de  la  poesia.  La  Sodedad  Lite- 
raria  de  este  Puerto  har&  con  gusto  log  gastos  que  demande  la 
]itografia  de  las  piezas  musicales  que  se le  remitan,  tanto  con  el 
objeto  de  fomentar  el  arte  y  estimular  a los  artistas,  como  para 
proporcionar  a los  suscri tores  de  la  Bevista  este  nuevo  solaz. 

Damos  las  gracias  al Sr.  Segovia  por  este  primer  trabajo  que 
no6  obseqnia.  y lo  empenamos  a  que  contraiga  an  nuevo  m さ rite 
para  con  el  pais  contribiiyendo  con  su  ejemplo  a  desarrollar  entre 
nofiotros  el  diiicil  arte  de  la  composicion. 


68  REVISTA  DE  HUD- AMEBIC  A. 

Empenamos  tambien  al poeta  cancionero  para  que  continue 
dando  a los  dompositores  tan  felices  estrofas  como  las  que  ha  ver- 
tido  en  la  presente : 

La  Redaocion. 


CANCION. 


Las  brisas  mas  piiras 

Del  florido  Abril 

No  son  tan  preciadas 

Cual  son  para  mi 

Las  gracias  que  ostenta. 

Sin  arte  ni  ardid, 

La  bella  a  quien  amo 
Glial se  ama  a  una  huri. 


Sus  qjos  azules. 
Su  puro  perfil, 
Sus  blondos  cabellos, 
Su  talle  jentil. 

Son  redes  que  cargH  • 
Con  gracia  sin  fin, 

La  bella  a  quien  amo 

Glial- 86  ama  a.  una  hurl. 


Las  auras  arrullaii 

Su  casto  donnir, 

Perfuma  su  lecho 

La  flor  del  jazmin. 

Y luce  en  sus  labiot? 

Sonrisa  infantil. 

La  bella  a  quien  amo 
Glial  se  ama  a  una  huri. 


Mas,  ella  en  su  dicha 

No  puede  inferir 

Que  en  hondos  siispiroK 

Yo  exhale  infeliz 

Las  penas  que  al  alma 

La  biciera  sufrir 

La  bella  a  quien  amo 
Glial  se  ama  a  una  huri. 


COI'IAPO. 


A  C0PIAP6. 


RECUERDOS. 


; Que  ideas  cruzan  por la  mente  mia  I 
Tristeza  y  alegria 

Siento  yo  al recordarte,  pueblo  amado. 
AjBilo  de  Ventura 

Donde  veo  una luz  modesta  y  pura 
Entre  las  turbias  nieblas  del  pasado. 

; Qui さ n  tuviera  en  el  pecho  la  arrogancia 

Para  penaar  en  la  traDquila  estancia 

Donde  he  pasado 】a  estacion  florida 

Sin  derramar  el  llanto 

Por  el  perdido  encanto 

De  esa  sencUla  y  deliciosa  vida  ! 

Pareceme  que  ayer  no  mas  corria 

Triscando  de  alegria 

Por  tus  campofi  sin  Uuvia,  y  tapizadoi« 

De  erguidos  lirios,  flores  altaneras 

Que  tienen  por  praderas 

Desierto9  arenales  abrasados. 

Y  dada  al  viento  la  melena  blonda 
Sin  nada  que  la  esconda 

De los  ardientes  rayos  del  verano, 
Tras  lindas  maripos&i 
Raiidas  volando  entre  silvestres  rosas, 
Libre  vagaba  en  el  inmcnso  llano. 

Lista  acudia  a  tu  ribera  hermosa, 
En  siesta  calurosa 

Y  en  tu  tranquilo  mar  de  claras  olas 
Qiie  trasparentan  la  brillante  arena. 
Cual  pequena  sirena 

Me  banaba  cantando  barcarolas. 

Cuando  pasada  aquella  edaa  de  mna 
Di  mi  postrer  adios  a la  campina 

Y  a la  ribera  de  apacible  calma. 
Admire  tu  grandeza 

Y  tu  rica  sin  par  naturaleza 
Doblego  de  emocion  la  joven  alma 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA 


Gontemple  al otro  estremo  de  tu  puerto, 

Tocando  ya  el  desierto, 

Jigantesco  elevarse  a  OhaharcUlo, 

OrguUo  de  Atacama. 

De  universal y  deslumbrante  fama 

Por  sus  tesoros  de  envidiado  brillo. 

; Gu&nto  es  hermoso  desde  inmensa  ciinibre 

Antes  que  el  sol  alumbre 

Gontemplar  esos  cerros  de  granito  ! 

Al  mirar  desde  lejos 

Sus  vividos  reflejos 

Se  eleva  el  pensamiento  al  Infinito  ! 

Al  contemplar  las  vetas  diainantinai«, 
Hilos  de luz  que  cruzan  tiis  colinas, 
Do  medra  el  rocicler,  se  anida  el  oro, 
Donde  cual  musgo  verdeguea  el  bronco. 
El  hombre  esclama  entonce : 
j  Grande  es  el  Oeador,  aqm le  adoro  ! 

; Y  cuan  grande  es  el  hombre,  y  como  ostenta 

El  alma  que  le  alienta  ! 

Su  altiva  frente  por  el  sol  tostada. 

Del  oombo  armada  su  potente  mano. 

Impera  soberano 

En  esa  rejia,  colosal  morada. 

No  mas  eHCUchare  deutro  tiiH  senos 

Glial  si  fueran  mil  truenos 

Los  estampidos  del  trabajo  fiero. 

Ese  estruendo  profimdo 

Que  aim  que  parece  aesquiciar  el  mundo 

Hace  el  encanto  del  feliz  minero. 

j  Todo  es  alii  magnffico,  grandiose  ! 

El  Ande  portentoso 

Dibuja  en  lontananza  el  horizont^ 

Y  bajo  un  sol  de  fuego 
Envia  undoso  y  cristalino  riego 
Que  avido  bebe  el  abrasado  monte. 

Y  en  medio  de  esa  gran  naturaleza 
Radiante  de  belleza 

Se  eleva  la  mujer  de  tez  niorena. 

Ardiente,  apasionada, 

De  virtudes  omada, 

Tan  tierna  esposa  como  madre  bueua. 

No  pisare  ya  mas  esos  lugares 
Do  crecen los  chanares. 


COPIAPO. 


61 


Ese  arbol de la  fruta  bendecida, 
Desnudo  y  secular  cual  la  palmera, 
Que  asi  como  ella  en  el  desierto  impera 
Dando  al  viajero  con  sii  miel  la  vida. 

; Salud,  oh  tierra,  que  entusiasta  adoro, 
Cuna  del  hijo  a  quien  perdido  lloro, 
Cielo  do  goza  y  vive  mi  memoria  ! 
Yo  to  deseo,  proepera  Atacaraa, 
Rioos  veneros  de  fecunda  famA 
Y  un  porvenir  de  inmarcesible  gloria. 

、. ー广   リ II  (r  r 1- itiir  —— 一' 

Quien  ha  perdido  en  su  fatal  camiuo 
Las  bellas  flores  de  su  alegre  inlancia, 
Quien  atesora  en  su  lugar  abrojos 

Desgarradores  ; 

Sabe  cuaa  grato  el  corazon  ansia 
Volver  al  tiempo  de  la  edaa  flonaa: 
Hoi  su  memoria  deliciosa  y  pura 

Diilce  me  alhaga. 

; Placida  imajen  del  hogar  paterno, 
Balsamo  suave  al  corazon  herido, 
Piel  melodia  que  amorosa  suena 

Dentro  del  alma 1 


Como  espatriada  de  mis  caros  lares 
Ando  apartada  del  rincon  lejano 
Donde  las  horas  para  mi  tan  breves 

Se  defilizaban. 

Largo  es  el  tiempo  que  alejada  vivo 
De  aqtiella  tierra  que  amillo  mi  mfancia, 
Yo  la  recuerdo  como  al  rostro  tiertio 

De  ausente  madre. 

Ora  en  la  cima.  de  la  adversa  suert^. 
Avida  anhelo  su  feliz  libera, 
Y  en  la  estension  de  su  abrasada  arena 

Leo  mi  historia. 


Quizft  la  calma  se  me  espera  un  dia 

Entire  siis  ricas,  refuljentes  sierras  

; Si  entre  sus  penas  de  granito  muero, 

Muero  contenta  ! 

Una  Madre. 

Valparaiso,  octubrc  tie  1861. 


62 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


REVISTA  DE  LA  QUINCENA. 


SuMABio. 一 Con  permiso  de  Vde». ― Nuevo  Intendente  de  Valparaiso. "~ Confede- 
racion  Aijentina. ~ Peru. Bolivia. ― Ecuador. 一 La  reconquista.—Jeneral  Miller. 

La  eufermedad  de  nuestro  estimable  consocio  D.  Juan  Bamon 
Munoz,  nos  obliga  por  esta  vez  a  desempenar  la  tarea  de  cronista. 
R&piaa  ser4  ella  porque  el  tiempo  y  el  espacio  de  que  podemos 
disponer  no  dan  campo  para  mas,  sin  embargo  de  que  al  ocupar- 
nos  de  las  republicas  vecinas  habria  larga  tela  que  cortar.  Pero 
en  Diofl  y  en  uuestra  anima  declaramos  que  nos  hace  maldita  la 
gracia  tener  pleitos  con  la  vecindad,  que  asi  son  divertidos  como 
lo8  responsos  que  al  pie  de  las  sepulturas  tartainudeaban  alguuos 
rechonchos  frailes  el dia  de  difuntos.  Decididamente,  la  cronica 
ser も a  vuelo  de  p4jaro  y  dispense  el  lector  la  cortedacl. 


Plausible  por  demas  es  ver  que  va  realizando  el  gobierno  su 
proposito  de  fhsionar los  partidos,  y  para  ello  llama  a  tomar  par- 
ticipacion  en  la  cosa  publica  a  hombres  importantes  por  sus luces 
y  aotiguos  servicios  y  que  vivian  alejados  de  la  poKtica.  El  pais 
ha  acojido  con  entusiasmo  la  provision  de  las  intendencias,  y  Val- 
paraiso que  tanto  sintio  la  separacion  de  D.  Cornelio. Saavedra  ha 
aceptado  con  vivo  placer  al  Sr.  jeneral  Aldunate.  Testimonio  so- 
brado  elocuente  del  aprecio  que le  merece  este  caballero  han  sido 
las  manifestaciones  con  que  la  prensa  y las  distintas  clases  socia- 
les lo  han  recibido.  Justo  homenaje  a  ud  procer  de.  la  Indepen- 
dencia  de  Chile,  cuyaa  bellas  cualidades  lo  har&n  de  dia  en  dia 
mas  popular  y  auerido  de  la  sociedad  portena. 


Lo  que  en  la  quincena  anterior  era  solo  un  rumor  vago  se  ha 
convertido  en  una  realidad.  Las  fuerzas  de  Buenos  Aires  a las 
ordenes  del  jeneral D.  Bartolome  Mitre,  han  obtenido  un  triunfo 
casi  definitivo  contra  las  que  mandaba  Urquiza,  el  vencedor  de 


REVISTA  DE  LA  QUINCENA. 


6S 


MoDte-Gaseros.  Desgraciadamente  pensamos  que  el  gobierno  de 
la  Confederacion  cuenta  aun  con  grandes  elementos  para  prolon- 
garlaguerra  que  dara  por  resultado  mayor  derramamiento  de 
sangre  en  la  Bepublica  arjentina  ;  y  caalquiera  que  sea  el  bando 
qne  obtenga  la  victoria  dejara  en  pos  de  ella  un  j^rmen  de  revuel- 
ta  para  el  porvenir  y  en  el  presente  un  argumento  contra  la  demo- 
cracia,  bastante  trabajada  ya  con  el  esc&ndalo  que  est&n  ofreciendo 
al mundo lo8  Estados  de  la  Union. 


Valparaiso  ha  tenido  por  huSsped  en  estos  ultimos  dias  al  jene- 
ral D.  Jose  Bufino  Echenique,  ex-presidente  del  Peru,  proscripto 
ouevamente  de  la  patria  por  un  acto  de  arbitrariedad  del  jeneral 
Castilla.  Antes  de  partir  para  la  Serena,  Echenique  ha  publicado 
(tm  el  titnlo  Los  Sechos  un  manifiesto  que  es  a la  vez  un  progra- 
ma  y  una  defensa  de  su  conducta  como  hombre  piiblioo.  Llama- 
moe la  atencion  de los  imparciales  hacia  este  documento  que  des- 
pierta  simpatias  en  favor  del  desgraciado  jeneral  que  haoe  «iete 
aSoB.yive  peregrinando  en  tierras  estranjeras. 

En  cuanto  a  noticias  eleccionarias,  apesar  de  que  el  gobierno  ha 
puesto  en  juego  todos  los  medios  de  coaccion  que  est&n  bajo  su 
dominio,  parece  que  la  candidatura  ministerial  no  ha  obtenido  es- 
te vez  el  triunfo  que  era  de  esperarse.  Presuinimos  que  no  alcan- 
zara  ninguno  de  los  aspirantes  a  conqaistar  la  mayoria  absoluta 
de  sufrajios  requerida  por  la  Carta  del  Estado  y  que  el  Congreso 
8era  el  llamado  a  nombrar  Presidente.  Acaso  de  esa  engainfingal- 
&,  manejada  con  destreza  por  el  jeneral  Castilla,  resiilte  8U  tan 
sonada  reeleccion. 


£n  Bolivia  acaba  de  realizarse  un  acto  de  barbarie  que  basta 
por  81 solo  a  dar la  mas  deseonsoladora  idea  de  ese  desventarado 
pai^.  Mas  de  cien  personas,  entre  las  que  se  cuentan  el  ex-presi- 
dente jeneral  Cordova  y  D.  Francisco  de  Paula  Belzu,'  que  se  ha- 
llaban  presos  en  la  Paz  comoacusadoB  de  conspiradores,  han  sido 
iusilados  sin  sentencia  previa  ni  conocimiento  del  gobierno.  Este 
itentado  na  esparcido  el  terror  en  ese  pueblo  ;  pero  es  de  aguar- 
larse  que  el  resto  ae la  Republica  se  conmueva  y  protests  enerji- 
Mimente.  Por lo  que  lespecta  a  guerra  con  el  Peru  tenemos  mo- 
; ivos  para  creer  que  no  llegara  la  sangre  al rio  j  que  entre  ambos 
raises  se  realizara  un  arreglo  pacifico  y  honroso. 


64 


RE  VISTA  DE  SUD — AMERICA- 


NO son  de  igual  car&cter  las  noticias  que  tenemos  del  Ecuador. 
El  gabinete  de  Quito  se  empe5a  en  desafiar  al del  Perfi  y  ambos 
ej6rcito8  se  alistan  pam  una  campana  desastrosa  sin  duda  alguna 
para  las  doe  reptiblicas.  Hombres  iunestos  para  la  America ~ 
Flores  y  Castilla— conseguir&n  al  fin  que  esos  pueblos  se  sacri- 
fiquen ! 


Los  penodioos  de  Europa  revelan.  que  se  trata  de  amagar  por 
la  Espana  la  nacionalidad  e  independencia  de  Mljico.  Una  escua- 
dra  con  cinco  mil  hombres  de  desembarco  estaba  alistandose  en 
SUB  costas  para  ocupar  a  Vera-Cruz.  Ante  esta  amenaza  armada 
contra  la  autonomia  de  un  pueblo  americano  ^habra  quien  dude 
aun  de  que  existe  un  eatenso  y  couibinado  proyecto  de  recon- 
quista? 


Terminamos  nuestra  suscinta  cronica  consignando  una  dolorosa 
Doticia.  El  mariscal  Miller,  una  de  las  venerandas  reliquias  (fkie 
aun  quedaban  de  esa  6poca  de  abnegacion  y  sacrificios,  de  comba- 
tes  y  de  gloria  que  se  llama  guerra  de  la  independencia,  acaba  de 
morir  en  el  Callao  a  bordo  del  ponton  ingles  Nayade.  Vivi6  para 
contribnir  con  su  espada  a la  libertad  de  Sur-Ajmenca  y  Dios  ha 
dispuesto  que  esta  sea  tambien  la  guardadora  de  sus  restos  mor- 
tales! 

RiCARDO  Palma. 

Valparaiso,  noviembre 15  de  1861. 


4Xbi;bto  el  jug 綱 il 

Con  erta  priinera  entrega  del  tercer  tomo  de 1&  HeoUia  de  Sud^Amhioa,  se  re- 
partiri  esta  noveU  de  costninbres,  de  cuyo  "to  merito  ha  juzgado  ya  I&  sodedad. 

Tunbien  m  agrtgarii  una  pneciow  oancion  litografiadft,  m^sioa  del  acreditada 
iDMttro  Sr.  Segovia  y letra  de  D.  Bernabe  Chacon,  laa  nguiaatee  estregaft  inn 
asi  mismo  acompanadas  de  litografias  de  musica  y  de  ciiadros  representando  epi- 
»odio6  de  la  ultima  campana  de  Arauco,  ihistrativos  de  una  narracion  historica 
que  comenzara  a  publicarse  dende  la  segunda  entrega,  y  reciactada  por  un  testigu 
y  actor  de  esos  acontecimientos  ;  todo  bajo  ©1 supuesto  que los  aficionados  a  las  ar- 
tes  protejan  este  aumento  de  trabajos. 

IMPRENTA  DEL  TJNTVERSO  DE  G.  HELFMANX  EN  VALPARATSa 


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REVISTA  DE  SUD-AlMCA. 

さ rales  h  k  BatiMi  lit 多 raip!  h  la  llasimiim. 


ASo  II.  VALPARAISO,  NOVIEMBRB  25  DE  1861. W.®  2. 


ESTUDIOS  SOfiRE  LAS  CO 匪 丽1 匿 S  DIRECTAS. 


(Conti iiuacion.— V^ase  la  pAjina  6  de  esle  lomo.) 

(articulo  SEGUNIK).) 

SUMARIO. —— Francia. — Parte  que  toman  las  autoridades  aclmiuistrativas  cn  ma- 
tcrias  de  contribucion. 一 Aientes  espccialcs  cDcargados  de  cllas. ― Division  d** 
las  contribiiciones  directas  en  impuestos  do  cuota  y  de  reparticion. 

La  administracion  ae las  contribuciones  directas  necesita,  para 
ejecutar  un  gran  numero  de  operaciones,  de 】a  ayuda  de  las  auto- 
ridades administrativas.  Empezaremos  per  dar  una  resena  de  la 
division  y  subdivision  administrativa  de  la  Francia,  de  la  auto- 
ridad  que  las  rijen  y  de  bus  atribuciones  tocante  a  impuestos. 

La  primera  division  administrativa  es  el  Departamento,  sirvie- 
ron  a  8u  formacion  la  poblacion,  la  estension  territorial  y la  im- 
portancia  de  las  contribuciones.  El  Prefecto  es  el  jefe  del  depar- 
tamento en  la  parte  civil y  el  ajente  del  poder  ejecutivo,  desem- 
peiia  las  funciones  de  sub-prefecto  en  el  aistrito  donde  se  halla  la 
capital  del  departamento. 

En  la  capital  de  cada  departamento  hai  un  conseja  de  prefec- 
tora,  tribunal  administrativo,  compuesto  de  tres  o  cuatro  miem- 
bros,  presidido  por  el  prefecto  y  que  decide  sobre  las  reclamacio- 
nes  hechas  por los  contribuyentes,  reduce,  exonera,  restitiiye  las 
cuotas  y  resuelve  todas  las  cuestiones  contenciosas  a  que  pueden 
dar  lugar  los  impuestos  directos.  La  idea  dominante  del  lejisla- 
lador  al crear  este  tribunal fue  de  separar,  en lo  que  toca  a  im- 
puestos, la  parte  judicial  de  la  accion  y la  deliberacion. 

5 


66 


RBVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


Hai  ademas  un  Consejo  jeneral a la  oabeza  de  cada  departa- 
mento,  se  compone  de  tantos  miembros  como  can  tones  (り tiene; 
en  su  onjen  eran  nombrados  por  el  ejecutivo,  hoi  dia  son  elejidos 
por  los  electores  del  departamento  ;  para  ser  miembro  del  Consejo 
se  exije  el  goce  de  los  derecfaos  civiles,  tener  su  domicilio  en  el 
departamento,  y  sino,  pagar  una  contribucion  directa.  Su  man- 
dato  dura  nueve  aSo8,  se  renueva  por  terceras  partes  cada  tres 
anos  y  son  elejibies  indefinidamente.  El  Prefecto  oonvoca  al Con- 
sejo por  drden  del  ejecutivo  y  fija  la  Spoca  y la  duracion  de  sus  ee- 
siones. 

El  lejislador  ha  tornado  un  sin  numero  de  precauciones  pru- 
dentes  para  evitar  que  esos  consejos  no  Ueguen  a  ser  centres  po- 
nticos  qae  entorpezcaD  la  mareha  de  la  administracion  o  tiendan 
a  crear  un  espfritu  de  provincialismo  ademas,  imposible  hoi  dia 
en  Francia  a  causa  de lo  pequeno  de  lag  divisiones  departamen- 
tales. 

Los  Consejos  jenerales  reparten  todos  los  anos  entre  los  distri- 
tos  del  departamento,  y  segan  las  reglas  establecidas  por  las  le- 
yes,  el  contmjente  de  las  contribuciones  directas. 

"Dan  su  fallo  definitive  sobre  las  peticiones  de  reduccion  de 
" continjente  formada  por  los  municipios  despues  de  que  hayan 
" sido  sometidas  al  Consejo  del  Distrito.  Votan  los  centimos  adi- 
" ciooales  (つ cuya  percepcion  est&  aatorizada  por  las  leyes." 

El  departamento  se  divide  en  distritos  o  partidos  (っ, el  mayor 
nfimero  de  distritos  en  que  se  dividen  los  departameotoe  es  siete, 
el  menor  es  dos.  La  lei  no  considera  al  distrito  como  persona  ci- 
vil sino  como  subdivision  administrativa  de  modo  que  no  puede 
ser  propietario  ni  tiene  presupaesto  propio.  Un  sab-prefecto  es  el 
je&  del  distrito :  en  la  capital  de  cada  iino  de  ellos  hai  un  consejo 
Gompuiesto  de  tantos  miembros  como  cantones  hai,  son  elcgidos 
por lo8  electores.  Delibera  y  dk  su  parecer  sobre  los  asuntos  que 
interesan  al  distrito :  reparte  entre  los  municipios  de  su  cirounfi- 
cripcion  el  continjente  de  las  contribucioQes  dirodas  seSalado  al 
distrito  por  el  Consejo  jeneral, d&  su  pareoer  sobre  las  reclama- 

(1)  El  CSanton  es  una  circungcripcion  territorial  compuesta  en  tennino  medio 
de  doce  a  quince  municipioe  y  que  forman  la  jurisdiccion  de  un  juez  de  paz. 

(2)  Centimos  adicionales  son  los  que  pagan  los  contribuyentes  ademas  del  prin- 
cipal de  las  contribuciones  diroctas  y  cuyo  producto  forma  ol presupaesto  de  cn- 
tradas  del  departamento  y  del  muoicipio. 

(8)  Arrondissements. 


ESTUDIOS  SOBRE  LAS  CONTRIBUCIONES  DIRECT  AS 


67 


clones  qae  haoen los  ayuntamientos  en  cuanto  a  contribuciones 
directas. 

El  distrito  se  divide  en  municipios  o  ayuntamientos  (リ. El  al- 
calde (2)  es  el  ajenie  encargado  de  representar  la  administracion 
superior,  y  el  administrador  especial  del  ayuntamiento  fciene  se- 
gttn  8U  importancia  uno  o  mas  adjuntos ひ) encargados  de  reem- 
plazarlo  en  ciertos  casos.  Oada  ayuntamiento  tiene  un  consejo 
municipal  cayos  miembros  elejidos  por los  habitantes  del  ayunta- 
miento deliberan  o  dan  su  parecer  sobre  los  asuntos  que le  in- 
teresa. 

Los  nuinerasos  trabajos  a  que  dan  lugar  las  contribuciones  di- 
rectas est^n  confiadas  a  ana  administracion  especial  que  se  com - 
pone  !•。  de  una  direccion  jeneral  que  esta  en  el  Ministerio  de  Ha- 
cienda; 2.0  de  direcciones  particalares  que  funcionan  bajo  la  di- 
reccion jeneral, hai  una  direccion  por  departamento,  cada  una  de 
ellas  tiene  un  Director,  un  Inspector  y  varies  Rejistradores ぐ) : 
estoe  recojen  los  elementos  de  los  escotes  en  los  ayuntamientos  ; 
el  inspector  vijua  el  trabajo  de  los  rejistradores,  el  director les 
trasmite  las  oraenes  de  la  administracion  central,  los  dmje,  reu- 
ne los  trabajos  y  hace  en  fin  las  listas  de  los  contribuyentes.  La 
peroepcion  de  las  contribuciones  est&  confiada  a  una  administra- 
cion especial  de  la  que  hablaremoB  cuando  se  trate  de  la  conta- 
bilidad. 

Los  repartidores  son  aquellos  que  est&n  encargados  de  hacer  en 
aiferentes  epocas : . 

1.0  El  censo  de  los  contribuyentes  y  de  justificar  para  cada  uno 
de  ellos  las  bases  del  escote  ; 

2.0  De  fijar  todos  los  anos  los  cambios  que  han  habido  en  las 
bases  desde  el ano  anterior  ; 

3.0  De  dar  su  parecer  sobre  las  reclamaciones  hechas  por  los 
coDtribujentes  que  se  creen  mal impuestos. 

El  cuerpo  de  repartidores  est4  compuesto  del  Alcalde  y  de  los 
AdjuntoB,  que  son  miembros  de  derecho  durante  todo  el  tiempo 
que  duran  sas  funciones,  y  de  cinco  ciudadanos  nombrados  por  el 
Sub-prefecto.  Edtos  cinco  repartidores  se  renuevan  todos  los  anoa 
para  evitar  los  abusos  a  que  daria  lugar  el  ejercicio  demasiado 

(1)  Oommunes. 

(2)  Maire. 

(3)  Adjoints. 

(4)  Gcmtroleurs. 


68 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


largo  de  esas  funciones  en  las  mismas  familias.  Ademas  de  estos 
cinco  repartidores  propietarios  el  Sub-prefecto  nombra  cinco  su- 
plentes. 

Los  clasificadores  forman  un  consejo  encargado  de  desempeoar 
las  funciones  de  repartidores  especialmente  en  las  operaciones  ca- 
tastrales  de  las  que  hablaremos  mas  adelante :  se  compone  de  cin- 
co mierabros  propietarios  y  cinco  suplentes,  tres  de los  primeros 
y  tres  de  los  segundos  son  elejidos  entre  los  propietarios  domici- 
liados  fuera  del  ayuntamiento : los  nombra  el  consejo  municipal 
que  llama,  para  que  concurra  a  esta  eleccion,  a los  propietarios 
mas  impuestos  en  numero  igual a los  miembros  del  Consejo. 

Division  de  las  corUHbaciones  directds  en  imptieato  de  cuota  y 

de  reparticion. 

El  impuesto  de  cuota  es  aquel  cuyo  total es  variable  y  se 
percibe  segun  ciertas  tarifas:  el  impuesto  sobre  las  patentes  es  el 
solo  impuesto  directo  de  esta  naturaleza. 

Los  impuestos  de  reparticion  son  aquellos  cuyo  total  es  conoci- 
do  de  antemano  y  se  reparte  proporcionalmente  entre  los  contri- 
buyentes:  el  impuesto  territorial,  el  personal y  mueble,  y  el  de 
puertas  y  ventanas  son  de  reparticion. 

EI  poder  lejislativo  fija  todos  los  anos  por  una  lei,  llamada  de 
finanzas,  el  total  del  producto  que  quiere  obtener  de  cada  una  de 
esas  contribuciones  y  designa  al mismo  tiempo  la  parte  qae  le 
toca  a  cada  departamento. 

El  Consejo  jeneral  reparte  el  continjente  departamental  entre 
los  distritos. 

Los  consejos  de  distritos  reparten  su  continjente  entre  los  ayun- 
tamientos. 

Los  repartidores  sientan  de  acuerdo  con  los  rejistradores  los 
elementos  que  deben  de  servir  de  base  al  escote  de  cada  contribu- 
yente  ; la  reparticion  del  continjente  del  ayuntamiento  es  hecha 
entre  los  contribuyentes,  proporcionalmente  a  las  bases  del  esco- 
te, de  modo  que  la  reunion  de  las  cantidades  impueetas  a  todos 
los  contribuyentes  del  ayuntamieDto  reproduce  exactamente  el 
continjente  municipal ; y la  reunion  de  las  cantidades  impuestas 
sobre  todos  los  del  distrito  reproduce  el  continjente  del  distrito, 
la  de  las  cantidades  impuestas  sobre  todos  los  contribuyentes  de 
un  departamento,  el  continjente  del  departamento;  y la  de  las 


ESTUDIOS  SOBRE  LAS  OONTRIBUCIONES  DIRECTAS.  69 


cantidades  impuestas  sobre  todos los  contribuyentes  del  pais,  el 
total  del  impuesto  fijado  por la  lei  de  finanzas. 

De  modo  que  por  esta  sencilla  y  h4bil  combinacion  las  previ- 
siones  del  lejislador  no  yenan  ni en  mas  d!  en  menos,  en  cuanto 
a lo  que  deben  producir  las  contribucionee  de  reparticion,  res- 
guarda  al  gobierno  de  los  reproches  de  los  contribuyentes  ha- 
ciendo  recaer  la  responsabilidad  de  los  errores  e  injusticias  sobre 
losconRejos  encargados  de  la  reparticion,  y  hace  esos  impuestos  rae- 
no8  desagradables  al  pueblo  haciendo  tomar  parte  a los  ciudada- 
no8  en  sns  principales  operaciones.  La  pr&ctica  ha  venido  a  con- 
firmar  la  bondad  de  este  sistema,  pues  las  contribuciones  de  re- 
particion son  aqnellas  que  dan  lugar  a  menos  reclamos. 

El  producto  total  del  impuesto  de  las  patentee,  (impuesto  de 
cuota)  no  puede  fijarlo  la  lei  de  finanzas  sino  ae  un  modo 
aproximativo  ;  asi es  que  los  departamentos,  los  distritos,  y los 
municipios  no  tienen,  como  en  las  contribuciones  de  reparticion, 
continjente  njado  de  antemano.  Se  aplica  a  cada  individuo  que 
ejerce  un  oomercio  o  una  industria  la  cuota  determinada  por  las 
leyes  especiales  que  njen  esta  contribucion  ;  el  total  de  las  cuotas 
da  ei total d さ 1 impuesto  que  solo  es  conocido  despues  de  que  ban 
aido  hechas  las  listas  y  que  varia  de  ano  en  ano  segan  la  prospe- 
ridad  del  oomercio  y  de  la  industria,  la  mayor  o  menor  exactitud 
con  que  se  hace  el  censo  de  los  contribuyentes  y la  mas  o  menos 
precision  con  que  se  aplicao  las  tasas. ' 

La  lei  define  la  renta  y  traza  la  marcha  que  se  debe  seguir  del 
modo  signiente:  La  renta  liquida  de  las  propiedades  no  edificadas 
es  el  producto  que le  queda  al  propietario,  despues  de  deducidos 
Io8  gastos  de  cultivo,  semilla,  cosecha  y  conservacion. 

La  renta  sobre  la  cual  recae  el  impuesto,  es  el  producto  liqiiido- 
ordinario  que  se  busca  en  un  nfimero  de  anos  determinado. 

Mbdo  de  estimar  la  renta  sty'eta  a  impuesto,  de  las  propiedades 

territoricdes. 

La  operacion  mas  dificil,  delicada  e  importante  a  que  da  lugar 
el  impuesto  territorial,  es  la  averiguacion  de  la  renta.  No  es  posi- 
ble  hacer  una  estimacion  que  se  acerque  al  producto  real  si  no  se 
distinguen  y  se  separan  los  diferentes  cultivos  que  encierra  cada 
propiedad,  si  no  se  dasificto  esos  cultivos  segun  la  fertilidad  del 
suelo,  si  no  se  avalua  aisladamente  el  producto  o la  facultad  pro- 
ductiva  de  cada  una  de  ellos,  tomando  en  caeDta  la  naturaleza  del 
terreno  y  todaH  las  condiciones  que  puedan  modificarlo. 

La  formacion  de  un  plan  catastral  de  todas  las  propiedades,  con 
las  indicaciones  ya  enumeradas,  es  indispensable  para  poder  lle- 
gar  a  precisar  la  eBtimacion  de  la  renta  y  disrainuir  las  desigual- 
dades  de  la  reparticion.  La  exajeracion  con  que  se  ha  hablado  de 


70 


REVISTA  DE  SUD — AMERICA. 


las  dificultades,  de los  gastos  y  del  tiempo  que  ban  costado  a la 
Francia  el  llevar  a  cabo  el  plan  catastral,  har&  creer  amuchos  que 
es  una  obra  irrealizable  entre  nosotros,  pero  es  preciso  no  olvidsr 
que  esos  trabajos  se  empezaron  y  se  continuaron  durante  las  guer- 
ras  del  imperio.  Para  los  franceses  era  esta  una  obra  sin  preceden- 
tes,  todo lo  tuvieron  que  crear,  mientras  que  hoi  dia  cnenta  la  cien- 
cia  con  metodos  e  instrumentos  mas  perfectos  y  adecuados,  tenemos 
para  gniarnos  los  reglamentos  e  instrucoiones  que  han  regulariza- 
do  en  SUB  mas  minimos  detalles  todas  las  operaciones.  Ademas  la 
propiedacl  entre  nosotros  no  esta  tan  divKiida,  y  si  esceptuamos  los 
alrededores  de  aigunas  poblaciones,  el  cultivo  en  grande  escala  es 
la  que  domina  en  el  pais. 

Conocido  el  prodiicto  integro,  necesitamos  rebajar  los  gastos 
de  produccion  para  obtener  la  renta  liquida  sobre  la  ciial  debe  de 
recaer  el  impuesto  para  que  sea  mas  equitativo,  para  que  no  se 
haga  impopular,  para  quitar  todajusticia  a las  quejas  de  los  con- 
tribuyentes,  y  para  que,  cuando  sea  necesario  aumentar  el  im- 
puesto, se  piieda  saber  que  eaten  si  on  se le  puede  dar  sin  perjuicio 
de  la  agrici^ltura. 

Una  cuestion  de  no  poca  importancia  hace  surjir  el  estndio  de 
estas  operaciones.  Una  gran  parte  de  los  terrenes  agricolas  del 
pais  susceptibles  cle  produccion  quedan  sin  cultivo  alguilo  por 
falta  de  brazos,  de  capi tales,  de  mercado  y  de  actividad.  ^Con- 
vendria  liacer  pagar  a  esos  terrenos  el  impuesto  territorial  segnn 
lo  que  ellos  son  susceptiDles  de  producir?  Contribuyendo  esos 
terrenos  al  impuesto,  los  propietarios  se  verian  forzados  o  a  traba- 
jarlos  o  a  darlos  en  arriendo,  pues  nadie  quiere  guardar  una  cosa 
que  no  da  para  los  gastos  que  ella  ocasiona,  se  desarrollaria  en- 
tonces  en  el  pais  el  pequeno  cultivo,  se  mejoraria  la  condicion  de 
los  habitantes  del  campo,  se  invertirian  mas  capitales  en  los  tra- 
bajos agricolas,  Uamarian  mas  brazos  nacionales  y  estranjeros,  se 
introducirian  y  se  jeneralizarian  muchas  mejoras,  aumentaria  la 
produccion,  se  reducirian  los  gastos  de  esplotacion  y  nuestra  agri- 
cultura  en  esas  condiciones  podria  luchar  contra  la  concurrencia 
de  los  otros  paises  y  veria  abrirse  nuevos  mercados  a  sus  pro- 
ductos. 

La  contribucion  territorial  tiene  por  objeto  hacer  que  contri- 
buyan  las  personas  a las  cargas  del  Estado  en  proporcion  de  su 
fortuna  manifestada  por  la  posesion  de  los  bienes  raices. 

El  principio  fundamental  de  este  impuesto  es  de  ser  repartido 


ESTUDIOS  SOBKE  LAS  CONTRIBUCIONES  DIRECTAS  71 

por  igualdad  proporcional  sobre  todos los  posesores  de  fundos, 
segun  la  renta  liquida  de  sus  propiedades  edificadas  o  no,  de  cual- 
quiera  naturaleza  que  eean.  Al lado  de  eata  regla  jeneral hai 
algunas  escepcioDes  establecidas  con  el  objeto  de  estimular  la 
agricultiira  o  en  vista  del'interes  jeneral  de  la  sociedad. 

Las  leyes  sobre  impuestos  dividen  a  los  inmuebles  en  dos  gran- 
、 des  closes : 

1, En  terrenoB  edificados. 

2 ノ  En  terrenos  no  edificados. 

Los  primeros  se  subdividen  en  casas  de  habitacioD,  en  estable- 
cimientos  industriales,  en  canales  de  navegacion,  caminos  de 
fierro,  puentes,  etc.,  y  en  edificios  que  sirven  a las  esplotaciones 
rarales.  • 

Los  segundos  se  subdividen  en  tantas  partes  como  cultivos  hai 
en  el  pais,  tales  como  tierras  de  labranza,  potreros,  bosques, 
vinas^  huertas,  jardines^  estanques,  etc. 

Cada  uno  de  esos  cultivos  est&  clasificado  segun  la  calidad  de 
terreno  y  su  renta  estimada  segun  esa  clasificacion. 

Los  repartidores,  para  encontrar  el  producto  neto  de  las  casas 
ne  nabitacion,  calcalan  el  c&non  ordinario  de  la  locacion  en  un 
espacio  de  diez  anos^  v  para  sacar  el  producto  liquido  rebajan  de 
ese  caooQ  uua  cuarta  parte  que  figura  como  gastos  de  deterioro  y 
de  reparacion. 

La  renta  de  los  establecimientos  industriales  se  determina  la 
mismo  que  la  de  las  casas  de  haoitacion,  descontando  una  tercera 
parte  de  su  renta  total a  causa  de  los  gastos  de  reparacion  y  dc 
deterioro. 

Las  casas  de  habitacion  y los  establecimientos  industriales  uo 
deben  la  contribucion  territorial  sino  al  empezar  el  tercer  ano 
despnes  de  su  construccion  ;  el  terreno  solo  sigue  pagando  el  im - 
pnesto. 

A los  canales  de  Davegacion  y los  ferro-carriles  se les  i in  pone 
flegun  el  terreno  que  ocupan  y  como  si  fiiesen  tierras  de  primera 
calidad.. 

Con  un  objeto  de  proteccion  la  lei  exime  del  impuesto  los  edifi- 
cios destinados  a las  esplotaciones  rurales,  pero  el  terreno  sigue 
pagando  la  contribucion  como  las  mejores  tierras  de  labraDza  de 
los  alrededores. 

Para  avaluar  la  reuta  de  cada  cultivo  y  deduc:r  los  gastos  que 
ocasionan  las  diferentes  esplotaciones,  hai  reglas  especiales  para 


72  REVISTA  DE  S UD- AMERICA . 

cada  uua  de  ellas.  Indicar^mos  aqui  en  resumen  las  que  ofrezca» 
alguna  particularidad. 

Para  obtener  la  renta  de  las  tierras  de  labranza,  est^Q  cultiva- 
das  0  incultas,  pero  susceptibles  de  ser  cultivadas,  se  averigua  la 
tiaturalbza  de los  productos  que  ellas  pueden  dar,  suponiendolas 
trabajadas  aegun  los  sistemas  en  uso  en  el  mimicipio  ;  en  scguida 
se  bu6ca  el  producto  en  los  afios  ordiuarios,  calculado  en  los  quince 
aiios  anteriores,  quitando  los  dos  de  mayor  y los  dos  de  menor 
produccion,  y  de lo  que  queda  se  deducen  los  gastos  de  cultivo,  de 
semillas,  cosecha  y  conservacion,  que  es lo  que  forma  la  renta  li- 
quida. 

La  renta  de  las  huertas,  jardines  y  en  jeneral  todas  las  tierras 
sustraidas  al cultivo  para  servir  al placer  y  al  adorno,  se  avaiuan 
como  81 fuesen  las  mejores  tierras  del  municipio. 

Los  estanqnes  se  avaiuan  segun  el  producto  de  la  pesca  en  los 
alios  ordinaries,  deduciendo  los  gastos  de  conservacion  y  de 
crianza. 

La  avaluacion  de  la  renta  de  aquellas  tierrafi  que  por  su  calidad 
inferior  o  por  ciialquier  otra  circunstancia  natural  no  son  suscep- 
tibles  de  prodiicir  sino  pastes,  se  hace  segun  el  producto  que  el 
propietario  puede  sacar  de  ellos  en  afios  ordinaries,  deduciendo 
los  gastos  de  conservacion. 

Las  tierras  baldias,  eriales,  los  matorralos  y los  terrenos  habi- 
tualmente  inundados  y  devastados  por  las  aguas,  cstan  tambien 
Bometidos  a la  contribucion  territorial  segun  el  producto  liquido 
de  los  anos  ordinarios,  por  insignificante  que  sea,  pero  en  ningun 
caso  811 avaliio  podra  ser  mehor  que  el  de  diez  centavos  por  hec- 
tarea. 

Las  minas  y Ian  canteras  se  avaiuan  seguu  la  superficie  de  los 
terrenos  ocupados  para  la  esplotacion,  toraando  en  ciienta  la  cali- 
dad  de  los  terrenos  circunvecinos. 

•  El  avaliio  de  las  casas  y  de  las  manufacturas  se  revisa  cada  diez 
anos  ;  el  de  los  terrenos  no  edificados  el  mismo  hoi  dia  que  el 
que  se  hizo  por  primera  vez. 

Entre  nosotros,  donde  el  producto  de  los  bienes  raiccs  varia 
considerablemen te  en  nn  espacio  de  tiempo  mas  limitado,  debe- 
mos  hacer  el  avaliio  cada  cinco  anos  y  estenderlo  a  todas  las  pro- 
piedadcs  que  pagan  el  irapuesto  territorial,  para  evitar  las  mons- 
truosas  e injustas  desigualdades  que  la  estimacion  de  la  renta, 
becha  en  periodos  domosiado  largos,  introduoiria  en  la  reparticion. 


ESTUDiaS  SOBRE  LAS  CONTIIIBUCIONKS  DIKECTAS. 


78 


De  ese  defecto  adolece  hoi  dia  en  Francia  el  impuesto  territorial, 
donde los  grandes  trabajos  de  irrigacion,  de  desagiies,  la  abertura 
de  nuevofi  caminos,  los  ferro-carriles  y la  formacion  de  nuevos 
centres  industriales  ban  aumentado  considerablemente  el  producto 
de  ciertas  propiedades  que  hace  pocos  aiios  producian  lo  que  si- 
gnen  produciendo  los  otros  situados  en  el  mismo  municipio. 

Asi  es  que  hai  departamentos  donde  en  termino  medio  con- 
tribuye  la  renta  al impuesto  en  una  doce  u  once  ava  parte  y  otros 
en  una  veinte  y  cinco  ava  parte :  esas  desigualdaaes  se  van  au- 
mentando  a  medida  que  la  reparticion  va  bajando  la  escala  de  las 
gubdivisiones  administrativas^  pues  entre  los  ayuntamientos  hai 
nnos  que  pagan  la  quinta  parte  y  otros  la  cincucata  ava  parte 
de  la  renta  territorial  del  ayuntamiento. 

Estan  exentas  de  la  coDtribucion  territorial  las  calles,  plazas 
publicas^  caminos,  rios  y las  propiedades  del  Estado,  de  los  de- 
partamentos J  de  los  mtmicipios,  destinadas  a  un  servicio  pu- 
blico. 

IjOS  bosques  pertenecientes  al  Estado  estan  exentos  del  impues- 
to. Las  otras  propiedades  del  Estado,  del  departamento  y  de  los 
municipios,  que  producen  una  renta,  estan  impuestas  como  las 
propiedades  de  los  par ticii  lares  y  segun  los  mismos  principios. 

Estan  exentas  temporalmente  del  impuesto  con  el  objeto  de 
protejer  los  trabajos  que  tiendan  a  mejorar  la  calidad  del  siielo, 
tales  como  los  pantanos  desaguados,  las  tierras  baldias  que  se  me- 
joran,  o  aquellos  terrenos  cuyos  trabajos  las  han  hecho  suscepti- 
bles  del  cultivo  de  la  vina. 

Bstas  exenciones  duraa  treinta,  veinte,  quince  y  diez  anos. 

La  aplicacion  mtelijente  de  esas  exenciones  podria  contribuir  a 
erear  y  a  desarrollar  entre  nosotros  una  multitud  de  cultivos  y  de 
industrias^  tales  como  las  moreras,  los  olivos,  la  remolacha,  el 
€&Samo,  efcc"  que  necesitan  del  estimulo  del  interes  cuando  faltan 
la  aotividad  y Ior  conocimientos  agricolos  e  industriales  en  las 
poblftciones. 

Adriano  Blanchbt. 


74 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


CAMPANA  DE  ARAUCO 

FOR  LA  BAJA  FRONTERA 
EN  1859. 


GOSTUMBRES   Y   BEDUCCION   DE   LOB  INDIJBKAg. 

 3^Cr3^D 

FOR  EL  CAPITAN  DE  BJi^BClTO 

l>ON    B  K  R  N  A  B  il:  CHACON. 


PRimmA  PARTE* 

Despues  de los  uUimos  acontecimientos  politicos  que  ensangren- 
taron  al  pais  en  el ano  de  1859  y  a  consecuencia  de  la  repetida  in- 
tervencion  que  los  araucanos  han  dado  en  tomar  en  nuestras  disen- 
siones  politicas,  por  instigacion  de  los  desafectos  a  toda  admi- 
nistracion,  el  Supremo  Gobierno  resolvio  ocupar  la  fiierza  de 
que  disponia,  despues  del  encuentro  de  Cerro-Qrande,  en  organi- 
zar  una  division  que  castigase  el  avance  de  aquellos  y  arrancase 
de  8U  seno  algunos  cabecillas  que  se  ocupaban  en  insurreccionar 
la  tierra  con  el  fin  calculado  de  ofrecer  en  esta  parte  de  la  Rep6- 
blica  un  pun  to  de  apoyo  a 】a  revolucion. 

I. 

£1  batallon  5.。  de  linea  compuesto  de  242  hombres,  que  se  ha- 
Ilaba  de  guarnicion  en  San  Bernardo,  recibio  orden  de  marchar  a 
Valparaiso  el 16  de  setiembre  de  aquel  ano.  El 13  de  noviembr* 


CAMPANA  DE  ARAUOO. 


76 


se  hizo  a la  vela  este  batallon  a  bordo  del  vapor  de  guerra  Maipfi, 
con  destine  al puerto  de  Arauco,  donde  se  esperaba  por  momen- 
to8  un  asalto  de los  Mrbaros  capitaneados  por  el  cabecilla  Patri- 
cio Silva.  El 15  a las  doce  del dia llegamos  al  puerto  de  Lota,  en 
cuyo  punto  el  jefe  de  la  division,  coronel  graduado  D.  Mauricio 
Barbosa,  tomo  lengaas  sobre  el  ntimero  y  posicion  de  las  faerzas 
enemigas,  y  cuatro  horas  despues  segaimos  rumbo  al  puerto  de 
Arauco  donde  anclamos  a las  siete  de  la  noche.  A  esta  hora  des- 
embarco  el  coronel y  despues  de  imponerse  del  estado  de  aquella 
plaza  (116  ordenes  al  gobernador  de  reunir  en  el  acto  las  milicias 
que  pndiera,  y,  engrosadas  con  la  compania  del 3,  de  Unea  y los  25 
cazadores  a  caballo  que  completaban  la  gaarnicion  de  aquella 
plaza,  se  internase  por  tierra  al  dia  siguiente  a la  montana  al  en - 
cuentro  del  cnemigo  que  avanzaba  sobre  el  pueblo.  Por  su  parte 
el  coronel,  volviendo  a  bordo  hizo  levar  anclas  al  Siaipfi  7  se  di- 
rijio  al  puerto  de  Lota  donde  debia  proveerse  de  carbon  y  di- 
njirse  al  puerto  de  Lebu,  desembarcar  alli  las  fiierzas  y  con 
este  movimiento  cortar  la  retirada  al  enemigo  tom&ndolo  entre 
dos  fuegos;  pero  considerando  los  inconvenientes  que  en  ese  pun- 
to  debia  presentarsenos  para  la  movilidad  de  la  division  y  sus 
pertreclios,  y la  escasa  fiierza  con  que  contaba  el  gobernador  para 
salir  al  encuentro  de  los  Mrbaros,  el  coronel  resolvio  efectaar  el 
desembarque  en  Arauco  y  despues  de  unir  ambas  fuerzas  inter- 
narse  por  este  punto  a la  montana. 

II. 

El 17  a  las  siete  y  tree  cuartos  de  la  maSana  principio  el  des- 
embarqne  y  a las  doce  y  cuarto  nos  hall&bamos  acnartelados  en 
la  casa  habitadon  del  Sr.  D.  Francisco  del  Rio,  quien  con  la  ma- 
yor amabilidad  nos  la  cedio  para  dicho  objeto. 

Todo  este  dia  nos  ocupamos  en  practical*  las  dilijencias  y  en 
haoer  los  preparativos  indispensables  para  efectuar  nuestra  mar- 
cha  al  interior.  La  noche  se  paso  tranquila.  Al  dia  signiente 18 
principio  la  alarma  desde  temprano.  El  pueblo  sobresaltado  por 
la  proximidad  del' enemigo  corria  en  todas  direcciones;  unos,  pro- 
curando  escapar  sus  ganados  de  larapina  de  los  invasores,  los  en- 
traban  en  tropel a la  poblacion  ;  otros  con  mas  abnegacion  re- 
corrian  las  calles  animando  al  pueDio  a la  defensa  ; las  mujeres  y 
ninos,  que  siemprc  exajeran  la  situacion  cuando  hai  un  peligro 


76 


RBVISTA  DE  SUD-AMERIOA. 


proximo,  al  escuchar  el  toque  de  jenerala  que  se  hacia  sentir  por 
distintas  partes,  Uoraban  sin  consuelo  y  volvian  sua  rostros  com- 
punjidos  a los  oficiales  del 5.。  que  serenos  esperaban  en  forma- 
cion  la  orden  de  marchar  al  encuentro  del  enemigo.  Todo,  pueR, 
manifestaba  una  confosion  estraordinaria^  que  solo  podia  compren- 
derse  por  la  conocida  ferocidad  del  enemigo  con  quien  teniamoB 
que  combatir. 

En  efecto,  a las  siete  de  la  manana  una  columna  compues- 
ta  de  400  indios  por lo  menos,  nos  amenazaba  por  la  parte 
Sur  de  la  poblacion.  iDmediatamente  se  puso  en-  mpvimiento 
nuestra  fuerza:  la  primera,  tercera  y  cuarta  compauia  del 5.。  to- 
maron  las  alturas  que  circuyen  el  pueblo,  y  el  cuartel  se  trasladu 
al  recinto  donde  permanecio  de  reserva  la  segunda  compania.  La 
artilleria,  en  numero  de 16  hombres  y  dos  caiiones,  ocupo  los  ba- - 
luartes  protejida  por  la  compania  del  3,  de  linea  al  mando  de  su 
capitan  D.  Jose  del  Carmen  Diaz.  El  gobernador  D.  Jose  A. 
Quesada,  con  sus  25  cazadores  a  caballo  y  algunos  miiicianos,  aa- 
lio  a la  descubierta. 

III. 

Un  piqaete  de  la  primera  compania  del  5.®  de  linea,  al  mando 
del  teniente  graduado  D.  Victor  Yalenzuela,  recibio  orden  de  si- 
taarse  en  el  cerro  Colocolo  para  defender  el  paso  del  foso,  cegado 
en  Gse  punto,  el  cual  cierra  el  recinto  por  el  Sur.  Pero  esie  joven 
deseoso  de  glorias  quiso  abrir  la  campana  con  un  hecho  de  armas 
que  lo  hiciera  merecedor  de  una  pajina  en  la  historia,  y  despre- 
ciando  el  peligro  que  lo  amenazaba,  abandono  su  puesto  intern&n- 
dose  mas  de  una  legaa  en  busca  del  enemigo.  Alentados  los  in- 
dios por  la  escasa  fuerza  que le  acompanaba, le  hacen  frente 
conduciendolo  por  medio  de  una  retirada  falsa  al  lugar  donde  le 
tenian  preparada  una  emboscada.  Al  verse  la  tropa  de  improvi- 
80  atacada  por  el  frente  y  retaguardia^  entra  la  confdsion  en  las 
filas  y  en  consecuencia  la  desorganizacion  que  ocasiono  su  derro- 
ta.  El  joven  Valenzuela  fue  el  unico  talvez  que  conservo  su  san- 
gre  tria.  Comprendiendo  lo  dificil  de  su  situacioif  y la  manera  de 
vencerla,  proclama  a  su  jente  encarg&ndole  la  union  en  las  filas. 
Todo  fue  mutil. 

Valenzuela  en  su  desesperada  defensa  no  tuvo  ni  aun la  espe- 
ranza  de  ser  protejido  por  sus  companeros  que  no  siiponian  se 


CAMPAiJA  DE  ARAUCO. 


77 


hubiera  atrevido  a  abandonar  8U  puesto.  Su  temeraria  impruden- 
cia le  costo  la  vida  a los  quince  anos  de  edad,  junto  con  seis  de 
lo8  soldados  que lo  soBtayieron  con  les^ltad  hasta  el  fin,  el  resto 
salvo  la  vida  en  la  espesura  del  bosque. 

IV. 

Mientras  esto  sucedia  sobre  las  vastas  planicies  del  Colocolo, 
un  hecho  verdaderamente  heroico  tenia  lugar  en  la  playa  que  se 
e«tiende  al pie  de  este  cerro.  De  la  colmnna  de  indios  que  Be  ha- 
bia  situado  al  pie  dc  la  montana,  se  destacaron  quince  corns 
(1), y  sin  mas  armas  que  sus largas  picas  hicieron  frente  a  un 
crecido  numero  de  milicianos  de  caballeria,  entre  los  que  se  en- 
oontraban  algunos  cazadores.  EI  numero  de  los  nuestros  era  siete 
veoes  mayor.  Ademas  de  las  carabinas  de  los  cazadores  muchos 
milicianos  cargaban  armas  de  fuego  ;  pero  nada lue  bastante  para 
atemorizar  a  esos  valientes.  Ni  el  numero  ni la  calidad  de  las 
armas  era  parte  a  contener  su  arrojo  ;  por  el  oontrario,  parecia 
que  en  vista  de  la  superioridad  de  los  enemigos  se  aumentaba  su 
ferocidad. 

El  aspecto  de  los  b&rbaros  desnudos  sobre  el  lomo  de  sus  caba- 
II08,  arremetiendo  a  sus  enemigos  lanza  en  ristre,  con  su  flotan- 
te  cabellera  al  viento,  era  un  cuadro  que  presajiaba  un  lance  de- 
sesperado.  Al  considerar  su  escaso  numero  y  su  b&rbaro  ar- 
rojo arrancaban  la  simpatia  de  los  espectadoreB.  Nuestros  sol- 
dados  a la  vista  de  estos  quince  furiosos  que  los  cargaban  tan 
decididamente  no  tuvieron  la  suficiente  ener)ia  para  esperarlos  a 
pie  firme,  y,  desorganiz&ndose  por  completo,  se  reftijiaron  tras  de 
un  oeroo  de  tranqueros  que  se  hallaba  a la  izquierda  del  camino; 
de  lo  contrario  los  barbaros  habieran  castigado  su  debilidad  e  in- 
disdpliDa  con  las  puntas  de  sub  picas.  El  ardor  de  los  indios  pa- 
recia aumentarse  por  momentos,  asi  es  que,  apesar  de  las  balas 
que  los  cruzaban  en  todas  direcciones,  lanzaron  sus  caballos  hasta 
las  mismas  trincheras;  mas  en  vista  de  la  inutilidad  de  sus  es- 
iiierzos  se  retiraron  con  perdida  de  cinco  hombres  muertos  y  dos 
heridos. 

En  esta  Jornada  hubieron  dos  caballeros  que  no  participaron 
de  la  debilidad  de  los  soldados,  el  Sr.  D.  Roberto  Mackay  y  don 


(1) Se  da  esto  nombre  a  los  capitanes  mas  valientes  de  cada  Reduccion. 


78 


RBVISTA  DE  SUD-AMERICA 


Manuel  A.  Marrueto,  habiendose  distinguido  el  primero  por  su 
serenidad,  pues  desmontandose  del  caballo  prepare  su  rifle  y  pu- 
so  fuera  de  combate  al hermano  del  cacique  Carbulao  que lo  car- 
gaba  en  ese  instante,  y  el  segundo  perdio  su  caballo  lanceado  por 
los  indios,  salvando  a  duras  penas  su  persona. 

La  grosera  susperticion  in お jena  de  que  se  han  contajiado  los 
habitantes  que  moran  a  inmediaciones  de  las  comarcas  araucanas, 
did  lugu*  a  una  escena  verdaderamente  horrorosa  pasada  sobre 
el  cad&ver  de  uno  de  esos  indios  que  cayeron  en  este  eiM^uentro. 
Mas  tarde  daremos  la  relacion  del  hecho. 

V.' 

Tan  luego  cqpio  el  coronel  tuvo  noticia  de  la  temendad  de  Yar 
lenzuela,  dispuso  que  el  mayor  del  batallon  5.%  al  mando  de  la. 
segunda  compania  de  este  cuerpo,  marchase  en  su  ausUio,  pero 
desgraciadamente  era  ya  tarde.  A legaa  y  media,  poco  mas  o 
menos,  eucontramos  los  cad&veres  de  tres  soldados,  uno  de  ellos 
sin  cabeza,  y  otros  ties  diseminados  a  orilla  de  la  montaBa.  El 
cadkvev  de  Yalenzuela  habia  sido  trasportado  al  pueblo  momentoB 
antes  por  an  paisano.  Perdiaa  esta  esperanza,  nos  ocap&bamos  en 
gritar  a los  dispersos,  que  supomamos  enmontanados,  cuando  se 
nos  presento  a  pocas  cuadras  de  distancia  una  gruesa  oolmnQa  de 
indios  a  cuya  vista  ik>s  pusimos  en  goardia  formando  nuestra  jen- 
te,  y  contiuuamos  nuestras  investigaciones  hasta  que  oonseguizaoe 
reunir  seis  de  los  mjitivos,  el  resto  se  presento  al  dia  eigaiente  al 
cuartel. Es  mui  probable  que  los  barbaros;  siguiendo  su  antigua 
costumbre,  oQultasen  los  cad4vere8  de  sus  oompaneros  muertos 
por  el  piquete  de  Yalenzuela,  puesto  que  no  yacia  en  el  campo  ni 
uno  solo,  lo  que  contraria  la  relacion  de  los  disperses.  Nuestras 
comp^ias  persiguieron  a I09  indios  en  distintas  direcciones  des- 
cargando  algunos  fusiles  sin  gran  resultado.  De  esta  manera  se 
paso  el  dia  hasta  las  cinco  de  la  tarde,  hora  en  que  los  indios  se 
retiraron  a la  montana,  llev&ndose  de  cuatro  a  cinco  mil  cabezas 
de  ganado,  lo  que  no  pudo  evitarse  por  falta  de  caballeria. 

VI. 

Despues  de  estas  peripecias  facil  es  concebir  que  los  araucanos 
de  nuestros  tiempos  no  difieren  en  nada  de  los  que  Ercilla  inmor- 


CAMPANA  DE  ARAUCO. 


79 


talizo  en  8U  Arauccmia.  Mas  tarde  y  a  medida  que  se  preaenten 
los  acontecimientos,  haremos  mencion  de  hechoB  verdaderamente 
heroicos,  que  nos  probaran  hasta  la  evidencia  que  los  hijos  de 
Caupolican  son  valientes  hasta  la  temeridad  cuando  se  trata  de 
sostener  su  independencia. 

A las  once  de  la  noche  se  presento  al coronel un  mensaje  fir- 
mado'  por  Pedro  Cid  y  Patricio  Silva,  en  el  cual  exijiaa  estos  la 
rendicion  de  la  plaza  so  pena  de  entrar  en  ella  a  sangre  y  fuego. 
£1 mensaje  qu^d  sin  coatestacion.  El  resto  de  la  noche  se  peso 
sin  nove^ad. 

VII. 

El  diez  y  nueve  al  amanecer,  las  avanzadas  dieron  la  voz  de 
alarma  y  a  las  ocho  nos  hallabamos  rodeados  por  mas  de  1,000 
indios.  Nnestras  faerzas  se  encontraban  colocadas  en  el  orden 
sigoiente:  la 1, y  3,  compaBia  del 5,  de  Imea  sobriB  las  alturas 
que  se  haUan  hacia  el  Norte  del  pueblo,  la  4,  h&cia  el  Este  y la 
5. 島 en  casa  de  D.  Manuel  Monsalva  situada  faera  de  la  pobla- 
cion  y  a  una  elevacion  tal que  domina  toda  la  plaza  ;  una  parte  de 
la  fuerza  del 3.。  de  linea  protejia  las  piezas  de  artilleria  aposta- 
dafi  en  los  baluartes  del  recinto,  y  el  resto  en  el  cerro  Colocolo  con 
los  milicianos  de  este  pueblo.  Los  cazadores  a  caballo  se  situaron 
en  la  playa  por  donde  avanzaban  en  mayor  nfimero  los  enemigos- 
Por la  cima  del  Colocolo,  se  acercaba  una  cantidad  de  indios,  sino 
igual  por lo  menos  mui  poco  inferior  a la  de  la  playa,  pero  este  cer- 
ro que  da  eatrada  al  recinto  estaba  custodiado  por  parte  de  la  com- 
pafiia  del 3.。  de  linea  y los  civicos,  como  ya  se  ha  dicho.  La  jente 
desmontada  que  traia  el  enemigo,  o  irtfanteros  como  ellos  llaman 
a  la  infanteria,  se  aoerco  tauto  a  nuestras  fuerzas  que  se  puso  a 
tiro  de  fusil, y  solo  la  falta  de  costambre  ea  nuestro  ejercito  para 
fijar  la  punteria  al  bianco  pudo  hacer  que  solo  dos  indios  cayeran 
a  SOS  repetidas  descargas. 

Las  escaramiizas  de  este  dia  se  redujeron  a  tiroteos  parciales 
que  Servian  de  entretencion  a la  tropa.  A  veces  se  destacaban 
veinte  o  treinta  mocetones  sin  otro  objeto  que  chibatear  a  nuestra 
caballeria,  la  que  contestaba  sus  gritos  con  otros  mas  descompaea- 
do8,  avanzando  aquellos  hasta colocarse  a  prudeatedistancia.  Otras 
veces  uno  de  nuestros  cazadores,  confiado  en  su  maestria  en  el  ma- 
nejo  del  sable,  sc  aventuraba  a larga  distancia  del  centre  de  la  fuer- 


80 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


za  provocando  al mas  valiente  de los  oo7io«  araucanos,  pero  nunca 
sucedio  que  aceptasen  el  reto  cargando  estos  siempre  por  partidas. 

El  vapor,  que  no  habia  podido  hacer  uso  de  sus  canones  a  causa 
de lo  quebrado  del  terreno,  encontr8  un  momento  oportuno  paralan- 
zar  con  exito  sus  bombas  al  enemigo  causandole  una  viva  sorpre- 
sa  que  pronto  se  cambio  en  rabia  y  desesperacion.  En  uno  de  es- 
tos movimientos,  en  que  los  indios  confiados  en  su  numero  carga- 
baa  a  unos  cuantos  cazadores,  pudo  el  vapor  avistar  al  enemigo 
y  presentando  uno  de  sus  costados  rompio  el  fuego  de  su  primera 
bateria  cargada  a  bala  rasa  con  una  maestria  tal que  arranco  a 
dos  o  tres  de  sus  caballos.  Este  inesperado  ataque  sorprende  a 
los  indios  por  un  momento,  pero  luego,  recobrando  su  serenidad 
y  como  avergonzados  de  su  timidez,  dirijen  sus  caballos  a la  pla- 
ya  y,  ya  que  sus  larguisimas  picas  no  alcanzan  hasta  el  lugar 
donde  se  halla  anclado  su  nuevo  enemigo, le  amepazan  con  sus 
lanzas  llenandolo  de  improperios,  entre  los  que  sobresalian  los 
de  tani  pUandero  cdbarde^  quino  pitandero  diablo,  Q) 

Al  estruendo  causado  por  el  canoneo  del  vapor,  los  indios  que 
ocupaban  la  montaSa  se  presentan  eu  grupos  sobre  los  cerros  in- 
mediatos,  alarmados  sin  duda  por  la  suerte  de  bus  companeros  ; 
pero  el  vapor  que  espiaba  sus  movimientos,  buscando  un  grupo 
que  le  sirviera  de  Dianco,  dmje  sus  punterias  sobre  ellos  y les 
abre  una  brecha  tal  que  los  que  escaparon  a los  estragos  de  la  me- 
tralla  no  se  aportaron  mas  por  aquel  sitio.  Mas  tarde  se  encoH- 
traron  doce  indios  muertos  por  las  granadas  del  vapor  en  la  cavi- 
dad  de  una  zanja  y  cubiertos  con  ramas  ;  mas  este  incident せ, que 
debio  enorgullecer  a la  oficialidad  del  Maipu,  lue  acibarado  por 
la  muerte  de  uno  de  sus  artilleros  y  un  herido  que  espir6  pocos 
dias  despues. 

El  sol  estaba  para  ocultarse,  cuando  los  indios,  cansados  sin 
duda  por  las  fatigas  del dia  se  alejaron  de  la  playa.  Los  cazadores, 
siguiendo  su  ejemplo,  se  recojieron  al  pueblo,  manteniendo  siem- 
pre sus  caballos  ensillados. 

VIII. 

No  bien  habiamos  desalojado  aquel  punto,  cuando  con  gran 
sorpresa  vimos  avanzar  a  dos  indios  dc  un  inmediato  campamen- 


(1) FUanderOj  nombro  que  los  indios  dan  al  vapor  por  analojia  a  un  hombre 
que  fuma. 


campaSa  de  arauoo. 


81 


to  y  marchar  a  trote  corto  h る da  la  poblacion  en  donde  permane- 
cian  aun  sobre  las  annas  nuestros  cazadores. 

El  hecho  que  vamos  a  narrar  es  digno  de  consideracion  porque 
en さ 1 se  pone  de  mamnesto  el  imprudente  arrojo  y la  abnegacion 
heroica  que  siempre  ban  caracterizado  a los  barbaros  de  Arauco. 

El  pueblo  se  halla  situado  a  tres  cuadras  del  mar  poco  raas  o 
meno8,  de  manera  que  a  nadie  pudo  ocurrirsele  que  el  atrevi- 
miento  de  estos  dos  indios  fuera  tal que  osasen  buscar  cami- 
no,  para  comunicarse  con  8us  companeros  de  Carampangue,  por 
el  espacio  referido,  sobre  todo  cuando  era  mui  natural  suponer- 
que  nuestra  tropa,  que  recien  se  habia  retirado  de  la  playa,  debia 
hallarse  sobre  las  armas,  en  el  mismo  sitio  por  donde  ellos  debian 
cruzar. 

Este  acto  de  arrojo  nada  hubiera  tenido  de  estrafio  en  un  ejercito 
disciplinado,  porque  la  subordinacion  militar  exije  muchas  veces 
el  sacrificio  de  una  parte  para  salvar  el  todo,  pero  entre  los  bar- 
baros, donde  no  hai  mas  disciplina  que  el  valor  y  la  mas  completa 
abnegacion,  el  hecho  que  vamos  a  referir  es  un  acto  mui  pecu- 
liar del  indfjena  de  esas  comarcas. 

Nuestros  dos  indios  marchando  siempre  al  trote  llegan  a  colo- 
carse  entre  el  pueblo  y  el  mar,  precisamente  en lo  mas  peligroso 
de  la  travesia.  Nuestra  jente,  que  hacia  rato  esperaba  la  orden  de 
atacar,  marcha  al  galope  cb  numero  de  doce  y,  sin  comprender 
cual  era  la  intencion  de  los  b4rbaros, les  toma  la  retaguardia  de- 
jandoles  el  paso  franco,  que  era  cabalmente  todo  lo  que  aquellos 
pretenaian  ;  pero  tan  pronto  como  nuestros  soldados  se  aperciben 
del  pensamiento-de  los  indios,  los  cargan  a  todo  escape  haciendoles 
fiiego  con  sns  carabinas,  hasta  que  consiguieron  herir  aunque  leve- 
mente  a  uno  de  ellos.  Este  contratiempo  no  desespero  al  herido, 
verdad  es  que  no  debia  concebir  esperanza  alguna  deperdon,  ni 
tampoco  el  lo  pretendia,  pero  el  objeto  de  su  comision  se  cumpliria 
con  an  acto  de  abnegacion  de  parte  suya  ;  asi fue  que,  perdida  la 
esperanza  de  escapar,  se  propuso  entretener  a  sue  perseguidores 
a  fin  de  que  su  otro  companero  salvara  su  secreto  y llegara  a  su 
destino.  No  bien  hubo  sentido  la  baia  que le  golpe6  la  pierna,  de- 
tuvo  las  riendas  a  su  caballo,  oblicuo  un  poco  Mcia  la  izquier- 
da  y,  atravesando  el rio  Carampangue  en  su  embocadura  al  mar, 
espero  a  bus  enemigos  con  todo  ese  orgullo  del  que  est&  resuelto  a 
hacer  el  sacrincio  de  su  vida  por  el  logro  de  una  accion  heroica. 

Nuestros  soldados  atraviesan  el  rio  por  distintos  puntos  casi  al 

6 


82 


REVISTA  DE  SUD - AMERICA. 


mismo  tiempo  que  61, intimanle  rendicion,  obedeciendo  a  una 
oraen  del  coronel  que  habia  proliibido  se  diera  muertc  a  esos 
do8  temerarios  en  honor  de  su  insolente  arrojo;  pero  el  indio,  sin 
dar  oido  a  sus  palabras,  enrktra  lanza  y  acomete  al que  pn- 
mero  se le  presenta.  El  soldado  evita  el  goipe  guardando  su 
cuerpo  tras  el  cuello  del  caballo,  el  indio  sin  detenerse  da 
espuelas  a  su  caballo,  pasa  y  ataca  a  tres  o  cuatro  de  SU8  asal- 
tantes  que  a  pi6  firme lo  esperaban  con  sus  carabinas  preparadas. 
Momentos  antes  de  estrecharse, los  cuatro  Holdados  le  disparan  ca- 
si  a  quema  ropa,  el  indio  sale  ileso  de  tal  peligro;  mas,  en  esos  mo- 
mentos, el  sable  de  un  miliciaao  que  le  perseguia  por  retaguardia, 
le  parte  la  cabeza  de  un  golpe  y  cae  en  tierra  donde  fue  cobarde- 
mente  ultimado.  Su  muerte  fue  la  de  un  heroe,  puesto  que 
abandonaba  la  vida  llevando  consigo  el  secreto  que  ocasionaba  su 
comision. 
Con  este  hecho  termino  el dia 19. 

Despues  que  ambas  fuerzas  se  hubieron  retirado  a  sus  respec- 
tivos  campamentos  y  con  el  fin  de  poaernos  a  cubierto  de  un 
asalto  se  ordeno  que  una  mitad  de  cada  compania  pasara  la  no- 
che  sobre  las  armas. 

(Continuard.) 

一 ^m$^ ~ 


ERA  MUI  TARDE  YA. 


(FBAGMENTOS  DE  UNA  CARTA.) 
I. 

Si  el  amor  mio,  si  este  amor  maldito, 
Voraz,  inmenso,  ineetinguible,  eterno, 
En  que  me  quemo,  asi  como  el  precito 
Se  quema  en  el  infierao, 

Ha  llegado  hasta  ti  Si  no  es  tnentira 

Que  tu  alma  solo  compasion  respira: 
Si  en  esta  tierra  indigna  de  tus  plantas 
Hai  algo  que  aines  con  afecto  ardiente  ; 
Si  en  alguien  piensas  cuando  a  Dios  levantas 
El  corazon  purisimo,  inocente  ; 


ERA  MUI  TARDE  YA. 


Oyeme  una  ves  mas,  la  vez  poetrera 
En  que  talvez  mosfcrarte  sin  reboeo, 
Pueda  mi  corazon  y  mi  alma  entera. 
Lee  compasiva  y  juzga,  dulce  amiga, 

Y  absuelve  buena  o  sin  piedad  castiga. 

II. 

Era  el  lobrego  caos  mi  existencia. 
Era  nieve  en  mi  pecho  el  corazon, 
Tu  me  viste  y  al  punto  en  tii  presencia 
Se  alumbro  el  caos  y  la  nieve  ardio. 
Yo  deliraba  por  vivir  tu  vida, 
Por  respirar  el  ambar  de  tu  aliento, 
Por  ver  con  tu  alma  mi  alma  confundida 
Por  circular  cual  sangre  por  tus  venas 

Y  darte  asi las  fderzas  y la  vida  ; 
Vida  sin  tedio,  sin  dolor,  sin  penas, 
Viaa  feliz,  de  goces  retejida— 
Para  Uegar  hasta  tu  pecho  helado 

Y  en  hoguera  tomarlo  en  un  instante 

Y  abrasarme  en  su llama,  y  deliraute 
Venne  en  cenizas.por  tu  amor  cambiado. 

Y  me  llegDe  hasta  ti,  y  en  tu  proeeDcia 
Faltome  el  brio,  enmudecio  mi  voz, 
Como  el  impio  tiembla  y  enmndece 
Antes  de  oir la  maldicion  de  Dios. 

Yo  quise  hablar,  y  me  fialtd  la  lengua  ; 
Quise  moverme  y  resistid  mi  pie, 

Y  mire  en  torno,  y  solo  vi  tinieblas 

Y  como  estitua,  helado  me  quede. 

Y  ya  fatal, y  ciego,  y  sin  sentido 
Segui  tu  huella  en  incesante  afan, 
る Por  que?   Decid  al  caudaloso  rio 
P (? r  que  a  morir  precipitado  va  ? 


し Por  que  si  era  un  lei  de  mi  destino 
Amarte  al  verto  con  inmenso  amor 
Te  hallo  tan  solo  al  fin  de  mi  camino 
Mi  ya  marchito,  esclavo  corazon  ? 
I  Por  que  el  injel  que  cuida  de  tu  sino 
No  te  supo  a  mis  ojos  ocultar 
Y  mostro  al  fatigado  peregrino 
Un  Eden  imposible,  al  espirar  ? 
Kra  ya  tardo  ;  pero  i  cuando  supo 


84 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA 


"•  Tarde  «*"  decir  el  libre  corazon  ? 

Te  ame  y  un  crimen  en  amarte  no  hubo  ; 

Que  solo  hai  crimen  donde  no  hai  amor. 

IV. 

; Olvidarne  te  ruego  !   Si  supicras 

Cuanto  8iifro  al  pedfrtelo  !   Si  ahora 

Como  escribiendo  e»toi  verme  pudieras. 

Talvez  lloraius  como  mi  alma  llora. 

Talvez  entonces  la  memoria  mia 

No  te  hiciera  mi  nombre  maldecir 

Y  no  una  maldicion  en  mi  agunfa 

Sino  un  Huspiro  consigiiieso  oir. 

; Perdon  y  olvido  !  ;  Que  jamas  la  suerte 

Los  pasus  criize  de  nosotros  du»  ! 

Aun  te  ivmo^...aun  tseras  mia....  cun la  muerte 

En  el  seDo  punsimo  de  Dios. 

V. 

Si  te  acuerdas  despues..."  oh!  no  te  acucrdes 
I  Que  puedu  darte,  miserable  yo  ? 
Pierde  mi  amor,  y la  memoria  pierde 
Hasta  de  estos  renglones,  de  este  adioe, 
Yo  vivire  mi  vida,  como  vive 
Sin  gloria,  sin  placeros,  (sin  amor, 
Sobre  la  tumba  el  sauce,  que  recibe 
De  lo8  muertOB  ia  sabia  del  dolor. 

ZOBOBABBL  ROftHlQUEZ. 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARIAS. 


(Continuacion.— Vtasc  pi^ina  57  de  este  tomo.) 

Con  decir :  en  los  mperiorea  a  mas  de  loa  ramos  designados  se 
dard  mayor  ensanchey  efc"  se  convierte  una  escuela  superior  en 
una  elemental : tendremos  una  escuela  superior  en  la  que  el 
aliimno  que  aprende  a leer  y  escribir  se  cncontrara  al  lado  del 
que  cursa  ramos  superiores,  gramatica,  jeografia,  dibujo,  jeome- 


ORGANIZACION  DE  LA8  ESCITELAS  PRTMARIAS. 


85 


tria,  historia^  etc        Para  que  ud  aluiuno  entre  a  una  escuela 

superior  parece  que  debe  entenderse  que  sepa  ya leer  y  escribir, 
las  primeras  nociones  de  aritmetica,  doctrina  y  moral  cristiana, 
que  son  ramos  de los  elementales. 

Esa  division  no  Ilena,  a  nuefitro  jnicio,  las  exijencias  de  la  edu- 
cacioD  de  todos  los  chilenos,  pues  a  mecjida  que  se  conozca  la  im- 
portancia  de  aqueUa,  que  se  aumeate  el  numero  de  institutores 
idoneos,  y  si  la  contribucion  especial  debe  ser  jeneral  tanto  para 
laR  personas  acomodadas  del  campo,  como  para  las  de  las  ciuda- 
des  y  cabeceraH  de  departamento,  aqiiellos  tambien  reclamaran 
con  juBticia  la  enseiianza  de  los  ramos  de  las  eecuelas  superiores. 

La  adopcioQ  piies  del  plan  de  estudios  propuesto  o  de  otro  ana- 
logo  para  todas  las  escuelas  de  la  Republics,  llamando  elementa- 
les los  tres  primeros  carsos  y  superiores  los  otros  dos,  conserv&n- 
dose  asi,  si  se  quiere,  la  division  hecha  por la  Lei  de  InstruccioD 
Primaria,  uniformaria  la  enseuanza  de  todas  las  escuelas  de 】a 
Republica,  Uenaria  Iob  deseos  tanto  del  padre  de  familia  que  vive 
en  lagares  del  campo,  celoso  por  dar  una  regular  instruccion  a 
8U8  hijos  sin  grandes  sacrificios,  como  del  que  reside  en  la  ciudad; 
satiflfaceria,  en  pocas  palabras,  las  exijencias  de  la  educacion  de 
todoB  los  chilenos  sin  distincion  de  clase  ni  de  fortuna. 

V. 

Ea  el  plan  de  estudios  del  cuarto  y  quinto  ano  hemoa  hecho 
entrar  el  de  novelas  morales.  Como  podria  no  estimarse  en  mu- 
cho la  otilidad  de  este  ramo  o  creerse  demasiado  f&cil su  enseSan- 
za,  reprodncimos  el  prologo  de  una  obrita  italiana  de  esta  clase, 
que  traducido  al espaSol  podria  servir  para  testo  de  ensenanza  de 
este  ramo  en  nuestros  establecimientos. 

El  que  se  haya  penetrado  bien  del  fin  de  la  educacion  valoriza- 
rfi.  siempre  mas  este  ramo. 

UTILIDAD  DE  LAS  NOYBIiAS  MORALES. 

"Este  ramo  de  enseilauza  es  de  la  mas  alta  importancia  y  de 
una  incontestable  utilidad  en  las  escuelas.  Serfi  uno  de  los  mas 
dinciles  para  el  preceptor  ;  pero  conseguira  felices  resultados, 
cuando  el  fin  y  el  espiritu  de  la  narracion  no  sean  disfrazadoB 
sino  que  gean  comprendidos  por  la  mente  y  sentidos  en  el  corazon. 


86  REVISTA  DE  SUD-AMERICA 

EI  fin  de  estas  narraciones  debe  ser :  desarrollar  el  entendimiento^ 
y  hablar  al corazon  y  a la  conciencia  del  nifio  sin  tratar  de  diver- 
tirlo.  El  placer  y  el  interes  se  onjinaran  de  la  misma  ensenan- 
za;  si  el  alumno  comprende  estard  atento  y  tranquilo,  si  com- 
prende  y  en  conmovido  ae  puede  esperar  de  haberle  dado  una  util 
leccion. 

" A  fin  de  desarrollar  la  intelijencia  de los  ninos  es  menester 
despertar  su  atencion  y  acostumbrarlos  a  seguir  la  narracion  en 
SU8  detalles  ;  hablando  con  claridad  y  sencillez,  sin  palabras  ni 
rebuscadas  ni  vulgares,  se  deben  esculpir  todas  las  palabras  sin 
aquel  tono  enfatico  o  monotono  que  cansa  y  fastidia  ;  precisa  que 
del  semblante  del  que  relata  se  .vea  como  el  mismo  tiene  gusto  j 
placer  por  estas  cosas,  que  hable  con  animacion  y  con  agradable 
desembarazo. 

"El  maestro  debe  antes  de  principiar  la  narracion  meditaria, 
decimos  meditaria,  no  estudiarla,  y  mucho  menos  aprender  de 
memoria. 

"Teniendo  cada  narracion  una  particular  aplicacion,  la  de  ma- 
nifestar  las  consecuenciaR  de  la  desobediencia,  de  inspirar  el  amor 
de  la  verdad,  la  prfictica  de  tal o  cual  otro  deber,  conviene  que  el 
preceptor  profundice  bien  la  idea  fundamental  de  la  narracion 
que  debe  hacer,  y  considere  bien  su  objeto,  a  fin  de  poder  en  sua 

donar  todo  aquello  que  es  meramente  accesorio,  y  contestar  con 
precision  a las  preguntas  imprevistas  que  pudiesen  hacerle  los 
alumnos. 

"Hablar  al  corazon  de  los  ninos  sin  ajitar  su  movil  imajma- 
cion  con  el  espect&culo  de  dolor  o  de  miedo,  ni  sin  el  arte  de  ha- 
cer esperar  con  ansiedad  la  cat&strofe  ;  interesarles  con  narracio- 
nes sencillas  sin  agregar  cosas  maravillosas  o  estraordinarias,  in- 
teresarlos  moderando  las  pasiones,  ensenarles  con  ejemplos  torna- 
dos de  la  vida  usual, a  poner  en  pr&ctica  las  palabras  de  la  Sa- 
grada  Escritura, lo  cual  desde  la  ninez  deben  estar  acostumbra- 

o  , 

dos  a  mirar  como  regla  de  fe  y  de  conducta,  he  ah!  el  fin  que 
debemos  proponernos. 

"Una  de  las  preciosas  ventajas  de  esta  moral  en  dccion  esta 
tambien  eu  hablar  a la  conciencia  que  se  despierta  en  el nmo  en 
los  priraeros  albores  de  la  intelijencia,  inculcando  una  idea  pre- 
cisa del  deber,  presentando  las  ideas  morales  como  son  y  uo  como 
el  mundo  las  pone  en  practica,  las  modifica  y las  justifica. 


OKGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARIAS. 


b7 


VI. 

La  instruccion  para  el  pueblo  debe  ser  obligatoria.  Si  el  esta- 
do  tiene  obligacion  de  darse  a  si  misrao  leyes  que  aseguran  la 
persona,  la  propiedad,  la  libertad  de  cada  uno  de los  mierabros 
que lo  componen  ;  si  abre  bus  piiertos  al coraercio,  fomenta  la  iii- 
(lustria,  proporciona  caminos,  ferro-carriles,  vapores,  hi  para  pro- 
curarse  riquezas,  comodidad,  bienestar,  fuerza,  respeto,  poder  y 
satisfacer laR  neoesidades  fisicas  y  niaterialea,  pone  en  ejercicio 
todos  los  medios  de  que  piiede  disponer  ;  si  en  el  orden  moral  dic- 
ta leyes  civiles,  penales,  pollticas  que  estatuyen  los  derechos  y 
los  deberes  de  cada  cual, y  castiga  con  penas  al  que  los  viola  ;  si 
exije  templos  favoreciendo  el  sentimiento  instintivo  relijioso  del 
hombre,  si  con  la  imprenta,  con  los  libros,  con  los  institutes  lite- 
rarios  j  cientificos,  con  premios  al  mento  o  a los  servicios  impor- 
tantes  de  un  individuo,  trabaja  en  aumentar  el  bienestar  jeneral, 
en  dismmuir  los  males,  en  proraover  la  prosperidad  comun  ;  si  se 
ha  reconocido  que  la  instruccion  y  educacion  jeneral  de  todos  los 
miembros  de  un  estado,  es  uno  de  los  resortes  mas  eficaces  para 
acrecentar  los  medios  de  poder,  de  accion,  de  recnrsos,  y la  dis- 
minucion  de  los  cnmenes,  de  la  miseria,  una  vida  mas  larga  y 
mas  confortable,  mayor  numero  de  matrimonios,  mayor  incre- 
mento  de  poblacion,  desarroUo  mas  pronto  de  las  artes  induetria- 
les,  mayor  respeto  a las  leyes  y  a la  dignidad  humana,  mejor  uso 
de  la  libertad,  mayor  interes  en  el  orden  y la  paz,  mayor  ejerci- 
cio de  las  virtudes  sociales,  de  la  beneficencia,  del  amor  a la  cosa 
publica,  a la  patria,  del  espiritu  de  asociacion,  de  proteccion  al 
desvalido  y  al  hombre  honrado,  que  refluyen  en  beneficio  de  to- 
dos, son  los  resultados  que  da  esta  palanca  del  Dienestar  y  base 
inconmoviWe  del  orden  moral ; si  un  Estado,  el  gobierno  que  lo 
representa  inflije  una  pena  no  solo  al  que  ha  cometido  un  crimen, 
aio  un  mal ejemplo,  sino  al  que  omite  de  hacer  una  accion  obli- 
gando  a  un  padre  de  famllia  a  que  no  deje  ir  vagando  en  las  ca- 
lles  a  sns  hijos,  prohibiendo  la  holgazaneria,  y  todo  esto  eu  pro 
del  individuo  de  la  familia  y  de  la  sociedad,  ^como  no  debera  or- 
denar  que  un  padre  de  educacion  a  siis  hijos,  si  este  es  un  medio 
necesario  para  el  bienestar  individual y  social?  Corao  podra  el 
padre  resistirse  al  cumpHmiento  de  este  deber? 

La  instraccion,  en  el  estaclo,  debe  pues  ser  obligatoria.  No  ha- 


88 


KEVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


blamos  del  deber  moral de  cada  persona  o  de  cada  padre  de  fami- 
lia,  ni  es  nuestro  fi.nimo  profundizar los  derechos  de  la  sociedad 
que  todos  deben  basar  en  el  orden  moral ; Mstenos  haber  probado 
la  necesidad  de  la  instruccion  obligatoria  por  el  lado  de  la  conve- 
niencia  y  utilidad  social. 

Pero  el  gobierno  que  tome  sobre  si  el  deber  de  dar  educacion  a 
sus  gobernados,  debe  no  solo  reconocerlo  por  tal,  sino  que  debe 
practicarlo,  es  decir,  fundar  el  numero  necesario  de  escuelas  pri- 
marias. 

Antes  de  ahora  los  lejisladores  de  Chile  habrian  podido  sancio- 
nar  ese  principio.  Suponemos  que  de  no  haberlo  hecho  antes,  se 
quiso  evitar  la  resistencia  que  habria  encontrado  en  la  ignorancia 
de  la  mayoria  de  las  &milias  de  nuestro  pueblo  ;  se  tuvo  conside- 
racion  a los  escasos  recursos  de  que  podia  echar  mano  el  gobierno 
para  empresa  tan  grande,  se  penso  en  no  hacer  ilusorio  ese  deoer 
por  cuanto  se lo  permitian  aqiiellos,  y  se  quiso  que  apreci&ndose 
las  ventajas  de  la  educacion,  haciendoRe  evidentes  sus  benefices 
resultados  con  la  difusion  de  las  luces  y la  Aindacion  siempre  pro- 
gresiva  de  escuelas,  se  hiciese  mas  &cil  en  seguida  el  cumpli- 
miento  de  ese  deber  o la  aplicacion  de  ese  principio  luego  que  se 
sancionase. 

Tambien  como  indicabamos  en  una  memoria  de  Instruccion 
Primaria  de  la  provincia  del  Maule  y  como  hemos  visto  despues 
opinar  en  la  C&mara  de  Senadores  a  an  distinguido  miembro  de 
esta.  podia  principiarse  a  hacerse  obligatoria  la  instruccion  en  to- 
dos  los  pueblos  donde  existen  escuelas. 

Con  todo,  la  lei  organica  de  Instruccion  Primaria  de  este  ano, 
debia  haber  sancionado  esa  obligacion. 

Habiendo  consagrado  el  principio  que  el  estado  debe  proporcio- 
nar  educacion  gratuita  a  todos,  que  por  cada  poblacion  que  con- 
tenga  dos  mil  almas  debe  haber  una  escuela  de  niuos  y  otra  de 
ninas  y  escuelas  temporales  en  las  aldeas  que  no  tuvieran  el  nu- 
mero de  habitantes  espresados,  debia  tambien  consagrar  el  otro 
principio  de  que  la  instruccion  era  obligatoria. 

<;Que  males  podrian  derivarse  de  la  sanciou  de  este  principio? 
No  los  vemos  si  estudiamos  el  estado  actual  de  nuestra  socieaad, 
el  terreno  que  ha  ganado  el  buen  sentido  y la  proteccion  jeneral 
que  encuentra  ,1a  instruccion  en  la  parte  ilustrada  de  aquella. 

く; Que  bienes? 

Los  padres  de  familia  manifestarian  mayor  empeno  en  enviar  a 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARIAS.  89 


la  escuela  a  sus  hijos  ;  algunos  por  respeto  a la  lei,  otros  por  mie- 
do,  por  el  temor  de  un  castigo,  de  una  multa;  otros  por  una  con- 
viccion  que  se  habria  fortificado  mas;  en  fin,  todos  se  habrian 
mostrado  mas  celosos.  Las  escuelas  serian  dos  veoee  mas  concur - 
ridas  de  alumnos, los  adelantos  de  la  instruccion  mayores,  y las 
crecidas  somas  del  fisco  se  invertirian  con  mayor  beneficio  del 
pais.  Las  autoridades  locales  habrian  tenido  otro  estimulo  para 
desplegar  mayor  interes  en  un  asunto  tan  importante,  no  verian 
burladas  sus  ordenes,  como  sucede  hoi  dia  por  no  poder  usar  de 
medios  coercitivos. 

Efi  cierto  que  se  ha  progresado  mucho,  que  en  todos  los  pueblos 
del  campo  hai  padres  que  desean  que  sus  hijos  se  instruyan  y  ad - 
qnieran  el  mayor  numero  posible  de  conocimientos  ;  cierto  que 
aun  el  campesino  mas  ignorante  ya  no  se  atreve  a  negar  la  uti- 
lidad  de  la  escuela,  y  se  desenga&a  cada  dia  mas  viendo  que  sus 
preocupaciones  de  que  la  escuela  es lugar  de  agarrar  ninos  para 
el  gobierno,  no  se  realizan  ;  es  cierto  que  la  accion  ddi  tiempo 
puede  mucho,  que  merced  a  esta  y  al entusiasmo  despertado  por 
la  educacion  con  la  fundacion  de  escuelas  nocturnas  para  adultos, 
de  sociedades  de  Instruccion  Primaria,  se  han  disipado  muchoB 
errores  ;  pero  tambien  es  mui  cierto  que  todavia  es  el  padre  que 
dicta  la  lei  al  preceptor,  al  visitador  de  escuelas,  a la  autoridad 
local, J  no  estos  a  aquel.  El  padre  envia  a la  escuela  a  su  hijo 
cuando  quiere, lo  retira  ciiando  quiere  durante  el ano  escolar, 
con  razon  o  sin  eUa,  lo  coloca  un  dia,  una  semana,  un  mes,  y lo 
detiene  despues  otro  tanto  tiempo  en  su  casa  con  pretestos  frivo- 
lo8,  debiendo  sacar  mui  poca  utilidad  cle los  servicios  de  un  niuo 
de  6  a 12  anos  de  edad,  dejando  que  malgaste  en  la  ociosidad  la 
mayor  parte  de  las  horas  del  dia.  Sucede  por  lo  tanto  que  la  ma- 
yoria  de  los  alumnos  iigara  en  los  rejistros  escolares  seis,  siete  y 
mas  anos  sin  que  en  todo  este  tiempo  paeda  decirse  que  haya 
asistido  dos  o  ties:  los  establecimientos  del  campo  se  hallan  casi 
desiertos  de  alumnos  en  muchos  meses  del  ano,  en  el  verano  sobre 
todo,  coucorridos  solo  en  esta  estacion  por  los  pocos  de  padres 
aoomodados  que  valorizan  mas  la  educacion. 

Una  de  las  causas  principales  de  que  los  alumnos  olvidan  pron- 
to lo  adauirido,  no  hagan  progresos  mas  lisonjeros  en  los  ramos  de 
enseuanza,  de  los  pocos  satis&ctorios  resultados  que  obtiene  el 
preceptor  de  sus  esfuerzos,  del  corto  numero  de  alumnos  que  dau 
examenes  a  fines  del  ano  escolar  y  de  los  que  abandonan  la  escue- 


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REVISTA  DE  SUD — AMERICA. 


la  sin  poFcer  con  perfeocion  siquiera los  cuatro  primeros  raraos 
elemen tales,  es la  inasistencia.  Esto  no  se  verificaria  si la  ins- 
truccion  se  declarase  obligatoria,  y  el  antojo,  el  capricho,  la  ig- 
norancia,  los  pretestos  frivolos,  los  calculos  mal  fundados  se  eatre- 
Ilasen  contra  la  lei. 

Uno  que  otro  abuso  que  podna  haber,  uno  que  otro  perjuicio 
que  podria  oniinarse  de  esta  medida  que  se  podrian  remedial*  fa- 
cilmente,  no  serian  de  comparar  con  las  ventajas  que  resultarian 
a la  educacion. 

El  imperio  de  la  lei,  hemos  dicho  otra  vez,  para  las  personas 
que  por la  carencia  de  una  mediana  instruccion,  no  pueden  esti- 
mar  en lo  que  merecen  los  bienes  de  la  cultura  de  la  intelijencia 
y  del  sentimiento,  hace  mella  y  convence  mas  que  mil  otras  razones. 

Esta  providencia  ne  hace  mas  y  mas  necesaria  si  examinamos 
el  estado  social  de  nuestras  familias  del  campo,  la  vida  aislada  de 
estas  que  viven  en  poblaciones  mui  diseminadas,  que  no  estan  en 
contacto  continao  entre  si  para  educarse  insensiblemente  con  el 
roce  y  con  el  ejercicio  de  la  sociabilidad  como  en  las  villas  y  ciu- 
dades :  agreguese  a  esto  la  falta  de  costumbres  radicadas  en  otros 
pueblos  y  que  entre  nosotros les  damos  poca  o  ningima  importan- 
cia,  y  que,  digase  lo  que  se  quiere  en  su  contra,  tienen  una  gran- 
disima  influencia  en  el  progreso  moral  de  aquellos,  cuales  son, 
las  de  las  esplicaciones  evanjelicas  del  P&rroco  por  la  manana,  y 
las  doctrinales  sobre  les  deberes  del  cristiano  por 】a  tarde,  en  to- 
dos  los  domingos  del  a5o,  tanto  para  los  niiios  como  para  los 
adultos,  en  todas  las  villas  y  aldeas  en  donde  hai  un  sacerdoie  ; 
la  de  asociacioneB  reiijiosas  y  de  educacion  para  los  primeros,  en 
las  que  el  ejercicio  de  mui  breves  pl&ticas  relijiosas  se  alterna  con 
el  de  distracciones  y  juegos  inocentes,  de  narraciones  de  novelas 
morales,  y  de  representaciones  en  el  teatro  de  piezas  aparentes  en 
que  son  actores  los  mismos  ninos  dinjidos  por  los  directores  de 
aquellas,  siendo  de  este  modo  sustraidos  en  los  dias  de  domingo, 
en  los  de  carnaval, al influjo  pernicioso  de  diversiones  inadecua- 
das  y  a la  ociosidad  de  las  calles  ; la  del  establecimiento  de  los 
Asilos  de 丄 nfancia  y  de  otras  instituciones  analogas  que  tienen 
tanta  parte  en  fonnar  el  caracter  moral, a  finar  los  sentimientos, 
pulir  las  costurabres,  mantener  vivo  el  sentimiento  relijioso,  el 
gusto  artfstico  por  lo  bueno  y 】o  bello,  inspirar  ideas  elevadas, 
estimular  o  practicar  las  virtudes  civiles,  en  siima,  en  moral izar 
a los  hijos  del  pueblo,  y  a  crear  la  tradicion  moral  en  las  familias. 


ORGANIZAdON  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMARUS. 


91 


de lo  que  procede  el  cumplimiento  espont^neo  de las  obligaciones 
morales  y  civiles,  tradicion  moral  que  en  las  de  nuestro  pueblo  se 
crearS,  lentamente  casi  solo  con  la  escuela  y  que,  con  la  obligacioii 
de  la  instruccion,  precisa  encarnar  en  las  mismas. 

^De  que  modo  se  ha  querido  fomentar  en  la  Republica  el  cum- 
plimiento de  la  educacion  de  sus  hijos  por  parte  de los  padres  de 
familia?  Con  la  privacion  del  sufrajio,  de  uno  de  los  mas  caros  y 
preciosos  derechos  del  ciudadano.  Sin  embargo,  <;que  es  ese  dere- 
cho  para  el  pueblo  ignorante  que  no  sabe  estimarlo  como  se  debe? 
<;Que  estimulo  puede  inftindir  para  adquirirlo  en  quifin  no  conoce 
su  importancia?  Pero,  aun  concediendo  que  produzca  algun  efecto 
(? es  bastante  poderoso  para  decidir  al padre  a  educar  conveniente- 
mente  a  su  hijo,  para  remediar  los  males  que  produce  la  inasis- 
tencia  de  este  a la  escuela,  al  antojo  de  aquel?  No  peDsaron  asi 
ni la  Pmsia  ni la  Suecia,  ni  otras  naciones  que  comprendieron 
que  se  necesitaban  estimulos  mas  poderosos  para  obligar  a los 
padres  de  familia  al  cumplimiento  del  mas  sagrado  de  los  deberes, 
la  educacion  de  sus  hijos.  Y,  cu&les  ban  sido  los  efectos  de 】a 
instruccion  forzosa  en  Prusia?  La  Prusia  es  la  nacion  modelo  de 
Europa  respecto  a la  mayor  difiision  de  la  Instruccion  Primaria 
y  bienestar  social. 

"En  Prusia,  los  campesinos,  refiere  un  observador  fidedigno, 
son  despiertos,  sobrios,  trabajadores  y  emprendedores. 

"Viven  en  casas  comodas  y  salubres,  visten  con  decencia,  tienen 
an  semblante  alegre  y  franco.  En  cada  aldea  se  encuentran  bi- 
bliotecas  y  periodicos  que  se  leen  entre  ellos  en  reuniones.  Con 
un  numero  tan  crecido  de  lectoree  la  prensa  es  mui  barata,  y  por 
los  datos  estadisticos  aparecen  que  de  cien  prusianos  apenas  hai 
dos  que  no  sepan  leer/' 

en  la  Suecia  que  se  verifico?  "Una  singularidad  de  la 
"Suecia,  asi se  escribia  en  el  CrepuscvlOy  penodico  literario  de 
" Italia,  es  la  gran  difusion  de  la  instruccion  en  el  pueblo.  Aqui 
" no  son  talvez  tan  frecuentes  las  escuelas,  como  en  otras  partes 
"de  Europa;  pero  hombres  y  mujeres  saben  leer  y  escribir ;  y 
" nadie  puede  casarse  mientras  no  pruebe  estar  en  posesion  de  estoa 
*  ( conodmientos, 

"La  poblacion  es  tan  escasa  que  por  lo  comun  el  maestro  de 
"escuela  de  un  distrito  no  consagra  sino  quince  dias  para  la  ma - 
"  •、'or  parte  de  los  alumnos.  Empero  el  padre  y la  madre  lo  su- 


92 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


" plen.  For  esto  la  cultura  jeneral  del  paifl  es  mucho  mas  avivada 
" que  en  ninguna  otra  parte. 

"En  la  Suecia  se  venden  mas  libros  que  en  muchos  puebloR  de 
" Europa  que  se  jactan  de  mucha  cultura.  La  lectura  es  una  en ム 
" tretencion  habitual  del  pueblo  y  al mismo  tiempo  una  necesidacl 
"por  la  vida  aislada  a la  cual  esta  obligado.  Muchos  son Ior 
"ejemplosde  obras  espendidas  en  veinte  mil  ejemplares,  cifra 
" mui  considerable  en  un  pais  cualquiera,  y  que  comparada  con 
"la  poblacion  es  verdaderamente  estraordinaria  y  se  diria  sin 
" igual  en  otra  parte." 

Imite  pues  Chile  a 】a  Prusia  y  a  la  Suecia,  si  como  estas  nacio- 
nes  quiere  cosechar  tan  opimos  frutos  de  la  fiindacion  de  las  es- 
cuelas  ; la  educacion  moral  de  las  familias  del  pueblo  y  el  bien- 
estar  social.  ^ 

VII. 

Otra  providencia  que  debe  tomarse  a  fin  de  uniformar lo8  pro- 
cedimientos  de  la  ensenanza  con  mucha  mayor  utilidad  de  la  mis- 
ma,  es  la  de  determinar  para  cada  curso los  testes  que  deben 
adoptarse.  En  una  escuela  se  hallan  en  uso  unos,  en  otra  otros. 
Es  verdad  que  todos  son  aprobados  por la  Universidad  o  por  el 
Supremo  Gobierno  ;  pero  queda  al  arbitrio  del  alumno  y  del  pre- 
ceptor el  usar  los  que  mas les  agraden,  *o los  que  encuentran  en 
las  Administraciones  de  Correos  ;  y  como  la  variedad  de  testes  es 
grande  y  cada  cual  compra  los  que  cree  mas  utiles  o  mas  baratos, 
siicede  que  las  eaiciones  de  los  testes  de  que  hai  mayor  espendio 
se  agotan  pronto  y  quedan  los  otros  sin  venderse  por  no  ser  de  la 
aceptacion  del  preceptor  ni  de  los  alumnos,  incapaces  de  juzgar 
de  la  bondad  de  un  testo  ;  todo  Jo  que  acarrea  una  confusion,  una 
desigualdad  de  libros  que  sube  de  punto  en  las  escuelas  del  campo 
por  la  distancia  de  las  Administraciones  de  Correos  y  por 】a  po- 
breza  de  muchos  alumnos :  asi  que  no  es  raro  encontrar  en  los  es- 
tablecimientos  del  campo  tanta  variedad  de  testos  o  de  papeles, 
como  penoaicos,  monitores,  cuantos  son  los  alumnos.  En  una  es- 
cuela se  adopta 】a  gramStica  de  Keyes,  en  otra  las  de  Cortes,  en 
otra 】a  de  Bello;  en  una  la  aritmetica  de  Basterrica,  en  otra  la 
de  Bustos^  en  otra  la  de  Noe  ;  en  este  la  Vula  de  Jesucristo  por 
testo  de  lectura,  en  ese  el  Por  que  de  la  Fisica,  en  ese  otro,  Lectu- 
ra popular,  en  este  ultimo  el  Libro  de  las  escuelas:  en  uno  el 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMAKIAS.  93 

catecwmo  de  Benitez,  en  otro  el de  Astete  ;  en  aquel  la  Historia 
politics  y  eclesiastica  del  pais  por  Amun&tegui^  en  ese la  de  Lo- 
pez, y  asi sucesivamente  de los  testes  de los  demas  ramos. 

Ni  el  visitador  de  escuelas  podra  ver  cumplidas  sus  prescrip- 
ciones,  si  el  preceptor  dice :  no  tiai  testo  de  otra  clase  ;  se  han 
ooncloido  en  la  administracion  ;  cstoi  hecho  a  ensenar  por  este  ; 
y  otras  razones  que  seria  imprudencia  combatir. 

La  igualdad  de  testos  en  las  diferentes  secciones  de  ensenanza, 
68  una  condicion  indispensable  del  Ifdeti  arreglo  del  estableci- 
miento,  porque  diciendo  igualdad  de  testos  se  dice  simultaneidad 
de  enBenanza,  progreso  mas  rapido,  menos  aburrimiento  en  el 
alunmo,  mayor  estimulo,  menos  p^rdida  de  tiempo,  menos  traba- 
jo  pam  el  preceptor,  mas  orden  ;  y  no  dudamos  que  ningun  vis ト 
tador  habra  dejado  de  hacer  de  su  parte  todo lo  posible  para 
conseguir  de  los  preceptores  la  aplicacion  de  esta  medida:  a  mas, 
hai  muchos  directores  inteiiientes  y  empenosos  que  demasiado 
conocen  la  importancia  de  la  uniformidad  de  testos. 

La  variedad  de  estos,  voluntariamente  ha  sido  fomentaaa  por 
las  ediciones  escasas  de  las  obras  que  se  publicaron.  Si  esceptua- 
mos  el  silabario  por  Sarmiento  que  es  el  que  se  ha  adoptado  en 
casi  todas  las  escuelas  de  la  reptiblica,  en  los  demas  libros  hai, 
como  se  ha  visto,  muchisima  defliguaidad. 

Convenimos  en  que  se  multipliquen,  se  propaguen,  se  jenerali- 
oen  toda  clase  de  obritas  elementales  ;  que  los  principios  fiinda- 
meutales  de  todos  los  ramos  de  la  sabiduria  human  a  se  estiendan 
y  se  pongan  al  aicance  de  la  intelijencia  de  las  masas  del  pueblo  ; 
que  la  variedad  bace  nacer  la  aficion  a la  lectura,  que  precisa 
promover  en  nuestro  pueblo,  porque  eu  ella,  como  comunmente 
se  dice,  esta  el  gusto  ;  convenimos  que  es  necesario  en  las  biblio- 
tecas  privadas  y  publicas;  pero  no  sirve  en  las  escuelas  elementa- 
les en  donde  el  alumno  es  menester  que  sea  gobernado,  en  donde 
va  para  instruirse  del  moao  mas  facil,  menos  costoso,  en  el  menor 
tiempo  posible,  y  en  donde  la  variedad  la  esperimenta  al  salir  de 
un  cnrso  a  otro,  adoptando  nuevos  testos.  no  se  han  determi - 
nado  los  testes  por  los  que  deben  eetudiar  los  alumnos  de  los  li- 
ceos,  seminarios,  de  la  Universidad,  en  donde  la  variedad  de  tes- 
tos no  podria  ser  tan  perjuaicial,  como  en  los  establecimientos 
primarios,  y  al  contrario  podria  tambien  ser  titil? 

En  las  escuelas  de  la  alia  Italia,  como  supongo  en  todas  las 
nadoneb*  mas  cultas  de  Enropa,  los  testos  son  prescritos,  ni  el 


94 


REVISTA  DE  SUD- AMEBIC  A. 


preceptor  puede  usar  otros  que los  ordenados  ; los  que  en  la  cara- 
tula  llevan  la  seccion  o  curso  a  que  son  destinados  y  el  precio. 

Prescribir  pues  los  testos  que  se  deben  adoptar  en  cada  una  de 
las  cinco  secciones  o  cursos  en  coDformidad  con  su  plan  de  estu- 
dios  ;  hacer  imprimir  de  los  mismos  eaiciones  copiosas  para  pro- 
veer  a  todas  las  escuelas  de  la  Bepublica  prohibiendo  a los  pre- 
ceptores  la  adopcion  de  otros,  es  otra  de  las  reformas  radicales 
que  pide  la  ensenanza. 

Es  verdad  que  por  el  Ministerio  de  Instruccion  Publica  se  han 
espediao  circulares  dignas  de  encomio,  con  el  objeto  de  poner  al 
alcance  de  todos  los  alumnoB  del  campo,  los  libros  ;  empero  el 
mal subsiste,  y  no  se  ha  remediado  sino  en  mui  pequena  parte. 

AbI^tides  Ambrosoli. 

(Qmtinmrd.) 

— — — ^l^^^^l^— — — 

LA  UNION  AMERICANA. 


(Contiuuacion.— Vtese  la  pftjina  687  tomo  II.) 
COMUNICACION  DEL  PRBSIDENTE  DE  LOS  ESTADOS  UnIDOS  A  LAS 

Camaras  del  Congrbso. 

Al  Senado  y  Cdmara  de  BepresentarUes  de  los  Estados  Unidos 
de  America, 

Washington,  marzo  8  de  1829. 


Acompano  al  Congreso  copia  de  las  instrucciones  dadas  per  el 


para  concurrir  a la  Asamblea  de  plenipotenciarios  americanos 
congregada  primero  en  Panam も, y  de  alli  trasladada  a  Tacubaya. 
Aunque  ha  pasado  la  ocasion  para  la  cual  se  confirieron,  y  ya  no 
es  probable  que  se  remueven  tales  negociaciones^  empero  el  objeto 
a  que  se  dinjieron  sera  siempre  de  sumo  interes  para  nuestra  pa - 
tria  como  tainbien  para  las  demas  nacipncs,  y  quizas  escitaran  en 
lo  sucesivo  el  celo  enerjico  del  gobierno  de  los  Estados  Unidos. 


LA  UNION  AMERICANA. 


96 


Una  vez  que  ha  cesado  el  motivo  para  no  haberlaH  publicado, 
deben  hacerse  oonocer  ahora,  segun lo  exije  la  justicia,  h4cia  la 
autoridad  de  que  dimanaron,  y  al  pueblo  en  cuyo  beneficia  se  for- 
malizaron.  Con  esta  idea  y  considerando  que  la  materia  de  que 
tratan  dichas  instrucciones  podra  llamar  despues  la  atencion  de 
Duestros  tnice さ ores,  me  ha  parecido  conveniente  participarlo  a 
ambas  Camaras  del  Congreso  ;  y  com ひ no  hai  preparada  sino  una 
sola  copia,  la  envio  al  Senado  Buplic&ndole  se  sirva  pasarla  igual- 
nae'hte  a la  Camara  de  Bepresentantes. 

Juan  Quincy  Adams. 


InSTRUOCIONBS  JENERALE6  PARA  LOS  8EN0RES  BiGHABD  C.  AnDBRSON 

Y  Juan  Sergeant,  nombbabos  bnviabos  bstraordinarios  y  minis- 

raOS  PLBNIPOTENCIARIOS  DE  LOS  ESTABOS  UnIDOS  AL  CoNGRBSO  DE 

Panama. 


Departamento  de  Estado. 

Washington,  8  de  mayo  de  1826. 

Senoses: 

Las  relaciones  que  mantienen los  EstadoB  Unidos  con  las  demas 
potencias  americanae^  y los  deberes,  intereses  y  afectos  que  las 
abrazan  han  determinado  al  Presidente  a  aceptar 】a  invitacion 
que  no8  ban  hecho  las  repfiblicas  de  Colombia,  Mejico  y  America 
Central  para  enviar  representantes  al  Congreso  de  Panama.  Cier - 
tamente  el  no  podr も rehusar  una  invitacion  que  dimana  de  tan 
respectables  autoridades  y  que  se  ha  comunicado  con  la  mayor 
delicadeza  y  atencion,  sin  esponer  los  Estados  Unidos  a la  tacha 
de  insensibibdad  a  los  mas  preciosos  intereses  del  hemisferio  ame- 
ricano,  y  quiz&B  de  falta  de  sinceridad  en  declaratorias  mui  im- 
portantes  solemnemente  hechas  por  su  predecesOr  a la  faz  del 
Antiguo  y  del  Nuevo  Mundo.  Cediendo,  pues,  a los  amistosos 
deseos  de  estas  ires  republicas  consignados  en  las  notas  oficiales 
de  8US  respectivos  Ministros  en  Washington,  cuyas  copias  acom- 
pafio,  los  Estados  Unidos  obran  en  un  todo  conformes  con  su  an- 
terior conducta  y  pronunciamento  respecto  de  los  nuevos  Estados 


96 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


americanos.  La  reunion  de  un  Congreso  en  Panama,  compuesto 
de  representantes  diplom&ticoB  de  las  naciones  independientes  de 
America,  formar&  una  nueva  epoca  en los  acontecimientos  huma- 
nos.  El  hecho  por  si  solo,  cualquiera  que  sea  el  6xito  de  las  con- 
ferencias  del  Congreso,  no  puede  menos  que  escitar  la  atencion  de 
la  actual  jeneracion  del  mundo  civilizado,  y  captar  la  de  la  poste- 
ridad.  Pero  nos  lisonjeamos  con  la  esperanza  de  que  tendrS  otros 
titiilos  mas  sdlidoB  a la  oonsideracion  del  mundo  que  los  que  pro- 
vienen  de  la  mera  circunstancia  de  su  novedad  ;  y  de  que  mere- 
cera  el  amor  y  perpetua  gratitud  de  toda  la  America  por  la  sabi- 
duria  y liberalidad  de  ans  principios,  y  por  las  nuevas  garantias 
que  crear&  en  favor  de  los  grandes  intereses  que  han  de  compren- 
der  sus  deliberaciones. 

En  ocasion  tan  importante  y  grave  el  Presidente  ha  deneado 
que  la  representacion  de  los  EstadoB  Unidos  se  componga  de  ciu- 
dadanos  distinguidos,  y  confiado  en  vuestro  celo,  talentos  y 
patriotismo,  or  ha  elejiao  para  este  interesante  servicio,  por  pare- 
cer  J  ascenso  del  Senado,  estando  su  voluntad  en  que  con  la 
posibie  orevedad  marcheis  a  Panama.  Para  conducir  al Sr.  Ser- 
geant se  ha  preparado  la  iragata  Lexingtm,  de  los  Estados 
Unidos,  que  estH  ya  pronta  a  dar la  vela  del  piierto  de  Nueva 
York  a  Porto-Bello.  El  Sr.  Anderson,  notificado  de  su  nombra- 
miento,  ha  recibido  orden  para  dejar  los  negocios  de  los  Estados 
Unidos  en  Bogota  al  cargo  de  la  persona  que  al  efecto  nombre,  y 
se  reunirfip  con  el  Sr.  Sergeant  en  Puertocabello,  de  donde  supongo 
que  convendr&  mas  atravesar  por  tierra  el  Istmo  hasta  Panama. 
Para  Ssta  ahora  quiz&s  los  Ministros  de  algunas  otras  potencias 
habr&n  Uegado  a  aquella  plaza,  y  aun  procedido  a  comparar  sus 
respectivas  credenciales,  y  conferenciar  sobre  algunos  objetos  del 
Congreso  ;  pero  es  de  presumir  que  hay  an  diferido  hasta  vuestra 
llegada  la  consideracion  de  aqnellos  putitos  en  cuya  deliberacion 
se  espera  que  tomemos  parte,. 

Estais,  senores,  autorizados  para  tratar  con  los  Minisfros  de 
todoB  y  cada  uno  de  los  Estados  americanos,  de  paz,  amistad,  co- 
mercio,  navegacion,  codigo  marltimo,  derechos  de  neatrales  y  be- 
Hjerantes,  a  otros  objetos  interesantes  al  continente  americano. 
Canjeados  los  poderes,  es  preciso  determinar  la  forma  de  delibe- 
rar  y  el  modo  de  proceder  del  Congreso.  El  Presidente  esta,  per- 
suadido  que  dicho  Congreso  es  puramente  diplomdtico,  sin  que 
pueda  revestirse  del  caracter  de  lejislativo;  es  decir  que  ninguno 


LA  UNION  AMERICANA. 


97 


de lo6  Estados  representadas  en  el  debe  quedar  Bujeto  a  un  tra- 
tado,  convencion,  pacto  o  acto,  al que  no  haya  consentido  su  re- 
presentante  ;  y  que  ademas  para  su  validez  es  indispensable  la 
ratificacion  de los  Estados  interesados  con  arreglo  a  su  Constitu- 
cion.  No  puede,  por  consiguiente,  quedar  sometida  la  rainoria  a 
las  resolnciones  que  se  hayan  adoptado  contra  su  voluntad,  bajo 
el  pretesto  de  haber  convenido  en  ellas  la  mayoria,  pues  que  cada 
nno  de  los  Estados  debe  gobernarse  libremente  y  segun  convenga 
a  sns  particnlares  Intereses.  Se  rechaza  por  tanto  toda  pretension 
de  establecer  un  consy'o  ampntctionico,  que  tratase  de  abrogarse 
facultades  para  decidir  controversias  entre  los  diversos  Eatados 
americanos  o  arreglar  su  conducta  ;  pues  que  seinejante  estableci- 
miento,  si  en  otro  tiempo  pudo  convenir  a  unos  Estados,  que  reu- 
nidos  todo8,  no  ocupaban  tanto  territorio  como  la  menor  de  las 
DacioneB  americanas,  no  podria  en  el dia  encargarse  de  conducir 
ooa  saoeso  los  diversos  y  complicados  intereses  de  tan  vasto  conti- 
nente.  Pero  aun  cuando  fuese  de  desear  la  creacion  de  semejante 
ftribunal,  los  Estados  Unidos  no  podrian  asentir  a  su  estableci- 
miento  sin  alterar  su  actual  Constituciou  ;  v  aunque  en  los  perio- 
dioos  86  ha  sujerido  esta  idea,  asoci4ndola  con  el  Congreso  que  va 
a  tenerse,  no  es  de  esperarse  que  ninguno  de  los  Estados  la  pro- 
ponga  y  soetenga.  Los  Congresos  que  ultimamente  han  sido  tan 
oomunes  en  Europa^  ban  sido  puramente  diplomaticos,  y los  Es- 
tados que  los  han  formado  no  han  quedado  comproraetidos  hasta 
no  haber  prestado  su  consentimiento.  Apesar  de  esta  necesaria 
restriccion  de  las  facultades  del  Congreso,  do  puede  menos  de  ser 
mai  till  la  reunion  en  un  mis 動 punto  de  Ministros  de  todos  los 
Estados  americanos,  por  cuanto  se  podran  tratar,  discutir  y  esta- 
blecer libre  y  amistosamente  varios  principios  jenerales,  relativoB 
a  la  paz  y  la  guerra,  al  comercio  y  navegacion,  que  recibir4n  la 
sancion  de  toaa  la  America.  Pueden  en  un  Congreso  de  esta  na- 
toraleza  concluirse  en  poco  tiempo  tratados  que  afianzan  las  bases 
de  ana  buena  y  perpetua  armonia  entre  vecinos,  que  segurameote 
ezijinan  macho  tiempo,  si  hiibiesen  de  ajustarse  entre  las  dife- 
rentes  naciones  en  diversos  tiempos  y lugares.  Teniendo  siempre 
a la  yista  el  car&cter  y  objeto  del  Congreso,  no  es  de  mucha  im- 
portancia  el  modo  de  proceder  en  las  conferencias  y  disciisiones ; 
pero  la  espenencia  ha  enseiiado  que  el  metodo  mas  seguro  para 
los  controtantes  y  demas  prontos  resultados  es  el  de  proceder  por 
protooolo,  en  que  consten  las  mutuas  proposicionea  de  las  partes  y 

7  * 


98 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


las  observaciones  que  tengan  que  hacer.  Vais  autorizados  a  tratar 
con  todas  o  cada  una  de las  naciones  representadas  en  el  Congreso 
sobre  las  materias  contenidas  en  vuestras  instrucciones,  y  en  espe- 
cial sobre  comercio,  navegacion,  codigo  marltimo  y  derechos  de 
neiitrales  y  belijerantes  ;  siendo  el  deseo  del  Presidente,  que  t?i 
dichos  asuntos  no  pueden  transijirse  satisfactoriamente  con  todas 
ellas, los  negociein  con  las  que  se  preHentasen  a  concluirlos.  Pero 
si  estas  negociaciones  separadas  Uegasen  a  ofender  a las  deman 
potencias  o  escitasen  en  ellas  sentimientos  de  mala  voluntad  :  es- 
tais  igualmente  autorizados  para  convenir  eii la  translacion  del 
Congreso  de  Panama  a  cualquier  otro  punto  que  se  crea  mas  con- 
venient^. 

Despues  de  haber  iijado  ente  punto  preliminar,  las  instrucciones 
del  Presidente  Uaman  toda  vuestra  atencion,  a  que  observeis  que 
los  Estados  Unidos,  al aceptar  la  invitacion  que  se les  ha  hecho, 
no  tratan  de  separarse  de  su  sietema  de  paz  y  neutralidad.  Por  el 
contrario,  las  tres  republicas  que  los  han  convidado  han  conve- 
nido,  J  por  nuestra  parte  hemos  manifestado  en  las  comunicacio- 
nes,  que  sobre  esta  materia  hemos  teaido  con  ellas,  que  los  Esta- 
do8  Unidos  segiiinan  estnciamente  esta  politica,  y llenarian  fie レ 
mente  los  deberes ひ e  neutral.  Tan  inutil  como  imprudente  seria 
que,  limit&ndoH^  la  guerra  a las  actuales  partes  interesadas,  los 
Estado8  Unidos  tomasen  una  parte  activa  en  ella :  pues  que  ni 
giquiera  puede  imajinarse  que  favorezcan  a  Espana,  y  seria  infruc- 
tuosa  6U  decision  a  favor  de  las  republicas,  que  por  si  solas  han 
defendido  8U  causa  y  vencido  las  fuerzas  de  Espana,  aunque  to- 
davia  no  han  conquistado  su  obstinacion.  Manteniendo  la  posi- 
cion  neutral  que  han  elejido,  los  Estados  Unidos  han  hablado  a la 
Europa  en  un lenguaje  firme  y  capaz  de  contenerla  en  cualquiera 
disposicion,  que  hubieran  podido  tener  de  ayudar  a  Espana  a  re- 
oonquistar  las  colonias.  Si  separ&ndose  de  su  neutralidad.  se  hu- 
bieran precipitado  en  una  guerra,  es  mui  probable  que  su  coope- 
. radon  hubiera  sido  neutralizada  y  aun  escedida  por  aquellas 
potencias,  que,  siguiendo  un  ejemplo  tan  imprudente  se  hubiesen 
declarado  a  favor  de  Egpaiia.  Teniendo  por lo  tanto  siempre  a la 
vista  la  politica  pacifica  de  los  Estados  Lnidos  y los  deoerefi  que 
emanan  de  su  neutraliaad,  procedo  a  particularizar  los  asuntos. 
que  probablemente  ll&mar る n  la  consideracion  del  Congreso  de 
Panama. 

Pueden  clasificarse  estos  asuntos  en  dos  capitulos :  el  primero 


LA  UNION  AMERICANA. 


99 


se  refiere  a la  coiitinuacion  de la  guerra  entre  Espana  y las  poten- 
cias  combinadas  o  separadas  de  la  America,  y  el  segundo  a  aque- 
en  que  todas  las  naciones  americanas  ya  neutrales  o  belije- 
rantes  pueden  tener  un  interes  comun.  En  orden  al  primero, 
nosotros  no  tomamos  la  menor  parte  por  las  razones  que  ya  se  han 
alegado,  y  toda  discusion  en  esta  materia  debe  liraitarse  a las 
partes  interesadas  en  la  guerra,  por  cuya  razon  os  absteiidreis  de 
comprometeros  en  ella,  ni  es  de  esperarse  que  se  trate  de  ello. 
Pero  al  paso  que los  Estados  Unidos  no  quieren  arriesgar  m  neu- 
tralidad  en  el  Congreso,  puedeu  Her  requeridos  para  formar  una 
alianza  ofensiva  y  defensiva  para  en  caso  que  la  Uamada  santa 
alianza  intente  ayudar  a 】a  Espana  a  reducir  las  nuevas  republi- 
cas  a  su  antiguo  estado  de  colonias,  o las  quiera  obligar  a  adoptar 
sistemas  politicos  mas  conformes  a  sus  miras  e  intereses.  En  esta 
suposicion  es  claro  el  interes  y  deber  de  los  Estados  Unidos,  y  su 
nltimo  Presidente  declaro  el  partido  que  en  semejante  caso  habian 
de  tomar,  en  cuya  declaracion  est&n  de  acuerdo  el  pueblo  y  el  ac- 
tual jefe  superior  del  Estado. 

Si  las  potencias  continentales  de  Enropa  se  hubieran  empenado 
en  la  guerra  para  alguno  de  los  fines  indicados,  los  Estados  Uni- 
dos apenas  hubieran  reclamado  el  merito  de  obrar  por  un  impulse 
de  jenerosa  simpatia  a  favor  de  los  nuevos  Estados  opriraiclos, 
pues  que  Be  hubieran  visto  obligados  a  defender  su  propia  causa. 
Es  includable  que  el  espiritu  de  presuncion  que  hubiera  impelido 
a  las  naciones  europeas  a  hacer  la  guerra  ora  en  favor  de  Es- 
pana^  ora  sobre  las  formas  de  las  instituciones  politicas  de  los 
nuevos  Estados,  no  se  hubiera  contenido  en  caso  de  haber  sid ひ 
victoriosas  sus  armas  en  una  contienda  tan  injusta,  hasta  que  hu- 
bieran visto  desaparecer  de  este  suelo  todos  los  vestijios  de  la 
voluntad  humana. 

Hubo,  en  verdad,  un  tiempo  en  el  que  se  recelaron  fundada- 
mente  estos  designios  ;  pero  es  de  creerse  que  la  declaracion  del 
ultimo  Presidente  contribuyo  a  contener  sus  progresos,  junto  con 
la  aeterminacion  que  manifesto  la  Gran  Bretana.  En  vista  de  la 
resolucion  de  las  dos  grandes  potencias  maritimas,  la  Europa  con- 
tinental ha  debido  desistir  de  todo  proyecto  de  ayudar  a la  Es- 
pana, y  desde  aquel  tiempo  la  alianza  europea  no  ha  vuelto  a  in- 
dicar  designios  contra  las  nuevas  republicas,  tragando  sin  duda 
en  silencio  el  disgusto  y  pesar,  que  la  haya  causado  el  euceso  de  los 
nuevos  Estados  ya  en  el  establecimiento  de  sus  sistemas  politicos. 


100 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


Si  hubo,  pues,  semejantejs  intencioues  de  parte  de la  aliaiiKa  eii- 
ropea, los  sucesos  posteriores  no  solo  las  han  desvanecido,  sino 
que  han  convertido  aquellas  naciones  a  sentimientos  pacificos, 
cuando  no  favorables  h&cia  las  reptiblicas,  hermanas  nuestras. 
Desde  que  el  actual  Presidente  se  hizo  cargo  de  la  administracion 
publica,  ha  dirtjicU)  su  atencion  a  estoMecer  la  paz  entre  la  Espana 
y  eatas  fmevas  republicas,  valiendose  de  la  rmsma  alianzaj  con  la 
que  corUaha  aqueUapara  reoobrar  sua  cohnias.  Con  el  mismo  em- 
perador  de  Busia,  que  era  el  alma  de  dicha  alianza^  y  de  cuya 
amistad  y  Habiduria  los  Estados  Unidos  tiene  tantas  pruebas,  se 
dio  el  primer  paso,  y  entre  vuestras  instrucciones  se  halla  la  copia 
de  la  nota  que  este  ministerio  paso  al Ministro  americano  en  San 
Petersburgo,  con  relacioii a  esta  mediacion.  Iguales  copias  se 
mandaron  al  mismo  tiempo  a las  cortes  de  Paris  y  Londres,  a  fin 
de  que  oooperasen  al  establecimiento  de  la  paz,  y  se  esperaba  que 
los  esfuerzos  de  los  Estados  Unidos  a  una  con  los  de  las  grande8 
potencias  europeas  hubieran  reducido  al  consejo  de  EspaSa  a  ac - 
ceder  a  una  paz,  que  si  es  posible,  la  ha  Uegado  a  ser  maa  nece- 
saria  que  a las  mismas  republicas.  En  las  copias  de  las  notas  que 
se  OS  haa  entregado  hallareis  la  respuesta  que  ultimamente  ha 
dado  la  Rusia ク por  medio  de  Mr.  Middleton,  cuyo  contenido lo  ha 
ratificado  el  Ministro  ruso  en  la  entrevista  oficial  que  ha  tenido 
con  el ; y  por  su  tenor  vendreis  en  conocimiento  de  que  la  inter- 
posicion  con  la  Busia  no  ha  sido  iniitil, y  que  el  ultimo  empera- 
dor,  convencido  de  la  necesiaaa  de  hacer  la  paz,  habia  principiad ふ 
antes  de  su  muerte  a  emplear  sus  buenos  oficios.  Este  mismo  ca- 
mino  seguira  su  sucesor,  segun  ha  asegurado,  y  es  probable  que 
empene  todo  su  iuflujo  en  hacer  una  paz  satisfactoria  a  ambas 
partes. 

Pueden  ser  ineficaces  todos  estos  esfuerzos,  y  que  sea  incon- 
quistable  la  obstinacion  y  orgullo  de  Espana  ;  mas  no  obstante  es 
de  esperarse  que  se  avendrfi,  a  hacer  la  paz  bajo  la  base  de  la  iade- 
pendencia  de  sus  colonias,  o  que  en  caso  de  creer  demasiado  hu- 
mili&nte  este  paso,  acceda  a  una  suspension  de  hostilidades  (como 
sucedio  con  los  Paises  Bajos)  que  al  fin  terminaria  en  un  reconoci- 
miento  formal  de  la  independencia  de 】os  nuevos  Estados.  Pero 
sea  cual  fuere  el  resultado  de  esta  negociacion  con  respecto  a  Es- 
pana, la  favorable  acojida  que  el  emperador  ba  dado  a las  propo- 
siciones  de  los  Estados  Unidos  [sin  contar  con  los  conocidos  deseos 
de  la  Francia  y  demas  potencias  del  continente  europeo  de  seguir 


LA  UNION  AMERICANA. 


101 


el  ejempio  de los  Estados  Dnidos  y la  Gran  Bretana),  autoriza  a 
creer  que  la  santa  alianza  no  se  empenar&  en  hacer  la  guerra  por 
favorecer  a  Espana,  y  que  maDtendr&  su  actual  neutralidad.  Re- 
movido,  pues,  este  peligro,  no  hai  necesidad  de  contraer  una 
alianza  ofensiva  y  defensiva  entre  los  Estados  Unidos  y  demas 
republicas  americaDas,  pues  que  seria  perjudiciaL  por  cuanto  po- 
dia escitar  los  sentimientos  del  emperador  y  sus  aliados,  que  no 
(leben  provocarse  sin  causa. 

La  republica  de  Colombia  ha  pedido  filtimamente  la  mediacion 
amistosa  de  este  gobierno  para  con  Espaila,  a  fin  de  conseguir  un 
armisticio  bajo  las  condiciones  mencionadas  en  la  nota  del  senor 
Salazar,  cuya  copia  junto  con  la  de  mi  favorable  respuesta  la  ha - 
llareis  adjunta  ;  y  en  esta  conformidad  se  han  espedido  instruccio- 
nes  a los  MinistroH  de  los  Estados  Unidos  en  Madrid  y  San  Pe- 
tersburgo. 

Otros  motives,  ademas,  disuaden  a  los  Estados  Unidos  de  con- 
traer semejante  alianza :  desde  el  establecimiento  de  su  actual 
Constitncion  nuestros  ilustres  estadistas  han  iiiculcado  como  la 
principal  maxima  de  su  politica  abstenerse  de  enfrar  en  dHanzas 
estranjeras,  si  bien  es  cierto  que  el  objeto  de  esta  precaacion  se 
refiere  a las  potencias  europeas,  cuyas  relaciones  e  intereses  son 
tan  diferentes  de  los  nuestros,  y  por lo  tanto  no  es  tan  aplicable  a 
las  nuevas  republicas.  Conviniendo,  pues,  en  que  puede  ocurrir 
el  caso  en  que  sea  util  y  conveniente  una  estrecna  alianza  entre 
estos  Estados  y  Iob  nuevos  de  America,  no  p'arece  haber  llegado 
el  de  una  urjencia  para  separarnos  de  esta  maxima.  El  justo  e 
igual  arreglo  de  los  continjentes  de  ftierzas  y  otros  medios  para 
conseguir  el  objeto  comun,  seria  el  primer  obst&culo  para  una 
alianza  de  esta  naturaleza,  y  el  segundo  el  de  determinar  de  an- 
tetaano  y  sin  dar  m&rjen  a  contestaciones  cuando  era  llegado  el 
cofma  federis,  Ademas  de  esto  los  esfiierzos  que  todos  los  Estados 
se  verian  obligados  a  hacer  por  su  propia  conservacion,  en  caso 
de  que  la  Europa  trataae  de  invadir  las  libertadas  de  America, 
serian  mas  poderosos  que  una  alianza,  por  solemne  que  fuese. 

Es,  pues,  de  esperarae  que  estas  consideraciones  y las  demas 
que  OS  puedan  ocurrir,  convencer&n  a los  representantes  de  los 
Estados  americanos  de  lo  innecesaria  y  aim  perjudicial  que  seria 
una  alianza  ofensiva  y  defensiva.  Si  no  obstante  esto  observaseis 


suceso  de  otras  negociaciones,  propondreis  que  se  espresen  por  es- 


102 


REVISTA  DE  SUD — AMERICA. 


crito los  terminos  de  semejante  alianza,  asegurandoles  que los 
tomais  ad  referendum.  De  este  modo  el  gobierno  ganara  tiempo 
para  volver  a  considerar  la  materia,  y  se  aprovechara  de  los  in- 
formes  que  puedan  adquirirse  en  el  intervalo  ;  por  otra  parte,  exi- 
jiendo  bastante  tiempo  la  decision  de  semejante  alianza  (aun 
cuando  sea  admisible),  es  probable  que  el  Congreso  de  Panama 
abandone  un  proyecto  que  al fin  este  gobierno  habia  de  re- 
chazar. 

Al  tratar  esta  materia  tan  interesante  a las  naciones  america- 
nas,  ya  esten  en  guerra  o  ya  en  paz,  no  perdereis  la  menor  oca- 
sioD  de  hacer  sentir  la  necesidad  de  adoptar  medios  de  preservar 
la  paz  tanto  entre  si  como  con  el  estranjero,  pues  si  es  ventajosa 
a  todas  las  naciones, lo  es  mucho  mas  a los  nuevos  Estados.  La 
paz  €8  la  gran  necesidad  de  la  America,  Mas  a  pesar  de  ser  incues- 
tionable  8U  ventaja,  nada  en  el dia  induce  a las  repuDiicas  ameri- 
canas  a  sacrificar  ni  un  dtorao  de  independencia  y  soherania  para 
lograrla.  Deben,  por  consiguiente,  rechazar  toda  idea  de  conceder 
privilejios  perpetuos  de  comercio  a  una  nacion  estraiyera,  pues  esta 
concesion,  incompatible  con  su  actual  indqpendencia  abscltUa,  la 
reduciria  de  liecho,  cuando  no  en  la  forma,  al  estado  arvtiguo  de 
cohnios.  Ni  el  honor  ni  el  orguUo  nacional  permiten  que  siquiera 
se  discuta  el  proyecto  de  comprar  con  dinero  d  reconodmiento  de 
8u  independencia  por  la  Espana, 

A 】a  necesidad  de  poner  termino  a la  guerra  entre  Espana  y las 
nuevas  republicas,  sigue  la  de  proveer  medios  para  conservar  en 
adelante  la  paz  entre  las  naciones  americanas  y  con  todo  el  mundo. 
No  puede  presentarse  a los  Estados  Unidos  de  America  un  tiempo 
mas  oportuno  para  indagar  las  causas  que  ban  contribuido  a  per- 
turbar  e】 reposo  del  mundo  ;  y  para  establecer  al  mismo  tiempo 
principios  justos  y  sabios,  por  los  que  puedan  gobernarse  en  paz 
y  en  guerra,  removiendo  todo  caso  de  dudas  e  interpretaciones. 
Sin  antiguas  preocupaciones  que  combatir,  sin  u8os  establecidos 
que  camoiar,  sin  alianza^  que  romper,  sin  codigos  de  guerra  7 
comercio  que  alterar,  se  hallan  en  absoluta  libertad  de  consultar 
a la  esperiencia  del  mundo  entero  y  establecer  sin  parcialidad 
principios  capaces  de  promover  la  paz,  seguridad  y  su  felicidad. 
Distantes  de  Europa,  no  es  probable  que  se  hallan  envueltos  en 
las  guerras  que  siielen  asolar  a  aquella  parte  del  globo,  y  en  este 
caso  la  polltica  de  toda  la  America  debe  ser  la  misQia  que  la 
que  los  Estados  Unidos  ban  observado  sierapre,  pa«  y  neutraJidad. 


LA  UNION  AMERICANA.  108 

Si los  principios  que  este  estado  de  neutralidad  indica  conio los 
mas  con  formes  al interes  de  este  hemisferio,  son  en  si  justos  y  ca レ 
culados  para  evitar  gnerras,  o  a lo  menos  mitigar  los  horrores  de 
tamana  calaroidad,  llevaran  en  si  la  mas  fuerte  recoinendacion 
para  que  sean  jeneralmente  aprobados.  Estas  son  las  dos  cualida- 
(les  que  tienen  los  principios  maritimos  que  han  adoptado  los  Es- 
tado8  Unidos,  principalmente  en  las  ultimas  guerras  de  Europa, 
y  que  por  tanto  desea  el  Presidente  los  propongais  a 】a  conside- 
racion  del  Congreso  de  Panama.  En  todos  los  elementos  im  poder 
sin  restricckm  propende  a  grandes  abusos;  y  mucho  mas  en  el  mar 
que  en  tierra,  por  cuanto  se  ejerce  lejos  de  testigos  imparciales  ;  y 
el  saludable  freno  de  la  opinion  publica  menos  eficaz  cuando 
llega  a  aplicarse  despues  de  la  comision  del  hecho  distante,  que 
cuando  este  siicede  a la  vista  de  muchos  testigos  desinteresados. 
En  todos  tiempos  siempre  ha  sido  mas  desigual  el  poder  maritimo 
que  el  terrestre,  y  en  todas  las  epocas  ha  habido  una  nacion,  que 
sola  ella  ha  tenido  mas  fuerzas  maritimas  que  todas  las  demas 
reunidas,  aun  cuando  fiiese  posible  semejante  reunion.  Mas  cuan- 
do una  sola  nacion  ha  Uegado  a  tener  mas  poder  que  todas  las 
demas  juntas,  las  consecuencias  han  sido  tan  fatalee,  como  las 
vemos  en  las  pajmas  de  la  historia.  Ella  entonces  se  enfiorber- 
bece,  e  impaciente  de  toda  contradicion  u  oposicion,  recurre  al 
modo  que  mas  lisonjea  a  8u  prguUo  de  resolver  con  la  espada  los 
problemas  nacionales  mas  bien  que  al  medio  mas  pacifico  y  menos 
briUante  de  la  investigacion.  Aun  llegan  a  ser  mas  inagnanta- 
bles  los  escesos  de  abuso  cuando  es  mantima  la  superioridad  que 
ha  adquirido  semejante  nacion. 

iConUiward.) 


― 一 


REVISTA  DE  8UD- AMERICA. 


EN  UN  ALBUM. 


Dicen  que  los  poetaB 

Son  traficantes 
En  mentiras  doradas 

y  consonantes. 

Nina  I  No  creas 
A los  propaladores 

De  esas  ideas. 

Veraz  al elevarte 

Mi  poesia 
Bel  ruisenor  envidio 

La  melodia  ; 

Mas :  Dios lo  quiao  ! 
Llor6  Adan  desterrado 

Del  paraisK). 

El  dolor  no  tieue  himnoH. 

Musicas  bella8  

En  el  ser  del  proscrito 

Solo  liai  querellas  ! 

Perdon,  hermosa, 
Si  con  mi  duelo  turbo 

Tu  paz  dichosa. 

Tiende  al  desventurado 

Siempre  la  mano : 
Sea  el  que  llora  penas 

Para  ti  hermano  : 

Todo  consuelo 
Que      sera  paloma, 

Brisa  del  cielo. 

Y  si  un  dia  te  cuentan 

Que  alia  en  mis  lares 
Miirio  quien  hoi  te  brinda 

Pobres  cantares, 

Sobre  esta  hoja 
Ai !  no  lo  olvides,  una 

L&grima  arroja. 

R.  Palma. 


UN  VIAJE  DE  00PIAP6  AL  MINERAL  DB  CHASTARCILLO. 106 


UN  VIAJE  DE  C0PIAP6 

AL 

MINERAL  DE  CHANARCILLO. 


Alia  como  a  fines  de 185  en  una  manana  de  fuerte  norte 

y  parda  atmdsfera,  un  gran  grupo  de  personas  de  todas  clasea 
ocapaba  una  pifrte  del  muelle  4e  Valparaiso  ;  y  a  imitacioa  de  las 
del  crespo  mar,  olas  vivas  y  movibles  de  jente  de  todas  condicio- 
nes  ibau  y  venian,  desparram&ndose  por la  antigua  Bolsa  y  ofici- 
nas  de  Aduana,  por los  vecinos  almacenes  comerciales  y  los  cafes 
de  Guinodie  j  Collet. 

Un  punto  apenas  perceptible  en  el  horizonte  de  la  mar,  como 
se  viera  un  insecto  vol&til  casi  perdido  en  el  aire,  era  la  causa 
que  hada  moverse  y  removerse  aquella  parte  de  la  poblacion.  Era 
el  vapor  de  la  mala  europea  que  estaba  a la  vista  de  Valparaiso  y 
que  anunciaban  las  senales  de  la  Bolsa:  el  vapor,  que  despues  de 
abandonar  las  costas  de  Europa  y  hacer  una  buena  travesia  de 
alta  mar,  habia  surcado  por  la  costa  oriental  de  la  America  del 
Norte  hasta  la  angostura  de  Panamfi :  el  vapor,  que  recomenzan- 
do  8u  camino  de  aguas  no  lejos  de  las  riberas  occidentales  de  la 
America  del  Sur,  traia  las  noticias  mas  frescos  e  importantes  de 
umbos  mares  y  mandos  hasta  nuestras  lejanas  playas. 

En  los  momentos  de  Uegada  de  vapor  de  Europa,  palpitan  en 
Valparaiso  la  mitad  de  los  corazones :  quien  espera  nuevos  aeon - 
tecimientos  politicos:  alguien  aguarda  ansiosamente  noticias  de 
una  cara  familia:  uno  cifra  todas  sus  esperanzas  en  avisos  de  es - 
peculaciones  comerciales  que  deben  acrecentar  su  fortuna :  otro 
calcala  algun  interes  personal  mas  o  menos  grande,  mas  o  menos 
importante,  segun  las  aspiraciones  y  moviles  de  la  persona  que 
desea  y  que  espera. 

Estaba  a  la  vista  el  vapor,  esa  doble  palanca,  esa  poderosa  t6- 
mora  de  nuestros  apartados  paises  que  derrama  la  lei  de  la  union 
universal  por  nuestras  costas,  y  que  muestra  mejor  voluntad  sopla 
hasta  el  interior  de  nuestra  America        Estaba  a la  vista  el va- 


106 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


por,  que  en  unos  cuartos  de  hora  mas,  ya  entraba  en  la  bahia  con 
tanta  destreza  y  facilidad  como  el ave  marina  ejercita  bus  dificiles 
y  precisos  ftiegos  entre  otras  mil. 

Yo  hacia  tambien  parte  de  aquella  parte  del  pueblo  movible  *v 
noticioso  ;  y  como  todos,  tambien  iba,  venia,  daba  viieltas,  espe- 

raba   qu さ esperaba?  Pero,  esto  no  es  raro,  ni  materia  que 

asombre  a  alguien  que  en  el  mundo  viva;  porque        ^qinen  en 

la  vida  no  ha  pasado  tres  cuartas  partes  de  la  suya,  sino  toda, 

esperando?        En  esos  momentos  yo  aguardaba  algo  contenido 

en  una  carta:  esperaba  una  gran  noticia  de  no  mui lejos  ;  no  del 

Asia,  no  de  Europa,        era  solamente  una  noticia  de  minas  de 

Copiapo        y  esto  era lo  que  me  hacia  esperar  y  desesperar 

tambien!  

Ay....  las  niinas!....  Nuestras  minas,  nuestras  mujeres  y iiues- 
tro  gobierno,  van  apostando  carrera  al gana-pierde.  Q)  ^  Y  que 

hacerles?        Id  a  reconvenir  a  una  mujer,  a  hacer  cargos  al  go- 

bierno  o  a  quemar  una  bodega  de  polvora  dentro  de  las  minas,  y 
saldreis  mui  venturosos  sacando  vuestras  frentes  tan  solo  con  al- 
gunas  senales,  vuestros  pies  con  cardenales  mas  o  menos,  y  vues- 
tras canchas  de  mineral  con  algunos  cientos  de  cajones  de  cuarzo, 
arcilla  o  pirita  de  hierro.  Pero  lo  que  ea  el  ano  51 , era  mui  dife- 
rente  ;  y  esto  solo  respecto  de  minas.  Por  cada  vapor  esperaba 
Valparaiso  de  las  minas  de  Copiapo  fabulosas  noticias,  grandes 
remesas  en  marcos  de  plata-pina  que  correspondiesen  a las  espe- 
ranzas  juradas  por los  negociantes  en  barrets,  asegaradas  por los 
mas  acreditados  diarios  y  aceptadas  tranquilamente  por  las  prin- 
cipales  poblaciones  de  nuestro  pais  minero  

Al  fin,  despues  de  dos  horas  de  andanzas  y  de  habernos  coinu- 
nicado  los  ilusos  unos  con  otros  las  buenas  noticias  que  cada  uno 
esper&bamos  de  los  minerales  del  Norte,  la  puerta  del  correo  se 
abrio,  J  un  par  de  cientos  de  hombres  de  todas  naciones  y  tipos 
se  lanzaron  a  pedir  sua  correspondencias .  Solo  la  tercera  parte 
de  estos  faeron  los  afortunados  en  entrar,  quienes  al  mWr,  tenian 
que  dar  torvas  miradas  y  recios  coaazos  a las  otras  dos  terccras 
partes  que  esperaban  con  resignacion  cristiana  sii  turno. 

Intrauquilo  por  las  pisadas  que  huellan  y los  cigarros  que  atu- 
fan,  toc6me  al  cabo  el  lugar  tan  deseado.  Hago  oir  mi  voz,  pido 


(1) Estas  pajinas  hau  sido  escrita.s  antes  de  recibirse  de  sii adniinistracioii  el 
actual  presidents. 


UN  VIAJE  DE  COPIAPO  AL  MINERAL  DE  CHAfJARCILLO. 107 


cartas  de  mi  nombre,  y        [oh  gusto  miol  cuando  uu  empleado 

de  frente  corta  y  sudorosa,  no  ya  por  el  trabajo  material  sino  por 
el  de  leer  direcciones^  me  pasa  dos  cartas,  mientras  que  yo  espe- 
raba  solo  una.  Di tambien  algunos  codazos,  otms  tantas  voces, 
y  no  en  menos  do  un  cuarto  de  hora  pude  venne  aftiera  respirando 
aire  de  calle. 

A  trance  largo  y  cabeza  baja  me  encamine  al ca£§  de  MaiUard, 
y  replantigado  alli  en  un  blando  so &,  y  con  media  docena  de  mo - 
Z08  de  servicio  por  delante,  saque  mis  cartas  para  leerlas  &yidar- 
mente.  Pero  no  fue  poca  mi  sorpresa  al ver  que  una  de  ellas  era 
nada  menos  que  un  gran  cartapacio  que  bien  podria  haber  conte- 
nido  las  noticias  de  todas  las  minas  del  mundo:  un  aspirante  a 
jeneral,  intendente  o  minifitro,  no  habria  dejado  de  enjugarse  al- 
gnnas  gotas  de  flaco  sudor  al  romper  aquel  robusto  sello.  Princi- 
ple, piles,  por  leer  la  otra  carta,  que  era  sencilla  de  porte  y  mas 
sencilla  aun  de  contenido.  Decia  as" 

"Senor  Don  etc. 

"Tengo  el  gusto  de  adjuntarle  la  cuenta  de  gastos  de  la  parte 
" que  Vd.  representa  en  la  mina  Amigos,  de  cabeza  de  vaca,  per- 
" teneciente  al  ultimo  trimestre  de  trabajo,  por  cuyo  importe  se 
" servira  Vd.  jirar  en  mi  favor  a  esta  plaza.  Tengo  la  soUisfaccion 
" de  anunciar  a  Vd.  que  en  dicha  mina  no  hai  nada  nuevo ;  signe 
" en  complete  broceo. , , 

"Vuelvo  a  tener  el  gusto  de  etc." 

Ay  !  suspire  yo  ;  y  no  sin  despedir  a los  mozos  que  atisbaban 
mi  triste  semblante  y  de  pedir  una  doble  dosis  de  soda  refrescante, 
dobl さ y  guarde  en lo  ultimo  de  mi  cartera  esa  terrible  pieza  de 
concision  j laoonismo,  que  fue  a  hacer  amigable  compania  con 
una  docena  mas  del  mismo  corte  y  estilo.  i  Vaya  !  esclame :  esto 

86  llama  ir  por  lana,  y        Despues  de  murmurar  todavia  algo 

Bobre  las  ingratas  minas  y los  almibarados  mineros,  abri  el  sello 
de  la  otra  carta,  con  algun  temor  de  encontrar  en  ella  mayores 
cuentas  por  pagar  y  causar  no  menores  gustos  y  satisfacciones  a 
8U8  plumarios  remitentes.  Pero  subio  a  todo  punto  mi  asombro, 
y  casi  me  eche  a  reir,  al  leer  la  primera  pajina  de  los  pliegos  que 
el  sobre  carta  encerraba.  El  contenido  de  esta  era  como  sigue : 

"Querido  amigo :  Sigo  con は ndote  mis  aventuras  por  estos 
mnndos,  y  el  tema  de  esta  carta  es  solamente  referirte  con  senci- 


108 


RBVI8TA  DE  SUD- AMERICA 


1162  y  vetdad  las  cosas  que  me  han  ocurrido  en 爆 vicye  de  Copia- 
p6  (d  mineral  de  ChaS>arcUlo, 

En  una  de  eetaa,  tardea  pasadas  salia  yo  a  viaje  bajo los  aus- 
picios  mas  tristes  que  toda  clase  de  circunstancias  pueden  reunir 
para  hacer  que  el  viajero  suspire,  jesticule,  se  queje,  y  que  no 
contento  con  estos  modos  de  consolarse,  se  apodere,  en  fin,  de  una 
pluma  J  un  tintero  para  hacer  saber  a  otro  amigo  lejano  las  im- 
presiones  de  su  viaje. 

Algunos  afios  de  residencia  en  Ciopiapo,  trabajando  y  mayor - 
domeando  miaas,  habianme  Uevado  a  ese  terreno  aspero  y  dificil 
en  que  suele  uno  enoontrarse  por  ac&  cuando  hemos  ya  perdiao 
hasta  el  ultimo  recurso  que  pudiera  detener  nuestro  manoseado 
ccNrazoQ  de  viajar  por  el  amargo  camino  de  la  desesperanza.  Mil 
ocarrencias  que  no  vienen  a  pelo  me  habian  decidido  a  hacer  este 
viaje,  no  ya  como  hombre  que  espera  grandes  resultados  de  los 
hombres  a  auienes  va  a  encontrar,  sino  como  uno  maltratado  de 
】a  suerte  que  quiere  fuera  del  trato  del  mundo  hallar,  des- 
pues  de  tanto  tiempo  de  vanas  ajitaciones,  algunos  dias  de  tran- 
qnilidad  jr  de  justicia  entre  las  rocas  de lo6  cerros,  ya  que  entre 
8U8  semejantes  ha  vivido  siempre  desasosegado. 

Mi  fortana  paaada,  poca  o  mucha,  estaba  ya  reducida  a  unos 
poooB  fuertes,  con  parte  de  los  caales  compre  mi  boleta  en  el  tren 
de  carros  que  salia  a  las  tres  de  la  tarde. 

Sentado  a  esa  hora  en  mi  asiento  de  viaje  y  saliendo  de  Copiapo 
a  poca  marcha  como  es  costumbre,  tuve  bastante  tiempo  para 
considerar  mi  verdadera  posicion,  que  no  pasaba  de  ser  fabulosa. 
El  sonido  tembloroso  del  tren,  el  andar  al reves  de  las  calles  que 
parecian  darse  prisa  en  echarme  fuera  de  su  seno,  y la  alegria 
de  los  demas  viajeros  a  quienes  creia  yo  que  sonreia  la  caprichosa 
suerte,  hizo  todo  esto  tal  impresion  en  mi  corazon,  que  do  ten  go 
inconveniente  en  confesar  que  en  esos  momentos  aparente  ser  el 
humo  de  la  maquina,  que  entraba  por  mi  ventana  vecina, lo  que 
humedecio  mis  ojos  con  despechada  tristeza.  Mientras  mi  escaso 
personal  era  conducido  sobre  veloces  ruedas,  mi  pobre  alma  alada 
con  mil  desordenados  pensamientos,  traiame  a la  memoria  los  prin- 
cipales  sucesos  de  mi  vida  que  en  aquel  iustante  miraba  clara- 
mente  como  escritos  con  las  amargas  notas  de  recuerdos  vivos  y 
felices. 

A  ambos  lados  de  la  ruta  aparecian  en  los  huecos  de  ventAiin* 


UN  VIAJE  DE  COPIAPO  AL  MINERAL  DE  CHASARCILLO. 109 


y  puertas  variados  rostros  de  todas  edadeB  y  de  ambos  sexos,  cu- 
yas  miradas  todas  yo  hubiera  jurado  que  Be  dirijian  a  mi  coneide- 
randome  como  a  una  fiera  domesticada  o  como  a  un  criminal  a 
quien  se  conduce  al  pat!bulo :  ademas,  mi  asiento  estaba  aislado, 
lo  que  daba  a la  escena  interior  el  aspecto  de  estar  todoB  contra 
mi  y  yo  contra  todos :  \  tanto  se  presentaba  a  mi  razon  afiebrftda 
distinto  mi  destine  al  de los  demas!  Mi  oorazon  laitia  oprimido;  y 
como  para  distraerme,  tendia  la  vista  al  campo  que  ibft  a  trope- 
zar  con  dridas  sierras  de  colores  pardos  y  tristes,  y  cuyas  formas 
identicas  j  monotonamente  prolongadas  me  haoiao  volvenne  de 
nuevo  en  mi  mismo  para  con  mas  fuerza  ooo^miar  a  medir  mi 
desalinada  situacion. 

Entretanto  la  m&quina  tiraba,  los  carros  la  seguian,  y  yo  aden- 
tro  de  uno  de  ellos  me  veia  forzado  tambien  a  seguir  el  movimien- 
to  r&pido  de  aquel  animal  de  terrible  voz,  con  cabeza,  cuerpo  y 
cola.  Mi  imajinacion  se  desvanecia  con  mil  ideas  desagradables, 
y  de  corazon  deseaba  terminar  ya  tan  largo  viaje  apesar  que  re- 
cien  saliamos  del  pueblo  de  indios,  Al  fin,  el  pito  dio la  fieual  de 
descanso,  el  rodado  paro  en  disminuendo,  es  decir,  pooo  a  pooo, 
del  mismo  modo  que  los  jesuitas  van  entraudo  eatre  nosotros  en 
crescendo,  es  decir,  mucho  a  mucho,  si  asf  puede  entendSrseme. 
El  torbellino  de  los  pasajeros  que  bajaban  en  Tierra^amarilla,  me 
hizo  el  favor  de  hacerme  descender  an  abreviatura  y  pisar  suelo 
firme.  El  aire  de  afuera  me  parecio  mas  paro  que  el  de  adentro, 
aunque  con  mas  de  veinte  per  ciento  de  humo  de  carbon  de  Coro- 
nel de  mui  buena  clase,  para  consuelo  siquiera  de  los  que  viajan 
en  el  tren  y  que  se  quejan  de  los  pasajes  caroe. 

Eche  en  derredor  una  mirada  como  el  hombre  que  nada  tiene, 
y  hubierame  considerado  todavia  mui  dichoeo  en  haber  tenido  al- 
gnna  parte  en  la  industria  de  aquel  pueblo,  siendo  unicamente, 
fiiera  del  mineral  en  transito,  xm  sinnumero  de  bodegones  om  as- 
piraciones  a  tiendas  ;  y  casi  Uevado  de  este  penBamiento  me  diriji 
a  una  de  estas  casas  de  especulacion  cuya  duena  detras  del  mesoii 
esperaba  el  momento  de  e^cular,  \  Ai  de  mi!....  engolfado  yo 
en  la  agradable  distraccion  de  ser  socio  de  aquella  venta,  habia 
Uegado  hasta  cambiar  con  la  duena  de  casa  un  amable  buenas 
fardes,  frase  que  en  todas  partes  de  la  provincia  de  Atacama  sig- 
nifica  traducida  a  buen  idioma  del  sur  de  Chile:  ^que  se  le  ofrece 
" Vd.  f  Esta  provocacion  a  mi  bolsillo  me  hizo  volver  en  mi, 
aunque  ya  no  era  posible  volver  atras :  tire  encima  del  meson  un 


110 


REVISTA  DE  SUD — AMERICA. 


fuerte,  que  a  despecho  mio  quedo  bailando  y  cantando  como  oon- 
tento  tambien  de  abandonarme,  y  dije  a  la  mesonera: 

― Seriora,  un  real  de  cigarros. 

一 ^Un  real  de  anisado  pide  Vd.  senor? 

― Pido  cigarros,  senora. 

― ^Cuanto,  seiior  ? 

― Dije  ya  a  Vd.  que  un  real. 

一 ^Puros  o  de  papel? 

一 De  papel,  pero  pronto. 

― ^HabanoB  o  corrientinos? 

― De  cualquiera  clase  ;  pero  no  se  tarde  Vd.  porque  el  tren  ha- 
ce  ya  la  senal  de  la  partida. 
一 ^jSuaves  o  ftiertes? 

一 He  dicho  a  Vd.  ya  que  despache  pronto  porque los  car- 

ro8  ya  se  mueven. 
一 No lo  crea  Vd.  senor:  todavia le  sobra  tiempo. 
一 El  tiempo  no  sobra  jamas  ;  espero  solo  el  vuelto. 
一 ^No  tiene  Vd.  sencillo? 
― Ojala,  que  asi estaria  ya  libre. 
一 Pues  yo  tampoco  tengo. 
― Sinembargo,  Vd.  debe  darme  el  vuelto. 
一 L16velo  \a,  en  alguna  cosa,  pues  seBor. 

― En  paciencia  lo  llevaria  porque  la  mia  va  a  concluirse. 

一 A la  vuelta  pase  Vd.  por  el. 

一 No  tengo  intencion  de  volver  a  pasar  jamas  por  aqui.  Vea 
Vd.  como  la  m&quina  ya  avisa,  ya  anda:  pronto,  desp&cheme  Vd. 

~ V&lgame  Dios,  seiior,  que  haremos  ! 

― Devolvere  a  Vd.  sus  cigarros :  deme  Vd.  el  fuerte  ; 

一 jDeme  Vd.  el  fuerte  !        pues  que  gracia  !        falta  ya  al 

atado  el  que  Vd.  est&  fumando. 

一 Pronto,  senora,  pronto  ;  el  vuelto  o  el  peso. 

En  este  momento  aquella  consumada  comerciante,  en  lugar  de 
deshacer  la  compra,  principle  a  gritar  a  uno  o  a  ninguno  que  en- 
traba  en  el  tren : 

― Adios  pues  fio  Juan  Jos€;  no  se  le  olvide  mi  encargo. 

一 Denunciare  esta  casa  como  casa  de  especulacion, 

一 No  Juan  Jose:  memoriae  a  mi  comadre:  digale  que  no  se  le 
olvide  el  pavo  y los  dos  almndes  de  aji. 

― Vieja,  fea,  bribona  ;  maldita  sea  Vd.  si  no  me  vuelve  mi  mo 
neda. 


UN  VIAJE  DE  COPIAPO  Ah  MINERAL  DE  CHANARCILLO.  Ill 

一 Y  a  na  Juanita  que  no  se  le  olviden  los  minaquitos  ;  y  que 
me  mande  decir  si  siempre  le  hago  el  colchon. 

Aquello  me  parecio  ya  una  pesada  burla  ademas  del  robo  

que  hacerle ?        Merced  a  mis  piernas  logre  alcanzar  el  tren 

que  marchaba  ya  con  tauta  velocidad  que  hiibo  momento  en  que 
conte  perdido  el  resto  de  mi  pasaje  pagado. 

Volvi a  colocarme  en  mi  asiento  y  a  comenzar  mis  amargas 
meditaciones,  no  sin  murmnrar  de  vez  en  cuando  alguna  frase  de 
despecho  contra  los  mesones  de  Tierra-Amarilla,  mientxas  que 
como  por  un  instinto  de  conservacion  Uevaba  apretado  en  el  fondo 
del  bolsillo  del  pantalon  el  resto  de  mi  azogado  capital ; hasta 
que  poco  a  poco  Uegue  a  olvidarme  del  lance  de  mi  malhadada 
compra,  y  mis  ideas  enfermas  y  abatidas  salieron  del  recinto  de 
aquella  aldea  de  mala  memoria. 

En  la  mas  confiiBa  mezcolanza  traia  a  recuerdo  mi  no  mui lar- 
go pasado.  Las  capitales  Santiago  y  Valparaiso,  las  veia  conftin- 
didas:  la  una  bauada  por  las  olas  del  Pacifioo,  la  otra  coronada 
con  los  majestuoBOs  Andes  y  echada  sobre  la  verdura  de  la  mas 
vasta  vejetacion.  La  alameda,  el  arsenal,  la  muralla,  ei jardin 
Abadie,  las  casas  de  tertulia,  la  filarmdnica,  los  tecttros,  y  todos 
los  lugares  de  rendez-vous,  en  fin,  los  contemplaba  vivamente  pa- 
sando  por  delante  de  mi y  animados  por  el  confuso  bullicio  de  los 
grandes  pueblos.  Y  acaso  por  an  efecto  desordenado  del  alma, o por 
distraccion  profunda  del  pensamiento,  cuando  solo  la  imajinacion 
toma  parte  en  colorear  atrevidameiite  la  verdad  de  ciertos  recuer- 
dos  pasados^  veia  tambien  compendiada  esa  numerosa  sociedad 

oomo  He  mira  una  gran  ciudad  en  una  vista  de  daguerreotipo  

AUi  an  grupo  de  artesanos  dejandose  del  corto  jomai  que  pagan 
los  gaDanciosos  estranjeros :  aca  una  reunion  de  patrones  estranje* 
ro8  dando  al diablo  con  los  viciosos  artesanos  del  pais,  que  dispen- 
dian  su  honroso  jornal  en  licor  y  zamacueca,  atribuyendo  despues 
el  hambre  a  sub  patrones :  por  aqui  un  gran  salon  de  baile,  ador- 
nado  de  riqmsimos  muebles  y  hermosfsimas  mujeres,  no  Mtando 
algun  mala-lengua  o  escritor  de  costumbres,  que  es lo  mismo,  vo- 
ciferando  a  grito  de  pluma  que  todo  aquello  ha  Uegado  a  ser  en 
el  dia  mercaderia  de  bajo  o  subido  precio :  mas  all も un  dvJo  de 
opmionifltas  y  politicos  atacandose  ftiribundamente  unos  a  otros, 
y  resaltando  de  tanto  esfuerzo  y  de  tanta  estenl  disputacion,  que 
nosotros  sacamos  por  resultado :  que  el  pais  es  un  loco  de  atar  ; 
que  nuestra  moral  es  poesia  ;  que  es  Utopia  el  bien  estar  comun  ; 


112 


REVISTA  DE  SUD-AMBRICA 


que  el  partido  gobieraista  es  de  circulo,  logrero  y  retrdgado  ;  que 
el  de  oposicion  es  loco,  desesperado  y  visionario;  y  por  Ultimo, 
qu も todos lo8  partidos  son  partidos,  es  dgcir;  que  son  quebradoB, 
que  ningano  solo  formar&  jamas  el  entero  que  se  busca.  Mas  ac& 
un  espacioso  jardin  o  una  gran  plaza  o  una  prolongada  alameda 
con  8US  magnificas  (dlees  llenas  de  elegantes  parejas  calzadas  con 
doB  pantos  menos  de lo  que  calzan,  y  deslizando  el  andar  oomo 

en  el  minue  y la  gavota  se  estilaban  antes  los  pasos;        ellos  lu- 

joBoe,  ellas  lujosfsimas,  tornando  por  supuesto  el  rostro  al pasar 
junto  a  algun  sastre,  joyero,  dueno  de  tienda  o  modista,  por  no 
oir  a  alguno  o  a  todos  murmurar  a  espumarajo  en  boca  de  que 
hemos  llegado  a  una  epoca  en  aue  quieren  los  pabres  aparecer 
como  ricos,  y los  rioos  Uegar  luego  a  eer  pobres.  Ni  faltondo  tam- 
poco  algun  borrado  cuadro  de  familias  arruinadas  y  algun  otro 
vivisimo  de  ajiotistas  arruinadores.  O los  disciplinarioB  de  algun 
silencioso  oonvento  elerando  a los  cielos  bus  piadosos  raegoB  por 
la  mala  ohaveta  de  los  demas,  y log  demas  revolviendo  sn  chave- 
ta  para  descuDrir  el  ultimo  modo  de  hacerse  acreedores  a los  rue- 
g08  de  los  disciplinarios  de  los  oonventoB.  0  algun  circulo  de  pe- 
riodistas  y  literates,  con  el  dedo  en  la  paiida  frente  y  tr^mala  la 
pluma  sobre  el  papel,  diciendo,  gritando,  dando  campanaBOs,  so- 
neteando  y  desdoblando  y  dando  vuelta  al  reves  los  pliegues  del 
corazon  humano,  mientras  los  humanos,  en  estos  tiempos,  lleraa 
el  corazon  en  el  fondo  de  sns  bolsillos^  empunado  ooa la  mano  del 
interes,  y  dispuestos  a  arrojarlo,  ea  caso  neoesario,  al  rostro  ad* 
mirado  de  los  literatos  y  periodistas. 

Y  hojeando  de  este  modo  esos  variados  pueblos  y  esos  con- 

fortables  salones  de  repente,  la  mas  grata  memoria,  el  mas 

dulce  y  sentido  recaerdo  de  unas  pocas  horas  de  ventma  perdida 
ya  en  mi  hnmilde  historia  pasada,  se  aparto  de  ese  muado  es- 
traordinario  para  visitar  el  fondo  de  mi  corason  entristecido,  tra- 

y^ndome  una  remota  esperanza  de  poder  aun        pero  caya  apar 

rente  verdad  desaparecio  despavorida  y  oomo  majia  de  teatro  al 
oir  pronunciar  mi  nombre  en  una  conversacion  que  tenian  dekm- 
te  de  mi  dos  viajeros.  fieoonod  en  ellos  a  dos  amigos  de  OopiapS, 
en.  qaienes  no  me  habia  njado  yo  hasta  entonces  distraido  oon 
mifi  ingratas  ilasiones:  ignoraba  lo  que  antes  habrian  hablado, 
pero  a  juzgar  por  lo  que  en  seguida  escuche,  no  dejaria  tambien 
de  tener  el  color  de  sangre :  h.6  aqui  el  final  de  su  di&logo : 

— Yo  no  lo  creo. 


UN  VIAJE  DE  COPIAPO  AL  MINERAL  DE  CHANARCILLO. 】 13 


一 Pero  horabre,  si  es  positivo. 

一 No  puede  ser,  se  habla  tanto  

― Ayer  debe  de  haber  pasado  a  ocupar  su  puesto. 
一 Si  es  asi,  es  un  despropdsito. 

一 Es  un  disparate  mandar  de  admmistrador  a  un  joven  comb 
ese  que  

一 Que  no  sabe  otra  cosa  mas  que  estar  callado. 
― Para  las  minas  se  necesita  un  hombre,  y  que  sepa,  pues,  que 
sepa. 

一 Y  sobre  todo,  que  sea  vivo. 

― Eso  de  vivo. . . .  yo  creo  que  no  dejara  de  serlo  ya lleva 

alganos  aSos  de  Copiapo. 
一 EntoQces  no  dejar4  de  hacer  carrera. 
一 Es  el  mejor  negocio  del  dia. 
— ^Cual?.... 

一 La  administracion  de  alguna  mina  de  Chafiarcillo  

一 Pero  que  este  en  benencio  

― Ah,  por  supuesto        y  al misrao  tiempo....  |que  magnifica 

vida! 

Se  levanta  uno  a las  diez,  almuerza  como  dueiio  de  hotel,  mon- 
ta  a  caballo  sostenido  por  la  hacienda,  se  va  a  visitar  las  minas 
vecinas^  se  hace  las  once,  se  juega  a los  naipes  o  al  dado,  con  on- . 
zas  o  al  credito,  se  vuelve  para  comer,  se  vuelve  a  salir,  se  va  a 

Jnan  Gfodoi,  se  bebe,  se        en  fin,  al  tiempo  de  tomar  el te  se 

pregunta  con  ceBo  y  prosa  a los  mayordomos  de  cancha  y  de  la- 
bores  ^  "hai  aiguna  novedad"?  En  seguida  se  da  algunos  paseos 
en  jarra  por  los  cotredores,  se  vuelve  a la  placilla,  se  repiten 
aquellos  inocentes  placeres,  y  regresando  a la  mina  a las  do8  o 
tres  de  la  manana,  se le  busoa  a  tientas,  si la  noche  por  la  neblina, 
ひ la  imajmacion  por  el  alcohol,  estdn  a  oscuras. 

一 Es  de  hacer  una  fortuna  en  poco  tiempo. 

一 Segun lo  que  la  mina  de. 

— Pues  el  joven  ese  har&  su  suerte  pronto,  porque  aseguran 
que  la  mina  esti  mui  rica. 
-^Pero  el  se  ensayari  en  pdc6. 
― Yo  no  fuera  tan  politico. 

一 Ni  yo;  pero さ 1  como  es  la  primera  vez        jy  esas  brevas 

se  consiguen  tan  de  tarde  en  tarde  !  

一 Por  un  destino  asi  pagaria  yo  doce  onzas  mensuales,  aunque 
no  ganara  mas  que  seis  de  sneldo. 

8 


114 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


― Yo  pagaria  veinte. 
一 Yo  treinta. 

― Yo  daria  cinci 腿 ta,  y  estoi  seguro  que  no  perderia  en  el  ne- 
gocio. 

一 Pues  me  ha  gustado  !  por lo  que  hace  a  no  perder  en  el 

negocio  yo  pagaria  doscientas  mensualmente,  y  

En  este  desgraciaao  instante  mis  nervios  se  crispaban,  y  mi  co- 
razon  estaba  anonadado  bajo  ese  doble  sentimiento  de  indigna- 
cion  y  de  lastima  que  esperimentamos  delante  del  criminal  a 
quien  va  a  castigar  la  justicia  humana.  Eran  dos  de  esos  hombres 
que,  nacidos  en  un  muladar,  no  han  procurado  jam&s  levantarse 
un  palmo  del  lodo  en  que  se  arrastran,  y  cuyas  lenguas  veneno- 

sas  en  todas  partes  dejan  amargas  luuestras  de  si        Y  por  una 

especie  de  barbara  curiosidad  segui  escuchando  a  mis  dos  amigoa, 
quienes  continuaban  su  conversacion  de  este  modo: 

一 Pero,  el  joven  ese  no  durar&  mucho  en  su  destino. 

一 ^  Por  que  ?  

一 Pues  es  claro  ;  porque  hai  otros  individuos  que  no  aejar&n 
palillo  por  remover  para  sostenerse. 
一 Si,  pero  ya  estaran  ricos. 
一 Si,  pero  no  estaran  llenos. 
― Yo  me  resistiria  hasta  lo  ultimo. 
一 Yo  mas  que  Sebastopol. 

Afii  iban  divirtiendose  lo8  discretes  viajeros,  cuando  un  movi- 
miento  mio  involuntario,  hizo  volver  la  cara  a  uno  de  ellos  j  en- 
contrarse  conmigo:  yo  hacia  que  leia  un  di&rio,  apesar  que  todo 
yo  estaba  al  reventar  de  pena  viendome  tratado  tal entre  semejan- 
te  jente. 

一 Oh,  amigazo  !        ^como  v&?  dijome  este. 

— Holal.i..  que  a  tiempo ! . . . .  ^como'  estamos?  aiiadio  el  oiro. 
一 Caballeros  !.. . .  conteste :  no les  habia  visto:  estaba  distraido. 
一 Precisamente  nos  ocupabamos  de  Vd. - 

― Es  una  fortuna  para  mi!  

一 Le  felicito  a  Vd.  por  su  viaje. 

一 De  veras  que  la  buena  suerte  lo  conduce  a  Vd.  y  no  el  tren. 
一 No  se  que  quieren  decir  Vdes.  con  eso,  dijeles. 

一 Es  un  empleo  magnifico !  

一 Soberbio  ! !  

一 Aseguro  a  Vdes.  que  no  entiendo. 

― Va  Vd.  de  admmistrador  a la  mina  C  y  


UN  VIAJB  DE  COPIAPO  AL  MINERAL  DE  CHANARCILLO.  115 

一 Y  tambien  de  apoderado  de  Don  

— ^Yo  de  apoderado?  ^Yo  de  admmistrador?         Vdes.  se 

chancean, les  observe  amargamente. 

Y  entonces  cada  uno  de  ellos  por  cada  vino  de  mis  oidos  tuvo 
la  bondad  de  decirme: 

一 Le  encargo  un  destinito  de  mayordomo  para  un  joven  mui 
hoarado  ;  no  importa  el  sueiao. 
一 Le  recomiendo  a  un  sobrinito  mio  que  es  un  crisol  de  honradez. 

Y  no  puedo  calcular  a  donde  habria  alcanzado  la  buena  fe  y la 
gran  voluntad  para  aervirme  de  aquellos  amigos  mio's,  o  el  parti- 
do  que  yo  hubiera  tornado  para  deshacerme  de  ellos,  si  el  tren  no 
hubiera  parado^  y  ai  el  estrepito  de los  que  entran  y  salen  no  me 
habiese  separado  de  aquella  dstestable  socieaaa. 

i  Yo  con  un  empleo  magnifico ! ....  pensaba :  yo  de  adrainistra- 
dor  de  minas!....  cuando  mi  cargosa  suerte  me  ha  quitado  hasta 
el  derecho  de  administrarme  a  mi  mismo,  y  cuando  todo  yo  estoi 
aispuesto  a  volverme  piedra  con  tal que  hubiera  alguno  que  la 
arrojara  sobre  alganos  dueiios  de  destines  que  yo  conozco :  esto  es 
nna injuria  mas  que  mi  porfiado  destino  coloca  en  el  sendero  por 
que  marcho. 

Durante  estas  y  otras  reflexiones,  habiamos  ya  descendido  del 
carro  ;  y,  sacudiendo  estaba  todavia  el  polvo  de  mi  paletot  cuando 
01 ana  cavernosa  voz  que  me  dijo : 

一 "/  Una  bendita  Umosna  por  amor  de  Dios! , ' 

Efita  frase  de  lugubre  sonido  pronunciada  junto  a  mi  como  el 
frio  de  una  bayoneta  aplicada  a la  espalda  de  un  soldado,  me  hizo 
volver  cara  y  encontrarme  con  la  de  un  mendigo  de  tristisimo 
continente  y  de  blancas  y largas  barbas.  La  Ciltima  palabra  de 
SQ  demanda  me  nizo  maquinalmente  alzar  la  vista  a1 cielo  como 
para  buscar  en  el  algun  signo  ae la  Frovidencia,  que  me  asegu- 

rase  que  aquello  no  era  una  mofa  de  mi  suerte  enemiga  

El  cieio  estaba  serene  y  tranquilo  ••  el  cielo  para  hablar  a la  tierra 

no  tiene  necesidad  de  hablar  ;  desciende  a la  conciencia  de  los 

bombres  y  manda.  Mui asi debio  de  sucederme,  porque  en  ese 
instante  mi  mano,  que  comprimia  mi  escaso  capital  para  librarlo 
del  peligro,  se  a  brio  involuntariamente,  y  como  enredada  entre 

los  dedos  saco  fuera  del  bolsillo  una  raoneda  pero,  ;oh  desgra- 

cia  mia!  era  nada  menos  que  un  fuerte :  un  solo  real  sencillo 

no  habia  entre  toda  mi  fortuna  monetaria,  y  el  compromiso  ya 
estaba  contraido  delante  de  algunos  de  esos  frios  y  desalmados 


116 


REVISTA  DE  SUB-AMERICA. 


mirones  que  jamas  socorren  al  desvalido,  delante  del  pordiosero 

y  delante  del  cielo  mismo!         Mi  rostro  estaba  arrugado  y  me- 

lancolico,  el  del  mendigo  risueno  y  venturoso :  alargue  por  fin  la 
dadiva  fetal  con  xnano  indecisa  y  temblorosa,  y  el  miserable  por- 
diosero la  recibio  con  la  suya  sereiia  y  sin  vacilar,  y  al dar  vuelta 
la  espalda  oi todavia  aquella  vibrante  y  sensible  voz,  clara  y  pau- 
sadamente,  como  acentuando  las  palabras^  que  dijo  :  " ;  Dios  selo 
paguef  ,, 

Si,  murmur さ yo,  jDios  me lo  pague!  y  no  se  cuantas  veces 

repetina  esta  frase  de  esperanza,  saliendome  del  corazon  el  deseo 

como  de  que  efectivamente  Dios  me  lo  pagara  !  y  una  voz  de 

interne  consuelo  parecia  asegurarme  que  alguna  vez  seria  paga- 

do         ;  como  81 108  mendigos  dispusieran  en  iibranzas  contra  el 

cielo  de los  bienes  materiales  de  la  tierra  !  

El  tren  partia  ;  subi  de  nuevo,  j  por  tercera  voz  ocup€  mi  asien- 

to  de  viaje.  Pero         ;cosa  estrana!  aquella  simple  remnne- 

racioQ  del  mendigo  vibraba  aun  en  mis  oidos  con  las  mas  gratas 
notas  de  esa  simp&tica  musica  que  sentimos  en  la  conciencia  des- 
pues  que  hemos  practicado  un  miserable  benencio.  Un  Mlssmo 
de  satisfaccion  celestial  resbaio  por  mi  alma  poco  antes  ajitada 
con  la  escena  de  los  indiscretos  viajeros  y las  ocurrencias  de  la 
venta. 

Hubierame  de  nuevo  entregado  a  mis  eternas  reflexiones  sobre 
mi  desalinada  situacion,  si  los  actores  del  dialogo  pasado  no  hu- 
bieran  como  antes  ocupado  asientos  vecinos  al  inio,  y  si  aquellas 
lenguas,  mas  bien  que  emponzonando  mi  pobre  yo,  se  hubieran 
ocupado  de  algunos  de  nuestros  intendentes  y  gobernadores^  por 
ejemplo,  a  quienes  los  pueoios  suelen  conocer  mas  por  lo  qae  se 
dice  de  ellos  que  por  lo  que  ellos  hacen  para  que  se  diga  j  haoerse 
conocer.  Ademas,  no  mm  lejos  de  mi 86  ostentaban  las  gracias  de 
una  hermosisima  mujer  cuyo  nombre,  condicion  y  dueno  ignoro 
hasta  ahora,  porque  esto  ha  llegado  a  ser  un  enigma  latino  parar 
el  que  no  haya  vivido  en  ciertoe  pueblos  de  mi  pais,  a  donde  no  se 
puede  ir  a  preguntar  de  pronto  a  pronto  quien  es  el  manao  o  de 
qmen  es  viuda  una  matrona,  teniendo  que  preguntarlo  primero 
en  la  vecindad. 

Bonifacio^  Diaz  Gana. 

{Qmduird.) 


^m<^ 一 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


A  YfRJEN  DEL  SOL 

LEYBNDA  INDIANA. 

PRIIflERA  PARTE. 


(Contlnuaclon.— V^Hse  la  pftjina  40,  T.  Jl.) 


VI. 

TO  A  Y  BU  PADRE. 

De  Pacoyo  y  de  Human  entre  las  casaa. 
Aunque  de  ambas  distante  largo  trecho. 
Una  choza  se  via  de  amarillo 
Sigse  (51)  cubierta  y  de  espinosos  pencox.  (62) 
Gonfandida  se  hallaba  en  iiu  boscaje 
De  arrayanes  y  alisos  corpulentos, 
Cuyas  ramas  tejiaas  por  natura  • 
Encubrian  en  parte  el  bajo  techo. 
Si  no  el  humo  se  viera  que  cernido 
Por  8U8  rendijas  mil  se  eleva  al del". 
Por  albergue  tomarase  de  iin  tigre 

Y  a log  hombres  causara  grande  miedo  ; 
Pero  aqui  mora  \m  Oushipaia  ilustre 

De  prestijio  y     nombre  a  quien  el  pueblo. 
Lob  Guracas, los  SusUs  y los  Incas 
Gomo  al  hombre  veneran  mas  perfecto. 
Or&culo  el  mas  fiel.  el  mas  seguro 
De  los  indios  sencilloR  en  concepto, 
CoDsulta  al Ind  sumo  y  a las  Huacas. 
Las  victimas  observa,  esplica  suenos. 

Sii  talla  esbelta  y  colosal  habia 
De  los  anos  cedido  al  grave  peso, 

Y  como  iin  sauce  doblegado  vese 

Al  soplo  airado  de  continuos  vientos. 


RKVISTA  DK  SUD- AMERICA. 


Tiene 】a  torva  frente  ya  rugosa. 
Entrecano  y  cscaso  su  cabellu  ; 
LueDgas  las  cejas.  el  niirar  opaco. 
El 1 も bio  hunclido  y  el  color  de  muerto. 
Diole  natura  mente  despejada 

Y  «1 injenio  sutil  en  grado  estremo. 
y  ocultando  con  el  siis  vicios  todos 
Kl  alma  pura  muestra  tierno  el  pecho. 
Gran  sencillez  en  el  vestido  afecta, 
Moclestia  en  el  hablar,  en  su  alimento 
Frugalidad ;  en  fin,  se  ostenta  al  mundo 
De lo  que  es  en  verdad  todo  di verso. 

Unico  fruto  de  su  amor  perdido 
Es  su  hija  Toa  ;  en  lo  gracioso  y  hello 
Retrato  fiel  de  su  difunta  madre, 

Y  trasuQto  cabal  en  lo  perverse 

De  8U  hipocritii  padre  el  CushipcUa, 
Glial  si  natura  hubiese  por  fimesto 
Gapncno  im  alma  solo  dado  a  entrainboa, 

Y  uii mismo  cora7X)n  puesto  en  sus  pechos. 
Ella  sola  es  la  Diosa  a  quien  el  aina. 

A  quien  adora  con  delirio  ciego, 
Por  quien  tan  solo  vive,  en  quien  segiiro 
Su  esperanza  mantiene  y  su  consuelo. 
Solo  ella  manda  ;  a  su  imperioso  toiio 
Jamas  opone  resistencia  el  viejo, 

Y  a  Kiis  vanos  antojos  sacrifica 
Honra,  influjo,  poderes  y  respetos  ; 

Y  aun  de  su  Dios  el  nonibre  maldijera 

Y  arruinara  del  Inca  el  grande  imperio, 
Si  tal poder  tuviera  y  de  su  Toa 

Lo  raandara  el  capricho  o  desenfreno. 


Aim  se  escuchabau los  rumores  sordoH 
Que  levantaba  al  retirarse  el  pueblo, 
Cual  los  chasquidos  de  la  mar  turbada 
Que  resuenan  confiisos  a lo  lejoB. 
Toa  sentada  de  la  hoguera  al  lado 
\al  bella  faz  oculta  entre  siis  dedos. 
Y  el  tomeado  brazo  leve  apoya 
Sobre  la  piedra  que  circiinda  el  fiiego. 
Silenciosa  e  inmovil  en  sii  mentc 
Mil  revuelve  fugaces  pensamientos  ; 
Ora  a los  ojos le  resalta  la  ira  • 
Que  arde  en  su  alma  o los  fiiriosos  celos : 


LA  VTRIEN  DEL  SOL. 


119 


Ora  a  bus  Ubios  la  sonrisa  amargn 

Del  pniel  desden  asoma  ;  ora  el  desprwuo 

Los  entreabre,  y  su  espaciosa  f rente 

Ya  ea  de  infiamada  rosa,  ya  de  hielo. 

Irresoluta,  ideas  vagarosas 

Adopta  mil  y las  deshace  a  uii  tiempn. 

Y  otras  crea  y  reforma  y  no  halla  algiina 
Que  venga  justa  a1 fin  de  su  deseo. 

8ilencioso  tambien,  la  vista  en  ella 
Melancolica  fija,  el  padre  viejo 
Estd  de  pie  junto  a la  hoguera  y  teme 
Hablaf  a  su  hija  y  sondearle  el  pecho. 
Pero  al fin  de  un  instante  alza los  ojos 
Toa  de  rabia  y  de  despecho  llenos. 

Y  mirando  a la  faz  al  OushipcUa 
Asl le  dice  en  iracundo  acento : 

一 Ya  lo  dije:  fundadas  mis  sospechas 
Han  sides  Oushipata,  y  tii ふ qu さ has  hecho? 
; Nada  I  I  nada  I  y  el  perfido  se  rie  ! 

Y  triunfa  mi  rival  a  quien  detesto  ! 
Desde  que  a  Gsa  eu  el  boscaje  hallaudo 
Aquella  noche  la  segui  en  secreto, 

Y  en  la  tola  de  Chuqui  con  su  ainante 
Razonando  la  vl ; oh!  de  mis  celos 
La  fiiria  crece  y  me  devora  el  alma  ! 

i  El  alma,  padre,  el  corazon !....  ^  Quo  has  hecho V 
^Qae  has  hecho  pues ?…. Por  siempre  van  a  uuirse  ! 
i  Y  tu los  dejas  y  de  rabia  muero!.... 
Volvio  a  cubrir  su  conturbado  rostro 
Entre  bus  manos  y  quedo  en  silencio  : 

Y  el  vieio  al  observarla,  entristecido, 
Hablola  asi  con  paternal  afecto : 

一 CSalma,  calma  tu  colera,  hija  mia  ; 
No  del  dolor  te  entregiies  al  esceso  ; 
Que  esperas  mas  del  poderoso  infliijo 
Que  aun  de  los  Incas  eu  el  alma  ejerzo  ? 
Si  a  mas  no  alcanzo,  di, tengo  la  culpa  ? 
Dei  hijo  de  Pucari  con  manejos 
Simulados  y  ofertas  lisonjeras 
Pude  a  Osa  inclinar  todo  el  afecto  : 
Pero  la  hija  de  Human  ha  rehusado 
£1  de  coral«6  y  de  conchas  hello 
Collar,  y  aun  el  AmufUa  y  su  familia 
Han  despreciado  al  amador  mancebo. 
De  Atahnalpa  despues  en  la  preHencia 
Pnso  todo  mi  afan:  todo  mi  empeno, 
Porque  el  hijo  de  Chuqui  a los  combntes 


REVTSTA  DK  SUD — AMERICA. 


Contra  Uiiascar  marchando,  el  amor  ciego 
De  su  Cisa  olvidara,  asi  a  tu  alma 
Celosa  dando  un  caro  refnjerio, 
Ya  que  Titii  desdena  tud  amores 

Y  ni  teme  amenazas  ni  oye  ruegos  ; 
Pero  mas  pudo  el  guerreador  Pacoyo 

Y  Titu  ya  no  ira ふ Que  mas  yo  puedo  ? 
— Y  todo  es  esto,  insigne  OushipcUa  ? 
Toa  pregunta  con  atroz  desprecio. 

一 Esto  es  todo,  repllcala  el  anciano 

Con  balbuciente  voz,  y  anade  luego : 

I  Por  que  tu 丑 uaca,  Toa  mia,  qniere 

Que  ames  tan  solo  a  Titu? し no  hai  apuestos 

Y  belUsimos  jovenes  en  Quito  ? 

El  mismo  Tarco  te  ama,  y,  tu  su  afecto  

一 I Calla.  padre!  no  mas  en  mi  presencia 

Ese  nombre  pronuncies  que  detesto  ; 

i  Yo  amar  a  Tarco  y  olvidar  a  Titu  ! 

; Jamas!  {jamas!  ; jamas!  i Cbmo  en  mi  seno 

Cabra  otro  amor,  aunque  el  jingrato!  entregue 

El  sxiyo  a  otra  niujer?  ;,  Como,  si  siento 

Que  naci  para  amarle  y  mi  ventura 

En  adorarle  esta?  Mas  ya le  veo 

En  otros  brazos  ;  \  ay  !  su  amor,  su  vkia 

Son  ya  de  mi  rival !  no  hai  reraedio  ? 

/.  Ha  pereciao  mi  esperanza  ?  Amaru 

Dijome  cosas  que  a  entender  me  dieron 
Que  pronto  se  uniran  ; luego  ella  misma. 
Ella  misma,  radian  te  de  contento, 
Me  abrio  su  corazon,  confiome  todo. 
i  Ah  I  si,  todo lo  se  ;  ya  no  hai  misterio 1 

Y  hoi  solo  tu,  tu  solo,  OushipcUa, 
Me  puedes  dar  ua  eficaz  consuelo  

一 Habla  pues,  Toa る que  pretendes  ?  pide: 
Nada  te  negare  ;  todo  lo  puedo 
Por  tu  amor,  hija  mia 一 Quiero,  pido 
Que  con  tu  influjo,  tu  valer,  tu  empeno 
Los  dividas  por  siempre  ;  que  ni  el  nombre 
Oiga  Titu  de  Cisa,  y  sacrilejio 

Ann  pronunciarle  sea  \  Padre  !  ;  padre  I 

;. Comprendes  ya  mi  postrimer  in  ten  to? 
Asi  olvidado  de  su  amante  un  dia 
Quizd  rendido  escuchara  mi  ruego 
Titu,  o  al menos  mi  enemiga  odiada 
No  sera,  nunca  de  su  amor  la  diiefio. 
一 i  Como,  liija  mia,  separarlos  quieres  ? 
I  Con  que  poder  a  Titu  vedaremoa 


LA  VIBJEN  DEL  SOL. 


De  su  amada  hasta  el  nombre?  dime,  Toft, 
Manda  y  verasme  obedecerte  clego. 

Ella  muda  alza  el  brazo  y las  murallas 
Senala  del  AcUai ~~ [AI  te  comprendo, 
El  viejo  esclama  entonces,  de  8us  mustiod 
LabioB  dejando  deslizarse  ua  jesto 
De  complaoencia  ;  ya  oomprendo  Toa, 
Cual es  tu  voluntad,  cual tu  deseo  ; 
D^jame  obrar  que  es  facil  el  asuuto 
Y  su  exito  feliz  desae  noi  te  ofrezco. 

Una  espresion  fatidica  de  gozo 
Brilla  en  la  faz  de  Toa,  fiel  reflejo 
Del  placer  infernal  que  de  improviso 
Sucede  en  m  alma  a Ioh  rabiosos  oelos. 


VII. 

LA  CAZA. 

AI1&  tras  el  Pichincha  que  se  alza  nebuloflo 
Cabierto  de  malezas  y  duro  pedemal, 
Cuyo  inflamado  seno  profundo  y  horroroso 
Morada  parecia  terrible  de  satan  ; 

Cuyo  incesaute  fuego  lanzabase  tremendo 
Al sol  amenazando  que  ardia  en  su  c さ nit, 
De loe  andinos  montes  las  bases  sacudiendo 

Y  templos  y  palacios  hundiendo  en  polvo  vil ; (58) 

En  cuyas  estendida^  irregulares  faldas 
Levantase  de  Quito  la  grande  poblacion, 
Miiando  cual  baluartes  que  guardan  sus  espaldas 
Las  escarpadas  rocas  de  funebre  color; 

£u  cuya  cima  oscuros  los  nubarrones  vuelau 
Que  empanan  de  continuo  la  eefera  celestial, 

Y  abortan  tempestades  que  la  campina  asuelan, 

Y  tiembla  circundada  de  rayos  la  ciudad  ; 

De  cuyos  riscos  saltan  los  nltidos  raudales 
Que  el  suelo  fertilizan  beneficos  do  quier  ; 
Cuyas  soberbias  plantas  opriroan  los  metales 
De  la  codicia  ocultos  a  la  insaciable  sed. 

Alia  tras  el  Pichincha  de  las  pasadas  eras 
Testigo  a  quien  los  aiglos  no  pueden  destruir, 
Que  vio  de  los  indijenas,  indomitas,  guerreras 
Las  huestes  por  sua  reyes  trabar  horrenda  lid  ; 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


Que  vio  de  Ruminahui  feroz  la  tirania, 

Y  en  Quito  sobre  escombros  triunfar  al  espanol, 
Con  cuya  sangre  luego,  por  la  discordia  impia 

■  Regada,  el  Inaquito  (54)  su  cesped  empapo; 

Que  en  su  elevada  cumbre  despues  ha  snstentado 
De  una  batalla  el  peso  que le  hi£0  retemblar, 

Y  vio  al  leon  hisp&nico  ceder  desalentado 

Y  huir  dejando  libre  la  patria  de  CSaran  ;  (56) 

Alia  tras  ese  monte 
Que  senala  de  ocaso  el  horLzoute. 
Misteriosos,  umbrios,  dilatados 
Bosques  se  haiku  tal  vez  desconocidos 
Aim  del  Indico  hoi  dia  ; 
Tal  vez  no  profanados 
Por  la  ambicion  y  baroara  osadia 
De  invasores  temiaos 
Por  el  brillo  del  oro  conducidoti  ; 
De  duroe  invasores  que  volcaron 
De lo8  Incas  el  trono, 

Y  con  sanudo  encono 
Su  cetro  quebrantaron, 

Y  entre  sangre  y  despojos  levantaron 
Un  nuevo  trono  de  estranjeros  reyes 

Y  el  intruso  poder  de  estrafias  leyes. 

Alii  el  nogal  levanta 
Su  majostuosa  cima, 

Y  a  su  tronco  se  arriina 

Y  enreda  y  sube  trepadora  planta. 
Alii,  de  ingratitud  im&jen  cierta, 
Crece  & la  sombra  del  aliso  airoso 
El  debil  arbustillo  que  tornado 
Jigante  de  las  selvas  poderoso 

Da  muerte  al  bienhechor.  (56)  All!  el  preciado 

Ouayacan  yja  chonia  (57)  negra  y  fuerte, 

Hierro  del  guerreador  de  la  montana  ; 

El  &rbol  que  el  aroma  grato  vierte 

Oonsagrado  a los  Dioses  ;  el  frondoBO 

Seibo  (68)  vestido  de  suave  seda. 

El  vijcu)  (59)  cuyas  hojas  la  cabana 

Del  montanes  abiiga;  el  cedro  hennoHo. 

£1  duro  mimbre,  la  flexible  cana^ 

8e  entretejen,  se  cruzan,  se  sostienen 

Y  en  lozania  eterna  se  mantienen. 
Y  al  infiujo  del  Jitti  soberano 

Brota  la  tderra  el  amaneai  fragante; 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


Y la  encendida  rosa  y  arrogaote. 
Mecida  por  el  cefiro  liviano. 
Ostentase  divina  ; 

Y  el  pajoariUo  de  doradas  hojas, 
La  arv^'iUa  olorosa  y  purpuiina, 
La  gimbolica  y  bella  padonaria 

De  rama  en  rama  aaidos  aereoB  fonnau 

Ricoe  jardines,  do  fugaz,  voltaria 

De  mariposas  una  tropa  vuela. 

; Adomo  encantador,  gala  diaria 

De  la  escelsa  natura, 

Que  en  vano  el  hombre  remedar  anhela 

Con  debil  mano  en  sn  febril  locura ! 

£1 aire  soeegado 
Gorta  el  volar  continuo  de  las  aves 
Que  con  trinos  variados  y  suaveB 
Deleitaa  los  oidos  ; 
Cuyo  bello  pluinaje  matizado, 
Con  el  iris  compite  en  sus  colores, 

Y  cuyos  blandos  nidos 

Se  encuentran  suspendidos 

Entre  hojas  verdes  y  olorosas  flores. 

Y  alia  junto  a las  nubes,  con  mesura 
Rejia,  bate  las  alas  formidables 
£1  condor  de  las  rocas  ;  m  mirada 
De  majestad  cercada, 

Y  do  brilla  fatidica  bravura, 

Las  mont&nas  recorre,  o  jira  incierta 
Del  alto  azul  en  la  rejion  desierta. 

Y  entre  las  mustias  hojas  que  tapusan 
£1  siempre  humedo  suelo,  se  deslizan 
Bepciles  mil, o  de  las  verdes  ramas 
De  UD  ^rbol  corpillento 
Suspendidos  colmnpian,  sus  escamas 
Pintadas  ostentaiido;  y  el  silbido 

De 】a  tremenda  cascabel  el  viento 
Rasga,  y  ronco  el  bramido 
Del  cuadrupedo  rei  y  del  temido 
Hgre  la  selva  atruena 

Y  de  hondo  espanto  llena. 


A  estos  boBques  poblados 
De  flores,  de  aves  y  de  horribles  fierat 


134 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


Titu  y  Amaru  acuden  a la  caza. 

De  sus  manos  certeras 

Las  ilechas  se  desprenden  ;  asusta<do» 

Los  inocentes  pajarillos  huyen ; 

En  vano  la  torcaza 

Se  acqje  a Iob  jigantes  y  oopados 

Abedules:  el  anna  voladora 

La  alcanza  y  rasga  el  pecho  temeroso  : 

En  vano  la  perdiz  la  protectora 

Espesa  yerba  que  su  nido  cubre 

Busca  y  alii  se  esconde :  el  afanoso. 

Infatigable  Titu  la  descubre 

Y le  envia  al instante  mu^te  cruda 

Con  su  saeta  aguda; 

En  vano  intenta  el  papagayo  verde 

En  su  encumbrado  vuelo 

Defender  su  existenda :  allf  la  pierde 

Del  diestro  Amaru  el  infalible お ro, 

Y  rapido  bajando  mancha  el  suelo 
Al  pie  del  cazador  con  tibia  sangre. 

Y  de  sencilla  emulacion  movidos, 

De  mas  presas  en  pos  corren  y  saltan 

Ambos  amigos  por  medrosas  penas 

Que  la  hiedra  y  el  pardo  musgo  esmaltan  ; 

O  por  raudos  torrentes  que  oprimidos 

Entre  profundas  brenas 

Ruedan  lanzando  tetricos  sonidos  ; 

O  por lo  mas  espeso  y  apartado 

Del  bosque  dilatado. 

Mas  de  Amaru  la  vista 
Del  snelo  encuentra  las  marchitas  hojat 
En  fresca  sangre  rojas  ; 
Infauble  senal,  segura  pista 
Que  deja  el  ^ero  puma  en  cada  huella 
Despues  quo  ha  devorado 
Su  vfctima  infeliz  aun  palpitante. 

Y  el  mancebo  soberbio  y  arrogante 
Ir  desdena  con  Titu  acompanado 
De  aquella  fiera  en  poa  a 】a  victoria 
Dificil y  a la  gloria 

De  tan  terrible  caza  el  solo  aspira. 
Empero  Titu  que  el  peligro  mira, 
Del  arrojado  Amaru  no  se  aleja, 
Aunque  ir  delante  y  combatir 】e  deja. 


I.A  VIRJBN  DEL  SOL. 


De  entre los  dos  a  limitado  treoho 
Bajo  UD  tronoo  roido  por los  anoe 
Asoma  en  fin  el  leoho 
Do  fatigada  de  pillajd  y  danos 
La  bestia  cruel  repoea,  de  deepojos 
Sangrientos  circnndada. 
La  fatidica  Inmbre  de  sub  ojos 
Breve  suefio  ha  robado. 

Y  su  enorme  cabeza 

Entre  su  cnnra  garra  ha  doblegado  ; 
Mm  al  sonar  en  su  manBion  mnbrosa 
De  los  dos  cazadores  la  pisada, 
Yerguela  con  presteza, 

Y  8U  ardiente  mirada  y  espantosa 
Qava  en  el  joven  <^ue  con  firrae  planta 

Y  prevenido  el  arco  so  adelanta  ; 
Alzase  luego  el  jigantesco  puma, 
Enarca  el  lomo,  gnme  y  se  espereza, 
En  contomo  esparciendo 

Aim  de  su  boca  sanguinosa  espuma  ; 
Entonce  Amaru  al  corazon le  apunta, 

Y  cual  rayo  desprendese  la  flecha; 
Pero  {ai!  no  va  derecha 

Cual  ir  solia  y la  aguzada  punta 
Se  bunde  on  el  tronoo  secular,  hinendo 
Levemente  la  fiera  ;  enfiirecida 
Efita  al  sentirla  sientase  enoojida 
Con  sus  garras  en  alto, 

Y  a  dar  rapido  salto 

Va  flobre  Amaru  que  a la  aljaba  acude 
Segunda  vez,  lijero  y  atrevido  ; 
Pero  su  amigo,  al  trance  peligroso 
Atento,  se  apresura  y  vibra  el  dardo 
Que  parte  silbador  y  va  derecho 
A  sepultarse  en  la  mitad  ael  pecho 
Del  enemigo  atroz.  { Ai!  el  texmdo 
Rei  de  las  fieras  al  valor  humano 
Rinde  el  poder  y la  existenda:  en  vano 
Lanza  ronco  bramido, 

Y  muerde  el  arma  que  arrancar  procure 
De  8U  rasgado  corazon,  y  qniere 
Acometer :  se  aterra,  se  levanta, 

Y  torna  a  derribarse  ;  ]8U  bravura 
Es  impotente  ya  !  bufa,  suspira, 

Se  estremete  por  fin,  retiembia  y  muero. 


Titu  y  Amaru  en  la  elusion  del  gozo 
Que  811  espl さ ndido  triunio les  inspira 


126 


REVISTA  DE  SUD-AMBRICA. 


En  BUS  brazos  se  enlazan, 

Y  no  mas  aves  ni  mas  fieras  cazan  ; 

Su  insolito  alborozo 

Llena  las  selvas;  8u  vehemeate  anhelo 

Saciado  esta : la  hermosa  piel  del  pima 

De  loB  hombros  de  Titu  ira  pendiente, 

Guando  benigiio  a  sa  pasion  el  cielo 

CoDceda  a  su  alma  la  delicia  8 細 a 

De  ser  de  Gsa  para  siempre  dueno. 

I  Dulce  esperanza  de  un  amor  ferviente  ! 

I  Ail  ^seras  realidad ?  seras  un  sueno?.... 

Juan  Leon  Mera. 


NOTAS. 

(51)  Sigse.  Paja  larga,  ancha  y  de  orillas  menudamente  picadas  y  cortantes. 
Caanao  fresca  tiene  color  verde  claro,  y  amarillo  cuando  seca.  Se  emplea  en  la 
cubierta  de  las  cbozas  de los  campesinos. 

(52)  Penco.  Penca;  se  llama  ,pe7ux>  por lo  comun  la  hoja  de  la  cabuya  o  agavo. 
Se  la  hace  servir  de  teja  alganas  veces  para  cubrir  las  chozas  de  los  indios. 

(58)  El  Pichincha,  (monte  que  hierve),  en  cuya  falda  oriental  esta  la  ciudad  de 
Quito,  ha  hecho  sus  erupciones  en  los  anos  de  1588,  1539, 1560,  1576, 1580,  1660, 
1662,  y  la  ultima  y  mas  terrible  de  todas  el 22  de  marzo  de  1859,  en  que  el  tem- 
blor de  tierra  despedazo  [muchas  torres  y  templos,  abatio  alganas  casas  y  que- 
brantd  las  mas. 

(54)  Maquito.  Hermosa  llanura  haciael  norte  de  Quito  e  inmediata  a la  ciudad. 
En  ella  tuvo  lagar  la  batalla  de  Gonzalo  Pizarro  y  Blasco  Nunez  Vela,  primer 
Virei  del  Peru,  a  principios  de  1546.  La  muerte  del  segundo  tennino  la  contienda 
y  aio  el  triunfo  completo  a  Pizarro.  Sobre  su  sepulcro  se  levanto  la  pequena  igle- 
sia  hoi  conocida  con  el  nombre  de  Belen. 

(65)  Becuerdo  de  la  celebre  victoria  de  Pichincha,  obtenida  por  el  jeneral  Sucre 
sobre  el  ejercito  espanol  el  24  de  mayo  de  1822,  que  dio  independencia  a  Quito. 

(66)  Tal  68  el  mcUapalo.  Nace  bajo  un  arbol  cualquiera,  se  anima  a  su  tronco, 
crece  nutrido  con  su  savia, le  enlaza, le  oprime, le  marchita  y  se  levanta  al  fin 
lozano  y  vigoroso,  hasta  que  viene  otro  bejuco  y  le  mata  a  su  vez.  De  este  modo 
crecen  y  se  engrosan  esos む boles  monstruosos  que  asombran  en  el  interior  de  las 
selvas  oriental es. 

(67)  ChcnUa,  (Vease  la  nota  88). 

(58)  Seibo.  Arbol  que  sirve  para  distintos  usos  y  produce  un  capullo  sedoso, 
con  que  los  indios  de  Canelos  y  otras  partes  labran  nna  especie  de  saetas  que  em- 
plean  jeneralmente  en  la  caza.  Arrojan  estas  a  gran  distancia  con  la  fuerza  del 
soplo,  por  el  conducto  de  una  anna  larga  y  cillndnca  llamada  bodog^uera.  La  saeto 
constste  en  una  varilla  delgada  dc  chowta,  de  una  tercla  de  largo,  y  aguda  por  el 
estremo  en  que  va  el  veneno  ;  al  medio  lleva  envuelta  la  lana  de  seibo,  a  fin  de 
que  parta  con  fuerza. 

(59)  Vijao.  Hai  de  doa  especies,  grande  y  pequeno.  El  primero  cs  planta  que 
tiene  las  hojas  de  dos  varas  o  mas  de  largo  y  mui  anchas.  Sirven  para  distintos 
usos,  y  en  especial  para  cubrir  las  casas  en  las  montanas. 


HISTORIA  DE  ITALIA. 


127 


fflSTOBIA  DE  ITALIA. 


Un  italiano  residente  en  Lima,  que  en  anos  pasados  publico  en 
El  Gomerdo  varios  articulos  tan  brillantes  como  filosoficos  sobre 
las  glorias  de  Italia,  articulos  que  en  Europa  y  America  fueron 
reprodncidos  con  aceptacion,  proponese  ahora  dar  a luz  una  obra 
sobre  la  CvUuraj  primada  y  grandeza  de  los  italianoa,  desde  la  vo- 
cadon  de  Abraham  hasta  nueatraepoca^  esto  es,  el  trascurso  de  trein- 
ta  y  sieto  siglos  y  medio  no  inciertos,  no  heroicos,  no  fdbvlosos, 

EI  indice  de  esa  obra  es  el  siguiente : 

"Hagnificencia  italiana. ― G-ran  civilizacion  Etrusca  o  sea  Tos- 
cana,  de  la  qae  prooede  la  Bomana.  一 Union  de  esta  ultima  con  la 
italiana. 

PARTE  PRIMER  A. 

Supremacia,  majisterio,  grandeza  de  los  italianos  durante  los 
primeros  siglos  de  la  eaad  media.  一  Sucesos  eminentes  que  ante- 
ceden  a la  edad  media,  desde  el 300  hasta  el 500  de  la  era  vulgar. 
一 Circunspeccion  de  la  edad  media. 一 Dominaciones  en  Italia  du- 
rante &ta:  su  division  en  dos  periodos. 一 Dominacion  de  los  Mr- 
baros. ~ En  medio  de  las  tmieblas  y  de  tanta  barbarie  europea,  el 
jenio  it&lico-civil  comprimido  sufre,  calle  y  se  estremece,  pero  solo 
oentellea  y  esparce  luces. ~ El  it&lico-cristiano  jigantea  durante  el 
dominio  de  los  ostrogodos,  de  los  bizantinos  y  de  los  longobardos. 
一 Influencia  del  cristianismo.  一 Influencia  del  monaquismo  ita- 
liano.~ Betrato  de  Gregorio  Magn6. ~ Influencia  de  los  barbaros. 
一 De  los  bizantinos.  一 De  los  Carlo  Magno. 一 De  los も rabos. — 
Influencia  del  fendalismo. 一 Influencia  de  los  trovadores,  v&stagos 
del  fendalismo. ― Dominio  temporal  de  la  jerarquia  eclesi&stica  y 
su  influencia  sobre  la  Italia. 一 Desmembramiento  del  imperio  de 
C&rlo  Magno :  sus  sucesores  y  otros  principes  reinan  en  la  penin- 
sulo  y la  despotizan. ―  Situacion  de  la  Europa. ―  Condiciones  de 
la  Italia. 一 Orijen  de  las  oorporaciones  artisticas,  de  los  privile- 
J106,  etc. ~ ElementoB,  orijen  y  desarroUo  pr&ctico  de  la  lengua 
italiana. 一 Conclusion  de  la  primera  parte  de  la  edad  media. 

PARTE  SEGUNDA. 

Grandeza,  poder  y  euperioridad  de  los  italianos  desde  el  si- 
glo  XI  hasta  fines  de  la  edad  media.  一  De  las  cruzadas,  y  sa  in- 


128 


REVISTA  DB  SUD-AMERICA. 


fluencia  en los  siglos  XI,  XII  y  XIII.  ― Hildebrando  o  Grego- 
rio  VII.  一  Literatura  y  bellas  artes  precursoras  del  restableci- 
miento. ― Primado  guerrero,  glorias  militares  y  valerosos  hechos 
de los  italianos. 一  Grandes  viajeros  y  navegadores. ―  Brillante 
posicion  de  las  reptiblicas  manufactureras :  segunda  epoca  celebre 
del  comercio  de  los  italianos. 一 Restablecimiento  de  las  letras  y 
bellas  artes.  ― Grande  supremacia  italiana. ~ El  siglo  XIV  o  sea 
renacimiento.  一 Los  Medicis,  o  sea  la  politica.  --  El  siglo  XV ,  o 
sea  las  letras  y  bellas  artes ― El  siglo  XVI,  o  sea  el  de  oro. ― Deca- 
dencia  de  la  mayor  parte  de  las  republicas  italianas:  su  causa. 一 
No  obstante  la  decadencia  civil,  los  jenios  italianos  se  aesplegan 
mas  poderosos  en  las  letras,  en  las  ciencias  y  bellas  artes. 一 Pn- 
macia  de  los  italianos  en  la  economia  politica.: ~" Beformas. 一 
Leopoldo. 一 Celebres  escritores  italianos,  a los  que  es  debido  el 
terrible  cataclismo  a  fines  del  siglo  XVII ~ Besena  sobre  los  mas 
eminentes. ~ Espintu  y  jenio  de  los  italianos  en  los  siglos  XVllI 
J  XIX. ― Grandeza  j  caida  de  un  gran  italiano. 一 Primacia  de 
los  italianos  en  las  ciencias  m^dicas. ~ Bevindicadon  de laa  glorias 
usurpadas  a la  Italia. ~ Del  romanticismo. ― Las  glorias  y las  vi- 
cisitudes  de  la  Italia  sirven  de  leccion  a las  naciones. ~ Un  deseo 
sobre  la  politica  y la  instruccion  del  Peru. 一- Otro  deseo  sobre  la 
educacion  de  la  nmjer" 

Esta  obra  sera  de  mas  de  500  pajinas  de  impresion  4.。  grande. 

Facil  es  colejir  toda  la  importancia  del  libro,  cuya  publicaoion 
proxima  anunciamos,  por  el  plan  de  el  trazado  en  el  indice,  lir 
dice  que  revela  una  concepcion  profunda  que  se  desenvuelve  to- 
mando  a la  historia  los  hechos  que lo  entranan. 

Trabajos  de  ese  jenero,  que  son  utiles  en  tocLas  las  epocas  y  en 
todos  los  pa お 68,  casi  tienen  en  America  un  car&cter  nacional^ 
tanto  porque  los  italianos  pertenecen  a la  misma  raza  que  nos- 
otros,  cuanto  porque  la  ciencia  y la  civilizaciou  constituyea  el 
patrimonio  de  la  humanidad. 

Entretanto  y  mieDtras  se  termina  la  impresion  de  este  magni- 
fico  libro,  la  "Sociedad  de  Amigos  de  la  Ihistracion"  felicita  a 
8U  autor,  el  senor  Carlos  Oarenzi,  conde  de  Galezi,  por  la  intere- 
sante  tarea  que  ha  emprendido^  y  cumple  con  el  deber  de  pedir 
para  ella  la  suscripcion  de  todos  los  amantes  de  las  letras,  siendo 
el  encargado  de  realizarla  el  sefior  Bondanelli,  consul  de  Cerdena 
en  Valparaiso. 


IMPRENTA  DEL  UNIVERSO  DE  &,  HELFMANN  EN  VALPARAISO. 


REVISTA  DE  SUD -AMERICA. 

、 _  、■ 气,、 *  、ズ s."**^*^  z        -w.    "s^        、  »  • 

Jlnaks  )tt  Is  S^naMii  h 多 ndp  h  la  |lnstniriira- 

Alio  II.  VALPARAISO,  DICIEMBRE 10  DE  1861.  W.。  3. 

VAPORES  PARA  MAGALLANES. 


Aun  cuando  la  prensa  diaria  con  noble  perseverancia  se liaya 
ocupado  del  importante  y  vital  asunto  cle la  Habtutacion  del  Ea- 
trecho  de  MagaUcmea,  no  por  eso  debemos  renunciar  por iiuestra 
parte  al  deber  en  que  estamos  de  cooperar  a  que  e 議 esfuerzos 
sean  coronados  y  realizadas  las  nobles  esperanzas  del  pais. 

Si  hai  buena  voluntad,  si  no  se  carece  de  la  necesaria  iiS,  debe- 
mos abordar  la  materia  con  el  interes  que  debe  inspirarnos :  aai, 
ni lo6  obst&culos  que  se  opongan,  ni  el  trabajo  que  demaude  el 
recojer  datos,  ni  el  tiempo  empleado  para  reflexionar  y  deducir 
de  su  ex&men  consecuencias  mas  o  menos  provechosas  ;  nada,  ab- 
solatamente  nada  debe  tomarse  en  cuenta  ni  arredrarnos  ante  el 
noble  deaeo  que  nos  anima  toda  vez  que  se  trate  del  bien  de 
la  nacion. 

Nadie  negar&  que  la  Colonia,  que  no  ha  sido  hasta  hoi  sino 
an  enfermo  que  fluctua  entre  la  muerte  y la  vida,  recibira  con 
la  habilitacion  del  Estrecho  de  Magal lanes  un  impulse  tal,  que 
desapareceria  para  siempre  ese  estado  de  postracion  en  que  hoi 
yace,  y  vendria  a  ser  fitil  el  principio  de  su  vida,  pues  que  hasta 
aliora  no  ha  podido  corresponder  al  bien  intencioiUKto  pero  erra- 
do  proposito  de  su  fundacion.  • 

Una  prueba  de  ello  es  el  que  la  Colonia,  lejos  de  servir  de  um- 
paro  y  proteccion  a las  naves  que  de  tarde  en  tarde  han  arribado 
a  ella,  han  tenido  estas  que  socorrerla  casi  siempre  con  utiles  y 
viveres. 

9  • 


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REVISTA  DE  SUD-AMBRICA. 


(jDe  que  8irve  pues  una  colonia,  si  nolo  ha  de  tener  por  objeto 
la  toma  de  posesion  a  espensas  de  injentes  sacrificios  para  la  re- 
publica?  Desde  que  no  puede  abastecerse  por  si  misma  aun  de 
aquello  de  mas  estricta  necesidad,  como  de  inheres  para  8U  sus- 
tento,  valdria  mil  veces  mas  abandonarla. 

Distante  como  se  encueatra  del  centre  de  la  Republica,  las  co- 
mimicaciones  con  ella  son  en  estremo  tardias,  por lo  que  en  varias 
ocasiones  se  han  encontrado  sus  desgraciados  pobladores  rediici- 
do8  al estado  mas  lamentable  de  penuria  y  necesidad. 

Con  la  linea  de  vapores  por  el  Estrecho  desaparecerian  todas 
las  diiicultades  y,  antes  por  el  contrario,  convertiriase  presto  la 
Colonia  en  lo  que  debe  ser,  esto  es,  en  un  puerto  que  no  solo  tu- 
viera  provisiones  para  su  consumo  ordinario  sino  tambien  para 
socorrer  a las  naves  que  recalaran  a  ella.  Es  evidente  que  estando 
regularizada  y  siendo  periodica  la  comunicacion  con  el  centre  y 
demas  provincias  de  la  Bepfiblica,  la  Colonia  de  Magallanes  no 
seria  el  terrible  destierro  de  hoi;  antes  bien,  acudiendo  infinitos 
pobladores  de  todas  las  provincias,  se  oonvertiria  en  un  foco  de 
recursos,  hasta  de  deposito  para  abastecer  a los  buques  que  arri- 
baran  a  sus  hoi  inhospitalarias  playa8. 

Ademas  la  misma  compania  empresaria  por  su  propio  interes 
aunque  el  gobierno  debiera  exijirselo,  dedicaria  dos  vat)ore8  de 
ruedas, (り para  el  remolque  de  los  buques  a  vela,  de  los  cuales  ella 
sacaria  inmensos  beneficios,  por  cuanto  no  habria  nave  que  no 
prefiriera  pagar  un  tanto  por  tonelada  a  trueque  de  verse  Ubre 
de  riesgos  y  dc  averias,  como  sucede  frecuentemente  doblando  el 
terrible  Oabo  de  Hornos,  para  ahorrar  uno  o  mas  meses. 

En  efecto,  mediante  una  modica  retribucion,  conseguirian 
los  buques  de  vela  infinitas  ventajas,  tales  como  no  correr  riesgo 
alguQO,  abreviar  considerablemente  el  viaje,  alcanzar  un  pro- 
vecho  positive  para  la  nave  que  Uegaria  a  su  destino  oon  mae 
oportunidad  para  el  logro  en  la  venta  de  su  cargamento,  intereses 
menores  que  gravasen  el  capital  invertido  en  61  y  finalmente, 
la  nave  quedaria  lista  y  aprovecharia  en  fletes  o  retornoe  el  tiem- 
po  que  hoi  pass  en  los  mares. 

De  otro  lado,  la  compania  tendria  que  establecer  en  la  Colonia 
astilleros  destinados  a las  reparaciones  de  sub  vapores,  al  pro- 

(1) Todos  los  vapores  destinadot;  al  Estrecho  debieran  ser  de  ruedas  por  ser 
mas  adecuados  para  resistir  a  la  impetuoeidad  del  mar  y  del  viento. 


VAPORES  PAKA  MAGALLANES. 


131 


pio  tiempo  que  depositos  de  carbon  para  uso  de los  mismos  o 
para  proporcionarselo  a  aquellos  que,  arribando,  alii  se  encontra- 
8en  sin  este  combustible. 

Como  el  carbon  de  piedra  de  escelente  calidad  y  en  abundancia 

se  encaentra  en  diversos  puntoH  del  Eatrechoj  este  nuevo  tra- 

fico  daria  marjen  para  esplotarlo  con  utilidad,  convirtieu- 

dose  en  un  ramo  de  creciente  consumo  por  el  aumento  de  va- 
pores. 

Ya  que  poco  a  poco  hemoB  ido  perdiendo  Ion  mercados  por 
causas  que  nadie  ignom,  como  la  esclusion  de  las  onzas  estran- 
jeras,  el  ferro-carril  del  Istmo  de  Panama  y  otras,  necesitamos 
abrirnos  otros  nuevos  en  la  parte  Occidental,  como  los  de  la  Coi ト 
federacion  Arjentina,  Banda  Oriental,  Brasil,  etc.  ;  mas  para  con- 
seguirlo  es  necesario  establecer  la  linea  de  vapores  en  cuestion, 
unico  recurso  que  pudiera  sacarnos  del  estado  de  postracion  y  aba- 
timiento  en  que  hoi  se  encuentra  nuestro  comercio.  Aquella  linea, 
poniendonos  en  rapido  contacto  con  esto8  paises,  nos  colocaria  en 
aptitud  de  enviarles  nuestros  productos  en  corto  tiempo,  con  pro- 
vecho  y  oportunidad.  Entonces  si^  hasta  podriamos  colocarnos  en 
posicion  de  competir  con  los  Estados  Unidos,  cuya  importacion  en 
productos  identicos  sube  a los  ma&  altos  guarismos. 

Antes  de  comenzar  la  guerra  intestina  en  los  Estados  Unidos, 
treinta  y  tres  buques  pertenecientes  a  solo  dos  (asas,  hicieron  via- 
jes  sin  interrupcion  por  espacio  de  un  afio  de  los  puertos  del  Norte 
de  esa  Bepublica  al Brasil.  Esto  podra  servirnos  de  base  para 
formar  an  compute  mas  o  menos  aproximativo  sobre  la  importa- 
cion de  trigo  que  en  igual  espacio  de  tiempo  habran  hecho  muchas 
otras  casas  de  los  Estados  Unidos. 

Asi  empezaremos  por  estimar  la  capacidad  de  cada  uno  de  los  33 
buques  en  cinco  mil  quintales  ;  que  ciertamente  no  es  exajerado, 
y los  Yiajes  en  tres  o  ciiatro  por  ano,  y  tendremos  de  auince  a 
veinte  mil  quiirtoles,  o  sean  495  a  660  mil ; o  bien  577,500,  ter- 
mino  medio,  importado  al  Brasil  por  las  treinta  y  tres  naves  en 
un  ano. 

Ahora  bien,  el  imperio  del  Brasil  abastecio  los  mercados  veci- 
noe  de  Montevideo,  Buenos  Aires  etc.,  con  parte  del  trigo  impor- 
tado por  los  Estados  Unidos.  Desde  luego  se  echa  de  ver  que 
los  fletes  y  el  natural  beneficio  que  el  Brasil  debe  sacar,  haran 
subir  el  valor  del  trigo  ;  por lo  que  creemos  que  conviene  a 


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REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


esas  republicas,  asi  como  a  nosotros,  que  las  proveimos,  yendo 
al  efecto  a  buscarlas  con  nuestro  trigo  a  sus  propias  casas. 

Como  He  ve, las  cifras  a  que  montan  anualmente  las  importa- 
ciones  de los  EstadoB  Unidos  son  decQnsideraciou,  y  nosotros,  por 
materia  de  cien  mil  pesos  que  probablemente  tendria  que  pagar 
el  Supremo  Gobierno  por  via  de  subvencion,  no  deberiamos  re- 
nunciar  a  una  participacion  en  ellas. 

Produciendo  el  pais  cereales  en  abundancia  y  de  buena  calidad, 
y  aun  pudiendo  contar  con  un  fuerte  sobrante  de  ellos,  con  el  au- 
silio  de  los  vapores  por  el  Estrecho,  podria  Chile  darles  iS»cil  colo- 
cacion  y  aun  competir  ventajosamente  con  los  de  Norte  America. 

Muchas  de  las  naves  que  al  doblar  el  cabo,  ya  sea  pasando  del 
AtUntico  al  Padfico  y  vice-versa,  reciben  averias  de  mas  o  menos 
consideracion^  se  ven  obligadas  a  recalar  en  las  islas  Malvinas  oo- 
mo  el  punto  mas  inmediato  (sin  que  tengamos  las  mas  veces  co- 
nocimiento  sino  de  un  corto  nfimero  de  las  que  arriban  a  aquellas 
islas  con  el  fin  de  carenarse),  verificando  su  paeo  por  el  Estrecho 
evitarian  necesariamente  esas  averias. 

De  todo  lo  dicho  se  deduce  que  no  solo  podremos,  a  causa  del 
menos  costo  de  nuestros  cereales  respecto  de  los  de  Estados  Uni- 
dos, hacer  a  estos  una  ventajosa  competencia  sino  que  esta  cir- 
cunstancia  favorable  nos  pondria  en  el  case  de  poder  Uevar  naes- 
tros  productos  hasta  Europa,  porque  por  el  menos  valor  de  estos 
y  el  menos  tiempo  que  se  invertiria  en  el  visje,  rendirian  los  bene- 
ficios  que  hoi,  sin  la  habilitacion  del  Estrecho,  no  es  posible  ob- 
tener.  , 

^Que  supone  a  la  Republica  desembolBar,  por  una  parte  cien 
mil  pesos  anuales,  por  ejemplo,  cuando  por  otra  en  derechos 
de  aduana,  (por  el  natural  aumento  de  azucar  y  yerba  mate 
que,  en  retorno,  por  efecto  del  mayor  cambio  de  productos,  se 
importarian  entonces  del  Brasil,  Paraguay,  etc.)  percibiria  no 
solo  esa  suma  sino  hasta  el  doble,  aparte  de  los  beneficios  jenera- 
les  que  naturalmente  recibiria  la  nacion? 

Un  hacendado  hace  fuertes  anticipos  en  preparar  la  tierra  y  com- 
prar 】a  semilla  para  ocultarla  en  sus  entranas,  porque  espera 
que  fructificando  man  tarde  ha  de  rendirle  un  beneficio  propor- 
cional. 

Un  comerciante  invierte  injentes  caudales  en  establecer  una  ne- 
gociacion,  y  aunque  en  verdad  no  suele  siempre  surtir  el  buea  re- 
sultado  que  se  promete,  por  varias  causas  que  no le  es  daao  al 


DON  JUAN  MABIA  GUTIERREZ. 


188 


hombre  evitar, lo  hace  para  percibir  tambien  ganancias  pro- 
porcionales. 

Aai pues,  si  el  Supremo  Gobierno  invirtiera  desde  luego  la 
suma  de  cien  mil  pesos  en  subvencionar  esa  Iinea  de  vapores,  reci- 
biria  mas  tarde  beneficios  en  proporcion  a  esa  suma. 

Si  deseamos  obtener  ventajas  que  hagan  la  felicidad  del  pais, 
nocesario  es  que  trabajemos  en  buscar los  moviles  que  ban  de  pro- 
curarselos,  y  que  nos  resign emos  a  hacer  algunos  sacrificios  para 
alcanzarlos,  pues  que  aquellas  no  vienen  solas  jamas,  como  escep- 
cionalmente  le  acontece  al Peru,  para  bu  desgracia,  con  las  islas 
de  Chincha. 

Ooncluiremos  esperando  que  el  Supremo  Gobierno,  que  tan  ani- 
mado  de  las  mejores  intenciones  se  muestra  por  todo  lo  que  atane 
al  bienestar  y  prospendaa  del  pais,  sabra  apreciar  debidamente 
lo  importante  y  benefico  que  seria  para  la  Keptiblica  el  estableci- 
miento  de  una  linea  de  vapores  que,  asegurando  la  navegacion 
periodica  del  Estrecho,  nos  pusiese  en  activa  comunicacion  con 
los  puertos  mas  iraportantes  del  Rio  de  la  Plata  y  del  Brasil. 

E.  Lopez. 

DON  JUAN  MARIA  GUTIERREZ. 

.  (POESIAS. ) 


No  se  crea  por  un  instante  que  vamos  a  escribir  un  juicio  cri- 
tico  del  ilustre  compilador  de  la  America  Foetica,  monumento 
alzado  a las  bellas  letras  en  el  mundo  de  Colon.  Para  la  critica, 
tratandose  de  el  nos  declaramos  incompetentes.  Nuestra  tarea  se 
limita  solo  a  poner  en  orden  algunos  apuntes  que  sobre  el  senor 
Gutierrez  existen  en  nuestra  cartera,  dando  a la  vez  a  conocer  co- 
mo poeta  al  que  tuvo  la  esquisita  modestia  de  escluir  su  nombre 
de  una  obra  en  la  que  habria  figurado  acaso  con  mejores  titulos 
que  otroB. 

Diez  anos  hace,  y  cuaudo  ajenos  a los  azares  de  la  politicio.  pi- 


134 


REVISTA  DE  8UD — AMERICA. 


sabamos  auu los  claustros  del  colejio,  qug  tuvimos  en  Lima  el  pla- 
cer de  tratar  en  dos  ocasiones  al Sr.  Gutierrez  y le  mimos  deudo- 
res  de  estimulo  y  consejos.  Sabiamos  por  entonces  que  el  senor 
Gutierrez  era  un  distingiiido  poeta  ;  mas  sus  prodiicciones  no  se 
hallaban  coleccionadas  en  ningun  volumen:— y  en  nuestro  afan  de 
juzgar  por  nosotros  mismos,  desatendiendo  a la  fama  no  siempre 
imparcial,  procuramos  enriquecer  niiestra  cartera  con  las  poesias 
que  de  el y  a  fuerza  de  constancia  y  de  importunas  peticiones  nos 
file  dado  conseguir.  Poseedores  hoi  de  iin  gran  numero  de  ellas, 
consignadas  en  penodicos  y  en  albums,  podria  acusarsenos  de 
egoismo  si  no  trataramos  de  hacer  saborear  siis  bellezas  a  todos 
los  apreciadores  de  los  buenos  versos. 

Mas  para  comprender  mejor  a  un  poeta  es  preciso  conocer  las 
faces  principales  de  su  vida  ;  porque  de  ella  resaltan  los  moviles 
de  su  inspiracion.  Al  Sr.  Magarinos  Cervantes  y  a  nuestro  amigo 
el  entendido  biblionlo  D.  Gregorio  Beeche,  tenemos  que  agrade- 
cer  en  mucho  la  exactitud  de  estos  apuntes  en  la  parte  biografica. 

Don  J uan  Maria  Gutierrez  nacio  en  Buenos  Aires  el 6  de  ma- 
yo de  1809.  Pasando  por  alto  sus  estndios  de  colejio  y los  aiios 
de  Ru  priniera  juventud,  aparecio  un  dia  en  el  Imciador,  periodi- 
co  politico,  esta  notable  composicion : 

LA  BANDERA  DE  MAYO. 

Al  cielo  arrebataron  nucstros  jigantes  padres 

El  bianco  y  el  celeste  de  nuestro  pabellon  ; 

Por  eso  en  las  rejiones  de  la  victoria  ondea  • 

Ese  hijo  (le  los  cielos  que  no  dejenero. 

Goal  aguila  en  acecho  se  alzaba  sobre  el  miindo 
Para  saber  que  pueblos  necesitaban  de  el ; 
Y llanos  y  montanas  atravesando  y  rios 
La  libertad  clavaba  donde  clavalm  el  pie. 

Del  condor  de  los  Andes  las  alas  uo  pudieron 
Segiiir  en  sus  victorias  al  pabellon  azul  ; 
Ni la  pupila  impavida  del  agiiila  un  momento 
Piulo  mirar  de  f rente  su  inestingiiible  hiz. 

AlccmoH  sus  colores  con  vanidad,  hermano»  ! 
De  niiestra  gran  fainilia  el  apellulo  es  el : 
Dos  bandos  fratricidas  le  llevan  en  sus  lanzas. 
Mafiann  en  torno  suyo  se  abrazarau  tambien. 


DON  JUAN  MARIA  GUTIERREZ 


186 


El  autor  de  tan  valientes  estrofas  era  Gutierrez.  Poco  despuefl 
dio  a luz  La  endecha  del  gaucho  y  en los  foUetines  del  Comerdo 
dd  Plata  las  leyendas  Yrupeya  y  Caicdbe. 

En  el  TirteOy  periodico  que  cou la  fogosidad  de  la  juventud  re- 
dacto  anos  mas  tarde  en  colaboracion  con  Revera  Indarte,  a  pare- 
cierou  otras  poesias  de  nuestro  autor.  A  aquella  epoca  pertenece 
la  sigiiiente ,ゝ notable  por  su  facilidad  y lijereza: 

LOS  ESPINILLOS. 
For  la  falda  de  la  loma 

Del  pueblo  de  San  Isidro.  、 
Fragantes  flores  de  aroma 
Desprenden  los  espinillos 

En  verano. 
En  la  grama  de  los  suelos 
RemedaD  las  cuentas  de  oro 
Que  pone  en  nupciales  velos 
El  enamorado  espo80 

Con  su  mano. 

En  una  de  esas  alfombras 
( Regaladfsimo  lecho ) 
Entre  misterioe  y  sombras 
Esperando  estd  irn  raancebo 
A  8U  querida 

Y  al  decir 一 Desde  la  aurora 

La  espero  ^por  que  no  viene? 一 
Una  mano  seductora 
A la  esperanza le  vnelve 
Ya la  vida. 

Mientras  la  dicha  apuraban 
Entre  flores  de  espinillos, 
Sobre  el  arroyo  ondulaban 
Las  doe  velas  de im  barquillo 
,  Pescador. 

Y  de  la  brida  seguro, 
Haciendo  ruido  en  el  freno, 
Un  potro  toetado-oscuro 
Pisaba  impacientc  el  suelo 

En  derredor. 


Eran  el  potro  y  barquillo 
Del  mancebo  enamorado : 


186 


REVI8TA  DE  SUD-AMERICA, 


Dejando  el  potro  en  la  orilla 
A la  barca  dando  tin  salto 

So  arrojo. 
Porque  era  pez  en  las  olas 
Y Icon  en  el  rodeo, 
Y  nadie  en  latizar  las  boUis 
0  en  manejar los  doa  remos 

Le  igualo. 

La  vela  die  al  horizonte 
Cantando  en  festiva  voz : 
Traeme  un  durazno  del  monte 
Amarillo  y  abridor. 

Y  abridor. 
Era  encargo  de  su  bella. 
Entre  besos  se lo  dio: 一  • 
Oh 1 no  hai  durazno  como  ella 
Anadio,  dando  un  adios 

El  cantor. 


En  1840,  y  despues  de  tres  meses  de  prision,  emigro  a  Monte- 
video huyendo  de  la  tirania  de  Rosas.  Labougle,  en  su  Ensayo 
sobre  la  literatura  del  Bio  de  la  Plata,  dice  refiriendose  a  esta 
epoca  de  su  proscripcion :  "En  las  fiestas  de  mayo  de  1841,  abrio- 
"Vie  en  Montevideo  un  concurso  lirico  bajo  los  auspicios  de  varias 
" celebridades  literarias  en  cuyo  numero  se  encontraban  Juan  Cruz 
" y  Florencio  Varela.  En  aquuel  torneo  poetico  acudio  el  roman- 
"ticismo  representado  por  Marmol,  Dominguez,  Rivera  Indarte 
" y  otros  brillantes  sectaries  de  la  nueva  escuela.  Lob  jueoes  del 
" campo  otorgaron  por  unaaimidad  de  votoe  el  premio  (una  meda- 
" 11a  de  010)  al  clasicismo,  siendo  Gutierrez  el  que  tuvo  el  honor 
" (ie  alcanzarlo.  Deseariamos  poder  citar  toda  la  obra  laureada, 
f 《 largo  ditirambo  en  que  palpitan  todas  las  glorias  patrioticas 
"cantadas  en  un  estilo  digno  de  Pindaro/*  Tambien  nos  es  co- 
nocida 】a  magnifica  composicion  premiada  en  el  cert^men,  siendo- 
no8  sensible  no  reproducirla  en  estos  apuntes  por  su  magnitud. 

Prolongandose  el  sitio  de  Montevideo  resolvio  Gutierrez  pasar 
a  Europa  en  union  de  Alberdi,  ese  distingiiido  publicista  que  poe- 
tiza  en  prosa  y  sin  darse  cuenta  de  ello.  La  naveg^acion  que  veri- 
ficaron  a  bordo  del  bergantin  Eden  fue llena  de  romancescos  inci- 
dentes.  Sobre  ella  escribieron  los  dos  amigos  una  especie  de  poe- 
ma.  He  aqiu  algiinas  de  las  armonias  brotadas  de  la  lira  de  Gu- 
tierrez : 


DON  JUAN  MAItIA  GUTIERREZ. 


LA  PARTIDA. 

Del  cinco  de  Abril  la  lumbre 
Del  horizonte  se  aleja, 
Y  desioayados  perfiles 
Sii  costa  lejana  muestra. 
Aquel  que  muere  69  el  sol 
Ultimo  de  nuestra  tierra, 
Del  suelo  de  nuestros  padres, 
Jardin  de  la  primavera. 
;, Y  tu  que  ves  a lo lejos 
Desparecer  las  postreras 
Vislumbres  de  hogar  y  patria, 
Llevas  el  alma  serena? 
え Sabes  acaso  de  cierto 
Que  estas  en  vela  y  no  suenas, 
Ouando  esperas  con  el  tiempo 
Begresar  a  esas  arenas? 
I  Sabes  si  adverse  destino  . 
Por  siempre  no  te  encadena 
En  climas  del  estranjero, 
Bajo  enemigas  estrellas? 
i  Sabes  si  no  eetan  formados 
Ya lo6  suspiros  y  quejas. 
En  lo  profundo  del  alma 
Que  tienes  hoi  tan  contenta  ? 

; Voces  secretas  de  verdad  henchidas 
Que  escuchamos  oon  almas  conmovidas 

Con  pechos  conturbados 1 
Y  el  companero  del  dolor,  el  ilanto, 
Pone  811  pardo  prisma  ante  el  encanto 

De lo8  suefios  dorados. 


Ell I  ay  !  cambiado  el  gozo,  revolvemos 
EI  humedo  mirar  a loe  estremoi? 

De  la  lejana  orilla, 

(juiza  ya  por  jamas  abandonada  

Alii  fue  nuestra  cuna,  alii  encantada  ' 

Mar  Burco  nuestra  quilla. 

; Seres  queridos  que  a1 nacer  miramos, 
Que  en  la  florida  iufancia  tanto  ainaino» 

Alii  quedan  tambien  ! 
Ellos,  in  nos llamaron  y  nos  dieron 
Sus  nombres  con  la  uangre,  e  infiindierou  、 

En  nosotros  el  bieu. 


188 


BBVISTA  DB  SUD-AMERIOA 


Quedan  alii los  que  mirar  sombrio 
No  no6  dieron  jam お, ni  fuera  frio 

A  nuestro  dano  el  pecho  ; 
Los  que  con  tierna  voz  tiemos  nos llaman. 
Hijo,  hennano,  nos  Iloran  y  noe  aman.  • 

En  el  huerfano  lecho. 

^Puede  darse  algo  de  mas  sencilla  y  tiemamente  sentido  que 
este  melancolico  adios  a la  patria?  T  bajo  el  punto  de  vista  de  la 
forma  no  es  dable  exijir  mas  correccion  y  buen  gusto.  Lea 翻 
otro  capitulo  del  Eden,  veamos  al  poeta  cristiano  despues  de  una 
borrasca,  en  medio  de  la  inmensidad  de  los  mares,  a  solas  con  el 
Infinito  y  su  pensamiento : 

V 血 NES  SANTO. 

Hoi  la  victima  santia  del  Calvario 
Doblo  hacia  el  pecho  de  dolor  la  frente, 
Aquella  que  entre  aromas  del  sudario 
Renace  cada  vez  mas  refiiljeute. 

Toda  en  dolor  la  creacion  sumida 
Jime  por  el  misterio  doloroso  ! 
Como  la  entra&a  humana  comnovida 
%  Le  tributa  su  llanto  fervoroso  ! 

El  hondo  surco  de  rencor  serpea 
Sobre  la  austera  faz  del  Oceano 
Y  densa  la  neblina  OBCura,  afea 
Del  sol  los  resplandores  del  verano. 

Siempre  vienes  amargo  a  mi  memoria, 
Dia  de  turbacion  a  mi  conciencia, 
Porque  tu luz  doliente  e  ilusoria 
Siempre  turbo  la  paz  de  mi  mocencia. 

Tu  viste  arder  las  hachas  funerales 
Del  venerado  atahud  que  fue  ml  cuna; 
Tu  me  viste  enjugar  con  mis  panalea 
\ia8  gotas  del  dolor  una  por  una. 

Pensando  en  mi,  dormirse  entre  los  santo9 
Tu  miraste  a  mi  madre  macilenta, 
Rompiendose  el  cristal  de  los  encantos 
Que  faltan  a  nii  vida  descontenta. 

1^1  me  viste  cruzar  por  la  Ilanura 
Que  no  tiene  corrientes  ni  cabanas. 


DON  JUAN  MARIA  GUTIERREZ. 


189 


Souando  en  ^Xjardin  de  la  hermoatira. 
En  la  aroma  y  la luz  de  mis  montaiias. 

Grozo  fiigaz  !  tii inilujo  aborrecido 
Peso  como  otras  veoes  en  mi  alma. 
Heldndome  el  fragor  de  un  alarido 
Que  en  la  ancha  soledad  turbo  la  calma. 

Era  en  potros  sin  freno  cabalganao 
La  tribu  de  la  pampa  y  suh  caudilloa, 
A1 viajero  cristiano  amenazando 
、 Con  el  valor  brutal  de  sus  cuchillos. 

Mas  hoi  no  eres  tu  solo,  dia  de  Uanto, 
Quien  sombra  de  dolor  tiende  en  mi  pecho: 
Mayor  es la  razon  de  su  quebranto, 

Y  a  su  nuevo  dolor  se  siente  estrecho . 

Hai  en  esta  composicion  algo  de  profundamente  desgarrador. 
Y  nosotroB  que  amamos  el  contraste,  que  tras  la  desesperacion 
boscamos  un  rayo  de  fe  ;  que  anhelamos  una  gota  de  miel  para 
hacer  desaparecer  de los l&bios  el  dejo  del  acibar,  creemos  que  el 
lector  no6  agradecer&  que  olvidemos  por  un  momento  el  Eden  para 
presentar  ante  su  ex&meft  otra  poesia  relijiosa  de  Gutierrez,  que 
acaso  fue  escrita  en  las  horas  de  ilusion  y  de  esperanza  de  su  com- 
batida  juventud : 

EL  DOMINGO. 

Como  de  primavera 
Las  gotas  pur  as  que  en  el  campo  brillan, 

Brillaron  en  la  esfera 
Al santo  Jiat  de  tii voz los  murtdos, 

Mi  Dios,  que  maravillan. 一 
Mares  inquietos,  perfidos,  prohindos, 

Con  peces  variados, 
Con  rojizo  coral,  con  perlas  albas, 
Diste  por  linde  al  globo Goronados 
- Fiieron  los  monies  en  su  frente  calva 
Por  tu  mauo,  Senor,  con  fuego  vivo : 
La  llama  del  volcan  con  nubes  bellas : 

Y  el  leve  ambiente  que  en  azul  se  bafia 

Con  gairnaldas  de  estrellas. 

En  los  pinos^  Seiior,  de  la  montana 
El  blftndo  nido  del  pichon  colgaste 


140 


REVIBTA  DE  SUD-AMERICA, 


Y  a los  cachorros  de la  tigre  huraiia 
En  los  robustos  troncos  abrigaste. 
Eutre  las  flores  del  Eden  perdido 
Pusiste  al hombre,  tu  poBtrera  hechiira., 

Y  en  BUS  curvos  anilloB  escondido 
Al  primer  seductor  de  la  hennosurn. 

Y  viendo  que  era  bueno 
Guanto  tu  mente  creo,  sublime  gozo 
Ihimino  tu  faz,  Ueno  tu  seno. 

Entonces  descansando 
En  medio  al  universe  que  nacia 

Consagraste  al  reposo 

Las  horas  de  este  dia. 

Continuemos  con  el  Eden,  Yeamos  algunos  cuadros  copiadosde 
la  naturaleza  con  pasmosa  exactitud: 

EL  TROPICO. 

£1 arco  nos  corona 
Del  tropico,  lindero  misterioso  ; 
Tocamoe  en  su  umbral  la  inmensa  zona 
Donde  domina  el  sol  esplendoroao. 

Bejion  de luz  bnllante 
Donde  estan  en  perpetua  pilmavera 
Los  encantos  del  suelo,  y  palpitante 
De  amor  se  queja  el  viento  en  su  carrera. 

Donde  el  soplo  que  mueve 
A la  flor  en     mimbre  delicado. 
Es  como  risa  de  perfume  leve 
Del 1 も bio  de  una  vlrjen  Colorado. 

En  donde  no  se  sabe 
Si  es  acaso  illusion  del  pensamiento, 
0  ilor、que  vuela  bajo  forma  de  ave, 
La  exhalacion  de  luz  que  Ueva  al  viento. 

Donde  nubes  del  cielo, 
Agua  en  quien  duerme  el  aromado  ambiente, 
Cubiertas  van  de  matizado  velo 
Corouadas  con  perlas  del  oriente. 

Donde  la  noche  embriaga 
Con  mil  luceros  que  al  amor  convidan, 

Y  como  ^  brazos  de  hechicera  maga 
Las  afaiiosas  olas  dos  olviaan. 

Donde  estan  los  titanes 
Eu  pie  sobre  encumbradas  Cordilleras, 
Burlando  con  la  luz  de  sus  volcanes 
La  rutilaDte  luz  de  las  esferas. , 


DON  JUAN  MARIA  GUTIERREZ. 

Donde  al  sol  se levantan 
Buscando  en  el  la  sabia  de la  vida 
Ajigantados  arboles  que  espantan 
Con  la  verde  guedeja  descenida  

Perpetuo  paraiso 
Eres  del  mundo,  iluminada  zona  I 
Dio6  inmortal  para  ru  amor  te  hizo 
Y  eros  el  eco  que  su  amor  pregona. 

EL  ECUADOR. 

Salud  !  Halud  al  ceatro  de  la  esplendente  zona 
En  que  uacio  Bolivar  y  Napoleon  murio: 
Dob  toulos  jigantes  del  sol  que  la  corona 

Y  siempre  entre  sus  brazoH  de  faego  la  estrecbo. 

MeteoroB  alumbrados  con  luces  de  la  gloria 
Lanzodoe  en  la  esfera  del  trionfo  'y la  ambicion, 
Lumbreras  que  en  el  cielo  de  la  moderna  historia 
Los  centroe  de  un  sistema  como  dos  soles  son. 

; Que  cuna  pudo  el  noble  glorioso  colombiano 
Para  naoer  jigante  mas  dlgna  apetecer? 
Al  calentar  la  tumba  del  corso  soberano 
^Cual  otro  sol  el  rostro  pudiera  no  osconder? 

Deirama,  hoI  severe  del  Ecuador,  un  ray ひ 

Y  el  rostro  de  tu  sello  estampame  cruel : 
En  mi  tostado  rostro  descubnran  callo 
Que  Yisite  dos  miindoe  viendo  tu  sello  en  el. 

Yo  te  amo  y  te  saludo,  diadema  de  lacenw 
Que  el  cielo  de  la  noche  coloca  con  amor 
En  torno  de  la  eafera  que  habitan  altaneroe 
Los  predilectoe  hijos  del  almo  creador. 

Tus lucee  bod  diamantes  clavados  en  el oro 
Del  misterioso  anillo  por  donde  cruza  el  sol : 
Visible  al  que  penetra  misteriofi  que  yo  ignoro : 
Yo  solo  buBco  en  ellas  su luz  y  su  arrebol. 

La  ciencia lo  descubre  con  qjo  intelijente, 
Gual  la  conciencia  encuentra  con  vista  inmaterial 
La  Hnea  imperceptible  que  aleja  inmensamente 
El  mnndo  de  inocencia  del  mundo  criminal. 

Su  imperio  fue  temido  cual  erater  de  volcanes. 
Hoguera  inapagable  vio  en さ I la  antigiiedad, 


REVISTA  DK  SUD-AMERICA. 


Y  aquellos  que  marchaban  con  pasos  de  titanes 
De  cosquistarlo  el  timbre  legaron  a  otra  edad. 

Tan  solo  con  los  ojos  ardieutes  de  la  Arabia 
8e  pudo  esa  diadema  de  Yuego  contemplar : 
Impavida  la  mente  por  belicosa  y  sabia 
Al sol  del  medio  dia  osara  saludar. 

Y  el  arabe  infundiendo  su  sangre  fervorosa 
Al  corazoti  del  pueblo  de  quien  desciendo  yo, 
Abnoie  de  conquistas  la  Henda  gloriosa 

Y  espiritu  ambicioso  de  empresas 1e  inspire. 

Dos  jenios  inmortales  tentando  a la  fortuna 
Con  almas  como  el  bronce  que  bulle  en  el  crisol 
Lanzaronse  del  suelo  que  vio  a la  media-luna 
Menguar  ante  las  cruces  como  a la luz  del  sol. 

El  mundo  se  partieron  ciial  presa  de  leones 

Y  el  filo  de  sus  proas  cruzaron  en  la  mar  ; 
El uno  al  Occidente  souando  sus  visiones, 
El  otro  al  Mediodia  clavando  su  mirar. 

Al  alumbrar  el  siglo  de  la  modema  historia 
Marfiles  y  diamantes  dio  Gama  al  Portugal, 

Y  el  jenoves  mimado  de  la  suprema  gloria 

Al  tro^o  de  Isabela  aio  un  mundo  por  umbral. 

Entonces  comprendiera  la  tierra  su  hermosura, 
Las  annonioBas  formas  que  Dios  la  dispenso, 

Y  puesto  entre Iob  astros  que  pisan  en  la  altura 
Pendiente  en  el  espacio  pasmada  se  miro. 

Produjo  esta  conqulsta  la  emulacion  profunda 
De  do6  pueblos  ri vales  hermanos  al  nacer, 
i  Ri  vales!  y  hasta  el oro  que  en  el  arena  abunda 
Fue  el  Tajo  a los  mineros  de  Iberia  a  recojer. 

Al  caer  las  columnas  de  bases  eternales 

Con  que  el  poder  de  Alcides  al  mundo  limito, 

El  Portugal  abriera  de  gloria  sus  anales 

Y  en  fiiego  de  conquistas  el  corazon le  hirvio. 

Asi  cuando  en  ol mundo  nacido  a las  edades 
Flamearon  los  castillos  en  manos  de  Colon, 
Tambien  la  Lusitania  burlando  tempestades 
Altiva  8obre  el  Cabo  clavaba  su  pendon. 


DON  JUAN  MARIA  GUTIERREZ. 


Tua  palmas,  Lusitania,  marchitas  decayeron 
Al escuchar  las  voces  que  el  jenio  pronimcio 
Didendo:  一 De  tu  mundo  las  aendas  se  supieron 
£1 mundo  de  mi  nombre  la  mente lo  creo. 

Gaufte  en  tu  despecho  noble  emula  rendida 
Letargo  de  impotencia  tiis  ojos  anublo, 

Y  al  rapto  de  despecho  que  te  volvio  a la  vida 
El  corazon  de  un  hijo  magnanimo  latio. 

Alzandola  en  su  mano  clamara  Magallanes 

一 jUn  mundo  es la  conquista  del  espanol  audaz! 

Y  entre  ambicion  y  rabia  pidio  a los  huracanes 

De  mares  escondidoe ~~ Un  mundo  !  un  mundo  mas  ! 

RasgaroDse  las  nubes  de  noche  sempiterna 

Y  el  quinto  de los  mundos  se  vio  resplandecer, 
Labrado  de  corales  de  duracion  eterna, 
Sombreado  de  palmeras  propicias  al  placer. 

Oceania  se  presenta  sobre  la  mar  profunda 
Pidiendo  entre  lots  mundos  tcner  lugar  tambien 
\  Gonstelacion  do  estrellas  pacffica  y  fecunda 
Que  esmalta  del  Oceano  la  imperturbable  sien  ! 


(Qmduird.) 


RiCABDo  Palma. 


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REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


CAMPANA  DE  ARAUCO 

POR  LA  BAJA  FRONTERA 
EN  1859. 


GOSTUMBRES  Y   REDUGGION  DE  LOS  INDIJENAS. 

POR  EL  CAPITAN  DE  EJ^RCITO 

DON    B  E  R  N  A  B  CHACON. 


PRIMEBA  PARTE. 

(Articulo  segundo.) 
I. 

Bechazados  los  indios  en  las  escaramuzas  del dia 19,  que  he- 
mes referido  en  el  articulo  anterior,  se  internaron  en  sus  bosques, 
pero  quedando  siempre  duenos  de las  alias  llanuras  que  forman 
las  mesetas  del  Colocolo  y  demas  cerros  que  cercan  y  dominan 
la  ciudad  de  Arauco. 

El  dia  20  fue  de  alarma^y  espectativa  ;  pero  no  ocurrio  suceso 
alguno  de  importancia,  a  no  ser  una  curiosa  aventura  que  por lo 
misterioso  de  ella  y  por  el  influjo  que  tuvo  en  el  &nimo  supersti- 
cioso  de  ese  pueblo  fronterizo,  nos  vamos  a  permitir  narrar  a la 
lijera. 

II. 

Era  la  media  noche  del  dia  20  de  noviembre,  la  luaa  llena  der- 
ramaba  sus  resplandores  sobre  la  dormida  poblacion,  y  en  toda 


campaSa  de  arauco. 


146 


la  ciudad  reinaba  un  pavoroeo  silencio  interrumpido  solo  por  el 
alerta  del  centinela  y  el  monotono  fracaso  de  las  olas  del  mar. 
Este  cuadro  que  hacia  mas  desesperante  aquella  situacion  para 
el  encargado  de  velar  por  la  tranquilidad  publica,  habia  obliga- 
do  al oficial  de  turno  a  buscar  en  las  reminiscencias  de  tiempos 
mas  dichosos  un  medio  de  endolzar  sii  triste  actualidad. 

A  solas  con  su  pensamiento,  el  oficial  de  guardia  pase る base 
ajitado  a  orilla  del  recinto,  y  de  cuando  en  cuando  se  aproximaba 
a las  luces  de  un  farol,  en  donde  pasaba  largo  rato  contemplando 
un  pequeno  cuadro  que  era  su  companero  inseparable.  Tan  pro- 
funda era  su  contemplacion  en  una  de  estas  ocasiones  que  no  se 
habia  apercibido  de  la  proximidad  de  una  dama  que,  con  su  ros- 
tro  velado  por  uu  largo  manto,  habiase  acercado  a  el.  En  esos 
momentos  la  ilusion  del  venturoso  amante  debia  ser  mui  comple- 
ta,  puesto  que  con  la  mas  viva  espresion  de  ternura  acercaba  el 
cuadro  hasta  sus labios,  cuando le  fue  arrebatado  por  la  sijilosa 
tapada,  la  que,  acompanando  a la  accion  la  voz  de  ingrato,  des- 
aparecio  como  una  sombra  por  entre los  edificios  del  recinto. 

Ya  66  comprendera  la  sorpresa  del  oncial  al ver  arrebatado  por 
una  dama  su  querida  prenda,  tanto  mas  cuanto  que  ni  tenia  aun 
en  el  pueblo  relaciones  que  autorizasen  tan  picante  lance. 

Una  vez  vuelto  en  si  de  su  sorpresa,  el  oncial  esclamo :  "esto 
66  verdaderamente  estranO;  pero  ella  no  ha  salido  del  recinto. " 
Y  olvidando  que  se  hallaba  de  turno,  iba  a  tomar  la  direccion 
que  hubo  llevado  la  tapada,  caando  se  presenta  el  sarjento  de 
guardia,  quien,  cuadrandose  a  su  frente  y  dando  un  fuerte  golpe 
a  su  fusil :  "mi  capitan,  dyo,  son  las  doce." — "Que  preparen  el 
relevo,"  oontesto,  y  marcho  tras  del  sarjento. 

Libre  ya  del  servicio,  hizo  minuciosas  pesquizas  sobre  su  desco- 
nocida,  en  las  que  intereso  a  todo  el  cuerpo  de  onciales,  que  le 
ayudo  con  entusiasmo  en  tan  curioso  descubrimiento.  Pero  toda 
dilijencia  fue  mfitil, y  el  chasqueado  oficiai  no  volvio  a  juntarse 
ni  con  la  dama  ni  con  el  retrat'o,  dando  lugar  a las  conjeturas 
supersticiosas  de  la  tropa. 

Este  incidente  tan  ajeno  a  nuestro  asunto  principal,  est^  con- 
signado  aqui  no  solo  por  ser  un  hecho  cierto  y  estrano,  sino  por 
haber  dado  lugar  a  ratificar  ideas  supersticiosas  entre  la  jente  del 
pueblo.  En  efecto,  es  fama  entre  los  fronterizos  que  los  brujos,  o 
seres  misteriosos  que  tienen  el  poder  del  hechizo,  poseen  dos  cora- 
zoflefi,  y  que  para  privarlos  de  la  inmortaliaad,  que  es  la  condi- 

y 


146 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA 


cion  de  su  ser,  es  precise  aprovecharse  de  ese letargo  que  en  otros 
se llama  muerte,  a  fin  de  quemar  y  aventar  su  doble  corazon  ;  sin 
esta  circunstancia  vano  scria  fusilarlos  mil  veces. 

En  el  ataque  de los  quince  mocetones  bravos,  que  hemos  refe- 
rido  en  el  articulo  anterior,  uno  de  los  indios  que  cayeron  atrave- 
sados  por  el  plomo  de  nuestros  iiisiles  pertenecia,  segun  el  vul- 
go,  a  esa  endiablada  familia.  Era  de  ver los  aspavientos  que 
haciaQ  nuestros  soldados,  ocupados  en  practical*  su  autopsia,  al 
advertir  que  el  brujo  solo  tenia  un  corazon  ;  apenas  podian  dar 
credito  a lo  que  veian  sus  ojos.  Este  hecho  horroroso  prueba  que 
no  es  mas  poderosa  la  influencia  de  la  civilizacion  sobre  la  bar- 
barie,  que  la  de  esta  sobre  aquella.  Nuestros  milicianos,  que  te- 
nian  la  seguriaaa  de  haber  dado  muerte  a  un  famoso  hechicero, 
no  habiendo  encontrado  en  su  cadaver  mas  que  un  corazon  que 
palverizar,  creian  de  fe  en  la  resurreccion  de  este,  y  el  hecho  de 
la  tapada  vino  a  confirmar  esta  creencia  supersticiosa.  Se  asegu- 
raba  que  la  misteriosa  aparecida  no  era  otra  que  el  alma  del  en- 
diablado  encantador. 

III. 

El  amanecer  del dia  siguiente  (21 de  noviembre),  fue  de  zozobra 
como  el  de  los  anteriores.  Los  b&rbaros  habian  establecido  su  cam- 
pamento  sobre  los  cerros  inmediatos,  y  sus  vichadores,  dejandose 
ver  de  nuestras  avanzadas,  daban  pabulo  al  sobresalto  en  que 
permanecia  la  poblacion. 

Para  que  se  comprendaa  con  claridad  los  acontecimientos  que 
pasamos  a  referir  es  indispensable  que  nos  detengamos  un  mo- 
mento  en  delinear  la  localidad  donde  ellos  tuvieron  lugar. 

H&cia  el  norte  de  la  poblacion  de  Arauco  se  estiende  un  pe- 
queno  llano  de  25  cuadras  de  Norte  a  Sur  y  de  8  a 10  de  mar  a 
Cordillera,  cuyos  terrenes  fertilizados  por  las  aguas  del rio  Caram- 
pangue,  son  un  lugar  de  recreo  para  los  moradores  de  aquella 
ciadad. 

Este  llano  que  forma  un  verdadero  anfiteatro,  se  halla  cerrado 
al  Este  por  las  altas  montanas  que  se  comunican  con  las  planas 
uiesetas  del  Colocolo,  las  que,  internandose  por  el  Sur  hacia  el 
mar,  rodean  el  recinto.  Estas  montanas  despues  de  formar,  en  su 
prolongacion  hacia  el  norte  del  pueblo,  el  cerro  Colorado,  descien- 


CAMPAiJA  DE  ARAUOO. 


147 


den  en  colinas  bajaR,  por  entre  las  cuales  fie  hace  paso  el rio  Ca- 
rampangue. 

Este  rio  en  ya  famoso  en  nuestra  historia  por  la  gloriosa  accion 
que  el  jeneral D.  Ramon  Freire  dio  a  bus  m&rjenes  contra los  fil- 
timos  restos  de las  hues  tea  espafiolas  en  26  de  mayo  de 1817.  El 
completo  triunfo  obtenido  en  esa  jornada,  oorono  de  inmarcesi- 
bles  laureles  al bizarro  jeneral y le  valio  mas  tarde  el  cordon  de 
la  lejion  de  merito.  El  batallon  Carampangue  que  Uevo  siempre 
con  honor  en  sa  estandarte  el  lema  de  Siempre  vencedoTy  jamas 
vencido,  file  bautizado  con  aquel  uombre  en  conmemoraciou  al 
hecho  de  armas  sucedido  en  el  paso  de  aquel  rio.  A  sus  m&rjenes 
tuvo  tambien  lagar  el  encuentro  que  pasamofl  a  relacionar^  el 
ciial  tomo  su  nombre  del  rio  Carampangue. 

IV. 

A  medida  que  las  sombras  de  la  noche  iban  desapareciendo  y 
que  con  las  luces  del  dia  recobraba  la  ciudad  su  habitual  movi- 
miento^  volvia  la  confianza  a los  unos  y  se  preparaban  los  otros 
a  armar  sus  jentea  y  hacer  parte  del  encuentro  que  se  espe- 
raba.  En  efecto,  a las  ocho  del  dia  se  diviso  de  todas  partes  un 
nfimero  inmenso  de  indios  coronando  las  alturas  inmediatas, 
y  a las  nueve  y  media  aparecieron  por  tres  puntos  distintos. 
Como  cuatrocientos  b&rbaros  se  dinjieron  hacia  la  playa,  de - 
defendida  por  la  cuarta  compania  del 5  ノ  y las  bombas  del  va- 
por ; otros  tantos  marcharon  de  frente  sobre  el  cerro  Colocolo,  que 
da  entrada  por  el sur  al  recinto  ;  y  como  trescientos  poco  mas  o 
menos  debian  operar  por  el  norte  de  la  poblacion  h&cia  el  rio 
Carampangne. 

Si  este  movimiento  tan  bien  combinado,  se  hubiese  Uevado  a 
efecto  por  los  tres  puntos  a la  vez,  los  enemigbs  hubieran  distraido 
nuestras  Aierzas,  hasta  entonces  bastante  escasas,  y  con  solo  el 
nthnero  nos  habrian  sofocado.  Pero  la  actitud  del  vapor,  o  mas 
bien  el  respeto  al  pitandero,  los  contuvo  por  el  lado  de  la  playa. 
Los  encargados  de  atacar  las  fuerzas  apostadas  en  el  Colocolo  inu- 
tilizaron  tambieu  sus  jentes,  porque  naestras  tropas,  aunque  en 
corto  numero,  se  hallaban  recoDcentradas  en  el  solo  punto  por 
donde  unicameote  podian  los  enemigos  entrar  al  recinto.  El  ter- 
cer  gnipo,  mandado  por  el  caciquillo  Carril,  intento  bajar  por  el 
cerro  Colorado,  al  alcance  de  las  baterias  de  los  baluartes,  pero 


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REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


un  canouazo  lanzado  desde  estos^ le  hizo  conocer  la  impru- 
dencia  de  tal medida,  y  haciendo  frente  a  retaguardia,  desfilo  a 
la  izquierda  y  fue  a  bajar  por las  lomas  inmediatas  al Caram- 
pangue,  como  a  veinte  cuadras  del  pueblo. 

En  vista  de  este  tiltimo  movimiento,  nuestro  Coronel  dispuso 
que  en  el  acto  saliera  al  encuentro  de  Carril  el  Mayor  CJontre- 
ras  con  una  compania  del 5.®  de  Unea,  alguna  fuerza  de  caba- 
lleria  y  dos  piezas  de  montana  ;  pero los  indios,  que  debian  ata- 
car  en  concierto  a  una  hora  convenida  que  aun  no  era  Uegada, 
se  retiraroii  al  pie  de  las  lomas  inmediatas,  doode  hubiera  eido 
imprudencia  hacer  alcanzar  tan  poca  fiierza  ;  por  consiguiQute  foe 
indispensable  contramarchar  al  recinto. 

En  estas  circunstancias  se  aparecieron  al  cuartel  dos  espanoles 
que,  forzados  a  seguir  la  montonera  Silva,  la  habian  acompanado 
en  calidad  de  parciales.  Estos  dieron  parte  de  que  los  indios  te- 
nian  intenciones  de  atacar  al  pueblo  por  tres  Duntos  a la  vez  e 
incendiar  los  edificios  que  se  hallasen  a  su  alcance.  En  esta  virtud 
marcho  nuevamente  el  Mayor  al  mando  de  cien  infantes,  otros 
tantoB  hombres  de  caballeria  y  dos  piezas  de  montana,  con  orden 
de  desalojar  a  Carril  de  aquella  posesion.  Eran  las  cuatro  de  la 
tarde  cuando  nuestras  fnerzas  desfilaron  del  cuartel a  paso  redo- 
blado. 

V. 

Los  Araucanos,  con  el  objeto  sin  duda  de  hacer  ostentacion  de 
BUS  fuerzas,  colocaron  bus  soidados  en  batalla  tan  pronto  oomo 
apercibieron  la  jente  que  debia  atacarlos.  Era  verdaderamente 
estraiio  el  efecto  que  caasaba  el  aspecto  de  los  b&rbaros.  La  dis- 
tancia  que  abarcaban  en  orden  de  batalla  era  inmensa,  porque 
ellos  dejan  siempre  entre  hombre  y  hombre  el  espacio  que  pueda 
ocupar  un  tercer  jinete;  asi es  que  aparecia  a la  vi8ta  doble  nume- 
ro  del  que  habia  en  realidad. 

Cada  uno  de  ios  indios  estaba  montando  sobre  su  caballo 
en  los  momentos  en  que  nuestra  tropa les  diviso.  Sua  largos  j 
cerdoBos  cabellos  cayendo  sobre  sus  hombros,  la  completa  desnu- 
dez  de  sus  membrudos  cuerpos  y la  actitud  varonil y  resuelta  que 
se  Qotaba  en  su  apostura^  formaban  un  cuadro  de  una  marciaii- 
4ad  salvaje  y  aterrante.  Tan  pronto  como  los  Araucanos  aviBtaron 
a los  nuestros,  se  observe  en  ellos  un  movimiento  de  manikeeta 


CAMPAf^A  DE  ARAUCO. 


149 


hostilidad,  echo  pie  a  tierra  una  parte  de  m  caballeria,  y  se 
dejo  oir  un  grito  aterrador,  horrible,  lanzado  por  toda  la  liaea 
araacana.  Esta  es  su  salutacion  de  guerra. 

El  Mayor,  al oir  este  chivateo  amenazaote,  hizo  alto  y  dinpuso, 
que  la  mitad  do  la  in&nteria  avanzase  desplegada  en  guerrilla  so- 
bre  cincuenta  indios  que  a  pie  marchaban  sobre  nuestras  filas. 
Quedando  solo  cincuenta  hombres  de  caballeria  protejiendo  nues- 
tra  izquierda,  cargo  el  res  to  a  un  grupo  de  indios  de  a  caballo, 
qae  debia  sostener  la  derecha  del  enemigo.  A la  primera  descarga 
de  nuestros  tiradoren,  todos los  infanteros  tiraron  sua  cuerpos  al 
suelo,  y  arrastr&ndose  por  entre los  matorrales  llamadoB  ratone- 
ras  que  cubren  esallanura,  como  sabandijas  en  un  zarzal,  se  acer- 
caban  a  nosotros  con  una  decision  tal que  solo  pnede  compren- 
derse  en  el  ciego  arrojo  de  estos  hombres.  La  caballeria  enerai- 
ga,  que  no  resistio  al  choque  de  la  nuestra,  se  replego  a  8U8  ante- 
riores  posiciones,  donde  se  hallaba  el  grueso  de  su  jente,  con  el 
objeto  sin  dada  de  esperar  un  momento  de  ataque  mas  oportuno, 
como  en  etecto  se le  proporciono  mas  tarde. 

Por  811 parte,  los  infanteros  que  arrastr&ndose  habian  consegui- 
doacercarfie  a  nuestras  filas,  en  un  momento  dado  alzan  sus  cuer- 
pos, enristran  lanzas,  y  haciendo  un  esfuerzo  inaudito  de  bravu- 
ra, cargan  en  masa  sobre  los  nuestros  haata  llegar  a  estrecharse 
cuerpo  a  cuerpo.  El  ataque  fue  tan  brusco  e  inesperado,  que  por 
un  momento  desconcerto  a la  tropa,  y  talvez  habriamos  lamenta- 
do  an  fracaso  si  los  oficiales  no  hubieran.  tenido  la  suficiente  ener- 
jia  para  obligar  al  soldado  a  conservar  su  puesto.  En  ese  instante, 
que  era  el  decisivo,  se  abalanza  tambien  con  impetu  sobre  nuestras 
filas  la  caballeria  enemiga;  pero  el  Mayor  Oontreras,  con  toda  la 
serenidad  de  un  veterano  aguerrido,  da  en  el  acto  8rden  a los  ca- 
zadores  a  caballo  de  cargar  contra  la  caballeria  araucana  hasta 
rechazarla  o  morir  en  la  demanda.  En  efecto,  resistido  con 
firmeza  por  los  nuestros  el  primer  empuje  de  los  barbaros,  son 
acosados  de  cerca  por  el  sable  de  los  cazadores.  Encontr&ndose 
entonces  los  araucanos  en  la  imposibilidad  de  manejar  las  lanzas 
que  por  su  gran  tamaSo  necesitan  espacio  para  blandirse,  en- 
tra la  confiision  entre  ellos,  emprenden  la  retirada  en  complete 
desorden,  y  queda  con  este  rechazo  asegurado  el  exito  de  la  Jor- 
nada. 

Sin  embargo,  aun  no  estaba  todo  concluido.  Los  ir^anteros,  al 
ver  rechazada  su  caballeria,  redoblan  sus  esfuerzos  y  cual  perros 


150 


RBVI8TA  DB  SUD-AMERICA. 


rabio8os  se  echan  Bobre  nuestros  Holdados,  confiando  mas  que  en 
su  valor  en  su  desesperaoion,  pero  todo  iue  inutil:  tan  bizarroA 
guerreros  debian  sucumbir  ante  la  disciplina  del  soldado.  Cua- 
renta  y  un  indios  quedaron  muertoB  en  el  campo,  y  de los  nues- 
tros solo  siete  heridoe. 

En  estas  circunstancias  se  hace  sentir  el  canoneo  repetido  del 
vapor  Maipu,^  que  hizo  presumir  a los  vencedores  de  Carampan- 
gue  un  gran  peligro  por  su  retaguardia  del  lado  del  Colocolo,  y 
al punto  86  toco  Uamada  y la  fuerza  presurosa  contramarcho  h&- 
cia  el  pueblo.  La  precipitacion  con  que  tuvimos  que  abandonar  el 
campo  no  nos  permitio  perseguir  al  enemigo.  Eran  las  siete  de  la 
noche  cuando  el  grupo  de  indios  que  se  habia  situado  sobre  las 
alturas  del  Colocolo  y  tambien  los  que  se  hallaban  en  la  playa. 
tocaron  retirada  con  bus  largas  trompetas  de  canas  Q)  y  se  reft ト 
jiaron  en  su8  bosques.  Lo  que  habia  motivado  el  canoneo  del  va- 
por y  esta  ooncentracion  de  fuerzas  hacia  el  recinto,  era  un  asaito 
de  Patricio  Silva  que,  en  calidaa  de  jefe,  ordeno  una  carga  sobre 
el  pueblo,  la  cual fue  contemda  por  las  granadas  del  vapor  Mmpu 
y  por  una  parte  de  la  fuerza  del  5.",  que  defendia  ose  punto. 

EI  bizarro  comportamiento  de  los  oficiales  y  tropa  en  esta  Jor- 
nada, merecio  el  aplauso  de  sus  jefes,  quienes  lo  manifestaron  al 
cuerpo  en  formacion. 

VI. 

En  este  encuentro  tuvieron  lugar  hechos  verdaderamente  nota- 
bles, que  debemos  coDsignar  aunque  brevemente  en  esta  relacion. 

A la  izquierda  del  enemigo  se  distinguieron  tres  indios  de  a 
caballo  que  por  su  abnegacion  y  bravura  merecieron  captarse  la 
simpatia  de  sus  contrarios.  A  estos  tres  hombres,  dignos  repre- 
sentantes  de  ese  valor  tradicional  que  ha  hecho  celebre  a los  in- 
dijenas  de  Arailco, les  estaba  encomendada  nada  menos  que  la 
proteccion  del  flanco  izquierdo  de  su  linea.  EUos  resistieron 
sin  sejar  un  punto  dos  cargas  de  nuestra  caballeria,  proteji- 
dos  por  las  lanzas  de  sus  irifanteros  que  les  formaban  un  mu- 
ll) Lo6  indios  hacen  uso  de  ciertas  canas,  que  son  mui  abundantes  en  el  de- 
sierto,  para  formar  las  cornetas  de  que  se  sirven  en  la  guerra  con  bastante  baen 
exito.  Estas  cornetas  son  tan  granaes,  que  las  que  ban  llegado  a  nuestras  maaos 
no  tenian  menos  de  dos  varas  y  media  o  tres  varas :  est 朋 do  tienen  boquilla  co- 
mo  las  nuestras. 


CAMPANA  DE  ARAUCO. 


161 


ro  de  defensa.  Este  movimiento  de  proteccion  de  sus  parciales, 
tan  pronto  corao  bien  ejecutado,  hizo  concebir  a los  nuestros 
la  seria  dificultad  de  obtener.  ventaja  alguna  por  esta  parte. 
Hubo  momento  en  que  la  fuerza  araiicana,  desesperando  al- 
canzar  el  triunfo,  quiso  retroceder  ;  pero  estos  tres  valientes le 
afeaban  sa  accion,  y  poniendole  sus  caballos  por  delante,  la  obli- 
gaban  a  volver  a la  carga  contra  sus  enemigos.  Con  toda  esta 
enerjia  se  mantuvieron  hasta  que  uno  por  uno  fiieron  cayendo,  es- 
tos tres  heroes,  a 】o8  pies  de  bus  propios  caballos. 

El  subteniente  Bravo  espera  a  un  indio,  que  le  carga  resuelto  ; 
mas,  antes  que  la  lanza  de  este  le  alcance,  dispara  su  revolver,  y 
el  barbaro  cae  herido. 

El  cabo  Idalgo,  para  con  su  fusil  el  golpe  de  una  lanza,  y  clava 
la  bayoneta  en  el  pecho  de  su  adversario. 

Un  soldado  de  caballeria,  amenazado  de  cerca  por 】a  pica  de 
un  indio,  evita  el  golpe  con  'un  quite  de  sable,  jr,  aunque  des- 
armado  por  hab^rsele  cortado  la  dragona,  alcanza  a  tomarle  de 
los  cabellos,  en  cuya  situacion  file  el  Araucano  ultimado  por  la 
bayoneta  de  un  infante. 

El  cabo  Manuel  Bojas,  consigue  empunar  el  hasta  de  una  lan- 
za que  debia  herirlo  en  la  mitad  del  pecho,  el  barbaro  hace  en- 
tonces  uso  de  sus  fuerzas  iisicas  para  arrancar  su  arma  de  manos 
de  su  esforzado  enemigo  ;  pero  este  arrqja  su  fusil y  empeSa  con 
aquel  una  lucha  cuerpo  acuerpo.  El  indio,  desesperando  recobrar 
su  pica, 】a  suelta,  recoje  el  fnsil  del  infante  y  vuela  a  reunirse 
con  sus  compaiieros  que  se  habian  refujiado  en  la  casa  del  seiior 
Fuentealba.  En  estos  momentos  el  ayudante  Ramirez  que  con 
algunos  soldados  operaba  por  este  punto,  carga  al inaio  que 
va  en  faga,  y  en  el  instante  de  darle  caza,  es  acometido  de  impro- 
viso  por  cuatro  lanzas.  El  oncial  vuelve  cn  el  acto  su  caballo, 
dispara  ai  mismo  tiempo  su  revolver,  y  hiere  por  la  espalda  al 
indio  perseguido.  Este  barbaro,  apesar  de  la  bala  que  lleva  en 
el  cuerpo,  hace  un  esfuerzo  supremo,  corre  siempre  en  direcciou 
a la  casa  de  Fuentealba,  y,  tomando  de  encuentro  al  senor  Bar- 
rueto,  que  empenado  en  una  carga  habia  Uegado  hasta  ella,  le 
cala  bayoneta  con  el  fusil  que  habia  arrebatado  al  infante,  pierde 
el  golpe  en  la  silla  del  caballo  que  aquel  montaba,  y  es  muerto 
en  el  acto  por  la  tropa. 

Con  estos  hechos  termino  el dia  21 y  el  encuentro  de  Caram- 
pangue,  tan  honroso  para  nuestras  armas. 


162 


REVI8TA  DE  SUD — AMERICA. 


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£)B 舰 fteit,  Wtt,  »erflegter  (Strbme  Sudeten— 
t)le  ®ottnettgtttt^  ^rallten  au6  ben  ©d^tu^ten, 
itein  (Si^tten  bot  bent  8f (^き enben  fi^  bar. 

^ein おな d^mumeln,  ad^  !  fcin  ! Guft(^en  gntfte 
Xen  flummen  SaHer  auf  bent  l^eifen  @anbe, 
Unb  eittfam  im  jcrrtffciten  ®eta>aiibe 

2:mg  tr  fcttt  $er) な flfeber  i^ofnung  bar. 

Unb     bie  ®lieber  bro^ten  )u  ermatten, 
CtxhlidV  td^  b ゆ, bu  9atme  Ituftig  fi^tanfe  I 
©totj  ragtefl  bu  aud  nieberm  jtroutgerantr, 

t)ic き tt,  ttscpbtttih  jtt  M  ^immeU  3elt  !ー 

34  »ctltc  ^etmat^ttd^  in  beinetn  (fatten — 
Der や immet  tugte  burd^  be  in  brelt  ^fteber 
CrWJtenb  Blau— unb  fd^meid^etnb  f(o$  ^mteber 

din  Sicberjhom  in  ntejnee  ©ufcn^  $Bett に" 

Da  fommt  ber  ©turmttinb— au^  htm  bttnllett  ^ruitbc 
Der  Stlfltnmad^t— unb  fplittert  betne  Sfknfeit  I 
Deitt  eble^  Men  M^t  au6  feinen  <Bd^tar(ttn, 

Unb  btt  flttfjl  l^itt— bent  fx^tn  Zoh  gelvei^t  ! 

Du  fanlfl  ba^in  !— oue  tlafenb  Hefcr  SBunbe 
SBtrjlrdmfl  bu  ((^^toeigenb  in  bed  ®anbe« 德 t 一一 
3((  fil^I  mit  bit  meitt  eigen あ er)  mUnttn, 

Unb き i ゆ e  twiter  一  btt ゆ bie  ^infamfeit  !ー 

BOpata^o,  4.  mi  1861. 


O'HIGGINS,  MARQUES  DE  OSORNO. 


163 


(Traduccion,^ 

A  MI  MORIBUNDO  AMIGO 

CARLOS  OTTO 

EM  8ANTIAG0. 

Tiempo  hacia  andaba  erran6e  en  el  vasto,  vastlsimo  dtajierto— por  sobre  barran- 
cas y  isperas  alturas  ;  los  ardores  del  »ol  abrasaban  las  quebradas  y  sombra  algiina 
se  presentaba  al jadeanto  viajero. 

Ningiui  murmullo  de  arroyo,  ai  I  Dinguna  brisa  saludaba  al  mudo  caminanto 
sobre  la  caluroea  arena,  que  solitario  llevaba  bajo  su  rota  vestimenta  el  corazon 
vacio  de  esperanzas  ! - 

Y  cuando  mis  miembros  ya  desfallecian,  te  divise  a  tf,  airoua,  esbelta  palma  ! 
orgulloeamente  te  levantabas  de  en^re  las  rastreras  yerbas,  lanzando  tu  altanero 
copo  hacia  la  boveda  del  cielo  ! 

Como  SI  nubiera  de  ser  mi  hogar,  me  sente  en  tu  sombra  ; 一 azul y  teitiplado 
miraba  el  cielo  al  traves  de  tu  ancho  ramaje,  y  un  torrente  de  canticos  bajaban  al 
mundo  interior  de  mi  ser! 一 

De  repente  llega  la  tempestad ~~ desde  la  oscura  rejion  del  jenio  del  deaierto >~ y 
destroza  tu  troncol  Tu  jenerosa  vida  se  desborda,  y  te  desplomas— entregado  a 
temprana  muerte  ! 

Gaiste  I por  tu<iuicha  herida  derramas  tu  ser,  mudo  y  tranquilo,  en  la  sedien- 
ta  arena. 一 Yo  siento  mi  propio  corazon  desangrarse  con  el  tuyo,  y— emprendo  de 
nnevo  y  siempre  solo  la  via  del  desierto  ! 

Juan  Bruner,  M.  D. 

Valpabaiso,  mayo  4  de  1861. パ 

— — 

BIOGRAFIAS. 

O'HIGGINS. 

(el  KABQU^S  de  OSORNO.) 


La  vida  de  D.  Ambrosio  O'Higgins,  Marques  de  Osorno,  Ba- 
ron de  Ballenari,  Teniente  Jeneral  de los  Beales  Ej さ rcitos  de  S. 
M.  C.  y  su  Virei,  Gobernador  y  Capitan  Jeneral  del  Beino  del 
Perfi,  por  los  marcados  contrastes  que  presenta  y  por  las  abun- 


164 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


dantes  peripecias  que  ofrece,  es  una  verdadera  novels  ;  asi  como 
por la  relacion  de  sus  trabajos  administrativos,  y la  tendencia  de 
ellos,  es  una  util y  elocuente  leccion  para los  estadistas  america- 
nos.  Escribirla  con  detencion  y  maduro  estuaio,  seria  hacer  un 
verdadero  servicio  a la  historia  administrativa  y  politica  de  la  • 
America  espanola,  sobre  todo  del  Peru  y  de  Chile,  teatro  de  bus 
glorias  y  de  sus  mas  importanteB  trabajos.  Dificil  es  esta  empre- 
sa,  como  8on  todas  las  que  se  refieren  a  estudiar  la  historia  colo- 
nial de  America  y las  grandes  figuras  que  en  ella  descuellan  ; 
mas,  apesar  de  las  dificultades  que  ofi'ece,  nabemos  que  la  ha  co- 
menzado  ya  un  habil y  entendido  escritor  chileno,  el  Sr.  VicuSa 
Mackenna.  No  dudamos  que  la  Ueve  a  cabo  felizmente,  contando 
para  ello  con  su  intelijencia  y laboriosidad  ;  y  nosotros,  sin  pre- 
tender adelantarnos  en  su  camino,  vamos  hoi  a  comeraar  un  pooo 
con  los  lectores  de 】a  Revista  sobre  el  virei  O'Higgins,  asi  oomo 
otra  vez  conversamos  sobre  uno  de  sus  sucesores  mas  ilustres,  el 
celebre  Abascal,  aprovechando  de  algunas  noticias  curiosas  que 
ban  llegado  felizmente  a  nuestro  alcance.  Esta  iijera  conversa- 
cion,  sera  el  retrato  de  O'HiggiDS  en  breves  pinceladas  a la  agua- 
da,  mientras  el  Sr.  Mackenna  nos 】o  presenta  al oleo  y  de  cuerpo 
entero,  pintado  por  su  diestra  y  entendida  mano. 

1. 

({Don  Ambrosio  O'Higgins,  foe  de  orfjen  noble  o  pertenecia  al 
pueblo?  He  aqui  la  primera  cuestion  que  se  presenta  al  que 
quiera  investigar  su  vida;  cuestion  de  no  poca  monta,  pues  raar- 
cando  ella  la  distancia  que  tuvo  O'Higgins  que  recorrer,  hasta 
alcanzar  la  altura  a  que  Uego,  manifiesta  los  quilates  de  su  me- 
rito  y la  mayor  o  menor  magnitud  de  sus  esfiierzos.  Fue  noble, 
dicen  unos,  porque  anteponia  a  sn  apellido 】a  particula  0,  que, 
como  la  particula  de  en  los  franceses,  demuestra  en  Irlanda  la 
nobleza  del  apellido  Q)  ;  porque  adquino  por  herencia  el  titulo 
de  Baron  de  Ballenari  ;  porque  era  entendido  en  letras  cl&sicas, 
griegas  y latinas, lo  que  demuestra  una  educacion  que,  en  aque- 

( 1 ) Algunos  creen  que  en  Espaiia  y  entre  los  espaiioles,  la  preposicion  de  antes 
del  apellido,  es  distintivo  de  nobleza.  Es  un  error :  entre  los  espaiioles  el  de  no  sig- 
nifica  nada.  El  duque  de  Osuna  se  llama  Mariano  Tellez-Jiron,  lisa  y  Uanamen- 
te,  y  hai  mendigos  y  contrabandistas  en  Espana  que  tienen  un  de  como  una 
1 oma. 


(yHIGGINS,  MARQUES  DE  OSORNO. 


155 


lios  tiempos,  era  peculiar  a la  nobleza.  La  particula  0  no  signi- 
fica  nada,  pties  facil le  fue  agregarla  si  acaso  no  la  tenia,  sin  que 
a  nadie  le  faera  posible  6bjet4r8elo,  porque  siendo  de  orijen  es- 
tranjero,  su  familia  y  bus  antecedentes  eran  necesariamente  des- 
•  oonocidos  en  Espaua.  El  titulo  de  baron,  indudablemente  no  le 
fae  conoedido  por  el rei  de  Espana,  porque  en  la  jerarquia  nobi- 
liaria  de  ese  reino  no  se  reconoce  tal titulo : los  que lo  tienen  es 
por  conoesion  de  algun  soberano  eatranjero.  Pero,  no  siendole 
ooncedido  por  el  rei  de  Espana,  ^fuelo  por  algun  otro  saberano, 
adquirido  por  herencia,  o  simplemente  supuesto?  Cuestion  es 
esta,  que,  faltos  de  datos,  no  nos  atrevemos  a  resolver.  En  cuan- 
to  a la  educacion  que  lucia,  ella  se  esplica  satisfactoriamente,  en 
la  version  que  sobre  el  orijen  del  marques  de  Osorno  vamos  a  dar 
fandados  en  docamento8  y  tradiciones  particulares  ;  pero  cuyo 
respetable  onjen  ofrece  garantias  de  casi  segura  autenticidad. 


11. 


Nacio  don  Ambrosio  O'Higgins  en  la  catolica  Irlanda,  en  una 
heredad  o  hacienda  distante  una  milla  del  castillo  de  Dungan, 
propiedad  entonces  de  la  condesa  de  Bective^  y  Ilamado  por  eso 
Bective  Estate.  Sa  padre  era  uno  de  los  arrendaterios  oyanaconas 
{Jarmera)  de  la  condesa  ;  tenia  varios  hijos  y  su  posicion  no  «ra 
nada  liolgada  ni  ventajosa.  Don  Ambrosio  se  ocupaba  en  su  ni- 
nez,  en  conducir  lefia  para  el  consumo  de  la  cocina  de  la  condesa 
de  Bective  ;  y  cuando  estuvo  un  poco  mas  crecido, さ sta,  teniendo 
en  cuenta  8U  actividad  y  viveza,  lo  destind  para  que  fuese  a llevar 
y  traer  su  oorrespondencia,  siempre  que  llegaba  el  correo,  a la 
pogta  de  la  aldea  de  Summerhill,  situada  al frente  de  la  puerta 
principal  del  castillo  de  Dungan.  Esta  comision  la  desempeiiaba 
O'Higgins,  llevando  colgado  al  cuello  una  cartera  de  cuero  que 
contenia  la  oorrespondencia,  y  de  la  que  tenia  una  Have  la  con- 
desa de  Bective,  y  otra  el  maestro  de  postas  de  SummerhilL  Q) 

Pasaba  asi la  juventud  de  O'Higgins,  cuando  un  tio  suyo,  sa- 
cerdote  de  la  Oompania  de  Jesus  y  residente  en  la  Casa  de  C&diz, 
escribio  a  su  padre  pidiendole  a  uno  de  sus  hijos,  tanto  para  ali- 
viarle  la  pesada  carga  de  su  familia,  cuanto  para  procurarle  una 


(" CSarta  del  jeneral  O'Connor Tanja 14  de  octubre  de  1849,  comunicada  por 
d  mariscal  Miller. 


166 


REVI8TA  DE  SUD-AMERICA 


mejor  educacion,  y  destinarlo  a la  carrera  sacerdotal,  si  a  ella  se 
sentia  inclinado.  Accedio  el  padre  de  don  Ambrosio  a la  indica- 
cion  de  su  hermano,  elijio  a  aquel,  que  era  entre  todos  su  hijos  el 
que  mas  intelijente  se  mostraba,  y  previa  la  venia  y  el  permiso  de 
la  condesa^  despacholo  para  Cadiz. 

Paso  en  Cadiz  algunos  afios  al lado  de  su  tio  el-  Padre,  y  a la 
vez  que le  prestaba  en  su  aposento  ayuda  y  servicio,  hacia  su  edu- 
cacion  en  el  colejio  de  la  Compania.  AUi adquirio  una  instruccion 
literaria  y  cientifica,  solida  y  austera  como  la  que  daba  la  Com- 
pania, desarroUo  su  intelijencia  y  formo  ese  juicio  recto  y  eeguro, 
y  ese  practico  buen  sentido  que  tanto  manifesto  despues. 

Como  al  llegar  a la  edad  necesaria  para  tomar  las  ordenes,  no 
nianifestase  don.  Ambrosio  deseos  de  consagrarse  al  altar,  su  buen 
tio,  valiendose  de  sus  relaciones  con  el  comercio  de  C&diz,  tan  rico 
a la  sazon,  le  procure los  medios  de  formar  una  pacotilla  ;  y  pro- 
visto  de  algunos  efectos  y  de  las  economias  del  jesuita,  embarcose 
y  tomo  rumbo  h&cia  la  America  del  Sur,  punto  natural  de  mira, 
de  todos  aquellos  que  ansiaban  hacer  una  pronta  y  rapida  for- 
tuna. (1) 

in. 

Los  primeros  pasos  de  O'Higgins  en  America  68t4n  envueltos 
en lu  oscuridad.  Hai quien  asegura  que  recorno  los  territories 
de  las  que  hoi  son  republicas  de  Venezuela  y  Nueva  G-ranada, 
andand()  de  pueblo  en  pueblo,  vendiendo  a los  indios  y  negros  di- 
versas  baratijas.  Posible  puede  ser,  pues  esta  fuera  de  duda,  y 
comprobado  por  el  testimonio  tradicional  de  mnltitud  de  personas 
veraces  y  contemporaneas  a los  sucesoB,  que  cuando  aparecio  en 
Lima  por  primera  vez,  fue  en  clase  de lo  que  Uamabaa  entonces 
mercadhifle  de  a  mrda;  esto  es,  una  especie  de  buhoneros,  que 
llevaban  acomodados  los  efectos  de  su  comercio  en  dos  cajas 
con  vidrieras,  colocadas  sobre  el  lomo  de  una  mula  que  conduoian 
del  roDzal.  Esto  fue  en  Lima  don  Ambrosio  O'Higgins,  y 
recorria  los  arrabales  y  porterias  de  los  monasterios,  pues  las 
monjas  por  su  clausura  y la  jente  pobre  que  sus  ocupaciones  re- 
tienen  fuera  de  los  centros  del  comercio,  formabau  la  jeneral  clien- 
tela  de  esa  clase  de  mercaderes,  y  formaban  tambien  naturalmente 

( 1 ) Dato  comunicado  por  una  persona  mui  respetable. 


CmiGGINS,  MARQUfiS  DE  OSORNO. 


167 


la  de  no  Ambrosio  el  ingles,  nombre  con  el  que  era  jeneralmente 
conocido.  Q) 

Parece  que  no  fue  O'Higgins  mui  afortunado  en  su  pequeno 
comercio,  pues  despues  de  algun  tiempo  de  un  trabajo  tan  recio 
como  infructuoso,  se  encoutro  en  plena  quiebra,  y  reducido  a la 
miseria.  Como  era  hombre  de  animo  levantado,  no  se  amilano 
con  el  golpe,  y  decidido  a  probar  fortuna  en  otra  tierra,  dejo  el 
Peru,  y  en  bnena  hora  para  el,  se  dinjio  a  Chile,  lugar  donde  de- 
bia  encontrar los  medios  de  sii  portentosa  elevacion. 

IV. 

" Tendria  yo  como 12  o 13  aSos,  decia  en  1830  don  Manuel 
Salas,  uno  de  los  hombres  mas  respetables  de  Chile  y  en  aquella 
fecha  de  76  anos  de  edad,  cuando  llego  a  Santiago  don  Ambrosio 
O'Higgins, (つ y  entonces 】e  vi por  primera  vez.  Me  hallaba  con 
mis  padres  y  varies  otras  personaS;  en  las  que  se  hallaba  el  doc- 
tor N"  medico  irlandes  sumamente  apreciado  y  recomendable,  en 
una  huerta  en  la  Chimba,  tomando  leche  y  frutillas,  cuando  un 
criado  previno  al doctor  que  habia  un  sujeto  que  deseaba  hablarle. 
Betirose  el  doctor  al  salon  de  la  casa,  en  donde lo  encontramos 
una  hora  despues,  en  conversacion  con  un  estranjero,  no  mui  bien 
vestido.  La  conversacion  continuo  largo  tiempo  mas,  siempre  en 
ingles,  y  cuando  el  estranjero  se  hubo  retirado,  uno  de  los  de  la 
sociedad  pregunto  al  doctor  quien  era  aquel.  Contestole  este: 
"Eg  un paisano  mio;  y  mucho  me  equivocare,  si  qued&ndose en  el 
pais  no  hace  algo  digno  de  ser  recordado:  tiene  jenio ノ, ひ) El  es- 
tranjero mal vestido  era  don  Ambrosio  O'Higgins,  y la  materia 
de  su  conversacion  con  el  doctor  N.  rodaba  sobre  el  proyecto  que 
tenia  de  facilitar  la  comunicacion  entre  Buenos  Aires  y  Chile  al 
traves  de  la  cordillera.  Este  proyecto  consistia  en  la  fabricacion 
de  varioB  albergues  en  toda  la  estension  del  camino,  en  los  que 
debian  eacontrar  los  correos  abrigo  y  alimentos  de  antemano  pre- 
parados,  en  la  estacion  en  que  las  nieves  hacen  casi  intransitable 
esa  dincilisima  senda. 

(リ La  madre  sor  Josefa  Serrajeria,  del  monasterio  de  la  Encarnacion,  persona 
respetable,  muerta  en  una  avanzadisima  edad,  aseguraba  este  hecho  a  una  persona 
en  ciiya  veracidad  ciegamente  confiamos. 

(:) Atendiendo  a la  edad  de  Salas  y  a  la  epoca  de  la  conversacion,  la  llegada 
de  O^Higgins  a  Chile  debio  ser  en  1754. 

《,) Papeles  del  mariscal  Miller. 


168 


RBVISTA  DB  8UD-AMBRI0A. 


Sometio  O'Higgins  su  proyecto  al  Capitan  Jeneral  per  medio 
de  su  amigo  el  doctor,  y  aceptado  por  aquel se le  encomendo  la 
obra  con  el  titulo  de  injeniero  delineador. 

Ocupado  se  hallaba  en  la  construccion  de  las  casuchas,  cuando 
tuvo  lugar  la  mas  feroz  invasion  que  nunca  habian  consumado los 
indios  del  indomito  Arauco  sobre  los  territorios  cristianos  y  civi- 
lizados.  Aprestose  el  Presidente  y  Oapitan  Jeneral  de  Chile  a 
rechazarla,  y  entre  otras  providencias,  tomo  la  de  la  formacion 
de  una  compama  de  voluntarios  estranjeros,  cayo  inando  confio  a 
O'Higgins,  el  que  se  dirijio  a  su  cabeza  a  rechazar  a los  infieles. 

V. 

Largo  por  demas  seria  referir  todas  las  proezas  de  don  Ambro- 
sio  O'Higgins  en  su  dilatada  campana  de  Arauco.  Basta  indicar, 
para  apuntes  tan  lijeros  como  son  estos,  que  manifesto  en  ellas 
cualidades  tan  relevantes  de  soldado  como  de  politico  y  de  admi- 
nistrador.  Si  era  iudomable  en  el  campo  de  batalla,  era  dulce  y 
humano  despues  de  la  victoria.  Jeneralmente  devolvia  los  prisio- 
neros  que  hacia,  cargados  de  regalos,  y  nunca  &lt6  a la  fe  de  m 
palabra,  en  los  compromisos  que  contraia  con  bus  enemigos.  Esta 
habil y  sagaz  conducta,  unida  a  su  enerjia  y  a  su  valor,  capto  a 
O'Higgins  el  amor  j  el  respeto  de  sus  salvajes  contraries.  Poco 
a  poco  fa6  ganando  terreno  entre  ellos^  material y  moralmente: 
reconquisto  y  repoblo  varies  pueblos  asolados  en  invasiones  ante- 
riores :  hizo  la  guerra  mas  humana  y las  treguas  mas  duraderas: 
alentaba  a los  indios  para  que  abrazasen  el  cristianismo  con  su 
dulzura,  y 】08  incitaba  a la  vida  civilizada,  fitcilitdndoles  el  oo- 
mercio  y  haciendoles  tomar  gusto  y  conocer  las  ventajas  de  la  so- 
ciedad  y  de  la  civilizacion.  Tan  notables  servicios  hicieron  que 
la  atencion  de  sua  superiores  y  de  la  corte  se  fijase  en  el, y le  va- 
lieron  sucesivamente  los  grados  de  capitan  de  dragones,  teniente 
coronel y  el  mando  de  la  caballeria  de  la  frontera  que  le  confio  el 
virei  del  Peru  D.  Manuel  de  Amat,  coronel y  brigadier.  Con  este 
ultimo  empleo,  obtuvo  el  de  gobernador-intendente  y  comandante 
jeneral d や armas  de  la  provincia  de  Concepcion. 

En  este  puesto  continuo  siendo lo  que  habia  sido  en  Arauco, 
majistrado  entendido  y  celoso,  militar  enerjico  y  valiente  y  admi- 
nistrador  contraido  al  desarroUo  de  los  intereses  morales  y  mate- 
riales  de  los  pueblos  coofiados  a  su  cuidado.  Durante  su  perma- 


O'HIGGINS,  MARQUES  DE  OSORNO. 


159 


nencia  en  Concepcion,  recibio  al  celebre  viajero  frances  el  marques 
de la  Peyrouse,  con  quien  se ligo  con  estrecha  amistad,  y  al  in- 
gles Vancouver. 

Estas  espediciones le  inspiraron  la  idea  de  proponer  a  su  gobier- 
no, la  remision  de  una  semejante  espanola  ;  y  su  indicacion,  dio 
por  resultado  la  que  trajeron  despues  Malespina  y  Buatamante  en 
las  corbetas  Descutmrta  y  Atremda^  a  cuyo  mejor  exito  coopero 
Dotsblemente. 

Ascendido  por  sus  servicios  a la  clase  de  mariscal  de  campo, 
file  elevado  en  1785  a la  presidencia  de  la  Audiencia  y  capitania 
jeneral  del  reino  de  Chile. 

VI. 

El  paso  de  don  Ambrosio  O'Higgins  por  el  gobierno  de  Chile, 
eRt&  marcado  con  obras  importantes.  Las  indicaremos  r&pida- 
mente.  Visito  personalmente  todo  el  reino,  cornjiendo los  abusos 
que  notaba  e  introduciendo  miles  reformas  en  su  administracion 
y  gobierno  ;  suprimio  las  encomiendas^  ultimo  res  to  del  feudalis- 
mo, lo  que  le  valio  el  encono  y la  animadversion  de  los  ricos  ha- 
cendados,  heridos  en  bus  intereses  por  esta  humanitaria  providen- 
cia:  hizc  empedrar  y  enlozar  las  calles  de  Santiago  y  de  Valpa- 
raiso: construyo  el  camino  carretero  que  liga  a  estas  dos  ciudades: 
formo  en  la  ultima^  los  diques  que  la  defienden  de  los  ataques  de 
laa  aguas  que  ameuazabaa  su  existencia :  reformo  sus  fortifica- 
ciones  j  fabrico  el  fnerte  que  Uamaron  del  Baron  de  Ballenari : 
fundo  los  pueblos  de  Vallenar  y  de  San  Ambrosio  y  reconquisto 
y  repoblo  la  ciudad  de  Osonio  antes  destruida  por  los  indios,  y 
cuya  existencia  era  de  suma  importancia  para  la  conservacion  y 
defensa  de  la  plaza  de  Valdivia.  (*) 

Se  hajlaba  O'Higgins  en  esta  ciudad,  cuando  recibio  el  tftulo 
de  Marques  de  Osorno,  la  noticia  de  su  promocion  al  empleo  de 
teniente  jeneral y  el  nombramiento  de  virei  y  Capitan  Jeneral 
del  reino  del  Peru,  en  reemplazo  del  Bayiio  Gil  de  Lemos,  que 
habia  terminado  el  periodo  de  su  gobierno.  Recibio  asi mismo  la 
orden,  de  que  defipachase  del  Peru  al  jeneral  marques  de  Aviles, 
inspector  jeneral  de  este  reino,  para  que  lo  reemplazase  a  el  en  la 
prefiidencia  de  Chile. 


(1) Datos  comunica<lo8  por  el  mariscal  Miller. 


160 


REVI8TA  DE  SUD-AMERICA. 


En  cumplimiento  de  estas  ordenes  se  embarco  O'Higgins  en  la 
firagata  de  guerra  PUar,  y llego  al Callao  en  el mes  de  junio 
de  1796. (1) 

vn. 

Magnifica  y  pomposa  fue la  entrada  que  hizo  no  Ambrosia  d 
ingles,  convertido  en  el  Excmo.  senor  Marques  de  Osofdo,  Baron 
de  Ballenari,  Teniente  Jeneral  de los  reales  ej^rcitos  y  Virei  del 
Peru,  en  el  territorio  de  su  gobierno.  El  desembarcadero  del  Ca- 
llao, cubierto  de  alfombras  y  de  flores,  estaba  rodeado  por  todas 
las  tropas  veteranas  y  de  milicias  que  componian  la  guarnicion 
de  la  plaza  de  la  capital,  las  mismas  que  formaban  calles  desde 
Bellavista,  adonde  se  hallaba  el  virei  saliente,  Gil,  hasta  el  lugar 
donde  se  debia  desembarcar  su  Bucesor.  Un  inmenso  jentio  cubria 
las  calles,  balcones  y  azotea«  de  la  poblacion  ;  pues  a la  curiosidad 
natural  que  inspiraba  eiempre  la  entrada  de  un  niievo  virei,  se 
unia  en  esta  ocas\on,  la  que  todos  tenian  de  reconocer  en  su  jefe, 
al  conocido  "mercachifle"  de  los  anos  anteriores.  La  numerosa 
escuadra  que  mandaba  el  jeneral  Alava,  surta  en  eae  momento 
en  el  Callao,  se  veia  enteramente  empavesada, lo  mismo  que  los 
demas  buques  existentes  en  la  bahia.  Un  canonazo  disparado 
por  la  Pilar,  aio la  senal  de  que  el  bote  que  conducia  al  virei  se 
jseparaba  de  su  costado  ;  y  esta  senal,  repetida  por  el  castillo  del 
Real  Felipe,  indico  al  virei  Gil  que  era  Uegada  la  hora  de  salir 
al  encuentro  de  su  sucesor.  El  coche  de  Q-il y  el  bote  de  O'Higgins 
avanzaban  lentamente,  calculando  Uegar  simultaneamente  al 
punto  en  que  debian  encontrarse  los  dos  vireyes.  Asi sucedio  en 
efecto,  ponia  O'Higgins  el  pie  en  la  tierra  del  Peru,  cnando  G-il 
86  apeaba  de  su  carroza.  Echaronse  mutaamente  los  brazos,  sono 
un  canonazo,  y  al  punto  atronaron  el  aire  21 canonazos  dispara- 
dos  por  los  buques  de  guerra,  fuertes  y  baterias  de  tierra,  los  re- 
piques  de  campanas  y las  musicas  militares.  Pasado  un  momeD* 
to,  ae  dirijio  O'Higgins,  llevando  a  8U  derecha  a  Gil y  a  sa  iz- 
quierda  a  Aviles,  a  su  antecesor  y  al  que  debia  ser  su  sucesor,  al 
punto  de  la  plaza  en  que,  bajo  un  rico  dosel,  se  hallaban  ooloca- 
dos  tres  sillones  que  rodeaban  las  corporaciones  civiles  y  milita- 
res, en  el  que  se  vennco  la  ceremonia  de  la  entrega  del  poder. 

(1) Cordova  y  Drnitia.  Las  tres  epocaa. 


O'HIGGINS,  MABQUfiS  DE  OSORNO. 


161 


O'Higgins  hizo  su  entrada  pnblica  en  Lima  el 24  de  ji\Ho,  y  Gil 
Be  dmjio  inmediataiDente  a  Espafia  adonde  obtuvo  despues  el 
ministerio  de  la  Marina. 

VIII. 

He  aqui  la  sucinta  relacion  que  hace  un  autor,  mas  respetabl も 
por  8u  eradicion  y  por  su  veracidad  que  por las  galas  de  su  decir, 
del  gobierno  de  don  Ambrosio  O'Higgins  en  el  Perfi.  (*)  "Pu86 
8U  conato  en  arreglar  la  policia,  siendo  una  de  sus  medidas,  el 
que  no  anduviesen  personas  por  las  calles  desde  laH  diez  de  la  no- 
che,  penando  a los  infractores  en  barrer  las  calles  ;  en  una  de  las 
noches  que  salia  disfrazado,  a  vijilar  el  cumplimiento  de lo  man- 
dado,  habi£ndose  desviado  el  alabardero  que le  acompailaba,  la 
comi^on  de  Capa,  mandada  por  el  capitan  don  Jnan  Pedro  Lod- 
taunau  lo  cerco  y  condujo  a la  c&rcel. 

"En  4  de  febrero  de  1797,  suceaio  el  horrible  terremoto  que 
trastorno  los  partidos  territoriales  del  reino  de  Quito  ;  inflamose 
y  estuvo  largo  tiempo  en  ebullicion  la  laguna  Quirotoa:  vomitd 
torrentes  de  lodo  el  sitio  de  Moya  y  el  raonte  de  Ignalata,  que 
corrio  por  espacio  de  cinco  leguas  y  se  petrinco  ;  derruinb4roii8e 
los  cerroa  Chumaqui  y  el  Gralan,  cubriendo  cuanto  se  hallaba  a 
8U6  pies:  las  victimas  de  este  cataclismo  fueron  12,563.  En  30  de 
janio  de  este  mismo  aiio  se  incendio  en  Lima  la  casa  panaderta 
llamada  de  Bravo,  y  en  este  siniesfcro  perecieron 19  pereonas.  Se 
separo  la  presidencia  de  Chile  de  la  jurisdiccion  de  Jeste  vireina- 
to. ~ Se  publico  la  paz  con  la  Francia  y la  guerra  con  la  Ingla- 
terra. ~ Entr6  de  obispo  en  Trujillo  el  senor  don  Jose  Carrion  v 
Marfil.  ^ 

"En  el ano  de  1798  se  pTocedi6  a la  formacion  de  una  aoeqtiia 
en  Huancavelica,  en  el  cerro  que  mint  al N.  y  circunda  la  eiudad: 
tuvo  de  costo  22,116  pesos,  y  fh さ amjida  por  el  maestro  de  minfls 
don  Federico  Mpntes ~ Mari6  la  venerable  Feliciana  de  San  Ig- 
nado,  de  la  tercera  6rden  de  San  Francisoo- 'Se  publico  el &de 
maraso  en  la  Catedral,  la  bula  pontificia  que  deolaraba  relijion  Is 
de  los  Beletmitas  (oorporacion  reiiiiosa,  quiere  decir  el  autor) ― 
Fimd6se  en  ,Puno  un  hospital  de  indfjenas  por  Frai  Antonio  Ca- 
radsas,  relijioso  de  San  Juan  de  Dios. 

( 1) Relacion  trasmitida  por  ud  testigo  ocular  de  todafe. 

11 


162 


REVISTA  DE  STJD- AMERICA. 


'*En  el^ano  de 1799,  se  eetablecio  el  apostadero  del  Callao, 
siendo  su  primer  comandante  jeneral,  el  brigadier  de 】a  Real  Ar- 
mada don  Tom  as  de  Ugarte  y  Liano ― El 28  de  octubre  hubo  un 
eclipse  solar  de 11 dijitos  y  comenzo  a las 11 horas  20  minutos  y 
acabo  a las,  2  horas  2  minutos.  No  es  facil  descnbir  la  debilidad 
y  palidez  de  la  luz:  en  medio  del dia  se  veia  clarameute  al plane* 
ta"  Venus,  y  a  una  que  otra  estrella  de  magnitud :  la  atraosfera 
enfno  notablemente,  y las  aves  entonaron  el  canto  vespertino 一- 
Se  eetinguieron los  depositarios  jenerales,  y  se  maudo  se  verifica-  • 
sen  en  la  Caja  real 一 Se  concluyo  el  camiuo  y  portada  del  Callao 
一— Murio  en  Roma  el 29  de  agoHto  el  Poutifice  Pio  VI. 

"El 18  de  febrero  de  1800,  se  sacaron  a  la  afrenta  dos  hom- 
bres,  por  celebrar  misa  sin  ser  sacerdotes ― Se  concluyeron  las 
torres  de  la  Catedral  一 8e  enlozarcm  las  calles  de  la  ciudad  y  em- 
pedraron  los  portales ~ Se  dispuso  que lo8  oficiales  del  ejercito 
看 montasen  la  guardia  con  enpada,  pues  antes  lo  hacian  con  iin  pe- 
queno  fiisil". (*) 

IX. 

El ano  de  1800  concluyo  con  su  vida  el  gobierno  de  don  Am- 
brosio  O'Higgins.  Minada  su  robusta  naturaleza  por  los  anos  y 
por  el  trabajo,  termino  m.  existencia  el 18  de  marzo  de  ese  ano, 
dejando  encargada  de  la  administracioD  del  reino  a la  Real  Au- 
aienoia,  de  la  que  era  rejente  entonces  don  Manuel  de  Arredondo. 

La  muerte  del  virrei  dio lugar  a  una  escena,  que  pinta  el  ca- 
racter  y  el  ceremonial  de  la  epoca.  Al  dia  siguiente  de  su  felleci- 
miento,  se  veia  en  el  gran  salon  del  palacio  el  cad&ver  del  que 
habia  sido  el  marques  de  Osorno,  vestido  con  el  gran  unifoime 
de  teniente  jeneral y  sentado  en  el  solio  de  los  vireyes.  A  su  aU 
rededor  se  ballaban,  la  Audiencia,  el  Cabildo  eclesifistico  y  el  se- 
cular., la  Universidad,  la  nobleza,  y los  empleados  civiles,  milita- 
re3  y  de  hiu^ienda.  .todos  en  traje  de  ceremonia  y  sumidos  en  el 
mas  profundo  /silencio.  De  repente,  un  Jeritil-hombre,  abrio  de 
par  ep  par  la  puerta  principal  del  salon,  y  entr6  por  ella  el  escri- 
bano.  de  c&mara  y  del  vireinato  don  Jose  de  Herrera  y  Senmanat. 
con  imiforme  de  gala  y  un  libro  bajo  del  bi'azo.  Drnjiose  hacia 
ol cadaver  del  virei  y  acercandose  a  el , grito  por  tres  veces  con 

(1) Cordova  y  UiTuria.  1^  ti-es  epocas  del  Peru. 


O'HIGGINS,  MARQUES  DE  OSORNO.  168 

estentorea  voz  "  i  Escelentisimo  senor  marques  de  Osorno  ! ' '  y 
viendo  que  no  recibia  respiiesta,  volviose  a los  circunstantes  di- 
ciendo:  "Seftores,  no  responde :  {fallecio,  tallecio,  fallecio  ! 
Con lo  Que  vol  viendo  la  espalda  dejo  el  salon.  Corrieron  cinco 
minutos,  pasados  los  cualee  volvio  a  aparecer  el  escribano,  y  re - 
p は lose  la  misma  ceremonia.  Tuvo  esta  lugar  una  vez  maH  ;  y  en- 
toDces,  despues  de  proclamar  el  fallecimiento,  abrio  el  libro  que 
Ilevaba  prevenido  y  estendio  la  te  de  muerte  que  firmaron  todos 
los  presentes.  Concluido  este  acto,  fue  conducido  el  cadaver  a la 
iglesia  de  San  Pedro,  en  cuyas  bovedas  se le  dio  sepultura  des- 
pues de  que  se  hubieron  celebrado  pomposos  funerales. ひ) 


X. 

Don  Ambrosio  O'Hifirsrins  dej6  en  su  testanxeuto  un  considera- 
ble legado  para  sa  familia  en  Irlanda:  veamos  lo  que  a  este  re8- 
pecto  dice  el  jeneral  O'Connor,  hijo  del  celebre  Roger  O'Connor; 
que  sucedio  a la  condesa  de  Bectice  en  la  propiedad  del  castillo 
de  Dungan.  "Estaba  vi viendo  eii  Dungan  cod  mi  hermano  Ro - 
deric,  cuando  el  cura  Mr.  Kellet  vino  a  buscarle,  para  averiguar 
si  entre  los  trabajadores  tenia  algunos  iniembros  de  la  familia  de 
O'Higgins,  porque  habia  recibido  una  carta  de  uno  de  los  em- 
pleados  de  la  compaiiia  de  seguros  de  Dublin,  encargandole  que 
hiciera  averiguaciones^  pbrque  el  marques  de  Osorno les  habia 
dejado  un  legado,  y  que  a8i mismo  se  iuformase  si  eran  jente  a 
qnien  se  les  pudiese  dar  el  legado  de  una  vez,  o  si  seria  mejor 
d&rselo  poco  a  poco.  Mi  hermano  dijo  al cura  que  tenia  tres  de 
sus  sobrinos  empleados  en  la  hacienda,  que  habia  otro  mas  que 
era  loco  y  solia  andar  por  los  caminos  reales,  vestido  con  una  ca- 
saca  oolorada  de  soldado,  y  entreteniendose  en  quitar  la  corteza 
de loB も! "boles  para  d68cubrir  el  tronco.  Se  acordo  que  no  era  jen- 
te a  la  que  se  podia  confiar  mucho  dinero,  y  asi  fiie  que  el  cura 
les  aio la  primera  vez  lo  bastante  para  comprar  una  vaca  y  un 
chancho  y  asi mejorar  su  condicion,  prometiendoles  que  se.les 
continnaria  ayndando  en  cumplimiento  de  la  ultima  voluntad  de 
ratio."  O 

No  fh さ esta  la  sola  muestra  de  afecto  que  dio  el  virei  a  su  fami- 


(1)  Belacion  dc  uu  testigo  ocular. 

(2)  Carta  del  jeneral  O'Connor  al  mariscal  Miller.  Tarija  1869. 


164 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


Ha:  durante  8U  poder  hizo  venir  a  8U lado  a  iin  sobrino  suyo  lla- 
mado  don  Demetrio,  el  que  despues  de  haber  sido  su  caballerizo, 
ocupo  durante  muchos  anos  la  intendencia  de  Guamanga. ぐ) 

XI. 

Era  el  marques  de  Osorno  de  mediana  talla,  algo  grueso  y  pe- 
sado,  mui  bianco  de  color  y  de  facciones  toscas.  Su  fisonomia  re- 
velaba  poca  vivacidad  de  intelijencia  ;  pero  si  luucha  enerjia  y 
contraccion.  Conocese  a  primera  vista  que  era  h  ombre  mas  acos- 
tumbrado  a 】08  campamentos  que  a las  cortes,  mas  de  gabinete 
que  de  salon.  Carecia  enteramente  de  la  soltura  y  de  la  elegancia 
del  hombre  de  mundo,  y  sus  manos  toHcas  y  sus  pies  gniesos  re- 
velaban  un  or リ en  popular.  Fue,  Bin  duda,  hombre  de  mucha  ener- 
jia, de  alma  mui  entera  y  de  mui  recto  buen  sentido.  Su  caracter 
lo  revela  en  su  carrera,  y la  indole  de  su  intelijencia,  en  el  j さ aero 
de lo8  trabajos  a  que  se  aplico.  Es  includable  que  el  marques  de 
Osorno,  fu6  uno  de lo8  mas  notables  mandatarios  que  tuvo  el  go- 
bierno  espaiiol  en  sus  colonias  de  America. 

Jose  Antonio  de  Lavalle. 

UN  VIAJE  DE  C0PIAP6 

AL 

MINERAL  DE  CHANARCILLO. 


(ConelvsioD.— Vteiic  ]»4jloa  116. 

- Con  \An  dulce  tentaoidn  por  delante,  no  podia  per  menos  qne 
empeorarse  mi  suerte  apurada,  ajitando  mis  deseos  y  aumentando 
mis  necesidades  ;  y  esto  me  hizo  abandonar  mi  asiento  e  ir  a  bus- 

(1) £ste  don  Demetrio,  fue  el  primer  inarido  de  dona  Mariana  de  Ecbevarria, 
esposa  en  segundas  nupcias  del  celebre  don  Bernardo  Tagle,  marques  de  Torre 
Tagle. 


UN  VIAJK  DE  OOPIAPO  AL  MINERAL  DE  CHASAROTLLO. 165 

car  en los  carros  de  segundo  orden  y  jente  un lugar  mas  comodo 
por  menos  cuidados  ;  huyendo  de  este  modo  de  hombres  y  mujeres 
para  ir  a  encontrarme  con  mujeres  y  hombres. 

AIM  el  aire  de  las  fisonomias  era  un  poco  mas  franco,  y  la  ve- 
cindad  de  las  pasajeras  menos  peligrosa.  En  esta  confianza  viaja- 
ba  con  mas  comodidad,  aunque  mis  turbias  ideas,  siempre  cam - 
peando  en  el  negro  colorido  de  la  desesperanza,  no  apartabaB  un 
momento  mi  espintu  de  tod ひ lo  que  es  dudoso  y  desconsolador. 
Con  este  modo  de  viajar  llegamos  a  Pabeilon  cuando  las  oracio- 
ne8  principiaban  a  derramar  bus  horas  de  tristeza  y  vaguedad  en 
las  almas  inseguras  y  solas. 

En  este  trecho  de  viaje  no  hub ひ mas  accmente  notable  que  la 
muerte  de  uno  de  e 廳 pacientes  vivientes  a  quienes  muchas  veces 
injustamente  llamamos  ironicamente  burros.  Nosotros  viaj&bamos 
en  ese  instante  a  razon  de  seis  raillas  por  hora  cuando  mas  ;  el 
despacioso  animal  venia  por  los  rieles  Mcia  nosotros  tranco  a 
trance,  imitando  en  su  tranquilidad  a la  maquina  looomotora. 

Y        ^cvL&l  fue  mas  topo  en  este  ca«o?         La  m&quina  siguid 

hacia  el  asno,  el  asno  continiio  hacia  la  m&quina;  esta  bufo,  aquel 

rebnzno  ,  j  pregunto  yo  otra  vez  cual  idioma  de  los  do8 

es  ma8  gramatical y  cu&l  mas  espreaivo?          Lo  en  acaso  ese 

nervioso  resoplido  del  vapor  que  se  escapa,  para  que  se  diga  que 
era  el  borrico  el  que  debiera  haber  entendido  primero?  

Estaban  a  un  cuarto  de  cuadra  los  agresores  uno  de  otro,  cuan- 
da  todavia  pudieron  ellos  mismos  haber  evitado  el  desa^tre  ;  pero 
una  segunda  senal  de  la  v&lvula,  y  un  par  de  rebuznos  mas  del 
asno,  parece  que  fueron  las  cornetas  de  deguello,  porque  un  ius- 
tante  despues  la  trompa  de  la  m&qiiina  aio  vuelta  al reves  las  en- 

tranas  del  paciente  animal  Y  en  este  caso         ^no  parecen 

hermanoa  el  que  se  deja  destrozar  pudiendo  huir,  y  el  que  destro- 

za  puaiendolo  evitar?         El  asno  quedo  hecho  cuartos  a  un  lado 

del  camino,  mientras  el  treu,  con  doscientos  espectadores  risueiios, 

paso  adelante         Y  pregunto  yo  por  ultima  vez  a los  que  no  son 

borricos. . .  ^quien  gano?.. . .  く: el  animal  quedando  instant&neainente 
maerto  y  en  eterna  paz,  o  nosotros  coDtinuando  vivos  y  siempre 

desasosegados?         j  0  condiictores  de  trenes,  o  implacables  ma- 

qainistas !  dejad  pasar  sin  daiio  a  los  indefensos  y  tranquilos  bor- 
ricos; perdonadles  la  vida,  de  lo  contrario         no  os  sonriais 

jamas  can  sarcastno  cuando  ellos  os  dejan  pasar  a  vosotros,  y 
mucho  mas  si  al  resoplido  de  vuestro  estupido  pito  ellos  rebuznan : 


166  REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 

porque  cada  uno  habla  en  su  lengua  natural, y  marcha,  en  horas 
sin  amo,  al paso  que  laas le  acomoda. 

Los  carros  habian  parado  ya,  y  al  bajarme  de  uno  de  ellos  alar- 
gu さ mi  mano  al  asiento  vecino  para  cojer  mi  equipaje  contenido 

en  una  pigmea  maleta,  unico  resto  de  mi  n&ufraga  suerte  ,  y 

mi  mano  toco  la  tabla  lisa  y  ma, lo  que  me  probo  que  hacia 
tiempo  a  que  habia  desaparecido.  Sin  querer  mir さ a  todos  sorpren- 
dido,  y  en  todos  aquellos  rostros  asoleados  y  morenos  pareciome 
leer  clarameDte  :  ^^Adivtna^  quien  sera;  todos  somos  capaces  de 

todo  "       que  partido  tomar  en  semejante  ataque  a  mi  pro- 

piedad?  que  tribunal  recurrir  en  Atacama?  Y  ^acaso 

lo  estan  servidos  a  perfecciou  muchas  de  nuestras  principales  ca- 

pitales?  Unas  cuantas  palabras  de  queja  dichas  por 】o  bajo 

fue  toda  mi  venganza,  aunque  confieso  que  este  nuevo  lance  no 
me  trajo  mas  pesar  que  el  dolor  que  aumentaria  a  un  cadaver  la 
descarga  de  una  arma. 

Entre  en  la  posada  ;  y  aunque  todoB  mis  contratiempos  de  viaje 
、 habian  hasta  entonces  entretenido  mi  e8t6mago,  al  sentarme  a la 
mesa  de  pasajeros  conoci  toda  la  necesidad  de  alimento  que  se  ha- 
bia reunido  en  mi  apetitoaa  y  desconsiderada  ciencia  gastronomi- 
ca,  olvidandorae  de  este  nuevo  asalto  a  mi  ingrato  capital.  La 
(xmversacion  que  rolaba  en  boca  de los  demas  viajeros,  apenas  lie* 
gaba  a  mis  oidos  corao  puede  llegarnos  el  murmuUo  de  dos  vooef) 
de  hombre  muralla  de  por  medio....  ;  tal era  la  distraccion  que  me 
procuraban  los  diferentes  potajes  y  mi  mente  naturalmente  enaje- 
nada  con  las  ocurrencias  pasadas. 

OoDcluida  la  comida,  conoci  que  no  era  tan  fina  y  sazonada 
como  me  babia  parecido  pero  <;que  tiene  esto  de  particu- 
lar si  con  todas  las  cosan  de  esta  vida  sucede  lo  miBino?  ^no 

acontece  lo  propio  con  la  araistad  de  los  hombres  y  el  amor  de  las 
raujeres?  

Pero  en  fin,  estaba  satisfecho,  y  solo  esperaba  ya  el  carruaje 

que  debia  conducirnoB  a  Juan  Godoy  esa  misma  noche.  El  car- 
ruaje no  parecia,  aunque  eran  ya  las  ocho  de  la  noche,  y  esto  iba 
a  ser  un  nuevo  golpe  de  mano  a  mis  pocos  fuertes ;  seriame  neoe- 
sario  pagar  tambien  alojamiento,  en  circunstancias  que  no  me 
atrevia  a  balancear  mi  caja  por  no  descubrirme  ea  bancarota  antes 
de  llegar  a  termino  de  viaje.  Quejetne  al  dueiio  de  posta  lo  mejor 
que  pude,  y  solo  se  me  contesio :  "que  tuviera  pudenda;  qt$e 
Oristo  Oastante  tuvo  ,,  Sin  acordarse  o  sin  discurrir.  el  seBor 


UN  VIAJE  DE  0OPTAP6  AL  MINERAL  DK  CHAf^ARCILLO. 】67 


posadero,  sin  dnda,  que  el  pretender  tener  las  virtudes  del  Cristo 
santo  68  un  sacrilejio  ;  y  que  por  otra  parte,  hoi  en  dia  hasta  para 
tener  pacieucin  y  esperar  se  necesita  dinero  :  pero  con  tal provi- 
(lencia  en  mi  solicitud,  no  me  quedo  mas  remedio  que  el de  con- 
tentarme  con  todo. 

El  posadero^  posadera  tenian,  oomo  todos los  diienos  de  fonda, 
ro8tro8  y  palabras  halagiienas  y  ficiles,  aunque  los  precios  de 

hospedaje  fiieron  ^speros  y  dificiies.  Y  ay!         ojald  que 

aquella  posada,  para  rai,  se  hubiera  trasformado  en  algunos  cuan- 
tos  pellonen  a  campo  libre,  para  no  haber  tenido  que  ocupar  cuar- 
to,  oama,  alumbrado,  lavatorio,  espejillo,  etc.,  porque  todo  eso  es 
la  sal  y  pimienta  con  que  se  aliiia  las  cuentas  en  las  posadas  ; 
pero  mui  a  mi  pesar,  una  sirvienta,  de  color  aceitunado  me  con- 

dojo  al cuarto  nfim.  7  del  hotel  suficiente  raotivo  este  para 

qne  el  nfim.  7  y las  sirvientas  morenas  sean  de  eterno  recuerdo 
en  los  anales  de  mi  vida  !  

Me  desnude  tan  pausadamente  eomo  quien  espera  para  su  for- 
tniia  un  gran  temblor  o  un  horroroso  incendio,  y  poder  escapar 
a8i de  tan  gruesas  circunstancias.  Empero,  los  movimientos  de 
tierra  y  el  fuego  de  las  cocinas  quedaran  mui  en  paz  y  mui  contra 
mis  deseoB,  porque  hubiera  recibido  uno  ii otro  como  nn  biien  au- 
gurio  a  mi  suerte  fatura. 

Mui  de  manana  estaba  ya  en  pie,  y  despues  de  manosear  cari- 
nosamente  mis  flacas  monedas,  pague  integramente  mi  hospedaje, 
monte  al  carrua^e  de  posta  y  continue  mi  tortiiosa  ruta  hasta  Ue- 
gar  a  J'nan  Godoy,  sin  mas  contratiempo  para  mi  que  mi  estdma- 
go  en  ayunas  y  rais  penosas  ideas,  y  para  lofi  demas  viajeros  la 
fatiga  de  los  caballos  y  la  flema  del  cochero,  a  quien,  viaje  con- 
cltddo,  alargue  con  pena  cinco  peRos  fuertes  que  mis  lacias  faltri- 

queras  no  olvidar&n  j&mas        y  eche  a  andar  h&cia  los  cerros, 

buscando  como  instintivamente  el  higar  a  donde  iba,  coRa  que 
hasta  entonces  no  sabia. 

Poco  antes  de  llegar  a  enfrentar  con  los  desmontes  de  las  pri- 
mera8  minas,  un  presentimiento  ociilto  me  hizo  rejistrar  mis  bol- 

Hillos,  y         ;  oh  prolongada  desgracia  mia!  mas  que  la  de 

los  oonstituyentes  de  Cerro  Gmnde!  este  fu6  el  filtimo  grado 

de  mi  flaqueza  pecuniaria  !  el  bolsillo  del  pantalon,  por  un 

casual  agujero,  aio iibre  pafio  a  ini  mano  que  llego  hasta  conven- 
cerse  del ma8  eRcu&tido  grado  de  pobreza  a  que  uno  pnede  verse 
redactdo  !  El  resto  de  mis  alados  fiiertes  habia  ileHjtparecido 


1^8 


RBVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


para  siempre :  el  iinico  que  me  fiie  fiel,  encontrado  en  la  caSa  de 
una  de  mis  botas, lo  tom6  con  la  mano  derecha, lo  contempl さ un 
instante,  como  lo  hiciera  el  celoso  moro  antes  de  matar  a  su  que- 

rida,  mire  al campo,  y  lo  arroje  al espacio  con  todas  mis  fuer- 

zas  posibles :  brillo  en  el  aire  ;  hizo  un  gran  curso  arqueado  pare- 
cido  en  eBto  a  mi  estravagante  destino,  y  al  caer  en  lontananza,  un 
vivo  destello  fn さ m  ultimo  adios  :  asf  como  yo  no  mui  remota- 
mente  daf さ tambien  el mio  a  esta  vida,  junto  con  devolver  a la 
tierra  esta  mi  m&quina  ambulante  que  unos  cuantoB  misterios  de 
la  naturaleza  hicieron  qu や ee  foijara,  naciera,  gateara,  anduviera, 
pensara,  quisi^ra,  se  desenganara,  y  que  en  todas  partes  y  en 
todas  circunstancias  solo  eucontrara  la  triste  y  espantosa  verdad 
de  la  oondicion  humana!  I  

Al  concluir  esta  amarga  reflexion,  ua  mozo  a  caballo,  que  sin 
duda  alguna  habia  venido  sigoi^ndome,  se  acerco  a  mf  pregua- 
tfindome  : 

― ^Vd.  ser&  don  ? 

一- Yo  8oi :  i  qu6  se  te  ofrece  ? 

~ He  vemdo  siguiendolo  desde  niete  leguas.  Una  carta  que 

manda  a  \d.  mi  patron  ;  dijome,  pas&ndome  una. 

― ^D6nde  vive  tu  patron?  ^cu&ndo  te  vuelves?  

一一 Mi  patron  vive  en  8U  m&quina  y  hacienda :  yo  me  vuelvo 
暴 ahora  mismo. 

»  Abri  la  carta  con  despacio  y  con  alguna  sorpresa  ;  y  6ste  era  el 
cootenido  de  sus  cuatro  renglones,  que lef  tfmidamente  medio 
sentado  sobre  una  pefla  : 

" Bsta  carta le  servira  a  Vd.  para  preseutarse  en  Chafiareillo,  a 

" la  mina  C  ,  como  apoderadode  la  parte  que  tiene  don  , 

" previniendole  que  luego  serfi.  Vd.  el  administrador  de  etia  mina, 
" y  que  ambas  ocupaciones  son  honrosas  y  bien  recompensadas. 

"De  Vd.  etc  ,, 

Cuando  volvi  la  vista,  el  portador  habia  desaparecido,  7  

ah!  en.ese  momento  ningun  poder  humano  hubiera  podido 

coQtener  mi  agraaecido  corazon  de  alzarse  duloemente  al  cielo 
elevando  un  vote  de  gradss,  y  al  protector  un  "Dies  se  lo  pague" 
d^l nlma,  que  al  remover  mis  labios,  me  hizo  conmoverme  invo- 

luntoriamente,  recordando  la  rmuneracioD  del  mendigo  !  

; $ii9taba  pagado  !  


1 
i 


UN  VIAJE  Dfi  OOPIAPO  AL  MINERAL  DE  CHANARCILLO. 169 

Adio6 :  ^te  seguire  contando  algo  de lo  que  me  suceda  por 

ac&!  

Tu  afectlsiino  amigo  etc. , ' 


Cuanclo  ooncliu  de  leer  esta  larga  epistola,  no  pude  por  menoe 
que  sonreirme  con  perm,  oonociendo  que  todo  lo  que  ella  contenia 
era  la  verdad  sentida,  la  espresion  firanca  del  honabre  bien  educa- 
do  pero  desgraciado  ea  empresas  mineria  ;  y  que  cuando  recien 
despertaba  a la  edad  de  la  razon,  se  encontro  arruinado  en  un 
pueblo  donde  no  se  puede  llegar  a  los  veinte  auos  de  edad  sin 
tener  ya  caarenta  de  amarga  esperieacia,  y  el  rostro  marchito 
por  los  sufrimieiitoB  ;  y  donde  todo,  hasta loB  elementos  mismos, 
el  agua  salobreDa,  el  sol  abrasador  del  desierto,  la  estraSa  vejeta- 
cion  de  aquellos  aridos  campoR^  se  oponen  en  batalla  desigual a 
las  costumbres  y  al corazon  del  hombre  joven,  delicado  y  acostum レ 
brado  a los  sabroso?  placeres  de  los  grandes  pueblos. 

i  Pobre  amigo  mio!   Crees  que  has  suiriao  ya  todo  y  que 

has  probado  tambien  la  ultima  amargura  de  la  vida?  No  : 

principias  a  vogar  en  la  borrascosa  mar  de  nuestra  existencia : 
mas  tarde  vendr&n  para  ti  tiempos  mejores  o  peores  ;  y  entonces 
comprenderas  que  la  vida  es  el&stica,  que  es  un  tira  y  afloja,  un 
sabe  y  baja,  y  que  todo  lo  que  hasta  ahora  has  pasado  no  es  sino 
el  primer  tribute  que  todos,  unos  mas,  otros  menos,  pagamos  a la 
esperiencia  al  salir  del  cuidado  de  nuestra  fiimilia  particular,  para 
entrar  en  la  gran  familia  comun  que  llamamos  sociedad,  y  donde, 
saber  vivir,  es  una  verdadera  y  dificil  ciencia. 

Nosotros  por  ac&  en  el  alto  mundo  de  Santiago  y  Valparaiso, 
donde  todo  debe  de  ser  cientifico  e  ilustrado,  tenemos  que  pelear 
tambien  desvalida  y  ternblemente  contra  la  ciencia  e  ilustracion 
de  nuestras  pasiones,  de  nuestros  gustos,  de  nuestras  necesidades, 
y  aun  muchas  veces  de  nuestra  conciencia^  cuando  luchamos  mi - 
serablemente  contra  fuerzas  sociales  mayores  que  las  que  nuestro 
poder  moral  suele  tener. 

Id  a loR  salones  donde  la  sociedad  espera  ;  a las  iglesias 

de  los  Santos,  que  esperan  ;  al  rancho  del  miserable,  que  es- 
pera '; al  desspacho  del  rico  banquero,  que  espera  ;  a los 

oonventos^  que  e^peran......;  y,  en  fin,  hasta  al  casto  y  recdndito 

lecho  de  la  virjen,  que  tambien  espera  ,  y  vereis  que  la  vida, 

que  nuestra  Rociedad  no  es  mas  que  un  coutintio  esperar,  ni  me. 


170 


REVI8TA  DE  BUD-AMERICA. 


nos  que  nn  desasosegado  ernpeSo  de  conseguir lo  que  no  tenemos 

y  que  hai  en  la  vecindad  ,  f&cil o  diHcil,  posible  o  imposible. 

poco  o  mucho,  segun  las  necesidades  y  derechos  sociales  de  cada 
cual. 

Pero         ;  en  fin  !  no  hai  remedio,  o  si  lo  haii,  yo  no  pre- 

tendo  conocerlo,  para  que  el  mundo,  o  sea  naestra  tan  decantada 
sociedad,  guiaaa  per  sus  mil  leyes  absurdas  y  risibles,  deje  de 
marchar  al reves  y  en  las  proporciones  que  marcha. 

Hai,  si  ipor  fortuna!  y  esto  solo  puede  asegiirar  la  voz 

intima  de  mi  alma  ;  hai  mas  all&  de  esta  otra  existencia  iii- 

tura,  mcomprenBible,  pero  infalibla  y  de  todos  deseada  !  

Marchamos  ;  marchamos  irresistiblemente,  como  marcha  el 

tiempo  ;  unos  mas  lijero,  otros  mas  despacio  ;  quien  Uorando, 

quien  riendo  ;  y  no  en  muchos  aiios  mas  tarde  que  ahora, 

todos  habremos  cerrado  los  ojos  de  esta  vida  de  instantes,  para 
despertarnos  iguales  al  otro  lado  de  la  tumba,  en  la  existencia  de 

la  eternidad  !          Y  solo  entonces  habr6mos  dejado  de  eape- 

rar  !  !  !  

Bonifacio  Diaz  Gana. 

Valparaiso,  setiembre  de  186】 • 


— T^^w — 

ORGANIZACION  DE  LAS  ESCPELAS  PRIMARIAS. 


(Conttiiiuielon.— Vtete  p&Jina  t4.) 

VIII. 

^Lo8  testo8  adoptados  en  nuestros  establecimientos  son  adecoa- 
dos,  son  en  armonia  oon  el  fin  y  con  la  tendencia  de  la  educa- 
cion? 

La  vida  de  Jesucristo,  el  Espfritu  de  la  Biblia,  el  For  que  de 
la  Fisica,  la  Conciencia  de  un  Nino,  la  Vida  de  Franklin,  los  de 
Lectura  Popular,  etc.,  que  son  los  que  mas  circulan  en  nuestros 
establecimientos,  Uenan  las  exijencias  de  la  instruocion?  Podrfi 


ORGAOTZACION  DE  LAS  ESCUBLAS  PRIMARIAS. 171 


el  nino  sacar  utilidad  de  su lectura? る No  suponen  esos  libros  ud 
raciocinio  desarroUado  para  comprenderlos,  para  seguir  la  hila- 
cioD  de  la8  difereutes  ideas,  de los  sucesos  narrados,  qo  son  esos 
libros  escritos  para  otra  edad,  no  tratan  de  temas  abstractos,  que 
escapau  al poco  juicio  y  criterio  del  nino?  ^ Servir&n  para  apren* 
derlos  de  memoria? 

Si  el  objeto  de  aprender  a leer,  la  lectura  misma,  no  debe  ser 
UD  solo  ejercicio  maquinal  de  repetir  sonidos  huecos,  ni  un  esteril 
conocimiento  de  las  letra$  del  alfabeto,  ni  un  esfuerzo  pedantesco 
de  jantar  letras  y  proaunciar  palabraS;  si  no  se  quiere  recargar 
la  mente  del  nino  con  conocimientos  intitiles  ;  si  los  libros  deben 
ayudarlo  a  deBenvolver  paulatinamente  8U  razon,  e  imbuirlo  en 
algunas  ideas,  atraer  su  atencion,  procurarle  conocimientos  iUiles, 
haoer  jerminar  biienos  sentimientos,  en  una  palabra,  desenvolver 
su  entendimiento  y  su  sentimiento,  deben  habituarlo  a la  reflec- 
cion,  despertar  su  curiosidad,  ru  avidez  de  saber,  su  interes  por 
lo  desoonocido,  por lo  que lo  rodea,  proporcion&ndole  noticias  uti- 
les', procediendo  de  lo  facil a lo  dificil y  ser  redactados  en  un  es- 
tilo  claro  y  sencillo. 

Si  el  objeto  de  los  libros  como  el  de  la  edu<$iEicioQ  es  el  de  desen- 
volver la  intelijencia,  de  adornarla  con  conocimientos  iitiles  para 
formar  al mismo  tiempo  el  corazon  del  alumno,  ^la  forma  pura- 
mente  narrativa,  los  trozos  literarios,  los  hechos  historicos,  las 
biografias  estar&n  al  alcance  de  la  comprension  del  alumno  de 
diez  y  doce  anos^  o  solo  cuando  joven  y  con  la  instruccion  iua8 
completa  podr&  comprenderselos  ?  Pacil es  la  contestacion  si  cada 
cual 86  examina  a  si  mismo  lo  que  era  cuando  tenia  esa  edad. 

Esos  libros  no  sirven  pues  para  el  objeto  a  que  han  sido  desti- 
nados,  porque  no  satisfacen  las  necesidades  de  la  educacion,  son 
escritos  para  otras  edades,  ponen  al  nino  en  un  mundo  vago  de 
palabra8y  de  argumentoR  abstractos  que  no  pueden  comprender, 
y  despaes  de  cinco  o  seis  anos  saldri  del  establecimiento  sin  ha- 
ber  aprendido  alguna  de  las  nociones  utiles  sobre  la  creacion,  es- 
taciones,  caerpo  del  hombre,  ms  partes,  algunas  de  las  propieda- 
des  jeneralefl  de  los  cuerpos,  como  aire,  agua,  fnego,  piedras, 
sobre  algunas  nmterias,  como  se  producen,  se  fabrican,  sobre  los 
cuerpos  ftimples  y  compuestos,  8U8  figuras  y  denominaciones,  pro- 
daocionea  y  riquezas  de  su  pais,  etc.,  etc"  sin  que  haya  contraido 
el  h&bito  de  pensar,  de  reflexionar  y  de  darse  razon  de  las  cosas 
maa  necesarias  y  de  adquirir  con  la  lectura  juntameDte  con  ideas 


172 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


aquella  lojica  sencilla  y  segura  que  debe  servirle  de  norte  en  to- 
dos  los  negocios  de  la  vida. 

Y  este  mal que  lamentamos  de  bueaos  testos,  la  Europa  mis- 
ma  ha  tenido  que  sobrellevarlo  largo  tiempo  ;  y  solo  desde  que 
hombres  de  corazon,  doctos,  escritores  afamadoa  descendieron  a 
examinar  y  estudiar  los  sistemas  de  educacion,  se  remedio  en 
parte. 

Sq  vio  que  reducido  era  el  n^imero  de  los  alumnos  que  despues 
de  algunoB  anos  empleados  en  la  escuela  se  hubiesen  instruido  en 
lo  que  mas  interesaba  aprender,  que  el  sistema  era  malo  y  pedan- 
tesco^  en  oposicion  al desarroUo  fisico,  moral e  intelectual ; se 
coDOcid  que  en  vano  se  pretendia  perfeccionar  las  facultades  si  no 
se  habia  analizado  y  estuaiado  su  desenvolvimiento,  si  no  se  ha- 
bia  adquindo  una  justa  idea  de Ior  medios  necesarios  para  conae- 
guirlo:  y  despues  de  haberse  apercibiao  que  no  se  habia  tenido 
caenta  de  los  defectos  que  coartaban  el  progreso  de  las  escuelas 
primarias  y  superiores,  se  persuadio  que  la  enseilanza  debia  se- 
guir  el  desarroUo  progresivo  de  las  &cultade8  del  alumno,  enri- 
queciendo  el  entendimiento  con  conocimientos  de  cosas  utiles  y 
aplicables  a la  sociedad : los  estudios  por lo  tanto  se  encaminaron 
a  un  terreno  mas  practice  y  en  armonia  oon las  neoesidades  so- 
ciales  ;  de  aqm  el  establecimiento  de  escuelas  t^cnicas,  donde  los 
ramos  de  la  induBtria,  del  arte  y  de  la  ciencia  se  ensenasen  teo- 
rica  y  pr&cticamente  ; las  escuelas  populares  de  quhnica,  de  fisi- 
ca,  de  dibujo  lineal ; de  aqui  la  necesidad  de  renovar  los  testes  de 
ensenanza  primaria,  de  vestir  nuevas  formas,  de  adoptar  uq  esti- 
lo  mas  sencillo  y  claro,  de  buscar  el  modo  de  haoerse  aooesible  a 
la  intelijencia  menos  culta,  de  acLaptarse  a la  edad  del  alumno 
comunic&ndole  utiles  y  agradables  conocimientos. 

Y  solo  en  estos  tiempos  en  que  la  literatura,  en  todas  sua  dife- 
rentes  ramificaciones,  ha  comprendido  su  noble  oficio,  que  empe- 
z6  a  ser  escuela  de  arte  y  perfeccion  social,  que  asumio  formas  po- 
pulares, que  tomo  sua  inspiraciones  en  el  pueblo,  que  penetra  en 
la  choza  del  pobre,  como  en  el  palacio  del  rioo,  los  literatos,  los 
maestroB  en  el  arte  de  la  ensefSanza,  avezados  antes  a  ocaparse 
unicamente  de  temas  elevados,  por  el  error  de  hacerse  pequenos 
escribiendo  para  los  chicos,  y  de  perder  la  aureola  de  gloria  ya 
conquistada,  no  desdenaron  de  componer  y  trabajar  para  ellos 
obritas  mas  aparentes  que  las  usadas. 

Y,  a la  verdad,  para  la  consecucion  de  cualquier  profesion  o 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  P 謹 ARIAS. 178 

arte  hai  una  escala  gradual  que  tiene  por  base los  primeros  cono- 
cimientos  de los  objetos  que  nos  rodean  y  caen  bajo  los  sentidos. 
Sin  embargo,  j  cu&ntas  veces  el  joven  habr&  tenido  que  volver 
atras,  dar  nuevos  pasos  para  proveeree  de  aquellos  conocimiieiitos 
fundamentales  en  aquella  industria,  arte  o  ciencia  que  cultivo, 
encontr&ndola  m お dificil  y  pesada  por  no  haber  aprendido  los 
elementos  mas  obvios  que  la  habrian  hecho  facil y  agradable  ! 

Se  requieren  pues  libros  que  apropiados  a la  capacidad  del  edu- 
cando,  socorran  su  criterio  y  su  entendimiento  sin  dafiar  al  den- 
arrollo  ffsico  ; libros  en  que  las  ideas  o  nociones  jenerales  de  las 
cosas  sean  ofrecidas  con  tal claridad  y  sencillez  que  el  alumno, 
ajudado  por  su  director,  pueda  comprenderlas;  que  eeciten  8 ひ cu_ 
riosidad  y la  fomenten  ; libros  en  que  las  mismas  nociones  adqui- 
naai),  los  mismos  hechos,  los  mismos  fenomenoB  esplicados  pro- 
dnzcan  lecciones  de  relijiosidad,  de  amor,  de  actividad,  y  el  alum- 
no  sea  impelido  a  ampliarlas,  buscarlas  por  si  mismo  en  toao  lo 
que  lo  rodea,  echando  los  ojos  sobre  el  inagotable  y  siempre  abler- 
to  libro  de  la  naturaleza. 

Fij^monos  en  el  ninito  que  a la  vista  de  un  objeto  nuevo  llora 
y  solo  Be  calla  cuando  logra  tenerlo  en  sus  manos  ;  en  el  mucha- 
cho  que  continuamente  asedia  a  su  padre  con  muchos  por  quey  en 
el  joven  que  con  su  imajmacion  abarca  al  mundo  entero  y  nunca 
se  cansa  de  conocer,  en  el  hombre  que  prolundiza  un  estudio,  que 
esplora,  compara,  ensaticha  bus  ideas  en  nna  materia  principal  ; 
en  el  anciano  que  con  sus  consejos  nog  amaestra  y  trata  de  satis- 
facer  nuestra  curiosidad  que  cree  haberla  ya llenado  con  la  espe- 
riencia  de  los  afios  ;  y  no8  convenceremos  como  el  hombre  tiene 
en  un  poderoso  resorte,  un  j^nnen  de  perfeccion,  la  avidez  del 
saber,  la  curiosidad,  que  no  se  debe  en  m  tierna  edad,  ni  distraer 
ni  sofocar,  oon  hacerle  aprender  cosas  que  no  entiende  ni  son  es- 
labon  a  mas  dificiles  e  importantes  conocimientos. 

"En  la  instruccion,  dice  un  ilustre  pedagogo  italiano,  8e  debe 
mirar  mas  a  desarroUar  y  educar  las  facaltades  del  aiscipulo  que 
a  recargar  la  mente  de  conocimientos  pasivos^  cultivando  de  pr あ- 
ferencia  el  entendimiento  y  el  juicio  con  una  correspondiente  cul- 
ttira  de  la  fantasia  y  del  sentimiento. , , 

Y  otro  no  menos  Moil  en  la  materia  aiiade : "lei  principal es 
la  de  proceder  de  lo  conocido  a lo  desconocido,  de  lo  sensible  a lo 
abstractor  o  de  graduar  con  mucha  temperancia.  los  conocimien- 
tos de  modo  que  no  se  impriman  solo  en  la  memoria  sino  tambien 


174 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA 


en  la  intelijencia.  El  principio  fundamental de  toda  buena  ense- 
fianza  debe  considerarse  este:  "no  se  aprende  lejitima  y  fructuo- 
samente  sino lo  que  se  comprende.  El  aprender  solo  de  memoria 
axjomas  y  definicionee,  es  ya  dar lugar  al metodo  predilecjto  por 
todas  las  autoridades  que  no  quieren  o  no  saben  dar  razon  de  sua 
derechos,  es  preparar  la  mente  a la  costumbre  de  recibir  y  de  de- 
fender con  tenacidad  las  preocupaciones.  Inmejorable  es  aquel 
modo  de  enseiiar  en  que  el  maestro  no  violenta  ni  arrastra  ;  sino 
que  secunda  y  sigue  al  discipulo,  y  una  vez  que  haya  despertado 
la  atencion  sobre  algun  objeto  viene  contestando  gradualmente  a 
las  pregtintas  de  una  natural  curiosidad  que  anmenta  siempre 
mas,  y  sosteniendo los  primeros  vacilantes  pasos  de  la  mente  con 
aquel  metodo,  que  ella  misma,  por  necesidad  de  su  ignorancia, 
senala  al  institutor/' 

Por  lo  espuesto  es  evidente  que  los  libros  son  la  parte  esencial 
de  un  buen  siatema  de  educacion,  antes  son  el  mismo  metodo, 
pues  que  para  que  sean  convenientes  a la  capacidad  de  los  alnm- 
nos  y  a  los  conocimientos  del  preceptor  precisa  que  sigan  uno. 

Empero,  si  la  enseSanza  es  un  arte  y  de  las  difjciles,  porque 
para  coraunicar  y  hacer  comprender  la  veraaa  es  menester  ins- 
truccion,  agudeza,  nobleza  de  sentimienton,  estudiar  el  elemento 
lojico  y  sensual  del  alumno  que  esti  inactivo  y  virjen,  avivarlo  y 
dinjirlo  ;  si  el  deleite  debe  emanar  de  la  misma  ensenanza,  si  debe 
entrar  nunca  como  fin  y  solo  como  medio  para  el  objeto  que  se 
ha  propuesto,  no  se  juzgue  que  la  composicion  de  libros  para  esa 
misma  enseiSanza  de  los  nifios  sea  facil y  que  hasten  una  regular 
instruccion  y  dotes  comunes. 

Se  requieren  coalidades  especiales  y  nada  vulgares:  a  una  cul- 
tura  variada  y  solida,  a  un  estilo  llano,  lacdnico  y  el  mas  propio, 
al  estudio  del  desarrollo  de  las  facultades  del  hombre,  a la  espe- 
riencia  de  la  ensenanza  deben  ir  adjuntas  una  especial  dedica- 
cion,  un  grande  amor  que  se  manifiesta  en  posesionarse  de  las 
varias  preguntas  y  de  los  esfuerzos  del  entendimiento  del  alumno 
que  se  debe  ayudar  a  desenvolver. 

^jQue  medios  arbitrar  piara  tener  iestos  adecuados  a la  educa-' 
cion  de  nuestros  hijos,  a las  costumbres  nuestras,  a las  institucio- 
nes  del  pais,  a la  forma  del  gobierno,  a  nnestras  necesidades  so- 
ciales? 

El  Supremo  Gobierno,  a  nuestro  juicio,  deberia  encargar  a  Idb 
representantes  que  tiene  en  las  naciones  man  oultas,  una  remesa 


ORGANIZACION  DE  LAS  ESCUELAS  PRIMABIA8. 


176 


de lo8  testoa  elementales  adoptados  en  sus  establecimientos  de 
instruccion  primaria. 

Los  Estados  Unidos,  Inglaterra,  Francia,  Prusia,  Italia,  Sue- 
da,  Beljica,  Holanda,  Suiza  y  Espana  podr&n  proporcionarnos  una 
rica  coleccion  de  obritas  que  servirian  para  consultar,  traducir, 
adopter,  o  a lo  menos  para  modelo  y  echar  algunos  rayos  de luz 
en  la  confeccion  de  nuevos  mas  aparentes  en los  diferentes  ramos, 
por  una  comision  especial  compuesta  de  tres  o  cuatro  personas  de  • 
las  mas  competentes  en  el  pais. 

La  Universidad  podria  tambien  contribuir  con  sus luces,  o 
abrir  concursos  para  la  formacion  de  obras  aparentes^  encargar 
en  el  estranjero  la  compra  de  las  raejores  que  hayan  visto  o  ven 
la  luz  ptiblica  para  llegar  con  la  unidad  de  miras  a  una  reforma 
completa  en  los  testos  de  ensenanza. 

Mientras  tan  to  se  podria  traducir  del  italiano,  Im^er  circular,  y 
adoptar,  si  conviene,  en  nuestros  establecimientos ,  el  libro  del 
Nimto  del  Sr.  Thouar,  literato  y  pedagogo  que  ha  consagrado 
sus  estudios  a la  composicion  de  obritas  instructivas  y  de  educa- 
cion  en  provecho  de  lajuventud  italiana,  mereciendo  elojios  por  los 
principales  periodicos  literarios  de  Italia:  asimisrao  todas  las 
obras  didasc41icas  del  Sr/ Cesar  Cautu,  de  Lambrusehini,  Sacchi, 
Francisco  Ambrosoli  y  de  otros  autores,  podrian  traducirse  del 
italiano  y  figurar  en  los  estantes  de  nuestras  bibliotecas  popu- 
lares. . 

£1 asunto  que  dio  iii4rjen  a  este  articulo  parecera  pequeno  y lo 
serS,  para  el  que  observa  las  cosas  superficialmente  ;  pero  no  asi 
para  el  que  penetra  la  corteza  de  las  mismas,  que  considera  las 
^entajas  para  el  pais,  para  el  que  ama  el  pueblo,  que  desea  el 
bien  del  pueblo,  que  confia  en  las  mejoras  del  pueblo,  que  en  su 
educacion;  en  sus  ideas,  en 簡 virtuaes,  en  sus  conocimientos,  su 
induAtria,  su  arte,  su  ciencia,  ve  el  bienestar,  ve la  felicidad,  ve 
una  masa  acostumbrada  desde  la  ninez  a  ritzonar,  a  pensar,  a  re- 
fiexionar  por  si  mismo,  ve  el  triunfo  de  la  opinion  publica,  de  la 
razon  y  de  la  jnsticia  ;  ve  la  paz,  ve  el  progrcso  continue  c  inde- 
finite, ve  la  educacion  moral,  el  ejercicio  de  ideas  nobles  y  jene- 
rosas.  No :  el  que  se  interesa  que  los  capitales  destinados  a la  ins- 
truccion de  ese  mismo  pueblo  produzcan  el  mayor  bien,  no  podr& 
considerar  el  asunto  sino  como  digno  de  la  meditacion  y  coopera- 
cion  de  los  hombres  de  luces  y  de  sentimientos  elevados,  y  mani- 
festar  su  gratitud  hacia  los  que,  en  beneficio  de  la  misma  educa- 


176 


REVI8TA  DE  SUD-AMERICA. 


cion  de  nuestro  pueblo,  se  han  ocupado  en  la  redaccioD  de  testos 
de  ensenanza.  , 

IX. 

Otra  de  las  necesidades  que  urje  llenar  para  obtener  la  unifor- 
raidad  y la  seguridad  en  el  adelanto  simult&neo  de los  estableci-  • 
mientos,  para  que  log  datos  estadisticos  que  se  suministran  pre- 
jsenten  los  mayores  visos  de  certeza  y  se  pueda  juzgar  del  aprove- 
chamiento  de  los  alumnos,  del  eiupeno  y  trabajo  del  preceptor, 
ver  apreciado  como  se  merece  la  idoneidad  y  aptitudes  de  este, 
(iescubrir  las  c^usas  del  poco  adelantamiento ,  indicar  las  medidas 
que  conviene  tomar  para  remediar  las  faltas,  es la  remision  a  ca- 
da  preceptor  por  el  visitador  de  escuelas  de  su  respectiva  provin- 
cia,  de  un  estado,  por  semestre,  por  duplicado,  impreso  de  cnenta 
del  Supremo  Gobierno. 

Se  ha  conocfdo  la  importancia  de  estos  estados,  y  al efecto  no 
hai  reglamento  dictado  por  los  visitadores  de  escnelaH,  o  juntas 
de  educacion,  que  no  imponga  la  obligacion  al  preceptor  de  tener 
rejistros,  listas,  libros  de  entrada  del  alumno,  etc. 

Sin  embargo,  en  todas  estas  dispoaicione^  no  se  ha  tratado  sino 
de  recargar  las  tareas  y  aumentar  los  ga^tos  del  preceptor,  de  ha- 
cerle  perder  demasiado  tiempo  en  su  formacion,  tiempo  que  se 
quita  a la  ensenanza,  a  menoH  que  se  8upoDga  que  el  preceptor 
los  forme  en  su  casa. 

El  visitador  de  escaelas  de  la  provincia,  aunque  Ueve  an  libro 
en  que  asienta  el  estado  de  cada  escuela,  el  numero  de  alnmnos 
en  lista, 】a  asistencia  media  durante  el  afio,  la  mensual,  la  edad, 
los  ramos  de  ensenanza  que  se  carsan,  el  estado  de  adelanto  en 
cada  uno  de  ello も el  numero  de  alumnos  en  cada  ramo,  forme 
ademas  un  inventario  de  los  utiles  del  establecimiento  y  anote 
las  instrucciones  dadas  al  preceptor,  las  medidas  sujeridas  a la 
autoridad  local,  el  resultado  de  las  suscripciones  levantadas  para 
proveer  las  faltas  de  utiles  del  establecimiento,  el  estado  del  lo- 
cal; con  todo  no  puede  sino  hacerse  una  idea  jenerai  del  adelanto 
de  los  alumnos  y  de Iob  trabajos  del  preceptor,  faltando  pora  juz- 
gar detalladamente  del  estado  de  adelanto  de  un  alamno,  su  ina- 
sistencia,  conocer  su  aplicacion  y  la  del  preceptor,  los  oompro- 
bantes  necesarios  ;  o  si  los  hai,  son  incompletos,  debiendo  casi 
siempre  atenerse  a la  baena  fe  del  precpptor. 

Aristides  Ambrosoli. 

{(JorUinuard.) 


LA  0NION  AMERICANA. 


177 


LA  UNION  AMERICANA. 


(OontfnttsdonqVfMe ほ piyiD &】 03.) 

Hit  flido  bien  efltra&o,  que  en  materias  de  seguridad  contra  la 
opresion, los  progresos  de  la  civilizacion  hayan  sido  superiores  en 
Io8  casos  de  tierra  a  toe  que  ocurren  en  el  mar,  pues  qtte  en  6rden 
a los  derechos  personales,  y  sobre  todo  los  de  propiedad,  se  ha 
dispenfilMo  una  ptotecoion  a los  de  tierra,  que  se  ha  negado  a  los 
de  la  mar.  Naaa  por  consiguiente  puede  engrandecer  mas  el  ca- 
rftctev  de  la  AtaMea  que  sua  esiuerzos  en  adelantar  esta  civiliaa- 
cion  haieFta- き  1 grado  de  eetender  la  misma  protecoion  al  occano, 
pootendo  d&  este  modo  al  abrigo  de  la  violenda  e  injustioa  las 
persbDM  J  propiedftdes  que  navegto,  y  qtie  a  bAstantes  peligros 
eflfttn  espuestas  con  las  tempestades  y  deeastres  que  dispensa  la 
prdtrididiicku.' 

Bajo  esta  oonsideracioTi  propondreiB  en  el  congreso  la  proposi- 
cion  de  abolir  la  gaerra  contra  las  propiedades  particulares  y 
contra  los  no  combatientes  en  el  mar.  Hall&ndose  libres  de  confis- 
cackto  las  propiedadiM  imrtioaliares,  y  no  molest&ndose  en  tierra  a 
loB  que  no*  hucen  armae,  ^que  nmm  hai  para  que  no  se  estienda 
esta  humcuMX  protecdon  a  loe  caim  iU  mar  t  Si  el  fdror  de  las  guer- 
ras  modernas  respeta  las  mercanoiaa  que  se  hallan  en  los  abnace - 
nes  de  tierra,  』por  qtie  kan  de  esponerse*  a  ser  apresadas,  cuando 
van  nareganda せ u  na  buque?  Si  el  labrador  y  el  artesano  pueden 
s^oir  Ubi^mente  sua  paeificafi  ocapaoionee  en  tierra,  ^jpor  qa£  el 
marinem  que  se  emplea  en  distribuir  loe  prodQotos  de  la  indus- 
tria  de  aquelloB  en  benefi^^  comau  de  la  especie  humana  ha  d& 
ser  de  peor  condicion?  Este  ha  sido  el  objeto  que  mas  a  p^cbo  hati 
iooMHAb  kft  Estadofir^  IMdos  itesde  que  se  eIadift(»iroA  en  el  nflmero 
de'ia0  incroneB,  j  faaeen  mas  tie  20  nfios,  el  s&bio  y  fitil  minidtro 
Frasklin  se  espHcaba  en  estos  terminoB :  "  es  tiempo,  de  que 
por  Amor  a la  HumanMad  se  poBga  an  t^rmino  a  males  tan  enor- 
me8«  Los  Estados  Umdog,  aUnque  major  situados  que  cualquiera 
nacion  earopea  para  sacar  partido  con  el  siBtema  de  corso,  tratan 

12 


178 


RE  VISTA  DE  SUD-AMBRICA 


de  abolir  por  hu  parte  enta  pr&ctica,  con  cuyo  objeto  ofrecen  en 
6118  tratados  con  las  demas  potencian  un  articulo  relative  a 】a 
supresion  del  corso,  a  An  de  que  ios  bilquei  meitsantes  {luedan  na- 
vegar  con  seguridad.  Todo  hombre  justo  y  humano  no  puede  me- 
no8  de  desear  el  buen  suoeso  de  este  proyecto." 

Lo  que  aquel  ilustre  hombre  previo  tan  sagazmente  en  la  in- 
fancia  de  nuestra  existencia  nacional,  ha  sucedido  ya  en  nuestrcMs 
Hucesivos  progresos,  y  annqae  con  iuediod  suficientes  para  aprove- 
charnos  del  sistema  de  corso,  fieles  no  obstante  a  nuestros  princi- 
pios,  oirecemos,  ahora  que  nos  hallamos.  mas お ertes,  ]ba  TniBimw 
estipulaciones  que  ofrecian  Franklin  y  demajs  mini^tros  america- 
no8,  pero  que  eatonces  podi^n  atribuirse  a  auestra  infaacia  y  de- 
bilidad. 

Si  por  mutao  consentimiento  de  las  Dacioae8,^a6  propiedades 
particular68  no  pudieaea  ser  apreBadAS  en  el  mar,  oonvertido  en 
una  regla  mas  estensa  y liberal,  perderia  m  importanoia  el  prin- 
cipio  de  que  el  buque  libre  hace  libres  las  meroancias.  Pero  en 
ooDsideraoion  a los lentos  progresos  de  la  dTilisaGtoii  en  la  forma 
de  hacer  la  guerra,  j  a  . la  tenacidadcon  que  cada  naoion  se  adhiere 
a  nna  pr&ctica,  de  la  que  espera  saoar  vanmas^  seria  demasiado 
confiar  el  que  todas  ooncurriesen  a  eximir  de  la  lei  de  apresamien- 
to  las  propiedadeB  particulares.  Mas  paeden  algunas  naeiaaes 
estar  dispuesta^  a  admitir  limitaciones,  al paso  que  no  quenin 
tal vez  adoptaj*  una  regla  mas  oomprensivH,  por  cuya  rason'  pro- 
pondreis  laadopoion  del  principio  que  lo8  buaueelibree  hacen  litres 
las  mercmcias,  y  de  su  invereo,  qw  lo9  huquea  enemigaa  haem  ene^ 
migas  las  mercandas.  El uno  pareee  proTenir  del  otro,  y  en  la 
aplicaeion  pr&otica  de  ambos,  se  halla  tantasenciUeE  y  segnridad, 
que loB  hace  recomendables  pM»  su  jeneral  adopeion:  ambos  pro* 
penden  en  favor  de  la  neuJbralidad,  j  es  an  nuevoinoeiitivo  para  di - 
snadir  a las  naciones  de  entrar  en  guerras  temerarias,  por  lo  que 
no  86  OS  olvidar も de  proponer,  que  el  ben^oo  efecto  de  estas  ie» - 
tricoionea  solo  debe  obrar  en  favor  ck  aqueUas  TiocumeSy  adop- 
tm  estos  prinoipto. 

Pedireis  igualmente  la  definicioxi  del  bloqndo.  La  esperittieiai 
de  los  Estados  Unidos,  y la  de  algunas  de 1m  nuevas  repfiblioas 
de  America,  a  pesar  de  lo  naoknte  que  en  su  existencia,  indican 
la  utilidad  de  un  plan  y  de  una  dedaracidn  fija  de  los  hechoB  que 
coDstituyen  lejitimo  el  bloqueo.  La  falta  de  una  definicion  clara 
ha  sido  la  principal  causa  de  algunas  dificultades  qne  ae  han  sub- 


LA  UNION  AMERICANA. 


179 


citado  enfcve  el  las  y los  Estados  Unidos.  Los  belijeranteB  procuran 
esteiMler,  y los  tieutrales  reduoir,  la  estension  del  bloqueoy  y  en 
este  oonflioto  d&  opuestas  pretensioaes^  oomo Iob  belijerantes  tie- 
nen las  armas  en  la  mano  ^ra  soHtenerla,  los  neutralee  salen  <per- 
judicado8.  El  mejor  modo  de  evitar  abusos  y  r お damos  seria  esta*- 
blecer  unadefinicion  clara. , 

Ea  oraen  a la  defiinicion  del  bloqiieo  puedeu  aervii  as  de  norma 
】08  .tratadott も 1 も inmtnente  concluidos  con  Colombia  y la  republica 
del  Centro-Ameriea,  txiyas  oopias  ho  acompanan  para  gobierno. 
Gofi  igjuai'objeto  va  tambiqii  la  de  la  carta,  que  mi  predecesor  di- 
njioen  .28  d©  julia  de.  1823  a  Mr.  Rush,  ministro  de  los  Estados 
Uniaos  eu  LondTeB,  y  que  por  el  merito  de  sm  articalos,  pueaen 
servir  de  modelo,  para  los  tratados  que  puedan  ajustarse  en  el 
coDgreso. 

Uno  de  Iob  prlnoipales  objetos,  que  probablemente  han  de 1 la- 
mar  la  atsiicion'del  oo&grdHO,  ha  <ie  ^er  el  proyecto  de  eetableoer 
algunos  priscipios  jenerales  relstivos  al  comercio  y  navegacion 
entre  todas lae  madones  americaoas.  Deade  el  principio  de  la 
guerra  los  Estadoa  Unidos  han  manifegtado  cooBtaatemente,  que 
no esLgiau  de  k>8  Boevos  estadoe  privilejios  mercantile;  y  como 
siguen  adheridoa  a  osta  doetrina,  hareis  ver  que/asi  como  no  han 
pretendklo  ventaja  alguna  en  los  tratados  particolares,  tampooo  . 
solicitaa  en  el  oongreso  privilejios  que  no  sean  ccnnunes  a  todos 
los  depiaB  de  America.  Aun  est&a  dispaestos  a  estender  estos 
pritioi|)io9'  libtirales  a  las  potenoias  europeas  en  orden  al  comercio 
y  wregBtAofki  Oroe  el  preendente  que  los  demas  estados  de  Ame- 
rica teikdrirQ lo»  misjuos  seatimientoe,  y  se  ayendr&n  a  establecer 
por  base  una  perfeotor  >  iguabolad  y  reoiprociclad  enire  todas  las  na, 
Clones  omsriocmMy  por lo  que  eBtais  autorizados  a  proponerla  en 
lo9  trateulc^  de  eQiXMroio  y iiavegaoion  oon  todas  alias.  Todo  lo 
esencaal y  r^tivo  a  '  eata  materia'  fmede  reducirse  a  estos  dos 
prineipios:  1/  que  qq  pueda.  ooiicederse  a  una  naciou  eBtranjera, 
seft  Mte  o  el  otro  continente,  vmtetja  alguna  en  el  a^mercio  y 
nave^cion,  .que  m>  se  toneed&  B,  todas  las  dexxuu9  naoiones  anrei: レ •  • 
caoas..  2/  Que  los  efedtos,  que  de  na  pais  estr&i^er ひ pueda  eapor- 
iat,o-  introduoir  una  naeioii  americana  en  sus  propios  buques, 
paedan  *  igualmeaite  esportarse  o  introdticiree  en  la  misnia  naciou 
por  Im  buques  de.  ovtalqaiera  otra  nacion  americana,  siendo  en 
este  caso  ignalee  los  darechos  y  gnstos  qoie  tengan  que  pagar  por 
el  cargamento  y  ©I  bu<][ue. 


180 


REVISTA  DB  SUD-AICBRICA 


Sieodo  el  primero  de  entos  dos  }Mrincipio8  tan  reocmiendable  a 
todas  las  naciones  por  su  justicia  e  importancia .  poliiica,  es  proba- 
ble que  la  mayor  parte  de  ellae 1 ひ adopten,  apenas  m  propanga. 
Siendo  iguales  las  naciones,  y  miembros  oomunes  de  una  univer- 
sal familia,  ^por  que  ha  de  existir  una  desigualdad  en  sus  rela- 
clones  mercantiles?  ^;Por  que  razon  ha  de  conoeder  una  a la  otra 
favores  que  no  ban  de  estenderse  a  otra  teroera?  Semejante  par- 
cislidaa  no  solo  excita  celos,  sino  queal  fin  seve  desnikturaksada, 
y  aun  oastigada  por  lag  potencias  perjudicadas.  Sate  principio  no 
escluye  ciertamente  aquellos  convenios  partieolares,  fiindadoB  m 
efectivoB  y  jostos  equivalentes/  que.  indepeDcLimtes  de  la  recijHtH 
cidad  puramente  mercantile  una  nacion  puede  conoeder  a  otra, 
si  bien  seria  mas  prudente  evitar  aun  estos  en lo  posible.  Siendo 
justo  el  principio  en  su  universal  apUcacion,  es  claro  que  aan  69 
maa  adaptable  a la  oondicioB  y  oircunstanciaa  de  las  naokmes 
amerieanas.  Los  Eetados  Unidos  no  ban  tenido  el  manor  inoos- 
veniente  en  tratar  bajo  este  misxno  prindpio  oon las  rcpAblicu  de 
Colombia  y  Oentro-Amerioa,  comose  veestftbleddoen  los  tratados 
con  dichas  potenciAB,  y  ee  probable  que  las  demas  nacioneB  ante- 
ricanas  esten  iguslmente  dispaestas  a  adoptarlas.  8oK>  los  Est^* 
doB  Unidos  de  M^jioo  pretesden  desriafse  de  esta  lei  en  sus  trata- 
dos,  e  insisten  ea  retener  el  derecho  de  oonceder  aJEepaila  venbOfM 
quepuedm  rieffetrse  a  los  Estadoe  Unidos.  De  nueBtro  modo  de 
pensar  sobre  esta  efloqxnon  podeis  adqnirir  una  idea  con  la  simple 
lectara  de  la  copia  del  despaoho  que  en  9  de  noviembre  de  1826, 
86  pa86  a  Mr.  Poinsett,  a  quien  se le i&aiidAba  romper  las  ja&gch 
ciaciones^  fiiempre  que  M さ jic&  persistiese  en  dioha  eaoqMioii.  Lo 
que  haoe  mse  estraordinaria  esta  conduota,  es  que  flaponifedose 
que  hai  una  perfecta  intelijenei*  entare  las  nuevas  rspfiUiofts,  m 
Colombia  ni  Centro-Amfirica  ban  insistido  6n>dicluir  esoepctoti,  en* 
t^rminos  que  ni  aun  se  hilo  zmencion  de  alia  ea  el  tratodo  de  esta' 
ultima.  No-  podemoe  pa«8  ooasentir  en  ella;.  por  lo  que  o»  opoa- 
dreis  absolutamente  a  su  establecimiento^  j  no'  firmnreis  nin|(tw 
tratado  en  que     admita  dich き e&oepcioB.  No  sabdinos  si  M^iotr 
se  numtiene  aun  en  sn  pretension,  o  si  Mr.  Poinsett'  hai^iistado' 
ya  algtti)  tratado.  La  base  de  la  ma»  &vorecidft  nacion        a  la 
que  trate  sobre  este  pie,  en  libertad  de  probibir  los  fratos  o  mer* 
canoias  que  le  parezcan,  y  de  cargar  a los  qne  admita  en  bob  puer- 
to8 lo8  derecho*  que  tenga  por  conveniente.  Lo  unico  que  eatable- 
ce  este  principio  es,  la  impardalidad  para  qa»  todas  las  naciones 


ijl  union  amsricana. 


181 


eatrgg^as,  en  decir  que  la  prohtbicion  o  bien  i^xaocion  de  dere- 
choB,  lea  ignahiiente  estehRiva  a  \ob  frutos  y  mercanciaB  de  todas 
ellas.  8i  algima  nacion  hubiera  concedido  ya  aotra  ventajas  mer- 
antiles,  perjudioiales  a  8i misina,  podria  ser  contrario  a  sus  iDte- 
reses  oonoeder  las  mismas  ventajas  a las  deootas  naciones;  pero los 
fistadoe.UBidos  no  han  hecho  oinguna  concesipn  tan  impolitica, 
ni  86  sabe  que  ningimo  de  los  dexoas  estados  de  America lo  haya 
hecho.  Este  es,  pues,  el  tiempo  mas  favorable  para  el  estableci- 
mientb  de  un  principle  mercaqtil  tan  liberal,  que  tratando  a  todae 
las  DadoDas  del  mkmo  modo,  evite  todo  motive  de  queja. 

£1  presidente  d6  toda  importancia  al segundo  principio,  por  el 
que  ae  permite  la  intrdduocian  o  esportaown  de  lospuertoe  de  una 
Tuxdon  americana  en  ice  huqnes  de  cualqudera  otra^  de  todos  loft 
fruios  y  momniftJictwoA  admitidas  por  lei,  pagmdo  loe  miemos  de- 
rechoSy  ya  sea  m  buques  naciatudes,  o  ya  es^anferos.  Lo  propon- 
dma  puea,  y  sostendreis  en  las  canferenoias  oon  toda  aquella 
efioaeia  y  oelo,  pfoporoionados  a  su  gran  importancia,  y  a  la  li- 
beralidad  que  lo  ha  dictado.  Su  raeiprocidad  es  perfeeta;  y  si  Ue- 
^  a  adoptsrse  por  todas  las  naciones,  no  puede  darae  un  paso 
mas  ooDdacente  a la  libertad  e  intereses  de  su  mntua  navegaoion. 
Vwrias  veces  han  intentado Ibr  naciones  maritimad  aumentar  su 
poder  a  espensas  de  las  demas,  y  efectivamente  lo  han  oonsegui* 
4o,  cuando  no  han せ ncontrado  una  justa  oposicion  a  s^preten- 
/noaes,  pero  m  el dia  estan  demaaiado  ilnstradas  para  condeeGen- 
flter  eon  los  interesadofi  proyectos  de  semejante  potencia,  accedien- 
do  a  anoB  reglamentos,  por  los  que  solo  se les  permitiese  una 
parte  desproporcionada  de  navegacion  eii 8U8  relaciones  mercan- 
tiles.  Mas  en  el  dia  a  estoR  esfuerasos  se  oponen  otros,  y  una  res- 
trioQion  da  mirjen  a  otra,  hasta  que  por  fin,  deBpnes  de  ana  lar- 
sene  de  vejaciones,  actos  y  maniobras  irritantes,  se  ha  visto 
que  esos  reglamentos  interesadois  en  vez  de  contribuir  a  una  justa 
dktribaoioa  ^ader  mantimo,  solo  contribuyen  a  exasperarlas. 
Ultimamente  la  eaperiencia  ha  ensenado,  que  on  todas  materias 
«8  maa  preferible  prooeder  oon  libecalidad,  que  seguir  una  poU- 
tiea  restrictiya,  en  ateacion  a  que  del  primer  modo  se  consigne  el 
mi«Do  fin  sin  los  iacoavenientes  que  acarrea  el  segundo. 

Por  su  misma  sencallez  es  tan  recomendable  el  principio  de  re- 
Giproca  libertad  de  navegacion,  que  evita  todas  las  dificultades  y 
vejaciones  en  el  eBorutinio  de  un  cargamento  misoeldneoy  y  no  da 
lugar  a  confiicacioiieft,  que  muchas  veoes  se  efectnan  de  un  carga - 


182 


RBVI8TA  DB  SUD-AMEBIGA. 


mento  de  gran  valor  por  la  introduccion  de  un  simple  articuk)  de 
poca  monta,  hecha  por  ignorar  la  lei  de  las  adiiumaB.  CSon  su  es- 
tablecimiento  se  flja  una  regia  liana  e  intelijible,  por  oaanto  el 
estranjero  Re  instruye  de* lo  qm le  es  permitido  en  vista  de lo  que 
ve  hacer  a  los  naturales.  De  este  mode  quedan  abiertos  todos lo8 
puertos  araericanos  a  todos  los  bnques  americanos  "ぼ doBsideraT 
el  pais  a  donde  ban  ido  a  bnscar  las  riqiiezas  que  llevan  a  bordo. 
Eflte  principio  de  libertad  reciproca  de  nayegaoion,  (lo  mismo  que 
el  de  la  mas  fevorecida  nacion)  deja  a  cada  eetado  dneno  de  fijar 
los  derechoe  de  toneladas  que  crea  convenience,  y  solamente  de- 
termina,  que  los  dereclios  que  se  impongan  fiean  estensiros  tattito 
a los  buques  nacionalescomo  a los  estranjeros,  7  que  el  cargamen- 
to  de  importacion  o  esportacion  pague I08  mismos  dereclios  sin 
consideracioa  al dueno  ni  al  buque.  Podra  tal vez  proponerse  el 
estaDlecimiento  de  igualdad  de  derechofl  sobre  btique  j  carg き en 
todos loR  puertos  americanos  ;  pero  esta  medida  -fiujetaria  a  cada 
estado  a  reBtricciones  que  pueden  no  convenine,  en  materia^  de 
contribuciones,  y  es  mncho  mejor  que  cada imo  quede  en  libertad 
de  coDSultar  las  circunstancias  de  sn  particular  pofticion,  bus 
bitos,  su  constitucion  de  gobierno  j las  luentefi  mas  adecaadas  de 
9US  rentas.  El  estranjero  no  tiene  el  menor  preteato  de  qnej^ 
Guaiido  se  le  trata  del  mismo  modo  que  al  nacional. 

Pued^alegarse  que  la  marina  de  las  demas  naciones  america- 
nas  se  nalla  aun  en  la  infancia,  al  pas ひ q^eJa  Ba^stra  haheoho  ya 
grandes  progresos,  y  que  par  esta  oonsidera^ion  no  est&n  aun  en 
disposicion  de  aproveeharse  de  esta  reciproea  libertad  de  nav«ga- 
cion,  hasta  que  la  suya  haya  heoho  bastantos  progresos.  Exitte 

pero^corao  puede  romediarse?  Siguiendo  acaso  un  sistama  qn^ 
ha  de  provocar  la  retauaeion  0  mas  bien  una  oondncta  liberal, 
qne  ha  de  ser  correspondida  con  igual  liberalidad?  Se  ha  discuti- 
do  ya  e»ta  alternativa,  y  se  ha  visto  que  nada  baeno  puede  resuK 
tar  del  primer  sistema,  a  no  ser  que  se  qmsiera  contar  con  la  con - 
ilescendencia  de  las  demaR  naciones,  oosa  que  no  pnede  epsperarse 
eu  el  estado  actual  de  vijilancia  del  mnndo  marftuno.  Si  ademas 
hubiera  de  esperarse,  a  que  se  equilibrate  el  poder  laarftimo  de 
las  nacionefl  para  eHtablecimiento  de  nn  sistema  liberal^,  jama^  se 
adoptaria  este  principio.  Si  loft  nuevos  estadoH  ■  desean  progre6ar 
en 】ci  marina,  en  vez  de  recurrir  a  reRtriccionefi^que  serian  neutra- 
lizadaH  por  las  demas  potencies,  deben  •  proveewe  de  abundantes 


LA  ONION  AMBRICANa. 


18S 


T  esoelentes  materiales  de  oonstruocion,  de  h&biles  operarios  que 
trabajen  barato,  de  marineros  emprendedores  y  endurecidos  en 
loB  trabi^  d あ mar,  ieni Ito  pekgrdB  del  bc^ano,  y/animados  de 
una  liberal e  intrgpida  competencia  con lo8  de  otras  naciones. 

Pero lo8  do8  priQ^i^o0^^u,e 严 hqn^  diflcat^nj  se  hallan  esten- 
sameDte  esplicados  en  el 2,  3  y  4,  articulo  ael mencionado  tratado 
con  Centro* America,  que  por lo  tf^nto  pueden  servir  de  modelos  de 
lo8  que  vais  a  proponer,  y  que  estais  autorizados  a  convenir  con 
lo8  demas  de  dicho  tratado,  cuya  copia  se  acompana. 

Tal vez Iob  ministrcb^Io'tf  d^Ai^  efiUtSos  na  estar&n  dispues- 
to8  a  conformarse  con  el  segundo  principio  en  la  latitnd  que  se 
propone^  es  decir^  a  oonoeder  ta  igualdad  de  derechos,  la  reciproca 
libertad  de  esportacion  e  importacion  ain  consideracion  al onjen 
de  la  carga,  del  propietair\o  o  4e§tino  ^el b^que  ;  pero  debeis  in- 
sistir  en  8U  establecimiento  en  el  sentido  mas  lato^  sin  abandonar 
este  proyecto  hasta  qae  veais  la  imposibilidad  de  su  conseoucion. 
Pero  si  al  fin  tropezais  con  una  resistencia  invencible,  modifica- 
reis  entonces  este  principio,  en  t^rminos  que  a lo  menos  compren- 
der& lo8  frutos  y  manufactnras  de  las  nacioues  americanas  y  de 
las  colonias  o  antillas.  Ami  bajo  esta  lixuitacion  ser&  mni  ben^fica 
esta  diBpo8ici(fti,  pues  que los  baques  de  tedoB  log  estados  ameri- 
canoB  gozar&n  de  la  reciproca  libertad  de  importacion  y  esporta- 
cion  de  todoB  los  frntos  y  mahuiactQras  ftznericanas  (incluso  el 
prodacto  de  pesca),  bajo  la  igualdad  de  derechos  de  buque  y  car- 
ga.  Si  es  exacto  el  raciocinio  que  apoya  el  principio  en  su  mayor 
latitnd,  es  claro  que  lo  es  en  su  operacion  maa  restrictiva.  A  todo 
esto  puede  agregatse  la  oonsideracion  de  que  siendo  iguales  los 
productos  de  los  diversos  estados  de  America,  seria  dificil y  em- 
barazoBO  el  estableoimiento  de  diferentea  derechos  sobre  articulos 
importadoB  en  diveraos  buquea  o  xaezdados  oon  otros  en  nn  mis- 
mo  buque. 


(QmHnuard.) 


BBSVISTA  P6  SUD'AMBBICA' 


LA  VIrJEN  del  sol 

iiEYENDA  INDIANA. 

零..  - r  ノ- 

FBimSBA  PAiniB. 


(ContfniMWon. — VtaM  U  pijtm  IM:) 
VIII. 

Ya  del  cenit  el  InH  soberano 
Oon  majestad  sublime  d^scendia, ' 

Y  toe  rayos  de  Idk  que  despedift  , 
Fatigaban  el  xnfsero  mortal ; 

Mas  de  las  selv^  el  follaje  eoposo 
Sii lumbre  abrasadora  interoeptaba, 

Y  favonio  que  entre  ellos  re  vol  aba 
Su  bfilito  desparcia  celestial. 

Tpdo  69  calma  .en  el  bosque  ;  no aves 
Por  mortlferas  flechas  perseguidas 
Revuelan  sin  cesar,  no  las  guaridas  '  • 
As&lta  de  la  fiera  el  cazador.  - 

Titu  y  Amani  en  la  mnllida  atfombra 
De  las  hojas  caidas  recoetados 
Yacen  tambien  al  ocio  abandonados 

Y  embebidoB  en  platicas  de  amor. 

Recuerda  el  hijo  ael  guerrero  Chuqui 
La  impresioQ  indecible  que  sufriera 
Cuando  en  su  pdSfib  por  la  vez  primera 
Sinno  latir  con  irierza  el  corazon  ; 

Cfaando  el  jermen  de  amor  en  61  crecia 
Ardoroso  y  vehemente,  mas  sin  nombre  ; 
Que  oficura  e  ignorada  es  para  el  hombre 
En  8u  primer  odad  esa  pasion. 


•LA  WSaW  DEL  SQL. 


£1 u2Btant0  TecueEda  an  qiie  a  joi  amada 

. y  ella  tezabtan4o  a  8u  manaion  jiiiiri 
Como  el»  c^r^ro  .a)  proximo  vedU  ; ; i 

Y las  uoches  de  luna  venturosas 
En  que  al  son  de  su  fiaUta  o  su  canto 
Cisa  volaba  a  el  cual  por  encanto 
De  sti  pasion'  ardiente  y  juvenil. 

Y  palideca  y  calla  reseryado 

Al  rooovd^r  la  ooche  malhadada  .  • 
En  que.  Tqb,  mi  ^inftDte  deadenadft^  ' 
£1 ajadar  de  su  CSsa  uiterruintiMio; 

Su  turbad^n  por  esta  n&Advertida 
Ciiando  el  nombre  de  aqn^la le  dijeraf, 
Las  promesas  de  amor  que  repitiera 

Y  ^  sifnieslfD  rtiido  que  eBCUch6; 

El  81 feUs  que  la  iuooente  viijen 
De  Human  y  Baba  en  la  proBeaoia  di|o, 

Y  del  j^v^n  Am«ni «1 regooijo, 

Y  de  su  amante  pedio  elno  se  ^ue. 

i  Ok.oufo  grata^  (man  dulce  es  la  memoria 
De'eoftDto  por  uncHr  M  goEH  y  penal 
Memoria  solo  de  iliisiones  llena 
Del  fujitivo  ti^mpb  qite  te 

Y  loco  Amaru,  eiuyanadp,  ciego 
Con  sn, primer  paaioD^  solo,  ra^iia 
£1 auj^  del  axnQr;  4udah,su«pira, 
Toxve  y  espera  y  gq^tis^  a Ifk  pur; 

Y  solo  Toa  ^l  oox^ium  le  ocmp^, 
Toa  su  u^ico  bion,  Toa  9U  «»treUa, , 

Y  el  mundo  todo  sin  su  Toa  bella 
Nftda  tiene  de  hmno  que  apreciar. 

Mafi  no  sabe  que  el  nombre  de  su  flfnada 
Por  su  ardoroso  labio  repetido 
Es  un  nombre  por  Titu  mftldecido, , 
Un  nombre 【 at  !  fatSdico  tfiJ  vez  ;:. 

r  advertir  no  le  «B.dado  eo,  vu.dejyiyio 
Que>8u  suoigo  al  oirle  se  estremece,  i 

Y  en  8U  sereua  faz luego  aparece 
Una  mortal  fnnesta  paKdez.  ' 

£1  boBque  abaa4pnwr  disponen  lu^go, 

Y  aanqufi  el  fulgor.  del  JkU  diasduuye^ 
Presto  a  su  Iqz  la  luna  sustitnye 

Can  BU  apaeible  y  dulce  claridail ; 


REVISTA  DB  SUD-AMBBIGA. 


9aj0  mi  amparo  partirio  segnroB 
De la  noohe  gosando  t\  frMoo  ambiente, 
Y  totes  que  asome  de  mi  Dtos  ]»  frenle 
Habrte  pinda  la  jenttl  oindftd. 


Mas  del  Pichincha  en  la  escfupada  ftlttira 
Una  nubd  siDiestra  se  levanta, 
Cuya  gran  magnitad,  cuya  negrara 
De  amboA  amigOB  €i  valor  quebrmnta, 
Pues  auundando  tempested  Begun 
Por  la  eatendida  eefera  se  adelonto  ; 

Y  el  T«Bp«rtino  brillo  m  oscureee 

Y  el  rayo  de  la  luna  drnfftUeoe. 

Y  aU4  a lo lejos  ea la  opuesta  smm 
Veee  tambien  monstruoso,  amenacante 
Un  Bubamn  qp» la  moatafka  endem 

Y liiego  aniba  ai  cielo  ea  un  instante:  • 
Tal condncidoB  por  ftiriofla  guerra, 
A  coal  mas  anhnoBo  y  arrogante, 
EH  ana  y  otro  ej^to  atanmndo 
MiMrte  y  desolacion  van  prettjiaado. 

Y  el  corazon  4e  Titu  ee  invadido 
Entre  Unto  por  nubes  de  tristeza, 
Que  ban  otras  veces  i  ai  !  oscurecido 
De  SIM  sne&OB  dd  amor  tanta  Mleza. 
El  de  su  p6cho  kbnimador  latido, 

La  inquietad  de  m  alma  y la  flaqn«za, 
AlgoHb  dfoen  de  m  adveraa  soerte, 
Algo  peor le  aDUocian  que  lamnerte. 

Volar  al punto  a  la  dudad  quisiera 
En  donde  ae  halla  su  mitad  quenda. 
Gfia  major  cuyo  albediio  fuera 
Lei     su  corazon,  lei  de  sn  vida …, ■ 
\  Oh  ffl  del  cielo  disipar  pudiera 
La  negra  tompeetad  enfhTecida! 
Mks  aunque  d  astro  soberano'  inTOque, 
De  las  nnbes  principia  honrendo  el  choque. 

En  la  hendidura  de  uu  a&cNBo  tranco 
Ambos  a  dos  los  cazadoree  entran  ; 
Bajo  de  un  teeho  natiiral  y  broAco 
Gonifli  eritar^t  temporal  encu^traB. 
Y  al  primer  trueno  que  retiitnba  ronco 
En  flu  fondo  mnagoflo  oonoentraD, 


LA  VIBJBK  DEI/ SOL. 


Cual  iks  oervatos  que  el  rajMlo  eeeilchan 
De^dtt  tigm  feroDes  que  reluchaa. 

La  horrible  oaeuridAd  tieode  su  manto, 
Zumba  el  viento  do  quier,  Uueye  a  torrentes 
Se  desgajan  las  ramac :  «1 espaoto 
Cunde  por  todaa  pAitea;  refuljentes 
Mil  cent^las  se  cruzan,  y  entie  tanto, 
A  BUS  rapidas  luces, los  vivientes 
De lafl  selvas  se  miran;  cUndo  auUidos, 
Huir  amedrentftdos  y  ateridos. 

Abren  las  nubes  su  enerespado  seno 

Y  mil  rayos  esc&pansd  inilamadoB, 
Que  retumbando  en  incesante  trueno ' 
Estrexnecen  loft  montes  dilatados  ; 

Y  entre  randales  de  comipto  eieno 
De  peuasco  en  penasco  desbordados, 
Ruedan  en  confusion  los  esqueletoe 
De  quebrantados  robles  y  de  abetos. 

Toao  es  horror :  Paehcumimc  su  ira 
Lanza  del  cielo  en  la  tremenda  lumbte  ; 
Ese  ardiente  relampago  que  jira 
Del  gran  Pichincha  en  la  elevada  cumbre 
En  su  mirada  que  terror  inspira  ; 
De  su  carro  fngaz  la  pesadmnbre 
\a  tormenta  sostiene  ;  sua  acentos 
Los  truenos  son,  sii  soplo  son  los  vlentos. 

kA  del  horabre  un  tiempp  casti^ba 
La,  insolente  proterbia,  y  descendia 
£1 fuego  en  que  la  esfera  se  abrasaba^ 

Y  el  agua  en  que  la  tierra  se  sumla. 
vA  corazoii  de  Amaru  que  ignoraba 
Que  cosas  fuesen  miedo  y  cobardia, 

A  este  aspecto  tan  lugubre  y  horrendo 
Late  ajitado  el  aniuio  perdiendo. 

Y  tiembla  Titu  ;  y  su  temblor  emp^ro 
No  lo  causa  del  cielo  la  tormenta  ; 
Rs  la  del  corazon,  es  ese  fiero, 
Incognito  dolor  que  se  acrecienta 
Cou  un  fatal y  aterrador  aguero  ; 
Que  aun  al  indio  mas  bravo  desalienta 
Un  aguero  fatal,  y  el  mas.  cobarde 
Hace,  si  es  bueiio,  de  valor  alarde. 


REVISTA  D£  BUC^AMERICA. 


Bl  fmpetu  del  myo  un  corpalento 
Nog&l  desploma  en  la  mitad  tronttdo, 

Y  de  su  nido  un  buho  ceniciento 
Al  estridor  esc&pase  asustado  ; 

Mas  va  y  penetra  al  rustico  apoaento 
Por lo8  do6  cazadores  habitado. 

Y  al  tomar  a  salir  U  siea  azota 

Con  811  ala  a  Tifcn  y  el  penacho  bota. 

Tras  horas  lai^  de  mortal  coogojii 
Los  amigos,  en  fin,  miran  del  cielo 
Hiiir  la  tempestad  ;  ya  se  despoja 
De  su  luto  la  lima  y  el  consuelo 
Fachacamac  apaciguado  arroja 
En  la  p&lida luz  al  triste  suelo  ; 
Ya  de  aquilon  ha  poco  eniiirecido 
Se  oye lejaixo  el  postrimer  zumbido. 

De  lo8  riscos  que  turbias  gotas  fluyen 
De  rato  en  rato  desprendidos  caen 
GuijaiTos  con  fragor  ;  se  disminuyen 
Los  raudales  lodosos,  pero  atm  traen 
Despedazadas  bestias  con  que  obstruyen 
Sii  ilveo  o  el  agua  empozan  o  destraen  ; 
Aqui los  restos  vense  de  una  danta, 
Un  tigre  mas  alU  que  aun  muerto  espanta. 

El  cierzo  helado  entre  las  ramas  vuela. 
Y la  luz  de  la  luna  que  resbala 
Por  la  humeda  atrndefora  riela 
En  las  mojadas  hojas  ;  tibio  exhala 
Vapor  la  tierra  ;  el  c&rabo  que  vela 
En 1ft  noctuma  soledad,  el  ala 
Bate  y  del  agua  al  t^rico  murmurio 
Mezcia  sus  gritos  de  siniestro  augurio. 

Titii  y  Amaru  emprenden  su  camino  ; 
Eete  contempla  un  rato  las  estrellas 
Y las  pregtmta  acaso  su  destino  ; 
Espresa  aquel  sub  lugubree  querellas  ; 
Y  embebecida  en  un  amor  divmo 
Sigue  la  luna  las  ardientes  Imellas 
De  8u  igneo  esposo,  y  toca  ya  el  altura 
Do  se  muestra  mas  Ungiiida  y  mas  pura. 

Juan  Lbon  Mxba. 

(OonHTward.) 

一 ^>m^ 一 


CRONIGA  NOTIdOSA 


c!te6NICA  NOTICIOSA. 


SUMABIO. 

DeSura  Norte;  Sitaacian  jenml M  pai».— El  faero oonsuiar  en  MDta  d» oo- 
merdo^o  aea  xm  auto  acordftdo  do  la  Crorte  Suprema  de  justida.--:^  interven- 
doD  europea  en los  Muntos  de  Mejico. Actitud  de  varioe  gobiemos  de  Ameri- 
ca.>"> Un  ferro-carril  trasandino  en  el  Peru. 一 Importancia  de  este  proyecto. 一 
Algtmos  heciios  locales. 

La  Be|>6blica  signe  gozando  de  perfecta  quietud,  y  de  un  es - 
tremo  a  otro  de  su  territorio  tio  se  oye  mo  el  voto  nnifcme  de la, 
opinion  en  fitvor  de  la  pas  pfiMica  y  del  afianzamiento  del  actuttl 
6rdeD  de  cosas.  Las  nueras  aiitoridades  nombradas  hao  sido  re- 
cibidas  con  entusiasmo  por loa  pueblos,  y  hasta  entre  los  fieros 
moradores  de  Aranco  parece  haber  penetrado  efse  deseo  ardierlte 
de  frsternidad  y  de  paz  que  hoi  constituye  la  mas  grata  eBjxJnwi- 
a  de  los  hombres  de  bien,  7  qne  encierra,  oomo  en  um  area 
sftata, I06  fhtofos  destinos  de  la  naeion. 一 B れ este  sentido,  la  si - 
timeion  jenersl  del  pais  e き prospera  y  alhagiiefla. 


Lm  ideas  omitidM  por  uno  nuestros  jmcftosos  oolaboradcHW, 
el  Sr.  D.  J.  del  P.  M.,  que  en  uno  de  los  primeros  niimeros  ^de la 
Bemsia  de  SudrAmirica  esoiibio  sobre  los  incQnyenimtes  del  ftie- 
ro  oonsalar  en  xnaterias  contenciesas  de  oomercio,  aotbban  de  ob- 
tener  un  espUndido  trinnfo  sinrieado  de  base  a  an  wAo  acordado  . 
de  la  Corte  Saprema  de  justicia  de  Santiago  que,  oon  feoha  28  del ) 
p.  p.  declara ~ que  "en  las  causas  en  que  foareo  parte 16«  oon- 
soles  y  Tice-cfiiisaled^  una  vez  renunoiado  «1 ftiero,  nea  espresa" 
mente,  sea  sometidndose  a las  autoridades  ordinariaci,  se  enitwUle 
que  86  renuncia  para  toda  causa. , , ― Este  aouerdo  de  la  CJorte  iriene 
a  Uenar  una  neoesidad  sentida  en  Valparaiso  y  a  fiskcUitar  el  ciMo 


190 


REVISTA  DE  8UD-AlfERIGA. 


de las  tramitaciones  en  causas  mercantileB,  relevando  a los  ajentes 
consulares  de  una  especie  de  privilejio  que,  en  vez  de  favoreoerles, 
les  perjudicaba  en  mas  de  una  ocasion. 


Gran  bulla  e8t&  haciendo  en  el  mundo  politico  la  actitud  mili- 
tante  de  la  Espaiia  relativamentea  Mejico  y la  intervencion  arma- 
da que  en  union  con  la  Francia  y  .Ia  Inglaterra  se  propone  Uevar 
para  asegurar  (dice)  la  past  y  bienestar  de  ctqud  deagraciado  pais. 

Ltt  Espafia,  a  no  dudarlo,  e8t4  resuelta  a  interTenir  en loa  ne- 
gocios  de  Mfejico,  para lo  cual  prepara  una  respetable  oolumna 
espedicionaria  ;  j  en  cuanto  a  Francia  e  Inglaterra,  parece  fiiera 
de  duda  que  la  acompanaran  en  esa  espedicion.  He  aqui  pues  a 
M6jioo  amenazado  per  tres  grandes  potencias  europeas. 

La  snsceptibilidad  de los  estados  libres  de  Am さ riqa,iae,J|^  alar- 
mado  natOTAliaente  con  este  lujo  de  poder  daaplegado  contra  uiia 
r^pfiblicft  diezmada  y  debilitada  por la  gaerra  cm"  y la  prensa 
ha  rejistrado  alguaos  articalos  notables  sobre  esa  cuestion.  i 

N6  ha  faltado  quien  tema  que  la  EspaSa,  alucinada  con  bus 
triunfes  de  Africa  y  con  la  f&cil  anexion  de  Santo  Domingo,  quie- 
ra  reoabrar  su  autigua  poslcion  en  America ^ y  ooq  este  ,  motim, 
pregunta  uno  de  nuestros  publioistas : 

" jQci さ busoan  las  armas  espaSoloa  ea  Aiaerioa?  ^auevos  terri- 
. torios,  esteusion  de  poder?  OiiUive 】a  Espafia  su  propio  suelo,  y 
sin  crearse  dificultades  administrativas,  para  ella  de  todo  panto 
insuperables,  ger&  la  primera  nacion  de  Enropa. 

" dQue  puede  traer  la  Espana  a la  America?  Lo  que  ha  UevH- 
do  a  Caba;  aduaneros,  logreros,  soldados,  esclavos,  opresion,  in- 
tolerauda,  galeras  qne le  Ueven  al  fisoo  el oro  que  se  arranca  a  la 
colonia. 

"Sin  el  capital  ingleB,  sin  la  indnstria  yankee^.la  Habana  es- 
tada  en  la  misma  sitiiacion  que les  eabe  a las  demafi  colonias  es - 
pflSolas:  a  dsspeciio  de  la  MetropoH  prospera  el:  mas  hermoao 
floTon  de  las  Antillas. 

"Hoi  es  hermano^  el  que  »yer  invaaor"  ha  dicho  en  su  cancion 
naeioaal  una  de 1m  rep6bliois  sod-americanas, 三 por  que  rechaca 
la  Etpaiia  a Iob  pneblos  que  com  siaoeridmd  jnvenil,  la  buacan, 
como  hijoB  emancipados  de  la  madre  'per  larga  tiempo  auseate?'* 

,Por'  nnestra  parte^  distamos  algo  de  creer  tales  delirios  ea  el 


CRONICA  NOnCIOSA.  l»l 

gabinete  de  Madrid,  si  bien  lamentMnos  las  iadiepretas  bftladro- 
nadas  de  algunos  periodistas  espanoles  que  creen  fi&cil upa  recon- 
qoiata. 


El.  Comerdo  de  Lima  rejistra  tambien  un  notable  articulo  sobre 
esta  misms  caestion,  y  de  61 tomamos  la  siguiente  noticia  que 
manifiesta  la  actitud  aBumida  por  el  Peru,  y  que  es  regular  isea 
imitada  por los  demas  gobiernos  sur-americanos. 

"Pareoe  aoordado  ya,  dice  el  citado  periodico,  que  todos  los 
EstadoB  americanoB  acrediten  mioistroH  en  Mejioo  pam  observar 
lo  que  alii  pasa,  y  coq  poder  bastante  para  que,  si  fuese  preciso, 
obren  oolectivamente.  Es  de  suponer  que  los  Estados  Unidos  y 
el  Brasil  concarrir&n  a  esa  cita  dada  tan  oportanamente.  Nos  t» 
grata  airanciar  desde  hiego,  que  nQestro  miuistro,  <|«e  lo  el  Sr. 
Corpancho,  partiri  por  el  proximo  vapor. 

"El  Sr.  Oorpancho,  aanqae  jdven,  por  stt  talento,  apticackm  y- 
circunspeooion,  es  mai  acreedor  a la  honrosa  eominom  qui  » 1«  . 
enoomienda,  y  para  ouyo  desempelKo  oontari  adMUM  ton  el  fcndo 
de  luces  y  de  esperiencia  de  los  demas  ministron  oon  quienes  h き 
br&  de  proceder  de  acaerdo. 

"H さ ahl pues,  oomo  los  Estados  de  America,  %m  haberiie  rwli- 
zado  el  paeto  que  todos  anhelamos  y  esperaxaoa,  eomienzaai  a  obrav 
oomo  si  rmlmente  eocutiera,  lo  dial  no  solo  iwela  qutt  nbfigamo^ 
そ n  tan  alto  grado  como lo6  italiano9^  las  aspuraeaonet  a  una  ]iat|ia* 
comun,  sino  que  tenemos  ya la  prevision  y  el  oooci^rto  4e lo6, 
pueblos  que  a8t4n  pieparados  para  obrar  ana  gran  reirolnciqn 
social."  . , 


Una  noticia  interesante  para  el  comerck)  entre  el  Alto  y  Bajo 
Perfi  y la  repfiblica  Aijentioa  dos  ha  traido  el  ultimo  vapor  del 
Norte ~ tal es  la  de  haber  Uagado  a.  Iquique,  con  praoedencia  : 
Bolivia,  un  injeniero  enviado  por  una  sociedad  an6mina  para  r,eco- 
nocer  el  trayecto  de  Iquique  a  Potosi,  a  fin  de  saber  si  eg  prc^ticabk 
-el  estableoimiento  de  una  via  ^rrea  entre  ambos  pueblos.  Dicho  in- 
jeniero, despnes  de  reconocer  ese  trayecto  por  tres  veoes,  habia 
opinadp  por  la  practicabilidad  de  tal  linea. 

En  vista  de  tal  declaracion  se  haHa  despertado  grau  entosias- 


192 


RfiVISTA  Dfc  HUD-AMBRICA. 


mo  etitre  Jos  e^peeulador^,  y^tbdo  hace  or oer  qne  em  jgrim  pensa- 
mienta  serfi  ai  fin  Ilevado  a  cabe. 

Las  ventajas  de  tal ferro-carril  serian  incalculables  no  solo  para 
Iquique  sin ゥ para  Potosi  y  todo  el  sur  de  Bolivia,  que  tendria  en- 
tonces  una  f&cil  y  oomoda  via  de  esportacion  para  sus  productoH, 
via  que  tambien  serviria  a  varias  de  las  provincias  arjentinas. 

Es  regular  que,  una  vez  iniciado  el  proyecto, los  gobiemori  del 
Perfi  y  de  Bolivia  se  apresuren  a  celebrar  tratados  y  a  prestar 
toda  la  cooperacion  posible  a  sus  empresarios. 

e  I  ♦ 

ド M   - 


Pocos  hechoa  de  bulto  haa  ocurrido  en  la ュ 0GaUda4  durante  ia 
tiltima  quiooeiiik  Eatrei  las  ocmas  nobbles  poede  eitwse  ua  bai^e 
de  deapedida  dado  por la  ofipialid^d  del  nAvio  fraaces  Duguay 
Troum^  quB  ha  dado  no  poco  que  decir  y  hablar  cou  motivo  de  an 
arrefto  viandado  practkar.pot  uno  de  los  onciales  en 1»  persona 
de  uno  de  ioa  oabailero6  asistM^— incideate  d^graciado,  que 
pHede  mui  biea  traer  n$tim  ooasdcueucuis,  si  n ひ 96  interpoDe  la 
beldad  que  aio inocentemente  orijen  a  tal  desayaaeiiciA. 

^^-Otra  oo^echui  es  el  noinbramiento  del  distiiigindo  abogado 
D.  Juan  de  Dioft  Arlegm  vara  Becratario  de  la  Intendemaia,  bobIi-- 
bramiento  respecto  del  oufetl  solo  podemoa  obfotor  la  dnrasn  con  qw 
66  despidd  al que  8ema>  ese  destino  y  al  caal  no  se le  da  Dingnn 
jdndro  de  subsaiittcton. 

Respectb  del  nombradd  todos  esperan  grandes  ntejoiBS  y  sde-^ 
lantos  en  favor  de  la  localidad. 

― Como  novedad  de  interes  podemos  anunciar  tambien  la  proxi- 
ma  aparicion  de  un  niievo  diario  titulado  El  Tiempo,  y  que  sera 
consagrado  al  servicio  de  los  intereses  jeiierates  del  coihercio,  la 
poUtica  y  Jas  letras,  sin  otra  mira  que  la  de  una  licita  especilla- 
cion,  puesto  que  es  notofiia  y  mui  sentMa  la  falta  de  btro  diario 
en  este  centro  de  activfdad  y  de  coitiercio.  Dfcese  que  aparecerft  el 
primer  dia  de  afto  nuevo. 

Juan  R.  Mttnoz. 


IMPREKTA  DEL  UKTVBBSO  DE  G.  HBLFMANN  BN  VALPARAISO. 


REYISTA.  DE  SUD-AMERICA. 


rior,  montaroh  a  caballo  ydeipoes  de  haber  Batisfecho  ten  estralbi 
cnriondad,  ae  enoaminaban  n.la  moutcfta,  t(Hn«ido.al  oamino  que 
habian  nguido  lofl  &jirivoa,  ohumIo  de  impTOTiso  86 lea  preseotoron 


194  '    ,  "VIS ひ 予 SUD->AJiEKlCA にい に… .. • 

el dia  anterior  por  Patncio  Silva,  junto  con  otros  muchos,  para  in- 
cendiar  la  pequena  poblacion  de  Garampaagiie,a1  otro  lado  del  rio 
de  este  nombre,  se  habian  encpntrudp^  con.  una  proyifita  bodega,  y 
desde  aquel  moiiienio  hasta  el  en  que  fueron  sorprendidos,  no  ha- 
Dian  hecho  otra  cosa  que  beber  hasta  embriasrarHe.  Uno  de  el】os,  al 
verse  perseguido  por los  paisaDOS,  quiso  hmr,  pero  antes  de  efec- 
tuarlo  me  mortalmente  herido  por  la  bala  de  un  revolver  ;  el  otro 
permanecio  impasible,  clavo  la  lauza  y  ne  resign 6  a  su  suerte.  Es- 
te  era  el  hijo  del  iamoHo  Namoncura,  en  quien  debia  recaer  el 
cacicaioqu^  adtuAln^^nV^  oci^pa  (I!4ariivana(>  (/).   !.  .    ノ  、 

Para  comprender  cuau  importante  era  la  presa  que  se  habia 
hecho  en  el  hijo  de  iNamoncUrst  y lA!  i ひ flueilbia  que  como  rehen 
podia  tener  en  la  pacificacion  de  la  Araucania,  vamos  a  dar  a  co- 
nocer  algunos  antecedentes-  Sbofe^la  fefluccion  que  gobierna  Man- 
Banco  y  cuyo  consejero  es  el  viejo  Namoncura. 

;., ,  II. に,, 、;, 

Marin anco,  que  tiene  sus  tolcl^eri^s  en  las  ruinas  de  la  antigua 
ciudad  de  Canete^es  uno  de  los  caciques  mas  respetables  que  habi- 
tan  esta  parte  de  la  costa.  Por  muerte  del  cacique  Qlientriqueo, 
acaecida  en  marzo  de  1855,  debia  recaer  el  mando  de  sus  domi- 
nio8  en  su  hijo  Mairiqueo^  mas  estei  i^ebdsd  apaptarlo^^ftiiidandose  en 
8U  inexperiencia  y  cortoB  anos  y  en  que  no  habria  de  ser  respetado 
como  convenia  a  su  autondaa. 

La  determinacion  de  este  indio  fue  tan  sincera,  que  no  fueron  bu* 
ncientes  para  hacerle  dUMlki^l  41i3^'ldM  ltiego8  de  sus  adulado- 
res  ni las  amenazas  del  intendente  de  Arauco,  que,  en  atencion  a 
su  honradez  y  sobre  todo  a  *la.  oiroonBtancia  de  haberse  hecho 
cristiano,  como lo  habia  sido  tambien  su  familia,  quiso  obligarle 
a  aceptar  el  mando,  cual  lejitimo:  sucesor  de  Quentriqueo,  segun 
sus  U808  y  costutnbres. 

iPor  esta  obsfinada  negativa  de  ivTariqiieo.  fii^  encarga4o  interi- 
namente  del  cacicato  el  inai6  MariBanco,  que  era  el  que  mas 
sobresalia  por  su  intelijencia  en  toda  esta  rediiccion . 

\X)  Debemofl  adv«rtir  que  eiM lOb'  <iiuliOB  no  <b«(  oobdce  &|MlKdo  de  familia. 
Cada  cual  tQma     upmbte  quo      le  antpja,  y  oue  poT,lo  regular  repreaenta  un 

objeto  tornado  de  la  natural eza  que  los  rodea.  Quieren  sin  duda  no  ael?er  sino  a 
8U8  proplas  acciones  la  iluittmeion  de  aim  nombre^:  N«tiioti<mm  significa  ta&m  de 
piedra,  y  Macinanco  diez  dgtaUoi^        , ; 


CAilPAfi-A  DB  ARAUOO. 


En  efecto,  este  indio  es  valieute,  de  intelijencia  despejada,  de 
pronta  coucepcion  ;  hit  locucion  es  &cil y  atrevida,  y  su lojica  preciHa 
y  clara.  Tendrfi  a la  fecha  cincuenta  anos  ;  m  cu^rpo  es  chtco,  pero 
bien  formado  ;  mi8  espaldaer  son  anchaii  ;  inantiene  siempre  su  cabe- 
erguida  y  es  su  tnirada  altiva  e  imponente  ; lleva  corto  ei cabello 
h&cia  la  parte  supejior  de  la  cabezftj  cayendo  *in  embargo  por  s\is 
coHtados  largos  cadejos  que  descansHn  sobre  sas  hombros ゝ, viste 
camisa,  que  es lo  finico  qtie  carga  del  traje  espailol, y  su  cnerpo lo 
cubre  iin  rico  chamal  de  fino  paflo;  sus  pies  ne  ven  cftlzadoH  por 
elegantes  htrtkdea  que  este  iadio  tiisne  el  arte,  que  solo  a  €1  !e 
€8  propio,  de  convertir  en  botas  f'nertefi,  agi^eg&ndoles  tacos  y 
pltiTitillas.  Esta  clase  de  calzado,  qne  hace  bu^  pi6,  lo  saca  el  in- 
dio de  la  piel  que  cubre  las  piernafi  del  caballo,  sirviendo  de  talon 
Ifts  corvae  del  animal, j  de  pi$ la  parte  delgada  qtie  baja  hasta  el 
casco.  Betas  botan  suben  hanta  las  rodillas  en  forma  de  mediae, 
dando  lugar  a ludr  la  buena  pierilB,  que  entre los  bftrbaros  eft 
nmi  oomtm.  • 

Mncho  tiempo  hacia  que  este  indio  trabajaba,  smo  por  alcan- 
zar  el  cacicato,  por  gratijearse  dl menoR  una  posicion  sobresaliente 
entre  los  de  sn  redaccion^  y  al  efeoto  jamas  desperdiciaba  la  opor- 
tunidad  de  hacer  valer  8U9  v^tajas  en  el  tiso  de  )a  palabra. 

Es  costumbre  entre  los  araucanos,  para  probar  mis  talentos  ora- 
torios, el  darse  cita,  a  tin  Itigar  cualqaiora,  aquellos  que  se  creen  con 
safioiente  ftierza  parti  Inchar  en  tan  dificH  prueba :  y  proponifin- 
do6e  en  segnida  algima  cuestion,  la  dilnetdan,  tomando  el  uno  ©I 
pro  J  el  oiro  el  oontra.  Despues  de  uno  o  dos  dias  de  oonstante 
debate,  internimpido  selamente  por  las  treguas  neoesarias  para 
que  Io0  oradores  se  repongan  de  la  fatiga  causada  por  la  iklta  de 
alimento,  nno  de  ellos  se  declara  vencido,  diciendo  que  ha  sido 
alcanzado  enpalcibras,  j  el  victorioso  es  proclamado  hanibre  de 
(xmsqfo.  Estos  cert&menes  se  hacen  a  campo  raso,  o  a  la  sombra 
ete los む boles,  y  en  pteMnisia-dcl  muntiierables  dip^ctador^.  Du- 
nm  tododl  Idempo  qtte  nno  de  los  ord^dres  dilats,  M,  darse:  poi* 
feneido,  no-^MpendiSiEtdoiie  ni  aan  duradte  la  toocho,  y  sie&<to(  e\ 
hambfs  k ItoiiM  neoesidsd '  que  eiti  dado  ^atisft^r  a lo#  conteri- 

MariSanco,  que  era  hombre  que  siempre  habia  Robresalido 
0n  esta  praebft  y  aloansnido  «l  tftalo  de  hombre  de  c&nsejo^  mn 
praleiidia  mayores  glorias.  Qaerift  tambien  ser  el  oon^  de  la  costs 
J  el  que  meredera  el  renombre  de  buen  indio,  que  es  otra  de 


196 


REVIBTA  DE  iMJD, AMERICA. 


lae  tres  categoriaa  que  reconocen los  mapuchea  (habitaot^s.  del 
pnis).  En  efecto,  suaqqe  su  fisico  no  en  de los  mas  esforsados, 
habia  salido  triuafaate  en  varias  partidas  de  cikueca,  gracias  »  su 
ajilidad  y  desires^  Oomo  posS^  una  alma  bien  templado.  haDiaae 
tarnbien  distiDgaido  en  algunoe  hechoH  de  armas  por  su  presencia 
de  animo  y  su  arro)o  en  el  combat^. 

El  robo  a  mano  armada  ho.  sido  siempre  considerado  por  Iob 
salvajes  como  una  iaduatm,y  -en  esta  clase  de  asaltoB  que  denonai- 
nan  tnalouy  es  donde  se  dan  a  conoc^r  \o9  corns  ,o  caudillos  <}ue 
sobreHalen  par  su  valor.  Oada  vez  qvkd  se  maditaba  de  estos  wa- 
hnes  ooutra  alguna  de  las  tribus  vecinas,  era  MariSaiioo  el.  prixaoro 
que  He  presientaba  armado  de  w la^m  y  qnien  m  eucar^aba  de  aair 
mar  o  am%dMcanr  la  jente  eon  six  fogosavocingleria.  Los  ixidios,  antes 
de  entrar  ea  pelea,  faraiaa  oiitmlo,  y  an  orador  ecrtre  ellos  to- 
mando  la  palabra,  da  vueltafi  sin  oeAar  por  to4a  la  QureuafereiiQia 
y los  prepara  al oombate,  record&n^oles  sub  gloriosas  tradiciooM. 
A  esto  dan  el  nombre  de  amulMcar  o  darse  valor,  ikciiltad  que  po- 
see  Marinauco  de  un  mod ひ sohresalieate. 

Por  otra  parte,  el  odio  por  la  raza  e^jpaaola,  <|ue  »n  en  indio 
una  de  las  mm  preciosas  virtiidefi, lo  abriga お ea  grado  super' 
lativo  ;  de  mAoara,  puee,  que  no  ha^bia  por  4oa€U>  no  fnera.  Mari* 
Banco  el  primeix)  del  Vuthmmapv, 

Como  orador  u  hombre  de  oom^,  le  profiere  ea  el uao  de  U 
palabra  oada  vea  que  es  oeeeaario  hacer  vador  derfichaa  en Im 
grandes  juatu^  o  parlaiuwtos  ;  como  XJona  6&  el  que  aewudUla  wm 
huestes  en  la  pelea,,  y  por  m  odio  a  todo  lo  que  traaciende  a  eaptt- 
fiol y  por  su  apego  a  8U8  b&rhftras  oostambrea,  ha  laereeido  el  re- 
uombre  de  bum  indio. 


lU. 

En  coani^  8abi6  9I poder  vi6  abiesttCK.wte  sus  <qo$  el  poi> 
venir  qiie  tiMitg  ambioiaaikW;  mas,  co 辦 hombire  H^^isado  y  onl* 
eal«l<»r»  jtizg^  oc« y^pUmte  hjacer  valer  ^crtiitQi き jpvra  «ca2I«r  im 
murmiiriMuoiies  Im  ieaockntentcm^  antas'4e. entrtg^ae  m  mimtc 
regocijo  ;  al efecto,  i)ombr6  como  su  consejero  al  indio  KiMfeoo* 
cora,  pariente  l^aao  <M  oipique  .qui^n  heAm  suoedida  • ぎ el 
mando^quQ  a  mas  de  468oetider; de  una  de  kis  fiHdiliAs  tiMftantigam 
de  la  iierra^  se le  supone  OF^inario  de 1»  dstirp^  del  gran.  Oaupo- 
Ucan,  inmortalizado  por  ErcUla. 


oampaSa  de  aratjco. 


Namoncura,  que  tenia  motivofi  para  cotifiiderarse  demirado  per 
1ft  elevttciott  de  MariBanco,  no  ocnltaba  m  de^oontento  a  ninguno 
qnese  lo  ppegunta^:  rfn  embargo,  bii reconciliacion  no  fn さ difi- 
cil desde  que き Hatnado  a  compHrtir  el  poder  en  calidad  de  con- 
sejero  del  rxnevo  cacique. 

Namoncora  tendrft  a  la  iecha  sefle ま atiOB.  Es  alto,  bien  for- 
mado  y  uno  de  log  indioft  mtm  flelvftticoB  eflta  reduocion.  8u 
apofitfira  e«  raatcM  y  m  aire  serero  y  grare.  Gtom  de  algiiim 
coBsideraciot!  entreios  indioB  tail  to  por  mi  edad,  coanto  por  su  va- 
lor juslatioado  por  varios  hechos  de  armas  aU6  en  su  javeDtud.  Su 
conaoUf  aooetumbrado  a  respire  el  aire  libre  de  sus  montanaA 
lionde  ae  eoflenorea  oomo  el  seberaao  senor  de  eROs  desiertos,  sa - 
boy€ia  coa  un  eocantp  iodefinible  la  iudependenoia  del  galvc^,  y 
ittucbas  Y&QW  86 la  ha  visto  enforeoerse,  temiendo  por  su  aoaada 
Ubertod,« 】•  simple  oonsidaraoioQ  de  las  veataja«  que  tienen  sobre 
elloe  auesirM  tropaa,.  tanto  por  su  disoiplina  como  por  la  saperio- 

A  e9te  propoAitOi  h^remos  mdncion  de  un,  heotxo  que  mauifiesta 
el  cv&oter  xe^el^  ^natismo  de  este  i^dio.  por  la  indepen- 
ilencia  Ue  au  sufilo,  y la  sf^aciaad  y  dujcrecion  de  Marinanca. 

IV. 

En  1855,  el  senor  Intendente  de  la  proviucia,  don  Francisco 
BaficuSian  Guerrero,  formo  el  plan  de  visitar  las  famosas  ruinaa  de 
la  antigna  ciudad  de  Canete,  donde  jamas  habia  penetrado  man- 
datario  alguno.  Aoompailado  de  alganos  amigos  y  un  piquete 
de  tropa  que  le  servia  de  escolta,  se  interno  en  la  reduccion 
de  Marmaaoo,  despues  de  haber  terminado  la  visita  oficial  de Iob 
otros  depkrtamentos  de  su  provincia.  Su  marcha  no  tuvo  contra- 
tiempo  alguno  hasta  la  mision  de  Tiicapel,  punto  que  conside- 
rado  por  Iob  indios  como  neutral. 

Hacia  ya  dos  dias  que  aguardaba  inutilineate^  que loR  caci- 
ques gobernadores,  Bubvencionados  por  ei go も ierno,  vinieran  a  fe- 
licitarlo  oomo  a la  primera  anioridaa  de  la  provincia.  Esperaba 
reforzar  con  ellos  su  escolta  para  continuar  su  marcha  ai interior. 
Agnard6  en  vano  ;  tan  lejOB  de  recibir  las  salutaciones  que  le  eran 
debida8,  recibe  la  orden  de  contramarchar  a  Arauco.  Para  haoer 
mas  enerjica  esta  iotim^ion,  Mariiiaiico  y  Namoncura  se  poneo  a 
la  cabeza  (le  doscientos  moBetonee.  En  el  aoto  de  rambir  tan  in き 


198 


REVISTA  PE  8UD-AMEBICA. 


perado  como  iiujolente  meDsaje^  el  enerjioo  Intendente  envia  on 
lenguaraz  al orguiloso  Marinanoo,  paru  que.  en  el  acto  se  preseute 
en  la  Mision,  E»ta  ordw  era  espera<jia  por  el  cacique  ;  sin  embargo, 
antes  de  contestar,  reflexiouo  uu  poco.  Pero  Nanxoncura^  que  no 
entiende  de  diplomacia  y  que  zanja  toda  cuestion  con  la  punta  de 
8U  lanza,  a  diferencia  de  fija  jefe  que  es  todo  oordura  y  reserva,  se 
acerca  a  Marin^uoo,  y  afeandole  sin  duda  bu  indecision,  le  dice 
algunae  palabrae  al  ojido,  que  en  el  i^cto  bicieron  resolverse  al  ca- 
cique, quien  al  pun  to  oontesto  ei  mensaje  en  estos  termiups: 

"Di  a  til  Intendente  que  si  ha  venido  a  pisar  nuestrab  tierras 
"trayendo  buenas  palabras,  no  tengo  hiconveniente  para  eseuchar- 
"las;  pero  que  al  hacerl ひ no  desmentirS  jamas  la  oostttmbre  obser- 
"vadapor  mis  antepasados,  jendo  a  pariament&T  a itna  cueva 
/  "como  ratones,  donde  nadie  puede  oirnoB  ;  que  si  su  mision  es  de 
**paz  y  nm  palabras  buenas,  las  escuchare  a  presencia  del  sol,  al 
"aire  libre,  al  pi さ de  la  cruz,  que  es  el  lugar  donde  mis  ante- 
"pc^sados  han  recibido los  correos,  coraisarios  y  (lemas  envia- 
"さ OH  del  Preffidente,  cada  vez  que  han  sido  portadores  de  buenas 
"razones  ;  j  por  fin  que  yo  necesitopara  oirlo  que  nttestras  psla- 
"bras  1^9  tome  el  viento  y  \h^  lleve  hasta  el  iiitimQ  moz^ton  del 
"Uuthamnapu  ノ, 

Concluida  esta  relacioii,  el  lenguaraz  partio  a  comunicarla. 
Algnnos  caciques,  que  habian  gustado  el  raensaje,  se  acercaron  a 
Marinanco  y  aprobaron  sUs  razones  diciendole:  maciao  buen  con- 
sejOy  maciao  huenatt palahras  Q),  Namoncura  fii^  el  finico  que  per- 
manecio  en  silencio.  Con  la  punta  de  su  pica  clavada  en  tierra  y 
la  fretite  apoyada  eu la  mano  con  que  la  empunaba,  daba 
rouestras  ineqmvocas  de  su  desconteato.  Marinanco,  al  notar  el 
silencio  de  sii  consejero,  comprendio  que  su  discurso  no  habia  me- 
recido  su  aprobacion^  por lo  cii&l  juzgo  conveniente  no  dirijirie  la 
palabra,  y  apartftndose  hacia  un lado  de  8U  jente,  se  desmonto  del 
caballo  y  espero  tranquilo  el  resultado. 

El 1 en guaraz*vrol vio  nuevamente  a la  presenciit  del  cacique  eon 
】a  orden  terminante  de  que  compareciese  ante  el  Intendente.  Ma- 
rinanco, despues  de  una  madura  reflexion  y  de  ana  resistencia  no 
se  sabe  si  real o  aparente^  porque  debia  contentar  las  exijencias 
opnestas  del  Intendente  y  de  Namoncura,  se  aparto  con  el  lengim- 

(1) FVase«  de  offfeii  djpftfiol  que  se  han  admltido  en  el  idioma  araueano.-^ 
Vemanad9  buen  emrn^o^  demanaio  bitma*  pcMfw, , 


campaSa  DK  ARAUCO. 


199 


raz  a  algttti^  distaticia  kU  jfetite;  y  def&ndoRe  persuadir  por las 
reflexiones  de さ ste,  marcho  con  el  y  se  present る al Intendente. 
ReconvenWo  per  sn  iriiDhediefnciA,  fai  bafttante  avisado  para  no  h*a- 
cer  conocer  m  crltica  ftitnacion  y  paVa  escusarse  de  su  iriobediencia, 
motivftda,  deefa,  pdr  Yesfarteticia  *de  Naraonfctita,  jefe  de  las 
armas.  -y  por  la  rbfibliicion'  de  66te  de  atacar  al  Intendente,  resolu- 
cion  que  €[  'habift - pai'alijii^b  con や 1 'Vnerisaje  que  habia  dado  al 
lenguaraz.  ;"8i  mi  pefmanencJa  a  tu laido,  anadi6  el  indio,  se 
prolonga  por  mas  tiempcr,  pueae  cteerse  que  me  hallo  preso  por 
tTO  soldados,  y  entorices  loft'  mios  empeorariail  til  sitnacion  y  la 
mia."  De  ehte  mbdo  el  hibil  cacique  salvo  su  respOnsabilidad  e 
hieo  comprender  al  mandatario  el  firitie  propoaito  de  los  suyos 
para'impedirle  el  paso'h&cia  Cafiete. 

Ed  vista  de  eAtod*  s^nas  dificUlt&des  manifeKtiEidas  por  MariiSan- 
co,  el  senor  Bairei ま ti Guerrero  crevo  pnidente  eontramarchar  a 
Amoco. 

V. 

Conbcidos  ya  tois  ar&cteres  de  Marinanoo  y  Kanionciira,se  pue- 
de  fficilmente  comprender  la  importancia  de  la  aprehension  del 
hijo  del  viejo  Consejero.  VeataOfi  ahora  el  plan  que  el  jefe  de  la  di- 
viBion  formo,  fiindado  en  este  incidente,  para  la  pacificacion  de  la 
AraQcania. '  ' 

El  Coronel,  slii  cdnocei'  el  temple  de  alma  del  consejero  de  M^- 
riBancb,  ooncibio  la  esperatlzst  de  attaerse  a  Kamoncura,  prdmetien- 
dole  la  libertad  de  su  hijo,  y  tan  to  mas  fundada  era  esta  esperanzia., 
cuanto  que  ed  jeneralmerite  saDiao  qde  nuestrofif  naturales  tienen 
por  sua  familias  un  amor  tan  entmSable  cdmo  el  del  leon  por  sus 
cachorros. 

Lo8  b&rbarOB,  que  no  tienen  la  menor  idea  de  moral,  que  viven 
encenagados  en  el  vicio,  lios  enseilan  sin  embargo  &  tnbutar  a los 
hijo8  el  anior  que  estos  tieni^ti  derecho  a  esperar  de  padres.  So- 
lo la  patria,  qae  inspira  en  ellos  el  sentimiento  masardiente,  puede 
obligarlos  al  sfibrificio  de  la  que les  es  tan  caro.  Los  md\)euH8 
no  entregan  a  mjod  a  tnanbs  mercenarias  durante  su  lactancia^ 
porqne  Dios  deposito  en  el  seno  de  la  madfe  el  alimento  hecesa- 
rio  a  0U  nutricion  ;  tampoco  abandonan  a la  caridad  publica  ems 
inooentes  que  se  Hainan  hiierfanos,  piien  antes  prefieren  ru  propio 
Bacrificio,  y  no  es  raro  ver  de  tiempo  en  tiempo  algunas  infelices 


200 


REVI8TA  Jfl&  SjUD-AMSBICA. 


morir  de  haxabre  o  estenuacioQ,  con  sua  piSoB  p^^os  a.  m 

seno. 

En  Namoncura  el  sentimi^enta  die  la.patrju^.  y  el  amor  a la  fiuni- 
lia  se  encueatran  ccmpletJiiAeQtiei  dei^arroUfidofi,  • 

Los  correos  mandado8  por.  el,  jefe  de  nue^tr^  div^on,  touuulos 
de  entre los  indips  >migo8;  con  el  o]^po  .de,  propoperle.  una  eo- 
trevista  de  qiie  se  ^^peraba;  grwdea .  reayltafl^^?  parteo  y  se 
avista^  Qon  el  viejo,  Namonci^ra|.  Np  h ゆ—. lUii;!  te^minado  «i|  hp- 
bitual  arenga,  ci^dp  ^te,  ai  ^cucbl^ 1^  no(iC]ft  l9>  pmxon  de 
8u  h リ 0,  8e levanta  inyolunt^j^m^nte  4^  ,8^  a^ent9  y  ejjciamft  coo 
el  dolor  pintado  en  8U  8ein]:)lant^:  "iProflf)!".  i^ii.huQ-preeo!.... 
y luegOj  dirijiendose  al correo^  oon  ; el  3e|iil)l^fi^  a^^o  j ュ lei^o  de 
espresion : "ャ que le  has  vistfo.peleftp.,  dirx^fi  Gv^nt^  ];^^zas.ha 
Quebrado /antes  de  c^er  en  iaa;Pp9  dj^  enw\igo»^^. 

— Tu  hijp  no  ha  sJ^Q  pre^o  en  el  coxaI)^,  jewP^4*^ de  log 
mdios  correos,  fue  gorpreiidido  por  algunos  espanoles  el  dia  fii-i 
giiiente  de  la  pelea,  de  marcha  al  interior,  pues  comisiones  que 
Carril  juzgo  importantes  no  le  perTnitieron  tomar  parte  en  el  en- 
cuentro. 

:Por  e8<)  es  que  mi  \ii}p  viyidy  por  6^9  ea.  que  do  b%  muerto  oon 
SU8  bravos  companero?  I  \^  bienl  ^jpor  gu さ eisofl .eopaftples . cruQles 】e 
detfenen  en  el  ,pueblp?  np  ea  aca^p  un'ijol^a^Q  q^ue.cumpho  con 
su  deber?  、 , 

一 Si, y  el  Coronel,  que  es  un  valiente,desea  dar  la  libertad  a  tu 
hijo,  pero  antes  a uiere  tenev  una  eutr^yista  pqi^ お go, ,  •  •  • 

NAinoncura,  al oir  estai;  palabras ,^ i^ <vltQ  fiojno , i^^ordido  por  uoa 
vibora,  y  esclamd  ;  , . , '- 

-— jEl coroiiel  (]^uiere  h^bl^j; ,  al  pi^re  p&ra  dftr . la.  libertad  al 
hijo!  joh  !  no  !  paarcha,  y  dile  qiie  el  yifgo お amojopura  no  vende  a 
su  patria  por  rescatar  a  un  hijo. 

Dichas  estas  palabr^s^  volvio, la^  e^pal^a^,  y los  correos  ae  vie- 
ron  en  el  qaso  de  marchar  ain  h^b^r  ob^^uid^a  el,  obj,eto  4e  8U  mi- 
sion.  El  Coronel,  al  rocibir  t^lep  nqtici^^ 將 ^io  una  palifnada  en 
la  frente  y  dijo:*'^iuna  esjH&mn?^  perdida ' - , , 

Dias  despues,  el  hi]o  de  Nfti^pncura,  proqesi^ci  Qomo  inceudifi- 
rio  de  la  pequena  poblaciou  de  Carainpangue,  ful  f^silado,  19^140 
sentencia  del  consejo  de  gu^rra^* 


DONA  DOLORES  VEINTIMILLA. 


201 


DONA  DOLORES  VEINTIMILLA. 

(POKSIAS.). 


I. 

No  eR  mm  novel a  rom&ntica  la  que  hoi  damos  a liiz.  Es 】a  bio- 
grafia  de  una  poetisa  raenos  conocida  en  su  patria  por  sus  sentidos 
versos  que  por  la  lamentable  catastrofe  que  puso  fin  a  su  vida. 

£2n  febrero  de  1865  •  cuponoR  en  suerte  hacer  un  viaje  a  Guaya- 
quil a  bordo  del  vapor  de  guerra  Jhmac,  que  uq  mes  mas  tarde 
debift  hanfragar  en  las  costas  del Snr  del  Perfi.  La  sociedad  del 
Gnayas  es  altameiite  obsequiosa  para  con los  oflciales  de  marina 
y  poqas  hora^  despues  de  fondeado  un  buque  en  la  ria  es  abordado 
por  multitad  de  canoaa,  portadoras  de  t^rjetas  y  esquelas  de  invi- 
taaion:parft  lo8  naevos  kuespedes.  Entre  las  relaciones  cuyo  trato 
freonenld  el  fimatite  de  e^te  articulo  existia  una  sefiorita  de  no- 
table hermosura  y  cultivado  injenio  con  la  que  hablando  una  no- 
che  de  versos, le  arrancamos  el  compromiso  de  que  dob  proporcio- 
naria  las  coxaposiciones  de  uua  amiga  suya.  Causas  estranaB  a 
nnestra  voluntad  hob  hicieron  par  entonoes  abandonar  predpita- 
damente  G^tiayaquil, y  en  distintas  ocaeiones  que  tuvimos  motive 
despnes  para  escribir  a  nuestva  ben6vola  amiga  la  recordamoK 
tal vez  con  irapertinencia  su  promesa.  Por  fin  a  principios  de 
1837  recibuuos  ella  un  paquetito,  conteniendo  un  periodico  y 
un  pliego  (le  versos,  preciosos  oiaterialeB  que  fueron  a  eariquecer 
uQefltra  otuvtera;  siryifindonos  hoi  qne  el  ocio  de  la  proscripcion  nos. 
pemlite  poner  en  regla  nuestros  apuntes  para  tener  un  rato  de 
aiha も le  pl&tica  con  los  lectores  de  la  Revista  , 

II. 

Recorriendo  las  coliiranaft  del  perioaico  nos  detuvimos  en  un 
artieuto  que  0e  ocupaba  de  un  fuRiJamiento,  de  uno  de  esQS  asesi- 
natos  que  la.  sociedad  ejecuta  en  norabre  de  la  lei.  H6  aqui  el  ar- 
ticolo : 


202 


REVISTA  DE  SUD-AMBRICA. 


"Ifo  ep  sobre  la  tumba  de  un  grande:  no  sobre  la  de  un  podero- 
80:  no  sobre  la  de  un  aristocrata,  que  derramo  mis  lagrimas.  No  ! 
LaR  vierto  sobre  la  de  un  hombre,  sobre  la  de  an  esposo,  sobre  la 
de  un  padre  de  cinco  hijos  que  no  tenia  para  estos  mas  patrimo- 
nio  que  el  trabajo  de  sus  brazos. 

Cuando  la  voz  del  Todo  Poderoso  tnanda  a  uno  de  nuestros  se- 
mejantes  pasar  a la  mansion  de los  muertos, lo  vemos  desaparecer 
de  entre  nosotros  con  sentimiento,  es  verdad,  pero  sin  miirmurar. 
Y  sus  amigos  y  deudos  caiman  la  vehemencia  de  su  dolor  con  el 
relijioso  peDsamiento  de  que  es  el  Creador  quien  la  ha  mandado, 
J  que  sus  derechos  sobre  la  vida  de  los  hombres  son  incontestableB. 

Mas  no  es  lo  mismo  cuando  vemos  por la  voluntad  de  uno  o  un 
punado  de  nuestros  semejantes,  que  ningua  derecho  tiene  sobre 
nuestra  existencia,  arrancar  del  seno  de  la  sociedad  y  de  los  bra- 
zos de  una  familia  amada  a  uu  indmduo,  para  inmolarlo  sobre 
el  altar  de  una  lei  D&rbara.  ;  Ah  !  entonces  la  hutaanidad  entera 
no  puede  menoB  que  rebelarHe  contra  esa lei  y  rairar  petriiicada 
de  dolor  su  ejecucion. 

I  Coan  amarga  se  presenta  la  vida  si  se la  contempla  al traves 
(le las  sombrias  impresiones  que  despierta  una  muerte  como  la 
del  indijena  Tiburcio  Lucero,  ajusticiado  el dia  20  del  presente 
mes,  en  la  plazuela  de  San  Francisco,  de  esta  ciudad  ! 一 La  vida 
que  de  suyo  es  un  constante  dolor : la  vida  que  de  snjo  es  la  de- 
fecoion  continua  de  las  mas  caras  afecciones'  del  coradson : la  vida 
que  de  suyo  eB la  desaparicion  sucesiva  de  todas  naeatraa  esperan- 
zas:  la  vida,  en  fin,  que  es  una  caaena  mas  o  menoa  larga  de 
infortunios,  cuyos  pesados  eslabones  Ron  viieltos  aim  mas  peaadoR 
por  las  preocupaciones  social  es. 

"Y  qu§  diremos  de  los  desgarradores  pensamientos  que  la  infr- 

liz  vfctima  debe  tener  en  ese  instante?        j Imposible  no  derin- 

mar  lagrimas  tan  amargas  como  las  que  en  ese  momento  salieron 
(le  los  ojos  del  infortunado  Lucero  I  Si,  las  derramaste,  m&rtir  de 
la  opinion  de  los  hombres  ;  pero  ellas  fueron  la  ultima  prueba  que 
diste  de  la  debilidad  humana.  Despues,  valiente  y  magnanimci 
como  Socrates,  apuraste  a  grandes  tragos  la  copa  envenenada 
que  te  ofrecieron  tus  paisanos  y  bajaste  tranquilo  a la  tumba. 

Qiie  alli  tu  cuerpo  descanse  en  paz,  pobre  fraccion  de  una  claae 
perseguida  ;  en  tanto  que  tu  espiritu,  mirado  por  los  aojeles  como 
su  igual,  (lisfnite  de  la  herencia  divma  que  el  Padre  oomun  te 
tenia  preparada;  Ruega  en  ella  al  Gran  Todo,  que  pronto  uua 
jeneracion  mas  civilizada  y  hiimanitaria  que  la  actual,  venga  a 
i)orrar  del  c6di«:o  de  la  patria  de  tns  antepasados  la  pena  de 
muerte  . 

Este  articnlo  tan  henchido  de  sentimicnto  y  fie  uncion  habia 
brotado  de  la  pliima  de  Dolores  Veintimilla.  Bin  embargo,  la  «n- 
ciedad  lejos  de  prosternarse  ante  el  talento  de  la  nrnjer  encontro 


I 


DOSA.  DOLORES  VEINTIMILLA.  208 

en  sQ  mifiino  articulo  una  arma  para  zaheji^bla  y log  mas  groseros 
insnltos  cayeron  Aobre  la  ilustrada  jo  van.  Los  menos  osados  la 
acoDsejaban  que  se  dejase  de  moralizar  ;  porque  la  obligacion 
de 】a  mujer  no  era  escribir  en los  penodicos  sino  atender  a las 
faenan  domesticas.  Dolores  que  habia  publicado  ya  algunas  poe- 
sias  aoojidas  cou  ideaticas  diatrivas,  no  tuvo  la  bastante  fuerza  de 
&nimo  para  despreciarlas  y la  prensa  no  volvio  a  rejistrar  ninguna 
otra  flor  de  an  bella  intelijencia. 

Pero  la  poetisa  sentla  en  su  espiritu  la  imperiosa  neceBiaad  de 
trasladar  sus  impresiones  y  sufrimientos  al papel y  por  eso  escri- 
bia  ya  solo  para  bus  amigas  intimas,  las  que  sacaban  cbpias  de  8U8 
armoniosos  versos.  Asi  han  podido  Uegar  a  nuestras  manos  y 
salvarse  quizfis  de  la  oscuridad  las  producciones  que  insertamoB 
y  que  al  saborearlas,  har&n  lamentar  a  todos  los  apreciadores  de 
las  bellas  letraa  la  prematura  perdida  de  ese lenio  agostado  en  la 
primayera  de  la  vida  y  que  tan  brillantes  promesafi  daba  para 
elporvenir. 

III. 

Los  versos  de  Dolores  Veintimilla  son  por lo  jeneral  f&ciles  y 
armoniosos^  sin  estar  exentos  de  incorrecciones  que  con  un  poco 
mas  de  estudio  habria  conseguido  evitat*.  Besalta  en  ellos  una 
melancolia  profunda  que  es  el  reflejo  de  su  alma  desgarrada. 
Juzguen  niiefitros  lectores  por  las  compoBiciones  que  pasamoH  a 
oopiar. 

A  CARMKN. 

(RpRiltl^iulolA  un  Jazmin  del  Oabn.) 

Menos  beila  que  tu,  Cannela  'mift, 
Vaya  esa  flor  a  oniar  tu  cabellera : 
Yo  miama  la  he  cejido  en  la  pradera 
Y  carinoBn  noi  alma  te la  envia. 
('nando  seca  y  marchita  caiga  uu  dia 
No  la  arrojes  por  Dios  a la  rivera : 
Gii&rdala  cfiial  racmoria  lisonjera 
Dp  }a  dnire  AmiBtad  que  nos  uniA. 

Presnmimoft  q^ue  la  autora  se  propuso  acaso  esocibir  un  s^iooD 
y  qiie Ip'  dcjo  luconcluso.  El  primer  verso  dice  en  el  onjmal 一 
menos  bella  que  tu,  amiga  mia :  mas  nosotros  en  gracia  de  la  tti- . 


I 


204  REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 

monia  nos  hemos  tornado  la  lijera  libertad  de  correjirio*  A  hi 
misma  amiga  a  quien  consagT6  tan  linda  octava,  dirijia  al|i^ii 
tiempo  despues  al  Bepararse  de  ella  esta  fluidfsima'  letrilla : 

Ninfa  del  Guayas 
Encantador  ! 
Cuando  regreses 
A la  maniiion 


Donde  te  espera 
Todo  el  amor 
De  los  que  hoi  ruegau 
Para  ti  a  DioR  ; 
Ciiando  mas  tanle 
Vengan  en  pos 
De  los  placereH 
Que  apuran  hoi 


De  tus  abnle8 
En  el  albor, 
' Los  tiernos  goce* 
Y la  emooioni 
Con, que  las  nadrey 
Amamos  jOh! 
A loB  pedazos 
Del  corajEOn  ; 
No  olvides,  OBrtnen, 
No  olvides,  jnol 
A  tu  Dolores 
Par  otro  amor. 


Si  se  eceptua  la  incorreccion  gramatical  que  hemoa  subrayado, 
la  letrilla  toda  revela  excesiva  facilidad  para  versificar lo  que  no« 
demuestra  que  deben  exirtir  otras  muchas  poesias  de  la  SeBora 
Veintnnilla.  Para  escribir  asi  creemos  indispensable  haberse  ejer- 
citado  mucho. 

A  UN  RELOJ.  ' 

Con  tu  acompasado  son 
Marcando  vas  inclemente 
De  mi  pobre  corazon 

La  violeDta  pnlsadon  

Dichofta  quien  no  te  siente  ! 

FnnestOy  funesto  bien 

Haces  reloj       La  venida 

Marciu  del ser  a  la  vida, 
Y  asi  impasible  tambien 
TjA  hora  de  la  partida. 

El  espiritu  de  efltas  quintillas  68  un  tanto  oscuro.  No  enoon- 
tramos  cual  sea  el  funesto  bien  que  haee  el  reloj  ni la  causa  que 
de  felicidad  a  los  que  no  escuchan  su  acompasado  son.  Ojal&  hn- 
biera  sido  posible  a  la  autora  aclarar  su  pensamiento  ! 

La  poetisa  no  pudo  ser  indiferente  como  ya lo  hemos  dicho  a 
la  critica  ultrajante  y  a la  maleaicencia.  He  aqiif  acaso  una  de 
811B  mejoreB  produccionefl  en  la  que  devuelve  a la,  sooiedad  de  hii 
patria  toda  la  hiel  que  la  injiisticia  de  lois  hombres  la  hizo 
aparar. 


DONA .  DOLORES  VETNTIMILLA. 


205 


A  MIS  ENEMIGOS. 

I  Qae  OS  hice  yo,  mujer  deeyenturada. 
Que  en  mi  rotftro,  traidores,  escupis 
De  la  infame  calumnia  la  ponsona 

Y  asi  raatais  a  mi  alma  juvenil ? 

I  Que  8ombra  ob  puede  haoer  una  inseDbHU 
Que  anqja  de Ioh  vientw  al oonfitt, 
LoK lamentos  de  su  alma  atribiilada 

Y  ol  Uanto  de  sus  ojo6 i av  de  mi ! 
BnvidiaiB,  enyidiAU  que  bus  aromati 
Le  de  a 1m  brisas  maotfas  el  jaEinin  ? 
Envidiais  que loe  pAjaros  entonen 

8u8  himnoe  coasdo  ol  sol  viene  a lucir  ? 

No  I  no  OH  burlaiB  de  mi  sino  del  cielo  

Qu^  al  faftcerme  tan  triste  e  infeliz 
Me  dio  para  endulzar  mi  desventura 
. ぺ De  lu^ente  inspiracion  myo  jentil. 

Por  que,  por  q^ue  quereis  que  yo  Bofoque 

Lo  que  en  mi  pensamiento  omi  vivir? 

Por  qu さ raataitf  para  la  dicha  mi  alma  ?  ' 

Por  que  J  cobardeu  !  a  traicion  me  herfs  ? 

No  dan  respeto  U  mnjer,  la  espioiia. 

La  madre  amante  a  voestra  lengua  vil  

Me  marcaifi  con  el  sello  de  la  impuza...., 
Ay  I  Nadal  nada!  respetais  en  mi! 

Estos  endecaciflabos  hacen  adlvinar  completamente  a la  mujer 
que,  oomo  la  leona  herida,  se  alza  arrogante  e  irritada  ;  pero  cu- 
ya  exaltacion  termina  siempre  con  l&grimas.  Despues  de  la  in- 
dignacion  que  respiran  algunos  versos  nada  hai  tan  Hentido  corao 
el  filtimo.  En さ 1 esta  la  mujer  que  cediendo  a  su  debilidad  esta- 
Ila  en  lastimero  llanto. 

SUFRIMIENTO. 

Pasaste,  edad  h«nno6a) 
En  que  rizo  el  unbiente 
Lm  hebras  del  cabello  por  mi  ft^nto 
Que  hoi  anubla  la  pena  congojosa. 
Pasasto,  edaa  de  roea. 
De lo6  felloes  anoB, 
•  Y  contigo  mis  gratas  ilusiones 
Quedan  en  bu  lugar  Io8  desenganos 
Que  broto  el  huiucan  de  las  pasioneB. 


206 


BBVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


Entunces  |  ay  !  entonces,  madre  mia. 
Tub  labios  enjugaban  , 
Lagrinms  infantilcH  que  Kurcabau 

Mis  parpureas  mejillas       Y  en  el  dia 

Ay  !  de  mi  no  estas  cerea  para  ▼erlas 
i  Son  del  dolor  alquitaradas  perlas  ! 

M*dre!  madre  I  no  Hepas  la  amargurii 

Que  aqueja  el  oorazon  de  tu  Dolores. 

Saber  mi  desventura 

Fuera  aamentar  tan  solo lo8  rigores 

Con  que  en  ti la  desgrada  audaz  se  eocona. 

En  mi  nombre  mi  sino  me  pusiste  ! 

Sino,  madre,  bien  triste! 

Mi  corona  nupcial,  esta  en  ooruna 

De  espinas  ya  cambiada … .. 

Es  tu  Dolores  \  ay  !  tan  desdiokada  !  1 1 

Eeta  composicion  hace  vislumbrar los  padecimientos  morales 
que  en  el  hogar  domestico  torturaban  el  corazon  de  Dolores.  No 
faltaran  rigorosoH  preceptistas  que  encuentreu  arrastrado  tal o 

cual  verso,  impropia  la  aplicaoion  de  este  o  aquel  verbo,  pero 

para  nosotros los  jemidos  que  se  desprenden  del  alma  se  juzgan 
solo  con  el  eentimiento.  Ni  como  entrabar  con  las  reglas  del  arte 
loB  80II0ZO8  de  los  que  lloran? 

Nuestra  poetisa  tierna  y  dulce  a  veces  como  en  la  composicion 
que  acabamos  de  examinar,  es  en  otras  arrebatada  y  enernca. 
(jA  (juien  no  coumoverfi-  dolorosamente  ^1 desencauto  amargo  que 
renejan  las  octavas  siguientes? 

5^6  3^ 

Y  amarl ひ pude  !  !  I  Al  sol  de  la  existencia 

Se  abria  apenas  sofiadora  el  alma  

Perdio  mi  pobre  corazon  su  calma 
Desde  el  fatal  instants  en  que  lo  hall さ. 
Sxis  palabras  sonaron  en  mi  oido 

Como  musica  blanda  y  deliciosa; 
Siibio  a  mi  rostro  el  finte  de  la  rosa  : 
Como  Ift  'hqia  en  el  Irbol  vafciW. 

Su  imajen  en  el  sueno  me  aoosaba 
Siempre  halaguena,  siempre  enamorada  : 
Mil  veces  sorprendiste,  madre  amada. 
En  mi  boca  tin  suspiro  abrasador. 

Y  era  el  quien  lo  arrancaba  de  mi  pecho  ; 


DONA  D0L0BE8  VEINTOULLA. 


207 


£1, la  fascinaciou  de  mis  Bentido»  ; 
お 1, ideal de  mis  Biienoti  mas  queridoH  ; 
EI,  mi  primero,  mi  I'crviente  amor. 

Din  el  para  mi  el  campo  delicioso 

En  vez  de  flores inc  obiteqiiiaba  abrojoe*  ; 

Sin  el  eran  sombrios  a  mis  ojos 

Del  sol los  rayos  en  el mes  de  abril. 

Vivia  de  sii vuia  apasionada  ; 

Era  el  centm  de  nii  alma  el  amor  suyo  ; 

Era  mi  aspiracion,  era  mi  orgullo  

;、 Por  que  tan  presto  me  olvidara  el  vil ? 

No  «  mio  yft  m  Amor  que  a  otra  prefidre : 
SuH  caricias  son  frias  como  el  hielo : 
K8  mentirft  su お, iinje  desvelo.  •  •  • . 
Mas  no  me  enganara  oon  su  fwcion  

Y  amarle  pude  delirante,  loca  !  ! 1 

'  No!  mi  altiYds  no  sufhi  su.  maltrato 

Y  81  a.  olvidar  no  alcanziM  al ingHto 
Te  temacn^  del  pecho,  corazon  I 

Gonfesamos  qne  pocas  vecee  hemos  leido  versos  mas  lleno8  de 
pasion  y  naturaltdad.  EUos  importan  la  historia  de  nn  amor  des- 
graciado,  acaso  el  perjurio  de  un  esposo,  las  ilusiones  una  alma 
de  fiiego  deavanecidas.  EUos  hacen  presentir  ua  drama  terrible 
y  espantoflo.  I  Pobre  mnjer 1 

IV. 

£q  julio  de  1857  fuimog  dolorosamente  uorprendidoB  por  la  lec- 
tors del  ttiguiente  articulo  consignado  en  la  Democrada  de  Quito: 

"Es  uii cacK>  mui  raro  un  micidio  en  el  Eouador^  porque  8U  ca- 
i4cter,  8U8  creencias,  sus  costumbres  han  hecho  felizmente  dificil 
la  fiiital  reflolucion  de  que  un  individuo,  colocado  en  oierta  posi- 
ciop  social, se  arrebate  su  propia  existencia.  Y  cuando  alguna 
vea  ha  ocurrido  un  hecho  de  esta  naturaleza,  ha  sido  quiza  por- 
<|116  algun  desgraciado  ha  Uegaao  a  euajenar  su  voluntad,  y  bus- 
oar  la  muerte^el  remedio  a  un  doloiv  continuo  y  desgarrante. 
£b  otras  partes  log  indmduos  se  suicidan  por  causas  quiz4  comu- 
ii6b;  entre  nosotros  un  suicidio  es  mui  raro  y  por 】o  mismo  el  mo- 
tivo  debe  ser  estraordinario  y  poderoso. 

La.  mujer,  por  sus  fientimientos,  por  sa  debilidad  y  por  m  cons- 
titocioQ  miBma,  parece  debe  estar  mas  preservada  de  un  pensa- 
miento  fatidico.   Asi  el  suicidio  de  una  majer  de  ciertas  prendas 


208 


REVISTA  DK  SUD- AMERICA. 


y  virtudes,  y  si  a  esto  ne  ailade  la  condiciou  de  madre  y  esposa, 
debe  ser  el  resultado  de  un  movil mui  atroz,  de  una  herida  mui 
honda. 

La  seiiorita  Dolores  Veintirailla  sc  ha  suicidado  en  Cuenca! 

Quitena  de  orijen,  desposada  con  un  ciudadano  granadino,  per- 
raanecio  algun  tiempo  en  Guayaquil, y luego  ne  traslado  a la 
provincia  de  Cuenca,  donde  ha  cortado  ella  misma  el  hilo  de  sua 
dia8. 

([Cual  ha  podido  ser  la  causa  de  tan  funesta  refiolucion?  Esa 
joven  que  ha  buscado  en  la  muerte  un  remedio  desesperado  ;  esa 
joven  que  ho  nolo  renuncio  hu  existencia,  sine  que  pudo  sobrepo- 
nerse  a la  ternura  de  dos  ob]etos  mui  caros  para  ella,  ^ha  dejado 
siquiera  al  juicio  de los  vivos  alguna  causa  ostensible  que  escusar 
pudiera  tan  terrible  resolucion? 

Ella  ha  muerto  cantando  su  desventura  y  dejando  a la  justicis 
humana  patentes  los  motivos  que  fiieron  los  verdaderoB  verdugon 
cle  8U  existencia;  motivos  que  sobradamente  pueden  eocitar  la 
clemencia  de Ioh  hombres  sensibles  respeeto  de  una  mujer  que  vio 
8U  pudor  ofendido  por  villanos  saroaBixios  y  su  dignidad  ultrajada 
por  impnroB  conceptos  ;  |  y  todo  e6to  en  papdes  ptiblioos  ! 

Favorecida  por  la  naturaleza,  la  senorita  Veintimilla  pudo  de- 
sarrollar  y  cultivar  bu  talento  singular  ;  pudo  elevars©  a la  rejion 
de  las  ideas  ;  pudo  hacer  sentir  sua  oouceptos  arxnoniosos,  y  quiso 
revelarse  como  mujer  de  espintualidad  y  sentimiento :  quiso  haoer 
conocer  que  hu  alma  comprendia  la  importancia  de  un  pnncipio 
humanitario  y  que  nxi  coraaon  latia  con  una  emocion  jAnerdea;  y 
cuando  ella  creyo,  como  era  natural,  enoontrar  juntos  apv^oMores 
de  8U  talento  ^ue  se  exhibia  con  gracia  y  con  modestia^  encontro 
profanadores  indignos  que  no  supieron  ni  respetar  su  pudor,  ni 
comprender  el  merito  de  sus  conceptos  delicados. 

La  ejecucion  de  un  reo  desvalido  aio  ocasion  a la  seiiorita  Vein- 
timilla para  dar  a luz  una  sentida  necrdojia,  donde  se  encaentran 
los  raflg08  de  la  mas  esquisita  sensibilidad,  donde  el  "ma  de  una 
mujer  pensadora  se  subleva  contra  la  pena  del  suphcio,  donde  las 
coDsideraciones  mas  piadosas  revelan  a la  mujer  cristiana,  donde 
se  encuentrao  las  ideas  mas  jiiiciosad,  y  que  oomprueb&n  que  utm 
mujer  tiene  tambien  el  derecho  de  ja^gar  y  de  peusar  como  un 
iiI6sofo.  Quiso  manifestar  una  noble  compasion  por  ua  deegra- 
ciado  y  asistirle  con  rma 1 も grima  jenerosa  en  sue  ftltimos  iiKv 
metitos. 

Si  tiuegtra  compatriota^^en  su  inapreciable  eofiayo, 慨 quirt  la, 
primera  que  se  ha  revel  ado  por  la  prensa,  emitiendo  un  t^oto  de 
8U  oorazon  j  un  juicio  de  su  intelijencia  ;  si も 11a  quifjo  mahifiMttiT 
que  una  ecuatoriana  es  tambien  capaz  de  im  gran  pengamienio 
como  tantas  mujeres  celebres  de  otros  puebloB  ;  fti  ella  quiso  hacer 
honor  a  m  sexo  comunicando  la  laz  que  reboRaba  en  m  esplritu : 
ella  ha  debido  ser  enaltecida,  y  nunca  ha  podido  esperarse  que  en 


• 


!) rimer  etisayo'tVi^ese'  la  causa,  node  Uhtt  dfgna  rtic6te't)€fi^/ que 
a  seSorito  VeintiiAiUa'  piido  y  deU6  e ザ mr ,:、 Mo。d0  m 如 
mortal  para  su  alma  pura  y  candorosa.  Ella  juzgo  sin  dnda,  que 
dando  a luz  sub  concejpcioQefi  encontr^rian  estan  una  entiigiasta 
acojida  en  el  teatro  en  que  las  emitia  ;  porque  ch  propio  y  digno 
de  un  pueblo  culto  aplaudir  y  ensalzar  a la  imijer  que  pieunn. 
Pero  hemos  visto  con  indignacion los  conceptos  cinicos,  impudeii- 
tes,  abominables,  lanzadon  contra  la  senorita  Ve】 が imilla,  coiicep- 
toe  que  aseHinaron  8U  alma  delicada,  y  que  la  delerininaron  a  no 

aobrevivir  a  an  golpe  tan  cruel  y  tan  alevoso         La  opinion 

ilustrada  del  pais  la^uzac&  uu  anatetoa  ooutra  aquellas  plumaA  iin- 
pias  y  perversas  de  Cueoca  que  llevaron  un  in&rnal  fiereza  h>i8ta 
el  punto  de  ei4ppBzoiiar  la  exiateacia  moral  una  raujer  estima- 
ble, y  precipitarla  al flnicifiio.. 

cia  donde  debia  hacerse  espectoble  a  &m  compAtriotas,  y  desoendio 
asesinada  por  verdugpa, .  que  si  no  coinprendUrpn  la  virtud  sin 
mancilla  de  aquella  mujer,  compreadieron  el  seor^to  de  inmolarla 
ferozmente. 

La  seSorita  Yeintittiilla  ]m  briUado  xxano  un  creptisculo,  oomo 
an  meteoro  fugaz:  ha  h^ho  Motir  su  jfinio,  w  tidento,  las  vigpe- 
rm  de  descender  a la  tioinjbft!  m 

Pero  ys  despues  de  .  ooiuurte,  ^ha.podida  fMscaparse  de  los  tirog 
Mtlvajes  de  los  que  con  tanta  atrocidad  la  atornientaron  cuando 
viva?  No:  todaviA  gobre-sa  ilimba,  en  e«» Ingalr  donde  la  criatn- 
ra  no  pertenece  al  mattdo  mno  a  \m  •toriridad^  la  ha  alcanzado 
la  maledioencia  engalmiaida  mm  miM  y  pldMjm  versoR. 

11a;  y  habiendo  resaltado  claros  y  patenten  los  motivo«  de  8U  sen- 
sible muerte,  su  metiioHa  no  podn^  ser '  msld^ida  por  Io8  que 
aprecian  y  respetan  en  la  ttinjwr-a!  tatert t<y  y 1»  rirtnd . ' ' 

• .  パ I 

V. 

£1 23  de  mayo  de  1867<  Dolom .  V^ekitisuUft  abandonaba 1« 
exi0tencia  dirijiendo  antaH'tt  tft  'ittHji^r  qiMTls  baMft  llevado  en  ra 
seno esta  Uie6mca deAfMSflftV  '    •  、,',• 

" Perdon  una  y  mil  veces. ,  f^Qr%ip^:aixaditiu  i^^^f^^  llwe. 

" Le  envfo  mi  i^ftjtuljo, れ?: j;b|«4Igfri«0rr     ひ:、, h 

" La  bendicion  de  la  m^ra^akatite  haits  is  ettrnidacl. 

" Umde  de  mi  hijo. . .  D^le  un  adios  al  desgraciaao  Galindo.. ひ) 

Dolores,'' 


{!)  Apellido  del  espoao. 


14 


? 10 


,、,、  El  .xoie^  peri6d£(K)  que  iimerto  08ta  carta  n^istrab^^  ann  cfm- 
ppBicion  qne lui  «iucida  escribio  p< や on  dias  antea  de  morir*  . 


I  «  *  I 


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• ' ド: 


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LA  NdCHK  Y  iU  DOLOK. 

El  ue^^ru  luauto  que  la  iiuclu}  umtria 
Tien お en  el  muudo  a  .(]e»oanRar  convida  ; 
Su  cuerpo  estiende  ya  eii In  tierpi ズ ri» 
Cansadp  el  pobve.  y  hu  dolor  olvida. 

' •  Wmrtliitii  el  ric<y  en  tto  hmltida  cania 
Dtretme  drffiandb  avaro  sun  riqoclziw, 
Daehne  el  gnerfero  y  en  su  ensuefio  enclftnifl 
Sui  invencible  y  grandes  mfe'pni^afiaw' 
Duerme  d  piiStOr'feTfz  hi  $n  <»bft も & 
Y  -eh  fnirino  ItaHqtril む en  Hri  bajel f  • 
A' お" hi)  altefa  la  atiil>tcinti 烹 safin  ;' 
K!  Jiihr  mi  inquieta  el  r^osar  dft  liquet: 

Dtterme  la  fiei^  eii  Idbregit  Mpetnuii'. 
Dtehme  e)  live  to  lan'rinus  gmrccMa, 
Duerme  el  reptil  en  tm  moradn^iuil^uni, 


d  . .  Tado  enilre  Bonbn»».U  par  artpowi.  • 

, , . : . X^, . 4^1ce  acpigft,  que.  tiU.  vei^,^  dia  - 'リ. 

Exaltabas  tii  ardiente  fantasia, 
Derramando  una  lagrima  amoroba, 

Duenne  tambien  tranquila  y  dMcapttada 
ft  Giil  mtiim  ■ailmmh>lR'iirnS»6{ ぐ- 

MientrM  tu  amiga  bu  dolor  j^fi^^..     ^    'や. に 


ft,"-. 


n^jame  gue  hoi  /en  sofedai  -oontemplo 
;  一 (ik^Aif^ —一 diirt^6j4Akir'  '  -  .  .「:: 
Hoi  AO  hMi  meihi|M ゆ ゆ i  angaafia "fiftljple. !v. .  * ' "-^ 


■»;  »^に,ト- 二    i'  -        -.      ■» に 
Hoi  en^jpai  yermo  espihtu  do  existc 

Eso  incesante  sueno  de  ventura  ; 

Ya  el  mustio  tronco  de  mi  vida  triste 

Lo  ha  de8^arrado  el  rayo  de  tristura. 


• 1 


DONA  DOLORES  ^VEINTimLLxV. 


Llegue  al  instaute  po8trimero  amiga, 

Que  mi  destino  cruel  me  senalo  

, Prqpicjo  el  cielo  sieiupre  te  bendiga        .  * 

•  '• ゾ <  ; |)e  mi        la  ant^i^ia  hT^j^..^./  jX  f  H  ?  .  ! 

VI. 

Cierto  es  que  en  la  pren^a  ecuatoriana  alguuos  lojos  de  com- 
padecer  a la  suicida  insnltaron  su  raemoria;  pero  tambien  tuvo 
en  811 defensa  triypk^cJai  pAiniftK  ^WlfeiAr  je^eroffl.  A  parte  del  ar- 
ticulo  de  la  Democrada^  que  hemes  reproducido,  el 8r,  Antonio 
Marcbau  consagro  a la  poeti^ik  el  Higuiiant^  Bon^t^i:  f 

Amargo  la  'vidA  'lmUasU)  '  ノ 

En  tu»  hora4»  cto  negro  Hufnmiento, ,, 

Y  luirtir     un  sublime  Hentiuiento     , ' , 

Tu  existencia  infeliz  abandonaste  :  , , 

•     '  •  •  •  Bl  porvenir  que  con  IforiW  iDiriistv    ',リ : 

Owcunicid  tu  noble や enauaiTOto, 

Y  ea  UQ  sombriQf  lugubre  ifiopieDio, . 

Pe^nflo  eterno  a  in  dolo.r  biiscaste   , , . 

Qu^  80I0  pirdo'  prom^erte  0)  iinif«d<v 

En  sua  Alkagei  y  mentida  gioi>m, 
. ,Pe  currupcioa  wi  pi^lago  profundo^ 
、 Su  pestUente  lodai^l y  e^oria  ; 

; Incomparable  y  barbaro  ^plicio 

A  iiDa  alma  grande  qde  rletesta  el  vi'ciol  ' 

Pobte  Dolofes  !  TSh  hts  mntisfeis  auro? as  de  <ii ,xis き 6ia llegfo 
un  instants  en  '^ue  al  impnielo  del i  isnfHmieiJt^  tbm{>t^ob  las 
ya  debilitadas  fibras  de  tu  alma,  hiiy6  de  tf la  ft  y  tcf  AVWjftStt  i#n 
hraasos  del  crfmeh.  hw  96dMaA  qtt6'Aeg}^iAkAk"fy  pi6(ApH6  eA さ 1, 
qv&iSs  tin  dixL  sea  TMnofi  cruel  con  tnemoriA  y  perdone  tri  'Mra- 
vio  rsoT  amor  al  brilfo      '  hias  aiSiriido!  a las  litiraft  la'patria 

01m6d6.  Asi  hayari  pesado  mte  ―  te  flh  lirftttRtaF  eh  W lia- 

lanza'^^  la  ju^ti^a  'eWn& ,  la  itfiri^tisidad-d^ loi  Aarlirt'M  qife-BO- 

porfMte  eohrt  la  tifetraf     '  .   ■  ノ  :  ' 、 ' 、 

' : RlbAUDO  TaiMa, ' 
Vampakaiso,  dwi©ml)re  de  1861.  -., u 


tl2 


KETIBTA  D£  SUD*AMEfilGA. 


BIOGRAFIAS  DE  AMERICANOS. 


DON  FB^CXSCO  A*  PINTO. 

El  nombre  que  eticabeza  estas  llneas  en  el de  tiiio  de los  hom- 
bres  que  han  deBempenado  un  papel  mas  importante  en  el  drama 
de  la  revolucion  chilena.  Mil i tar  y  diplom&tico  a la  vez  en  el 
tiempo  de  la  guerra  de  nuestra  independencia,  ministro  de  estado 
en  los  primeros  tiempoB  de  ta  repfiblica,  y  maa  tarde  su  primer 
jefe,  el  jeneral  Pinto  ha  vincolado  8U  norabre  h las  p&jinas  mas 
gloriosas  de  la  historia  nacional. 

El  jeneral  Pinto  nacio  en  Santiago  por  el  ivno  de  1785.  Eran 
SUB  padres  el  senor  D.  Joaquin  Pinto  y la  senora  Da.  Mercedes 
Dikzy  vecinos  de  los  mas  difititignidos  y  caracterisadoH  de  esta 
ciudad  por  su  fortuna  y  por  gu  posicion  social.  Hizo  sus  estudios 
en  el  real  colejio  carolino  ;  y  desde  sus  primeros  afios  se  distin- 
guio  por  un  eBpfritu  egtndioeo  y  observador  y  por  on  car&cter 
8uave  y  afable,  que  le  granjeo  el  aprecio  de  ens  maestros  y  cama- 
radas.  Sus  condiscipulos,  entre  log  cuales  figuraron  D.  Jose  Mi- 
guel Carrera  y  D.  Manuel  Kodriguez^  tenian  por  el  un  singular 
carino,  que  no  pudieron  entibiar laH  rivalidades  que  el  sistema  de 
. 4^  ^veUa.  ifoea,.  cpeabft  de  ordjlnfirio  en  Us  aolas  de 
加 col 卿 g,o)iilmp6,  nil  la  auperioridf^l  que;£iempr6  mani&std  en 

Ca^tiujo.  i^pinftf  pumpU^  yemMun  aJ^^  ea 1806,  el i'lato 
-, j;!;;! ケ, u/^  細 og  #x{k^.Q^  eii.-kt  unw^rsidftd  .4^  San  F^ip9,  y 
. pbtuy9,  *l  ^  Mi>ogi^ /le  U  re^l  ^^i^cis  de  ち Jhi 
. m^t^Bj^ff^  f^vf^ja,  ofipiftl  del  r^iiQie|ito  de  zigtiliciivs  di^HBftn- 
tia|;o  ji0O9p(U];iad<^  ddl Rei;  y^^.^  deseo^pf^o  de  iftft  oblifttdoiiae 
de  este  cargo  habia  manifestado  un  oelo  yer4aderAmeQte  pr^dijio- 
60.  Cijmdo  a  ftnes  de  1807  se  organizo  en  el  lugar  denominado 
las  Lomas  un  campamento  de  iodas  \%h  mlieias  chUesas  para 
atender  a la  defensa  de  nuestras  costas,  que  por  entonces  se  creian 
amenazadas  de  una  invasion  iaglesa,  Pinto  desplego  una  singa- 


DON  FBANGIBOO  A,  PINTO. 


2U 


lar  Qoatracciou  para .  disqiplinar  a los  rechrlias  y  ateiKUr  a  todaa 
la8  neoefiidades  y  ex\)encia8.deUAervicio. 

Aquella  simple  pamda  militar  tuvp  u^^t  grfuule  iDfiueiicia  eu 
la  obra  Ae  nuentra  emaacipacioa.  Lp9  milid«uio(i  4e  .la  colon ia 
volvieron  del  cafU)>aineato  uianoA  y  orgulLosns  con  el  repuerdu  de 
aquel  aparato  belico^  creySndose  ya  oaili tares..  c^nB 賺 ado&  por  e に 
solo  hecho  de  haber  eoportado  las  fiitigas  consiguienies  a  un  acao- 
tooamieBto.  El  jeneral  Pi  a  to  rec^rdaba  estog  incidentes  ex^  ftji8-; 
fiUimos  a£Lo8,  y les  4 ゆ a  una  grao/d^  im^rtaupia  hiatorica.  "Es- 
ta  iniciacion  de  nuestra  juventud  en  el  arte  4e  la  g 零 ra,  esc ゆ ia  . 
en  1863,  eiLalto  .3U  fautfusia  y  oomenz^rou  a  oirae  oopyersadoa^ 
maa  o  menos  atreyid^a  sobra  iadepeodQacaa.  Y la  opjinion  pfibH? 
ca  comenzo  a  pedir  en^rjieameale  lo  que  hoi  Uamamos ス$  de  8^ 
tiembre."  -  " 

Instil  parece  advertir  quie  el  hombre  .  que  eEtcribia  eaaa.i^Qe^s 
fue  uiM>.ile;  los  ma3  decidido^  partidari^.  de  la  revobicion.de  1810  , 
defide  sw  p^imeroB  tiempoR.  Pinto  al>ri^&  coa  calor  la  paiw  . 
nuestra  emaDeipaqioa,  y la  sirvio  con  provecho  dur^te  Laa lup- 
bulenkui  ^jitaciones     sii primer  aao.  Aunque  mxxijpvfxi  todar,,. 
via  para  tomar  un  pape^  principal  .en  la  direccion      lacosa  pf^r 
blioa,  estreoho,  Bin  embargo,  relacion^  con  los  hombrt^^,  m^^,. 
caracterizados  de  la  epoca,  y  oontrajo  una  amistf^d.fjQijtima  el 
padre  Oamilo  H^nriquez  y  oon  el  doctor  D.. Bernardo  Vera,. qw, 
en  aa  rol  de  escritoree,  figaraban  entonces  en  prim^ra  linea. 

En  oetubre  de  181】 se  abr^  la  verdadqra  yida.p|(|blic«i  del  jene^  ,■ 
ral  Pinto*  Queriendo  el  coagreso  phileno  de  aquel^  epoc^  estrje- , 
char  HW  relicionee  ooa  e^l  gobierAO  revol.ucioaaTio      JBu^po^.  Ax- . 
res,  represeuto,  con  fecba  de  n  de  este  m^8,  a  la  jtt&tarqne  re^usm, 
mia  el  ,poder  ejecativo,  la  necpBidad^  de,  apreditar.  un  eoviado 
diplom&tico  a  eRe  pais  para  mant^iiei' 1 料 comWj^p^QVI^  de  am-r. 
\m  efttadoS)  y  traBmitir  al  gobierpo  chileno  noticMui  de  £Iuropf^:y  , 
del  Brasil.   La  junta  acepto  la  indicacion  ;  hizosQ  el  uombramiei;!' . 
to  ea la  persona  de  Pinto:  y さ Rte  partio  para  JBufng^  Aires .pocoft 
diM  despiies' 

En  Aqwlla  ciiidad  permaneci.o  treu  aSo8  deiBempen^ndc)  tpdas 
】a8  comisioaes  del  seryioio  pfiblioo.  £u 1813  recibio  6rdeti  de. 
partjr  para  Inglatem,  con  Qncargo  de  des^inpeSar  en  Loodrea  , 
una  conxision  identica.  En  estfv  capital  debits  'pQDe^^e  de  aqi^^do 
COD  loft  am^ricanoB  de      o^ms  colonjas .  subl^radf^,  iaquirir.  no- ;. 
ticuM  de  Egpafia,  comuDicarlaa  al  gcibi^rno  cijiileno  y  ooippri^rlQ 


214 


RBVIOTA  DE  SUD- AMERICA. 


armas  y  munici^nes.  Pinto  parti6  para  Europa  en los  primeroe 
(lias  del  siguiente  ano:  el  eminetite  patriots  D.  Jose  Miguel  In- 
fante pa86  poco  d 卿 ue き ft  reetnplasarie  en  6tienos  Aires. 

Hall&base  en  Ldndrew  cuatido  】kg6  a  mi  noticia  la  funeeta  der- 
rota  que  los  patriotas  chile 議 dufHeran  en  Bancagua,  y la  per- 
dida  total  d も 'eirtte  pais.  Privado  pom  este  aoeidente  de  m  destino 
y  de  8US  8ueldos,  Piato  ge  asoci6  al  jeneral  arjentino  D.  Manuel 
Bdgrano,  que,  como  comiisioilado  del  gobiemo  BuenoA  Aire き, 
defx^mpeiliaba  las  mismas  fiiDcibnes  que  51;  Bnr  oompafiia  d6  Bel- 
grano,"  frectielitS  el  trato  de  varies  personajed  enropeos  que  sim- 
piHfr^fkbfth  (Jon  la  c^itsa  la  t^volucion  afm^ricana  y  estrecbo  re- 
ladfones  can  'iHf(iino さ mllTtar^  y  e8<JTitore8  mejicanos  y  colombia- 
n。8  que  ^tis&bkh  &  Ibgkterf 氩 a  buscfti*  ausilios  con  que  cbntinuar 
la  guerra  de  la  iiidependencia  de  sus  respectivos  paises. 

En'  TSl?  voWi6  A  Bnenos  Aireft  en  compania  del  jeneral  Bel- 
gtknb  y  de'  Marios  btros  patriottts  ttrjentmosr.  Apenas  llegado  a 
esti  tittdad,  se  ^usb  eri  maycha  parra  la  frontera  del  norte  de 
aqudlla repflblf ca  a  bontiniiar  la  ^n^erra  con Iob  e^draitcm  et^MoXefi 
del'  Alto  Peru.'  Belgrano,  qae  debia  dirijir  las  operaciones  mili- 
tai セ&  poi-  patte  dfe  los  revolucionarios, le  dio  el  mando  del  bata- 
llofi  ntitn.  TO,  y  fe  distinguW  cotj  conrfdefacioneR  de  todo  jgnero 
durante  ia  campatfa. ,  ' 

Eti>  aqUelfa  ^pock, '  Tob'  ^c/biernos  chileno  "y  ftrje^ntin^'  se  prepa- 
raban  para  eniprender  utiA  graii  caitipana  miHtar  contra  el  Tirei- 
nato  del  Petii.  Belgi'ano,  a la  cabeia'  de  lbs  ejfitdtod  de  BnenoH 
Aifeti,'  debia  ^tacarlo  per  sns  fronteras  del  sur,  mfelitrfui  San 
MArtin,  At  fVetite  de  'ios  TiehcedoreH  d も' Chaeabuecr  y  Mklpo,  ope- 
ratic p6r  (il'  PfecPfico  y  ata^ba'  dfrectamiente  las  cosfAsi'  del  rirei- 
nato'^  »t!  misifaa  cftpft*!.  El  plftti  '«ra  gfatiflioso,  y  habia  sido 
coircebido  con  fid さ iVf ム j  pre^arado  *c6n'  Tntofld.  y  pacfencirt:  el  Perfi 

lino  oAdne^bfn  a 16  ma.fi,  '       '  '• 

Por  desgmcfe; I'A  guefra  ciVfl  que  por  'entohces  estallfr  en  Iw 
provinciaK  arjentinas,  vino  a  enibarazar  la  realizacion  de  este 
herm68o  proyecto.  El  gfito  de  /edera&io7i  ttozado  en  Banta  F さ jr 
Corrietites  p6r los  gobernadm-es  L8pfe2  j  Rariilrez,  suftcitS'  tin  vio- 
leilto  .<jactidimietito  que  vmo  a  Her  ilna  coiyflagffeci(»ti  completa 
caandW  el  j«ner4l  chiletio  don  •fbise  'Mignfel  "Cinrefa  m  a9oci6  a 
ellds,  y  comenzaroti  ItUr'  operafciones  mlliter^.  Las  bandcis  qne  se 
llatnabftn'  f(^eral^>  se  acercaton  a las  fronteras  rte  \k  pfdvincla  de 


、 


DON  PRANOISOO  A.  PINTO.  216 

Buenos  Airts  y  se  dispoiihtn  h  marchHf  htfsta  la  mistna  capital, 
cuando  i^rgobiefnio,  jti8tdmentl»  aldrmadb  h  \k  viifiia'  de  tltmaSo' 
pelig^ro,      aJ  je^ei'aTIBelgrraho  la  oriten  'de  acUdii*  con  su  ej^rcito 
a la  d^YiHa     hi  capttHl  slmeiiazada.  ' , . ' 

Bel^rid  InVo  *  (jtW  abaftidonir  el  Alto  Peifti 'pAi^  ait^cai^  iet  luh  , 
moDtoneras  federal e«;  pero  taatido  kp^n&s  ooftie^zaba  Iks  opera- 
ciones  tnilitares,  en  la  noche  (fel  It       ehfeh>  de  t8ib',' etrtando' ' 
acaiufMido  sii  ^^rcito  (fn  la  pcmtki  de  At^qultcr,  4sttfI16'etx  »a  cHihi- 
po  ma  suMevadim  mi ま r :  capitaM^ &  p6¥'  el  ioorMjsl  ddtf  J^M  ' 
BwfttMtn  j3Mtt).s.  £1 bomaivlaiite*  Pinter 'M      Ibr  AltithM 
riadi^rati  gas  fimnfl  a  lo&  ^nbUvstdm  ;  p^*o  4  «BpMt ぎ (kr  rebeH き 
•habia  toiMdo  Unto  cnerpQ,  qte'el-  noble  ^clgraiiiy^^toeotittfi  '*' 
abttddoaado  por  mm  todoe       jefen  *  y  ofUuater  sabsh^ndtf/  、 
8alud  qnebrantada  de  este  jeneral  comensso  a  decaer  de  di&*i6a  dift*' 
hastoi  UeMvle  al  *  Hepulcru  al  oabo  ide.  fMMtoB-meieflu  • 'い' し •  -.j 

Pint9»  Yotvio. a  CS^ilci  pooo;  l^empo'4ea|rti«a  itt  <€Mfee \ mcem.  El  i: 

nefM  A  kiA  4i;deneB. del  jeneral  Sad  Marii ま, queeatooom  haeiar»la  ♦ 
campana^det ュ a  iackpcndenoia  4e  •aqueltoa  puiiU^. .  8iv^af»Lfii6 
secttadftEt^ :  kH  privMnos-  tiempofl  de » aiq^tt&  :  guenra^  poM  «> ' 
fin^a  c^e  iAtSt'  f.  pria€i]^icf9^  rle 1823 ,  hiao  ooaiel  ovgo^d^sapiiiido  . 
je&  d^l i^reito  putriote^y  y  a  laa  ordenmrdel  jtooiaTl  Altrmrado^ '' 
to4a 1a.  dQ«^acia4a  ownifNftna  4el  sur  del  Pevfi^  ^qu^  ietmU^^oM' 
loideeastre*  de  Toirato  y  Moqudgna.  へ ; 

la  «0p«diataii  chUena  qn^  bnjo  Im.  omenes '  'del  jeneral  Kintofj  hm  • 
del  coronel  Benavente,  htao  ]a  corta<  y  de»gracMda:  oanpnite  ' 
fines  de.  .1^23. .:1^  bit^top^  eHpl,icai [&^ ^Igun  .  dii^  U  qa^sik  d«<«to4^ 
esas^  d^gf^iaa,  y  refepiri^  tuxf^^^ .  lo«,  J>eclx)R  ppr  }of\  qa»|9 ^neyiAOp  , 
qu^  paf|*r  ^hpr^  tap  (4b  Uj^m.  •.• :  い !  ••. 

Pittt^  vQlyi ん, PWe      los  p^unf^eros  mese^  de.  1324 柳' . 

toQC(W)^e}  grado,  brigstdi^r.  (jle  nue^lrp  qi&cito,  y  g^^ab^en  e) ... 
amino  del  gobierto  de  conBideraciones  de  todo  jenero.  El 12  de 
juUo  de  enfte,  vimno  ano*  fii6  nofitibrado  ministro  de  Estado  en  "1 
departamento  .de  gobierny  y'  relacioneH  estjeriores,  d^BXinp  wpQr- 
tante  qae  deeempeSo  oon  jemral  amptfwWm  dumntn  -  alg^unot 
me^^.  •,':  :  '•  ^  ■     ,し ,,,,,.; 

Su  salida  del  mmiBterio  no  importo  &u  separacion  oottiplela  d«  - 
la  vida  ^btiea.  El  jeneral  Pinto  reprefientaba  entohoei  en  la  po^' 


litica  qhilei^f^  p^pfil  /iobrajlo  i 卿 ortoQte  para  que  pudi^ra  su»- 
trajeme  ,(le  %i)j;§r  ;  epf los  primero^  p^^^is— ..  Perfl^ecu)  un  oprto 
tiei3a.pQ,;^npQoqiiinj^  en. ip^4ente  d^  l9>  proyincia,  y 
a  principiofi  de 1827,  cuando  a  cpns^u^Ofci^  de, la  renuucia  que 
h^p  i^pjf^  J^fp^tlp,  MsBfi^saixvBfde  j^a  pr^i^^ppia^  cle  la  r^pfiblica  fui 
necfifi^po^  ba^aj  .w^.vft  de ま op,.?|igQ  al  jeiveraji  Fr^dre  el  puesto 

,  »\  jen^^l ,  <Frein$,  e^ba  caoatul ひ cw la.  vidn  pfililiofky  y 
qi)^jA.H|[^lQ.d^r:  el  maa^o..  Hig ち ea  efQeto,,  mi  renutiqiii. prates- 
tiug^  争 I 舞 aftlud^  y  e)-  Gongi^scHae  lai  m&^.tf>n  feohardeS  4e 
mf^yo  4e.«fl€»  nAi^9|04iilo.  Kljenet^l  Finto,  que  -d«bia  jreafiVinir  /el 
m^ModOi  wpreiQi^^i  ne  z^ego .  a  admitii^;  pero^l  Cong^eao  ao  cobAI- 
dejq  bi^ftt«l»  :9Ui  encRMAA^  y lo  forzo  a  qu^  tocMae  Us  rieodM 


lU.^pooay  *T  todavia;  ik>  h き— miirciid ひき n  jtticid  acerat  del  g(f- 
bievQo  d«i  jinAral  PtBto.  'Fu^  ^Ufuell m  \mH  -«pdoa*  A^arcM  y  twba - 
lesta.poff  (kauM^i  en  ^que  Ion '  nltol iteiones  y  icm  inolin^Jie  Mgokm 
unoft  a  fiibiH^fl^  irin  <letieaiiflo  nSSntermisim;  T^*qtie  «e  ecb*roii a la 
ci0ci»lMfoii»'Vina'  mulliitKjdb  def  ideafir  y  mstefiMM  pblftioos  iiH»<<^nie- 
n€MiiH«nNiadb»,:q«e;hioierorr  :de  lA'repdblkMK  nn  Teniifdm*o  paiH 
dembBinnt/  Bl  e6dfgo  toimiitiKrioiiftl'  de  IS'SS'  qtie  repreBentft  'las 
idca«>lU»m)e#  de  aqtieUi か ca,  y  ^ua  oMi'tto  Itivo  ,id»;  qiiedk 
todavia  como  la  enseiia.de  un  partido' polf tieo  vfmnb  ^^toAtk 
deiiAsiad ひ a  m  epooa.  La  histotiff  itnpAnrifti  rendri  mm  tatde^ 
haoM-  jiMtioiii  *  ioi'  liQhifereft  y  fe;  defielbtriillsr  eff e  g»M9  osOare  de  los 
8uee6«i«i9li«ioeuitmron  m  iaquellofi  alios  (^). 

El  jen^a!  Pinto  (/lifedd  en  el  prxlei^  1iast«  Ik '  "pi-btfaulgainon  del 
codi^  ^tistrttlcibittlii .  Bn 曲 e  tiempo  sbfticS  dbft  revblucioheiB  mili- 
tares  y  dio  a la  reptiblica  el  primer  inipulso  en  la  fiaera  inftrcha 
que  debia  iegidrr  Otiemdo  se'  halMbft  diopu^d  k  defar  el  matido 
de  ll^' replittioA;  vliif^ffoti  las'  "dl^ciories  de  1849, 'Us  ^rinierag  que 
debiarti  hiktem  Con  tffrfe き In  H  7a  tiTfev'i  cotifl^Undion,  y  en  ellas  ftrf 

U)  J^il  8*.  <l)r  Ifedefico  liivisiirriK  iimbi<(W  dar  a  hi««nar  memovia  bbtorita  de 

Mumo  in  teres,  en  la  que  desenvi^elvc  la  jhi^toria  epoca,  dfsentraiiQAdp,  w 

oscuTtr  bii6B  y  hWcien'do  Justicla  a  sua  bombreH.  "  uhile  bajo  et Imperio  de  la  cons- 
titudm, お iSSS'/ i  0%  iU.  \\\9Umtk  impmcisA  4elf  bueve  p«ro'  fbeuixk)  petiodo  que  eo^ 
mienza  con  la  instaracion  del  Congreso  constituyente  que  sanciono  la  constitu や ipa 
liberal  de  28,  y  termlna  con  la  abolicioii  de  estie  codigo  so  pretesto  de  reformarlo 

I  .;'.,  'ノ  L ん Jiw 澤 


DON  FBANaSCO  A.  PINTO. 


217 


electo  praii4e9te  del  SLstado.  1^  n^todo,  sin  embo^go,  desx^ 
uadoi  QortQ :  "  jeAera,!  Pi^to  difvm  pr6xUoa  una  grap  revolucioo  ; 
sintio  ruj^  la  tempefltad  j«m  contar  con  elementos  y  recursoa  pfira 
ref^remkiia;  y  cUjp  ^1 ^ikudo  de la  repf^blica  para  retirwe  a  U. 
vida  privj^,  Esto.ocujrrid  ea  octubre  de  1829;  la  revolacioR  qne 
asteUd  en  e^te  wo  jr.  qqa.  termiao  .eu la|ft  llaauras  de  Lirpuj.el 1.7 
de  &bril  de  18^0, le  encontro  alejado  del  podltr. 

I^esde  1330  roe  m^*  bieo  ^^pectador  que  actor  en  la  n^archa. 
politica  del  pais. 

Si  en  fu4  el  camdidfttio  paxa  la  preaid^ocia お la  republioa 
del  ppjrti4p.  lUwicol,  e«o.  aofi^o  ajiq,  qufi  tpzmira  paft^  algojiia,  en 
loft  tri^b^joiic  elector al^Sr  • 

Pl«rant0f Ips き perSodos  de  la  admiuistracioii  Bulnea  el 
cow^o  4e  etti^o  y  ea  el  §enado  contribuy 6  poderoaamente la. 
mejora  progresiva  de  la  republip^.  Dotf^do  4e  .up^  in]l}?jiiieQ9^a 
clara/  aataida  por  ^BtodioB  sdlidos,  adiestrado  por  una  larga  prac- 
tice en  las  dificaltades  del  gobierno,  sus  consejos  fueron  siempre 
fitiles.  - " 

El  car&cter  del  hombre  privado  tiene  una  grande  influencia  so- 
bre las  ideas  y  tendengiM^^^ii  f|ii}pip|iar40i  gfiblico.  Habia  en  el 
alma  del  jeneral  Pmto  un  foado  inmenso  ae  benevolencia  que  le 
hacia  el  mediador  obligado  de  todos Iob  que  se  acercaban  al go- 
bierno para  solicitar  giaciaR,  o  para  pedif  jusUcia .  opntra  podero- 
808  adversarios. 

De  esa  manera,  se  asocio  ;  a  tod<>8 lo«  aptcMs  (Ugaos^  ienerosos  y 
elevados,  que  durante  fai  a4miiiiiiteaciaii'' .del .' jeneral  Bfilnes  se 
aoometieroD.  *  '  '   -  % 

Annqne  el  jeneral  Pinto  desde  sus  primeros  afioB  siguio  la^car- 
rera  de  las  armafl,  tuvo  ep 】a  vejoz  los  gustos  y los  habitos  padfi- 
C08  del  literato.  Hablaba  el  ioglea  y  «1 firapces  como  su  propio 
idioma.  Segaia  con  aridea-el  raoji^uaieiito  inteleetual  de  la  Europa, 
y  no  cesaba  de  estimalAf  a  \m  jftmie*  qne  d&GOsissfralMkii  al  estu- 
dio.  La  muerte  le  encontro  en  sus  ocnpaciones  habituales:  el  es- 
tadio  de  los  bnenos  libros  y la  educacion  de  su  familia.  Su  falle- 
cimiento,  ocurrido  el 18  de  julio  1858,  fue  una  .  desgracia  la- 
men  tada  no  solo  por  bu»  hijos,  ffino  tambian  por  tpdoQ  aqiiellos 
que  tuvieron  la  fortuna  de  tratarle  y  de  conocer  bus  buenas  cua- 
lidaden. 

Tenemos  algunoH  moiivos  para  pensar  que  dejo  esqritas  sus  me- 
moriM  ;  y  si  nuestra  conjet^ra  ei^  fuodada,  no  $er&  eate  uno  de 


A 


218 


REVTSTA  DE  SUD- AMERICA. 


los  menoros  servrcios  que  hayft  ^feartado  a)  pais:  Los*  heehoa  nar- 
rado^  por  iin  testigo  y  atfCor  qtitJ  Mtal>k  sietait>i ^ざ p^eftado  demode- 
racioti y  sensatez,  y las  apredacion^  qfu^  d さ rfJb*'  pddift  huoer  una 
cabeza  ilustrada  y  vigorosa,  sferSn  de  grtiMb  litiBdftd.  El  jenwAl 
Pinto  escrlbia  cort  una  corr^lon  y  tdleganchi' nada  comunes. 

Bse  hoTnbre  tan  apto  para  Ids  n^gocio^'  jyfiWidos; さ ra  tan  dingti- 
larmente  desinteresado,  '  tenia  eT  difi^o'eii'tiili  potea'fjetitnacfon , 
que  no  ha  conservado  siqniera  !o6  Weiies  tjtte  hered^  Kii  m  fi^miHa, 
no  obstante  que  jamas  fue  aisipado  ni  oRtento8o.         '         'リ ' 

'Hemos  diseSado  a  gtatndes  raAgon  'Ibflrfiedlibs'  uiftH  n6fobles  rfe 
la  cafrera  ilustre  del  jenera!  Pinto  ;  ha'  rido'twcetfarfaS  que  dejairi 
de  existir  para  poderlo  hacer.  El se  nego  oi:^hiitatitenietitl^  ft  mi^ 
mmiBtrar  datos  para  que  fife  fescrtbiera  sn  Hdgrifia  ;' '  peW  d'ttri- 
perfeteto  bodqtiejo  que  d も jutoos  ti'azftdo  blistA  paru  r さ tWitr  AlffO  <te 
lo  qde  debe  el  pais  al  jten き" Pitito. 


<f  nqjor  mit  fU^  bie Itarreit  Zx^mmir  rei§t 
3erfk^ttbenj^l^fenb— in.  f ち tto'c^i  t;. 

お ill  i^ingegangeri  !— unt  »tr  jlcVn  am ま 6or/ 

.ikttmpft  usb  fmnt  vM  dm ま.^ ctetMftoT'r  、 . 

31)    bie  Sl^nung  tt>ae  m  ^ijifen  ^bt? ヽ 
3ft'^  Icercr  ^rop  ben  ftA  ber  ©c^erj  errang? 

«tt  srtoff  tinb  K&mtng  uitfer  Seiit 辦 M  e 

3ft  unfer  ^Sterbcn  4peimge('n  mir, 

Xfr  f ゆ in  SJ$ctt<;nbiIbung  toeit  wripr— ; , 
Unb  )u  ^\&f  fommenb  in  u'ne  Ilagt  empor 


L0&  6KieM4£. 


Do ゆ nun  dtt  mit  und  aufgefd^tottngen  fU^, 

)SfDe^  gejliflt,  bad  imfhd  Crbene  SBa^n : 
Srrflieft  in  fetnem  greubenoscan 

3fl  ! fXenfc^entorfen  ticfer  Srcttbenfc^rei 

Dee  Uii9erg&ngtiil^<0ef&^  btf き t", 
Dttf— ber  SJem 拳 113  runbumljer  311 a:rDt — 

Unb な ゆ aui^t  in  ba«  grofe  @cin 

tinflt  Sd^  fi^ imtert  wen  Met^t, 
'  Dm @im«6^",  bem^fk^ eitttwlet^t, 

3iiriS(f  in  f ゆ, in  <^etbflgenu§  faitgt  ein  ?、 

der  i#  ••ffntm き')!: rag —] ntr け^ Steflr^t ' 

X)a«  man— Dor  aH4^tfein、  f—,  wi^  itteii  tejj ,一 
! BHMft ピ德 f ゆ f«lfeK  a««  ^  SBelt^flM  ? 

Den  teercn  Srofifelc^  ber  U 拿 Mi(i^eit, 
' mil  bier  ―  itie  "itU  M  ^^aeni  Seib, 
Der  ®e^"t  nic  tMvb  b<t#  ctH ^一  fBoct  l>  •  • 

. 9Lu|Mc£rf4ttUii9i^u  tinoH^grtftr は, 

^Wf^t.^tn  ®tau:^,  nun  in  btnt  ^n^Dcrff^m, 

(£in  9Ii(]&t^  M  i'ebnu  in  ba«f  <Sriu  Ut  ? 

^0 はお, Hi  Snienfj^etigeifi  ein  3t<tmmcn|»u«lt  . 

<a^ittfa(^ren  emig  bunftrr  !! Beltjloffntful^  . 

き :6a4l)  »ei(ii^lu9gni 縁お aUtn  gSMft, ' 
isBergliomit.  in  i^r —れ in.  cr  fo  htU,  iM^nt«ft  !  ?. 

^.0  frasen  »ir  in  unfeper  3»^ifcllPft»r- に. 

ほ in  fhtmme- 餘》 fet  »0m  t>eT 伸 UQiemii  Seitt 

3.11  ftummen  IRatiifeU  bunlle^.^ein  (Uuib に, 

に      Jobannee  8runcT/4l.  D. 
' matparaifo,  f(at  I8di. 、 ' ' 

— 雷揚 — 


BEVISTA  im  ftHJD, AMERICA  • 


: (TzaduoeioD.) 

LOS  ENIGMAS. 

A  MS  DZFUalTO  AMlOO      。  * 

Te  has  ido  nl は, donde  q1 ajivt^iuktura  rasga  el  deoso  tejido  de  su  ser,  arrebata  y 
alza  consigo los  inanimsulos  despojofi  pulverizando  y  trasmucUndolos  en  su  eter- 
na luzl 

Te  has  ido— y  noaotros  queda^oa  ante  puorta,  ante  el  eterno  ooario  de  la 
eterna  humanidad. 一 Ay !  cada  iofUK  cayada  per  el  liempo,  nos  reune  y  separa  a 
la  par  de  los  seres  de  ultratumba. . 

Ea  acaso  el  presentimiento lo  que  eleva  nuestro  pecho  ?  o  es  un  consuelo  falaz 
qtte  nuestro  dolor  se  ha  conquislftdo  a  fuer«»  de  biohwr?  o  e»  mas  Inm  la  misma 
tendencia  impnlsiva  deb  8)]n»*iuitim  *  tcqfomdme;  en  puxo  espfritu,  la  que  ha 
tejido  nuestro  ser  cob  :preNiil;hakato9  y  consuekw? 

Talvez  nuestro  morir  serii  tan  wAo^  U  vueita  a  su  hogar  del  fispfriCit  universal — 
el  cual  se  habia  perdido  alia  lejos  ....  transustanciindose  en  mnndoR,  y  volviendo 
sobre  si  en  nuestro  interior  Horn  d0  nnta き hattR  qae  ne  (leKpiarinde  de  la  mate- 
ria-naturaleza?....  : '  ノ 

Pero  una  vez  que  este  £8)>ititii  univeroal ako  m  vtMlo  ftrmstcAndonofi  consigo, 
calmftda  ya  su  pena ~~ esta  pena  qiae  eonstrtnye  la  ilutioti  de  nueBtra  vida enton- 
ces la  pobre  gota  Yo  se  diftmde  en  el  ooeatio  de  deleites  de  aquel  Kspiritu -"" sin 
recuerdoe,  sin  conciencia  de  «(  mifima?....  * 

0  talvez  es  la  eaencia  humaBa  im  grito  de  )>lMer  que^mi*  el  Dios  al sentirae 
imperecedero,  y  pOr  BBtO  K}Ue  esa  tmeodli  kitmuia,  a  dwpecho  de  la  des- 

truccion  en  su  derredor,  presieste  eon  j6bllo  que  es  inmortAl  ? 

Y  es  talvez  per  esto  que  el  Yo  individual,  exhalado  en  el  mfinito  Eter,  queda 
imperocedero  en  si,  reab80i*T5endo  en  M  tnwmo,  en  fim  propro  go6e,  d itliento  divi- 
ne al  cual  se  habia  incorporado?  * 

0  es  la  esperaDza  una  H 加 ion y  nadii  mas  qtie  el  tenthniento  de  la  infinita  du- 
raeion  ierregtre  del  linaje  hnmAne,  c«yo  sentimientio por  miedb  a  la  nada  y  ari- 
dez  de  la  vida, ~< quisi^ramos  arrancar  con  no80tro6  del  bullicio  del  mundo?.... 

Llevar  con  nosotros  al  oecuro  ftlT&  el  vacio  dUz  del  consiielo  de  una  inmortali- 
dad, puesto  que  aquf  jamas  se  cdlirmn  las  penas  del  romzon,  y  jamas  el  iiiefuble 
anhelo  encuentra  su  verbo  can«ofedorf  * 

Y  despues  de  haber  en  rano  mhtido  avidamente  h&cift  el  reirfo'de  la  Inz  ansian- 
do  el  cumpUmiento,  se  esparce  tu  ceniza,  esa  nada  d<; la  vida  en  d  ser  de  la  nada? 

Be  modo  que  el  espfhtu  humano  no  sera  mas  que  una  chiapa  t^ilan^.dcispsfii- 
dida  de  la  etemamente  oscura  materia  universal,  chispa  que,  tra^cada  en  brieve 
por  la  antigua  nocbe,  «e  apaga  para  siempre  allf  donde  habia  resplandecicio  tan 
hermosa  por  un  momento  ?  . 

Asl preguntamos  en  medio  del  pesar  de  la  duda. - Pero  t(i te  callas ~~ y  bajas  a 
la  entreabierta  tumba,  mudo  enigma  de  un  ner  cerrado  a1 oscuro  ser  del  mudo 
enigma!.... 

1861.  '  Juan  Bruneb.  M.  I). 

一 ― 


MIS  D 躯 TBS* 


A  MI  AifHM>  D.  rmRa  loiADo,  mass  Am  owmnftk. 


NtTBVA  Yob*;  oetut»ie  de 1801,' 

KttnoB,  :ja]ii&«  hftbiii  podido  imiguMu:  que  IO0  fmcH&w  Imkiirnn- 
tes<fo  mi  boeft  podieran  ser  oibjeto  4ie  una  Slffoarenada  ;  por  ibm 
,iie  miL  y  una  barrabasadas  se  htm  kec^M)  y  se  est&ii  hacieod わ oon 
•€Uoft,  4e  cuenta  como  dioen  que  no  m  habrum  de  quejar  ai  imn 
oon  el  pleito  a  EspaSa.  P«ro  ji» llegado  el  momeoto  en  que Im  m- 
jutticia  rebota,  y  ,あ que  so  me  es  dado  «obar  par  e&tta  booa  mas 
dienteS)  echar6  mas  verdades  que  un  calendario. 

SnpoBgo  que  mi  ledtora  tiene  dientes  y  qoe  fiu  amante  It  ha 
lepetido  mas  de  una '  vm  que!  son  como  perkus  oriettti^,  o  que 

go  en  fin,  que  enamorado  maneeboi  tiene^  laooa  de  aobra^  y  iqfve 
ao  ie  atrewrift  a  cieterle  el  cUdo  en 1a  booa  por  ijue'sa  avvo- 
bftmi.anto le  diw  tentaciones  de  haoarlo. 

Esto  rapucvto  y  considaradB  la  v$Aim  en  cfve  estimarfi  enw  per- 
las  orientales,  sdMre  tiKlo  oouido  tong»  que  liatiFseccm  unasuen- 
leata  pievDft  de  psro,  0  oon  on  aabroso  tarton  cb  Alioaate,  i«pa 
} き kmnMft  de Im  dinAes  de  perlas  que  a los^mios  se leGi  pode  ya 
atorifair  iiM  iieo9al(ypa  y  dodieftr  uq  soastoy  iu«ia  doe,  de  lontqtie 

Amum  ttlifimo^  auioPM  " A 1»  sMtida  ninor^.de  " …'^  BtM- 

rim  •part &,  puedo  Aecir  qmBr/smrtm^omuy  Troya/  7  aim  enu- 
do.  no  taoMa  nmmUa.  cpste loi  jm>tt)iMe«ttxtra> los  JLqutt",  y  d«- 
mas'l^raardai  U  md^ll^did,  elks'vi  Mimnb'  deftnder  om  •teoto 
Ma  ipu  thsgnouido  atrwiib  ^^pn'^ofiaoB  rpoMtateteViiM^^ieo. 
y  tanto  peor  fim  41  mieatru  mas  apcetftdos Iob  pasiese.' 

No 1»  digo  porque  jra  Bo^xiBftan  y  porque  de  log  uranrtos  no  «e 
ncaerdan  sino  las '  virtndes  ;  sino  per  m  firmeza  iBoontmstable, 
por  811 temple  de  alma,  por  su  incansable  tenacadad  despuM  que 
hadaii  preea;  todo lo  cuill  oonsta  de  autos  y  saben  bien  a  su  oosta 


效 2 


RBVISTA  t)J5  8UIKAMERICA. 


millares  de  gallinas  que  murieron  antes  que  ellos,  y  de  polios, 
vacas,  terneros,  gan809«,cpQ^06 》•  person  de  Vdes.  marranos 
destrozados  en  la  enlpetadil  lid  t(^ue  mid  iimpaneros  sostuvieron 
mientras  asistieron  a  refectorio  en  este  valle  de  l^grimas.  De  las 
frutas  no  hare  mencion,  porque  en  mi  tierra  existen  ftrboles  que 
no  me  dejar&n  mentir, los  cuales  se  abstuvieron  de  producirla« 
por  temor  r»[i«,fljteq. 観 e»  lie  mis  dog  Ukrm  な uliv^ros.  8i log 
muertos  hablasen,  cu&ntos  levantarian  el  grit ひ para  apedillar 
asesinos  a los  que  yacen  hoi  en も 1 '^sepulcro  helado"  sin  espe- 
ranza  de  resurreccion  ! 

En  fio^  pi^rfk  ahorrar  palabras  dir§  que  nadie  como  yo  podia 
aconsejar  al  vecino  que  entre  dos  muelas  Qordales  no  metieae  los 
pnl-gMres  y.  qae  ewl  bombro  pradente  se.  dqttse  ibincar  el  aien- 
to.  Si  hasta  Tecttevd6  que  viendom  biakzo  dtegovdele  y  oon  libjae- 
lo,  fakmco,  terse  y iinidt>  a'  uh  oae^po  d6  saadixaga  qw  tuvieBe  pe- 
gada  tma^cma  de  baena  tnoza,  lo  prineto  qtietMiXMorria  ^ra  k 
mtenoion  jde  morderk.  Mben  Vdes.  sTteadlDi,— dSente^l  Ay  I  que 
^si lo6>teniaI  Nadie  sabe  loique  tieiittsiiio  despiiesfq'Qe'  loiha  per- 

En  fin  yolviendo  a  mifi  dientes,  :o  a la  historia  /de  iiu»  dieiites, 
que  «8  nittEr  exaoto,  didane  la  mama  de  eacribsr lisui'  borasi  del  fdia 
eratft  pooas  pai*  mAiAdxsst  ese き pfatito  'dMiidetutdo,  4]Ue  )o  €&.  Paca 
魯 burgaK!hu»^d6、ti»bajo  lifi8t»«20,'D0:hM»  :i4'ooi(»a  A  cicAteiode 
AtejaoidFo  Dumas^  esortbiii  a4a luz^  •  y  es  probadti  que  iiada  hai 
tan  fatal  para  los  dienteB  toomo  la  iuB«  Hai  tpenonas'  que  janMs 
mn  -oepillo  pbr  no  eaponer  ens  dientes^  :  j la  raearBmona  toe  tie- 
He  tan  buenos  porque  \ka  ooxmrra  enJa  daeuridMl. 、に .' 

D か mi  se  deoir  que  ti'  el  calor  del deshisi.  las  «Ua  a  leaix), 
'la  Id*  del  gas  lae  deriilzo  a  mi  rtodofr  -loa  ^dMouBiitdB  ^qw^iiiOM  ad 
mam も lo  'lloriK  Primeroi  QM-  picMlaBa>qiiei«e  lira  O  •  COIL  OTO  \  '^08" 
ptiM  otra  que  el  deotista'terrapleDd  cdn  masiUs  y  dwpueaotoa^  q« 
»irTi6.  de  dcp6into  «  nii nnam  imgaAa  de  34  qnibitefl^  ^KiMi  tarche 
otra  idem  idem. .  El  TOMltedcK  fii6 ゆ /ndFio  Ja^boaa  una 
akiBB  ten  tite  y.  ^repkte       ias  tie  CMiffirnis, ぎ arBoiar-^FMni 

para  el dia  en  i|ue  lUgate  la  raoon  im  wst  tSx^ttespa^BBl , tomrte 
•ioQ  apreimante  que  me  bieiese .«oudir  «  enapt^ttioHj  tivilDrdina- 
.r]09  sin  curso  en  la'  boLsa: ~ eaharia  simuio  a  ^Misi  dientefi  y les 
haria  devolver  todo  el  oco  qw  se  habiM  tmgAdo. 
Todo  no  ;  porque  recusrdo  que  jam&gcAu  a laaasade  mi  deatiBta, 


aids 


el  oiial  .wa  cUelM^  ra  JUHticna.  m l^mbre  de  mucbA.  condencu^y  sin 
qm  volviese  a  cimoon  miA  .piesa  de  ciiiop  pesos  ovenos,  y  oalculo 
que  per  rica  que  artUvlese  mi  boca  AO  halptria*  podido  soportar.el 
p6$o  d&  un  cuarta  .^guil^i  en  cada  picaduri^,  auu  caaoijo  lo8 
dientes  mios  o^atie^D  cou^ertidos  en  ^util  moaje  por  el  esiilo  de 
las  redecillfti)  de  oro  .y  fevXm  quQ         TiJ&ni  para  la  seiora  de 

B  •  y  otraH  milloqaruui. 

Pues,  como  iba  diciendo,  de  pieadura  .en  .pic^iira  UegamoB  a 
que  habia  por  aqu^UoB  .<^rro«  xaas  caveraaH  que  tierm  ficma  y  que 
todos  Be  iban  desmoronando  como  bizcocho  en  que  eatwia  hor- 
miga8.  » 

La  apariencia  miii  lucida,  pero  el  primer  polio  a  qiiien  «e le 
Ht^tpjaba.  ap^r^eaan^  4^  ^^; para  vtrngtu*  «.  m»  lauuiHerables 
9!^tXpeL^Tiitfk,mB.i^^ ,  qi\^  J^. l#bian/  prec^ido>.  cop  solo  biwjeme 
m  ixmtAnte  al^  dqro  de  cor^zon,  n;ie  abda  qn  portjiUo  cotoq  §1 
que  ftbrieritn 1^  ipdiap  del  Cuzco  para  huur  4a,$'ranciaco  Phu^UK 
A'  fin  de  cerciQrarme  de. ,】a  averia  maA^aba  a la  lengua  fjue  fuese 
a  esplorarla  y  me  parecia  por  sus  informes  que  a  traves  d«  )e  tio- 
aom.  qabrin  4($8ajt^^^4o  ■  el  Grecit  Egster^n,,      vf^dad  quf^  »q*  hai 

}^iSV^  pa^a  e;x^^ar:,$  4D3:h  .unn  br^a— >ni lx>a  ca- 
^oaf ,  yftytMoft q w  Ai^xerM^o-  Jlapdean  HI. . , , 

Este  ilustre  soberano  a  quien  venero  por  tms  talentos  y  adn^ro 
{KNT  k>  hiea  que  ^b^v^rat^  a Iqs.inglefies  ai^p  qo^o^  es— , lo 
.prefeplitD  ama(^  lu^ta lo^  dientes,  diz  /jiie  paia  -  trfttar  a loo 
^yoAi^  die^t^)  ha  eecqjidp  doctores  americauos.  Debo. ゆ 
vartir  9.  primers,  que  en  los  Estacivs  Uuidog  bai  doctore»  de^tistMf^ 
4»Pr(^ifibio;4e  quffi  no  ha.i  doctoces  en  leyes  -,  y  saguDdo,  qu^  s に *1 
<|ue  86 le  llaioa  doctor,  como  cuanda  s&.dioe.de  alguqQ>  que 
es  mai  doctor  y  de  alguna  que  as  mui  doctora,.  ^bm^dm  j^ues 
para  llamar .  do^tc^f ^s*  a loi  deQtUtas .  amerioftmof^,  porque  «al>^n  de 
dientes  a  pedir  de  boca,  y  tienen  colmillo  en  eso  de  saberlos  arre- 
glar  y  sacar.  Son  los*  prime^os  -defifti«ta«^  del  mundo.  \  Cuindo 
Napoleon  se  pone  en  sub  manofir! '        • : 

SiendOy  pues,  o  major  dirS,  ^istiendo  q.ue  el  ore  de  California 
me  salvaba  y  que  empezaban  log  dolores  de  muelas  y log  de  dien- 

Jli60he.  qujn  ha]^  jNaaiAdo  vela,  oyoB4i>  a los  gates  lamd^tfrnie  y 
ctei  hftUar  Agu^aneados  'per  el que  a  mi.  me  atormentaba, 
d)8pu«e  qciino  trea  y  do«  son  cinco  quo  a la  xaaBana  ftiguiente,  sin 
agaardar  mas  tiempo,  me  pondria  en  manos  de  los  dentistas  im- 


224 


REVISTA  DE  8UD-AMKB1CA 


perialeB  para  haoer lo  que  me  imi^no  que  Ntfpoteon,  homlwe  que 
habla  mui  olaro,  no  ha  hecho  todavMi;  porqae  el  qtie  no  tieae 
dientes  masca  el  agun  y  pierde  el  modo  de  hftblar, ' 

Entonces  eomprendl  la  rmou  con  qne  page  el  hombre  de  bion 
al berbero  log  veintc  doUones.  Bl barbero  le  d^oia: 

~ Pero,  seiior,  gi  no  le  eoMzco  a  Vd.  y  mi  eonoienekt  

― Si,  seiior,  decia  el  hombre  de  bien  ;  pero  yo  «e  los  debo. 

一 ふ 06mo?  espUquese  Vd. 

一 ^Ouanto  pide  Vd.  por  arrancanne  un  dientei* 

― Dos  doblones. 

一 por  curar  un  dolor  de  muelas? 
― Uno. 

一 Pues  yo,  senor  barbero,  he  venido  veinte  ireoes  con  el  ddtor 
de  muelas  y  resuelto  a  que  Vd.  -mt Ifts  arrancaere  ;  pero  al Ik^r 
a  \h  puerta  de  Vd.  ine  cursba.  Quiero  decir  que  me  ctn»6  Vd. 
vdttte  veces  sin  saberlo;  pero  me  cuf6  y  mi  conctenda  

— I  Ah!  si  «8  caso  de  conciencia.....  dijo  el  barbero  y  guardo 
los  doblones. 

To  habria  podido  pagar  por  lo  menus  diez  doUtoes  banta  el 
en  que  me  resign さ como  Ssnta  Irene,  j  el  attista  Imperial  nte 
pu8o  los  dientes  al  aire.  Terrible  dia  !  mas  ^foHitmadatnente  dta 
finico.  ' 

HI  doctor  me  propuso  doroformizarme.  6gtcA  pof  petdeir  el 
jtiicio  mas  veceft  de*  Im  qne  naturalmeote  nos  ocurre  a los  hombre 
todos  los  dias,  incttwo '  y  principftlttiente  el  de  la  bod き. D^pn66 
vae  ofreci6,  palra  animarme  sin  duda,  qne  me  lo  sucaria  inn  dolor. 
Le  crrf,  menteeftto  de  ml,  porque  una  de  las  flaqaeeas  htttnanas 
coaslste  en  creer,  y  a  veoes  se  cfeen  hasta  las  promesar  dto  dw- 
ti«t»8  y  otraej.  Lo  crel y  metio  el  alicate. 

Oh  f  qu6  talento  tttvo  d  que  escribi6  «qu6l  chispaaso : 

Es  tin  hibil  sacamuel も 
.  Fa66  las  saca  sin  dolor...... 

•        •  Sin  doloh  de  Jiikti  Tluihu^lafe.       •  '  ''  • 

1^  metfds  que  por  tol fen6meno  se  eiit^tidiese  hi  ftnam^lk 翻 Ids  phl- 
netas  que  rejian  jel cielo  de  mi  boca,  los  ouales  s^eolip^ikyon  も 
entonces  mni  de  vems,  totalmente  y  no  86  cuantas  eemanas  apo- 
caliptic&Si 


'I G6tno« tjentje  Vfile  s^'U^al^Haoiir-  mnolarFi  cnn  una  se- 
gnn  4o  •pmctf ca»  '  fc^fii:  -^htillfttdti^f^  dte  JtWek?  jCrtin  "cierto"l?s 
aquello  de  que  una  mujer  qui  ere  a  su  rival  conw)  nrt''VloW"de 

El  untiibiento^fte  no6  produce  d  biftirti^^jiW  eMvl  de  'k  grrtrtimi 
cnando  nw' liberta  »de»iiiv  mrfl eb*l9tltitnk^ntJ(i' <]iie  niw  .armiL- 
cad  detitistaeOB  hilittwdA  pijcadliV^lM ^IMe'la  irtl. '  Y  (teftiimfrt'w- 
ner  slliHa<Ie  crtftwtrfc'A'frtio'pov' もい ^Ueawmi  j お!!^ fftl  eiiviirt?'te»ilef}u-! 
Facilmente  se  concibe  el  homicidio  que  cometio  el  provindia^l'  A 

ha  estraido  Vd. la  ultima!  . , おりに '', 'い, ': '•'   "'''、'》^1  , 

― Perdoiie  \d.,  dijo  el  barbero,  le  nacarc  a  Vd.  la  penultinirt. 
Por  obra  del  barbero TftltAbft  uha'  V  fa  ehf^ffha  wo  era  ya  penul- 

tima;  pero  el  operafrio  oLedecio  esta  vt^z  y  hhcOj  la  penultima  que 

estaba  tainbieti  sana. 

que  todos  en  su  lugar  habrian  hecho lo  raismo,  absolvien(l©.;tjy4  s^r 

mente.  Embustero  t  cuando  no | ^u^c^ji^a* .m  j ..  ^oi  .^leAp^rad^t 
ppr^ijp  loei ^^i^iess  ^oxk  f^ornhftl  H^ma,.  c^^pma*-  U 镇争 (lo 
» cierte :r し 'i  .、  .T.-  ,  ,  一       •:. : ケ, !. 

cuajfydo  gTit%^ei%  por  .kui  9«Ugs :  /  ^i.P%i^,*ccbUeii^  par^k  Ja$  .vi^jaft  que 
no  tieooH  diexU«fi  V "  T  c^m  ^  ^adavvoz  que : lo^^  yi^ic 零 W 

iQenoft.quq  upa;^oiK^la.-(^  la^  ftUi^: おひ' s お hm,  ^UGftdt> ゆ cpl^jji^., 
, Por  filtimoi  .h wmos  ,paoei^,  cspmo.  (JorRtcbifckQiF .  (J^pueH  cyue  Pelh 
sier  le  8ac8 los  colmillos  a  ia  torre,4 象 MiUala)flP,  y  qou.viT^iii^fWi;eu 
que  sobre  el  montofi  de  ruin  as  sangrientas  de  mi  im  tieuijio  for- 
midable Sebastopol  se  reoonsfcniirla,  rib  lo  qlie  antes  habia  y  pu- 
is 


226 


REV18TA  D£  9UD-AMERIGA. 


diera  hacer  otra  vez  a  guerra^  a  to(U>8  log  aliados  o  alftclofi  del  uni- 
verso,  sino lo  que  el  btten  parecer  :  jr la  digaidad  de  una  boca  do- 
cente  requiirieBe. 

He  estudiado  media  hora  la  anterior,  met&fora  para  no  mentir 
ni  declarar  tampoco  la  verdad.  ^jPero  a  que  fin?  Las  ieotoras 
sabeo  ya  que  convinimoB  en  que  el lae  pondfia  dientes  postisoB, 
y  en  que  yo  volv^ria  a  taner  M^akoff{')  'en 】 化 boca  9»i  oomo  sub 
beiaades  lo  Uevan  en  otra  parte  que  Dim Im  gwrde,  para  que 
lo8  mosos les  ptiedan  dedr  qiie,  tienen  teUe  ^Mto  y  ciotcira  de 
mimbre. 

Hecho  el  convenio,  lo  demai  9ci&4icbo':  el  doctcu*  me  hizo  una 
mampara,  UDa  especie  de  telon  de  teartro"  toui  1m60  hecho,  eeo  si; 
cualq^uiera,  nienos  yo  diria  que 

•*  B»  taqta }»  yerdad  de  mi  meojtlm 
. Que  en  vano  &  competir  con  elU  aspira 
Bellez^  igual  en  dientett  verdftaeroB.  * 

Mm,  ah  I  p^ra  el  desgraolado  todo  etiita,  y  tras  el  pri- 
mer mal paso  rienm  otrbd  lo  hnnden  en  el  liDismo.  La  virtud 
es  nna  inla  sin  oryia^,  y  una  boca  sin  ditotes  no  tiene  por  donde 
agafrar. 

Los  primeros  dias  me  sentia  precisamente  oomo  potro  oon  freno 
en  el  piicadei*o.  'Lod  tocaba  y  reiocaba,  losf  miwokba  (con  \na  enae») 
Ion  taecaba  y  en  pooo  esrtuvo  que  )o6  esctrpi^  en  tin  estornudo. 
Al fin  me  liabito^  ooibtl  la  mUjer  a las'  jmion  del  ittarido,  y  hacia 
mo  de  k  ^erramieota  co^i  pasmt^M  m^sfrfn.  Lk  vittA  de  nn  bra- 
zo  regoidete  volrio  a  'prodndr  sti  efectb  adoittiTntirado  encole- 
rizarme  a  ptinto  de  quet^er  MoM^lb. ' ' 

Pero  ahora  son  rnk  tethoren:  a  niuehbs  \68  ha  sncedido  tragarse 
Io8  dientes  cuando  no  son  como  Dios  los  manda,  sirto  contra  Is 
lei  de  Dios.  Yo  mismo  conocf  eti  Washington  a  todo  un  miniBtro 
plenipoteticiafio  que  mtrri6  do  de  hatiibre  y  por  fklta  de  dientes, 
fiino  por  fi6bra4o9  'dtentetr  qtie  ne  le  Aheieeton  mas  ftdentro  de  la 
Ifnea  diviMma  entre 】a  boca  y*  el  gsLznaie.  El  hecho  es  hiBt6rico. 
Ante  de  irm き き la  cama  todM  lad  nbcli^  ^  examino  la  concien- 
cia  y la  boca,  no  porquie  seit  diptomiticd  ni  c66A  que  se le  parezca, 
sino  porque  temo  que  me  d さ a  soflar  qu^  lo  sot  y  no  teoienao  in- 
munidad  me  trague  los^ienf^s. 

(1) En  Nueva  York  ne  Uarnci  BCaIak<^*A  ia  crinolma. 


ORGANIZACIOMiDB  LM  BSCUBLl^-iFKIMARIAvS.  »27 

Un.aiDigoi  mio  pam i  «ontoIa«me^  y>OQino  dice,  el  para  avcfiri^ 
eaas  ideas  de la  cabeza;.  eMAl«iiiQ  fMm  mejor  w^n^,  l/M^  di ゆ tof 
de la  boca,  nie  hm  ccQtado  un luca,  pera  bac^r  I ,  ^.I  cuM 
Tieae;A» molde. pttM ooiKdi|ic.bi|9fv.i  El  m^o 稱 P 外れる l  we  lo 
amto  en  xrer き. y  "  veriO  lo  he  de  refMtir.  Dice,  pu お…' ••  y.luegp 
qw lo  lean,  iie&oritM^ i lieroohito  a lA^wna に, Hin  ,nir^  ni  maiimur 
rar  de  mi^anygOk  t  Dio^i  -jprnm  : 

•  • ,                       No  IS  f^j  que     an  apo  cumphdo  ' ' ' ' 

Vi  lrag;ar8e  eti im  descuido  *  ' 

•      LK*diWii**»«MUil3tfMr?  •:' '  ' '• 山, 'い • 

' レ •  '  Ldsgo  Uv^imiiii  hIou*  '     ,.  j、:  •..》,'•., 

•'           :«  .  •  .Y  ^»bwi<iQ.lQ«r#uplc«|tei^  ,  ,  ,        t           ノ  ; , , . 

•  T  .M^v^jD.i  iMuiJ)e)lpQdient»Jn,  、 , 

, . VerdfuJ  ?  ||u^  aq^uellos  Bon.  ,                  • . 

Yo  me  qu お £  dna  pielfe  petiMtidtV  qtid'! き i  doilA  Liiiie 秦 'rni 
bueto》ieta,  M  plAtichu ふ di お tifkto  yk)  MVtri き, き pi^a^, ' 

'  •',  '••1 に' 'い'. V '  SnkUW  CkkA^o— (iT^fi^. 

'*      '  >  ,       -ぺ' ",1'!:     fr»  ".、•'•'•,,       -.,    •  't|> 

y      ,        ,    .  .         -',*'',  J'»    -,、 .'J  •»  ,     J、,  I,  ♦、■   '  ,      '!、  •  H    ,       • - 

,•'      ,  , ' ; に,,,—,...',, . ,'. -. い 

' •  •  -'    .  • 1'_,  》  •' いに: «"•.»'  ;.,  *  •  !  I    '  ■ , リ f '    I  ,  ,•、 1 , -,, 

(Contlituaeton.-^V«aM  ht  piJiM  H)  ' 

' ' ノぃ •  I  7  if    ,リ         1  •  ,'  '/ 

de  minutiMndBl  departomtsM  para  Metbir  ^  AUfJdo,  fon  p<>r.  I' や 
eomm   き dooameiiioB  ;  iim  wMi&miimn  :  «L  BBte4o  y  im^^p も 
Qua  afosela;  eVtdlo  dttka  da,vep も 1 amoi^oto  o la.  ^ispiii^u^j^O;  de 
aiixitm^iinM0ienfaK,:qii»  ottr9*%  .  dato. que  .de))€k 

nuMAponer  simtHBBi.ioimftdoi  en,.  ocMl^i^^jrH^lo.Qi^  ^  pufUe 
conooeii  y-  teda  nu;  Dia  Mw^omt  io^Mw お! (d^b* 
wr'prohiifta  ntenMalmatite  4on  esa^^  hcjM 柳) ^  e^Df 
tmrio  el  Jaspfctofl,  tl sAbdelsgiKlo^  •  iiep^a  pbligaciop  ^  dar  pftrte 

«n  til  penniio  icoippttkeiifetjii  unfi.vftfiiU^gc^lQ  «i  ooi^ociiiiiapto  4el 


228 


HEVI8TA*  m  SUD-AIMEBIOA 


vttilRddr' d(5'  l^mxdAk',  'ptiede^eD*>i<!HM  d0  reiMidisncia  h«C€9  que  se 

las  'hbtk^     entienaA'ta 声 itr も onlplisisci^;  ,oe       a la  vnbeRjemM 

para'  ¥W8cWb?r  ei  'ij<dfnbi%''y^ A]^llidd ^d&V  ihIuimI リ' edM,  domicilio, 
fecha  de  entrada  al  eHtablecimiento,  iroMfbrs  y  ofioio  4^  sin'  pildr«R 
o  apoderados,  y  ademas  las  clftnes  que  cursan,  la  aplicacioD,  la 
conductac,  la  asisteiicia  del  ^lutnbo ;  <5|iie  ei/su  ultima  foja  se  ins- 

/'f  '  i  I ' ,ぃノ  f  ii   ,や ' 1  一、/ 

cnba 】a  concnrrencia  mccliO)  dc4  sQ^iestre.  f&  — usa  del  auniento  o 
diBmiDucion,  las  innovacioi^  x^f^^'y^A^,  falta  de  utiles,  la 
concnrrencia  a las  biblioteoto  di>"e  Iob  ; baiy  que  Bean  autorizados 
per  el V.o  B.o  del  inspector  e^iucacim  de  la  localidad,  que  se 
renueve  cada  seis  meses  f  '(Jiie  el  Aailficadb  s^remita  en los  meseB 
de  junio  y  diciembre  por  conducfb  del'  gbberhador  y  del  subdele- 
gudft^.tisitftdorjde, ,^fcn4mA^.  }^t»Pi!{^Wi\fi,  9i"J^ft>pl»f?fro  .n^^  qon- 
servado  por  QJk»frpQe»tori|W%WM%ifi^^rt,i<l)Si«»if%^?v4S,Jf  c;uelas 
y  e^^^ga^  ,gi  fjf^^fo^^^gpn  el  remitido,  Uenaria  toaos  los 
defectos  apuntados,  y  satisfaceria  ^sta  importante  neceeidad. 

Se  ha  dicho  que  oontenga  ademas  las  columnas  que  se  requie- 
ren..para  apuntar  las  clases  que  cursan,  conforme  a  la  seccioa  o 
curso  del  alumno,  la  aplicacion,  aprovechamiento  y la  inasisteD- 

c ゆ 舞 ,啤 ,なまぎ ひま y ま 

can  maJo,  regular,  bueno,  optimo,  determiDara  el  nimto  fle la 
conducta,  tareas  o lecciones  de.los  Mumnos  que  les  tome  todos  los 
dias,  0  8010  algunas  veces  en 】《i  semana  ;  con  puntos  se  8enalar&  la 
inasistencia  de  un  dia,  y  con  una  coma  la  de  medio  dia. 

Eflte  medio  poderoso  de  estimulo  entre  los  alumnos,  no  eeta 
adoptado  en  la  jeneralidad  de  nuestras  eseuelas,  a  diferencia  de lo 

お ' W'^ritcH^  ^H^ortt^  ntf^kmei.  Be  'tonum  iat  leccioneB  -ftluni- 
t^o  y  noi'ftfe  A— »ta  m  'A^rtto  letrM  aoiweiieibiiales  oonio 1m 
'6«p^^iIkIim ジ Po^'-kat^rcMOti  ^^(^Mivar  que  «1 instilnitos  recncrda 
ihMpr^  teb^dM  tsaf^m'  yi  h*Msi(to^  nM  aplkado;,  pem,  aim 

fretfti^diafr**  'el や h^bi#m  m^stodo  duruAe  AmSlo  his  dife* 

^iSjudic^t  Tin  prmA6',  'ncf^  deMrA  wikrit  is^  las  praebis  un 
enc&m^ti  -final  exhUMo  dnt&  aiia  edmMMiqMy  por  dwiiBte  to  haga 
cargo  d^l ta^tito  i»  ti^  Al^iibt&o,  nopodrft  tetter  en  o&icolo  mil div 


ORGANIZACION  iM  lAfr-  BSCU/Ef/A^  PRIMARIAS. 


229 


dtnstiinoias  ventaljosae.  io  (kfl&mflttbh>$ や u«  、  :  s^to ,  4l  oQnoc9« 】 ' E«of 

aplitude»f  (k  id  iaapaoUdcU^''fle.lltt  |jflfiiOio^i4l^j,de)^,  は cfrirvy  4«l 
m^rito i del ^ iiaih(» (;  -  jMi>  Ity  fier^n^laA  fKk^feM  ^tter^t^idto お rafB'tet せ I 
ftflo  |)or  «B8 ' buea^ Ineei oms t rdadfi«(. や prclbkm&ft  ivftfM<iJt4)i9,.la^ 

durmtft'e)  «fk>, ず' Ian,  dtsmiMf  I tareaa ifSBoo W«^-,bie«it  dos^ix^Qadf^g, 
la  «on8t»n0ifiidBiq)kg«dAv,la'a«,ate&oi ま I  ^  .cair&oW : ^oMiSkfX^^o , 
la  bd«M-  condmcta  y  vtodoiaqti' 幸 l  /bo«lfirnto  me48oh^jQl^"^)u)9  'ダ 
prnebas  ^ue  n^relanii  on  '6l''dluMpo",e ま ftfptindoiu,"  ^mutliflioaj 
enipeilo/  cBftiov2x» rpdia  i  mdhwf^Ps  a  i mof qui^'  Jij),  ,ii$kj(0  Goliad か 柳 は 
iiMi}roi*efl  doteSi  >  #  /  い :1 ".•••''•',;、,  r.I  "'一";';  二' に, り, : ,,;,• 
For  dfid  deGimcN  quel  en  iumleaeqelii.bite  (Wij^QbiiA^lfe^apmtorT 

tef)  mbentos lo  iqueitftleii/  r^ocord^ntos-xyi^)  i  ^fitetoft  hadiatt'  OiiAtido 
niSoj  poRiTifiila  oom^teooiftj  Idn  sealKiiiiiettds  iloi  hoiiof ,  ; d6\fu^ti4 
oia,  virtadv  4e  ailor.  pov . lel fbimii 4()u« i|wrodii09n'  fto^o  t  /a- . poooy 
y  nede  ra^nte,  y  (}«ie(f»iitribujr&n       jufaob^  di  .fortni^r  r«I lOi^rftch 

d«1»  tenerlos  mjempi^  praMaitt^'  ^evlbft i|wie^(m  iMf  r  f^mtitiid^ . ;  Qd 
ffitahesfRiestOf  al  »piligDe  tenMbv  dunquAl  inrnltidtf^t-lii^ 

m^Ate  per  mi^ireofcarv<>^  4eitrAiuiflidQ  teI\rex/:ikDjiM^ii^nl^.  4in  ^sua 

t'»f  :    f(t        '  ,u"ff  ,し' t   1*1  ', し吖 T  ,'つ.:', fw  iu,' 

^,que  mejorfastiirfaaiion/  qiia  la  lilelipreof iitdr^4^  sua  suf>^; 
rioves^  de  la  sbeiedad: tnklna aIq\\ lieiier '4;(jdft9 如 >ptii0ba8>  cUJas 
que  .no  »jpnad 集 tdqdft れ I  |feMr-j«i8tifie»v.  'Id's  Ay ゆ ajo お d«l ド iroerol .  y: 
\m  adefanitot  de  wm  'が doiptilcMi い ijtie  jder  oibPO)moQlo/na  podrioai^estin 
marse  omtap .  mor eceo ;  qH^: la^  pnsseikta^  »  W  nAQioii;4",,iprem0[ 
Qofaierno  idttbes  incpa testaUed  ^fK^hroi  )el i ofsMdc^ fC»       9e  poQUt^qtra 

ii.   -J.   .     1 1  <  I » •  I  •  •  ( !    -'if     h 1»J'M  .11. ii  ,  !l>(Il'> 

naiento,  conviene  pnes  sea  piiesta  en  pr&ctiott^fS;  t^a^'lftft  m^elas. 

;, パ! レ I     '卜 si !l  Hi  til M'  •, 


■»  M  If.    •  ''',Uf 


••!    '!  ノリ. Hj  'fi  '»1>  iJ  I  i-i  iti  ;: ■     ノ'' つ; し       (.•  I 

ex6me«e8  annalfileato^Iipem  eli r vofrito  y 1 1 a^virt lid f dti'iiA  parccBMini 
sino  en  aqiiellofl  de  algunas  de  las  capitales  de  pix»MifNa  y>iuu^ 


REVWTA  'Dfi  SUD-AMERIOA. 


que  lotra  cabeoem  de los  depilitftiivmM*  Los-aAumoos  de'las 
cnelM  tiuestras'  akteas,  de  iiuftstms  villas,  de  tMeairos  campo», 
vein  ducederfte  el  6ol ' la  li^Dertud,  del  iMiortol  IS  sdtiem お, 
sin な He  Mis  dlknas  ne  hiii«hen'4e  plaeer,  de<^raiitad,:  de  antoBite- 
mb,  de'  twyble  tftnufauHon  que  nftte  マ er  confespoBflLiao  -eon  alguM 
reeorapeiiiBa'  Kotiorffka  'mierivo,  yi>ftie Im  hariiiD  ifteiapr«|ina8 
a|>Uciido&;'ma8  laborioeoe  ; f  TUM'aiiduoB  ed  sa-  tareaa  eseolttreB. 

OtlAinidO'  peQ6amog  que  In  eAmelaien  iuuidrtrai  o^posy  ea  si  bo  el 
finieo,  0I principal  demenlo^dc*  eiyiifl£pM)iobyy'>qu6>fib;8e  saca.UxlA 
I  A!  tttflldiid  qm  ne  A^heti^,  ^n|«M^ !  todavia^  no  de le  d& la  indpof-; 
tancid.  ivebesAria  ;  cufU)do  r^moiitimiOB  «on  fe\  pensaiDYento  % las 
nacioneH  antiguas,  a la  Grecia,  a  Roma,  y  vemos  oomo  seprodi- 
gMati  \os  prhtAim  a)  telenlo  y'  a latvirtudydaaodo  odnuderatnos 
d&  "cmtitm  medioB '  ise  Borvian*  parm'  ^eifeitev^aii'  la  primenfi  edad 

}i)  justo-  y lo  bufeiwiv  <le lo  beTto  jr  de 1»  Verdaderay  ygnBgamps  cJua 
em  eostumbre  tuirb  mtioha' parte  para  qiw Itegasen  a4«  cuknbse 
del  poder  y  <te  'la  glom,  dcrj&ndMbt  despoc^  '  de  <bu*  4)0^adeiieia, 
tatitxM^  YiVrynam^titoii  ^onibr^9  dewu  j^hio  en  iodai  Mam  «ke 
largitbkliktlA  >  ^nOMiiia;  tvij^ndb  obfiefvamoq     jimpertaticia  que  ab 


tan  poderoso  para  el  fomento  de  la  instrqdcidii' ず imiit*iA,'d,  hs 
kkHB  morales  de レ premio  lil m^rhf^  y  a  ki  Tirtnd; . 

J  Lob  eBtimnlqs  qde  rocibe  et'  ftludmo^de la<  eixmla  detfauestinu 
ftrtdefteiy  li^  inedio^  pftr4  hkcArMlfo  •tignd^blty  pktm  «d« 争 ei4o,  pam 
que  8€Ki  peTB^reraiito/enirevda  algun  814  eir  ^mttiid  de  -sui  taW 
joKi  qua  piodr&ti  honrait 翁 si  teimno;  a'su'  fatt^ilm  jr  uniu  fMiria,  son 
ningunoA 5  y  e9V>  Auc^e  en-  la^'Mttd  ein  q^e' aqiiel  4iMi{ieii«i'«  r*- 
zonar,  a  conocer  a log  hombre«,  a la  soctedad^iqn^  eocttitntni  iiu 

queijm^iok),  «{^iioad»  y  constatvte,  tiepiitftflo >  p6n .  tguai  de  sua 
cim^tiilevort  AesupKcad^, ミ naiaii き ibnt^ideiolwdidote  a(  I«ti  boMos 
consejoiB  d^'sa^r^orptor.  '、  '  ■  • い'' - ',,',;.:!. '  , 
El  iiii^o  pobre  hereda  comunmente  de  bus  fkmilias "必) ifihito  de 
conformidad  de  sii condicion,  coiy  la  miseria,  con  las  privaciones 
de  todaR  claseR,  con  la  falta  de  aBpiracioneB,  la  apatia,  la  pereza, 
ett  、fm:  paiR  ddn4e<3a  hatuntlexa  no  ha  mdaiaYtthi  de  dcme き y 
pmboiytaj  ftcilidid  para  'projkirdoDkr  a  <  tpdoiif  a  imdos  Mn  me- 
dktuo/bieiiestarj  *  '     .!i i- p  - に' '' ,:ぃ、,',' •! -,. に,, に i , , 


ORGANIZACION  DK  LAS  BSCUJ5LAS  PRIMARJAS.  281 


^C6mo  oombatir  etm  id«M,  arraigndiiA,  oomo  sustraer  a  su  in- 
flujo  a 1m  hijofl  del  'pmbU?  ^06mo  eneamar  en  las  &TniliaH  el 
sagrado  4lebep  d« Iti  edudiioN>tf  ? 

Odd  )a  recofnj^enMt',  oo ひ e)  ^stfmulo  al bieii^  con  las  manifeeta- 
ciones  pltblican.  y  Bol^mineg  |iremio&  al  mMto  y  a  la  virtud 
8118  hijos,  iDaQi{intaoH)pu)0  que  fiableo  a  Im  ttentidm  y  al  entendi- 
mieuto^  las  qne'oreau,  promueven,  enaoUeceh  «eiitimiento8  de 
honor,  de  emxilAciony  <ite  piltriotimtio^  interna  por la  cofia  pu- 
Mica,  que  ferman  las  virtndeB  cWcan. 

Se  recoerdft/  asi te  cfMihin^ も n  el  ManiUn^  tie  enero  del  afk»  paaa- 
do,  que  a)  iiispectof  de  ht  eneuela  del  higar^jo  mas  remoto  de  la 
Lombardia,  bajo  e)  deBpotibmo  ikUBtfinco,  a  fines  de  cada  ano  en- 
colar^  se  eDviabfiB  por  .  Ian-  aiitoridadeK  proTiociales,  per lo8  ten- 
pectivoe  candnctos,  oomo  preQiios  para  los  alumnoa^  de  doce  a  ca- 
tOToe  0l|ritM,  bieo  enoBftdefnadas  y^n  mi  diplorm^  impredo. 

£1 articalo  24  de  la  Lei  Org&nka  de  Infitmocion  Prlimaria'  en- 
car^  a  kw  miiaioipttltdadea. 1«  co^cmioia  de  un  premio  annal  al 
preceptor  y  de  otro き ia  preoeptora  de prorinoia  qu お mas  se 
dtttingan  eael  «)ereioio  w  ptotecdon  ;  empero  nada  agre^  i^- 
peolo  de  leg  premios  |)ara  todos Iqs  aetAbledtnienton  ibeale^  de  la 
Bepublica.  '- 

Al Supiepio  GotnMrno  >eorpei^poQde  lienor  debidamente  esta 
faltftyr  hftcie&do  qtw  en  el  pi^silpaeffto  de  Ion  gastog  de  la  naoion 
hajft  ttna  pM*ti4a  ptaoa  -premios  <le  todaft  las*  edcuelas  fiscales,  y 
que  86  ramitan  de Ia  eapital  cada  ado^  en  el  mefft  de  Julio,  por  el 
iagpeetor  jeneral a  los  risitadore^  «le  escuelaa  de;  lats  prbvincias, 
siendo  diffeil  proeurirseloa  en  Aitas;  de  otro  modo  es  ^tierer  el 
progress  de  la  educiMsioD^a  medkui, 槐 o^tar  el  vuelo  al  desarrollo 
y  foiMBto  de lo8  tnan*  {»recUMi08  aentimientos,  que  son  la  honra  de 
las  naeiotfes  civile,  y  ki  alilvBi^tiardia  y も 1 g き ctidx^  de  la  libertaid. 

• , , お: ' , 

La  ittspeeekm  iinnedUila  en  las  eBcnelan  par  periBotoas  ha  mks 
oompeimttoB,  y,  si  es  ptodW^,  por  los  que  tengan  conocimientos 
especialeft  en  la お fttoria',  ha  hido  siempre  reconocida  de  una  gran- 
dimma  titiKdAd.  ' 

La  UnhrierBidAd,  ecu  la'  crefteiott  de  Im  juntaa  provinciales  de 
educacion, 1m  miitiicipalidiideB  don  el  nbmbramrento  de iin  reji- 
(ior,  protector  de  encuelas,  el  Supremo  Gooierno  con  la  creaoton 


l>ecti)i*:jftftQral  i^n^U  J^i . de. I^kacDior>. EMmt^iia*^ Jit^k^ifastlkvon 4e - 
liaberse  penetrado  de  la  Ruma  impoFtffkSiQiitt db* la< inapeQCWSi ..  .  • 

,^Sfiu]ije,;qj[ie  u^^qmpar^^lo  qu おに 嫩 1 &,  iaix»tH\U0^o«i"{>riiBaria 了 diez 
ai5igH.lm>  je^i.qu^  JcK^lieHj.ppr  eu ら le»  dicectom^s .pan  /q^ii^  ttestos^  coii 
(iD^ipmped お も U4oAr(xm.<(|u6,m4ipfiH»,poi:.|)ai! - 
te     ,V?«,:&l"miw)ii.  J  4^,^.  p^^dw-  (!せ ,i6tfailj^)vpoiH>if;jj&l、jDAweiH> 

niejoraa  consegiiidaa, los  mil  &bi^9^  ^t^j^oji^  lo^OiMevoBtn^to^ 

parte  ..Ap  ila . i iii^iooc^ipi^* .y. ,8obi;e  twl",d<^;la にせ や itof  HMiitodoresxlei^ 

ciiieUvif"  »♦'',  ••'  ノ,  -,  •' j; >.  '  一'' i  ii-''' t    "I  ,  •■•■-'■'■■•; 

Si n  ejp.lM!|go, , 《1  ^pfit^o:  debe>^riV»ii»iDft idei^^peripiHMB  ,p«rft 

iriVicV^ ま W  que  職 r,  "  き bloa— primir は laiia^ ' 
trucqipj),     •  jrn^uli^  .>qq€^<i1 'め wiiiofiu^^.  ^U^^la.nl , etttadoi  rea^  que : 

sino  localizada  y  sistemada.  ,'い 

v(,\i.-^^ji^fi,;(lefipue8  de.. 1&!  cr 雜 し" か :vu»ia<io^6s'dA^iei9Qiieln9, 
jif)oua4,«<^  i^ouQ{>f^jai  exiateu^^iy  Jos.;batt«fi€}4)R  i^w^  ut)ijld«f  rector Ittra. 
U«  iu は;: iiGdpn,.} ,れ n,4 お ininuifiQ いお Ui^ctfuiUi>.*d(^  todoi r.Di^eedBAan^ 
do,  li^^i , ,  p>«picipp,li4adfl$  .y  Ja^  .junior .  4^  ediio«(^i«iin[y  en  - -tiue . ii^bia; 

"'H^^Hi 叫 i ゆ; '^HmBt お a^tl^iHi  tare^id^^  U^t if^uAowidade tcuvaksi i \' 
ji^^ic/-al^<^,<  (かも fVM 山、 I ゆ aJjBnOiftni.'W'Otrps  .w^unbi^v  4io» i  afii^mdfi 

jii-oorreHO  de  los  pueblos,  y  clescuidada  por la  falta  de  espintu  pu- 
blico, (lejando  trascurrir  largo  tiep^o  sin  celebrar  sesion,  y  per- 
niitiendo  que  esta  internipcion  se  hiciege  al fin  costumbre,  el*  re- 

ay e^^;t^«.  ri})^  ^  fiiA^  ip8{i|^fltoffp..dei ^jiuowjwBiv め fti 

que  viHiUni  los  establecimieritxis,  desalentados  tanto  TDAf)ij^tiri?iMRtM 
<l lie. ^I.n , yecen , ^se : 《!リ?ぉ お r (丹,, a, ,iafl, jmft お w  4«  e^J^^a^iw j^^i^m  i^^^^ 


ORGANIZACION.be  las  EaeUELAS'  PBIMARIAS.  289 

pleto  de  inRpecftiony  '-seeui  «fcendidaii  todat),  la お mesfMad も ».  de la 
i Drtroncidd   'fometitadxi  siempre'Coas » el - gusto  por llsinmrna? : ハ 
A  Dttefltro  jiuinave debbria :  に  •' 

' Nombmr  •  ira*  •  unpector  'local  4e  edn^aciott^dcpendisnibe  'db ト rm;^ 
tador  <lei  eitoueicis  ({iap き tiftdA"  establecimieDto  de  aakibo0<jieRO»  quq 
exiflta.  Dicho  inspector  deberia  ser  noinbrado  por  el'  iii0peat4r.je^ 
neral  de  educacion  a  propuesta  del  visitador  de  escuelas  de  cada 
provincia  ;  pudiendo  renovarse  ,^i)nalmente  el  nombramiento  en 
otra  persona  que  no  sea  el  nombrado. 

' !<f  Qoion '  mej^i  que  el*  Yuitador.de  lesoneks  par  ios'  infoian も q^e 
pnede  obiener  fSlsikMiite' de  <la8  "utoridfluies,  Iob '  midmo* jiMci- 
DOR  de  la  localidad,  por los  coiiocimientofl  practicos  de  es1&^)  k)6< 
espeoialeB.  que  -iiene  ^ea  •  sabeiv  wtion^  \m  .ciwlidadeA  '  qne/  debe 
tener  un  im^uoctor  de  eduoatilaii.  p«raidefl8mpentir  teste  caorgofeoa  * 
el  -nmyoF  bmenoio おお mism^y  pvede  proponer  i^&s:  peraonad  oiks 
idoneiui^  probaa,  mtaiimtM '  e  intereaadas  a ひ el-  progi^eso  dsi la 
instpiieoio ひ?'         、.  ,  ' '•         '•;','-:.' .に . ',, ' , ' - -, ■;, 

Becmocitod"  la  Yentaja  j  la  nfecetidad  de  ptromoMD  •  ea  rgrsade . 
eaoltlft  el  aipint 葛: der  'ttwoiacioil,  soibreitodo'  enf k>s  Ipaaflee iq^e ^ ti^ 
la'diebtft'il^tener  tma  libriiia^  de  ,g6bicptta  refiablkanp  denies . 
cr&tioo;  dft*  hiloar ' dBtevroair  io  niafl-qw  iae  fmeda  ai'.tiiKiadan ひい en ' 
la^msa-putalLtia^  auibdtvidioBdo'Ioa  ms^^y  >de  ! no  ac^molar  .disnaH  ' 
sfaKfaM'tarsas^n.tinft'  H>ku perReca::,  o     pobM qoBiilelibB  UenaplaR 
a  m^itf) ; la  osi{terieneia^      embargo, "oois'ihitestviiictiie^lairtjimta^. 
ppcmnciftice  -  de  ledrncaeLdn  ^  dUi  «mx1o  conm  «8taQ:  Mgcriiioadmy  リ 
deepaes  flb;  la  eceMiouile  ^  un  visitador  jeneral  d«  km  wtoblqc" 
mientbsidb  onrda  proviMis^  sou  iniitttoB,  y,  etutlufi^D.  db  simfriiifir^ 
lar 

to^peceoifti ,     .,,,•■'':'     ';     :.ni  .:'-.       •  • ' - 
Las* autoridikdes  -pnivitiantl«s,  lbs  riotettdeiitefl,  loffijudees  d か ie» 
tms,  los  p&ivoeoSjique cfoman- laimaybritt'dQ  to^^aiiembvoi  da.* lists  、 
juntaa  ileiedAMaoioD^  tiBneniisolm^ist.  demoMadafe)  iiteii(n«ies.e&;€il  , 

tarm. u J)e . Ion  >  ^HbietegadoR 'pooo8{  aonvlos  que  atiend^idsbid**' 
loemta  a . Ias  .tieeesidadesi  de> laiinstifncoion-y  .^a  por  viivir<«UAti|DieS' 
de.ipH  68 tab^eofaD kiatoA,  ora  (pov'oo  omBnItaifiie'  siewprt  «lv«)i|>  dm^ 
brttnielD  tk>i  - le* inejor  eompeteiifiiu  en  materia  ale  itiste'uteioit  />  de 
entetiasmo  pw'el'ptiogi^ese 'morale  inteteotnol! de- lastiocftlidfldosi; , 
ya  por  Ish  oimn  txcupaioianeii  .particiilA«e9'iriiiel:dea(;iiio.M  Madie- 
empero  que  oonassca  l-iv. iitilidatl nie     Tibita  teciJ'tv— ilia 


、 


2S4  RE  VISTA  DE  BUD-AMERICA. 

nudo,  y la  imposibilidad  de  que  un  solo  individuo,  el  visitador  de 
escuelas,  pueda  haoerlo  a lo  menos  mensoalineDte  eacttda  eetable- 
cimiento  de  la  provincia,  pondra  en  dnda  la  neoesidad  de  un  ins- 
pector local  de  educaeion  ,qm  depende  unicamemte  de  aquel, ain 
que  se  oponga  la  aplioacion  del  artfculo  36  de  la  Lei  .de  In«truo- 
cion  Primaria. 

XII. 

Se  deben  asfmitmo  emaQchar  las  airifonciones  d«l Tkitador  de 
escoelas,  dando  a  este  iunoio&ario  toda  la  importanci き debida  «b 
el  ismo, 

Un  visiiador  de  aecnelss,  que  nosotros-  lo  usamoe  isomo  sinotti- 
mo  de  inspector  provincial,  tiene  al^ribuciones  linutadM. リ 

El  terreno  en  que  tiene  que  trabajar  ea  vasto  ;  ioflpeocion  jeoe- 
ral una  o  dos  veoes  en  el  aflo  y  ex&menes  de  todos los  estableoi- 
mientos  de  la  provincia,  instracciones  a los  preceptores  aobre la« 
faltas  que  note  en  el  rdjimen  de 1«  escuelay  lao^todos  de  emefian- 
za;  promover  el  fomento  de  la  educacioa  oon In  feumod  de  kM 
vecinos,  para  que  presenoiQp  los  eK&manes  y  adelantos  de  sua 
htjos  J  eontribujraii  oon  alganas  erogaciones  folmitariaiB  en  Ins 
suBcripciones  que  se  levautaa  para  Uenar  las  flUtas  de  Atiles  ; 
truooiones  a la  aatoridad  local,  oorrespondenom  oficial  durante  «I 
ano  Bobre  neoesidftdes  de  la  educaeion  oon  la  intendeDcia  ;  con  los 
sefiores  gobernadoree  y  con  Iob  subctelagadoB  e  iAfipeotorai,  y  ood 
loft  preceptorea,  ya  animando  an  celo,  ya  aooBflejaodo.  afatbando, 
reprradiendo  a IO0  fiHimos,  etc"  etc.;  con  todo,  el  risitador  de 
caelas  no  tiene,  si  se  esoeptuan  la き instrucoioiies  -a  los  inttitotoret 
Bobre  m さ todos  de  ensefianza,  sine  voz  informante,  y  naAt  puede 
haoer  por  sf.  Bate  har&  canooer  la  naoendad  de  tdstos  en  las  ee- 
cueliaa  ;  que  en  los  lugares  del  campo  reina  una  ooHAision  y  una 
mifleria  grande  de  los  mismos  ;  que  eonviene  en  conformidad  oon 
las  civculaTes  del  Supremo  Gobiemo  remitir  libros  a los  estaacos, 
o  Mtatiquillos,  en  sa  defecto  a  personas  abonadM,  o  a los  mimoa 
preoeptores,  para  que  los  vendan  a  comisiod  con  el  taiito  por 
ci«n<to  que  le  correaponile  de  remuneracion,  no  eiendo  posible  que 
se  hagAn  diez,  dooe  y  mas  leguan  para  venir  a la  capital  del  de* 
partamento  a  oomprarlos  ;  que  en  neoeMuria  la  traslacioti  deuna 
eseuela  a  un  punto  mas  central ; la  remocioD  de  tal preceptor  por 
inefM^;  el  cambiocde  eee local,  la  refaocion  de  &te,  el  anxilio  del 


ORGANIZAOION ひお LAS  ESQUBLA^  ?£IMARIAS.  2 が 

Sopramo  aobierno  IO0  veoinps.  p^a  U  conolmdau  y  QOiKitfjijip^ioiii 
de  otro  ;  ti  cre^jon  una-  eecudia  eu  tai  pfipto, ,1a  promppiQp  d.e 
tal  otro  institutor  a  nn  destino  vacante  en  la  provincia^  un^  fe- 
particioD  promioa  en  tpdog . log  .e8tfi.bleoiixiii9ato§  del  d^p^rta- 
menlo>  ei^vmndo,  por  oarencia  de  foi^doa  para  compifW  >UbTQ^  fuat 
afMreate»,  a la  autoridad  locn/l  y .  oi^nuBipn  que  pr^cUo  L90  je; (^- 
me&ea  finales,  «lguQ08  de loa  que  existea-en  veata  ep  ]|iifi  udmi-; 
ni^tracioms  de  cojrreos,  d^do  oueute  al . Supremo  Gobiorup;.  qjixe 
si  la  iuaktuocion  no  obligatoiria,  m l>ai  upa Ipi  civil,, ha^ ifi^: 
mor«il  que  lo  tftmbien  de .  polici^a,  para  dar  ordep  a^ta  que 
pereiga  Ito  vagaacm  de los  niiioa  eu 1m  .chiles  t^n bqrais 
clase,  si^uiendo  el  si^tema .  de  papeleto  lidopiiada  pgr 1^  ii^tauda^- 
cia  da  Ghiloe  ;  qju^  se  dec  ordeoe^  a I0&  8^5or09.  subdel^gf^lo^  キ 
que  de8pkiep«eQ  eix^pefio  ea  baeer  couciurrir  a  ,jU  taoi^ も: a  ― 
ahuDQOs  BMado  de  m^klas  prude&t^s;  q^ue  se  coiu^^dAU.  g^l^tuir 
taoiento  (e^l^njdiog  teftos  jpari^  Iw  alu 顧 os  po い 9,: ゆ 8o)ja^ig^9t|ej 
impoaibilitodofs  pan  procui*&r^lo8y  adjunt^ndo  le^  Ij^ts^  4e 
alammM  fotmsA^  s^g^n la^  preser|pcio^ea  de laa  cirpuUrjM  del. 
Miniflterip  de  InatruoeioQ  Publica  ;  qpft  s や lu^n  ;fgojt^a  ,]pfi,jli^fli(qf 
de  tal:  raoEK)  1^  admipiii^tracioii お oo は 009  y  qu^  、  :se> ,  d#be  jb^v 
prooyko  nuevo  pedimanto  ;.  que  conviei^  reunir  4^  jm^ta  de 
cioa メ  p^tft  que  aombre  iuspectoree  edncaqiqu ; . que  Lms.escwl 
86  deben  dar  a  oposicion  ;  qua  ae  opacoda.  &  ijas.  jcvo^uo^aavd^  IMF— 
sanoB  Una  <^}eGciooL  de  medidas  nidtorica^  a  fiii,d^  qfii^  fe  jeoerftlice 
el  do  ette  ramo  y  se  &cUUa  tambiea  Ifi.  v:e^t^;  ,<{i;e 

He  reparta  )ui  ejepii^lkr.^  ca4a  escu6{<^ .  de  ijBm  co^^rps  .de  Leotur^y 
sistema  matcico^  atlasi^  remitidoa  par  el  Supr^o , Qq^siiorjioij  c^ue  { 
Be  invierta  alguna  pequena  cantidad  en  .  oompri» ,  pafi^l  pa^l^ 
difitribliirsalo  a los  ftlpmnos  pobrea  ;  que  m  proiq[i^]^.|^f^xibieu  4® 
algun  mod^  las  escualaB  particulares  del  campo,  .ei).  Ipg^re^  や、 
no  68  ^il c^nsegi^r.  f^taU^xsii^Qto  de  fiBdJes;  ^ijif^.Ujs.lM^jljiQr 
teca6  popitlabea  aeaix  oolo— aa  enliig«ure»>&i)iL 噪 tos,,. 胸 via^./i^ 
I08  muebles  neoesHrios  a  fin  de  que  si  alguien  quiere  ijif.^tJaef.  no 
Hiifra  inc<>modi44id6ft;  que  0^  ponga.^n  Buport^^.mi  Ic^tre^.  gtw- 
de  afiq  do  q^e  se  oI-Tide  su  exifitencia;,  qpe  se  .cwoiu^jriiexi Iq^ 
libroa.  UK^^  empi|8i»dpB,  que  de  otra  modo  $e  .desh^^&ipi  7  ^.f|9^ikr, 
ran  a  per4«r  ;  qUi6  se  reinitao  a  la  mium  los  .jM^riocuQOQ  y  .p^Uic^T 
cionea  que  el  Supi:eioo  Gobierno  anf^ia  « jUts  inteiiiAeiiQif^  Jigq^f 了 
nacH>ne«^  'sin  gas(o  «lgunq,.par&  ; lecini:a  j(  ^rcty^ivq^Mique  8U 
director  la  vkita  ck  cuando  eu  cu^ndQ;  vi^.convQiidna.^fia  ^i(eYf( 


286 


MVTSTA  im  SUD-AMERICA. 


inangnraclon  solemrte  y  qtie  cada  aSo  se  renovage  el  anivermrio 
de  ^  insHala^iofi^a  =fla  eBtimxilar*al  pueblo  a la'  aficion  a  ta 
lectaTa. ', -.、  ' い. 

■  T6das  edta»  y  otf tn^idas  tan  Miles  para  efl d^fiwrroUo  gi*- 
dti^l de la  edt]^(^6n  iMidadiis  pdr  e\  Viiwtad<ir  de  encoekiB  a laa 
antot'fdadeft'  dep^ttttnetttaies  y locarteer  se  pontlr&n  otI pr&ctioa  eon 
la  prcmtftud  debida?-  Sf  o  ti8,*  eti partes  toda ぎ, s€ig«n'  ei  enrp^o 
que  manlfiefift^fi  las  mistnais, la6  idea«i  que  «e  hayan'  fomiMlo 
pecto  tte'  U  iUi^tt'ticdidn ,  la  impoManda  que i^e  da,  los^ttttmidn- 
t6i  ? qtie  se'Bbrlgati,  IVks  cdnvicciones  que  n&  jMrofeftan,  segnn  tA  ne 
Bitvt  el  deiltino  ttara  dejar  de^pues  d お si  tin  grhUy  teco^rdo  tsn  flnn 
obras,  el  fomefito  del' progreso  moral  y  raBtcrial  de  、m'  depar- 
tbihtoto,  o  ptaf am^Hte  p6r  eftpeculadto,  cotntr  itfdastria,  'parA.  re- 
cibir  uil sueMt),'  octtpar  nua  posicion  social  tn»8  espeeUblte.  y  He  )a 
qtie  8e  ptiedtf  saC^  'md7<ires  veiitajas  p&rtictilar«fi  ;  nefgnVi  cri  gufita 
la'  tiAft  ttttnqtiilfk,'*el  silencio  sepnloral , la  calma,  kt  tiii»rcha  len- 
tA,  o  ke  retinen  al>ed^or  de  s!  todds los  hombr^  que  vteileir  ftlgo 
por  stis  Wees,  "pdr  sus'bu さ nas  intencion^,  per  ail  b«c?n  Mraeon^ 
qti6  puedian'coti'lribuir  a la' causa  del  progresa^  •  iseguti  m  «e  fo- 
menta  ^1 fespffittr  de  afiociacion,  se  apreciA-  al  holikbre  rio^olb  por 
la  |io8iciaii  iqt^e  o^itipal  nl  p'or  h  que  tiene  sino  'pb^  eu  itoatrAoion 
y  mtidaeic^j  y  fcre  ecka  liuiiio  de  los  pkxsos  recnttios^'qTle  ha"  intes- 
ti^tido  ci  mejor  medio  de  aumentarlas. 

En  fendad  h^'  heUiei  eso^cidties :  mta'  la  mftyofr  parte  de  emu 
inejoraft  fiuj も ridas  quedan  en  el  papel, Tii  rfempre  mereoer&n"  im» 
con'febiAcion  ;"^  a|)t'obatfin  tiilvez  cottio  turn  twtta  icteft ノア «e  rea- 
ligftf&ti  desrp き, (ife  dbs,  ires  j  talw  atSo^;  cUand6  las  rio^pne- 
dfetf  fab ま' q\ie  cfe^tiiWa ま  ' , リ' 

Las  cirtnilafre«  del  imnicrfcerib  de  iiififtrtictjJoh  pfiblica-  BObre 
pelidlb  dfe  tdstt)^;  etc., '她せ ignos  de  ettcotni^;  per^  nfo  ^lturftn 
iilcotiviBMerit^  para  qfiie  en  mndhos  departameM^'  y  •alguim^  jfro- 
vfticto  qti^fen  como  letra  '  irin^tti  y law  '  dosas き i  siempre^en  el 
mfeiho  e^dd.'  '      •     ノ  '  I' 

=W  todoh  loft  bombrelS  tavieften      knismart  ni  tddon  i»ir%- 

8 も cAosaftf       d お ifitmo  ABpecto,  fli         ftreseti  Htiim^doa  del 

ufift  hvt^tiB,  f(fefa,  eitttiflie  flel  '  <[ue  f|uietav  wi  se  "congid^r^fie  I ひ qw 
impdfte IsL  exactitlwA  •  HA  f»t>Atrtnd  en  el  <imipl*to|eftto  de  Kin? 
betes;  Un  hedio  biifen"6'*qiie^  sjiTefiflfilxma'a  o*fo  y  e$te  a  otm  fvide- 
fltiidametrte*:'  ^'4<^0.^  pro^ri^en  hi  TCjz  de  pfff  rmtwttia  confo  iiii 


ORGANIZACION  DB  LAS  ESCUfiLAS  PRIMARIAS.  287 

voto^  un  jBrBinenfo  qm  bo  m  iiiihii^rA;  .pwa  Qooa^'oo お 
oomo  alganoB  mi^  vm き ido  obst^ki;,  4UficuUfld<w"to や pi99PS,rf*lto 
de  fondos,  de  recurHos,  de  par^onaa  j  .idptnaad^ .  /dqmiimdoB^pQT 
la  Imldad,  el  .pfwilnvb«mo^  la.  .doHOOjotdiiui^ay  \h  tK>o»  %t  y  n^i^or 
el  )poiev  que  aiiipira'Ia  juv^wd;  .la  esp^r^xiza)  ;  tdii  tde9iate^6y  tai 

to  mode  de  calcttlar  Us  co 咖,、 de  eaa  •  difereocia.  ediji<cf<cioi^..4^ 
eoDviockaMs  mofaloi,  que  »o  siempve^f^  ejer が 如ュも <l^"tf^ 
poeicion  Hocial,  de los  distintoo  medioer  <te  pod$ir^;iiek^efttW^f>  rp^r 
radenear  y  haetir  f)!  biea^  para mnmiguit      DMalMuiowr  m.  /  i 

Si  elr  Visttador  dti  eacuelas  t]urieim«&ito.yore»a<iril!^i<»0Q§6  |auQh«f^ 
de  eBM  n0oe6idad6fr'laB»reiii«diftrui{6l.  mlsmo. 『' 

seTttoit^D  pbr  el  Supi^mo  GobiiBriM^  >d  su  coBvcaieiika  K^p^ta^lPR 
enlbft  pniitos  derlss' provia^siM-  y  propmigtei  a  dei^fio^  y-  tfpMi^ 
ciones  de  preceptores  y  ayudavtefb  ^w»e^fiabM '^t^hmx: 
car' き to ,か^お";' な】 as  ooncesiones  gratuitas  de  testOB  para 
loB  alumnos  pobres,  a la  suspension  de  preceptor66i'a'Ta  trasla- 
cion  de  una  eBcuela  a  un  punto^mw  central,  entrara  en  las  atri- 
buciones  pecnliares  de  los  visitadores  de  eacuelas^  y  que  de lo  que 
no  fUera  incumbencia  ;        tyvkron  siempre  previa 

noticia,  y  se les  pidiese  informe  por  ejemplo,  concesioB^B  de  licenv 
cia,  aumento  de  sueldo,  eolicittid  para  creacion  de  escaelas,  ^no 
Buoede  que  se  nombren  ayudantes,  preoeptores  interinos,  Be  den 
licencias,  se  establezcM^^^sradai}, '  Hhr  qtfd  el  iSfcltador  de  escuelas 
tenga  noticia  oncial  f lo  sepd  •  estrajndiciAltfetite  mucho  tiempo 
despaes  o  solo  por  la  leciura  de  Tos  periodicos? 

Quisieramos  que  el  \131tador  de  escaelas  entendieBe  en  todo  lo 
que  tiene  una  particular  '> vel^iGioii  en  aguntiw  dfi^educacion  y  por- 
qae  tiene  conocimiento^^  mp^omlen'  en 】a  D3a)teifck,  no  tiene  otrob 
ramoii  mui  distintos  a  que  cbnsagi^ar  、  tnii  atencion,  conoce  perso- 
nalmente  a los  preceptores;  a las  localidades  ;  .que  tuvicBe  una 
oficina  p6blica,  que  sm  dejar  ^  ser  ^eubalterno  del  jefe  de  la  pro* 
viucia  y  seSores  gober nadarf^  J  ^  dirijurse  « IO0  mismos  en  todo 
lo  que  iiiera  necesario,  se  iponwinfaatfg  tKYectainente  con  el  inspec- 
tor jeneral  en  aeuntos  'del'  etD()>]e(x.' 

Se  dir&  que  estas  atribticioiles  setian  detnasf^o  latcus,  que  seria 
dar  demasiada  importancia  al destmo.  ^iSs  este  an  empleado  o 
no  de  la  confiaDza  .d^l  Sttpremo  Gobierno?  Posee  los  oonocimien- 
tos  neoesarios  y las  cualidades  morales  que  se  requieren?  Si o  no. 


288 


REYISTA  DE  SUD-AMERIOA 


Si  tio las'ti^ne,  conviene  nombfar  personas  competenteS)  idooeas, 
qUe'realeM  el'pu^Wj  y  si  se  teme  de  malveniaoion,  exijane  a  eate 
fahctotibt*?^  Una  fianzar  KHAri^Bpondiente.  ♦ 

お a ぎ taredB  i$e、  dir&  se  rdMYgarian  mas, ~ teniendo  que  ester  de 
vift'ta  trris  o  (niatro  imm^  en  el  a*o.  El  Visitedor  de  esemlas 
p^itbde  despacbttr  m  cualqcders  part き de  ia  provinoia)  y  cms  mw- 
maer  t^isHan^'^n^las  que  ptoea  mas  lie  manifie^ Iab  &itii»que 
dfeW  remedi^n-  'Ai|^nas  llegue  :  ftr  su  o&citia,  a  mas,  nada  es  mas 
jtitlio  xfne  #ie  Je  iftusifie  eoii  im^^soribieate. ' -," 

Examines^ も: な 00  k»r  hurpeotores  princSpalei 力 vwitadbres 
e^odeiftB  en  Pranom  -  y  demas  nacioileg  ealttfts  de  Guro— , las 
atribuciones  que  tienen;  In  ibipor^ttda  - que ' s«  <di :  a  ^ste  destino, 
y^ie9pk<^  'ne  cdnvendri  en  l^neceBkUid'de  umpHarUi^,  ^liad&n - 
AtAA^  de-  his  4i$ 1m  antoridades  de^tametitateii  y Ipcal^i^  oomo 
tahiliibn  dela«  de  loir  itmpectore き iMftk^  d さ' edocadion  dap^ndieii* 
tea  ett  tcfAo' d ゆ Viritedor  'de  eficaelM.'    ,         ,    .  ! 

, I  '."(jpW^MOf: や) -,, . .. や, ひ.  ,,,, • 


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Cow  U  gpVwi^ina  «i  '^ari"w^  ' " 

, Ti«pde  spf  ―        el  p^triQ  puio. 
Asi^tu,  en  busca  de  tja  bogar  auerido , 

ヌ OS  abandonas  hoi. 
Yyd  como  tm  atnigo  Sebgtadadb  ' 
Qu6  ftira  bonft  ddor  esto  — tida,  ノ 


に J し 


-' リに 


: い i 


Haberte  conocido  un  solo  instanto 
Pard.  bnpreibb  bi^n' deV  altfia  mia  ' 
Y  kifttMdb  Tk)r  ti <al eim^tia     ' に'' 
一 - *  ^Ydrte'luess ipgrtxr  I  '、、'、、  i  - 

Tu  que  sensible,  cariA^ y  bnoi^a 
I  y^ertes  do  quiep>  q^lestiiJ  cma^e/io    , …へ 
No  olvides  ay  !  aqu^te  hermoso  §uolo, 

-, • '  No  te  olvides  de  hn.  ■  • 

い' •        BEJfjVan*-  Victt^A  WyfiAii. 


r  '  'I 


LA  UNION  AMSRIGANA 


389 


LA 讓 ON  AMERICANA. 


(CtoMtlMlOII.— ViMf  p^lMI  M.) 

Ma«  dado  caao  que  bo  qmsiene  adoptorse  ette  principio  ni  auk 
oon la  modifio»eio|i  eHtablecida, lo  propondreis  finaimente  oon la 
oondidbB .  mas  ronlrictiva^  de  que  ae  «dmita  oooafo  reglnmeiito  que 
haya  de  obeervarae  por  dos  nacioaes  atuyericanas  cualesquierM, 
con  mpecto  a^u  mutua  mvegaciou  relntiva  «1 tfansporte  de  tns 
propios  pirodaotos  y  manu&cturaa.  Tul fufi  la  forma  bajo  la  oual 
lo  {ur^HKierOQ  d  3  de  marso  de  lo«:£8tado8  Unidock 美 todas 
las  nacionesy  y  el 3  de  Julio  del  miemo  aSkQ  fti^  inserto  e ひ la  con- 
▼encion  oo ひ la  . Genu  Breta&Aw  jBostenormeote  aifHoS  tembien 
a la  Holanda^ liu  ciudades  impemles .  aii866tica»  de  HuabuFgo, 
Lubec  y  Bremen,  «I  Dni^ado  de  Oldomburg ト Norooga^  CevdcB き jr 
Rasia.  Igoalmente  «e  Adopto  en  }81& :  en  nuestro  tratado  oon 
Buflia,  y  reoieutemente  oon  Golominift-  Sn  caao  de  aonvenlr  en 
dicho  principio.  w  el  hum  Umitado  0ea(iao> los  «rtSc«lo»  primeiK), 
aegundo  y  teroeso  d« la  predidia  opovenciou  ooo  1%  Gran  Brekkfia 
podr&n  aerviros  de  iao4elo8  parpt  ^stender lo8  que  estftis  aUtorisui- 
doB  a  i^uBtar,  po^  aonqtie  dichos  artfcaloci  oomprenden,  otrofi 
pnntos^  adenuiA  de  dicho  prinoipio,  .todo6  elloa  o  bidn  tieuen  tina 
oonexion.  diraeta  oon  dl, o  dwa  0011  neoesarios  pain  diurle  «na  00m- 
pleta  ioem.  Sa  U  dwripdoQ  da  lo*  territonuNi  de loa  nuvoe 
estadoA  maericaocs  coa lo«  ^ue  vamoB 惠 eatrar  eu  reUdionet  mer- 
cutiles,  teadneta  la  prtcaucion  de  emplear  iiitmioos  que  detigaen 
oon  olaridad  dioho9  imiiorias^  sbien  i^mdarta  0  aatMifentaUe^  que 
a  i»  termifiaoioa  】 き guerra  hajan  de  perteneoerles  ;  、y  oomo  en 
el  progreto  de  dicba  guisnra  pueden  ganar  0  perdw  alguooe,  deben 
oompre&d^se  a  eadoirse  torminantemrata  en  dicbos  ^mino»« 

£tt  dioiembre  d64823  el  pfesidwite  de  los  Estados  Unidoft,  • la 
apertura  del  Congreso^  aiiaDoi6  en  su  mensaje  aaual  el  principio, 
He  que  a^nin^uM  naoion  ewropea  w  permMeae  teitobUcer  nm^cLs 
eohnias  m  eaU  (xmtinente;  mss  no  se  trataba  por  e9t6  princi- 
pio de  pertarbar  lad  colonics  enropeas  ya  establecidas  en  Amdn- 
ca.  Vario0  de I08  nitevoB  estados  amerioanos  dieron  parte  que 


"240  RHVt8TA '  Aft  'SITD-AlrfEHlCA. 

adoptaban  este  principio,  y  debe  creerse  que  obtendrS  la  sancion 
del  mundo  irrm^rcip.!  Cijamk)  la  Awrica  evsL  comparativamente 
un  vasto  e  nwwmnscAf  fcv' ^ fel' a  nr/ ^ei'ikim  mn  p6bi4cion,  recla- 
mado  y  talvez  ocupado  por  priraera  vez  por los  pueblos  civiliza- 
do8  de  Eiiropa  que lo  descubrierori,  si  piidieron  convenirse  en  sus 
respectivos  limiteH,  no  habia  eutonces  un  estado  aniericano  que  se 
opusiese  a  ello,  o  cuyos'dttrtKsh^  -He-  peyjwdicasen  con  el  estableci- 
miento  de  nuevas  colonia«.  Pero  en  el dia  es  bien  diferente  el 
ci*«o;  \)\m'  que*  flesfte  lohMfm^be^s  dd'N^fciertteitle'kwi'Biitftllcw 、! &ni- 
4o»  de  fe' Afi«riidia  d«l 'Ndtffce  ba»ta»dVt!jib6  At  H め rttcft  fen  ta' 
rfea  del'Stti^  €tf  ©1 Padfto^;  com  «dla  una  o  i»coti*<tte チ fcbles 
e«oejW)idTi— jr  <Simde  di<cho  Ortrb  ha<«td  cl'51  dolatr/N.  (ie  Ndrte 
Amerfcfejen  Oo6aDO'P*ib!fi(^j  riifigftna-'  efecepcion^  tod&s«'los 
paiis^fci  y  -  (*o^b-  pew'tenidceb'  a  fyd^tAeis  '«ob^aiid&'  residetiidB  eti 
AWrtcft.'  No^Jim  poi*  ionffigtmnte '  'cfefif w  d'e '  los  HihUes*  dc^etf^im 
^  vacirr  eUt^  ^qn^  'ptieda  ^€M&^¥s^ '  ntrva  wsLe<fk> ,  center'  eUr^pm  Pih 

rmy)dd4ndla '  mh^fpefk  iafUfUa  ttrt あ ' col^ma  jikra  cm や 

e^kiblb^ienU)!-  'eidqm'(ir' <Uf€Slio8 'de  MMmnUi:  !    '  ,• '、 

, ' Mtt»  fei  ttinai 'part*' k  p^btafeibn'  europeft: wrWi^a ite  6n  pkttik 

e  «tt  ik>^ri4dtl,  qwifiiu«*( '&[tiigTBtv'&-  AiH^rifea?, 粉 tjih»flttdai  tin  in- 
teres  de  ki*  'nuev^^s  e8lad'<>8  el'  CdO^iederkii  ! M  a 蜿 In リ' y  dfepeft ねれ 
poi*  ia  niiumlisiadcmy^  Ibs'qoe^'t^eairdigtttiis  ^»^lo&,:4^^ifiiri8«0« 
privilejioB'  pdl^kicojr  qUe  gozan  los  nftttifales,  ^gm«iidd  en  mieotra 
coflBtatllk)  ]bt>ilti€tt. « P^f omJ«  efitft^octltad  Ac 柳 igl^i*:  ni«gtttt»dfe- 
recb^<le  ■  "iatterAfifft      'America  puede'  ^jyroHre«li+9^  a  *lii'*pidt«fici$ 

<iondM^  y'  :preiM^kM0S  p 耽 》  odn  Urt  fnM  o ,  ^  •es'jntM  ^vi^lh^  ¥fe- 

>;Q«4  diria  la ,! B«ro^,  m  Inr  AmeriiJa'  p Wtto*ie«€?  ^t^bl^mr  eti  elln 
tma  colofiia*  ^さ ticirti お?'  Si や t おさ 、級 f  to vAcaHiD '  - ^n*gul1<i' -f  pnder 
habidfiiS&'t^dtiga^  tUft  tMi^nf  ift  ^mpi^^ r  ict ふ tn やみ e»']n^'<tei お ftMr 
compf^tteV, ,な iftTi^  -.ftirieH^tf^ p^eBderiftleii tftfe*  d« "  ton  euMJjSos, 
aietftmi  €pA5fo' slid き, y.J^liOOen  k«S  d€rr«tfh(^8. 、、'  、  •  、*  、' ヽ ト,' 
Por  ocrtiBlgriiente  para  cortar  de.raiz  el qw^  cTim^piWn  nacioA 

ivtopbkgftn ず de に <fat  nym^/nm"d4  los  e^'kidos  'chf  lAfnAHca  (t)bmn^ 
y  'c>bKg&ttdoB も no  ob^tetntc  cada  uno  por  si  y  \ioi  »us  reepe^itivos 


LA  UNION  AMERICANA. 


241 


territorios),  puede  en  adelante  permitir  el  establecimiento  de  una 
nueva  oolonia  earcpea.  Es  de  esperarse^  que  solo  el  efecto  moral 
de  una  declaracion  un&nime  de  todas  las  naciones  de  America 
ser&  suficiente  para  desvanecer  semejaiite  pretension :  pero  en 
caso  que  se  hiciese  semejante  tentativa,  habra  tiempo  para  tratar 
entre  ellas  el  asunto.  y  siendo  necesario,,  coligarisn  para  repeler 
semejante  agresion.  El  respeto  que  se  deben  a  si  mismas  y  el  que 
«e  debe  a la  Europa,  exije  que  las  naciones  americahaH  confieii  en 
que  una  tan  solemne  declaracion  sera  recibida  con  universal  defe- 
rencia.  Esta  declaracion  puede  firinar«e  por  todos los  represen- 
tantes  del  Congreso,  y  publicarse  ante  el  mundo  entero,  como  un 
testimonio  de  la  unaniiiiidad  de  sentimientort  de'  todas  las  nacio- 
nes americanas. 

Entre  los  objetos  que  han  de  Uainar  la  consideracicm  del  Oan- 

greso,  escasamente  puede  presentarse  otro  tdn  poderoso  y  de  tanio 

inter  es,  como  la  suerte  de  Cuba  y  Puerto  Rico  y  Hcibre  torlo  la  de  lit 

primer  a,  Cuba  por  m  po^icion,  por  el  numero  y  cardcter  de  mpo- 

blacUm,  por  la  que  puede  mantenet',  por  ms  grandes,  aunque  todor- 

via  no  esplorados  recursos,  en  d  graii  objeto  de  la  atencion  (ie 

Europa  y  America.  Ninguna  potenda,  ni  aun  la  laisnm  Espana, 

en  todos  sentidoSy  tietie  :un  interes  de  tanta  mtidcul  como  los  Esta- 

do8  Unidoa  en  la  suerte  futnra  de  esta  vsLa.  Nuestra  politica  coit 

respecto  a  eda  estd  franca  y  ehtei^amenfe  deci/rada  cn  la  mta  t 

Mr.  Mtddleton,  En  eUa  manifestanioft  que,  por  to  que  re»pecta  a 

noaotrosy  no  deseamos  ningun  cambio  en  la  posesion  codiiicipn 

politica  de  la  isla  de  Cuba,  y  no  veriamos  con  indiferencia  el  que 

del  poder  de  Espaila  pasane  al de  otra  poteocia  europea.  Tainpoco 

qnerriamos  que  se  transfiriese  o  agregase  a  ninguno  de  Io8  nuevo« 

Estados  de  America.    Mas  encaso  que  esta  guerm  continuase  por 

largo  tiempo,  en  una  de  estas  ires  cbltemattvas  ha  de  venir  a  parar^ 

y  todos  tree  merecen  una  pariicidarifnma  y  mui  s&nd  (xmftidera^ 
•  、ヽ ♦ マ .' 、け 

La  primera  es  m  indepeadenciiEii  a  la  conclusion  de  la  gu^rra, 
conserv&odola  sin  asistencia  dei estranjero.  ^gundo,  su indepen- 
dencia  bajo  la  gar^'ntia  de  otraB  |)otencias ,  bien  lifbericaYias  6  Hen 
europeas,  o  bieh  de  imas  y  otras.  Tercera  y  filtima,  8U  cohqnista 
y  agregacion'a  los  domiaios  de  Colombia  o  Mfijico.  Examiaemoa 
ahora  cada  una  de  esas  condicionefl  en  el  orden  que  hetnofl  est'able- 
cido.  ' 

Primera :  si  Cuba  piidiese  tener  un  gobiemo  independiente,  ca- 

16 


242 


BEVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


paz  de  preservarse  de  los  ataques  viUeriorts  y  esteriores,  preferiria- 
mo8  estp  eafado,  porgue  deseamos  a  los  demos  la  misma  fdicidad 
que  a  nosotros  mismos,  y  creemos  que  en  jeneral  esta  se  puede  ase- 
gurar  por  medio  de  un  gobiemo  local ,  emanado  dd  pueblo  que  ho. 
de  ser  gpbemado,  identificado  con  8U8  propios  inter eses.  Pero  una 
simple  qjeada  aobre  9U  limitada  estension^  coiidicion  moral  y  discor - 
dante  cardcter  de  m  poblcuyion,  debt  convencer  a  todo  d  mundo  de 
m  actual  incompeiencia  para  marUener  un  gobiemo  propio  sin  ta 
aMstencia  de  otras  potencias.^  Mas  aun  cuando  un  proyecto  tan  pre- 
maturo  jmdiese  romper  los  lazos  de  su  union  con  Espana,  una  parte 
de  mpMacion  y  m  vecina  en  los  Eatados.  Unidos,  como  en  otras 
direcciones,  viviria  m  omtinuos  temores  de  las  trajtcas  escenas  que 
ee  han  representado  en  una  isla  vecina,  cuya  poblacion  aprovecka- 
ria  esta  oportunidad  para  emplear  todos  los  medioa  que  la  vednr 
dady  semejanza  de  orym  y  simpatia  Tiabia  de  summistrarla  para 
efftirmdar  y  fommtar  una  irmirreccum.  que  Tia&ia  de  rtforzar  m 
coma, 

Segunda  :  si  una  iTid&pendericia  garatUizada  pvdieae  libertar  a 
Cuba  de  los  peligros  ^ue  se  acaban  de  indxcar,  la  narian  caer  en 
otro9  no  menos  fqrmidcMes,  y  que  prchaUemerUe  cast  serian  instt- 
perableH,  /  Cudles  aerian  las potetvcias  que  naotan  de  garantizariasf 
I  Serian  americqnaa,  o  europeaa,  o  serian  unas  y  otras  f も (Jon  que 
contiiy'etUe  de  fuerzcts  navcdes  y  mHitares^  o  de  otros  medios  necesa- 
rioa  ppra  soatener  d  gobiemo,  Tiabia  de  contrtbuir  coda  una  de 
eUaaf  ^  Quien  hahia  de  mandar  estas  fuermsf ぶ No  habian  de  eat-ar 
en  coniinuas  qlarmas  y  celos  con  la  potervda  que  tuviese  eate  mando 
IcL^  demaSy  gue  garantizaeen  igualmerUe  y  no  tmiesen  el  mando  f 
El  hcynAre  injenuo  cmftstrd  qxit  estas  cuestiones  son  embarcaosas, 
y  que  aun  cuando  no  sea  imDOsiMe  esta  ind^ndencia  mod^icada, 
precisamerUe  habia  de  eatar  espuesta  a  escesos  que  ni  se  pueden  fyre- 
veer  ni  evitar, 

T.6roera  :  en  cosq  de  su  conguista  y  agregaciqn  a  Mi^uyo  o  Co- 
lomjb^^e^a  Hntativa  i|^r£(i^  totaimente^  d  camcter  de  la 

actual  gfiffrra.  J^dsta  a}u>¥a  queeatas  repuhUcai  han  ocmibgtidojpor 
su  prppia  i^uiepf^}fidenc も (z,Ji^ii  4enido:  de. ゆ partem  la  buena  vduniad 
y  Bxmjpaiia  4e:  una  gran  parte  mundo  y  en  especial  de  los  Esta- 
dos  Vnictos;  Toero  fd  se  intentaae  una  enwresa  militar  contra  Cvba, 
seria  ya  una  grwerra  de  conguista,  y  con  ella,  cuacquiera  que  fuese 
el  remUadOy  se  comprometerian  alfamente  lo8  interesea  de  otras  po- 
tencuut^        apesar  dif  m  actual  neutralidaUy  no  poarum  deseti- 


LA  UNION  AMERICAKA. 


24a 


tenderse  de  eUos,  El  ^ucesd  de  semefante  guerra  habia  de  afectar 
Hiuiblemente  d  equSibrio  del  pckier  en  las  colonias,  y  Ids  naciones 
eurapeas  ae  veHan  en  la  necesidad  de  valerse  de  la  fuerza  para 
oontener  d  curso  de  unm  aoaecimiehtos  que  ho  podian  nerles  {ndif^- 
rentes.  En  caso  de  esta  intervendon  armada  para  conservar  el  dr- 
den  actual  de  hs  Eatados  Unidoe,  libres  hasta  ahora  de  todo  eni- 
peSiopara  oponerse  a  las  potendaa  europeas,  podrian  verse  arras- 
tradoa  contra  su  indinaoion  a  dedararse  a  su  favor^        qm  en 
primer  lugar  tendrian  que  examinar  loa  medios  con  los  que  Cdom- 
hia  o  M&ftco  puedeti.  contar  pwra  semejante  emprem,  y  en  negundo 
lugar  si  en  caso  de  un  btcen  resnltado  podian  coiiservdr  su  conquis- 
(a;  ma6  no  tenemm  hasta  ahora  los  datos  necesarios  para  saber,  *m 
primeraSj  las  fuerzas  militare^  y  navcdes  de  aqueUas  repuMicas  ; 
ignoramoa,  en  segundas,  las  que  la  Espafia  podria  oponer,  y  final- 
mehte  no  podemoa  juzgar  de  la  opinion  de  hs  misinos  habitant e^. 
No  obstante  esto,  sdbemoa  oue  lu  Eaparla  ae  haUa  en  (vcHcd  posesiofi 
con  una  fuerzct  mUitalr  mui  Gon8tderable,  que  estd  apoderadd  M 
inoanquistoMe  cnatiBb  dd'  Motto  y  otras  poaicionts  faertes  de  la 
idd;  que  tepdida  dd  oahtinenie  americano,  coneentrard  todos 蘭 
mddios  y  eafuerzos  parii  defender  la  inas  preoiosa  de  svs  remctnen- 
tei  poeesiones  de  AfhiHca^  que  m  atericim  distraidd  hasta  ahora 
par  sus  varies  guerraa  en  amhas  Americas,  se  dinjtrd  esduaivor 
tneiUe')a  este  irderesanMaimo  punto;  <rfie  para  d^/enderh  podrd  re- 
ccjer  de  su  gran  nattfr<yio  lo9  Testes  de  m  g'ircito  y  marina  de  Eu- 
rapa  y  AmSHca^  tati  temibles  en  ofro  tiempo,  y  quefinailrtiente^  aun- 
que  noxilai  daraa,  atgunaa  nadcmes  ^ropeas  la  habian  de  ayudar 
con  diaimuU)  y  tin  C(mprcmeterBey  Debe,  pues,  cor^esarse  qtie  la 
ootiquista  de  Cvba  seria  mui  dificil,  cuando  no  imposible,  sin  pode- 
roeos  meditfs ndvides  y  mHI&tares:  ly  ttenen  estos  fnedtos  Colombia  y 
Hfyicot  Lb  dudamoSy  y  creemos  que  anJxu  rep&blicaa  e^fdn  por 
creer  una  marina,  Un  narHo  de  Unea,  dos fragatas  con  tres  6  cudr- 
ifo  tu^pm  menores  litattriptdados  todoa,  commnen  toda,  la  fbserzo 
fictval  dk  M^ioo; lii  ts  n/iticho  mayor  ni  mefor  tripulddd  la  ma/rina 
€S  OSbynM(t^  dudndfr  M/^HndispenseMiif  los  medios  de  treffMpoHar  y 
d^mder  chtrmie  (3t  viaje  id^  fu^zca  miUtetres  desHmdM  para  la 
eonguhta.  Pero  6/&ri  nuts; き eria  una  mprudencia  y  teiherictad  dee- 
triAoredr  un  effrcUb  en  Cuba,  a  menos  qite  las  doi  repuUicas  pu- 
diesen  manterter  itna  mperi&ridad  naval,  siquieta  en  el  gdl/o  de 
M^toOy  pcnrd  prov^r  para  oqudlm  accidenfes  que  aiempre  debeti 
preveer^e  en  la  giien^a.  F%n<dment.e^  es  men  m も tdo  que  los  hafn  tan- 


344 


REVISTA  DE  SUD- AMERICA. 


tea  flfe  Cfuba,  en  vez  de  /avorecer  a  semqanfe  invcudon,  temen  sua 
remdtados  en  orden  a  、m  swjrte  futwra、,  y  tieanUan  al  .solo  nombre 
de  espedicion  cdomhiana  par  la  caiidad  de  parte  de  las  tropas  de 
esta  republica,   Pero  aun  mpqniendo  gue  venddas  todas  estas  difir 
culUjbd^,  86  Uegast  a  hacer  la  conquistQ  de  la  islay  vivtrtamos  en 
continuas  alarmas  sobre  m  estahilidad.  Para  su  defensa  y  conser- 
vacion  se  necesitaria  la  misma  fuerza.  naval  que  para  8u  oonquista, 
y  ni  Mejico  ni  Colombia  eatdn  destiruidos  parapote^noias  navcUfs  de 
primer  orden,  Aivbas  {y  en  especial  Myico)y  carecen  de  costoLs,  hor 
Mas,  ensenadas,  puertos  {que  son  d  plarUd  de  nharinerQ^)y  y  en  Jin 
de  todos  lo8  demmtoff  necesarios  para  formar  u^a  marina  /uerte. 
Inglaterray  Frcmcia:  Hclanda,  y  omu  la  misrm  Esgana^  ap&nas 
convalezca  (y  no  ptiede  tardar  mucho)  de  su  actual  dMUdad,  pre- 
cederdn  en  largos  tiempos  a  Colombia  y  Ji^e/ioo  en  dose  de  p<^tencia8 
navales.  Pbr  consiguietite,  e7i  caso  de  una  guerra  con  cualqviem 
de  estas  nadones,  carreria  muchisimo  riesgg  la  merte  de  fhiba,  si 
Uegase  a  pertenecer  a  una  de  aq:ueUas  republifioa.  Ni  tampoco  pue- 
den  lo8  Estados  Vmdos  de^entenderse  de 《な opTisideTykqim  de  gue, 
en  caso  de 篇 ataque  d あ dichas  republican  ;  ocmtra  Pyba^  Iob  bttQUt^s 
y  lo8  marineros,  la  artilleria  g  demos  ,mec(ios  navales  para  ffeo- 
tuarloj  hatnan  de  sacarse  de  estos  Estados,  pim  lyoa  de  prapender 
a  la  estraccion  de  estos  ausilioe,  el  gpbiemo,  remfltQ  a  mantener  su 
nmtr alidad  J  ha  mandada  observar  con  redo^laao  celo  las  leyespro- 
hibitoricus;  p&ro  apemr  de  cafoi^  d  miatno  hecho  de  que  ae  acmeefi 
de  8U8  puerto8,  los  haria  soapechosos.de  m^fmstcul  e  itifitdto.  Final- 
tnente  d  gobiemo  veria  con  la  mayor  repiitgncmciQ,  joflioad^  sdme- 
jarUes  ausUios  a  efectuar  una  empr 得 optmta  a  su  pctitica  e  mU' 
reses,  . . 

Cuenta,  pues,  el  Presidente,  que  estas.  consider^iopes  y las  de- 
mas  que  se  os  ocurran,  y las  hareis  presentea,  disaa4ir&n 翁 dichas 
r^publicas  da  la  invasion  de  Cuba,  o  de  .que  a la  .fxieuos  la  oqir 
prendan  prematuram^nte  y  sin  inedio8.rafioieptes  y,  segiuras.  Aoi- 
mados  de  u-i^  yehemeate  deseode  es^tr^i^rnoa  k^d  s^^^f^io^  traur 
caa  y  ami^toeaa  con  log  nuevps  JEstados, Iqb  dedM^eis  fijLi^m 
que  los  Estados^  Unidoe  vtienen .  dei^asiado  injberes  eii-W  sqerta^^e 
Cuba  para  permitir  que  semejante  invasion  ^.a^tue.de  un  pftodo 
destructor,  y  que  se  emplea  eji la  empreea  de  hoxubre^ 

contra  otra,  pnes  que  o  habia  de  resultar  el  esterminib  de  ua  piur- 
tido  11 otro,  o  habian  de  cometerse Ips 辟 pesos  mas  chocantes.  Los 
sentimientos  de  humanidad  de lo8  Estados  Unidos  en  favor  del 


I 


LA  UtnON  AMERICANA. 


246 


mas  d^il  (que  probablemente  fleria  el  partido  que  mas  habia  de 
Bufrir  en  Incha  tan  terrible),  jitnto  con  el  tundado  temor  de  coii- 
tajio  de  un  ejeitiplo  tan  proximo  y  peligroso,  Im  empmaria^  mm 
a  riesgo  de  romper  con  Colombia  y  Mejico  una  amistad  que  tanto 
aprecfaUy  a  valerse  fh  iodon  lbs  medlos  riecesarios  para  m  propia 
seguridad, 

Mas  en  el  caso  de  que  no  {judiefieis  conseguir  el  que  se  aban- 
tlone  euteramente  el  proyecto  de  atacar  y  conquistar  a  Cuba  y 
Puertorico,  harei8  todo  esfuerzb  para  que  a lo  menos  se  suspenda 
8U  ejecucion,  hasta  tanto  que  se  sepa  el  resultado  de  la  mediacion, 
que  a  instancia  de loR  Bstados  Unidos  y  a  solicitud  de  la  repfibli- 
ca  (le  Colom"bia,  est&  antorizado  el  eihperador  de  Rusia  a  interpo- 
ner  para  tertninar  la  giierra.  Eb  debida  a  la  Busia  esta  suspen- 
sion, cujra  deferencia  hacia  esta  gran  potencia,  la  sabra  apreciar 
debidamente  el  emperadont-  reinante,  y  aun las  mismas  nuevan 
republican  reportarah  su  ntilidad,  en  caso  que  la  Espana  desoiga 
Io8  coT)8ejo((  que  se  la  habr&n  dado.  Pero  es  regular  que  la  Es- 
paSa  Be  detenga  algo  ahtes  de  rechazarlos^  y  que  pe  eonvenza  de 
que  8U  rerdadero  interes,  como  lo や 6  todo  el  tiaimdo,  la  debe  in- 
clinar  a la  paz  ;  mncno  mafi  d'espuee  (le  la  caida  del  Castillo  do 
San  Juan  de  "Dluo  y  en  especial  la  del  Callao. 

Otro  de los  asuntos  qtie  ha  de  Ilaraar 1ft  atencion  del  Congreso, 
68 la  gran  obra  de  la  apertura  del  canal  de  navegadon  entre  el 
AtlSntico  y  el  Parflico  -par  el  istmo  que  (HVide  las  dos  Americas. 
Esta  va8ti8ima  empresa,  si  at^n  dia  ha  de  efectuarse,  interesa  a 
to9o  el  mtmdo  ;  pero  ningutio  al parecer  ha  de  reportar  de  su  eje- 
cucion tantas  ventajas  como  este  continente,  y  aim  Colombia,  Me- 
jioo,  la  Repfiblica  Central,  el  Perfi  y los  Estados  Lnidos  son 】as 
naciones  americanas  qile  maf?  han  de  benenciarfle.  Por  consi- 
giitente,  la  obra,  que  ha  de  redundar  en  utilidacl  de  toda  la  Ame- 
rica, dehe  co も tearse  6ti comun  pof  toda  ella,  y  no  dejarfle  a los  es- 
fherzoB  sepai-ados     una  sola  potencia  cualquiera. 

Bn  el  estado  actual  de  falta  de  informes  exactos  8i»bre  la  posibi- 
Ifdad  de  realizar  esta  einprefia  y los  costos  de  ^Ila,  seria  prudente 
no  pasar  de  nno8  planes  6  reglam^ntos  preliniinares.  Talvez  el 
me|OT  punto  para  esta  obra  W  halla  en  el  territorio  de  Mejico  o 
en  el  de  la  Bepfiblica  Centt*al, y  esta  ultima  hizo  el 8  de  febrero 
del  afio  proximo'  pasado  por  una  nota  airyida  a  este  Ministerio 
por  medio  tie  su  eiiviado  el  Henor  Cauas,  una  oferta  liberal,  mani- 
festiindo  una  alta  coniianza  en  los  Estados  Unidos.  El  President© 


24Q 


REVISTA  Dh]  SUD-AMBRICA. 


respoudio  (negua  vereis  en  la  adjunta  copia),  por  el  conducto  de 
mi  Ministerio,  acusando  el  recibo  de  aquellft  ^mistosa  comunica- 
cion,  y  asegurando  a  aquellt^  republican xque los  Estados  Uaidos 
adoptarian  las  medidas  necesarias  para  adquirir  los  conocimientoa 
iiiidispensables.  Pero  si  efectivamente  es  practicable  la  empresa 
en  terminofi  que  los  baques  puedan  pasar  de  un  oc6an ひ al  otro, 
debiendo  estenderse  l$is  veutigas  a  todo  el  mundo,  todos  deben 
contribuir  a los  gastos  regulares .  de  esta  obra.  Mas  como  en  el 
dia lo  que  importa  es  tener  datos  sobre  la  posibilidaa  de  la  em- 
presa y  del  presupuesto  de  gastos,  para,  averiguar  los  Duntos  q^ue 
presentan  mas  facilidades,  .os  in&rinarSiB  oon  cuida,do  de  lo  que 
la  misina  Espana  y los  nuevos  Estados  hayau  adelautado  para 
resolver  este  importante  problems.  Asesurar^is  a los  Ministros 
de  las  demas  naciones  americanas,  que  el  gobieruo  de  los  Estadoa 
Unidos  tiene  el  mayor  interes  en.  que  se  realice  esta  obra,  y  vera 
ひ on  la  mayor  satisfaccion  el  que  se  pueda  emprender  .con  racioual 
prospecto.  La  inmediacion  y  coDocimientps  locales  las  ponen  en 
aptitud  de  graduar  mejOr  que lo8  Estados  Unidos  las.di^^ltades 
que  hay  a  de  veneer.  .  Recibireis,  pu^s,  y  maadarejus  a  este  go- 
bieriAo  los  planes  y  proposicio.nes  que  08  hi^^n,  bajo  la  segjaridad 
de  que  merecerftn  inmediata  ateociou,  siendo  nuesti^  grau  deoeo 
reconciliar  loa  miiras  e  intereyes  de  tpd^  las  nacioiies  de  America. 

Es  probable  tambie ひ el  que  se  trate  ^  el  Congreao^  si  lo8  nue- 
vos Estados  deben  reoonocer  a  Haiti  por  nacio,n  indQpendiente,  o 
81  s^ria  niejor  que  cada.  Gstado  aiguieae  en  esta  parte 】o  q^ue le  pa- 
rezca  mas  conve.niente.  Por  ahora,  el  Prepidente  no  ^sta  dispue^- 
to  a  decir  q.ue  Haiti  debe  ser  reconocido  por  Eatado  soberano*  En 
consideracio ひ a la  natural^za  del  gobieruo  de,  aquella  iaia  y  ei 
poco  miramiento  que  se  tiene  en  ell a  &  rj^ssas  que  no  seau  africa* 
naK,  la  cuestion  del  reconocimiento  ,de  bu  ind^peudencia-  ha  pre- 
sentado  dificultades  antes  del  convenio,  que  par^e  hal^erse  hecho 
entre  Francia  y  Haiti.  Si  nuestros  informes  sop  oxactos.  la  Fran- 
cia  reconoce  nominalmenie  la  iodepeixdencia  de  eata  colonia,  pa- 
gaado  por  esta  concesion  solamente  y  por  sieniipr^ 】 み inita4  de loa 
derechoH  que  en  los  puertos  de  Haiti  se  exijen  a 1 站 deltas  nacipnes. 
Esta  es  una  restriccion  de  su libertiad  y  una  CQudicion  a  que  nio- 
guna  nacion  verdaderaraeute  independieate  .querr,ia  30Uietei]|9e^  no 
fiiendo  una  compensacion  equivalente  los  termino8  yei^tajosos  con 
que  la  Francia  admit e  en  sus  puertos lo6  productos.  de  Haiti. 

Si  la  condicion  colonial  puede  definirse^  "nquel  Estado,  po^  el 


LA  UNION  AMEBICANA.  247 

1 

Hue  ejerce  la  metropoli  un  raonopoliQ  en  el  comercio  de  una  colo- 
nia,"  debe  decirse  que  Haiti  se  ha  vuelto  a  soln'etijr  a  estd  condi- 
oiou.  Las  cousideracioues  en  favor  de los  particiilares  que  habian 
perdido  huh  propiedades  y  exijian  la  justa  indemni^acion,  no  la 
empenabau  a  acceder  a  esta  coadicioa,  y  antes  (le  este  convenio 
Haiti  era  independiente  de  hecko.  Ha  cambiado,  pues,  por'  este 
arreglo  su  caracter  con  respecto  a  todas  las  nabion^s  estranjeras; 
•V  (jpor  no  decir  mas),  se  ha  colocado  en  la  clase  de  un  Esiado  no 
independiente.  Por lo  taritd,  el  Presidente  opina  que  no  es  conve- 
niente  por  ahora  reconocer  la  independencia  de  Hkm,  y  que  final- 
mente  este  asunto  no  ha  de  ser  el  resultado  de  un  convenio  entre 
las  potencias  americanas. 

Aprovechareis  todas  las  ocasiones  para  hacer  ver  a los  represeh- 
tantes  la  conveniencia  de  establecer  en  sus  respectivofl  Estados  la 
libertad  de  relijion.  Los  fundadores  de  iiuestra  constitucion  de  go- 
bierno  no  solamente  se  abstuvieron  de  incorporar  con  el  iEdiaao 
una  determinada  forma  de  culto,  sino  que  e«presaiiiente  privaron 
al Congreso  del  poder  lejislativo  para  el  establecimiento  de  una 
relijion.  Entre  nosotros  a  nadie  ae  le  niega  el  derecho  c^ue  tienen 
todas  de  adorar  a  Dios  segun les  dicte  su  conciencia. 

A  una  misma  hora,  talvez  en  la  misma  plaza  o  calle  se  reunen 
en  nuestros  pueblos  y  ciudades  en  sus  respectivos  teiriplos  varias 
congregaciones  de  hombres  devotos  de  las  diversas  sectas  relijio- 
808,  J  despues  de  habe^  cumplido  segun  su  conciencia  con  los  de- 
beres  relijiosos,  vuelven  tranquilametite  a  sus  casas  a  Ilenar  siw 
obligaciones  domeRticas  y  spciales.  Varias  yeces  los  padres  de  una 
misma  familia  son  de  diversas  sectas,  y  despues  de  haber  asistiilo 
a  do8  diferentes  temploa  a  dir リ ir  a  Dips  sus  oraciones,  vuelven  a 
la  habitacioD  comun  con  la  instruocion  moral  que  cada  uho  de 
ello8  ha  recibido  de  su  respective  pastor.  Tenemos,  pues,  en  los 
EstadoH  UnuloB  la  esperiencia  de  que  ningun  inconveQiente  resul- 
ta  de  la  aniversal  tolerancia  ni  de  la  falta  de  un  ^stablecimiento 
relijioso^  y  creemoB  que  lb  mismo  sucederia  en  las  demas  naciones^ 
Hi  Re  estableciese  la  misma  iibertad  de  relijion.  Seria  un&  temeri- 
dad  asegurar  que  la  libertad  civil  es  incompauble  con  el  estable- 
cimiento  de  una  iglesia  ;  pero  se  puede  sostener  con  toda  segurl- 
dad  que  no  presenta 】a  mstoria  un  ejemplo  de  sii  union,  donde  no 
solo  se  ha  establecido  la  relijion  del  Estado,  sino  que  se  ban  hecho 
escbisiva.  Asi  como  Ion  ciadadanos  de  lbs  demas  Eatados  de  Ame- 
rica tienen  el  derecho  de  adorar  a  Dios  segun  su  cohciencia,  cuan^ 


248 


HEVISTA  DK  «UD- AMERICA. 


do  Be  hallan  en los  Estados  Unidos,  igualmente  deberian  disfrutar 
del  mlsmo  privilejio.  nuestros  ciudadanos  en  todos  los  Estados 
americaDOfi,  a  donde  por  gmU)  o  asuntos  de  comercio  quieran  vi- 
vir.  Si  algunas  de  las  iiuevas  republicas  adoptasen  el  partido  de 
establecer  una  relijion  del  Estado, lo  sentiriamos  ;  pero  no  ten - 
driamos  el  derecho  de  quejarnos,  siempre  que  no  fuese  esclusiva. 
Baio  esta  consideracion  estais  autorizados  para  proponer  a los  re- 
presentantea  el  que  en  sus  respectivos  Estados  se ゆ dopte  el  princi- 
pio  de  ubertad  ae  culto.  Asegurado  este  gran  objeto  bajo  la  base 
de  una  declaraciou  solemne  y  por  tratados  obligatorios,  habra  una 
Beguridad  racioDal  y  efectiva,  favoreciendo  ademas  los  votes  de 
loH  hombres  ilustrados  contra  la  influcncia  de  la  supersticion  y 
fanatisitio.  En  n^a  alteran  el  orden  de  cosas  en  los  Estados  Uni- 
do8  esta  declar&cion  ni la  respectiva  al establecimiento  de  nuevas 
colouiaa  en  America  por  las  naciones  europeas.  Siendo  el  Presi- 
dente  el  organo  por  el  que  este  gobierno  se  comunica  con  las  po- 
tencias  estranjeras,  y  quien  cuida  del  cumpliraiento  de  las  leyes, 
tiene  facultades  para  autorizar  amhas  declaraciones. 

Tambien  es  probable  que  .se  ajiten  en  el  Congreso  cuestiones 
relativas  a Iqs  Km i tea  y  otras  raaterias  de  controversia  entre  los 
nuevos  Estados  de  America,  y  en  este  caso  pueden  tomaros  por 
ftrbitros.  Si  asi sucede,  os  prestareis  a  clar  vuestro  parecer  y  con- 
sejos,  y  aim  admitireis  el  arbitraje.  Segun  informes  se  halla  inde- 
cina  una  diferencia  entre  los  de  Mejico  y la  Republica  Central, 
con  reapecto  a la  provincia  de  Cbiapa,  y  el  Presidente  desea  que, 
examinada  con  particular  interes  esta  materia,  si  hallais  justo  el 
reclamo  de  esta  ultima  republica, lo  apoyeis  con  vuestros  esfuer- 
zoHy  sin  comprometer  actualmente  a los  Estados  Unidos.  Debe- 
mo8  68 te  acto  de  amistad  a  dicha  republica  en  consideracion  al 
alto  grado  de  respeto  y  coufiaiiza  que  ha  manifestado  hacia  los 
Estados  Unidos,  como  tambien  en  la  de  su  respectiva  debilidad. 

Pinalmente,  tengo  el  encargo  de  llamar  vuestra  atencion  h&cia 
las  formas  de  gobierno  y la  causa  Je  las  instituciones  en  este  con- 
tinente.  Ni  ahora  ni  nunca  ha  aaimado  a los  Estados  Unidos  un 
espintii  propagador,  y  como  no  permiten  que  ninguna  nacion  es- 
tranjera  intervenga  en  la  formacioa  y  conducta  de  su  gobierno, 
se  abstendr&n  igualmente  de  mezclarse  en  la  constitucioa  de  las 
demas  naciones,  apesar  fie  que  prefieren  su  actual  federacion  a  las 
demas  fornias  de  gobierno.  Esta  resolucion  no  nace  de  indiferen- 
cia  por  la  feiiciaad  de  otras  naciones,  si  no  que  creen  aive  es  mas 


LA  UNION  AMERICANA. 


219 


bien  un  sentimiento  de  simpatfa  que  nn  principio  de  accioti  el  in- 
teres  qtie  suelen  tomar  en los  aciertos'o  errores  que  pueden  come- 
ter  eh  la  adopcioA  de  sus  sistemas  polfticos.  Segttfriati  en  el  cacdo 
presente  8U  constante  m&xima  de  evitar  la  discusion  de  un  astinto 
tan  delicado,  si  、  no  tuvleran  fundamentos  para  cteer  que  ima  , 
ialvez  maspotencias  europeaa  hm  trabagado  en  svbvertir  ^  Cctrni- 
bia  y  M^ico  (y  talvtz  en  otras  partes),  Iks  jfbhrmdB  eistabtedda^  de 
gcbierno  Zi&re,  para  suMitnir  a  eUas  las  tncmdrquicaSy  y  cdomr  eii 
los  nuevos  tronos  prindpes  mropeoH.  En  honor  de  las .  repiiblioiis 
hermanas  nuestras,  debemos  decir  que  ban  sido  rechazadag  estas 
tentativas  ;  pero  el  espfritu  qu6 las  ha'dictado  jamab  <ibf  mlta^  jr 
pueden  renpvarse.  El  aliciente  que  se  ha  ofrecidb;'  es  'el d せ que*  la 
adopcion  de  las  formas  mon&rquicas  empefiar&  a las  grandes  po- 
tencias  europeas  a  reconocer  la  independencia  de  los  nuevos  Esta- 
do8  y  a  reconciliarse  con  ellon.  Mas  Sstos,  que  ya  son  indepen- 
dientes  y  capaces  de  gobernarse,  han  celebrado  tratados  y  otros 
actos  nacionales  ;  han  sido  formalmente  recQnocidos  por los  Esta- 
do8  Unidos  y la  Gran  Bretaiia,  y  tienen  un  derecho  indisputable 
para  ser  reconocidos.  Es  verdad  que  por  oonsideraciones  politicas 
han  retardado  el  reconocimionto  las  naciones  europeas,  pero  no 
pasarft  macho  tiempo  sin  qcieacmdim  a  ello  por  su  propio  interes, 
cuando  no  sea  por  an  sentimiento  de  justicia.  Nada,  por  otra 
parte,  seria  mas  deshonroso  para  las  auevas  republicas,  que  some- 
terse  a  comprar  una  independencia  que  han  ganado  a  fuerza  de 
valor  y  sacrificios,  y  despues  de  haber  arrostrado  todos  los  temo- 
res  de  un  ataque  combinado  de  las  potencias  europeas,  seria  una 
vilesa  que,  hall&ndose  en  posesion  quieta  del  mayor  de  los  benefi- 
cio8  humanoSy  se  prestasen  a las  intrigas  secretas  o  abiertas  ame- 
nazas  de  los  gabinetes  europeos.  No  puede  preveerse  que  encon- 
treis  la  menor  diticultad  en  disuadir  a  los  nuevos  Estados  de  tratar 
sobre  estas  proposiciones,  pero  hareis  todo  esfiierzo  en  fortalecer 
su  fiS  polftica,  e IncuIcareiB  el  solemne  deber  de  toda  nacion,  en 
no  permitir  a  otra  el  que  intervenga  en  sus  asuntos  dom^sticos. 
Os  prestareis  igualmente  a  espHcarles  los  principios  y  efectos  de 
nuestra  federacion,  y les  manifefltareia  los  beneficios  que  han  re- 
snltado  de  ella. 

Los  Estados  Unidos  He  mantendr&n  neutrales  en  la  dolorosa 
guerra  que  se  ha  encendido  entre  el  Brasil  y la  Plata,  cuyos  go- 
biernos  deberiaa  conocer lo  mucho  que  les  interesa^  y lo  mui  con- 
forme  que  es  a los  sentimientos  de  humanidad  poner  un  brere 


360 


RBVISTA  DE  8UD^AMEBICA. 


tgrmino  a  esta  calamidad.  La  primera  medida  que  ha  tornado  el 
Emperador  del  Brasil  ha  sido  declarar  el  bloqueo  de  todas  las 
Qostas  de  BuenoB^Aires  hasta  el  Cabo  de  Hornos,  aunq[ue  para  ha- 
cerlo  y&lido  segun los  priucipios  de  derecho  publico,  no  tiene  su- 
ficientes  fuerzas  de  mar.  Su  contiuuacioQ,  aun  cuando  no  eavol- 
viese  otras  oonsecueneias,  ha  de  perjudicar  spbremanera  a los 
ueutrales  que  haceu  su  comercio  lejitimo,  por lo  que  manifestareis 
lo  satisfiftctorio  que  seria  a  Iqs  Estados  Unidos  ver  restablecida  la 
paz.  Al reprobar  los  ilegales  pasos  de  los  belijerantes,  anadireis 
nuevos  argumentos  en  &vor  de  los  principios  de  navegacion  que 
86  trata  que  adopteu  las  ftaciones  americanas. 
Tengo  el  hojior  de  ser,  etc. 

H.  Clay. 


^  1*4  yjWBN 卿 SOL 


LA  VfRJEN  DEL  SOL, 


LEYBWDA  INDIANA. 


FBlHUfiUA  PAdnp ま 


(OoBOMMkm 一 V«Me  la  p^|||M  111) 


IX. 


ELBOCION  IMPBEV1BTA. 

Es la  Wa  que  confunde 
Lm Inoes  y las  tiniebUs  : 
No  bien  tormina  la  tarde 
Ni  bien  la  nocbe  comieoxa. 
£1  afanoso  labriego, 
Dgando  ya  sus  tareas/ 
A  los  inocentes  gozos 
De  su  familia  se  entrega. 
Tras  el  riscoso  PicHncha 
Se  ve  enlutada  la  esiera 
y  86  escuchan  los  tronidos 
De  una  fejana  tormenta. 

Entre  luinto  en  Xi  morada 
Del  p%xiAmvriia  se  observan 
TVeparati  vbs  y  afiines 
De  las  bodas  que  se  acercftu 
De  ro  bija  (W*  su  larga 
Opmedida  parentela 
Af  domedtco  servicio 
De  buen  talante  se  entrega.' ' 
Kadie  mano  sobre  mano 
Ni  inoiferente  se  encuentra  : ', 
Aqtii  una  Doble  matrona, レ 
Haciendo     lijereza  ' 


A 


REVISTA  DE  SUD-AMBftlOA. 


Alarde,  la  >ora  《60)  estrae 

Del  abrigo  en  que  fermenta; 、 

Porj aU^ c^ije  un^ pio^  , 

Un  haz  trayendo  de le&a  ; 

Otra  atiza  dilijente 

; T4 ceN  jft  }k  iincba  bf^^  ; i 二、 
Aqui  86  muele  el  maiz, 
Un  paeo  (61)  alia  se  d^elU. 
Hasta  el  JmutUa  gustoso 
La  ocupacion  de  su  ciencia, 
Por         TfSij^  en  a(^Ufiipt^i  ,《 
Afan  de  familia,  deja. 

Y  Raba  su  fiel  esposa 
Tbdo lo  mira  y  ordena, 

Y  samisas  a  su  voz 
Acuden  ambas  jemelas  ; 

Y  Cisa,  (Ssa  es  el  bianco  ' 
A  do  las  miradas  vuelan 

De  todos;  todoB  admiran 
Su  hermosura  y  su  modestia. 

Del  crepusculo  a la luz , 
Melancolica  y  postrera 
Que  hn^e  de los  dulces  ra/os 
De  la  Luna  que  se  eleva, 
En  el  umbral  de  la  estancU 
La  prometida  se  sienta. 

Y  a la  labor  de  sua  ma^oe 
Presto  dar  termino  anhela: 
Labra  an  peDacho  vistoeo 
Con  plumas  gayas  y luengw  , 
Del  pintado  papagayo 

Y  de  la  blanca  ciguena: 
Es  el  presente  q,ue  a  Titu 
Hacer  en  bus  bodas  piensa.  * 
; Oh  coa^tp  para  su  espoBO 

Seri  agradable  esta  prenda  ! " 

Mas  elU  suspira  y  clava'^ 

Su  vista  en  la  nube  negra      : ( , 

Que  lanza  toda  su  furi^  : 

Sobre  las  lejanas  selvas. 

一 Y  Amara  y  Titu …-. ; quife ゆし 

Efitarin  aca»o  en  ellas; 

Tal  vez  no  hallarin  refujio 

£d  tan  horrible  tormenta. , 

Tardan  mucho jque  peligrpa 

En  este  inistante les  cercanJ 

Egos  bosques  ton  guaridfts 


LA  ^mum  DSL  SOL. 


De  Ua  HIM  atrooes  fiflnu, 

Y  Ul Yfuiaon  impotentes 
Pan  loBpumag  sns  flechas -…. 

Mi  eepoao,  mi  hermano.....  |0h  euiato, 

Cninto  dilata  su  vudtal 一 

Eetos  son  los  pensamientos 

Que  ilU  en  su  mente  revneUn, 

Y las  congojas  de  sn  ahua 

B9  avivan  y  se  acrecientan. 

I  Gsa  infeUz !  dfi  su  dich^ 
Ve  que  el  ipome&to  se  aoorca, 
Pnea    ^pocos,  floles  £|ltaa 
Para  la  esplendida  fiesta 
Del  DmorrainU  en  que  todt» 
Bus  matrimonios  celebran, ヽ 

Y  ea  ese  dia  con  Titu  、, 
FoTixuff6.tambi«n  parcpa, 

Y  empezara  uueva  vida 
De  amgr  y  delicias  llena  ; 
Pero  la  infelice  du(k 

Y  te^^jB  y  ^uspira  y  tiembla. 
Su  ajuar  est^  ya  completo! 
Regalo  de  sub  ^arientas, 

Y  sa  mansion  y»  labrada       • ヽ' 
De  la  de  su  padre  cerca  ; 

Mas  QUO  y  otro  la  iniiinden 

Una  indecil>le  tristeza : 

Algo     estrano  y  fonesto  - 

Ifjmgion  y  ajuar  la  prewntan.  j 

; Presa^os  <]el  corazou 

Que  nunca  en  vano  m  inauieta  •、 

Y  que  del  tien;^  que  viene 
Algun  Bupieeo  revelan  I 

Y  coal  (ail.dos  malbadi^ob  , 
Que  ttm6de  anior  la  teri^e^  • 
Se  entienden.y  Qorresponden  . 、 
Aim  ciumdoi  jalejados  p^nan! . 
En  Qtdtp  la  Ibija  de  iluipaii 

Y  Tita  alU  eptre lae  OfXvw 

Uni.  inc6gniti^  ton9«nta: 

お) 抑 t«  fonnaaa 
Por  sqs ligrimas  sacretas, 
Qae  6tis  almae  contristando 
Bus  ttfperanzas  asuela  ; 
De  cuyas  niibes  y  vientos 
Las  iras  do  Uenen  tregua, 


264  —― ― つ 


RBVI6TA  M  SUD-AMBRIOA. 

0  que  vnelvBD  con  rtm  ftmi  'マ 
Bi  un  moiiietito  te  temper  an. 


pcpnto  un  anciano  *、 

Y  detienese  la  puertfti  ^  ; 
Donde  h  amant^  de  Titu  . 

A  BUS  labores  se  entrega. 

一 La  paz  el MH  os  cnvie, , 

Dice  i  todos,'  la  eihess^ 

Gasi  hasta  el  siielo  bajahdo 

En  senal  de  rfeverenciaj  , , " 

Y  Fdchaeamac,  prosigue  、 
Con  mas  espresivas  mueeafe 
Que  su  profundo  respetd  . ' 《 
Por  este  nombre  demuestir&n. 
Faehacamac  esta  casa  ' 、 

En  auje  y  gloria  mantenga 

Y  BUS  bendiciones  todos  'パ 
Los  que  ella  habitan  obten^an 一 
Todos  al verle  ee inclinan, , 
6us  respetos le  presentan.'  , 

Y  ftu  negra  vestidura  '  • [ 
Con  libios  avidos  besan. 

Eb  el  viejo  OusMpcUa 
A  quien  el  pueblo  venera, 

Y  quien  del  VtOac  y  el  hca 

En  loA  festines  he  si^nta  ; リ, ひ 
Eb  el  padre  de  Ta  joven     • ' リ 
Cayo  amor  Titu  desdena  ; 
Es  quien  a  todos  engana 
G6n  su  p さ rfida  apariendk. 
Al  verle  CSsa  se  inmuta 
Como  d^elante  viera  '  「 

Algnn  fantAsma  o  vathpirc 
Caya  inteii<5ipn  es  smiestra  : で' 
Hembla  cual  tfmida  Ifebre  'え 二 
Ooando  el  ^gnila  rip^ela'     •  *  : 
Encima  ie  ilh  y  to  alcaiori*^  ;  • 
A  refujiarse  en •  su  cueva ; 
; En  presencia  de  ac^uel  moh^ru^ 

Justo     que  se  lurfie  y'*tema!.ii ' 

' >'  た \f' , 


Ven,  el  Amunia  le  chce. 
Ven  Ousihipaid  qlie  llena^ 


LA  VIRJEN  DEL  SOL. 


De  bendicion  mi  familis. 
Mi  pobre  casa  y  mi  hacienda  ; 
Mas,  sacerdote  sagrado, 
ふ Por  qitig  has  tocado  mi  puerta  ? 
i,  Por  qtie  de  honor  tan  inngne 
Me  colmas  cob  tu  preiencU? 
つ, Inaagar  quieres  acaso 
£1  curso  de  algun  planeta  ? 
Habla,  Oushipaia,  dime 
4  Que  de  ni!  cfeiicltMeseas? 
一 Yo  te  traigo,  sdbio  AmufUa, 
El  Oushipaia  contesta, 
De  parte  del  fiiti  sumo 
De  UQ  grande  favor  la  nueva. 
y  ]ti^o  a  Gsft  mirando 
ProiigU6:  Feliz  doDceUa, 
Dd  Bkm  del  dek>  bendioe 
Las  gr^cias  pnnui  y  escelsM. 
En  tu  tllamo  de  plumas 
Recibir  a  un  hombre  pienm, 
Guando  trueca  tu  destino 
6u  sabiduria  inmensa: 
Su  eaposa  casta  y  sin  mancba 
EI  £tti  qniere  que  seas  ;     ^  • 
ViijeQ  feliz  Escojida, 
Ya  el  Jdld^uasi  le  efgera. 

Estnpe&ctoB  y  mudos 
TodoB  al  oirle  quedan, 

Todos  BUS  labores  dejan. 
, Gi9a  queol^  epajena4a, 
Transida  el  alma  de  pena, 
P&lido  el  rofitro, los  miembro* 
Tremuloe,  muda  la  lengna. 
(rran  merced  es  para  espoaa 
Del  »stro-dios  ser  electa : 
Grande,  mm  grande  ;  mas  nunca. 
Jamas  para  la  belleza 
Cuyo  corazon  sensible 
El  dnlce  amor  encadena  ; 
; Oh  para  ella  la  clausura 
Cuan  terrible  es,  cuan  funesta  I 
一 i  Gallas  ?  el  perfido  viejo  . 
Dice  a la  joven,  no  ^aceptas 
Al  gran  Jttti  por  esposo  ? 
人 Dudtw?  itemes?  ^  no  couteBtas  ? 
一 Permite, le  dice  Human 


REVI8TA  D£  SIJD-AMERIGA. 


Entonoes,  que  yo  por  ella 

Os  conteste  ;  ^bija  del  abxuil "… 

^No la  miras? ふ no  la  observa^? 

) dual se  turba  I  Sacerdota 

Gxm  OuMpaia,  quinerft 
Que  a  mi  razon  des  oidoe  


JuAV  LiOF  Meka, 


{OonHmiard,) 


NOTAS. 


(60)  Jcra.  Maiz  jerminado  de  que  so  hace  la  chieha  o  vino  de  IO0  indioA. 

(61)  Paco,  "Se  diferencia  de  la  Uama  en  la  oaben.  algo  mas  redonda  y  mas 
^recida  a la  del  camello,  en  las  pMmas  mai  gro^sM  y  一  barriga  menoB  ohupadA. 
El  color  68  casi  siempre  osciiro ,  y la  lana  mui  ordinaxia.  £s  tambieii  mas  roousto 
para  la  carga  y  para  cabalgar,  y  ticne  la  propiedad  de  arrodillarae  o  echane  siem- 
pre que  el  peso  escede  de  su  ordinarTa  f aerza. "  (Velasco.  Hist,  nat  de  Quito)- 

(62)  I  No  miras  alia  a lo lejoe 
La  deidad  a  quien  ordena 
Que  vierta  todas  sxis  aguas 
E  munde  toda  la  tierra  ? 

La  mitolojla  peruana  colbcaba  sobrc  las  nubes  tma  divinidad  que  tenia  a  su 
cargo  las  llnvias.  (V.  la  nota  2). 


PABNASO  AMEBICAirO. 

Los  Bedactores  de  la  Revista  de  lAma  nos  eDcargan  reprodu- 
cir  el  siguiente  aviso: 

Al  marchar  con  el  caracter  de  Ministro  del  Peru  en  Mejico  nuestro  amigo  don 
Manuel  Nicolas  Corpancho,  nos  mega  solicitemos  la  cooperacion  de  todaR  las  per- 
sonas  aznantes  do  la  poesia  para  laformacion  de  un  Farimo  Americano  que  ae  ha 
propuesto  imprimir  raid  cn  breve  y  para  el  cual  lleva  abundantes  matemies. 
Llenando  8us  deseos  dirijimos  la  present©  invitacion  a Iqs  poetaa  de  Chile  quienei 
ptieden  enviar  sus  manuscritoe  a Ids  Sres.  Don  Jacinto  Chacon,  D.  Grogoric 
Beeche,  D.  Jos さ Astonio  Torres  y  D.  Ricardo  Palma  cn  Valparaiso  o  al  Redactor 
cn  jefe  de  la  Revista  Dr.  D.  Jose  Casimiro  Ulloa  en  Lima,  indicacion  que  hacemw 
estensiva  a los  bardos  arjentinos  y  bolivianos.  En  cuanto  a loe  de  las  republicaii 
del  Atl&ntico  se  dignar&n  dinprse  nl Sr.  D.  Abip:ail  Lozano  en  San  Thomas' 
Lima,  diciembro  1.**  de  1661. 


IMPRBNTA  DEL  UNtVERSO  BE  O  HELl^ANN  EX  VALPARAISO. 


REVISTA  DE  SUD- 


ggg^^gy^W SBCgggMIIIIIIMI は llimil に, I  ■        !■ = 

AJtO  !!•  VALPARAISO,  £N£BO 10  j)E 1862.  W*o あ 

SSfSSmffS-    nil  I に I   I  I に ill  I     II  I    —   -      -  r  ■■, 

LA  GUERRA  OIYIL 
m  LOS 

ESTAI>OS-U]m)OS  DE  AMERICA. 


Habieodo  goiado  los  ben^fiops  resultados  de  casi  ochenta  aBoa 
de  paa  y  progreso,  aqaalla  Fep6blica  ae  halla  envuelta  en los  assa- 
res  de  on  oonflioto  sapgriaato  y,  talvez,  prolongado.  Ruje  la  tem- 
pestad  de  la.  guerra  oml.  De  Ion  treinta  y  cuatro  Estados,  once  ee 
han  laundo  una  rebelioii  fariosa,  para  dam  bar  el  edificio  de 
1*  Qoicm  eonstitackmal  fnndada  per  Washington  y  sus  compatrio- 
tM  4glo  paaado.  £1 aooutocimiento  es  bastante  funesto.  Sin 
«mbargD,  per  iaeqparado  que  sea,  no  se  ha  de  estranar  con  una 
mxrfi^  eeeesiva  ;  y  meoos  debea  los  partidi^riog  de  la  libertad 
lopuUiwia  antr^gara^  a  vaoos  lamentos,  ni  oonclnir  que  la  causa 
4eiM  iattitooiaa^  populares  esti  perdida  y  arruinada. 

iOntX  flex4  la  nacion  del  Vi^o  Muado  que  no  haya  patwdo  por 
los  lances  calamitosoB  de  la  guerra  civil ? 

Parq^ppla  la  Franeia,  ^oa&ntos  flaeadimieatos  violentos  no  ha 
taSn^ia  4e84e  elaOo  89  del  siglo  pasada? 

^  fogU^t^P^  tfuobien,  ain  oo ひ tar  los  problemas  sociales  que 
^^^^^^  ^^U?^  ^^^^^^  ^^^^  "^^^  '^^^P^  liflili^i^j^i 

de  )uj^  90  ha  sido  reig«do  su  eudo  en  los  piisados  "glos,  para 
oovqiuater  sa»  ubertades  aotoales?  Pronnnciar  el  nombre  de 
Craqfiv^  y  bus  batollas,     oontestacion  suficieote. 

^En  quS  respecto  ha  sido  mejor  la  suerte  de  Espana,  cayos  go- 
bieraM  Biempre  han  tenido  menos  del  elemento  popular?  Deude 

17 


U9  r  、:  '  BBVIsri 1*  SUD-AlIlftlCA.  *     :  ,         ' ,' , - 

'  - I        '  1  ノ 

principios  del  siglo,  cuando  fue  dembada  la  institucion  del  Santo 
Oficio,  las  revueltas  y  gaerras  internas  han  sido  tan  repetidas 
como  mines. 

ultimaniente,  no  est&  la  Italia  en  )a  acttmlidiul'  «nyuelta  en 
connictos,  para  organizar  la  unidad  nacional  bajo  el  cetro  de  Vic- 
tor Mnnuel; y  mantener  laff Itbertadas'ganftSttS' p(trift  espwla^c- 
toriosa  de  Garibaldi  eth Sicilia  yen  Nfipdes ?  " 、 

—No  «e  pu^e-  -negftr-qw-  «iM^g«efm  ontyc  hormonop,  cwi^ffe 
hijoe  0  conciudadanos  de  cualquier  pais,  es  indeciblemente  cala- 
raitosa;  pero,  mientr^a  dur€^  praoticiia  iijjiwt^s  entre  los  hombres, 
cada  nacion  ha  de  quedar  espuesta  a  suirir los  sacudimientos  y 
conflictos  de  la  violencia.  La  accion  de  las  leyes  de  la  josticia 
puede  ser lenta,  pero  es  segura  y  eterna.  "El  Senor  es  Dios  de  la 
paz,  y  ^dciso  tendta  unio^;cou  El . la| ド lla|  >  i ii((|uidlfi,j^ti|Liido 
por lei  establezca  la  opresion?" 

Es  precise  entonces  preguntar  de  donde  trae  su  orijen  esta 
guerra  civil  en  los  Estados-Unidos  de  que  se  habla?  ^Quienes  han 
sido  8U8  autores,  y  cual  ha  sido  la  causa  remota  o  primaria?  Con- 
testdnaoB  que  la  manzana  de  la  discordla;  entrer  las  |^r69pem»  her- 
manas  que  constituian  la  Union  Norte^Atiiericaiia,  ha  sido  y lo 
es  actnalmente  el  sistema/  opresor  e  iufcua  de  la  esclatitud. 

En  la さ poca  de  su  i^eparacion  de  la  Inglatemi,*  todas  lAsr  eolo- 
nias  tenmn  la  esclavitud  establecida  por  la  lei.  Solrcittrfeft  en  m 
contra  habian  sido  presentadas  en • =L6iidTeB,'  iMdieBd6  qiie  nd  ne 
Tliandaran  a las  colonias  mas  esclavos  arrieaTios :  y  ia  coatefirtftfcion 
hftbia  sido  que  no  conrenia-  ccm los  ifaterfef^ies  •  cbmerciale^  !» 
noftdre  patria  conKentir  rni uiaa  peticion  tan.  justa  j  taatrtiitMe. 
Afff  que,  comb  dijo  Lord  John  Riiswell,  pOoto  isemanafil  'lui,^  -ki 
C&mara  de  los  OorrmneB,  el  gobierno  de  Stf  Ma^estad  IKKtfilnica 
*^leg6  a  lai^  coloBiaa  la  abmsado^  hereftda-  de '  m^t  capa  de 

Mgo."  —— ' '     .  '      ノ レ: し 

Mil  veoes  ha  sido  dicho  qire^la  esdavitud  ea  tlna  te^yfiiMfca'  es 
un  contrasentido.   Mil  veces  cfefcto  es ;  perb  no  'ctlaw^ eif 

descrfidito  las  republicas  don'  maa  mmn  ^lie  pHdteira  Stiibokae 
ai '  niiio  la  en&rmedad  de^  *e8cr8fi>k  que*  le-liubieflje  6ftbM^^^4ie^ 
rencia. Im  eecla すめ g  fiieron  introdtiddcTfiPbajo - el*  gfobieftoi^^'lilM &?^ 
quico;  de  ftingtm  tiiofdo  por  el  rejfmWicano.  T  unat'de  Itti  pftSfte^ 
ras leyes  proraulgfeda«  por  este  fufi  la  qtie  proKibio  (la  hiterttfteton 
esclavos,  cuando  habia  sido  iniciada  y  sostenida  por  aquel. - 
Se  repite,  pnes,  que  en  aquella  ^poca,  cuando  la  repflblic*  ame- 


LA  aUERlitA  GTtlL  EN  LOS  KJSTAD^xS-UNIDOS. 


fifetm  (Somen  «6  sti vida  nacional  independietite,  todds  ios  EstaHos 
ertin  e^avdcratas  ;  y  respecto  a  eftta  materia,  gran  cuestioh  flel 
pOTvenir  e!*a  ^oi  por Ids  instittidones  popalares  y  republlcanas'Ti?) 
Berifek  poflible  edticar  ftl  jtoeWo  eh  la  justicia,  hafttai  que  po ト el  verC- 
diuto  la  mayoria  borrase  la  esclavitud  M  c6digo  de 
lef^s?  Log  padres  de  patria  creyeron  que  bi.  Eii 】a  carta  fiih^ 
daimental  evitafron,  icon  pesadas  ciremntocuoiones,  emplear'la  pal^t'- 
brh  esdenhy  ootn6  borron  repugnante.  Pr^ibieroti  el  trifle わ afri^ 
dano  bajo  AmM penaa  kgales,  y  esperaron  que  serm  Rolamente  Una 
obta  de  -  tiempo  el  aoabar  eon  el  si^ma  injiisto  de  servicio  invo- 
hmtario,  en  iodos  low  puntos  de  la  nacioft.  Y  merece  nu^fttra  aten- 
don  aliora  av^rtguar  iQn6  ha  frido  el  resnltado  de  la  politico  q«e 
ellofi  adoptaroii  pam  elii)iifiar  ia  tnalhadada  herencift  doti  qn6  \a 
nacioti  heibia  ttcusido? ' 

Trece  ESstados  componmn  la  Union  at  principio;  Db  otiyo  nfii 
niero'  sieto  ban  aboltdo  la  ^Uvitad  e«poHt&neaine ate  de  sns'codi* 
g08  por  la  solethde  votaicion  sm  paebl<>4.  De  estoa  sielb  Estadoft 
el  total' de  habttantes  es め oho  mUkm も s  ;  y  de  \m  otroM  «eis,  qti* 
retiMen'  esdAto«  hasta  4hora,  tre«  miHones  y  medio,  mn  contaf 
mis  negros : lo  coal es  tma  prueba  d き も ue、la  maytnla  )a  naeibxi 
en  aquellos  Estadofi  primoj^nitos,  m  ha  adherido  deoididam^nte  k 
Ios  principios  de  justicia,  bajo  cuya  regla  ban  jazgado  y  resuelt^ 
la  eaestion.  ' 

Didflde  el  principio,  cuando  existian  solamente  loft  trece  Eetado &、, 
diez  y  nuew  mae  ha な sido  formados  y  recibidoe  en  )a  Ufiicm;  d も 
ixcyo  nfimero  nueve  tienen  esdavos  y  doce き on  libres.  e^e  iAl- 
ealo  ge  v6  que  fa«i  dim  j  nueve  Estados  Hbres  en  toda  W  Uiilidn; 
Ios  euales  tienen  vemte  millones  de  babitantes  ;  j  quinoe  ^EiiflkdoA 
esclfti^ocralas  que  tienen*  nueve  milloiies.  Asi qufe  la*  Tnnyorfai  nU'- 
mtriea  esta  contra  del  sislema  ;  .  dado  que  eitamg^^wiA  M 
Inviefler  faoniliulef}  para  ftboHiio  legalmente  en  nrngrino  d き ios>jE}A- 
ktdDS'^*  dMcm '  t^teim'td;  *  sin  ^itibar^  su ゆ o  moml se  ba^i 
MUtrr  #0  dMKiM dti ello/ パ"、 二,'、, 
♦'  ; A       お— rhai  '4o»'}nmMf  da-  que  la  ^due^on rd^. f^iit^ 

iMboolMerdelr ゆ bie^itb  uttctotidl:  : 、 ケ •、 . ハ 

, PciiiMro;  en  d:?caio  deesdApar  ^  penwrnae-  obli  gddas  a  ,gefvie1y>, " 
ft^tadote  a l09  BgtadcM  libre^  pu^den  、  «dr  reolatimd«ft  ,  y  け bli 、- 
gatorio  el  devolverlas.  Esta  devolucion  pertenece  al  gobiernrt'  mi?" 
Clonal.  ,  、  * 


360 


RKVIOTA  DS  8UD-AMBRICA. 


El  otro  y  seigundo  punto,  em  que  la  caestion  eaclava  iocaal  go- 
bier.no  de la  nacion  entera,  coDcierne  a los  incoltoa  territo^wt 
aacioaales.  Hagta  ahora  el  partido  dominante lu^  cooaaatido  ea 
d«r  gusto  a los  simos  de  eaclavos,  protejieudol^B  bu la  posesioa 
pofi  negros  cuando  emigren  con  elloB  a la  frontera.  El  argameato 
ha  fiido  que  bub  negros  son  em  "pfopiedadea;',  y  oon  grande  oftl* 
ma  el  Presidente  Bucluuism,  doa  a&06  h&,  sostuvo  ea  su  meMii|s 
«1 CoQgraso,  que  los  ciodadanos  del  Sur  tienea  iniiegi^Ueme»te 
el  derecho  de  entrar  en  los  territorios  Uevaudo  y  oonseryaBdo  en 
ellos  8u  "  propiedad.  ,  ,  £1 partido  republicaao,  con  una  poxaon 
del  democratico,.  rehuea  udmitir  esta  dootrina,  maatemendo  que 
la  esclavitud  puramente  local,  que  los  eeclavoa  no  Id  «dii  ano 
bajo  el  dominio  de  las  leyes  de  cierto9  ij9tadoa  p^rtieulnres  ;  y  qiiB, 
Uevados  a los  territories  nuevos,  sa  condick»i  ha  de  aer  d^finida 
per  la  mayoiia  de 】a  nacion  y  no  por laa  kgrea  do  nuigun  Estado 
particular  de  que  sus  aoaos  bs}rm  slftlido.  ladudaUaoieiilie  ban  de 
nacer  couflictoa  8obre  la  materia,  pueBto  que  ai IO0  esclavoe  no 
pueden  ser  retenidos  en  los  territorio»,  la  esd/antud  no  piiede  cb- 
tenderse  mas.  Pero  esto  debe  ser  decidido  per  hk  Biayor^  lUMao- 
nal.  No  hai  otra  salida.  La  cueettou  perteneoe  a la  nacion.  La 
voluntad  de  la  loayoria  debe  aer  la  saprema  lei,  Began  el  prinoi- 
pio  democr&tieo  y  republicaao. 

La  esclavitud  en  los  Estados  esU  refiervada  a la  renoluekm  dc 
oada  Egtado  esclusivament^  ;  pero  en  los  diatritos  daspoUadop  y 
jfronteriasos  la  nacion  es  daena  y la  Melon  d^be  Iqjislftr.  Otn  m- 
toridad  todaviavo  existe.  Y  si  quiere 1ft  majorfa  naeioiial  proU- 
bir  U  eaclavitod  en  tales  distritos  o  territoiioB  nacionalcBy  la  com 
M  darfaima  que  obrar&  oon  dereoho,  ordenftadolo  an :  io  coal e$ 
igoalmente  cierto,  si  la  diohft  mayoria  m  Umito  a  4eeir  que  el 
amo  tendri  que  llevar  sua  wgrw  a  propio  riesgo  y  cmiito, 
porqae  gokAerm  oaoiomil  do  i]itenreiulr&.  para  impadu  m  e&om- 
pe  a  la  liWted.  £き en  Mto  mitido  qne  ki  poUticft  cto la  vnayoilft 
aetualmeiite  dominante  en  los  E&tades-UmAoft  pMdb  fler  ftd^WM 
•  Ift  eselavitad  ;  no  p«r»  romper 1m  ▼SaouloB  irtrnfftitowtakWi  so- 
primiendo 1»  tf^itrntaA  ]m  EHteii«»  ^.xmmLrm  mm^kmmk^ 
mal que le  pese  el  sistema  como  bomm  4^1  i&glo  ;  ni  ndkvwftaAi 
devoWer  « los  fujitivos  ;  pero  ssn  prntene  ft  &yo]^o«r  U  «stmi|on 
de  un  sistema  que  cree  tan  impoUtioQ  como  ooiktrairi^ 蠡 1*  juflfcksk 
natural. 

Este  68  el  motivo  de  mas  fderza  alegado  por  los  rebeldes  para 


LA  GUERRA  CIVIL  EN  LOS  ESTADOa-UNIDOS.  261 

jitttiSebrnas  conatoe  destrnetore き contra  la  Union.  £xi9ten  otros 
inotfTofl  qne  haii  alegado  tambien,  pero  son  secundarios  y  solo' 
rii^twi  pAta,  abultar  mas  sus  pretensiones.  For  ejemplo  : 

Lm  priniafl  pagadas  deude  el  principio  del  gobierno  a los  pes- 
caiote き 4»  \me$lw>  en  alta  mar,  oosa  de  doscietitos  mil  pewoe  al 
ttilo,  han  siao  alegadoB  por  el  Estado  de  Georgia. 

Tambkn  se  queja  d« la  lei  maritiixia,  cuyo  efecto  es  que" lod 
boques  de  otrae  naciones  no  pueden  tenet*  las  franqnicias  del  ca- 
botaje. 

11 tercer  jtiBtMcativo  ofrecido  para  disculpar  el  ataqae  contra 
la  union,  se  refiere  a los  impuestos  adtxanefofi.  La  proteccion 
acot^dAdA  a' las  f&bricaA  del  Norte,  se  dice  que  es  un  pesado  gvhra,- 
meti  parfe Ikm  EatadoB  algodonerofi.  Pero  en  lit  hi#toria  del  asunto 
eoeontifaiDM  que  eo  Spoca  anterior  el  mismo  algodon  fai  prote- 
jWo  por  Io»  imptiestos  la  aduana.  8u  cultivo  fai  introducido 
en  los  EflUfidoft  d«  Oamlina  y  Georgia  a  fines  del  siglo  pftsado, 
cmitdo  el  O>ngre6o  national, a  peticioii  de  miembros  de  aquellos 
BMiritoft,  vot6  un  imjmeilto  de  tres-  centavo8  por  libra  sobre  el  al- 
godon interDado  de  las  Antillas. 

A  HUMS, ise  pretends  jastificar  la  rotura  de  la  Union  alegando 
1m  disgu^tos  oansados  en  la  derolucioo  de  efldaTt>e  fujitivos. 
Ciumdo  estos  infelices,  victimas  de  tanta  oprerioa,  hftjan  escupa- 
do  a  •Igtm  Bfltado  libre^  es  natural  que  el  sentimien'to  popular  so 
nM&iftelite  «n  ocyMra  <te la  oaptura.  Todos  simpatisamos  con  el 
que  bnsca  sa libertad,  a  lo  menos  en  tanto  que  no  fie  dafie  a  nnei^ 
trog  iHiereseB  partiralftres.  Por  eso,  al  haoer  oumfiir  lo  que  pres- 
cribe la  OomtitQcioii,  de  devolver  los  esclavos  ftgitivM,  ^  gobier- 
no ha  side  precisado  a  emplear  hasta  la  iiierssa;  pero,  por  ghiiides 
qoe  hkjMt  mio los  dil^giifito«  oausados  en  los  EstadoB  libres  del 
Norte,  se  mantenido  firme  e  impadible  para  ejecutar  la  lei. 
Centenares  de  negros  fugados  ban  side  relegftdofs  a  sua  amotf,  j 
eiUm  jmiMida  ActHBltnente  bajo  el  yugo  de  la  esdavitod.  Mas 
ann;  #e  iMMlta  que  Ta^tifts  veces  tiegros  que  no  eran  esclatos  haii  、 
sido  ea|Ftlit«doB  y  entregados  por  reclamoB  Msos  ;  asi  es  que  horn- 
bmsi  libreB  bM が dido  injusta  e  ilegalmente  m libertad  y,  Ueva- 
do8  al  8ar,  hab  mdo  vetidkloB.  Todo  flentimiento  noble  se  rebel* 
contra  tAles  ttltrajeB  oometidos  bajo  el  amparo  del  figuiia  ameri- 
cMia,  en  nna  tierra  cuyo  sobrenombre,  eon  la  ironia  mas  amarga ' 
pun  esta deidiclkada  raza,  ha  sido  ^^tierra  ctdeica  ck  la  libertetd  " 

Cm  #1 ofa^ato  santo  de  prevenir  tales  abducoiones  de  n^gros- 


2,62 


RfiVJSTA  DE  {JUD-AMBBICA. 


libres,  por  abusos  de  Ja led,  varios  Elstados-clel  Ifprte.han  formu- 
Udo leyes  especiales  para  protc^r  la  libectad  ponsonal  {Kbtrty 
bills),  cuyas  di^posicicmes  son  basta&te  fuertes  coDtoi.  el  .redajxMH- 
te,&lso.i  Caso  do  no  poder  ^stener  con  pruebas  6uficieQtei»  que  el 
negro  capturado  hasido  do  veras  su  eaclavo^  tieue  que  p^gaar  mvl- 
tas  grandes  y  sufrir  prifiiones  largcus.  Goutra.eptas  leyefi  \o$  «oste- 
aedores  de  la.esclayitud  haa  gritado  enormemento.  hs^  uijustieia 


Si  dejase  de  probar  que  8U  reclamo  es  bien  fundado^  cierto  es  que 
el  reclamante  estara  en  un  duro  aprieto  ;  ^,pero  quite  se  iitrev^ia 
decir  q^e  no  debe  sqr  ahi?     ...  • , 


Aliora  bien,  para  oomp^etar  este  catilogo  de  lea  grayftmenMi 
snfridos  por  caiasa  de. 1&  Union,  prosenta  por  10$- eaeUyocraitea 
la  dificultad  de  emigrar  a las  eeilvas  frpnt^tisas  con,  sub  "propie** 
dfidoHt  ^lavas,  si  aoaso  Uegaee  el  gobieino  BacionfJ  a  negar  su 
poderoso  amparo  paia  reteaer los  negros .  bajo  el  yugQ'de^  Mm- 
ajnos.  iElcaso  Iiasta  «ihora  no  ha  Uegado  ;,. soIq  se.  temeiqiiQ  pie^ 
viilezcai^,  eu  e^e  seqtido  las  ideas  rie  ju9t)Cia  y libertad  eotft'la 
mayoria  de  la  nacion  I  .       .     •  •  ' 

, Y  psitas  h^A  sido  las  razones  arleg^d^  par Iob  rebekles  psrajus- 
tiUQar  ms  qonajlxut  de  violenoi^  y  sangre  contra  la.UmoD.  .{Cuftii 
f'altas  de  fuecsa  y  Jnerito  t\o  »on 1 .  ,  ^ 

、. JEssL^  primas  a'loB  peaoadores  sod  una,  t^gatela^.que  podriit^er 
a]pt()lifla  en  cualquiera  hjora,  cna«4<^  .fuese  q^nretu^da,  la^ma^orfai 
d^la  Dacion  de  que  era  mutii.  . 

iiopuestos  de  adx^nti  ban  pro ゆ do  ]m  •  initerefie»  de  todo  el 
paisjry  lew  mismoe  faombjiea  del  Svir  varias  veco^  han  sido  fim  maa 
dp$i4i(lo$  defenao]:es.  ,   、,  »  , 

、 ha  lei  sobre  cabptaje  do  es  lopdaroa  t^poco;  ka  aide  sanctor 
nada は, ゆ: di  priiie|pio  d せ lai^rapdbli^,.  J  1&  v^lttntad  de  la 
ni^cipq  espreBa4a  ppi*  ^  mayor  numera. - 

ma^epdnf  de  esclavDH  lujitivoB.  act  se  pmd も ajipgac  caso  algwo 
ei^^  qi^  el  gobierno  uo  haya  cvmiphdo  pbUgfusiioiii  knpw> 

cia^Qi^nte  ;  ,y  aun los  personqi  Uberty-biUsy  ti^n.  acrewi^ta  on^ca^ 
dosyoio  pret^dian  maa  que  refrenar  aj>ua(^s :  contra . .Ids  o^gm. 
H})re0.  D« ix^mem  que,  el  punto  de  no  favoreoer  LA  £ST£NI^K)iN 
DB.IhA  BSCLAVITJJP  en laa .  GoiQq.rca6  fronteriss^  d$l Oesle, 
CS18Q  de^que  llegua  a.  ordenarse  asi,  es  el  finico  jnaiificativo  de  la 
gneyrft  actual,  que  pufde  raerccer  uij^a  .ate^tqip^n  xesip^xum,^  Y  con 
c4§.  motivp,  por  purft  anticipacion,  ban  atac^o  las-  fortal«zas. 


LA  GUERRA  aVJL  EN  LaS  ESTADOS-UNrDOS. 


268 


U  UpK$a.y  faaO'BiaAd&do.  cor^ariofi  €ontrA  eu  comensio,  y  han  pre- 
pwfulo  la.  umroba  jnilitar  «obre  la  capital.  Pero,  dando  la  mas 
mpe^Hosa : i^te^^q^,  «1 dicjao  punto,  de  no  favorecet  que  se  estien- 
<ilift  l^j^ficlavUtud  an  territorios.  nacionales^  batite  repetir  qua  estos 
totritorijos  pexitoneoeQ  a  jdngun  Bstado  particular,  nino  a la 
MCmi  enter  a,  de  guya  sola  incumbencia  debe  ser,  por  una  mayo* 
ria  oooatHueioniJ^  decidur. ei^ convietie  o  oo  coavie ひ e,  que  entre  -o 
no,«Qtea     ellos  el  sittwia  de  la^esolavitud. 

Qentro  de】06i}imite9,de  oualqukr  Sstaclo>  la  mayoria  de Iob 
ouieLiidiWos  ejei^e  aUpremo  poder  Bobre,  tales  ca^iones.  Si,  por 
ejemplOy  la  mayona  4el Est^o  de  Marilandia  quiBiera  abolir  la 
eaclavitttd  ea  aaa  OQQ&uea,  obraria  w  au  derecho  haciendolo ;  v la 
Qiiaoria  4jttedaria  exk la  obligacipu  4Q  conformarde  oon  el  fallo  : 
como  ha  sucedido  ya  en  siete  Estados.  Pero  en  mas  grande  escala, 
1§»  cU9Bt4pa  actui^I.es  idjei^iiqa.  Si  la  mayoria  de  todos los  Esiados, 
estando  convencida  de  que  la  esclavitud  m « es  .provechosa  oi  es 
jijBlai, ua  &Uo  <coatara.0u  asteusion  ea  Jos  territorios  nuoio- 
^l^t  4Piide  baata  abpra  Qoesiate^.la  minoria^  ^egun  todo  prinoi- 
pio  xepublicano  y  delnocrStica,  esta  en  la  obligacion  de  confor- 
mi^r^j^*  A ま 0,cIq に II き g&r  uaa lojica  tan  ^videate  es  preeiso  que  el 
hc^whre  bftga  toaici4m  a  los  pdncipzos,  no .  solo'  de  justicia,  sino  de 
gobierno  papular.  Y  para  resi^tir  la  vokmtad  de  la  mayc^rfa^  no 
d^oUrfidft  todaviik,  aunque  6i  es  .probable  que  sera  dedarada,  los 
e4elav6oratiW»  hfKD  sosu^lto.riHnper  la  uqIoh,  han  querhio  derribar 
elediScio.del  gobieroo^  han  tornado  las  arm  as  y  han  iniciado  los 
korreres  de.  la^guerra  civiL  Si  fuese  pireoiso  demostrar  a&n  cnin 
mal ひせ ijucuoas  el  aieteviia  eablavo,  aeguramente  su  desctedito 
qu^dftria  oolmado  por  la  malignidad  de  este  ultimo  p88o,  en  que 
神. Jia'sebeiiido,  aaticipadameuie,  contra  el 、 fallo  probable  de  la 
iwyofiaide  nila  imoioii^a  lo  que  afeota lo8  intereses  nacionales. 

iSedir&  talvez^  qae^  bo  hemoa  heoho  upa  esposieion  justa,  siiio 
^uj^etvada^  4e laB  ideas' de  Iob  rebdides  en  esta  mdmoria.  Yamos 
eotoiiceft^  probar lo  .<fae  se  haaBentadoyiil  pie  de  la  letra. 

,.GoB,raimo6  ei^que'Ja  criminalidad.de.  sub  dntentos,  antes  indi- 
odda^  pofibia  pfoduoir  sospeehas  de  que  Be  habiajoi  pintado  indebi- 
dMi^oto,'  Para や robar,  pues,  que  la  permfloieiicia  j la  estension 
did  .siatema  x  esolavo  es  eLverdadero  y  UDico  bianco  de  todos  sua 
deseoB  en  la  guerra  inioiada,  oiremos  lo  que  ellos  mismos  haa 


264 


RBVI8TA  DE  SUD- AMERICA. 


do8  rebeldeB,  ha  dicho  recientemente  en  un  dieourso  pfiUieo,  qtt» 
lo8  padres  de la  Oonstitucion  habian  caido  en  grandes  oontmawi- 
tidos  ;  habla  de  "los  errorea  de  la  pasada  jeneradon  ;  "  Miettta 
que  Washington ,  Madison,  Fraiiklin  y  SU8  compaSeros,  fimdATM 
la  Union  sobre  la  fi^Isa  base  de  la  igaaldad  entre 1m  ruM  <W 
j§nero  humano  ;  y  anade  entonces  en  palabras  tan  termiiuiiites 
CO 脚 sorprendentes,  que  el  ikuevo  gobiemo  de loB  ooufederadoft 
rebeldefl :  "Descansa  sobre  ideas  enterammta  disHniOB;  ma  dmiei^ 
to8  estdn  echados  y  supiedra  angular  repo9a  en  la  ver4ad  prtmcT' 
dial  de  que  d  negro  no  es  igwd  con  d  Uanco^  aino  que  su  ixm^Urim 
normal  es  la  esdavUud  y  .la  sumiaiM  a  la  rma  superior.  Ifuea^ 
mevo  gobiemo,  aHade,  es  d  primeroj  tn  toda  la  Mstoria  dd  nwrn- 
do,  que  ho/ya  sido  haaado  y  oonsirtUdo  sabre  esta  ^erdad  /Mm, 
filos^a  y  moroi ノ, 

iQue  frases  tan  repognanteR  su  signiflcado  a lo0  aentuHfleii- 
toe libres  y  filatitropioofl  ! 

H6  aqui  tambien  las'  palabras  del  sen き dor  Hammond,  de 1鲁 O^- 
rolina  del  Sur.  Haeiendo  comparacioneB  en^ la  4poca  aetul j 
los  anos  ant せ riores  del  »iglo,  dice : "あ' Y(Mdl /t*e  la  opmwn  enUm^ 
ces  dominante  en  d  Surf  WaskingUm  hoMa  tmmc^pado  ma  €8- 
davos.  Jefferson  habia  atacado  la  esdavitud  ctcSmmaiMH^  y  h&dub 
lo  posible  pcvra  acahar  ocwt  dla,  NueatroB  GlaySy  Mar$kmU8j  Orm^ 
fords  y  mnchos  mas  de  io8  hombrea  piMiooa  dd  Swr  tomcm)^  par- 
tido  am  la  Sodedad  pora  oolomzar  he  negros  m  Jfriea.  M  rmul 
tado  seguro  en  d  Sur  fae  que  se  creife^  ser  un  moL  ia  eadmpUud^ 
una  debUidad,  una  "erglienm,  mas  %n  peoado  criminal.  El  Sur  9e 

esqvivaha  de  discwHHa.  8e  acobardaba  cmte  eada  amenoMa  

Temiendo  y  temilando^  eeperaba  la  aentencia  que  pwreeia  prmta  a 
oaerle  encima,  Enioncea  fae  que  aigunoe  esptrttms  fuertfts  tmcmm 
la  cttestimpara  resobverh,  en  €l  fondo.  Impuibimm  d  Shtr  a  que  la 
imestigaae  nuevamenie;  y  iviase  ahcra  d  rwditadot  En  la  actma- 
lidad  seria  dificil  enoorUrar  un  ado  hombre  th  d  8wr  €imtk 
gravoso  para  su,  eonciencia,  en  lo  mas  n^imOy  la  efeUwi^ndro  <Ma 
que  no  la  estime  igualmmie  veniajoaa  para  d  aim  y  para  tfJ  iMsla- 
devando  a  amboa;  como  elemento  de  riquesa^  dt  faefM  y  A 
poder;  oomo  wna  de  las  mas  sSUcUm  colmmas  la  ei/vOizacltm  mth 
dema;  o  una,  en  firn^  que  no  €9te  remulto  a  mmU^nefia  u  toda 

Es  pues  de  todo  punto  evidente  que  los  hombres  del  Sur  hM 
cambiado  de  pareoer  completamente.  Tieuea  un  eriterio  dintiBto 


LA  GUERRA  CftlL  I5N  LOS  EStADOS-UNIDOS. 


265 


dri  de  8ti6  antec^sores,  ann  di^tinto  del  que  ellos  mismos  teniftn 
pooos  aBos  h&.  Han  introducido  una  inovacion,  una  doctrinii 
nuevA,  cnyo  alcance  es  que  la  esclavitnd  es  buena,  jiista  jr  santa  ; 
7  no les  resta  otro  paso  ticias  que  dar,  sino  Hetie,  el  disparftte  de 
iprodamarla  el  perfeccionamiento  de  la  libertad! 

Pero  d^ese  oir  a  otro  testigo  mas,  quien  es  un  hombre  «du- 
codo  jr  esiraSo  a la  polCtica,  minlstro  de  la  relijion,  el  Dr.  Pal- 
mer, de  Nueva  Orleans.  En  tin  sermon .  puUicado  en  noviemlxre 
dd 1800  a  peticion  d«  SQs  feligreses,  "per  ser  61  xm  hombre  de 
trepresentucion/'  svansa  estas  atreridas  propbsiciones :  "Et  cargd 
mtgrado  que  la  Ptovidencia  n08  ha  con/lcuto  es  de  conservar  yper- 
petuar  la  inBiUucion  de  Id  esdavitud  daMestwa  eomo  dctiiahneiUe 
exiite"","  La  naturaleKa  y  la aolemnidad  de  nuestro  cargo  nagra- 

domiitica,  con  d  derediode  que  entre  y  edhe  sug  raiceSy  sin  tonf^a- 
diocion  par  parte  de  nadie,  en  donde  quiera  que  la  Provideneia  y 
la  Mfwrolem  la  Weve,** 

hmcipiofi  aoh  estos  declarados  por  uno  que  habla  en  nombre 
del  (iristiaiiismo,  y  aceptados  por  sus  feligreses  como  verdades  in - 
oontrovertibles.  ^Qn6  ser &,  puee,  este  sistema  de  esclavitud  tal 
coal  exiAte  en  la  America  del  Korte,  cuya  estension  as  uu  cargo 
sagrado  confiado  porlaProvidencm  a los  e8clav6cratafi?  Para  ins - 
trmrnos  hablar&  el  Dr.  Breckinridge,  hombre  publico,  nacido, 
edacado  y  radicado  en  el  Sui*,  en  Kentucky.  En  el a8o 1831  es- 
cnhio  los  trozofl  que  copiamds  textualmente  en  seguida : 

"gQu さ oosa  ser も la  esclavitud  como  existe  entre  i^oBotros?  Es 
ima  oondicion,  sostenida  por  la  lei  en  la  mitad  de  los  Bstados  de 
esta  TTnion,  cuyo  efecto  es  que  los  amos  puedan : 

" 】 ••  Privar  a  sus  esclavos  de  todo lo  que  ganan  con  su  traba- 
jo  oometiendo  ajsi  un  robo  verdadero. 

"2.*  BedocirloB  a la  necesidad  del  concabinato  jeneral,  neg&n- 
doles  los  derechoB  cmles  de  casados  ;  rompiendo  asi las  mas  caras 


"3,  PmarloB  de  los  medios  y  de  la  oportanidad  de  cultura 
moral y  inteleotaal,  haciendo  un  alto  crimen  el  ensefiarles  a leer; 
a«f  perpetnando  todos  los  males  que  proceden  de  la  ignorancia. 

"4ノ  Romper  la  autoridad  del  padre  soore  su  misma  prole,  y 
•ep^rar  a la  madre  por  una  distancia  que  hace  imposible  la  vuelta 
d«  0a  hija  ;  •brogatfdo  asi  todo  lo  deoente  y  justo :  degradando  j 


266 


opriixxiendo  miles  y  milep  de  seres  cria^os  como  .ellos  a;.!*,  iQi4jeii 
ie  DioB,  • リ 

"Esta  es Ij^  eBclavitud      como  ,1a  presepitau  .todoa los  dias  en 

Cfibda,  E^tadq  escUvocrata^  Qi&tema  e^ter^meute  iqLde^4ij61e 

sobre  todo  principle  recto  .humai}0,  corao  coq— rio  a  tod^,  Lei  de 

Diofl."      ノ    , , つ . : •     "  • 

\He  ^qui,  eatonoes,  el  sistema  opreaoxi  ^iue  se  quiere  perpetii^r 
y  trasmitir  ;  a  cujra  ^^tenaion  oo^iente タ lo;^^  e^lavocrata^  qgie 
Hp  ponga  coto  o limite,  ^un  lo^'tepfitorio^^  uuevo$,que;iip.  per- 
tenecen  eficlusivamente  a  el^osl Por  ^^ip  que  h 將, t^i^^o 
armas,  ech^acjo  jsobre  su  patria  diluviq  ^aiigre  y  fuegQ.  Ko 
porque  ^^.  pueda  alegar  la  yiolacipp  sus  de^pchoa  con^titucio- 
nales  pgr  parte  del  gobierAO,  de  la  Umpq.  ;  .fiiao  sQlan^ente  porqiie 
d^ean  e さも e^ider  este  sistema  diabplioq  a  naeyaa  coi}iarcai;,4ue  per^ 
tenecen  igualmente  a  otros,  y  on  4e§pecho  de  la.  ; i^yoqa  de  、!^ 

naciou.' -、  つ.'、、.. リ  , •'  • 

Beclaman  mas  que  su  derecho,  solo  por  Uevar  iidelaut^  .la;«9Ql&- 
vitud  en  terrenpa  <^ue  son  otros  propietarioB  tambien,  asociados 
con  ellos,  {caando  ^qtiellos  otros  en  mavoria  pumerica  no  la.  quie- 
ran  alii!  Inspirftdps  por  tales  moviles,  ban  abierto  la  guerra 
contra  la  Union,  porque  temen  que  hq  favorezca  ea  adelante  sus . 
designios  oprespree ;  jporque  puedi^  yeprinur  con  su  ppderosa  ma- 
yoria  la  ejstepsion  de  la  injusticia  e  iniq[,uidad., 

Por  tanto  hallapos^  eutonc^e,  que  la  guerrii  actual,  iiuciada 
por  los  Estadps  esclavdcratas  en  la  America  del  Norte,  merece 
ser  calificada  como  el  crimen  del  siglo.  Es.uu  crimen  contra  el 
solemne  pacto  de  la  Union  cimentada  con  t'ant'a  saiigre  y  tatitos 
sacrificios  en  ei  siglo  pasado.  £s  un  crimen  confra  la  jii'siicia  fiiu- 
mana  y  divina.  Es  un  crimen  contra  la  civilizacion  y  la  libertkd. 

D. I'bumbull. 


DON  JUAN  MABU  GUTIEHaUSZ. 


267 


わ r 


DON  JtlAl^  MARIA  GtnttE 鍾 Z, 

(POBSIA^S. ) 


(Conclusion.— V^e  p&jlna  143.) 

Despues  de leer  estas*  dos  Miblimes  epopeyad  de la  naturaleza 
escritas  en  tan  variadds  cotnd  vigorosoB 她 08,  el  resto  de  las  com- 
posiciones  del  E<Un  pari^cen  languidas  y  frifts.  Sin  embargo,  en 
el  romance  que  titula,  El  mar  ea  d  pamaso  de  la  musa 動 dema, 
hai  un  fragmento  que  mereei^  figultir  al lado  :de las  dos  poesias 
que  unteceden :  力,' ,'  、 ' 


Yo  amaba  al mar  como  ft  flMfettf 
De  libertad  y  progreso, 
Como  a  vinculo  sagrado 
Que  hermana los  hemisferio»'; 
Mas  hoi  que  surco  sus  olas  , 

Y  en  BUS  influencias  contemplo. 
Creyendo  que  un  numen  gnarda 
De  inspiracion  en  su  Heno, 

Con  mas  encanto le  miro  • 
Con  mas  amor  le  venero. 
Porqiie  cuando  todo  marcha 
1 el  mundo  eaX&jifK  jooviiiiifiitp 
i  En  donde  estara  la  musa    ' , , , 
Que  asiste  a  nuestros  desveloSi . , 
Sino  en  el  roar  insondable  • 
Qfxe  no  reposa  un  momento? 
Lob  que  aman  versos  8enti(lps 
O  musica  delicada, 
Descanseu  la  frente  inquieta 
Baju  el  fresco  de  las  alas 
Que  tiende  bajel  dichoso, 
Sobre  los  aires  en  calma. , 

Y  al  mirar  en  torno  suyo 
Las  diamelas  nacaradav' 
De  686  jardin  sin  perfumes 
Que  finjen  eepumas  blanw,' 
VolTer&n  a  sus  oidoB  - 


,1  '. 


liai  meMias  ^madas 

Y  a los  l&bios  las  estrofas 
Que  la  memoria  ^ardaba. 
Porque  todo  cuanto  el  mar 
Eq  su  inmensidad  abarca, 
Son  perffectas  armonias 

Que  Unas  con  otras  se  enlazan, 
Cual  siinpaticos  afectoe 
En  el  fondo  de  las  almas. 
Porque  al  poema  que  forma 
La  ereacion  animada 
^guea  en  ritmo, 森 rmonioso 
L^*  eapusw.y  lae  aguas  ; 
Y.  xv>  deepieirtux  los  ecos, 
Xi laa や las  »e Ifvantan, 
Nt los  bajeles  se  mueven, 
Ni, los  hiiracanefi  braman, 
Sino  al  corapas  invariable 
Pq  .|a  diestra  soberana 
ヌ n  el  concierto  sublime 
De  U  ereacion  que  pasma. 
No  temas  las  soledades 
Del  mar  con  que  nos  espantan. 
Que  el  mar  solo  ^  un  desierto 
Pam  quien  tn  fiiensa  ui  ama 

Y  eael  infecundo  polvo 
Da  U  matflvia  se  arrastra. 


28S 


RKTIOTA  DB  StJB-AMElRtCA. 


En  efecto,  para  el  Sr.  Gutierrez  el  oc^ano  ba  sido  ana  inagota- 
ble  fuente  de  inspiracion.  Lo  comprueban  las  dos  oomposiciones 
siguientes  que  tomamoB  de  un  periodica  bonaerenae : 

LA  ESPUMA  DEL  MAR. 

Del  huracan  las  alas  tenebrosas^ 
Sobre  el  abismo  enfurecido  van. 
Coal  funebreB  coronas  deponiendo 
Blancas  esptilnas  sobre  el  negro  mar. 

Vienen  «i tanto  a  ta  memom  mk 
Las  frescM  horas  de  mi  quielft  edad : 

Con  la  inquietud  prosente  se  confiinden 
Como  la  espuma  v  el  horror  del  mar. 

Vmotk  de luE  I  Amor  .priinero  y  puio  ! 
OUiz  de  almibar  que  moj6  desleal ! 
En  asta  noche  que  entristeoe  a  mi  alma 
Eras  }a  espiima  que  ilumin^  al mar. 

Perfames  Uegan  de  mi  patrio  suelo 
De  trebol,  rosas,  violas,  y  arrayao, 
Y     esa  florndel^ire  misterioBa 
Que  es  como  eepuzna  blanca  de  la  mar. 

Siento  en  la  playa  del  inmenso  no 
Correr  veloz  al  fervido  alazan 
Ba&ado  el  pecho  en  arjentada  espunia, 
Como  la  espuma  que  levanta  el  mar. 

•Madre  y  hermftnoe  que  llortdd  mi  fttuMli&Ml 

Yo  piMr6  vaestro  desierto  umbral  

Ea  «l  tinuio  ddioso  de  mi  patHa 
Espuma  lete  que  se  traga  el  mar. 

•  LA  TORMENTA  EN  EL  MAR. 

Turb6  una  nobe  la  quietud  del  delb 
\  ei semblante  del  mar  entristecid  ; 
Oomo  la  frente  del  varon  empafia 
La  sombria  inquietud  del  corazon. 

P«K>  m la  dma  de  las  ondas  brav«s 
La  espuma  m  Ainesta  candidez; 
Oomo  la  izMiiio  del  tormento  pone 
*  ifevBdM  hebvM  fobre  jdven  Bi«&. 


ザ 


Jmtte  al fenieno  do  la  mdM  widll^ 
SI  tatfsido  rabioso  d»  U iftv, 
Ckmo  eo.  el  alma  enfersM  d«  lot  hombrat 
8e  oonfundeii  paaknM  y  nuidad. 

Lnego  an  silendo  payoroeo  y  triste 
Por  el  ctelo  y las  agnas  m  68tendi6, 
Gomo  estiende  bub  velos  el  sepnlcro 
Sobre  el  amor,  la  gloria,  la  ambieion. 

Pars  ooncloir  con  el  ex&men  del  Eden  reproduciremos  otrai 
do«  oompoaeioi&es  que  en  nuestro  ooncepto  abundan  en  mento: 

TARDB  EN  CALMA. 

La  luna  de  nn  esp^jo  vetieciano 
Pftrece  en  eii qmetud  el  ooeanol 

Y la  esoena  del  cielo 
Ratrmto  y  cubre  con  amor  de  un  velo 

Transparenie,  azulado, 
Gomo  velo  de  magas  encantodo. 

La  esfera  del  eepiicio, 
Entre  cambiaotes  de  violeta  y  roBa, 
UroA  porece  de  oriental  iopacio  ; 
Tensu  oentro  se  meoe  vagaiona 
El al»  mnelle  d^l JS&n  dormido, 
Gomo  dusne  en  el  lago  de  su  ^ido. 

Hincha  a  yecan  la  espalda 
El  mar  fonnando  an^lloe  amorosos 
Que  UegKP  dial  xepfcile^  iwdiofipt, 
Gqo.  bl«od»  bUyq  y  (909  d»  eepierakl^, 

Can  iaagiM$tico  aliento, 
A  tmbtrgur  de  la  mj^  eL  moTinumio. 

Jofioofltopta  la  biisa 

Que  frasca  por  mi  fioeixto  m  desliza 

De  remoto  h<mzonte 
No  ritoe, i»,  td  4a.«4ric«no  n^ntB. 

y  U  #iftT^  del  jofmtip 
Gomo  UQft      de  oomi  w  inflama. 

Y  htndeie  d»  to  noche  en  lo  pvofoado 
En  loedio  a  mil  kiperos  nacaradoe. 
La  iiocho  ha  oorooado 


BSrWSTA  DE  BUD-AlffiffiiCA. ' 

Ia  MffioUenta  sieti db\  Dice  del  liia 
Con  el  ciAto     estrellas  mas  'prdciado 
De  sa  inmenfift  y  brillante  pedrsri き,、 

Hacittndd  de  eeta  merle 
MenoB  sensible  de  la luz la  muerte. 


RECUBRDOS. 


ひ • 


Noche!  Teatro  encantado  ! 
H^ica  mcit^A  9X  ojo  del  viajf  ro  , 、 . 
,, ^bsor^o  y  desvelado 1  い 
Pues  ya  que  todo  vuela 
Sobre  la  mar  la  vela. 
Spbre li^  yeU  el  yiento 

Y  sobre  la  ilosion  el  pensamiento, 

£1 sue&o  abre  sus  alae 
En  la  ophe  de  aromas  qu^  tu  <:;Lh{U|w, 
Noche  de  encantanuento  ! 

Como  ciertas  aniadas  melodias, 
El  claro  vacilar  do  las  estreTlas 

IsTos  trae  Ih  raemoria 
De lo8  felices  y  pasados  dias, 

Y  de  nuestra  alba  de  inocencia  v  gloria 
El  puro  aliento  de  las  rosan  bellas. 

' H^ago  deleitoBo 
De  tm^nes  duldsimas  al  ahlia  ' 
Es  aqn^l  en  qtie  entbnces  nos  perdemos  I 

AIM  esta  el  bulliicioso  •: 
Inftwitil  retozar,  mtentralb  tti  calma 
Xkrux  til  cielo  la  Inna  ;  aDf  noe  veihos 
Heridos  dot  amor  eanW  de  amores 
•  Y  €te  aht)66  alaxan/hifo  del  Ihmd, 
Ir  donde  anidati  bellos  p1<a^ores 

, Etl'  tar (! ttr  de  vertrio.  ' 

, … * .  t 

Alir^^siatt  de lir  etciM^a  Yds  funigoA,' 
EI  pUTO  objeto'tidl'  atabr  '^Jtftnero 

Y  fins  b68b6     aliftitar  'mA  t&^Ssi!\ . . . 
Airi'«l  roslfb  tifedM)  y や" ttbdhtet^I 

De  la  iBadi^  y  \t  bermana "… 
.  Pero  lay!  ste  rtidv^  van* 
Toda  ilnsicm  ont^  U'l^incihada  vela "… 
Htiyc  el  enstiefio  f 1ft  wd<W  rtV^U* 

Que  por lit  ttirfr  vAgimo ざ 

Y  que  Ia  patiist  y  htiestro  amor  dejamos. 


r. 


禽 


つ 


DON  JtfA^  MARIA  GUTnSRRBZ. 


271 


De  regreso  a  America  se  (estabieci6  el  Sr.  Gutierrez  en  Valpa- 
raiso donde  fuodp  y  dirijio  la  E^cuela  Nava}  a  bordo  de  la  fraga- 
ta  ChUe,  colaboro  aotiyamentd  en  diversos  periddicos,  dio  a la  en- 
tarn  pa  la  America  Poetica,  un  juicio  critico  fiobre  el  Arauco  Do- 
mado  de  Pedro  de  08b,,  juicio  que  un  escritor  espanol  no  tuvo 
empacho  en  apropiarse,  f  distiutos  opuscules  politicos,  literarios 
y  de  educacion  popular.  Por  entonces,  solo  escribio  versos  en  al- 
gunos  albums  y  cediendo  a las  exijendaB  de  la  amistad.  Para 
nosotros, los  albums  son  jarrones  de  chinesca  porcelana  donde los 
unos  colocan  florcs  inodoras  y  los  otros  perfumadas  sensitivas. 
Lo  bello  debe  tomarse  donde  se  encuentre.  Y leales  a  esta  doctri- 
nck,  pedimos  perdon  a las  amables  pos^^doras  de  esos  libros  del 
recuerdo  por  el  inocente  robo  que les  hacemos. 

EN,  EL  ALBUM  DE  ELODU. 

(imltaclon  fffe  LaitaaittiM). 

En  esta  pajina  blanca 

Do  Tvn  a  bvotar  mis  Terfios, 

Detebgaae  algutias  v^oes*  • 

Vuestw  corazon  modesto. 

Tambien  blanca  es  yuestia  vida 

Sin  dolores  ni  sttceml  , 

Ojala  me  fuera  dado 

Grabar  en  ella  un  etern^^' - 

Sefdie/ que  se  oumpliera: 

Mas  alia  de  jbH  desea 

EK  BL  Mistto.  、ノ' 

'•.c-filodia!  tuno'sabe»  •' ' 

iSnftato  bi«D  es  Tivir  cuando  mo  esuifto 
Bajo  el ala  beugia  y  protedora 
Del  roatMrm^  oanAe: 
IgMM  |M9r.tiijeU»  • 
Que  hai  wAlAeJOHBUmB  por  elwmaAo 
Sin  ftte-y  m  dumaAem:  qna.minMf  un  beao 
TodtanrdBreff  k»  kUm.'d*  Is  maAm  -. 
Sin  mewfkk  do-ki  ^agriinM  aauirgaa  • 
Que  la  miseria  bace  llorar.  El  suelo 
Tfeneli  |)or  m«say  cuna^y  \h  inclemencia 
Ni  fif^tiiera  el  consuelo     '-  、 
Penrtite  b  du  inooencia 
De  olvidar  sns  dolores  en  el  fiU^no. 


B5VI8TA  PS  &UI>-AMSRIOA 


PobreciUoe  I  hambre 
Piieden  aaciar  en  el  umbral  del  rico  ; 

Mas  la  virtud  y la  mstniocion し en  donde 

La  hallar&n,  por  piedad  ?  i  Qnfi  mcnte  onlte. 

Qua  conuBones  ea  amor お rmadoe, 
Con  doloe  acento  y  con  lengaaje  am«Qo, 
La  leccion les  daran  que  preparados 
Les  deje  al bien  y  a  desear lo  bueno? 

Elodial  TealeB  UwtiBia "… La  suerto 

A  la  miseria,  al  vioio leB  oondena 

Y la  temprana  muerte 

O la  ignominia  de  arrastrar  cadena 

お s  8U  fin  infeliz.  Faltd  la  lumbre 

De  la  inshxiocion  en  ellos;  • 

Y  desdd  la  alta  cumbie 

Donde  DioB  al  nacer  coloca  al^ombre, 
Fueron  precipitadoe 
En  el  abismo  del  horror.  Fonnadoe 
Fueron  por  el  Seaor  digaoe  del  cielo . •••• 
Mas  la  ignoranda los  detuvo  el  vuelo. 

Coin  divena  68  tu  vuerte! 
Agradecola  a  Dioe  !  ni  un  solo  dia 
Abres  loe  cjos  an  ]mU«r  riflaefioer 
Lqb  de  ta  madre  fid  que  te  bendice : 
Oon  mano  bondftdofla 
Alina  tu  caboa  y  ta  t«rtido  ; 

Y  en  la  moia  abondoea 

El  BabroBo  iiuua}ar  de  la  maftana 
Te  espera  ya  servido. 
Vetidri  Inego  la  noche  y  a  su lado 
La  leccion  no  aprendida 
RepetiriLs,  y  en  el  pasaje  oeeuro 
Qae  aan  no  comprende  ta  raaon  tiupruia 
Gem  Bu Ins  te  goiam.  Blandat  pftlabm 
Su  libio  t#  dhiy  por  okoaAarte 
A  penistir  en  el  tmbfljo  iagmla. 
Ella  vela  por 


£1 Moe  aneAo  te 

Ertudia Elodial  £1 alU  to mxtmt, 
Aprovecha  esa  edad  en  que  U  UMiita 
No  cuidado6*abriga,  y la  memoria 
Virwn  Qsti  de  sombras  y  recuerdou. 


DOIT ,(! t»ii9  mmiA  Gimnisz. 


V^l  ftu Ifipgiya  al estranjero  |4ioQ)a  ';  も 
PrteteJg  j^D^nfaa :  de  cm  modo  , け ni ' • , 
Te|i4rl8.ppr  ivatria  el  tnundo,  y  en  ,iQ^iu)i?)})|iK 
Sea  qual  foore  el  clima  en  que  nacwqa 
Coal  D1O8 I08  hizo I06  veras ^ hermanoa. 


Por la  dnlce  armonia 

7  a  par  de IO0  aonidos 

Vaya  la  voz ~ la  voz  que  a  ]w  humandi 

GaotiYa  los  MdsQ 

7  plflPBB  9k  alma  cuftl k  hi&dol  cKa. 

*  Dtk  Upis  aobn.  todo  .m 1 w  vaafbaiU 
Trata  da  jpmolran  000  el  haoemos  一 
Etei«io»  IO0  irootMnlaB^7»  «0|iiaii4o 
La  imijea  del  'Muigo, 

0  el  vAtt^  o  U  moniait.  on       naoHnr*.' : 

Otfoa  flfsetts  poMavio  tu  aeiiii 
Que  m^vuacmU  pMs  pal^ite  ahova, 

Verfe  eDtaBM.<niinik>.J»iflii.|0  fafeicmm  , 
Al  cultivar  ta#qMritn  lM:|MdMB""'  、  ! 

Ni  el  t^iMdeiv«^^«i  6ck>kir|M:.:v  ,1 
Marchitaiia  ta  jufraxlyid い ottTt '、ノ  : 一 
Te  serobiMiit  iAftibm  U,  ecitloMni  , 、 リ) 
T^bmnRk lo  MId  m  UMmptLvt^ir. . 、 
Cod— I'ri  to  la  pjus  de  k  iaoMciii. 、. 


LA  MUJER. 


Lofihamos  «d la  Tidft 

Con  ambidones  ioeas/ '  7  • ' ぐ に 
Ctm  TiciM  y  flaqnem; カ7:》 ...  一 .- 
Pfio  eatre  los  oonfiiotoe  w」 
tea  terrible  gotm,  ぷ: , 

Que  jo&to  al  hombre  vM>' '- 

Ed  la  inooento  ctuia  . 
Al  dolor  ya  oondena  .  . 
^atoraleza  al  hombre ハ 
Que  a la  existenda  lleg». 


ん: 


,6  QuWn  aeeari  su lUnto 
'"Gwi'ttn  iguftl  temeat? 
マ tkm^qie  es  el  injel 
,奪 J 麵 ザ hijo ま 

Omi6mm4f,  en  el  alnu 
'^^$^4^ 1a  quema 

Por  otro  que le  entienda, 
'Eotovices  de  mil  flores 
PupoQo  Oadena 
La  mjoyer  que  es  el  fojel 
Que  pfiira  omarnos  veU. 


18 


S74 


Felix  el  que  en  su  infkncin  La  e8p06«  <|Tie  en  sua  sue&o^ 

Tavo  mm  mflidre  tierna  I  Bufto6  flutes  y  perfects, 

Mas  feliz^  q^e'lmHa  •  l\)rque  «8e  «ticontrd  un  anjel 

Andando  en  su  earrem  Qne  en  toirno  miyo  vela. 

A   MI  AMiao  1>0K  MAKAANO  6ARBATEA 

(XK  BL  UUMPLKAN06  UK  SU  PH^|iOJ£VITO), 


Nunca,  jamas  goce  del  regafauio  , 
Beso  inooenfo  que  on 1»  &z  del  padre 
Pone  el  labio  infantil  risueno  y  puro. 
•  Nimcii^i  mi  .-anigo;  pero  entrafiM  4k  nombre 
Sen お bles  al amor,  al  ^nno  ^A  ekl ひ 
Me  hizo  cajmui  de  ccmipfndep  tm  diob»>. ' 
Tu  suprema  ventura.  £ii wte  dia  ''  • 
Haoenn  ano  4|ue  im^iiMto  y  olvidakio  、 
Apresurado  el  corazon  latia 
'Deniyo  tu  p^du»,  y.oon  ateito  mdo 
Esperabas  el  Uanto  eon  q«lo  ftBonek  '  *  • 
Su  naciottinto  el  immbrcu  TD^rrajulft 
Llorsndoin  tmbien  Mire  al  fmaodo 广 • 

Y  bendecido  mo  cbe  :tti  «fpiBw  ' ' 

Y  ires  lagrimit  nntat  m  mtidjHroiv 
Ella  virtnoia*     inocwt«»«MMnio:  '  • 
Ta  coimien  y  j^oraiCH-<£l  cielo' ,•' ' 
Benign^ ot #oiiri6, oonbmdjoiww い"、 - 
Golmiindo  "  vmm 露 qiu  a losfnotaM 
Del  mimd6«oloeal».«^Ba  m  iaammm  、 
Te  viflte  tu  reproducir,  y  en  ellas 
La  gradas  y  hermosura 
De  tn  mejor  mita^,  In  cfta]iaAora. , 

、 . -MafiiHiA  de  ventura  .  二 ぶ 、 , :" .. ' ぺ!  》  、• 

^iai«)ilf(ll»l>arati!  No  ya  U  eftpowi/ つ'",..:,:'., ♦、 .' 
Mo^recteen  tu  Viijtoia — Madre,;    リ, チぇむ , み,' や. .-.O 
Madn  «m  y&  que  el  rnboroto  mo  "Tr:":.,c  *  ;      う 。に 
、 ff,  ^'W'WA)]^  wevo  amor, 1&  jeneroM  ,L\t^r^ リ: 丄 n ぶ &!  >^ . 


I い,, N 


•4«  . 

ひ 


§p\^rf(.l9i|)ll^ot  que 急 la  baaalu^ 


i      ''   '  '  Ifijo!  la  VW5  primera 

•         ttit  palabra  86  exhftlo  de  tu  alma 

Tn&  tirta  reyelacion  de  tu  destino 
" T  U  existiencw  comprendiste  enterft. 


«ar*.«»  tv  «)  •* ュ. 
o**d ":it.: .. ,,: 崖. 

•  •:/:  >  3;.'V.  V» 


,響 


De  suefioH  linoojeroK 
De  riqoeza  y  poder,  saber  y  hcmoran 
Alfombnutte  ^ l^M" ,  • 
Del  mundo  al peregrino  , 
Que お maodftDa  el  cieio— 
Le  viste  un  hombre  en  merito  y  en  udok 
Crecido  ya,  pagandote  en  consuelo 
Tu  paternal  afan 一 j  a los  eotninoA 
Con  noble  y  altanero  regocij  ). . 
Pronunciaodo  tu  Aombrc, 
Presentabas  u  tu  hip.— De  reptuite 
una  nujoe  denlustro  tu  sue も。, 
Y  una  inquieta  mirada  doIorid» 

, Lanzaste  al loocente 
Penskiido  en  las  miseriiu  dcy  U  vida.  ^ 
En  U  dureza  de  la  piedra  iograta 
En  qae  m  esconde  el  oro— en  las  profandi* 
Timeblas  peligrosas  que  la  mente 

, Bi^8Cfa)do  !«■  v«r$ii^  xxm^  jpsposatH  ; 、 - 
En  Im  mil  redes  que  presenta  bueno 

•  $u  diifnusada  Mtucia— en  esa  ftieiite 

. De  hk  iMi^bicion  en  fin,  en  que  a  ^ipprfia  、 
Nof  Jianupqos  sedientot  に..、. 
, Tep  qpe     vez  del  dulzor  que  pronMtia 
fiMb.  haVUu^os  lo  acerbo  del  veneno^  、い 


»9 


V 


•  、•'••* ,い v  '  ■ 

IV'T*  f* れ , ゝ *Vt:  * 


I、 


»<1 


Mfviano  !  amigo  mio  !  La  abroq^i^ 
fYf|g|^t0  $p,  que  juTentad  Hamamos. , 
fif(mtfohtff  «n  noflotroB.  j  Ay  !  que  ... 
tXf 叫 yjK^el^  hielo 

.Vl^^prtlitiio,  y  nmchas  dim  el  fbego 

llQonfleiftdos  atizamoA 
en, I  pprazon,  era  en  la  mente, , 
cr^     !  Con  inesperto  lin^  , 
; ilf»  fina  barqnilla  por los  fCAVt^ 
^P6D^t4 鋒 el お mon — Dirije  aI*puf}rtA, 
^^w^qjf^iirto  de  ••penmza  y  dichA, し", , … 

honor  6n#efia  atahijo  .4 わ ん 二)  »»wrji 
ん •  A\Stmff^  •? 1*  y  dfW;,;;, ゝ ,》 ",― : 

や. u0p  viJVAt?^^  ^  nieblM  de  la  vida 

\  ふ: •.  JaJJ^^^T^  "^1 おは e8CondidAr.rvA<iu- "ん'  >  ぐ' 


ぺ 


リ I' 


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. V 


ぶ' 


fX^R^A  メ..  二、  ">:  : 
, . f         - ,-、 , い • 


•V や, 


ズ 


f74 


Emm  DB  «iuifi.Aimo4. 


LA  MUJfiR. 

0tm  •!  albwB  "  to  Mflortta  DoImm  OtoSMa)., 


Al hijo  d& la  nuel  de  sus  entraoM  ; 

El  amor  al  esposo  ; 
Y  dnlee  como  sombra  en las  roaniana# 

Brota  del  corazon  paz  y  repotto  

En  la  perp^tua  lucha  de  la  vida 
Ella  es  U  gloria  y  la  ilusion  y  el  cielo.  ... 
Ay 1 ^el  que  no  halla  una  mujcr  quen|lA 
T  no  la  adora  la  rodilla  al  suet ひ I 

"  I- .  • 


EN  EL  Album  m  la  SESoBitX  muSoz  . 


Todo  86  deieolora 
Ouuido  esti  triato  el  ilibk 
Porque  sa  pmrna  quiebra 
Entonces  la  espefftW, '' 
Y  de  caDsaneio  y  tedio 
Dga  caer  las  alas. 
Bajo lo6  rizos  der  (m 
De  una  frente  lozana に 
La  mimiA  soohe  fdina  、•' ' 
Que  bftjo  yertas  camu. 
Del  lAgo  de  la  vida  • 
Oont6rbaD86  las  agiiM, 
MeieIan<)o  bus  oristales ' 
Cod  las  areuas  pardAn 
Dormidas  en  el  fouBb*' 
MientrM  duro  la  catiAt'. 
Penoso en  el  nenerdo へ'' ' 
y la  memorift  amar^  二  :' 
Uk  hutoria  da  Mtt'wth&'dcy 丄 
Apartot  «alalada. " 

•I  RWA き'、 

De  vsA liodft  nmlUna;" ,' 
0  el  Tuelo  iMsaJero    、,に チ 

imat^  oomo  el  perftime 
De  la  azucena  hUnca 
Que  en  el  aura  deleiU 


1 . 


\  一一  ' 


'う 


Pteh)  ((fa  in  Earde  mate. 
Trigitm.  m  enendnl 

Qlie  el nJl     mi  exiateneU 
AiitAilas'edn  tas  alas, 
T  en  todo6  mis  plaoem 
ro  una  nnbe  pud 歡 
idofaie los  ojo6 
f^mi  pasasl 
ちお ^coiiM  6iooiididA 
•  Siol'tftdfjefftis  galas, 

tnmiiltoB 

pUuBU, 

' ^  お tiT* 

,ま illld'^hMiidoQAriig, 
Ahogfodote  en  U  MOfrs 
D« 1m  calianlw  pum  ; 
Del  fondo  de  las  oopas 
Con  jestoe  asuitabM 


Lu  i^lkM  do  mis  ojoB 
Coo  el  lioor  torbadas. 
Tristeza  mi  en^miga! 
Peneguidfora  maga 
Que  cuanto  miro  y  toco 
Con  tu  praeDcia  empapas : 
Dime  ^sobre  la  yerba 
De  fiores  agOBtadas 
Que  cubre  sin  perfume^  : 
Los  Mtofl  de  mi  nada 
Iris  tambien,  celoM  ' '  *•  '• 
A  aacndir  tus  alas 
Para  arrancarme  al  sue&o 
Donde  no  dnerme  el  alma? 
i  No  dioen  que  en  la  noche 
Comndo  en  k lima  clara 

Y  en  torno  de  su  diftoo  ,、 
Se  admiran  nubes  blaneas; 
No  dioen  que los  yertos 
OkUvereB  ae  alzan, 

Y  Mfiando  demenciM 
CSomo  eD  el  mando  andaii  ? 
Tambien  si  bt^  el  polvo 
Ifi  earn*  es  inieoMta 


Y  en  buflca  de  placeren 
Au&  niuerta  ae  abaliiuGa. 
4  Dime,  trUteza,  entoncet 
' Cimndo  ya la  espenum 
Apago  para  siempre 
La  alentadora  llama  ; 
Sentir^  dentro  el  pecho 

Eh  el  wpvilcro  mismo 
To qne  td  me  aguardM, 
Ptero  blijotitia  fornut 
0»DAol$dora  y  grata. 
I'ues  l>ajar&al  aeno 
Be  la  poBtrer  monuU 
Lleyindomtf'ua  luspiro, 
Un  Ilanto,  una  plegmria, 
De  un  oora^^n  amigo, 
D<$1  Ubio  da,un*  hcrmaiiA. 
Si  tal «9  mi'dertino. 
TristewL  soberana, 
Para  cantar  tus  triiinfos 
Pon  e&  mi  maao  d  barptt 
Y 16rmtnme  candonm 
Las  Ifigrima*  del  ahaa. 


.' リ,' 


TRADUgCIQN  pt:  BYRON 

Cual  do6  m&nsas  oorrientes 
Ed  una  confundiidAS, 
Dm  aimM  hai  que  unidas 

^nptu^a  las  rejiooes 
Dei  cielo  se  alzarin. 

i.  Bo4Mft  94riirM/?i«r6  ckm49  p«Mio6  ei»  el  foU^in  dal  (km^m 

お iGWMiet,  お fliflo  XVII  y  ou,af joj^  s^m  mm 

permaneoen  in^tas  estamos  qomprometi^  «  d^r  «|Q.bi^« 難 

4gk» MWMWOS t    ュ" ほ' :.  ' 


2 お 


A  'UNA  MUJER 


jCflifiuio  muadaBo). 


I. 


Delirio  de  ifs  horas  de la  vida, 
JXUcisii&a  nyujer,  &njel  de  amores;  ^  . 
SitroUa  epife  celajes  escondid* 
A  qui«n       la  Tista     mis  dolores. 

; Que  bella     bisso  Dios  I  Oaen  de  tu  frento 
dndcantcs  nzos  negros,  perfumados. 
Que  al  bianco  movimiento  del  axnbiehtt 
Te  acariciaa  la  faz  enamotados. 

Qtl さ belU  te  hizo  Dios!  Es lumbre  pura 
Qvte  en  tioche  meUinoolica  da  el  cielo 
La lUz  de  enDs  tua  ojos  de  blaodura  '  • 
Ctian'do  \oi  bajas  penaativft  al  saelp. 


II  i 


n. 


r 


J 


'         Yo  te  amo  a  todas  boras  de  la  vicU  !     *  ' 
Pofitrada  ante  el  altar  de  la  oracioQ; 
Cttando  tienes  el  alma  dolorida  ; 
'  Cuando  brilla  en  tu  rostro  la  puion. 

£d  me^io  de  la  danza  turbtilentai"; 
Al  rayo  de  la  luna  sin  calor  ; 
Cuando  criiza  en los  aires  la  torment*: 

De  la  xnafia|ia  en  el  primer  all>or. 

, ' f   * へ、., い、 i'J 

A  todas  horar)mit<r  i  tf/ %iei)  mlo, 
Quisiera  estst  sfati^oM 
Quisiera  dcttte  e!  'ahnii に el  albodrfo,  • 
Desmayarme  en  tu«  braxos  y  monf. 

Caido  Rosas  regreso  el  Sr.  Gutierrez  a  sn  pfttm  donde  ftrf 
tff{&tft>r6  de  la  Asatnblea  Otmst^yefite  y  tnUs  tet#«i  IRftiM^  de 

ik'&rr&pa.  f  IMnfrica:    'ノ  '     '  に,, 
き '1869  f/MUco  an  totito  -de  bMgrijla(#  4e  •  WjOfttI 直". tMMm 

vantes,  otro  conteniendo  Artfculos  y  maximM  d# 


mucbo  ticmtM)  9UI       ob^uk  a  mm iKhnlymtoffw  Opn  qua  «dir 


OOSTUMBR] 


:j、       '  》  *,:,-''.', 


LA  e^IO:-LAR(SlA: 


.1 


Qiut  IVqr'ci  neictof  urbemf 
; Qui^n  habri  que  no  tenga  noticia  d« la  OalU-LarfA 


I. 


に ibtes  oOHui  li«jeen'<}ue あ 1 nemttre  de  Qaillota-jm  cdaoddo  en 

bto  ffikr 1 き! prifDW 一  ttstesiduiMs'/  la  stgmriiDhacii  que Im  |iovt^ 
Bm'b<^  fidtm'^joQAft: も n'  U»i  reraaDftjr  qiie も I'c^rum  del-qtutbttad 

namiffm  de  ^QwMokat  - い  、! 

! Pm»4a>  vevdadera  riqtieza' del .ptiebloy lo  que  ha^Adoque  gftiuur' 
■iA0  a  ictatpreMi' 'M  ftrrocArrilv  w  sin  Aiaputa  lat€!alle*Larg*ij. 
iM'Oilliigignnmwi  En )kmik  <U  wm.&ueoM.  yi  de  iu^'toMMUiy  #lae ン 

dijao (^如 -la  CUHe^Lftvga  el^Aufki'dbrnMichfifi  dki»de  tnibqo  a  tro?^ 


m  BEViatM  DK  BOIKii2iERICA. 

•  No  esoribo  pM  los  que  ban  tenido  la  imponderable  iMm  i% 
vidittntlfli;  pm  €*tM' kni  rriato  oMio'tma-liui  Aw  reewk 

njfejftdft.  ¥  podria  presenter  a la  iMtjiAecion     im  mio 

golpe,  a^uella  atmosfera  profusameHto;  MH^MUOada  ooa  jaxmi^ 
neB/*iiotipott(M(y8  yazaharee;  aquellas  tonadas  llenas  de  alegria  y 
entusiasmo,  que  a la  distancia  se  oyen  como  un  concierto  sin  fin 
con  que  la  juventud  festeja  al  Dios  de  los  amores  ;  aquellas  zama- 
ouecas  en  que  todos  palmotean  y  gritan  entusiasmando  con  afitn  a 
la  venturosa  pareja,  y lu§g(t>;  )^  ^i^^i^M^  chaya  y  aquellas  niSas 
que  vienen  a  ser  el  compendio  de  toda  alegria? 

Para  vosotros,  infelices,  que  nimca  habeis  tenido  la  suerte  de 
bailar  una  caeca  al  son  de  las  arpas  callelarguinas,  ni la  gloria  de 
haber  sentido  caejf  sj^n^  ^e^r^  ^^bje^ju  de  agua  y  chicha 
al  grito  de  iogua  vdf  para  vosotros  escribo  estos  renglones.  j  Pue- 
dan  ello8  dar  a  vuestras  almita.  oiqjiiera  un  momento  de  placer 
comparable  a los  que  ha  pasado  el  que  esto  escribe  en  esa  calle 
encantadora!^ 

II. ' 

La  Calle-Larga,  como  pudiera  creerse  por  su  nombre,  no  es  ona 
cftlleveiiki 柳'、 poeblo,  fim  pneUo.oan  iaailpa!  hiMiHitoB^  aoltno 
Quitlotac  wifudiljo  dit  prapittaliofl  en  .qae-northM  ni  gaBuMs^ 
capitalistas.  A  derecha  e  izquierda:  、dd 1a:  'fialhgipriii^ipal  faai  um 
nMAtUnid  jdor^callc^ehs  qne^  /BuUividtdas  、  aiv  otnts  •mas  pe^unUui; 
s#m^tifilieaa  ind^iUdaEwnii  y'oendneedihftl  pammtojpol:  iMn^ 
do'  Ugbkerfis'  yi  mogales  «. 'la>  Viiki^qjieiiMida^*  &  Oaoi^hftjdfll 韋 Sntib^ 
loia;  «1)0;7:^  e»  ide^^advep^liir'  que  iairooatambnajoaiUftrguiiBii'no 
se  cnofHenArjtn,  eb-  tol^ き {i^reiia  mm^  ipera i Ac  la  caller  pmoifiili  * 

El  porteno  Uega  de  madrugada  y  haoe  fuel'M  (! te  -  vdls^  fMm«  ran* 
seppii^  woabaU ち y  (maodo'delspii れ de,  ^i^jraoiM き isivaUeBfttflia 
eti 柳 tvidd  - lino,  ootiteBlle  oomo  un  dia  ><kr  ItecM^  se  dis^''ft»4ft 
OftHe-JLdi^gfi; .  Qttilldta^  Ueg»  haite  " Ifaveid",  h»rttt,w;|wtoiiD  #1 
ptMO  didse  fier  giwrey  oirciiinrpBGta.  Freatoi»^i*a  - igkntof  ihat^Biii 
tablefo  iiQgito  ten  qite  coa  letfasi  gofdat Ise  F9'«0cHltoi<^<Ko  m»tm^ 
umooiOiiiiOPiAii BBNVRO  w  LA  BotaLAOifK/' fw^cto'CkiBU)  di.dijom: 
bmrtii  iM|ui  'Ueg&  la^nutry  la  4riiM»i'd«rQuiUolft,'iMniidI&  dgn* 
el  torbellino  y la  alegriai de)la  <3ftll»4iM^ f  'pos- miiigiiidiita^  pa^ 
8ia«tea>i  ^Qpa4liMnla'>^)  Let  oAMttos-cUgMiilMistiL  ¥,ab  mifixfit^ 
que  esto  de  cor9^ief|'n«a:ooMii  «mtii^>nfi!i»."<MpmMiMiiir  y^mha^e 


LA  CUJUUSnL^QA* '  2&1 

mftnara  neoesaria,  porque  si  van  muchos  juntos  es  neoesario  correr 
uan  todos  para  ih>  ser  ahogado  por,  la  tierra;  si  va  uno  aolo  cs  ae - 
oeaario  correr  tambien  para  no  esponerse  a  oir  de  cuando  en  caan- 
do  las  paLftbras  biurltNiaa  de.  Im  o^UeUrgoUiaa*  j  EjQkti^ncea,  y  splo 
euuide  wm  «1 nuMvablB  jovm  elegante  eiijtre  .uqia>  nuto^cl^.  p^lvoi 
se'digttMi  fimrocerlo  oon  una  heohioera  smrisa  y  a  veo^s  cou  wm 
gtudosMima  oortesia  ;  y  mientras  el  paseante  que  cree  con  eatja^ 
solo  haber  consegnido  todo  uo  juundo,  proatgue .  gjQ«:o90.  au  c$auno, 
•abofeaodo  en  esperanzaa  «1 'fimto  4lel  一 eo, la  nioa  h^hrk  difttri- 
baido  ya  con  increiUe'  Ubecalidad  otoas  Untaa  a.  loe  .ojtroB  tautps 
que  kaUerea  acertado  a  pasar  por  delante.  j  lo&l お del  .qyue  cae  (jmL 
cmbaliol  Para  ese  todas  las  puertttB  Mt4 &, cerxfiAs^  j  m  •  poi: 
eoraBMi-  sino  poc  aistemau  .Se  oye  daoir  oon-. freeuenoia / ^ ^.qu^ 
8»be  andar  a  efthallo  no    digna  de 1»  CaUe-Lcurg^. , , 

Sfaida  impoffta  que  el  pt^eaate  m  owooca  a;mdie.  Llegoo  a  U 
pRmem  pnerla  qxie  enoimitw  al  {Mo  y  p^oa お go.  para  prQa4^ 
un  oigftrro.  Cnalquiera  de  Us  mim^  i^pnqae  teiiga  oator^e  ASw 
aolameftte  y  no  este  alli.U.dueSa  de  Ga«a, lo  oc^vkUri  « ゆ rar,, 
W  Mcari  fratA, le  oaojkai4,  y aetpues  de  eBtos  pr^ipnoare^  no. 
88  apreBura  a  fiaoar  a  baUar  a  algjiifiA  a{lftd ち la  zuas  carfK^terisad^, 

Las  oallelargaina^  no  conciben  qw  haya       bomlune  ,  que  、 

. Im  mififtiesti  ^pifi  y  seria  im  orimea  4e loBardiversioii  di^^icU 

iEs  ; ueoMmo  lmilar> y  bailor  hA0tad^rl<^40  lobra;  lo  B«9e(s<^m 
para  satifl&cer  a las  callelargainas.  Yo  li^  visto^a  wn'bij れ ほせ Al-, 
bkm  €m  lesto  apusadkiiiio^  (^aao .  Yo  lo.  vi.dea{ma8>4e  jr^i^tu:  «lgun 
ti 一 p0  ooQ  enutos  buflM»  rasoi^  ae le  ocurrieroA,  ser  arft^ad^, 
dmamammto  por  iom  o,  euatro  ni&aa,  fAram  frio  y  de  color.  l\Yj^ 

la«deMUig»  da  fnBU^ia  ^aetagUMdii  «1 rfMi  sobr©  el  banco :.  copver, 
]M:|Mff«M  UM  angtkfllift'  mdeuoiblet  y  prorntfupir ,  ^  ujji 
dtfll"""'  de  ivB  ei  aBiitin»e:b%&ado  <i0  tid^to  •  a: b^o  pQv liMi^idt^fr 


882 


BEVISTA  m  SUD-AMERICA. 


,  '•  III,    -     '     ■  '    I  • 

Pero  dejando  a  nue»tro  ingles  q«e,  ftea  oxh» 4e  .paid, i^O'.dcgo 
por la  dUreza  del  noTieiado,  de  Mr  uno  de  i ひき oemmi  aaidum  ooncur - 
rentes  a la  Calle-iiarga,  rngtemon  con lo  quei  orcUaaiaawNite  su- 
cede.  , . ,、  . 

Onalquiera,  una  Tez  parado  para  bailar  en. 1«  Oalla-^Lar^, 
puede  contar  por  seguro  qmd  no  6e  seatara.  'taa-  Uiego  y  tfae^  no 
solo  bailar&n  con  el  iodas  las  niiia8  de la  casa,  sino  /lambien  las 
qVe  ravan  Uegando  de  la  vMsindad  y  ha«ta.  laii  viejas  par  mew  mi, 
petables  en  cara^y  afios  que  to  las  supooga.  Ooneloido  el  bai]a>  mL 
son  de  harpa  y  vihuela  cantarfin  algo '  con  un  tono .  que  simspre 
es  uno  mis 動 ; pero  que  es  peculiar  de  Isf  OaUe*Larg».  El  cfaotD 
que  produee  este  canto  es  Mtusktsmar  hmtA  qm  el  eiKtaiianor  se 
convierte  en  looom,  Strrese  despueB  «ii:raomies^Y^ag08  laapetitow 
cbioha  nueva  ; licor  que^  maa  qtfe  ningun  otro,  posee'la  propmLad 
de'alegrar  y  que  nnnca  haee  dano.  £1 hutsped  pierde  >al fin  b 
cabeza,  lo  Uevan  en  brazoe  a la  cam な, le  demtn  la  puerta  {Mm 
qp^  dttenA き con  sosiegity  y  'hamAy  Si  es  ueotsarioy  ignad  cosa^con 
ebeBrballo.  Oonclttida  esta  faeim,  voker&n  hu^itBoaaMtbleB  oidle- 
larguinas  h  cometiear  la  misma  dperaokm  conielt priititro  'que- 
llegue  a  su  puerta,  y  asi  en  seguida  hast^  enoontrar  el  mammmm 
amnti^emdledor  que les  .euadre.  ,卜 

La  callelarguina  es  una  entidad  enterameivte  #twt^wno^-  omoe 

de  la  harpa  y la  vihuela:  lo  primero  que  b^be  despaea  de  la  lodba 
de  6Q  madre,  «d  chioha:  ia  primara  vbz  qne  anda^  lUMmda  sitio 
que  baila  unaisMnaeueca. 

CMando  cnmple  dooe  alios,  ja  no  juega^n  tos  ni&a^Bu^  obi- 
cas,  Rmo^ue  sevittda  eon  mttcha  seriedad,  eepeta  Mnxttnsia  que 
algano  la  invite  a  bailar.  El dia  en  que  eato き m^e—  la  nomia^Do 
dQerlne  de  guisto,  y  el  padr^  le  regala im  veatkl»  die<  eedck .  i>wde 
ese  dia,  qne  nunca  lo  ©Ividan  y  qd^  formiif  epooa  en  sU'Vida^  fattriaa 
nn  jesto  de  desprecio  al qne  ta^iese  ki  impraiendft  de^raterlM 
oomo  a  chiquillas.  La*cftlielcirgaiii 禽, por  lo'dema*,  tio  es  campe- 
sma  ni  ciyiUantda.  Tien^  dobre  tma  y  oira  gnrndes  "viMiti^aB ト 8m, 
semblante  no  revela  esa  inooencia  e»t6pidftik'laa  ^m^ret  d&  lx» 
campos  ;  ni  esa  afecta^cion  insoportable  o  egoiamo  mal disimulado 
de  las  de  las  ciudades.  Si  non  virtnoeas,  su  rirtud  no  tiene  nada 


it  weojuaMnto  ni  mqfigiite.ria;  si  uo  h^  Bqn%  bu  4|B^nyol^uraj  no 
tifme  iMd»  de  repugpante;  Si  un  oonfiefior  de  esofl  qua  prohib^a  e] 
baU«  fl  gw.  coafeflndftd  ine^e  c^  la  GaU^Lctrgfi,  up;  at^lv^ria  .1^ 

La  etttMfirgiiiQ&  ^  por  su  Mpeoto  la  undaUiatft  dd  Gl^. 、い 

J w^jcalitteQte  mu  de  ti(U^  nias  ^ue  regular  ; .  pe^Q  e;i^trQ  j:o<^a« 
ellas  no  hai  una  soU  que  puedai . llam^rge,  cl^ica.  tp^«  4&  e^t^- 
sion  de  la  palabra. 

Ticuen '  siempre  *  warn  enormm  irenu^  gruesaa,  largas  7  mSTf^- 

La  tfamte  daspejadai  ;  «cwpa»:y'  pobUdais  .peiitf^$a6»;  joi.  <gi^e 
graflkdes  en-  la  jeoeralidady  a  ?Q«e0  Ambient chwa;.  {)^ro>  sjawpfi; 
negroB  como  una  uva  en  el mes  de  junio  y  lleno.s  de  faego,,p(u>¥i- 
mUmiko y ekoMojited. ; >  - . , , : い:',.… i 

>  Coandk^  xniinfui . ocoi  languidesi  ^^nw.  una,  f^traoi^ipi^  jirzi^e^tiJ^l^  j 
qae lo lleva  a  uno  sin  saberio  « .  ^jueituurae! y .  per^r^  cou^oA^^]^ 
き ka  inttri|90«Mh  o*  el  lUntpidel  o<kx)drilo'a  lf>e  omixm^i  i 

Cuando  mirati  OOfk  A88|>ffWJ»  ooloqv^iQesi,  y  cuaodpjp?;  \ffli9^,  n 
llnp«lao8  dd  pndor  mmiim/sjm  a  LOe  ojf^^  4^ lais 、ヌ Ujmf^  4^.  Mu- 
allo^  mk«tt»  xDAt  Uepr    r& el as|«rjUai  qu^. laigodat^ta, ,^    ,,ぺ ぉク " 

OttMidoiiuran  eiiaoi^fuks,  «u  mirads^  c)^  ^  da).4guU9tr^*MM 
flukada  q/ke  no  noa  dqja  jooveriMW,.  quei  nos  ,u  nuffiVo, お 辞 % 
to^qu€r nctt devom 7 imdarxite.  ,  *  ■ 'ヘリ ノリ 

. 'L»'bm  iDAfl  bien  grande  qw  ohiofi : 、labio0 が nwys' ヌ f^^^{  ノ 

•I^ttitmsiraipTO  MMeo«'yii0n»pr,])viUciii|tQ9.:' へ に.. .^,\^^w 
ser  ma»  aitbroso  qu^.  el  l^o  d せ a^ll}Ca)Jl(B]^g^^pa. 

aTjrinneiMkK  dtt.tu  CalkhLttrgAl  ;    u     ' : , 

pnede  annos  que  b み r la  riflta,  y  eUa»  freeof^  y  <^gmda.i&Q])i^  " 
Mffai^  qoiUotano  y  mas  altlva ,  ; que  vma  r が 4r4iodos  Ioa,  imijr, 
yd— Mlna.'  Qoaado  oonv^sa,  ntinc^  una  iclee  quedi^  eiMU  ,oei^lu:q 

iqoaia  vMifitafte.  お: 
1. /La cftlkUrguim im  iiMe.iiingima.  reg]^  4e,  pfdUMc%>aeiiit,j^ 
mala :  obedece  a la  nattiraleza  j  al corazon.  '  i    , ひ ビ"" 

iMiiiCBlklargiunaa  c^u^ta^. 

Viven  riendo  y  hablatido. 

8i  no  tienen  jovenes  con  quienes  di マ eitiinia,  ombroniAft.  ,caa  iW 


284 


REVISTA  DE  jSlTB-AMBRiaA. 


For  lo  qnerhdoe  atiiodas  y  adorniws,  pnede  decora^  qwtto'ki^oc^ 
notefx.  Siempm  peikaiti  Ae  trenssns;  qiie  ^^Biigftliiaitiiicvtedo  nm^ 
tho  con  algutift  flor  datiiVa}.  En  vei  dfe  tidiier  un-  ptfittek)  eit  Ui 
mano  tienen  siempre  un  gancho  de  albabaca,  porqne  es  fuerM  Mh 
bef  que  albahaca  r  cidlel&rguiha  son  ooSft き tan-  inaepamUeB  oolno 
callelargtrina  y  tisa  j  «iegrift.  €ob  4llhs  ju«g«n  a<)«'tskayo,'  jra 
i»ea  moj&nddlad  en  agua  y  ro6lttn<te  a Ion  {Svdves,  armnofindo* 
les las  hojas  y  cogollos  y  arrojandotos. 

Caando  qnieren もず ^  adguno  um  sefialada  mnfslMi  de'o«r1Ko, 
d^gajm  un  ratnitb  de  la  albahaioa  t]ti^  tienen^  ea-'la  mioio  y la 
ofrecen,  oomo  qui 棚 oflwe  muk  ^pcvptve  kle  flti  m  o  un  pedasoi  n 
ooraasoB.  '    /  … 

Las  casas  de  la  Calle-Larga  solo  tienen  jendmhnaiitiidoe  ffom; 
En I'a  interioi*  hai  titia  oam&,  ittva  o  don'  siHotcMtl お pi^  jr  una 
mesa  vleja  con  tin  Sant?o-CHi(to  ^miraa. にノ 

Esta  es  la  babitaciM  de  kto  dos  viejosj  <  y  e きお'" ▼trtir 
duermen  juntof*  hasta  la  mft»  <eomplMa  Mv^anidad.  に' 

En  la  otra  pieza  hai  unc^,  o'tf^  cmiM,  Begun  Ug  vSSSm  id* 
la  casa  sean  do8,  oua^i-o  -o.  pdrque^'  •impiie'  ka'  ctdMarguitus 
dtientien あ a  do8  eti  utia^mat  ea  Mi  piee*  Hal  tambiett  nan.  do- 
oena  del  fiilletiui  de  paja  o  junco,  fiejg^tt  sea  ^I  vangio^e  la  fittailia^- 
dos  mesaa  oon  dos  inacetas  de  flored;  alg^as  ixaftjen もき de  NoestM 
Sefidra  del  OAtmeii y  de  saa-AntoitiD  aobre. Iw  cabeoerasd^  'Iw 
camas,  una  estera  o  jtifgbfif,  y  m  uito  de  kKi  rineDpeB  «m  bartAi  y 
uim i^kMfct.  Bm  ^sttt  piexb,  es  doode'ootitiiiiMimente  M^tiMMite  jr 
ft  donde  HUMS  apure^ti  viejtm*;  ite  '  tal moA^itqttK^:  tfreelicbM- 
mente  sucede  que  un  joven  tiene  w^tSMiB^  m  tttia  eaite  kutm  U 
{mDkto  tfe  tMtar  a Iba  dISm  4rtt6  <0iti  ttnteti き i が siftiidsad  a 
"8  |>ad ま Stalgiiiia  v«z  opareee  eliinedo  dj»<ca«ft^  es  oonapenrD 

tken  an:  titocofn,  con  la  c^betsa  stnarrftda  y<un  j^  de^parcliM.'ett 
las  sieneSy  y  se  da  a  cantos  si le  brindan  por  ea wiaiiiwi' 4ttgqn » ct- 
gfcrto,  La  figa  nunoft  se  aMMA  ftttia^s  para  trecr~ehMl«<>fiar» 
despavesar  la  vela.  ,  '  • ' しに',  -, 'り 'し 

^Por  qu さ todas  las  callelargninM  km  fRaroddto,  'beraioM&  y 
alegres?  'に !  リノ 

^Por  ^ue  en  todas  las  familia»4ii(ii!  bmcAias  OMMjems  ftl  piMot^u^ 
ま McasMmos  tes  hotabi*^?'  - 

creo  que  influye  muoUo'  p4ra'  wb^o  ppttoMO^  «iMR9clft^ia^i0uvkiHl 


m 


nonoa  intemunpida  del  teioperamento, los  muchos  irboles, 1m 
mnohas  flores.  las  muchas  frutaa  y  sobre  todo  an  ambiente  puro 

漏" ま oi^. 如ぶ igw'"ndli>  "iaU!l4^  'れ 

de 1a  vida. 

De  cnalquier  modo,  siempre  8er&  mai  cierto  que  el  joven  que 
ana  ves  haya  visitado  la  Calle-Larga,  en  medio  de  los  trabajos 
oomorcialea  de  Valparak^^  <k  entoegado  »l  studio  de  las  letras  en 
la  cftpitaly  la  reoordar&  muchas  voces  y,  al hacerlo,  una  sonrisa 
laoDUuri  a  sua  labioA  o  un  8ttflpirpib/otar&  del  fondo  de  bu  oorason. 

' ZOROBABBL  BODBIGUSZ. 


i'  f 


UN  ALBIPM. 


に 


い;' に. 


Una  flor  ofrecerte  yo  querria 
JjcaaoA 

Una  flor  MiAo  ttt,  ^atxtb  Ut  pm, 、 
Qua  optpntw  ea-lri         flrawft  jatwtil : 、 

Hija  del  cojmm^  qnp i^n  tiempo  ardi^nt»^ 
Me  animaba  (ay  de  mi!  dando  a  mi  meDt« 
Araor  y  VMft  y  fuehn  ^^nil:' 

ト、 け- W き d  9|iaxotuto^«o  oftlor,  w  Jbrio, . 
»  En      df  ,iem^  flares  peregnna^,, 
Solo  pueclB  dar  ya  duras  espinas, 
ixw  mttofi  del  qnebranto  deetrdctor : 
fffir!  iiTmc<li 粉 ntosi;  iuh(A  lltgn^  al  M> 
"MiideieDgttlUi  mel 鑫 htkr  in 處 Itta; 

Qne  ted^la  virtud  su  duko  . 
...J     jfiHo-t^ipg^  Mf¥i^.ti  el  dolor. . 


•*xro  ノ 

::4 ら-巧 .: ん •  ^ '  SMi^'66rfin  tus  iioitis^  h^meem 
ぶ,; 了" へ to:  •"、 み: AjMiiB  m  ftwtr  M  «braiiDl6; 

'Tiw トま, ふ A«<«ji»*iMM^¥ft"«»A^iM!^,., 

,,, ■ マ マに. ••; き, ふ' . X  qW4  qjiaboioignA  actjptar  (^uiecu 


alma  dolorida  el  triste  fruto, 
'Gomo  la  o^endA  pura  y  el  tributo 
Oqo  txme  la  mmistad  hoi  a  tol  pi". 

' IfARlAVO  ! tAMALLO. 


Mi  RBVI8TA  )M  SUD^AlffiRICA. 

观顯 ZA 画 D£  LAS  £SCU£LAS  PmARUS. 


い'  xm. ' ' : : ' し、 

Una  ordenanza  escolar  para  todas  Ian  escuelas  de la  Bepfiblica 
en  relacioQ  a  un  plan  fijo  de  estudios  para  conseguir  la  uniformi- 
dad  y la  unidad  en  el  sistema  y  en  las  formalas  de  otganizacion 
de  la  ensenanza,  oWde; 1 お/ ueo^si ね <I^s"que  pide  la  instruo- 
cion. 

Diterentes  reglamentos  n^hau  dictado  en  las  provincial  por las 
juntas  de  educacion  y  por los  \i8itadores  Sscuelas.  Pero  j% 
por  el  cambio  de  preceptores,  ysk  por  ol de.V ュ sitadores,  del  jefe  de 
la  provincia,  de  los  miembros  4a Ian  }\m^r  for  las  distintas  opi- 
niones  en  el  mode  lie  oonnder^r  los  comb,  por  el  gusto, 
de  las  innovaciones,  pot  el  deseo  de  hacer  btro  mejor,  y  por  el 
poco  celo  en  mantener  en  vi^or  buetiad  pr&cticas.  ba  suceaido  que 
se  note  o  una  falta  completa  q  ^Iut  graiMle.  variedad  sin  que  nin- 
guno  de  los  publicados  en  el  Monitor  Uene  en  todo  esta  exijenda. 

Los  ramos,  las  horas  de  ensefiahza,  las  utrflmciones  del  precep- 
tor, SOS  deberes,  los  del  ayudante,  del  aliimnp,  de  los  monitom, 
los  castigos,  ex&meQ も. premios,  estado$  escolares,  vacacionM, 
etc.,  son  todoa  oly^toff  de  suxnQ  ioteres,  para^ae  oe  detorminen  de 
nn  modo  eatable,  ni  M  al  arbitrio  dal YkUidor  de  eflcuelas  ni 
del  preceptor  el  modificarlo*. 

El  preceptor  tendria  ana  61*de!b き lite  a' a  110  sbmetenie,  qofi le  sar- 
viria  de  guia  y  que  r^^petori^  asgrapuloy^^afittte  cuando  este  to* 
piera  que  debe  ser  normft^:ioy«ri«ble^;  ni  lo^j^HiiOfi  en loe  castigoft, 
ni  la  poca  pantualicbddeB  i«  hotitf  -^•*4br<|»ftcipio  a las  claaeft, 
ni  las  exijeneias  estreraMitd  *1j^Mo»  ViibtebA,  d き qoArer  racar* 
gar  ddmasiado  las  tareAs'  SeV  ftistittitQt«:  lament&ndose  porque  no 
pasa  todo  el dia  en  la  escuela,  sm  tener  consi^eracion lo  petado 
del  destino  ni  los  graves  poij 啊) q}i^  cesi^Uavian  a la  salad  de 
aquel y  a la.cb  sub  injog,  podrian  facilmente  tenier  lugar. 

Las  ideas  de  exactitud,  de  rigorosa  estrictez  en  el  cumplimiento 


零 


ORGANIZACIOK  BE  LAS  BSCUBLAS  FRIMABIAS. 

dk  SUB  debate き tento  en  el  director  oomo  e&  el  alumno,  4e  •pceoia 
d^I  tmmpo^'  que  infliiyea  en  ol caracter  del  hbmbre,  segun  qw. ' 
hilbHttA  tfcpracticarlai  o  a  no  ha^er  oaso  de  ellas,  que  am  it^Ktoa  ua 
sistema  log  if egodos  la  Yida  de  la  raza  aaglo-sajoua,  y  que 
Gonstttayan  en  parte  fm  cardeter  moral  que  oos 1 ひ xaa&ifieetan  co» 
Is  espvesioii :  "  el  tiempo  ea  plata  ;,, .  se  radieariau  en  nuestras.  fe- 
milittB  y  amtribuiriati  a  mejorar  siemppe  mas  las  oostmabies  d» 
iMi€6tfo^aeMo.  '-'  ■  ■ . 

jOdmo  fonnular  una  ordeBftnza  dHOolat  p«ra  todas  Ifts  etiQuri 胁 
de  la  Kepublica  puramente  para  m  rejimen  interior? 

fSadendo  un  estudio  de lod i%glaitientoii  puUicackwi,  y  vedacfiar 
HDD  en  iecAifomddad'  con  un  |>lail  de'ortad—  enViaiMlo  *  niw  copi* 
natmofita  'a  cdds  uno  de lo«  Vintadores  de  escaelas  a  fin  de  que* 
hagan  las  observaciones  que  crean  del  caso  sobre  m  Mjdr  aplioft- 
cion  eb ま respeetrras  pncmfnoias,  frnto  de  la  ^sperieticia,  y  apro- 
vtchArias ;  k6 * anqfui  el  media  para  Uegar  a la  umdad  •-y  uniformidad 
m  kw  dispoflicioties  de  fa  ordenamsa ^esoolftr i *  ■ .. 

Pot  noAsirft  parte  ksmoB  rednotfldo  una'  que  ponemds  a la  con- 
eluipoii  de '  e«to9  Mtf otflaer. '  En  eUaifaemm  omitiio  Alguna*  pi4dti- 
eior^n  Mo  en  nuMtitiar  efrtoWedmi も ntoB,  y  bemot  adcqitado  oftraB 
q«e<]iemoft  qreido  mas  eonformes  cm  el &n  de  la  edo^^aokiai  y  me*- 
no6  AktiMe^  efBi  ga  aplioacion.  Noihemjos  qaetido  T«glM  por la 
adopcioif  d き tal: o  ^onal  mdtbdo  per  U-  ensefiamik  dexada  raaia,, 
ofg^csmMo'Uto^  tnftteria  traficiente  pant  nwMamui  ^lOMSonm  iio 
nranos  ittl ^0  una^  ordexuiii2a  «so0lar , '  eomo  tmios  &  probario. 
HeiMs^  por 16  tanto,  procarado  gtiardar  ttntf  abscAvta  sfep»riu:ion 
6irtre  estu  d<MS  tdaterias.  embiirgo  tahrea  htmos  ftltadaa- 
iiiu^o^fmp6«ito,  hegjuy  «bttitdado  eti  ,ecgptog.  moral"  al'tatt" 
tutor ち h^mcm  iidb  moAlrasoftj  liemos  inenteiMld  dainasiado. お tM 
prindpiot; ド or  to  beosbs  ^i^o  Mcewirio;  atiodida  la  impqi^vp 
tnmri»  }m  t^nmAow^oNA  y  et  «9tftdb^  d き nxfMicdkni  d き muohw  d [き 

drfiviitHiwr^ f^ntmkkr'otm.  , ん ズノ *  :" 

: いれ' •      : た "-' •  •  XIT.      -  '-、  -'  •'  ;-  •     "  ■';' 

Si  es  nedaBtttia  imidie^  j  )a  ntriformidad  la^'  difirpoflidoiiefl 
d<Bt  i^itien  escolar,  en  las お nntilfts  deoi*^tiizA<non,  no lo  e き me- 


• 


2to  nmBTA  BE  SUD-AJIERIOA. 

noar  en  «1 metodo  y  proooderes  o お rnmlas  de  camw^kmAatL  da  U 
ensdllfiRiza:  Mas  f&qilmtote  se  ooi»igue lo  pritnsro  que Ip  scgdn- 
dor  en  a^oella  no  ae  obra  sibo  en  vista  de  un  plan  eonoebido  da 
eertudios,  no  ee  d&  sina  la  parte  reglamentaUe^  se  trazan  lofl.debe* 
reB  del  preo^tor,  del  alamno,. boras  de  QOBefiaa^,  etc. ,  ea  eata 
sedebe  hidicar  el  mode  de  hacer.mos  proyeohosab laa  rnUfom 
ran, los  mediofi  mas  facilefl  y.  mas  praotioado0  en  la  eDserLansa  de 
cada  ramo  para  la  mayor  utilidad  del  alumno,  su  mail  {Mropta  com- 
prenaion,  en  fin,  preoisa  fijar  log  pnoMdereB  y lo8  metodos  qne  el 
preceptor  debe  ^guir. 

De  loa  distitttos  m^todoe  iBdividiiBl,  flimultftuco,  mutuD  o  ndxio, 
en  las  «oaek6  pdWicas,  sismpre  tendr^  la  prefiMfeMia  el  WBultir 
MO,  mutiia  o  Biixto  que  es  el  iatiodupido  en  caai  todoB  ypi—troi 
ectablecimiM  to6 . 

De los  distintoft  procederes  de  enoefiaoEa.  mo^  «e  CDsaiaefaii 
preKferibks  a  otros,  jr  no  son  sino  el  reaultedo  de  la  piActifi^.dd  U 
enaenanza,  de  los  ensafos  hoohofi,  4el ex&aidn  y  del  e«tadb  aubve 
el  desarcoUo  de Imb  iacultad^  sy  apeoveohftiiuieato  del  aIuhuio. 

Par*  la 咖 efiMza あ oad*  mnio,  ae  daa  nornuiaa.los  prwnpto^ 
簡 en  la  eionela  uormaU  por los.  VintedortAy;  w; お Jgonii^r  tam* 
Wen  se  bxa  publicado  Algunas^  ea  los  tmtadee  de  pedagigia  ae 
ocmtMiEittB;  otras,  ^onileei  8eg»ireni0s?  Sedc|)«r&  a  U  volimltd  de 
coda  preeoptor  aerTime  mas  bien  de  las  iisumt  que  de.la0.otrM?  & 
dfljfHr&  qoe  siga  talves  uuos  prooederf^  rutimros  ooadtmidiofl  por 
la  raKOD  7  que  damoran  si  progiAso  npileieetaaL  y  movtl  del  alum- 
na? Lob  Visitadorei  ificulcfur&a  tamUen  »  «a  ^v^to 1ft  udopokai 
lor  que  erean  ma&h  9oavieiueiito9>  y  qua  taltev  .no  podcuui  Berio? 
D^nrdmos  qne  aoo  de  ellos  en  um  [irenrii^b  dicte  iKMnoM  dntiii- 
de  laaqm.diote  otco  eo  otrn  ? ,  Nm  pb^v^  fit  detk)««iiftodoi.d 
m^orwel  que  en  maooa  tieakpo  a6«  pTopovcione  un  mayor' Air 
aaisro  tie  toniycisaienim .  ocna  oUridftd'y  s^miUefty.  poftTited  .bqeoar 
'fate,  invecftigtrio,  eau^niwri^jf  pWwrio -M.ti^roioio.  .:.- 、つ 

practiquen  todos  los  preoeptores,  sean  otra  gniiT  queiOMMdlm* 集 

menudo? 

Reunir  en  la  capital a  todos  lo&yisitadores  de  las  provinciM,  a 
algunos  de  los  directores  y  preceptores  mas  competentes  junto  oon 
las  per6ona8  mas  Botableft  por  sua  luces  en  U  imtteria. 

Hacer  un  estudio  tanto  de I08  r^oooieaditdot)  ea  loa  tratfidos  pt- 


ORGANIZAGHm  m  IM  YBOUfStM^  fftlMARlAS.  Mt 


dag^M  m  el  Monitfn^,  par lo»  ViaitftdovtB,  como  do  Ida  pmet^B 
eo  ff4ctieft  en  U  EflcmUk  Normal,  en  k>s  eBtableeimieAlos  mqor 
dirijidos  laa  pvoviit^ias  ;  miMterlds  a  diaoiurion,  oir  ios  ditbrea 一 
t60  tVMdmmtoe  para  U  adopcUm  tal ひ coal  otro  en  cada  'radio, 
fiNmuilarlcM  y  sai^eioiittrkM  si  ae  aprmbaft, ん rHiMdo  <ks-  eltat  uh 
Muftflftl  ioippwo  p^m  todoH  \oa  imtitnlUaW'  e  inirtitatrioiH  d«  hv 
Repfiblica. 

En 1»  4iii0MiaaBa  algcmoB  mnoB,  como  se  haon  en  ei  dia,  4I6- 
tanse  defectos  graves.  Qmsifiramosv  wpongamos,  qae la  enMftatassa^ 
da  U  graittUan,  jeografia,  kisloria,  fuese  nuw  pr&ctioa,  ae  Mgm^se 
el  laAodo  o  prooedimisivlo  cateqnislico. 

La  teoria  y la  pr&ctica,  la  esperieacia  y 1a  idjica,  \o  titU  y  In 
conwniMto, lo  realizable  y  \o  inapUsable,  somatklo  hI  eacAaied  y 
al mimdio  una  reuaion  pdraoow  iDtelijeiitaB  y  peritaH,  Uid か 
omteilmma    la  cDmacackm  do  un  objelK)  tan  hnfiortante. 、 、 

La  reunuui  il« I09 ず veoeplom     cada  pro^incia,  o  de'  cad»'»fia* 
partamento,  en  academias,  bi^o  ia  dirmion  iGklotmiataios 
d<»My  me&dria  m  soguicb  a  haoer  mas  fecanda'  en  sofi  boends  -re- 
Bultadoo  la  de los  Yisitadores,  oc»  el  prc^sito  de  obtener  la  imi - 
4«d  y  U  uM^rmid^  #11 loa  proeedercs  de  la  snucfiaiiift. 

.XT. 

Otra  de  las  principales  mejoraa  qae  demancUt  Ui  inBtiikc^miy  w 
U  ooDtftrameA  4# loenkB 麵 (towwdn き, no  huMeado  <iti  :4MpaTiar 
TOWito  4e 1»  BqidbKs  qtie  poftda  eMorgulleeern  tenerlat  eooH 
petentes.  blta  son  e 赢 m  may^ir  fnrte  amndadcMi,  y,  «e«Rie|v^ 
t«ra  ftlc^Mb  cLi 1q0  d« Im  calwomM  da Im  ikiaartftriieoloo^  e«&n 
4e  Mitft$fM«i''  ni  riq 矗 iem  mfriianwnente  lafl  eKijefteia*  de'ta> 

ftlte  ffMnnoty^e  espfrita  pMdioo.  de'coMoimiMiMr,' 化 
omtamhini  4e  U  ^MraUflad  de  los.habiflmtet  del  csmpo  d6  hsb"' 
tar  CMM  mal  constniidAS  y  desabrigadas,  la  fomiliaridad  oDtt-TO 

86  Uciera  poeo  case'  de  las  reglas  de.wfBiteetti  ra  ^ lM^faM|fr.v » fca?'. 

fikotr,  o  «ato  'a  m4dimL  Sin  Embargo,  do  bs  pmde  negar  、  quer  in 
iDspeocion  de  Ion  Visitadores  ha  contnbaido  mucho  a  su  nxgom,  • 
especiabomte  con Im  nmscripoioiieB  levantadac  entre  Ion  vedmM  y 

19 


€Oft  Ums  pequefia»€afitidadet  ! eragadaf9'por  、tto、iiib»icipcilidftde»  -y 
cl  fieco.'  L»  falta  de  fendos  ha  gido  el  (Sriniienr  €«^1(y6n  qitd  M  llan- 
eiitreUado  las  buenas 'idea»d«'conMgujr  )«ieal(0Sr 'WpBit>mtm. -'' ' 
. La  Lei  de  -  Instruocnon  Primaria,       :maiia'mi^ き 越 (m^triliMiofi, 

ostatrfi. 4ema8) •  repitamoe^  iigUMR  obsefi«fteio««i»  uemn$teK  'mOfdA 
de  Sstos  y  del  menaje  convenieute.  ,;''  •'!,' リ 

Lo« lo^Iefl  doJas  esoaelas  debcn  aor  adecimdosto  i»'9nK«^{^n:^. 
a)  deaarrolla  fiBieo  y  al bieneskir  del  alunrf^.  <  * ぶ '  ' 
•  Deber&n,  pdr  k>  tanto,  tenear . hd <  espacnr y  'xeun:  cftntidftd  de  aire 
proporcionado  al nuniero  de  almnDOSy  cakuUUidose  segn n  :-  estos  0I 
larffCK.  anoho  y  alto..:  レ. ' ,に "い, ' ,J 

DelDemn  trabajawe^oQ*  nuiii^nal  <s6lidov  «ii  m lugaMMoo ド eiv> 
tilado^ameno,  aislado  ide  otP(Nii6fliiiaiQt|,  ea^olifNiato'  laas^aupMpo^ 
sito  para  hi  oononrnsDeta  'de  los  aiumnos:  Jas^ntatas mikdioMo- 
cadaft  naeiente  yi '  «1 ' {umient も, pmerto ile  enitada  ! aA  'Ti«rle, 
oett(paiid0 «]r preee{)Mr ila' «sireimdad>8Ur ; . . i  "  ;  "  ノ  • , ': け',' r ヌ t" わ 

A  ios  locales  deber&n'  ir  aaexos  un  <patio  y  nn '  srtiopfmmtpogibi き • 
lorn  que  ser&n  sombreadoB  por  irbolea^.  -'  ■■ 'お : ;《  ,に 

El  sitio  geiA*  caltivado  、o  dispuesto  pa«a<  jkMin y  thoitali ad,  etwl' 
por I08  mismos  alumnos.  、 

A  las  piezas  para  la  ensenanza*^dr4n  agregarse  otras  para  sala 
de  recitacion,  de  dibujo  lineal,  de  la  biblioteca  popular,  de  habita- 
oioD liA  dareotor.>  ;  •、'、•'•''    w  •  '  f"rih'、ri'' ふ a'"、' 

iiliOtrMcales  dobei&a'  sec  UanqtoMMlDs'taiito-  iiifceyicMf'>0(nt)i^il$8t6^ 
Fiormmte;  las  ve&tanas  tancr*  jridrios-  >j\  -  perdt^iiu^  Us  '<i>ii^rter 
ohapas,  el  parinieatD  8er& .pavejo,'de  maderft^o  laiAl^o. —"八' *  ^\ 
. Bespeolo  ftLmena^^e;  ei.ntumrod^  mecM  jrhbMcaa  (to^Bfiidnt^M 
Qftda  resiaUftoiraieBto  mrk  1  ki '  cilfideBte '  a!  fin  de  qtia'l Ui^  alimmo^ 
pnedan  estar  sentados  con  comodidad,  sin  que  se  agoIpetio«iit$h' 
sebrA'leB  otroft^  con-  el«no£ibt;i  largo  t-y  iiecthKi  nsdceftiri^^  1  li^itAmn 
e«paldar  y  eLulfk^-iieoanuioh ん tfiu: ふ。 AifakDiib/rpiiteikai  *)fiiMiifPa{ili^' 
yars れ, つ ,.•■•»:  ;',•::'':  に ぶ-'. 「'ふ::' v:.: ベ. 丄 '、: z^:ni:vi:tc»:,  iAcr^ 

sario&psii^i[>6lQ0drk)sdbiiQipo8 ふ 4 二 も',: づぶ d わ V) み u> 'てな iq  に 
暴】 iutgo 、お buiQQftjii •asientft  saH :ぜ' inii9»od4u«<^Mb^lW 

biendo  para  hv iDovifiBento  tener  coda  liiio  d^ytkn  «1 diifMii^o  >  fi^"- 
c^fiariio.  :•  -'     •        -    •      "に f に'. ■? し;, f      'リ' リ 屮,,'、 ,■»  、: 

, Laameeas  y  bsAGOs*  desfrinados  a  ios,  %\wnt^^  de  lai)  '»eoe(on€^'  o  * 


OBGANIZAiSniKTDlB  l^AB  flBCOfll^SimiMARIAS.    •  Ml 


cinM0  inferiorefi  ser&a  menos  ilto»  que  lnfr'd*''ll»<ltfilidriof*%/ftft 
debiendo  detcuSdafse  que  m la  coMtnrcdorr '-tantti '  de Irttf  ttftcAi 


CCRDO 


el  pi6"en  el  enrtliiblado れ piso  dd'la  mirtu«:w さ kiw!    '      • , ふ " "リ 

La  disposieion  de  eUfm  nerA  la  IvoTissatital' ぼ onhnniM^r'i^  Y^Hf ム 
fiarirft  empero  is  d あ vtn  cuadmdo'sl «1 bcaMotpermite','  ttiip  <k*HMP 
JOB  iadoB 1o  ocapara  \^  platafoma  ^1 |)r^ptor  q-de  AotniMH'^H 
on  solo  gcApede  vthImi  a'4o<)<m  }(«'a)ui«nOd:'  -  '      ' 'バ 》 に"' つ- ぺ: 

En  torno  de  las  murallas  hahr6  el  espacio  annciente  para  el  pa- 
flaje  y  movimiento  de los  alnmi^QR/  y  adop  tin  dose  la  forma  cua- 
drada  se  dejar&  entre  un  banco  y  otro  un  claro. 

Las  MTedes  tendr&n  perdiM'pAm  tmlgaf  Im  j^crrriw  yi^dd^ de 
los  ahimnoe, Ite  qu も «e  «iirn»rai4tt'  hacienda -qiie  wHiiwlH^iiW^o^ 
ellttff  oorresponda  al  afliento  mpecwW).' , に " ド し' リ". ,,,* 

Podr&ir  86r  decoradafl  oon  diferentes'  oMdrott  rel^t^wori,'^****^^ 
CM,  mapM,  figaras  <le  eoerpoR'  jeom^tnoftBj  hi ま t4{ ま heft  int» 
ziinas  morales,  ete.  etr"  que  lOTvan-  |>aif a-  'ednO(ir>»kw«ontimi^nr- 
l08  e  inspirar  gufvto  %l  estndtty.  い , ••"   » リ'" * 

Tendrd  ademas  todos  los  enseres  necesarioR  para  la  ens^atiii' 
del  preceptor.      -  i  , 'り' , 'リ' '•   '  に, 

En  las  oabeeeras  y  ptmto«  4e>  dispartilmento^,  do«de  '  »e  h^i% 
estabkdda  oias'de  una  e8oiie1a;  creambB  Vypfwttiho  infdlciar  la 
▼enieBoia  de  q<ie  se  reanan  >  un  -'  mtsmo  hical,  fdln^ado  M  ii^ 
pftrte  mas  central  de  la  poblaeridn;  las  diftiiwtcfM  eBOtf^His  hbri!^ 
bres,  ilmdidilff  en  distiirtos  saloftes,  '<)ue  serviHah  ^pfeWi-ttirtOs'tei!!' 
cimos,  7 las  de  mojecefi  r^nidas  en  t>tm  \bcA\  'ibHriM**','  'cotdb* 
ImMB-dioho  &ntes,  na  imixtuto  primn^io. i' , ',ふ','.,, " , .,  、• 

Es  neoeflMio'que  Ion  edtfict<vs  de  las  «BCfiiela«  se  <wtww<liywi''bajb' 
la  dheooion  de  una  '* perabtia  <io(tD|>e<)efii^ -y^fl'^ plan ' e^titiJiadb' d^、 
antenmn<>7  'qoa  mm nK»Mo< き arquiteotqi-a/^de  »bttfeid  *g\ei5ljtH*^ 
da^'ornato  para  lm  pobHtos  ;  '  vet4AiiiM»  'teWplcHOdel^*!' 

bellas  empresas  c^ue  dcbe  ciibrir  la  faz  de  nuestra  PipaMci^^blS^ 
edifiyiMPd^^ict^*y^^2|{arente8  para  el  objeto  a  que  Jos  de^^jna- 
moBy  peniiemos  en  levantar  verdaderos  monumentos  que  marqnen 
ana  £poca  en  los  anales  de  ]ft<%itl6ria  nacional,  que  desafien  el 
tiempo  y  sirvan  para  nuestros  hijos  y los  de  nuestras  jeneracio- 
nes;  es  necesario  que  imitemos  a los  americanos  del  Norte,  a las 
naciones  que  noR  han  precedido  en  la  coDfltmccion  de  estas  obras; 


m 


mVlSfti  im  SUD-AMERIGA. 


que  ne  dm^imemos  ni  el  aire,  ni el  espacio,  ni  el  dliiiero  tratftn- 
dose  de la  Balad,  de  la  robustex,  de  la  iutelijendal,  dd  deaarroUa 
nQr«l y  fUAeo  de  nnestroB  hijos  en . la  edad  que  deben  ser  mu 
cnidados,  en  que tdeiM'  de I0  boano  y  de  lo  bdW,  de lo  armo- 
nioo,  debeu  grabarse  en  la  meote  para  que  se  reproduosn  en  las 
caaas,  que  deben  hemoeear  la  morada  en  auestras  aldeas  y  rUlni 
J  fS0  impida  que  se  v^rifique  una  aglomeracion  oreckla  de  jente ぞ n 
las  cindades  y  fl«  disminuya  la  que  puebla  nueatros  oampos. 

•  XVI. 

' Muebas  vaoes  ee lu. llamado 1»  ateneion  del  Bapremo  G^biemo 
M>bye  la.]»eqiie3fr  rents  mensual  000  que  est&n  delados  Ion  ineti- 
tatores  ;  el  mismo  Supremo  Gobierno,  por  el  organo  del  seior  ml- 
nirtri^  del  Mtdd,  ha  nMbniieBtado  la  aeoeeidAd  del  samento  de 
melda,  de  um  dotodon  que  reoomponde  algo  mejor  sua  mmciM. 
No  hai  persona  amaate  de  la  edocacion,  ane  conooe  las  peaadan 
tareas  de iin  institutor,  que  no  lumedte  la  triste  condicicm  social 

Es  verdad  que  oon  el  nombramiento  de  biblioteoarioA  de lat 
biUiotecas  popal^es  en  los  miflmos  preoeptores  y  con.  el  eatable- 
cimiento  de  eaeaeliM  nocturnag  se  ha  aliviado  algun  tanto  bi  con- 
dicion  de  algunos;  pues  esto  no  baeta,  y 1*  mayoria  de  ellos  pbch 
be  una  dotooion  qne  apeniw  safioiente  para  dnifra^ leB  gastot 
m«8  aeoefiarios  de  U  vida.  8e  quiere  que  el  insiitator  sea  oekwo 

el  .CQitipUiiiieDto  de お Uft  deberen,  que  tenga  amor  a la  engeSan* 
sa,  J  se  mantiene  en  uDa  tmte  •  posioto &,  oblig«do  a  impomm 
mil  priyacionefi,  a  careoer  (jle  la  mayor  parte  de  lav  ocmiodtdadee 
de  qiH  diafirnta  toda  persooa  que  vive  civilmeate,  y  a  abandomar 
e«te  destino  hiego  quo  la  proporcioiie  otro  que  aea InomtiYO 下 
d9  menoe  raspoDMbifidtMi^  pardi^Bdose  an!  los  fratoci  de  la  «pe- 
mifoiikj  .de  la  pr&eiio^^^le  nmwf 柳 ochaientM  adquindos  y  par- 
hmoiwu^n^y .  fue  fondan.  del  maestro  el  podagogo.  y  de  Ja 

>. ノ'  ••  "J  、ノ ノ' -- 


9m 


Y ibs'deleites  ftrvidot  que  apurt 
Tu  pubcr  aeno  con  ml  pecbo  wido. 


No!  no  mentian  por  mi  mal,  ingrato  ! 
QiM la  vida  en  la  vida  inocuUbui 

Y  en  la  tnatua  etspansion  del  goso  lato 
J6lrmen  de  un  sei^  en  otro  ser  dejaban. 

No 1 ; Qo  mentia  j  vive  Dios  I  tu  boca 
jQae,inAl  s^grado  la  verdad  decia, 
Cbancjo  en 】si  ^ia  palpitante  y loca 
En  vertigo  sensual  amor  vertia. 

La  vlctima  eres  tu  !  tfi el  que  te  eagafiiw  - 
Creyendo  que  tu  amor  ora  no  es  mio;  • 
Porque  llevo  ese  amor  en  mis  entraiias, 
Pese  a  tn  inhabil,  ulterior  desvio. 

Que  aunque  tu       duro       un  minuto 

Y  arena  esteril  reputo  mi  anhelo, 

Ym  in  sMf^  IftiWOBia  da  ti  mwmo  i  ' 

Amasado  ea  mi  fertil  or^i^iismo 
Con  fermento  de  l&grimas  y  penas. . 

y  que  burlad^  he  sido    ^m^iin^  ;  ^ 

Y  que  impotente  mi  venganza  sea. 
Sin  ver  que  tiene  cual  la  rosa  espinas 
La  flor  de  la  beldad  que  se  estropea! 

Y  te  gozaa  talvez  en  mi  abandono 

Y  amas  telvns  ti  ttm  mujer,  alml i 
。m  notar  que  la  furia  de  mi  encono 

、 Fnedd 俯 Uvk  trooar  la  niitma  vkm. 

^'^t^  qttfe  Aada  tit  perfidta  exhib^^l    、 ' 
jKj^«adKi  goiwdo  d#tQ  amor  en  pmiAH....J 
Sin  ver  que  el ser  f^.^  j^UB^emtrmmviif^ 
E^  pr^iKia  de  tu  «ppr,  gcand^  y  trptepdf  I 


ノ  :  ,•,'•】, i 

J.  !  ♦    •     •  • 

•'•  , ., 


Bt)Eiro8  A'titta 1 き 


Qeracuo  Fambdo. 

ハ ぶ,"'..' '•    -tj  -       -'  ■ に' 


liBVISTA  DE  SUlKAMERiai 


(cr6nica  sm  flXQ^  xvn  que  vbata  m  como  sl  lobo  visno 

LA  PIfiL  m  <K)BDERO.) 


Keci\erdo  q^uc  cuando  publique  el 
Nazareno,  cronvca  en  la  que  on  aa- 
jel  vestia,  el  traje  del  diablo,  te  ofred 
otra  cuyo  desenlace  seria  diametral- 
mente  opuemto  al de  aquella.  Jutto» 
ypeoadortss'  es la  realizadon  do  est 
compromise. — R.  P. 


'-'  I.  , 

:リ  CVCHILtiABJiB. 

AI1&  por lo8  buenos  ttempos  eti'  ^jue  gobeniaba  estos  reinos  del 
Perfi  el  Excmo.  senor  d^n  Gaspar  de  Z6Biga  f  Acevedo,  conde  de 
Monterei,  arremoliDalNne  a la  <»idade  una  laroe  de  junio  del ano 
de  gracia  1605,  gran  copia'  de  curitisos  a la  puerta  de  una  tienda 
con  humos  de  bodegon  situada  en  la  oalle  que  hoi  se  conoce  can 
el  nombre  de  Jeam-Namrem  Sobre  su  fadiada,  a la  que  daba 
sombra  el  piso  de  un  baicon,  leiase  en  un  ctiadro  de  madera  y  en 
deformes  caracteres に, 

IBIRIJUITANGA.  ^ 

BARMRIA  Y  TAEBRWA. 

Algo  de  notable  debift  paaar  ea  lo' interior  «Gluel  antro  paes 
entre  la  apinada  miichedux^ibre  ppdiael  ojo.mauos  avizor  aescuDrir 
jeates  de  jusncia,.  vvilgo  corchjetes^T»rniado8  da  sennas  vara8,  capas 
cortas  y  espadineH^le  4X)rbo' giAVilan. 

—  Por  el  rei  !  T§ttg*nse  a  ia  justtcia  de  Su  Mc^jestad  I  gritaba 
au  golilla  nsohomfa  de  escuerzo  y  aire  m%Q4ni^  ,y  ibellaco  si 
los  hubo.  .  


0 


i']Y  «UrQ(M]i)»  meomclMteii  iTotds  y  jurameDtdiv  vodttbaa  potest 
suelo  desvencijadas  8illas  y  botellas  eBcuetas,  repartianse  caoheteS 
como  en  el  rosario  de  la  aurOM  jr  'W  nlgi^tailes  nt^'^baoiati  bftza 
*|i4ilip6 聚 dbnobki  ybpqna  &  *fuer  -  Ae*  prtkdeates  hiiian  die  queries 

<jieaWrfl||U8te  MO  lal '  apDQrtt  d«  iuvfdxvm  y-  bizarro  ofieial q«e  ertiz6 
pot^em.JoedmiiB  la  tmba;'  d^srnBd6 1b  ti^ona  que  ewd«r 
hojftde  Taiedo  ,  arrenn4i6  s  cintaram  €ob1o«  AlborpladoT^ 
demdo  f^jasia  voio  jr  bcUMt^ き e«to>q;aUorf>,  -a  esl^'oo^qaiere  ;  *  oM 

otadfB  codo/^dnf^  cocky  odndnjerDiv  >  a;  las  inthanes  'B'^ht 
ddia  Peabodarift/''  sifia  a  »doiidd  eAr  nuesttos  'demoor&tiaogi 
diaAi.}iieik<.amoiPjiiceiiq9«fta  eoQ.lAHdido»,  Atrelen  *  foaxr  mui  bm-^ 
nos  rates  UUnUei  >if '  eonsfovaddres^  <  jojos  y  uhiainmtanoB.  T4q^ 
jB^ano^  Bifirt  def  mtrmutoif  nfthnenoB  de  sejt  moradores '  de  em  zbqui - 
zaml. •  ',     ,•'  '-'  , 

/  Sok ft  1»iM»tque*Gaatro  tunaoteB  cte'iitraTODada  cmtadn ra ^ desptkes 
dgjqpmir  iscndoe^  «acbarroa:  de  lo''  tmto  hmttt  Affftat  diablo  W 
sflBOy  stf'ojiegalia き k  pagMr  el  gasto  alegando  qtie'  era  vitriolo  lo  qti, 
habnn  bcbido  y,  que'  d  tattftilo  itobernepp los  'habia'pr^tendido  en** 
venenar.  "  '     *  :   ,    •  J 

ii£ra?eila  ttn  ^iiombreeiHo etcMH'  Ibottay  nn  tttoio  obeBo, , ゲ kle 
tm^faronotMift^  ovu|nda«dMi(Bva«ti  «y  oooocrdo  soto^por  el  apodo  4^1 

ペ teffeuioam4A)otargcMla*ipehidlkiv4o8  4;$4tiM»  mas  pe, 
qiMfiw  qwB'^H  ^mnoBLGbA  idel^raro/ y  iaB^eki9mo«a»* reoinius  an- 
ctiiidieabittl  K}ue'  *sabia<o^pOnier  、  jrerbos  ; ' 1 ひ qtie  mat!  de  una  v«ii 
IoifMMicb«b  ]ttb«iepMi|OMi  el  Santo  Qncso,.  que  Mse^Mckiba  en  dri" 
quitw  j(9PiMi^nd«ie  4m  kisdUhiem ド osu  gt'anrdafio  ib la  talmtaa  y  d き 
iM'pvxiroqaiftiMN,  d#.  aiu  nmija'  que  lo  .pfefman  todo  otroi '  Y 
qia^i^llAnaldUo  m  ibieii ' Aot  tenia  ia Jiragfttenda  de  Solomon  -tanpocQ 
(tocub^  dd'tetdio)  ^»  MslafaioA  aAt  dediU&  todos los  chisohiveofl  de^hr 
vseoQSi  <  oor^hadA  ^  ctadad  'de  •  k)9  Bayea,  'tsoirnotabte  contentflk 
miantDtdaifpHcnrioflO'  lauditofiow. ' Ainda  maU^  mientras  jabodaba 

ootsa.  Mbnoa^  ^TraoMiwbeTaoilMi^^aFPida  uma  de-diw  t  oeho»  eM" 
ro8,  zalamera,  de  bonita  estampa  y  recia  de  cuadrilM:'  Bm-s^un^ 
1«  .espvfisionhd^^ar  oonipafhieflQ  y  tio  «rnA  linda  momVier  y  m-el  eta- 
tear  iGlaJoai&iiakiMfaiy^  ^.ilte^aMadd  acMmte  de  'OeUaHoa  det  Aiftidci) 
hobieia/Mifl^  daipeMkr^a  tvista  eoiouadoi  m  iiavbs  ba^  las  Ujetsf 


m  KEVIBTA  0B  SUD-dOgmmA. 

lauterU  que  liabria  dir^ido  a  Tranratbehwioii  ksMa  rfife  Da- 

、 BosMik  cTamor,  rwa  pwp6>Tta  t  MZa; 

Y  (por  el  gallo  de la  Pasion I  que  e ト boem'dt  Lais  deChinoeu 
%»  b  A  Drift  'Sido  lisoojero  sino  josto  apreoador  de  la  WritoogMii. 
、. .No  mbargaiitc  que  los.  casfoiliioios  pafmtqnkuMt  d#  m  tio 
«Ch|ib»Q  flom  y  piropos  y  U  jurabati y  {keijilnibaft  qoe  m  smmum 
pof'  Alia  pediasos,  la  aiaa  que  era  bieo  evdootrilMria  y  noM  iMh 
KH»jaba  a'  las  eoqnetas  que  «gaAo  se  eitiUii^. 蘧 o lot 翁 iiim6  ntmm 
Qoq: 咖 palabiBft  'fi  proe^guir  el  gaUnteu.  OiertD  es  qae  no  fklt6 
Mr»vid ひ, fruta  abimdaHto  €ii i»  YtBa  del  SeSor,  ,m  «e  staiuhm 
n  earer  tofoar  la  medida  da  ta  oenoeBa  cistam  de Im  j6v6ii  ;  pero 
clla  mordi^fidose  oon  ira Iob  bema,  lev»atftba  ana  mno  mom  y 
redotodittft  y  aantignaba  eon  ella  al  iowlente  dicieniafe: 

*  :^XeiigaM  vuesameroed,  que  me  guarda  nii  tie  fMra  ytete 
de  nobles  pitofleroB, 

. £llo«8  que  toda  la.  pfltrroquta  -aonvino  ai  fin  -en  qm la  BMniba* 
ohfk  erb lind*  oono  an  rdioario  v  frefica  ooim im  serbcte;  pei«  mm 
QQrril お inespugnalik  qme  um  fi«ni  montans"  .Dvjanm  fKNrende 
dtr  raqtierirUi  de  amoret  y  ne  rMign«Foti  emia  ohaflm  Mnpi - 

terna  y  entretenida  del  bar  Wo. 

', Pero  M  QD  donoDio  ealo も ikpMioimrae  • la  hoea  meatt  pnM^ 
di^  !  P^ifd6  k  ini\jeip  ser  todo lo  qun^uiUoin  que  qvim  y  utw 
qiM  KU  «(mB6D  «8t&  .iibre  de  dar  pomda 藝 unlmfiiped^  ¥mie  on 
dm  ett  que  laKraujer  iropieta  por  «aaft  oalki,  •hn  k  Tfstik  y  «e  m- 
qnentoacoQ  un  hombre  de  sedoBo  bigote/t))o«  negro ち tahMitonur- 
cial .•"  y  ifohele  luted  an  gidgo  a  todoB  Wni  pNfiteiios  tteognaer- 
V0T  ; el  ftlma  independiitote!  La  elootvieidad'  ^  la  ttniftttki  «hs 
4«d'o  an  golpe  en  e レ pericardio  oonma.  q«6  |MmHat«caii 
que  iiM>  oontesteii  ^otet  e$f  Raakm  aobmdft  tuTo  don  AImm 
<4  Sfibio  para  dcnp  (^ue  si  estfc  mundo  m  wtBba  mul hacho  por  la 
tamm  \o  pateoini  -Si  el  hnbiera  corvido  •coa  earn  MrtukNi,  «oflM> 
h$l  Dkm  que  mm  ^oedamos  nin  fimftttia  y  por  oMsi^ente  tn 
aoMNrtir  otrns  fie^igmrM.  Bvtonoes  bombm  y  wq^rarhaMftmoi 

dfir  i^.'fUfiit)at»t 

.iTfanBverberadon  MonrnlnD  a la  pustrb  y  empeEd'  m  mimr  era 
€(jcliijlm:ii08  «l  tepitan  dmn.  liartiti <Ae  ZtlAslff^fiiVM  erm  olM  d 
,M^ ゆ el 'dk  4w  empiaKa  vunlro  nimto  prmA  imn  «ipoKtano  mh 


j5  el  galftQ.  iilf  Unas  palabiw  en  vox  baj»,  ppditm  ^er  XQi^ 

nifestaciones  de  gratitud  oomo  inclicaeioo  de  una  cita  ;  y  auaque 
BO  pararon  mieateft  en  ella^ los  agru|p«dos  Gurioaoft,  no  axmAii lo 
■dsmo  orat  no.  emboaado  que  haUiibft  en  U  puerta  cl»  U  tieodA 
y  que  muraiiurd: 

一 Por  eltigiode  mi  abiiela  I  LLaveme  el  diaJblo  ai  ese  iiM|l«ii(kin 
お oftpitMi  no  a&da  en  regodeoi  con  la  lOHobaDba  y  ai  no  por 
ella  sa  reaistenoia  a  devolver  la  honra  ^  mi  bermanal 


II. 


&1 ua  aalcni  de  gotiqo  mMblige  Mt&  una  dama  reclinada  aobre 
«a  mnllido  divan.  A  an  lado  y  en  una  otomana,  se  halla  aa  j6vea 
kjrtedi^la  en  voa  alia  y  en  an  in&lio  forrado  €Ji pergMaiBo  la 
vidftidel  santo  del  dia.  Benditos  tdempos  en  los  que  mas  que.  el 
wtimimifrn  \m  rntiiin  reli^ioM  hacta  grau  parte  del  goslo  dt-la 

Peio 1ft  dama  no  atiende  a los  lail^rofl  que  onenta  el Ano  Orm* 
fmmoy  f  toda  am  ateBcion  eati  ^aeQ  el  mimiero  de  im:reloj  de 
pfadela  odigado  em  ua  Mtremo  del  aalon.  No  h&L  «er  nifts  imp** 
oiente  que 1»  nni^Mr  qae  espera  a  «u  galoii. 

DoS*  Bagroda  4a  Toledo,  que  ja  es . tiettpo  de  qm  saqnemOs 
w  nonlm 翁 rehtcir,  es  una  andalii»  ^ue  friM^  en  los  veinticaa- 
t90  aSoB  7  m  benoBema 簡 realsoda  por  ese  aire  dedistincioD  que 
imprimeD  nempref  Ik  riqmBa  y  la  odvcacion.^  Hajbia  venido  a 
AmfiriWiOoii  sn  hermMo  do&  Jusb  . 如 Toledo,  aoiuidalado  pro- 
pMtariot  de  Sevilla  y  que  e'jercia  en  Lima  el  cargo  de  proreedor 
de  la  Real  Armada.  Do&a  Engracia  pasaba  sus  horas  en  medio  del 
li^d  y  •l.ocio'  J  no  Mlmron  dAouM.  qae  sittt お naoae  bumilladas  se 
echftma  «  amigimf>  el  aboleago  de  la  orgalk>8a  xival  y  ^escabrie- 
ron  que  tenia  sangre  alpujarrena,  que  sus  ascendientM  eram  mo- 
roe  ooDversoB  y  que  alguno  de  ellos  habia  veatiao  el  Bambenito  de 
relapso.  Para  esto  de  sacar  Io8  trapitos  a 1&  colada  ka  mujeres 
hao  aido  y  set  an  AMnprelo  miBino  y lo  que  ellas  no  aai^nen 
limpio  no  lo  har&  Satan&s  con  todo  sa  poder  de  anjel  precito.  Bu- 
jiaie  tMnbiiB  qae  dofia  Sagmoia  estabs  apalabriMla  paua  casarse 
ODD  el  Oftpitan  don  Martin  de  Zalazar  ;  mas  como  el  enlace  tarda- 


REVISTA  BB  SUD-AOHMtlGA. 

ba  en  realivsanje  circniaron  rumores  des&Torables-  para  kj^ikonrs 
y  virtud  de la  altira  dama. 

Nosotros,  que  es tamos  btea  iaformados  y  ga-beinos  a  qneateqer- 
aoS)  podemos  decir  en  confiaoisa  al lectpr  qae la  mumitracioa  -  no 
era  iafundada.  Don  Martin  que  era  an  tnieno  desheoho^t  -im  oala* 
vera  de  gran  ton ひ, se  habia  seatiao  ua  tiempo  ^eatctirado  por la 
bellessa  de  dona.  Engrftoia  ouyo  tmto  dio  ea  frec^cMotor,  tacabMida 
por  reiterarla  mil  jurameotofr  de  amor.  La  joven-  qoe  teui&Mb 
alma  en  8U  almario  y  que  a la  verdad  no  era  de  cal  y  canto,  ter- 
mino  por  sucumbir  a los  halagos  del  libertino  abriendole  una  no- 
che la  puerta  de  su  alcoba. 

Decidido  estaba  el  capitan  a  tomarla  por  esposa  y  pidio  su  ma- 
no  a  don  Juan  el  que  la  ote>rg6  de  buea  grmdo  poniendo  el  pla- 
zo  de  seis  meses,  tiempo  que  juzgo  preciso  para  arreglar  su  ha- 
cienda y  redondaar  la  dote  de  su  herimaa. .  Fero  al  ^iablo'  qufiieii 
tddo  mete  la  cola  hizo  que  en  este  espaoio  el  de  Zalozar  teonooieM. 
a la  sobrina  de  xnaese  Ibirijuitanga  y  que  se le  entrafieen  el|Mehe. 
la  pioara.  tentacion  de  poseerla.  A  oontar  de  ese. dia^*  lOomeaao  a 
mostrarse  frio  y  rqaervado  con  doua  fSagracui.  la  qm  a  su  tttm» 
le  reclamo  el  cumplimiento  de  su  palabra.  Emtoiioes  fufrdicapilaa 
qaien  piaio  una  moratoria,  alegando  qne  hahia  eserato  atSopftfia 
para  obtener  el  conBentimiento  de  sa  fiuatlia  y  fBejioespemha' 
por.  el  primer  galeou  que  diese  fondo  en  el  Oall«o.  No  «rae8te:eL 
espediente  mas  apropdsUopara  impedir  que  Bs  alanrmaieii  loscelot. 
en  ia  enamarada  andaluea  y*  que  comunKUMfd  a'BUhhjmoaor'Haw  te- 
morefiT  de  verse  burlada.  Doa  Juan  eehoee  en i amseciieaiHa  la.so^ 
gair  los  pasos  del  norio  y  ja^  hemots  risto  ^an-cl-aalerier  o^piiuU' 
la  oasaal  circuns tafnoia '  que  k)  pu9o  bftjo  l&pnia, "い' (  ' 

El  reloj  hisso  resonar  distintamente  las  oanpanadas  de-  la»t)oli04 
y la  dama  como  cediendo  a  un  impnlso  galv4Qioo  m  rncarporo  eiL 
el  aivan.  .  .      .  '  • 

, Al  filD,  Dios  mio  !  Pensd  que  •  «1  iiempo^ .  no*  oorria  !  D«jft  eia 

ieotnra,  hermano  ya  yendra  don  Mariin  y  sabe0  oiuuitD  aobola* 

esta-entrevratar.  ■•:...-. 

— Y  si  apuras  ud<  tiuevo  desengaao.? 、 。  小'' 
Entonces,  bermano^  eera^lo  que  ha  reauelto. 

Y la  mirada  de'  la  joven  era  Rombria  al  -{urenanciav  estM  pa*. 
labraB. .  •  - 1    .  .  -       '  • : , し , レペ 

Don  Jnaa  abno  oaa  puerta  de  cnatales'  \i  dei&parects^  ttsu  eUm. 

. . '  .    •••   .  J  ノレ 1, f た '  ノ 


298 


m 


2119 


III.  , 

ilN  PASO  AL  CRffifEN.  ' , 

― ^Dais  permiso,  EngrAcia? 

― Hu^lgome  de  vuestra  exiccitud,  don  Martin. 

一 Soi  hidalgo,  sefiora,  y  esclavcf  de  mi  palabra. 

一 Eso  es lo  que  hemes  de  ver,  eefior  capitan,  si  place  a  vtiesar- 
ced  que  hablemos  ud  rato  en  puridad. 

Y  con  una  sonrisft  henchida  de  gracia  y  tin  ademan  lleno  de 
digmdad,  la  joven  sefialo  al  galan  nn  asientb  a  8U lado. ' 

Jnsto  es  que  lo  demos  a  cpnocer  ya  que  en  la  tienda  de  maese 
Ibinjuitanga  nos  olvicUmos  de  cumplir  para  con  el  lector  este  ac- 
to  de  estricta  cortesm  e liicimos  aparecer  al  capitan  como  lloYiao 
del  cielo.  Esto  de  entrar  en  relaciones  con  quien  no  se  conoce  jii 
nos  ha  sido  presentado  en  dehida  forma,  suele  tener  sus  inconve- 
nientes.^  , 

Pon  Martin  raya  en  I09  treinta  aSos  y  es  lb  que  se  llama  iiu 
jep.til y  guapo  mozo.  Viste  el  uniforme  de  capitau  de  jinetes  y  en 
el  desenfado  de  sus  map^ras  bai  cierta  mezcla  de  noble  y  de  tu- 
nante.  '  / 

Al  Bentarse  cojio  entre  las  suyas  una  mano  de お jq gracia  ty  em- 
peso  ^ntre  ambo9  eaa  pUtioa  de.  ajnafotea,  qii&  cual  jtoas.  cual  me- 
nos  todo8  saben  al  pespunte.  Si  en  vez  de  relatar  una  cr^paica  QSr. 
qril> お HKDOs  un  roiaanc^,  auaqiie  nunca  .nos  ha  dadp  el  oaipf  per 
ese  juego,  enjaTetariamaa.  aqui  upr  di41pg(>  de  narel/^.  Afortuna-; 
dameute  un  narrador  de  cronicas  puede  desentenderse  de  las  za-  • 
lamerias  de  enamorados  e  irse  derecho.al  fondo  del  a&unto. 

El  reloj  del  salon,  aio  nueve  cainpanadas  y  el  capitan  se  levant6. 

' ~ Perdonad,  senora,  si  las  atenciones  del  servicio  me  obligan  a 
separarme  de  vos  mas  pronto  de lu  qua  el  aJma  de^earia. 

一 vuestia  ulti 尋 FasolucioO}  don  Martii^  la  que  m^  b^r. 
beis  indicado?  .  • 

~ Si,  Engrada.  Nuestra  boda  bo  «e  realizari  mientras あ vea 气 
ga  jel Gonsentimieiito  de  mi  familia  y  el  real  pdrmiso  que  todo  hi- 
' dalgo  bien  nacido  debe  aoikitar.  Yufistcft  ejecutoria  es  sin-  ituiai- 
qha,  en  viiestros  ascendientes  no  hai  quien  haya  sido  penitenciftAo 
oon  el  sambenito  de  dos  aspas,  ni  en  vuestra  sangre  .hai  iMicla 


RimB^A  SM  6l7I>«ikMSIS[GA. 


de  moreria;  y  asi Dios  me  tenga  en  su  santa  guarda^  si  el  monar- 
ca  y  mis  parientes  no  acceden  a  ix^i  demanda. 

Ante  la  insnltadora  ironia  de'estas  palabras  que  recordaban  a 
la  dama  su  orijen,  se  estcextotecio  ella  de  rc^bia  y  el  color  de  la  p^- 
pura  subio  a  su  rostro  ;  mas  seren&ndoBe  luego  y  finjiendo  no  ha- 
cer  atencion  en  el  agravio,  miro  cqd  njeza  #  doh  Martin  como  si 
quisiera  leer  en  sua  pjys  la  reapuesta  a  est*  pregunta : 

― Decidme  con  /rfii^q^ueza,  capitan^  ^Tendriais  en  mas  la  volun- 
tad  de los  vuestros  qpj^  la  honra  que  os  he  sacrific ゆ do  y lo  que  os 
debeis  a  vos  mismo? 

— Esta^  peaada  en  (ieuptasiaj^  senorar.  Aguardad  (jue  llegue  ese 
caso  y  por  mi  fe  que  03  respqnder^. 

一 Saponedlo  llegado. 

~ Entonces,  senora  ;  Dios  (lira  I 

一 id,  con  el;  don  Martin  de  Zalazar  .Teneis  razon  ;  Dios 

dir&!  ' ' .  , 

Y  don  Martin  8e  mclino  ceremoniosamente  y  saiio. 

Dona  Engracia  lo  siguio  con  esa  mirada  de  odio  que  revela  en 
la  mujer  toda  la  indignacion  del  prgullo  ofendido,  se  llevo  las 
memos  al pecho  copo  si  intentara  sofocar  log  latidos  del  corasson  y 
hiego,  con  la  faz  descompuesta  y Ids  vestidos  en  'd^Sorden,  se  lanzd 
a  la  puerta  de  ctistales  en  cuyo  diiitel,  livido'  corao  un  esp^ctro. 
aparecio  el  proveedor  de  la  Real  Armada. 

一 ^jLo  has  oido?  ";"' 

― Pluguiera  a  Dios  que  tto  NMitmteftfiV  don  Juan  con  acenta  re- 
oonoentrado.  ., , 

— Puee  entonces  ^por  qii も ね' ひ het^te  sin  compastott? ポ or  que 
no  tediqte  muerte  de  trfiflddr?  M&tale,  herniati6!  Iffitale! 

IV. 

; DIOS  DIRA  !  ' 

Siete  horas  despues  y  ctiando  el  alba  empezaba  a  coioi^ar  el  ho- 
rifeonte^  un  hombre  descendia  con  anflilia  dt  una  escUla  de  Beda  del 
balcon  que  en  la  calle  de  Jesua  Nazareno  y  sobre  la  tienda  de 
mneie  Ibrnjahanga  haUiaba  Tranaverbevaekna.  Coloeaba  ya^el pi£ 
sobre  el  Ultima  peldaalo  ouando  43alt6  sobre  &.  ven  emboaada  e  hi- 
ri^adolo  por  la  egfialda  cm  an  fuhal  mimmir6  al  oioUy  de.«u  vie^ 
tUM: 

•  :Dm お r6! . , : 


•  JUBTOft  Y  PEQADem. 


' Bl efloahidor  cft]r6  desphiiiiado.  Habif^  nniertoa  toMoiofi  y  coib 
maerte  de  traidor. 

Al miflme  tiempo  ojrcse  ub  grito  desetpeiftdo;  eo  el  Imleoa  y la 
dvdoea  his  del  orep6«oiilo  guio  al  Masioo  qte  te  alc)6  a  buoo- 
pMo. 

V. 

QUB  SIEVE  y  KO  STRVE  D« ITOAl/. 

'Qainee  diaa  bmm  tmrde  ae  elevubd  una  horca  en  la  plau  de 
Lima.  La  Beal  Audieneia  no  se  habiai  frndad^ 幼 n  pi6»  de  plonao,' 
y  a  gaisa  de  aquel  alcalde  de  casa  y  eorte  qm  pr«vitio  a  am  algua- 
(sileB  qne  cnamio  no  pudiemi h 集 ber き mano  al  deliiioiieDto  m^tie- 
sen  en  chirona  al  primer  projimo  que  encontrasen  en  al  casaioo^ 
habia  eondeMdo*  a  haeer  zapatotas  ca  A  aire  al  defidichado 
barbero.  Pars  lo^jueces  el  negook)  estalm  tm  Awo  qu^  mas  noi 
podia  serlo.  CoDstaba  de  autos  que  la  victima  habia  sidp  pwriY>«. 
qniano"  del  rapista  y  que  ia  Yispera  de  fitt  jaumrle le  praat6:opoirtu- 
no  Bocorro  contra  cuatro  maUm68.  fieta  eva  'ya-  ua  '  htto  para^el 
tribunal.  Una  escala  al  pi さ del  balcon  de  la  tienda  no  podia  haber 
caido  de los  nubes,  sobre  todo  cuando  Ibinjuitanga  tenia  una  so- 
brina  casadera  a  quien  el  lanee  ^taDbta  ^ntontecido.  Una  muchacha 
no  86  vuelve  】oca  tan  a  humo  de  pajas.  Ate 動 8  cabos,  se  dijeron 
los  oidores,  y  tejamoH  c^flamo  para  la  horca':  pues  importa  un  ar- 
dite  que  el  redomado  y  socarron  barbero  permanezca  reacio  en 
negar  aun  en  el  tormento  su  participacion  en  el  crimen. 

Ademas  hts  viejw .  de  ountro  <mdiF^  •  to  mdondfi  ^itvlan^n 
que  laaese  Ifaurijuitatiga  era  hjcwibre  que les  d»ba  tirritt,  ^nine* 
sabia  faaoar  jn&l  ^ajo:  7  doooellaa  feaa  y  mn  nomja,  鼻" 
Dio8  BO lo  Femadiaba  aerim  entamda^  coa  palfM,  4ifinsi«kftn  oon 
jnromeBto  que  ! FranaTerberaoion  era  una  iM)^a«Ia  <lMOpeada«  ^ne. 
aodalia  it  frioot  pa^dos  con  los  manors  ifi  to  ▼eeia 纮!^  y  qiie 新 

oftBa  d お jftBe^fllMofelMm'^eifM^lin^M.  .  . .: 、- 

LcM  incidMtBt  cM  frocmo  mat ll^  oomidtUa  oWgaAa 叙 

tertnlias.  Las  mujeres  pedian  un  encierro  perpfituo  para  la  eMW 一 
(Ucm  sobrina  y los  faoftbre?  la  liorea  patft  ^1 taimtolo  Wbtffo. 

La'  A^dieneia  dijo  entonces ― ser&n  usaroedes  aerviOM y  md«- 
(fm  IbinjukiiigB  poso  el  grito  en  el  delo  protoBtando 'm  inooen- 


W2  REVT8TA  BB?  SUD-AMBRICA.  • 

ota,  la  eont^igrto  el  verdngo ^^^^^ calle  el  vooi&glero  y  Afgme  despa- 
vilar 1 

A  la  hora  misma  en  que  la  cuerda  apretaba  la  garganta  d^l 
pobre  diablo  y  que  Transverberaeion  era  sepnltodaen  un  emdem, 
las  campanas  del  monasterio  de la  Concepcion,  itindado  pocos  aSM 
antes  por  una  cunada  del  oonquistador  Francisco  Pizarro,  anun- 
ciaban  que  habia  tornado  el  velo  dona  Engracia  de  Toledo,  pro* 
metida  del  infortunado  don  Martin. 

Justicia  de los  hombresl l^o  en  vano  ie  pintaa  ciega  ! 

Concluyamos : 

El  virei  mario  en  ijima  el 16  de  marzo  de  160i&,  aiete  diasaalM 
que  el  Santo  ArzobisiM)  Toribio  Mogrovejo. . . 
El  barbero  fin6  es la  horca. 

La  sobrina  remat6  por  perder  el  poco  o  macho  j«icio  con  qae 
vino  al mando. 

DoEEa  Engracia  profeso  al  oabo  ;  diz  que  con  el  aodar  del  tLsm- 
pO'  aloaiiz6  a  abadesa  j  que  inuri6  tan  derotamente  oomo  cumpli 霧 
a  ana  cristiana  vieja. 

Sd  caanto  a  su  hermano.  desapareoid  un  dia  de  iJima  y  

Oisto  o6n  todosf  Dios  te  gnarde,  lector. 

EPlLOOO. 

•  に 

I. 

D«  «egmo  que  vendnan  a  machos  de  mis  lectores  pujamiento^ 
d«  oonlrmarme  por  el  man  raliente  zuroidor  de  udentirM  que  ha 
nacido  de  madTe,  sino  ecliase  memo  del  epHogo  par*  dar  ami  re^ 
lacion  nn  oarftoter  kistorico,  apov&ndome  en  el  tesfcnnonio  de  ti- 
gt)nio8  cronistas  de  lodias.  F も to  no  m  en  Lima  donde  ha  de 
desenlazar^  oonseja,  y  el  oarioso  qite  anhele  conooerla  haste 
el  fln  tiede  qae  trMladarse  conmtgo  m  alw  del  pensaemiento  a  b 
villa  imperial  de  Potosi.  No  m  dnfttfureft  bs  dias  de  mi  ueiK 
diretfita  vMa  de  n 翁 rrado ず deji  odgador  un  personaje  eiitre  eido  j 
tierra. 

PotM{  en  el  siglo  XVI  era  el  punto  de  Amfiriea  a  donde  afliiuui 

de  pTeferencia  todos  aqaellos  que  soiiaban  improWsar  fabulosax 
for  tunas.  Desctibierta  su  rico  mineral  en  enero  de  IS38  pot-  on 


meaos  t  pecadomb. 


tnAitf  Iktmado  Otmlpaj  wment6  en  importanoia ァ esclM  la  oodioia 
de  nuestros  conquistadores  desde  que  en  pocos  meses  el  oapitao 
Dv^gln'Genlieno,  i^ve  trabifjaba  la  fatnoBa  <  tttkna,  Descubridtyr^,  aa- 
qttm6  i>f)- caudal  qae  tendriamoe  hoi  poT'quim^riGO'si  no  hoB  me* 
r^ei^ften  'respeto  G^atoilasor^l  je^nita  Acosta^  Antonio  de-  Bkarfera 
y  la-Historia'  potodina  de  Bartolom^  de  Duefias.  Antes'delO  oaos 
la  poblacion  fte'Potoai  ascendto  a 16,000 thaibitantes,  triplicaDdose 
el  numer^  on.  15-73,  cuando  en  virtud  de  real  ceduia  se  traialada  -ft 
}a  vilin  laMdMa  de  moneda  de  Lima. 

Los  ultimos  anos  de  aquel  sicrlo  eorrieron  para  Potojrf  entire  el 
ftijo  y  la  opaleadn  que  a la  post  re  enjendr6  rivalidades  entfe  an- 
daluces,  estretneBos  y'  criollds  c6nt^a  vascos,  riavarros  y  gallegtw: 
Ertas  conti^ndas  l^ermJtiaban  pot  batallas  BtogrientAB,  en  las  que 
1^  suerte  d^'ks  artnas  fie  indinA  tan  pitmto  a  nti batido  <jotoo  a 
otro.  Hasta  las  mujeres  llegaron  a  participar'drt  espiritti  belicoao 
<fe la •  gpocft' y Sfeiide J5  en'mi  Historia de •  PoDodl •  refi^ro  edtensamen- 

los  pomen わ reS  de  nn  duelo  cewnpftl, ti  cftbrtllo;  coti  lan^a  r  es- 
(mdo  en  qu さ Ins  hematms  doBa  Joana  y  dtona  Lmsa  MotttteR  ma- 
tttan  a  don  P^lto  y  don  Graciano  Gonzalez. 

Pero  no  quereraos  cpmponei*  por  ci^rtb  '  una  historic  de  Potest 
ni (Je  stis  guetras  civiles,  y  a  quien  desee  conocer  sus  casos  memo - 
rabies le  recomendainos  la  lectura  de  la  obra  "que  con  el  titulo  <ie 
"Ari&ies  de  la  Villa  Imperial"  escri*bi6  eH 17 ケ 5  •  Bartolome  Mar- 
tinez Vela.  Este  cronista  nos  sutministra  el  hecho  en  aue  basamos 
el  epflogo  y  sobre  el  qtie  la  elegante  plumd.  del  Sr.  Barros  Arana 
calco  8U  curiosa  leyenda  Un  crimen  dejitgadores. 

' '•', い *  I  •• に         に 、:、、 •  '  . '    ill. . : ,.         ■ 1 > '- '. 
P^rpn^a4i&)?Ml>4fio  1625. 

Ed  las  prim^ras  horas  de  una  frescOi  maMoa  el  pueblorse  pwi- 
pitaba  en  la  iglesia  parroquial  de  la  villa. 

Eq  el  centro  de  ella  sie  alzaba  un  atahud  aliimbrado  por  cuatro 
cmos.  一、;', 一 

Dentro  del  atahua  yacia  un  c&daver  con  las  manos  cruzadas 
sobre  el  pecho  y  sosteniendo  una  calavera. 

El  difanto  habia  muerto  en  olor  de  santidad  y los  notaries  for- 
malizaban  ya  el  especliente  para  constatarlo  y  transraitirlo  mas 
tarde  a  Roxna.    ;  Quizas  el  calendario  donde  figuran  Tomas  de 


S04 


REVIfiTA  m  sud-ambuca 


Torqaemftda  j  Domingo  de  Gusnian  m  iba'  a  aomeDt^r  cob  ua 
nombre  I 

Y  el  poeblo,  el  sencallo  pueblo  creia  tirmwMEte  an  la  santidad 
de  aquel a  quien  durante  muchoe  anos  habia  Wato  cmsar  «w 
oalles  con  on  burdo  flayal  de  penitmte,  crecida  barba  de  annooretft, 
alimeutandose  de  yerbas,  danniondo  en  una  coevA  y  Uevando  ooo- 
«igo  ana  calavera,  como  para  toner  «iempi«  a la  virta  el  deloiur 
ble  fin  de  la  misera  existeociA  humana.  Y  \ lo  que  puedea  el  &- 
natismo  y la  preocupacion  !  Mttchos  de lo8  Gireoastaaten  afirma^ 
b^ri  que  el  cad4yer  despedia  an  olor  a  rosas. 

Pero  cuaiido  ae  habia  terminacb  "  espediaate  y  hc  tmtabft 
de  aepidtar  ea la  iglesia  al difunto,  viuole  en  autojo  a  uno  de los 
Qotario き reji/Marar  la  calavera  y  erntre  sus  apretados  diaotes  esoMi- 
tr6  an  pequeSo  pergamiuo  nutilmente  earolladoy  nl qvud  aio leata- 
ra  eo  p6blioo.  Decia  aai : 

" Yo,  don  JuAu  de  Toledo,  a  qoiea  todo«  htthUtaiB  por  Mnto  j 
" que  uae.  habito  peniteacial, ao  por  virtoul  fAuo  por  dftoada 
《 ' malicia,  deolaro  en  la.  ber«  wji{>rema :  que  babr4  pooa  moDos  de 
' ' 20  afios  que  por  agravioB  qoe  uu»  huso  don  Martin  4e  Zalaw  «a 
" menoscabo  de  la  hoara  que  Dios  me  di6, le  quit6  la  vida.  i^tmi- 
(く  cioa; ~ y  despues  que  lo  euterraron  tuve  siedios  de  abrir  su  se- 
* '  pultura,  comer  a  boca4o8  su  corazon,  oortarle  la  cabeza  y  habien- 
" dole  vuelto  a  eiibtorrar  rae  Ueve  su  calavera,  con  la  que  be 
" aadado  sin  apartarla  de  mi  preisencia  en  recuerdo  de  mi  ven- 
" ^aoza  y  de  mi  agravio.  Asi  Dios 】e  baya  perdonado  y  perdo- 

name  quiera !  ,• 

Los  notarios  hicieron  anicos  el  espediente  y los  qae  enccmtrabah 
olor  a  rosas  en  el  difunto  se  esparcieron  por  la  villa  asegurando 
que  el  cadiver  del  de  Toledo  estaba  putrefacto  y  nanseabando  y 
que  no  volverian  a  fiarse  en  las  aparienciafi. 

RiOARDo  Palma  : 

TAtPARAtBO,  enero  d« 1962. 

一 ^m^ 


•06 


tL  NAR 


rS)o 


.c; 


V に 


Nardo  bellu,  oompanero 
I>e  mli  penas  y  tormentos, 
; Cutotoe  pUcidott  uiomeniot 
He  pAiAdaJtttito  a  tf! 、'い ' 

El  &mb»r  que  ae  exalaba 
l>e  tu  alien  to  de  ambroBla/ 
Embargando  el  alma  raia 

, fn^fXkf^  d^l^io^^  ノ,、 
Embalsamando  el  unbieote, 
Llegar  hada  a  ua  BMole 
DiilcQB  suefiud  de  flumon  ; 

Mt  pmce  que  olTicUba 
Mi あ lor,  y  raipirabft  , 
Ape&ado  el  corasoft; 

Vive  I  oh  flor!  viri  lozana, 
Vive  hermosa,  vive  pun, 
A  tu '  vidik  mi  vAtnhi   "  、 

< '々1|6籲は1^4^4 き suiAam  • . 

Y  al mecerte  bUndji  bdsa, 
^  empaittame  con  tu  olor. 


.'t  •' ' 一 


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し ».. 


气 


ひ' 


20 


A 


RBVI8TA  DE  8TJ^A>QBa|I0A. 

oampaNa^.^P^  a き uco 

POR  LA  BAJA  FRONTERA 
EN  1869. 


OOSTUMBRBS  Y   RSDUGCION   DB  INDfjENi^S. 

roR  BL  CAPiTAN  DK  situcrro  tit-niAbo 
DON    BERN AB^   CM ACQ  N. 

i-T 1 

PBimOBBA  PARTE. 

Ardcolo'cuarto. 

■  ,  ,  • 、-  や • 

......  I,. 

CSomo  tenemos  dicho  en  nuestr^  ]^ticuio  primfcero,  algnnos  ca- 
becillaB  de las  montoneras  deabancUdM  r  foit  las  fuersas  del  go- 
bierno,  conclbieron  la  idea^  de  asociitFa IO0  arlkucanos  a la  revo- 
lucioQ.  Tenian  per  objeto  no  8oh>  pro^fVsionar  W los  revoluciona- 
rios  en  aquel  territorio  un  panto  de  apoyo  en  domde  pudieran  or- 
ganizar  los  nuevos  batajlones  q v^e  debian  abrir  naeya  lacha  contra 
el-gobierno, き ino  tambien  un  lugar  seguro  en  donde  se  asilasen  los 
persegaidos  por  las  autoridades  y  aun los  soldados  que  las  fuese 
posible  conquistar  de  las  fllas  deL.^4wtito-  No  consideraban  qae 
este,  sjeno  siempre  a los  partidos  que  dmden  Ut  rep&blica,  per- 
manecia  impasible,  sea  aicno  en  su  honor,  al lado  del  6raen  y 
la  lei. 

Oon  este  objeto  esplotaron  la  eandorosa  baena  ft  de  los  indfjfr* 
nas,  haci さ adoles  creer  que  el  gobierno  habia  vendido  bus  tierras 
a  los  ingleses,  j  que  los  jenerales  Gallo  y  Cruz,  proteBtando  con - 
tra  tal  medida,  se  habian  puesto  a la  cabeza  de  un  ejercho  que 
marchaba  sobre  la  capital. 


80T  ,  • 


Esta  patraia  surtio  el  efecto  que  se  eaperaba,  paes  tin  inckien- 
te  casual  vino  a  darle  fuerza  en  el  4nimp  de los  araucanoft. 

11. 

Los  Sres.  D.  Joije  y  D.  Roberto  Mackay,  «ubditOH  brttAnioos, 
residen  «a  el  paerto  llamado  Lebu,  donde  potieen  algunas  propie- 
dades.  El  Intendente  de.  la  provincia^  desconfiando  de  kt{»  opinio- 
nes  polfticas  del  Sr.  D.  Manuel  RiosecO,  subdelegado  a  Ih  saEon 
de  aqtiel  Ingar, le  relevd  del  cargo,  j  nombro  para  snc^derle  a 
UQO  de  e9to8  jovenes  ingleses^  en  atencion  a  bu  honrades,  Beriedad 
de  cai&cter,  absoluta  prescindencia  en  politica,  y  porqne,  Hunque 
estraojero,  era  ititiresado  en  la  pas  del  territorio  como  hombre  de 
orden  y  de  negocioR.  Pues  bien:  este  hecho  ▼itU)  a  dar laa  apa- 
riencias  de  verdad  a la  injei^ioea  superoheria  de  low  revoluciona- 
rio8.  Los  indijenaft  creyeron  tan  de  biiena  %  que  el  jmerei  OMllo 
era  el  defensor  de  buh  tierras  y  fue  tal la  popularidad  que  coq 
este  motivo  obtuvo  el  nombTe  de  aquel  caudillo  ep  todo  el  terri- 
torio arancaiio^  que  todos  log  indfjeQas  marc^rou  8us  animalea 
oon  una  pata  de  gallo. 

La  fiebre  de  la  gueirra  so  apodero  del  iikUo,  tan  belicoso  por 
naturaleza,  y  conmio  a  todo  el  twritorid.  Sin  embargo,  el  viejo 
Manil,  cacique  reflexivo  y  de  grande  autoridiid  en  toda  la  Arau- 
cania,  aun<^ue  Jnfluenciado  por  las  falKas  niievas  que  diariamente 
llegaban  hasta  61, ])esaba  las  co 騰 cuencias  de  uha  guerra  ^ntra 
1o8  e9paflole8  y  nunca  se  atrevi6  a  darle  m  aprobacion  ;  pero  tain- 
poco  pnso  obet&culo  al mcJvimiento  insurreccional  de los indios. 


- Por  8U  parte,  Maririanco,  indio  egoigta  y  avisado,  antM  d» 
comprometerse,  jazg6  prndente  tomar  datos  positivos  sobre  el 
ej^rcito  de  Gallo,  que  segun  se  decia^-^e  hallaba  a las  ptiertas  de 
]a  capital,  y  de  las  fuerzas  de  que  el  gobierno  disponia  para  ata- 
carlo...  En  efecto^  a. priac\{iifw  4^ i^yie^t^rd^l  ^Ife  '^t  4iB69  rm^  二 
nio  a lo^  paciquea  priacipale^.  de,  la,  ^oe^»  .^ui^p^madii^  Pdma'y  :、: - 
Lepin,  y lea  propuBo  maodar  ooa  aqtiel  ol^to  hd.  oorroo  al  Prosi, ' 
dente,  'so  preteato  de  pedir  proteccioia  y  de,  ofirecer お 600 lanza9. 
Aceptada  La.  propogicion,  fueroa  comisiooado^  el  cacique  Hwura- 


808  '  '-  REVISTA  D»  SUfVAMBRlCit. 

man  v  8U  hermeitio  ap^IIklado  Sdtdado,  paim  tiiarchai*  a  San- 
tiago e  imponert か dei  vewted さ ro  estado  de  kwi  cosas. 

El  cacique  Huaraman  es  mui  espafiolizado  ;  habla  el  castellano 
COD  claridad  7  usa  el  traje  chileno.  ,  De  intelijencia  adocenftda, 
pero  serio  y  honrado,  no  cuenta  con  muohos  mocetones  ;  no  obs- 
tante, por お (tUarj^  r^8cioii£^dx>  ^Qon  U  fiiiQilia  d せ l^«pin,(tuft-e*^el 
mas  p4>daro8a4^  .bfii  c^iqii^s'/i せ ea^.UuthaicuQiqplii,  go ゆ da  algiu^ 
na  cop^^d^r^QijOD  eatr お ヌ辦, iCQfltioo れ gki,e0tatum..ei|  .aic^r|t4^i,  su 
cuerpQ  grjie^o.y  .biaH,  foiriu^Q  ; llav^iel  Q»l^eU.o  OQitq^dt^  oolori  jcas- 
•5o,  ^  cara,/9s  M^nca  y^xfulable.  £0  a«tural  de  l^to^^  una  4^  . 
las ゆ Jb^  ciudad^  iaq^odiad^a  por,  Io»  indio«  en  I603i.  Poir  el  wlot 
bianco . y . . ca Wlo . A'ubio. 知: »i^s  <habitftntf9t  se  •  i4U|m|e<que  BerM 
lue  eu:  tia ゆ jKx  ila,  dow-^aoioil ,  ie9papQl〜  una  ooloma;  forxBi^dh  • 
por  ii^diyiduoa .4^  Jia  rasa^B^oa.  .  '、、ベ、' 

tipo  pcidi^^  flel  indio ir^tratedci  por  ErcilU: -"  ク 

1  'I  Robustos^  desbarbs^os, 

お ien  formadoB los  cuerpos  y  crecidoe, 
' Esp&Idas  gtandes,  pechos  leVaiitados; 

' Ajiles,  desenvneltofi,  atrevidos,  'ノ, 
- Duro0id»d  ttubajo^  stlfri^Mres^ い' ト 

Solo  en  ci^nti)  a  9— jt'\]^;a  d^fier^  de  Sddado  dise&a;  por 
lo  dem'as  69  valieate  b^ta  la  temeridad,  -  re^uelto  y  atrevido  como 
ningunp  la  pelea.  Se  i^ianifiesta  ofigWlQsp  de  m  iudepeitdl^Acda 
y  aan  del  e^tado  de  barbarie, eju  que  yive.  .A,  los  que I0  fl;jmii$e8- 
tan  deseos  de  verle  vestido  con  el  uniforme  militar  que le  obsequio 
el  Presidente  cuando,  con  motivo  de  esta  comision,  estuvo  en  l^n- 
tiago, le8  responde : 《(No,  yo  no  me  pongo  eso  porque  soi  mui 
indio,  indio  puro".  Jamas  tibandona  el  chamal, ni  carga  camisa 
ni  80i|ib9%r^.r  ,  ?… 

'I'  V.        づに ' '         "  r     *.  ;.    二'      :;  ;    -  ノマ -.' 

El  €(aeaiSati^  4fe  fkttsMpilk^  KiiBia  fe*M6  '3*'  liigar  ciUi ま 4os   、* : 
comisipiuidos:voMs 讀 H  ^ranboennn  Yapor  etpeeitfl  mandad6  pot 
el  GoWerrfb.  Fueron  i^cibidds  an  esa  citidad  por  Jos  cuarenta  moce- 
tones que  hftbiaa  «iecott«Mto  ti  Huatitman  euando  eali6  de  su  tierra 
para  embat^an^  wn  direocion  ia  Santiago.  Esto^  corteoft  llegaron 


809 


diciestdo  por.toda  niie.va,  (^ue  el  Gobiar do  ,  le jos  de  tewr  ^aemigos 
que 1q  aambatieflto,  tenin  muohos  pitamc^ero^  en  el  mar  j.  na  gran 
ii6i{iei%).da  aoUladoB  en  8U8.(<$aAvtele6i  Gomo  se  dejai  ver,  em  im- 
' portaute  tramitir  estaB  ttotkuaa  a     iicb^.'  Pero,  ^quien  aeria 
oc^paz  dofllevar  a  oabo  o<)iiQiBion.de  .-tal  naturalesa  ^glando-  toda 
•  oeujpada  par ! iadiadft  raemilg き?  ,  Habia  uao,  uco  aoI^,  este  era 
SUdadoj  el  ^onct  de  la  oosta^  «1 indio  eayv.elemento  ea  el  com- 
bate  y  cuyo  plaoer  la  pelea.  Esfe  ftie  paes  el  qne,'  a  fanror  ^do las 
80iiibrafii'd^laiu)dief  ae  loterno  a la  montafia*  Sahro.  prteipiDios, 
bo^iiiiea^  despeSaderoei.  burla 1 集 T\)ilaiioia     los  indios  enonugoa 
yJle^por  fia  iaiM>  y-  salvo  ailaa  *  rtiinas  de  -Gaaete^  doode  se;  en- 
oonteaba  MariiSanco.  Una  rez  impuaato  .este  de  ; la'  relacion  de 
SMado,  despaeho  c6rreo«  ^  ks  caoi^ues  Folma,  Lepin,  Anftivil 
y  otroa  que  solo  edperabaiBi;  notieftM  (k  Hiiaraanaa  ^aiu  deeidarsd 
en.^nO  o  «q'  contra  de  ]a  iBaurrec^^ioo.  Sin  perdiida  de  tieikipo  se 
む el 'en  marDba  'paita  el  pHeUo  da  Arduoo  jM^npaftadLo  dd  se- 
, aeota*  mooeiimee  jr  d^l  lOMmd  SdcUuh^y  com  el  objet(^  de.ponerfie  a 
1m  6rdene$  4el  jofe  •  de  nuentfa    vision «  Hiuumman  le  osperaba 
. impeiciente  «q  Aquellft  ciudad,  en  doade.fle  habia  qaedado  con.sus 
cuarenta  mocetonee. 

El  Coronel,  que  tenia  conocimiento  de  la  importancia  de  Mari- 
aanco  y  que  sabia  cuanto  se  pitgan los  indios  de lo8  recibimientos 
fastuoBos,  ordeno  vestir  de  parada  al  cuerpo  de  ofidales;  el  mismo 
se  atavi^voon  0Q  viatoBo  uaifocme      eor^nel j  reeiluo  a1>  nuevo 
. aliada  m  cftffi  del  .gobernador^ .  al  son  de  la  mu6ica  y  vivaa  .de loa 
- sold^dos;  »!*•'■''! 1', , <  '. 

Terminado  el  cerwonwl  de  iree^p^ion,  .  el  .  QotomI  abordo  el 
«  Moaio,  ex\)ie0do.  del  cmiqu^i  (^w.^sMfai^  J  >aeFeridad)  l^diese 
eBplicamomsis  /sobre  su^  eonduetn.  diwants  '1ft  mroli^eioD  'y  jiobre  el 
^ncoadib .  de  la  xaiaiott  de  T^nmpel •  'つ 
Ni  UQ  solo  WM^inwento  daiAobresalto  sa  adTirtto せ a  Macinaiioo. 

testo:  que  los  Lelvunches  (jenW  de  Ion  llaQOB)rerfm  ke^ae  babian 
enturbiado  las  o^nMui;  qwi^l y lo«< dema* •  cfMnque»  de^lh  eofita  se 
habian  visto  obligados  a  esconderse  en  la  montafia,  para  iiorarse 
kt8  exijenoias  de  PaUemal,  jefe  de  los  indios  alzados/que  pre- 
tendia  obligarlos  a  hacer  la  guerrft  a los  cristianos,  bajo  la  pena 
de  lancearlos  a  todos  por  malos  indios  ;  que  por  e»ta  circiipstancia 
habian  abandonado  sua  familiasif  sua  DotoQ^tones  y  gaaados^  antea 
que  toiwr  parte  en  la  guerra  contra  )ob  espafioks.    "He  sabidQ 


910 


REVISTA  DB  SUD-AMERJCA. 


que  algunoB  de  miR  mocetones),  agrego.  han  tornado  las  armas 
contra los  cristiaDOB  por  temor  a los  Letvunches,  Yo  te  ruego  que 
lo«  perdonea.  "  Habiefidole  objetado  el  Coronel  que  habta  indioB 
cuya  oondiicta  merecia  ud  severo  6astigo,  el  cacique  repuso:  "  ^Ves 
eRtoB  einoo  dedos?  unos  Boti  mas  ohicos  y  otros  son  mas  grandes, 
sin  embargo  de  ser  todos  hijou  d«  nna  miAmtk  maao;  Bsi  son,  Co- 
ronel, lofl  nufpuches:  unos  pietifian  oomo  Patlemal  j  otros  piensan 
oomo  tu,  aunqae  todos  son  hijew  de  ana  mietna  tierra."  Al defen- 
der MBrinanoo  de  esta  maDera  a  sua  indips  Gulpables,  hacia  m  pro- 
pia  (lefeusa;  dificulpabase  aHi implicitarnente  del  incendio  de  Tuca- 
pel,  aoaecido  pocoft  dias  antes.  Estando  stttuidA  eerta  mision  dentro 
de  SU8  dominios,  era  claro  que さ 1 debia  ser  respoBsable  de  aquel 
atentado,  tanto  maa.  cuanto  qne  el  jefe  de  la  divi«ion  estaba  im- 
puesto  de  que  este  OHciqne  nada  habia  tenido  que  sufrir  en  /su  fa- 
milia  ni  en  sua  mtereses.  Todo  e^o  hizo  naoer  «n  el  foimo  del 
Coronel  una  justa  desconfianza  «obre  la  iid^tidad  de  Marifkitioo. 
Sin  embargo,  en  atenoioti a  sit  infloencia  entre  ]<m  indios さ e la 
oo«ta  y  a  sir  talento,  que  podia  esplotar  en  pr6veoho  de  la  cam- 
pftiia,  disculpo  sas  pasados  efitrayioB  y  pr(*cnr6  haoerne  de さ 1 a  toda 
costa,  proponiendose  fiifiilarlo  en  oaso  contrario. 

v..  -  ■ 

En  este  estado  se  hallaban  lad  cofias,  cuando  a  prinoipioft  de  di- 
oiembre,  lleg6  por  fin  el  refuerzo  de  caDalleria  cuya  falta  nm  ha- 
bia detenido  en  el  pueblo.  El  Coronel,  sin  pgrdida  de  tiempo,  dis- 
puBo  la  sftlida  para  et  dia  once;  y  en  efeeto,  a  las  ocho  de 】a  ma- 
Sana  de  esie  dia,  la  division  C(>mpuedta  de  911 hombres,  empreii- 
di6 1ft  marcha  al  interior  por  las-  planicies  del  OoIikjoIo,  no  ein 
haber  asistido  antes  al  'santo  saerifido  la  misa,  a  manera  de 
los  andguos  ^rtizados  que,  despuen  de  templiir  8U き almas  en  el 
sentimienta  relijioflo,  lleraban  la  destraccion  y la  niuerte  a  los 
enemigoR  de  eni  patria  y  de  su  flS. 

La  division  canstaba  de  lofl  siguientes  ctierpoft: 


Batallon  6.  ®  de  Unea  •  280  hombres. 

Una  compania  del  batallon  7.  。  de  Huea  agregada  a  este  • 

cuerpo  •   70   .  id. 

Una  id.  de  giiArdifi»  nacionalds  •  •   50  id. 

Tres  piezaH  de  artilleriA  dte  montafia  servid^is  por   25  id. 

.Una  Id.  del  escuadnnt  de  CaaadoreK  a  caballo   90  id. 


CAMPA^A  DE  AKAUCX). 


til 


Eficuadron  Garampangu^  100 Ivombrest. 

Id.  TMl  :V:...:,  二」.::.:...….: '96    'id. ' 

Id.  Qimpd  に.. ひ",::… 90     M.  • 

^H^MvpOL  wpvaa  •••""•、'"'•",  "い"、. ぶ" 70  id, 

ladioa  «piggfi  del  caxsi^H® ヌ ari^npa",""  ••,•",, ^^""― • 'が,〜 ic^.^ 
Id.  id.  del  caciq^ue  Huaraman,  •:  4 ひ id. 

 ••  ■  '  Oil  hombret. 

Fuerza  tMHnk  dl6  tdd»fc  klilte...*..'. ../:.!...  .•••,•:•••: -, ;.  iit6 

id.  de  OfMurdia* NMioM^,. . . . « , ;  40* 


VI.  \ 


A lo8  tres  diaa  de  marcba^  nuestras  avanzadc^  avistaro^i  a 1m 
hordas  enemigas,  qjae  intentaban  impedirnos^l  f^so  de  uh|j|eque- 
fio  riachuelp  llapiado  PequeB.  EI  Coronel  rpc^bio  el  antmpio  con 
suma  complacencia,  pues  este  inddente  ibfi  a  servirle  para  guitar 

, la  m&8cara  al  caciaue  Mariiiaiipo,  onj^  ',お tij  —i ,;  ponia 
en  duda  la  sinceridad  de  su  aliapza.  Este,  lance  debia«  pue^i  aolo 
poner  a  prueba  su  adhesion  h&cia  nosotros, .  ^inp.  CQi]cipr9xneterle 
ante  sns  mismos  companeros,  ea  caso  de  se"  mentidas  sua  amis- 
tosas  protestas.  Con  este  prop6sito,  el      de  k  division  .dio  orden 

, a  Mannanco  para  qi^e  desalojase  a  los  eneuiiigos  de  las  ppsipiones 
que  ocnpaban  dejando  iit>re  el  paso  a  nuestras.  fuerzas;  pero  el 
cacique^  siguiendo  hu  conducta  presc^iqdeqte  y  cahilosa^  eu  v^s  de 
acaudillar  sus  jentes  las  envio  a  cargo  un  s^brmo  que  le  apom- 
paSaba  y  a  quien  Di^ofesaba .  un,  afectjo  sjpo^  por  su  ,  valor  y 
prendas  naturales.  No  bien  hubieyon  partido  $us  soldados^  ;  Mari- 
nanco  se  acerco  al Coronel y  Iq  a\)o:  **j?9dem98  continuar  la  ipar- 
cha,  porque  este  indio  es  bravo."  Tal era  la  CQfifianza  gue let  ins- 
piraba  el  valor  de  8U  so も r お 


t 

mi. 


Un  cuarto  de  hora  mas  tarde^  enirabft         cattfNuttenta  nn 

indio  a  toda  la  velocidad  de  sn  cabAHo,  sin  atenddfr  'a'Ias  voces  de 
los  oficiales  por  entre  los  cuales  se  hacia  paso  para  Uegar  al  lugar 


811  REVIS7A  pi^  SUD-AME^ICA. 

en  que  se  enoontraba  su  cacique.  La  ^ura  de  este  indio.era  ver- 
daderamente  interesante.  Su  aspecto  era  hermoso  a la  vez  que 
yaronil.  La  cabellera  melto,  partida  por  medio  de  In  fr»te  y  ce- 
ilida  por  un  vistoflo  traiUmeoQ)  volaba  sobre  etpakhu  a  im- 
palso  del  viento  que  ajitaba  en  su  carrera.  8u  aire  aKivo  y la 
ajitacion  que  animaba  su  demblante/ le  daban  un  asj^ecto  estrano 
pero  simp&tico  y  marcial.  Tan  pronto  oomo  llego  a la  presencia 
de  su  cacique  detuvo  su  caballo,  j  apoy&ndofle  en  el  hasta  de  m 
laDza,  cuyo  estremo  habia  clavado  en  tierra,  le  dijo  sin  desmoD- 
taifse,  que los  enemigos  habian  ocultado  ; el  puiaero  isn  jente 
ipodiante  una  emboscada,  de  manera<lM  elkxi  doepaes  dte  haber- 
ksft:cargado,  se  vekui  cortados  por  retagnardia,  y^n  inminente 
-peHgro  de  Mr  lanzeados. 

•  '^Marinanco,  sin  esperar  a  que  el  meneajero  concluyese  su  relato, 
le  pregunto  por  su  sobrino-j-r'^'Ha  muerto,  le  contestd  aquel, y 
vengo  a  pedirte  ausilio  para  salvar  a  los  demas. ,' ― "Muerto!" 
repuso  Marinanco,  demudado  el  semblante  por  la  rabia  y  el  dolor. 
に" A  caballo  mi  j^nte,.a  cabalto.'*  tiuego,  dinji^ndlose  al Ooronel: 
• "1t&hdaTpe25  i5orro8(*)  a la  grupa  de  mis  m さ tos,  y  que  me  al- 
cancen*' 一 dijo,  y  partifi  solo,  fepitiendo  estas  palabras:  a  tut  mor 
ted,  anai  per<iofi(^.  ' 

El  Coronel^  (k)tnprendiendo 16  que  pasaba  en  el  corazon  de  ilsr 
Tiflatico,  el  verlo  correr  desespel'ado/dijo:  《*lia  muerte  del  soi>rino 
no8  as^giifa  la  adhesion  del  tio,  el  cacique  mas  impor^nte  de  la 
coBfa. け 

A 1 集 Tista  de  Marifianco  y  del  refherzo  que  le  aoompftBaha,  lea 
mdio8  eiiemigos  abandonarcvn  eT  campo.  EI  cacique  enooiitro  alli 
entre  Tos  suyos  do き hetidos  y  tres  cad&venes,  uno  de  los  cuales  era 
el A&m  Bobrino.  Al  reconi>cerl6,  rodo  uAa  lagrima  pqr  sus  me- 
jihas,  le  icontemplo  un  rato  en  silencib,  y  luego,  8in  desplegar  los 
1&bio6,  emprendid  ae  nueW'el  camino  del  campamento. 

Vuelto  a  la  presencia  del  Oofond,  d ま 6  est&ltar  el  dolor  y la  cd- 
lera  que  ajitaban  m  pecho,.  Piai6  con  ih^tancia  un  peqneno  re- 
iisfftio  tirftdores  'para  ^erseguir  al  enemigo  y  ven^ar  sobre  la 
marcha  la  muerte  de  su  sobnno.  El  CorOnel  no  accedio  a  esta  su- 
plica;  pero  el  cacique,  cegado  por  el  deseo  de  la  venganza,  solicito 
permiflo  para  internarse  cod  16»  suyoH  en  la  montana,  a  fin  de 

(2)  'Nombre  que  dan  Iqa  indios  a 1, iu£anteri%  , に 
(fij  Para  t6dos  muerte,  para  ninguho  perdou. 


. GAMPASA  DE  ABAUCO.  、,、  818 

《 •  •        •  • 

Uegar  por  camiDOs  estraviados  a  su  reduccion,  distante  qtiinoe 

leguas  por lo  menos  de  aquel  lugar.  En  este  punto  intentaba  en- 

agoftrcfcn*  din  Id,  fliVirfon/  Esto le  fue  ooncedfdo,  e  inmediatamente 
se  paso  en  march  a. 

£1  coronel  no  se  habia  engafiado.  Desde  aquel  momento  el ca^ 
cique  Marinanco  ftie  an  soldado  activo  y  decidiao  por  nuestra 

VIII.' 

Despues  de  q^ue  la  trbpa  hulio  bedio  su  rancho,  la  division  con- 
tinuo  su  n^arclia,  haoiendo  acampado  la  noche  de  aquel dia  en  la 
redticcion  del  cacique  Huaraman,  que  es la  loas  oercana  a  la,  po- 
blacion  ie  Arauoo. 

Bsta  reduocion  que'  se  encuentra  a  doce  leguas  de  e§e  pue- 
blo, ea  una  de ' IIe^  i^anos  poblad'as  del  Uuthanmapu  de  la 
costa. お 8  notar  aue la  poblacion  de  las  tribus.  araucanas  va  en 
aumento  a  medida  que  se  alejan  de  la  frontera.  Loa  caQiq[ues  de 
ta  baja  irontera  recibeu  subyencion  del  gobierno  y  est る n  en  cons- 
tante  trato  con  la  jqnte  civiliza^a.  Boa  .pocos los  indios  que  se 
han  conformado  oon  ese  estado  de  cosas  ; los  ipas  han  abandonado 
esas  reducciones  y  avecind&dose  en  las  del  interior,  protestando 
de  este  modo  contra  la  civilizacion  y  haciendo  oetentacion  de  su 
amor  por  la  independencia  salvaje. 

No  j^aton  de  ochenta  los  hombres  que  en  tiempo  de  gtierra  pue- 
'' de  poi^r  soBre  liis  armas  esta  reduccion.  Sin  etfibargp,  Kai en  hub 
flerredbtes  Algunois  espafloles  qUe  se  ocnp^u  de  cultivar  sus  cam. 
pos,  que  km  mui  f^rtiles  y  eat^sOR.  Rieganlo  ! nntnnerablei^  ar- 
royos  formados  por  las  vertlentes  de  los  cerros  a  Cordillera  de 
lit  ooste  que     llamati  pinaleSi  ' ' 

El  d7a  siguifente,  W  'toque  de  diana,  volvio  a  pooerse  en  mar- 
cha  la 'division.' ' 

Fuera'  del  lijero  incidents  ociirrido  en  el  paso  del rio  Pequen, 
ningun  tropiezo  tuvo  en  su  marcha  hasta  la  reduccion  de  Tuca- 
pel.  En  este  punto,  queriendo  el  Coronel  hacer  ostentacion  de 
SOS  fuerzas,  paso  una  revista  a  las  tropas,  en  presencia  de  los  ca- 
iuquefl  Polim,  'Le]ihi,  Antivil j  otrofl  も, Acompafiados  de  cua- 
l^rcM^QHtos  mooetoneK,  yijiieron  ^Yaeorporarae.  aUS  a. la  dmnon. 


814  REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 

cr6nica  de  la  quincena. 


SuMARio. 一 Ano  nuevo. 一 Un  baile. 一 £1  TKen^, -" El  huracan. ~ Teatro. La  e»- 
tacion.-— La  reconquista. 一 Una  respufista. ―" Veins  y  mal viento. 

Despues  de  la  noche  buena  que  para  machos lo  fu^  de  mortifi- 
cacion  y la  ofrecieron  al Todopoderoso  en  descargo  de  sua  colpaa; 
despuea  del  susto  qiie  llevaron loB  que  creian  estallase  una  revo- 
lucion  en  el  baile  de  m&scaras  ;  y  despues  de  las  pascuas  can  mis 
fiestas  de  novillos  en  la  Vi5a  del  Mar  j  bus  paseos  al  campo  don- 
de  todo  fiel  cristiano  remojo  la  palabra  como  mejor le  plugo  en 
conmemoracioD  del  nacimiento  del  Hombre-Dios,  virio  et  afio 
nuevo  que  a  juzgar  por  el  aspecto  aue  presenta  el  horizonte  poli- 
tico de  Chile  no  serk  de  grandes  peripecias.  Deseio  Bios  cumpli- 
do  a  todos los lectores  la  Bevista,  sin  que  sean  importunados 
por  acreedores  ni cojidos  en  las  quiebras  !  ^ 


El  ano  Be  inauguro  con  una  brillaAte  soiree  •  en  casa  del  Sr. 
Don  Joa6  Topias  Bamos  a la  que  concurrio  el  ilite  de  la  sodedad 
portena,  h^biendo  durado  el  baile  haeta  la  hora  en  que  segun  la 
frase  de  un  conocido  nuestro  fiotaba  el  alba  aobre  la  espuma  dd 
mavy  retiranaose  los  asistentes 職 i  complacidos  de  la  fina  obfle^ 
quiosidad  del  Sr.  Ramos  y  su  esposa.  La  funcion  tuvo  por  objeto 
, celebrar  el  enlace  de  una  seSorita  de  su  familia  y  en  verdad  que 
los  novios  no  pudieron  elejir  mejor  dia  para  variar  de  estado.  Asi 
'  Dio8 les  conceda  principiar  muchos  aSoa  tan  felices  con  el  actual  ! 


La  prensa  de  Valparaiso  estfi.  tambien  de  enhorabuena  por  la 
apancion  de  an  ntievo  diario^^i  T^^empo— ooneagprado  a la  poU- 
tica,  el  comercio  y las  letras.  El  nombre  de  su  redactor  en  jefe 
don  Juan  Ramon  Miinoz  es  por  si  solo  una  garantfa  de  que  el 


OROKICA  DE  LA  QUTNCENA. 


816 


Tiempo  mhrk  corresponder  dignatnente  a la  mi お on  crvilizadora 
que  el  periodismo  e6t&  eneargado  de  realissar  en  America.'  Damos- 
le la  bienvenida  dese&ndole  prolon^ada  vida  y larga  cotecha  de 
8Uficritoreir. 


Un  acontecimiento  de  bulto,  que  no  podemos  pasar  sin  apun- 
tarlo  en  esta  cr&nica,  ha  sido  el  furioso  huracan  del 5.  CuSntannos 
que  la  violencia  del  viento  convirtio  en  globos  alguiias  exajeradas 
crinolinas  que  hanta  la  hora  en  que  escribinios  no  han  descendido 
del  espacio  Sereol  La  policia  se  ha  echado  a  buscarlas  ipero  quien 
atrapa  una  erinolitia  que  emprende  un  paseo  por las  nubes  ! 

El  huracan  ocftsiono  la  p^rdida  de  un  vaporcito,  causo  no  pocos 
destrozoB  en  varios  bnques  surtos  en  la  bahfa  y  para  rematar  la 
hi き toria  se  llev6  tres  o  cdatro  casas  de Iob  cerros. 

.  醮 


La  compania  de-opera  continua  trabajando  con  aplauso  del  pu- 
blico J  con  provecho  positivo  para  el  empresario  del  teatro.  Una 
de  las  funciones  mas  concurridas  ha  sido  la  primera  representa- 
cion  del  Trovador,  en  la  que  pudimos  admirar  las  bellas  dotes 
artisticas  de  la  senorita  Martinez,  joven  cantatriz  chilena  que 
reune  a  una  voz  fresca  y  diilce,  una  figura  simp&tica  y  una  mimi- 
ca  bastante  natural .  Erf^gurt)  que  si  cohtinfla  con  empeSo  cul- 
tivando  bus  facnltades  musicales  llegara  a  ser  una  artista  de  pri- 
mo  corf  do.  En  cuanto  al baritone  Rossi  (Jhelli,  es  casi  un&nime 
1a  opinion  de  qne  es  uno  de 1cm  mejores  que  hemos  tenido  eii  Sur- 
AitiSrica.  La  seiiorita  Sconcia;  aunque  posee  una  voz  para  salon . 
mas  bien  que  para  teatro,  obtiene  siempre  una  entndiasta  acojiaa 
de 1o|  espectadores.  En  cuanto  al  bajo  y  al  tenor,  si  hemos  de  ser  • 

francos  -  '.  ••  '.  

(poDgs  Vd.  aqni^  BeRor  cajista,  una  carretada  de  pnntos  suspen- 
givos)       d^arenaos  para  otra  ocasion. 


HaTi 11 も ga お lofi  dias  en  que  Valparaiso  Re  viste  de  gala: 

Los  calores  crecientes  del  verano  oWigan  a las  familiaR  de  San- 


816 


RBVISTA  DE 


ti^go  a  veaic  a.1  pnarto  en  pps  de  Ion  refrijerantes  bafiofi.  ,£sa^ 
ro  quQ  no.  pasara  muchp  sin  que  el  jfirdih  de  Abadie  8e  convierfi 
en  ^  rendezrvous  cU las  elegantes  buMpedes,  qoe  m>  encofltmrii 
ya  gran,  inconveniente  en  concurrir  a  el  desde loB  sitioa.maaxetF 
rados  de  la  poblacion  pues  segun  eDtendemos  el  ferro-carril  nrh& 
no  86  hallar&  espedito  antes  del 1.。 de  febrero. 


De  politica  esterior  todo  lo  notable  que  ofrece  la  quinoemi  m 
reduce  a lo.  ratificacion  del  tratado  relativo  a la  intervencion  ai 
MSjico  estipulaudose  en  uno  de  sua  articalos  que  a  pasar  del« 
bayouetas  y  caSones  se  dejar&  al  pueblo  mejioaao  elejirse  con  pl» 
na  lihertad  un  principito  que  lo  gobierne;  porque loa  doscendi^ 
tes  de  Motezuma  no  saben  arreglar  su  pasa  y  necesitan  xm  prcjinN 
de  allende  que los  haga  entrar  en  vereda.  Per  supuesto  que  iM 
guia  la  ambicion  a los  interventoree  sino  el  afan  de  ostentar  si 
amor  y  desvelo  pordvixizarnos  y  hacernos  a los  americanoa  felicei 
contra  viento  y  marea  y  contra  nuestra  democr&tica  Toluntad  !  £»• 
to  se  llama ... 

Plies  s6moB  tan  salvajes  y  tan  nmlos, 
DaoriMM  pro^^reso  y  libertad  a  pfttoA. 


Un  distiuguido  pubiicista  aipericapo^  el  Sr.  Gt.  ha  querido 
en  el  Mercurio  del 9  esgrimir  su  plun^a  combatimdo  a  Ui  Dreon 
peruana  y  a log  inoautos  qpe l;Lemo8  dado  en  Chile Is^  yoz  de  alar- 
ma  contra  las  pretensionea  de  la  Espi^a.  Pero  par  grandes  que 
siean  los  respetos  que 画 merecen  la  alta  intexyencid  y  perspioacia 
politioa  del gr.  F.  G.  no  podemos  dejar  de  reftitar  a 】&  lijera  lot 
principiofi  calminaDte3  que  resaltan  en,  su  escrito.  • 

El  Sr.  F.  Gt.  se  empena  en  atriboir  al  mandatario  dell  Para  It 
coiunocion.  que  ha  deapfirt^do  en  America  la  yand&lic^  empress 
de  los  interventores  en  Mejico,  Asi,  para  el  sop  pJomaa  pagadtt 
las  que  se  ocnpan  de  la  cuestion  y  en  ella  no  hai  otro  fin  que  en- 
tretener  al  pueblo  o  un  pretesto  para  que  D.  Ramon  Castilla  pne- 
da  mantener  en  pie  un  fiierte  ej さ rcito. 

Si  el  Sr.  F.  G,  sp  toma  el  trabajo  de  reoorre? loa  dianos  de 
Ij|i(2)fk  eooontrara  en. お IIO0  no  pQoos  rigoroaos  eacritoa  de  los  8m. 


CRONIOA  BE  LA  QUINCBNA; 


81T 


jil,  Nwoa,  Lazo  y  Ullott,  las  plumas  mas  fltistradas  d Indepen- 
mtes  del  periodisttio  peroano  y  a lag  que  nadie  acusniA  de 
ididas.  Esos  hombres  combaten  cofno  el  Sr.  F.  Gr.  y  como  no- 
ros  hi  d68p6tica  aiitocracia  del  jeneral  Oastilla  y  pot lo  tanto 
voK  tio  pnede  aparecer  sospecbosa.  No  es la  palabra  de  la 
narHlfei  ministerial ia  qtib  ellos  profieren  gtno  el eoo  unifotme 
la  bpiniOD  pdblica.  El  jeneral  Castilla  !  !  !  T  que  impotta  eae 
dado  ante  la  suntidad  del  pribcipio  que  ddeiidemoB?  Nosotrofi 
vemos  Hi  hombre  cujra  poVtica  Hemofr  atacado  y  atacaremos  y 
esi  ha  dado  afguii  piMo  ^pAtA  6rtizar  \m  planes  recottquistiw!<!)- ' 
\  hs  MOO  cediend ひ a la  vohmtad  ^ronuticiada  del  pais.  Algo  ae 
18  digno  vemos  en  la  cttestion  y  ese  alg6 お s la  consei^acian  d&\^ 
lade  naciones^Mya*  indepettdemcia  sellilron  nuestros  mayorfes  con 
aanglie.  Acasb  porqtie  las  eMti^rad  fflibtisteras  no  ee  dirfjen  aim 
M  pnertos  de  Chile  y  del  Perfi  hemos  de  rer  tranquilos  qne 
lapsrefca  tnia  repfiblica  hermana?  ^No  de1)emd8  anateiiiati^ar 
I  toda  la  enerjia  de  、  nn  corazod  libre  efta  IntefVenciOti  fkinesta 
e  establece  {Mura  el  porv^mr  nit  prec^mite  ctiya  tnagnitud  no 
1 69  dado  apreciAr  todoria? 

r  aon  ac^ptaxidx)  que  el  jemera!  Castillat  logre  ventajas  coti 
bacio#Temante  y  que  sea  £1 qtnen le  d&  p&btrlo^  nueBtra  con- 
nda  DOfi  dicta  qne  no  por  eso  es  menos  seguro  el  plan  que  se 
ypone  la  Espafta  y  bI algtina  dada  abrig&ramos,  ella  liabria  des- 
trecido  de  todo  pimio  despues  de  la  lectora  del  terc6r  artfculo 
ese  peregrino  tratado  qtre  iiende  a  restabl^cer  la  monarqnia  eu 
(loo;  y  si  algo  hai  que  tios  sorpi'eiida  es ャ er  A さ eflor  F.  Q.  cuya 
itracion  y  bndnafSdoiifesftmos  desconociendo  arm  la  intninencia 

peligro.  8i In  miBma  prensa  espafiiola  que  teclbe  stls  inspira- 
De«  del  gkbinete  di^  Vddnd^  affrmak  que  en  la  tjuestioh  la  Espa- 
Um  Ia  bandtoa  y  (thcnte  6in'  ettibozo  sobr6  la  conv^iiiencia  o 
onvehienchL  d も la  reoonqtiista  ^no  es  esttipendflLtnente  esc^naa- 
oqob  solo  en  Valpataiftb  el  seflor  "P.  O.  y  tmestro  festimafele 
ig ひ' el  Tedaetor  del  Mer6uii(P,  -se'  empeften  en  cerrar'los'ojos  a 
realicbd^  a  lo  qub  eerft  IpisiialMlo  A la  & s^  del  muntfo  enteifo  y  bo- 
'Ic  qne  estk  ya  fenhadtb"  VL  toncfdziciii  pttlica*? 
Neioitt  s^fiolr^T*.'  Gr.  qtie  Hh  hk\  filotivo'  pai'a' alarii^idtsjs  ctfkn- 
▼emoi  pr6]imo  a  ser  invadido  por  BidpaSa  el  territorio  amen- 
K)?  ^Deede  coando  Chile,  el  Perfi  y  las  demas  rgpfiblicae  han 
wlo  de  fier  acreedoras  a  Im  oonslderaciones  que  se  merecen  co- 

nadones  indepetniientes?  Para  con  log  Estados  Unidos  se 


818 


REVISTA  D£  飄 CA. 


guarda  la  cortesia  de  prevenirles  el  olgeto  aparente  de la  ialer- 
vencion  por  que  no  se  ha  hecbo lo  miamo  con  Los  otras  pueblos 
del  oontinente?  La  respuesta  es  obvia. 

Sostiene  el  senor  F.  G.  que  si  »e  formaran  en.  Europa  proyeo- 
I  to8  de  reoonquista  todos los  que.  fueron  nuestros  auidliare^  en  la 

guerra  de  la  indepeadeacia  se  h^ariaa  adversarios,  xinpidiendo  aia 
que  lek  barbarie  siga  baciendo  progresofi  en  nuestro  continente  y 
qae  tal es  el  fin  de  la  espedicion  sobre  Mejioo.  Y.coDcluye  espo- 
niendo  que  si  llega  a  baber  lucha  otra  vez,  sera  porque  las  nacio- 
aes  europeas  que  tanto  interes  tien^n  en  Aoierica  se  creea  en  la 
neoesidad  de  haoer  un  gran  aacrificio  para  impedir.que lu  Ameri- 
ca 86  pierda  para  la  civilizacion  y  para  el  comercio. 

Eu  verdad  que  nos  admira  encontrar  al seoor  F.  G.  defendien- 
do  tan  deaquiciadoras  doctrinas,  que  uo  hablan  segurameate  mui 
a  fevor  de  su  americaniamo. 

El  odioso  de.recho  de  intervencion  en  la  politica  interior  de 1« 
Estados  se  eucuentra  proscrito  por  el.  sentimiepto  de  jufiticia  uni- 
versal, por  los  codigos  de  la  humanidad  y  por  las  luces  del  siglo. 
<lQue  importaria  la  soberania  de  un  puebip,  esto  es— el  derecho 
de  gobernarse  por  ni  luismo,  bajo  cualquiera  forma  que  sea,  sin 
dependencia  de  ningun  poder  estranjero— w  una  potencia 
fiierte  o  yarias  coaligadas  habiau  de  imponerla  preceptos  y  arre- 
glar  sua  cuestiones  interiores?  ^Quien  niega  en  el  siglo  XIX  que 
•  el  derecho  de  intervencion  no  es  mas,  q_u^  el  abuBO  de  la  fiierza 
erijido  en  principio, la^  dominacion  del  grande  eobre  el  pequeno? 
^Habria  nacioQalidad  posible  si  esta  doctrina  jerminase? 

La  intervencion  ^ue  a  esta  f^cha  se  habr&  hecho  sentir  sobre 
M さ jico  aigaifica  para  nosotros  U  resurrecciou  del  vandalismo  de 
otros  siglos.  8i las  Qacdpne8  europeai  que  panep  hpi  ea  pr&ctica 
ese  reprobado  derecho  necesitabau  un  desagrayio  y  i^seguraj  sos 
intereses  y los  de  sm  subditoa  procederian  con  ipas  npioralidad 
llevando  al  territorio  azteca  una  guerra  en  forma  y  sin  digfraz. 
Pero  nunca les  poucederenips  el  aalvaje  y  oob^rde  derecho  de  in- 
tervencion.. que  hoi  elevan  a  sistj^ma,  DQr;(tue  .el  pueblo  contra  el 
caal  lo  aplican  esi&  debilitado  por  U  anarijuia..  .• .    •.  • 

Siguiendp  .la  doctrii^a  del  Sc.  G. las  nftcion^s  fuertcs  de  Euroipa 

 est&n  en  el  deber  de  impedir  que  IO0  ajn^ncaDOs  po^  barbaricemo^ 

y  para  impedirlo  es  jus  to  que  absprvan  cuanto  mas  pronto  se*  po- 
sible nuestras  nacioualidadefl.  Europa,  y  esj^cialniiente  la 
Espana,  nos  ama  tanto  que  hara  por  iiosotrot^  el  amoroso  sacrm- 


ANALES  DE  LA  SOCIJEDAD. 


819 


cio  de  reconquicrtarnos.  Esta  teoria  importa lo  mismo  que  declarer 
que  8omo8  indigos  de  ser  independientes  y.  que  jaecesitamoB  una 
madre  bajo  cuya  amorosa  tutela  cQlocarnos. 

Nnestro  patriotinmo  se  exalta  al ver  consignadas  en  un  perio- . 
dioo  americano  tan  lamentables  ideas  y  preferimos  dar  por  res- 
puesta  a  ellas  cl  silencio.  Los  espkitos  verdaderamente  america- 
no8  y  que  el  senor  G.  califica  de  cdndidos, los  que  trabajan  para 
que  no  sea  minada  la  autonomia  de  nuestraB  republicas  sent  Iran 
oomo  poaotros  y  sahr&n  apreciar  nuestro  silencio. 

£a  otra  ocasion  y  mas  calmadoH  refutaremos  las .  an ti-america- 
nas  palabras  del  senor  F.  G.,  dejando  por  ahora  que  ellas  pesg ひ 
en  el  4nimo  de  nuestros  lectores. 


£1 9 llegaron  a  Valparaiso  lo»  isaadillejos  arjentinoR  Saa  y.Na- 
tATy  anioTes  de  las  horribles  matweas  de  8an  Juaa  y  de  loA  esoan- 
dalos  de  ]tiendoza.  Sospechaado  ooe  serian  acojidoe^  pot  ol pueblo 
porteno  con  la  indignacioa  y  repi^ffnqfpcia  qqe  inq)ixan  Jos  gran- 
des  criminales  que  habitan  la-  tierra  pim  dei^bonra  da  la  especie 
homanft,  permanecieron  en  Yalpi^raiso  mm  pocac^  horas  embar- 
c&D#088  al fin  con  destino  a,  Taloahuano,  de  donde  se  presume  que 
doblar&n  el  Cabo  para  ir  a  reiujiarse  en  Montevideo.  Si  es  cos- 
tumbre  anhelar  buen  viaje  a  Tos  huespedes  que  se  alejian,  tratan- 
dose  de  Saa  y  Nazar  nuestro  deseo  de  espresa  en  este  refran  popu- 
larni  aUd  Uegu^n  ni  ctod  vudvan,  一 

BiGARDO  PaLMA. 

YALPARAieo^  enero 10  de  1862. 


ANALES  DE  LA  SOCIEDAD 

DE  AMIGOS  DE  LA  ILUSTRAeiON. 

(5M»  0gtrafiTdinantt'en  27  ife  •dMbm  de  1861 ふ 

BeT^nida  la  Sociedad  con  un  nfimero  competence  de  fiocios  en 
casa  de  su  Presidente  D.  Adolfo  Ibanez,  con  el fia  de  dar  cum* 
plimiento  al  artlculo  6,  de  six  reglamenfp  organico,  el'Sr.  Presi- 


S20  、  REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 

dente  dio  lectura  al  discurso  de  6?den に en  que  despnes  fli  'discur- 
rir  eobre los  progresos  ilel  espintu  humano  y  8obre los  principio* 
eternos  que  sirven  de  base  principal a  6u  desatrbWo^  ttitra  a  refe- 
rir los  pasos  adelantados  y la  marcha  pr6spiera  de  Ifl  'Sociedad  du- 
rante e【 ultimo  ano.  La  Socieaad  escucho  con  verdadera  satisfkc- 
cion  este  discurso  y  acordo  su  piiblicacion  en  el  mas  priSxJmo  tifl- 
mero  de  la  Bevista. '  ' 

El  T^sorero,  por  ausencia  accidental  del*  Secretario,  presents  en 
seguida  una  iijera  memoria  en  (jue  da  cuenta  de  lisi  marcha  ae la 
Socieaad,  de  los  trabajon  literariojj  que le  han  sido  pr^sentados 
durante  el  ano  y  de  otros  pormenores  relativos  a  su  vida  mtertia, 
concluyendo  con  la  demoHtracion  del  estado  de  sus  foliaos.  • 

Este  prolijo  trabajo  del  Tesorero  fue  aprobado,  acord&ndose  su 
publiCacion  en  el  mismo  ntimero  de  la  Bevista, 

Proo^diose  luego,  tegrni lo  disuse  el  'Begiamdntb/a  la  eteoradn 
del  nnevo  Presridente/  Tesorfero  y  Seoretark) '  de  la  Sociedad  pftra 
todo  el  afio  ^igniente,  resaltundo  de  la  yotacion : 

Para  Presidente— D.  Jaoiiito  Chacofi, ' 
, , Secretario 一 D  •  J iian  B..  MuB6z, 
" Tesoi-efo— D.  Migael  Manterola. 

La  sesion  concluyo  gon  an  esplendido  te  ofrecido  a la  &ociedad 
por  el  Presidente  saliente,  y  m  el  cual se  pronunciaron  patrioti- 
cos  brindis,  feinando  durante  la  mesn  una  franca  y  noble  cordia- 
lidad.  ^ 

.,  , Juan  R.  Munoz. 

eSecreurio. 


PABNASO  -  AiraETClNO> 

Lo8  Redactores  de  la  Bevista  de  Lima  nos  encargan  reprodu- 
cir  el  siguiente  aviso :  「ト、 ,'•  ,'  '     *    '  !      ': *  , 

Al  marchar  con  el  car&cter  de  Ministro  del  Peru  en  Mdjico  nuestro  amieo  don 
Manuel  NiQi}li@Qof^«|icU^  fos.ruegai  ai>licittecfc  lai^o^penieic^  d6  ^t^cM  Iff  ', 
sonag  amantes  de  la  poesia  para  la  form&cion  de  un  Pamiuo  Americano  qua  ae  ha 
propuesto  imprimir  mui  en  breve  y  para  el  cual  lleva  abundantas  materiales. 
Llena&do  mis  deseos  dirijimos  la  presenta  invitacion  a los  poetafi  de  Chile  qaieaes 
pueden  anviar  sus  manuBcritoe  a  lo6  Sres.  Don  Jacinto  Chacon,  D.  Gragorio 
Beeche,  D.  Joai  Antonio  Torrte  7  D.  Mtsads  Pftfana  en  Ta)Bftma»  o  41  Redactor 
en  jefe  de  la  Remgia  Dr.  D.  Joee  Casimiro  Ulloa  en  Lima,  indicacion  que  haoemoa 
estensiYa  a  lc«  bardos  arjeatinos.  y  boUvj^^f^ps.  Eix  ouanto  %  los  1|»  republicfts  . 
del  Atl&ntico  se  dignariin  dirijirKe  al  Sr. 1). Abigail  Lozano  en  San  Thomiu*, 

Lima,  diciembre 1.^  do  1861. 

IMPREOTA  DEL  UNTVERSO  DK  G.  HELPMANX  EN  VaLPARATSOT 


REYISTA  DE  SUD- 


^nklts Itt 1>  S^Btj^adi  多 mips  in  bt  llnstratiim. 


▲IW  I 還 •  VALPARAISO,  ENBRO  26  DtC 1862.  •  M.^  «, 


LA  UNION  AMERICANA. 


(antbcedektes  historicos.) 


(Concluaion.— V6a««  pAj.  '2M.) 
II. 

" La  rpuuion  de  ua  gran  Congrabo  en  PanR- 
ma,  compuesto  de  Rcpresentantt's  diplomaticos 
<le  ifts  naciones  independientes  do  America,  for- 
lUAra  una  Bueva  epoca  en  loft  uualeH  hurn^iiiOK. 
EI  hecho  por  hi  solo,  cualquicra  que  sea  el  exito 
las  eonferenchis  del  Congreso,  no  pnede  me- 
oos  de  exitar  la  atancion  ih la  actual  jenerti- 
cion  del  mundo  civilizado  y  oaptarse  la  de  la 
pofiteridad.  Pero  nos lisonjeamos  con  la  espe- 
rawa  de  que  tendra  otros  titulofv  mm  Holickxs  a 
la  coDsideracion  del  mundo  que  la  que  provicne 
' de  la  mera  circimstancia  de  su  nnvedad,  y  de 
que  meeecerk  tL  amor  y  perp^un  griititud  dc 
Cod-A  la  America,  por  la  Habiduria  y  UoeralidHd 
de  sus  principios  y  por  las  nuevas  garaiitias  que 
crenri  en  favor  de los  grandes  intoreses  que  hnti 
de  abarcar  sus  cleliberacion«j«." 

{Nbta  de  instruca'onen  dadan  })or  o〃'  Mi- 
chard  Clay  a  hi  Flempotmieiaiths  de 
Ksiados'  Dhidas  en  d  gran  Cowfreao  de  Pa^ 
. namd ~ 1826.) 

Fieles  a  nnestro  proposito  y  al corapromiso  contraido  de  reunir 
y  exatninikr  los  antecedentes  historicos  relatives  a la  union  ameri- 
cana,  proyectada  por  el  inmortal  Simon  Bolivar  y  secnndada  mas 

refiflrtrado  en  estel  peri6dioo  tres  docutnentos  de  la  mayor  impor- 
tancia,  perdidos  o  desconocidos  cuando  menos  para  la  jeneralidad 


822 


REVISTA  DE  SUD-AMBBICA. 


de  niiestros  compatriotas,  a  saber :  el  acto  solemne  de  instalacion 
del  gran  Congreso  de  Plenipotenciarios  reunidos  en  1826  en  la 
ciudad  de  Panam4  ;  el  discurso  inaugural  pronunciado  en  aquel 
acto  por  el  ilustre  Vidaurre,  Ministro  representan^  del  Peru,  y 
el  pliego  de  instruccioaes  reservadas  dado  por  Sir  Richard  Clay, 
Mioistro  de  Belaoiooes  Estdriores  del  gobi^oo  de  Waehkigto &,  a 
lo8  Plenipotenciarios  de los  Estados-Luidos  que  debian.  tomar 
asienjbQ  ep  aqu^el  celebre  Congreso, -.. 

La  lectura  de  esos  documentos  no  habra  podido  meuos  de  elevar 
el  pensamiento  y.el  alnm  de  cuautos  botyan  uacido  /en  .este  conti- 
nente  hacia  los  hermosos  tieihpos  en  que  la  America  colonial,  una 
en  la  idea  y  en  el  sentimiento,  ae  presentaba  al mundo  grande^ 
poderosa  y  sublime,  haci^ndose  admirar  por  la  grandeza  de  bus 
hechos,  la  saDtidad  de  sas  propositos  y la  heroicmad  de  sus  sacri- 
ficios  ;  h&cia  esos  hermosos  dias  en  que  el  tuyo  y  el mio  eran  des- 
coDocidos  entre 】08  diversos  Estados  independientes  de  la  Ame- 
rica^ empeSada  en  constituir  un  gran  todo  y  reunir  bajo  el  pabe- 
Uon  comun  de  la  libertad  y  del  prpgreso  a  los  disperses  miembros 
de  la  familia  americaua. 

Por  nuestrs  parte,  nosotros  no  hemos  podido  examinarlos  sin 
sentirnos  poseidos  de  tierna  gratitud  hacia  los  inspiradores  de 
aquel  pensamiento  grandioso,  j  de  admiracion  Mcia  el  sabio  esta" 
dista  americano  que,  en  un  docupaento  reservado  que  la  poBteridad 
debe  leer  con  veneracion,  trazd  a la  America  con  admirable  pru- 
dencla  el  camino  de  sii porvenir,  dejando  consignados  los  princi- 
pios  y  bases  de  la  futura  union  oontinental. 

El  pliego  de  instrucciones  dadas  por  el  gabinete  de  Washington 
a  sus  Plenipotenciarios  acerca  del  gran  Congreso  americano,  es 
en  efecto  un  tratado  complete  de  derecho  publico  inter nacional, y 
con  solo  cenirse  a  el  habria  oonquistado  la  America  la  admiracion 
y  el  respeto  del  mundo  civilizado,  poni^ndose  a  cubierto  contra  las 
eventaalidades  del  porvenir. 

Con  cuanta  sabidurla  y  prevision  no  dice  Mr.  Clay  a los  Pleni- 
potenciarios de  8U  pais:  ^'Nuestro  gobierno  desea  mantenerse neu- 
tral en  las  cuestiones  de  la  Espafia  con  8U&  autigiias  colonial,  pero 
tiene  interes  y  esta  resuelto  a  celebrar  coq  eatas  una  alianza  y  a 
ausiliarlas,  para  el  caso  en  que  la  Uamada  SarUorAlianza  intente 
ayudar  a  reducir  a las  nuevas  republicas  a  su  wtiguo  vaeallaje, 
o  quiera  obligarlas  a  adoptar  ststemas  politicoa  de  gobierno  mas 
conformes  a  ms  miras  e  intereses!"  Estas  palabras,  en  efecto,  el ひ 


LA  UNION  AMfiBICANA.  ,  823 

pareceu  esctitaB  ahora  treinta  y  sek  auos,  aino  hoi,  y  a  (uresentcia 
del  peligro  que  amenaza  a  Mejica  y  tras  el  a  los  otros  Estados 
am^rioo-hispanos . 

Las  ideas  y  priuoipios  consignyadoB  en  la  nota  concili«M^  de 
Mr.  Clay,  impregoAdas  de  sabidoria  y  prevision,  son  a la  vez  una 
muestra  de 】a  probidad  con  que  el . gabinete  de  Washing  ton  se 
presento  a  negociar  con  los  dSbil^  Estados  americaxKXj  de  or\jen 
espandi,  y  de  la  elevaciou  y  grandeaa  de  sua  mixas. ~~ ellas  aos  ban 
reconciliado  ddflde  luego,  con Ips  hombres  y  cou las  ideAs  del.  pue- 
blo norte  americaoo,  diaipando  muchas  de  nuestras  preocupaoio-r 
Des  y  dudas. 

EiiBayemos  recopilar  ,  an  pocas  IJiieas  el  espiritu  y  tendeuoia  de 
esas  inBtrucciones. 

"Lo»  EBtadoB^XJnidos,  dice  el  sabio  eetadista  americano,  mu-^ 
curriendo  al  Oongreeo  de  Pleaipoteuciariofi  reunido  en  P&naiD&, 
obeddce  a  bus  deberes,  al  afecto  que  profesa  a los  nuevos  Estados 
americanofl  y  a la  franco  invitaciou  que le  hicieroD Iob  gobierno$ 
de  Colombia,  Mejico  y  Centro-Ai^erica. ' 

"Sus  Pleaipotenciarios  aatan  autorimdos  para  tratar  con ' los 
demas  Ministros  americauog,  de  paz  y  de  amidtad,  de  coniercio  y 
de  navegacion,  y  de  cualesquiera  otros  objetos  interesantes  al  oon* 
tinente  americano. 

"Ese  Congreso  debera  considerarse  oomo  diplomcUico  y  de  nin- 
gua  modo  atribuirse  fisuailtades  lejislativaai 

"Los  Estados-Uuidos  se  mantendraix  neutrales  en  la  lucha  ac- 
tual entre  la  Espana  y  siis  antiguas  colonias  ;  pero,  si  la  Europa 
trataee  de  prestarle  ayuda,  bien  para  reducirlas  de  nuevo  «1 vasa- 
II ゆ, bien  para  oDUgarlaH  a  adoptar  otro  sistema  de  gobierno, 
estaa  dispuestos  a  formar  una  alianza  ofensiva  y  defensiva  oon las 
nuevas  republicas. 

"Cree  el  gobierno  de  la  Union  qu»  es  innecesaria  y  aun  perjiv* 
dicial a los  intereses  de  la  America  una  alianza  ofeasiva  y  defen- 
siva fiiera  de  tales  ca806,  y  que  Herian  mas  poderosos  los  esfuerzos 
que  todos  los  Estados  hi^riaa  por  aa  propia  ^onservacion,  si  ge  vie- 
sen  obligados  a  defenderse  de  la  Europa. 

" Loe  Ministroe  de  Estados-Unidos  deber&n  inoulcar  en  el 
mo  de  BUS  colegas  la  neceeidad  de  adoptar  medios  de  conservar  la 
paz,  tanto  entre  si  oomo  oon  el  estranjera,  y les  haran  sentir  que 
la  paa  ee  la  mprema  necesidad  de  la  America. 

" Har る n  as!  mismo  los  esfuerzos  posibles  para  iaducir  a  sus  c6- 


9U 


REVI8TA  DE  AMERICA. 


legas  a  abdir  la  guerra  contra  las  propiedadee  partioulares  y  owi- 
I  tra  lo8  no  combatientes  en  d  mar;  puefi  yn  es  tiempo  de  que,  por 

amor  a  la  humanidad,  se  ponga  un  t^rmino  a  esa  deMgualdML 
odioRa  entre  Ion  intereses  marftkaos  y los  de  tierra. 

"Propondran  aaf  misiso  la  definicion  del  hhqueo:  la  eeperien- 
cia  aconseja  la  necesidad  de  un  plan  y  de  unlet  dectaracion  fija  de 
los  hechoR  que  conetituTen  lejftitno  an  bloqueo. 

"Bespectode  oomerdo,  los  Estados^Umdos  aoonsejan  y  deoean 
ver  oonsignado  en  el  tratado  que  se  oelebre  el  principio  de  la  mas 
perfecta  igwddftd  y  reciprooidad  entre  todaa  Im  naciaiM  ameri- 
eanas, 

Bespecto  a  territorio,  oonviene  degar  ooDHigtiada  en  los  trata- 
dos  que  se  celebren  la  declaracion  de  que,  ningwno  de  lo8  Eetadoe 
de  Amfrica  puede  permitir  en  addante  el  eataiblecimiento  de  una 
nuem  colonia  europea  en  8U  terrUorio,  Esta  declaracioii,  firmada 
por  todos  los  Reprefientantes  del  Cotigreso,  puede  publicarse  ante 
el  mnndo  eiitero,corao iin  testimonio  de  la  unanimidad  de lo8  sen* 
timientos  de  las  naciones  americaDas. 

"En  pnnto  a  rdi^on,  deben  aprovechar  todas  las  ocasiones  pa- 
ra haoer  Ter  a  los  Bepreeientanies  amerieanos  )a  conveniencia  de 
establecer  en  sus  respectivos  Estados  la  UbeHadde  cuitos, 

"Siendo  probable  que  se  ajiten  en  el  Coiigreso  cnestiones  rela- 
tivas  a  limites  territaridlea  y  otras  materias  de  controrersia  entre 
lo8  nuevos  Estados  de  America,  los  Pknip4>tenoiano8  dd  los  B»- 
tados-Unidos  pueden  en  este  caso  prestame  a  dar  8U  parecer  yann 
admitir  el  arbitraje. 

"En  eaanto  al  fiistema  de  gobierno  que  t[uieran  tlarse  los  nue- 
vos Estados  amerieanos,  los  Estados-Unidos  m  abstienen  de  inter- ' 
veoir,  asi  como  niegan  a los  poderos  europeoa  el  derecho  de  haoer- 
lo  por  811  parte,  y  sus  Kepresentantes  deberan  evitar  siempre  toda 
discasion  sobre  pnnto  tan  delicado." 

Tales  fiieron  en  restimen  \m  ideas  y  prinoipios  que  el  gobierno 
de  Washington  fij6  por  norma  de  su  oonducta  en  el  Oongfeso  de 
Panam&  a  sus  MiniRtros  Plenipotenciarlos,  j  que,  a  no  haberse 
frustrado  bu  incorporacion,  habria  servido  de  ba^e  a los  pactoB  que 
ese  rflebre  Congreso  debia  oelebrar.  EstU  instruooiotieB  guardan, 
ademas,  una  perfectft  armoniacon  las  ideas  emitidas  por  el  ilustre 
Vidaurre  en  su  discarso  inaugural,  que  tambien  hemes  rejistrado, 
y  son  hoi  mismo  el  tema  de  los  trabajos  de  la  prensa  de  Am さ rioa 
J  de  las  aspiraciones  mas  pronunciadas  de  la  opinion. 


し A  UNION  AMERICANA. 


826 


El  Congresp  de  Panama,  al cual  creemos  no  llegaron  a  incor- 
ptir^rse los  Ministros  P.l enipoteneiarios  dc  Estados-Unidos,  ae  (ii - 
solviu  (iesgraciadamente  poco  tiempo  despues  de  au  reunion. 

Mas  tar4e  tiiWero ひ lugar  algunas  tentativas  aisladas,  hechas 
por los  gobieruos  d^e  Colombia,  Chile  y  el f  eru,  para  hacer  efec- 
tiva  m  reunion  ;  y  en  1845  reuaieron  efectivamente  varios  Mi- 
nifitroB  PlanipoteoLciarioB  cle los  diversos  £3taao8  emericanos,  in- 
cluBael  de  Bolivia;  pero  tambien  quedo  frustrado  ese  esfuerzo 
sapremo  de  la  previ8ioa  y  del  patriotiflmo,  y  de«de  entonces  no 
Folvio  a  hablarse  ya  de  la  un/ian.  nofUinerUal  en  las  alias  rejioaes 
de    diplomacia  americaoia. 

Tremta  y  aeis  ftnos  hace,  pues,  que  ae  echaron  las  bases  de  etsa 
sufipirada  uiricm,  que, -a  pesar  de  la  debilidad  y  pobresa  de  la 
mayor  parte  de  Iob  EstadQS  que  debian 卿 cribirla,  sadie  se  atre- 
vio  eivtonces  a  cslificar  de  ridieiila,  y  sic  embargo,  benoe  aqui 
diflcutiendo  todavia  sobre  su  conveniencia  y  practicabilidad. 

Lo8  que  la  niegan  tomau  por  panto  de  partida  el mal estado 
finanei^o  de  la  m&yor  parte  de  los  Estedos  americaDos, 】a  exi^- 
tencQi  en  eJltK  de  ca^dilloft  militares,  la  carencia  de  una  marina 
capaz  de  competir  con  la  de  cualquier  potencia  europea,  y  por  fin 
Qoe^ra  despoblacion  y  dispersion  en  un  inmenso  territorio  que 
carece  de  viae  f&ciles  y  seguras  de  comunicacion. 

A  estas  objeoianes,  creadas  por  el  deseucaato  y la  falta  de  fiS  de 
de  algnnoH  pdUticos  desiludionados,  podriamoB  contcstar  desd« 
luego: 

^Era  por  ventura  meior  que  hoi  nueatro  estado  iiaanciero  de 
1826? 

Faltaban  en  America  entonces  soldados  poderoso9  o  caudiUos 
militaresy  saJUeadores  de  qfido,  como  las  apellidaisr 

^Teniaioos  marina?  U^  navio  de  linea,  una  fragata  siquiera 
(le  do8  puentes? 

^Era  ma8  activa  y  segura  que  hoi  aaestra  comunicaciou?  Que 
hoi  que  el  vapor  noB  pone  a  veinte  dias  de  Nueva-York  y  a  quince 
de  Rio-Jaadro? 

Solbre  todo,  ^es  por  Venturis  la  uaiou  coatinental ua  mero  oego- 
cio  de  paz  y  de  guerra?  V&Be  a  trattu:  en  el  uxiicamente  de  crear 
ejercitos,  armar  escufidras  j  ponernon  al  habla  para  resistir  a la 
Earopa? 

No.  身 
La  unum^  cmtinental  que  propone 動 s, la  que  invento  Bolivar^ 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


ilustro  Monteagudo  y  comentaron  tantos  americanos  iluatres, 
tiene  propositos  mas  altos,  y  est も basada  sobre  principios  mucho 
mas  pacificos  y  reaiizables. 

Debe  tratarse  en  el  Drincipalmente  de  paz  y  de  amistady  de  re- 
dprocidad  de  interes,  de  comunidad  de  derechm,  de  comerciOj  de 
industrta,  de  rehjum,  de  limites  territoridles,  y  de  mil  otros  pantos 
que  afectan  a la  paz  interior  y  esterior  de los  Estados  americanos, 
converti'dos  hoi  en  otros  tantos  enemigos,  francos  o  simulados, 
prontos  a  desgarrarse  las  entranas,  como  los  hijos  bastardos  de 
una  madre  prostituida. 

Lo  de  la  alianza  militar  para  casos  imprevistos,  vendr&  natural- 
mente,  pues  para  eso  no  necesita  celebrar  pacto  alguno  la  Ame- 
rica indepenaiente,  como  no  necesitaron  celebrarlo  Buenos- Aires, 
ni  Chile,  ni  Colombia  para  canjeAr  nbblemente  stis  soldadoB  y 
regar  con  la  sangre  de 簡 hijos  los  campo お de  Maipu,  de  Pichin- 
cha  y  Ayacucho. 

Congregada  la  America  del Snr  bajo  la  Doderosa  sombra  y  alto 
consejo  del  pabellon  estrelhtdo,  como  hubo  de  suceder  en  1826, ― 
^cn&l  no  seria  hoi  su  poder  marltimo  y  militar?  ^jcu&I  no  seria  su 
imDortancia  poMtica  a los  ojos  de  la  Europa? 

^  Habria  tenido  lugar,  por  ejeraplo,  la  absorcion  de  Santo-Do- 
mingo? 

ビ.! Se  habria  llevado  a  cabo  asi no  mas  la  triple  intervencion 
eiiropea  que  hoi  pone  en  tan  grave  riesgb  la  independencia  j  sobe- 
rania  mejicana? 

^Habria  la  Ei?paiia  acometido  su  empresa  sin  decir  a la  Ame- 
rica cu&les  eran  sub  miras  y  sin  darle  solidas  garantias  de  su  con- 
dncta  pdra  el  porvenir? 

Bajo  las  inspiraciones  de  la  sabidnria  y  el  ejemplo,  las  luchas 
interiores  de  algunos  Estados  americanos  no  habrian  tenido  pro- 
bablemente  el  desarroUo  que  tuvieron. 

La  anarqufa  interior  no  habria  podido  surjir  y  dominar  por  tan- 
to  tiempo. 

Mas  de  una  guerra  fratncida  liubiera  podido  evitiirse;  v  ni 
Yungai,  ni  Ingavi,  ni  el  PortetCj  serian  hoi  otros  tantos  borrones 
de  nuestra  historia  republicana. 

Lo  repetimos, 一 la  union  continerUcd,  tal cual se  halla  prelu- 
diada  en  los  antecedentes  diplom&ticos  que  dejamos  citados,  es  tm 
negocio  de  facu  ejecucion,  que  solo  necesita  la  firme  y  decidida 
volnntttA  de  dos  o  mas  gobiernoar  que 】a  inicien  y la  lleven  a  cabo. 


ANALBS  DE  LA  mQUISlCION  DE  LIMA. 


327 


y  que,  si  por  circunstanciaK  accidentales  y  por la  actitud  impo- 
nente  que  tres  grandes  potencias .  europeas  ban  asumido  respecto 
de la  America,  puede  tener  algo  de  petulante  o  quijotesco,  no  ea 
por  ello  menos  digna  de  Uamar  la  seria  consideracion  de los  pue- 
blos sud-americanoa. 

En  un  tercer  articulo  espondremos  mas  detalladamente  nues- 
tra  teoria  y  propondremos  las  basas  practicas  de  esa  union. 

Juan  R.  Munoz. 

 一 -, 靠  


El  inaes  saato 16  de  marzo  de  1693  el  virei  del  Peru,  Conde  de 
la  Monclova^  pene^rabs  a las  diez  de  la  mauana  en  la  iglesia  de 
Santo  Domingo  con  el  mas  lucido  cortejo  que  podia  darse  de  la 
nobieza  colomal. Su  presencia  era  la  senal  para  dar  principio  a  , 
un  auto  de  fe  y  siguiendo  el  jiro  que  hemois  adoptado  en  la  redac- 
cioQ.  de  estos  anales,  procedexemoft  a  estractar  los  procesos  de  log 
penitenciados. 

I. ' 

Matias  de  Aybar,  limeno,  chalan  de  molas  y  de  30  anos.  Fue 
convicto  de  haber  contraido  cinco  Teces  matrimonio,  acnsado  de 
blasfemo  y  de  haber  ofrecido  al diablo  su  alma  en  venta  ;  atmque 
el  maldito  la  creyo  tan  mala  alhaja  que  no le  dio  por  ella  un  ro- 
noso  matavedt.  Agreg&base  que  vistio  siendo  secular  h&bito  de 
sacerdote  y  que  se  ech6  por  esos  trigos  a  confesar  mujeres.  Abjuro 
de  vehemently  sufrio  200  azotes  y  marcho  por  diez  anos  al  presidio 
de  Valdivia. 


應 


KEVI8TA  DB  BUD-AMKRICA. 


II. 

Anjeld  ae,  Oiivitos  y  Esquivd,  conocida  por la  hermana  Anjela 
de  Cristo,  era  natural de  Lima,  de  28  anos  y  de  oncio  costurera 
La  acusaron  de  finjir  revelaciones  y  visitas  de  los  seraflneB  y  de 
coraulgar  diariameote  viviendo  en  mancebia.  Abjuro  de  levi  y  su- 
fno  5  anos  de  encierro. 

III. 

Jfuw  de  la. Rosa  Urfu\!iOy  mula^o,  limenio,  ^  20  ajDQs.y  de  ofi- 
cio  sastre.  Lo  acusarou  de  haber  sostenido  jhabri  tnnantet  pro- 
posiciones  hereticas  acerca  de  la  dichosa  goloaina  que  a  Adan  y 
Eva  86  les  indijesto  en  el  Paraiso.  No le  valio  su  poca  edad  al 
travieso  mozalvete  para*  libertarlo  de  abjurar  de  ievt,  sufrir 100 
azotes  y  «enrir  dcwi  ailoa  eu  un  hoBinti^. 

IV. 

Nicdas  Benito  Campusano,  natural  de  Jaiijs  ,confefi6  haberse 
(siHado  dos  veces  piiefi  creia  que  cada  siete  afios  debia  el  hom- 
bre  cambiar  de  esposa  porque  lo  demas  era  raui  ititinero.  For 
esta  pcracia  nie  enviado  por  don  affos  ftl presidio  de  v  aldivia  r 
aiinqiie  escapo  de  la  azotaina  no  dej6  de  pasear  las  calles,  caba- 
Hero  en iin  burro,  desnudo  de  medio  cuerpo  srriba  y  acompaSado 
de  pre^on.  j  Bonitos  eran  esos  tiempos  para  daria  de  chistoeo  ! 

V. 

Maria  Bom  de  Masa,  llamada  Maria  Manteca,  era  una  mesti- 
za,  natural  de  Huanuco  y  de 19  anos.  La  mocita  tuvo  la  hurao- 
rada  de  plantar  a  su  primer  marido  y  alterainlo  la  m&xinxa  del 
anterior  penitenciaao  sostuvo  que  la  mujer  debia  cambiar  de  con- 
8orte  cada  dos  anos  ;  porque  lo  demas  era  andar  ppr las  ramas  y 
aburrirse.  Sus  Senorias  los  inquisidores  pusieron  cara  de  perro  a 
esta  doctrina  y la  Manteca  despueR  de  abjurar  de  levi  fue  por  seis 
anos  a  derretirse  en  un  encierro. 


ANALES  DE  LA  INQUISICION  DE  LIMA. 


329 


VI. 

Antonio  Fernandez  Velarde,  natural  de  Torrelaguna  en  Espa- 
Sa,  soldado  y  de  32  nflos  tuvo  la  pfcara  tentacion  de  casarse  dofi 
veces.  Abjurd  de  levi,  sirvio  a  Su  Majestad  dos  a^OB  en  presidio 
y  fue  multado  en  doscientos  pesos.  E)  infeliz  dijo  a la  Inquisi- 
cion 一 en  cuanto  a la  multa,  perdoue  nsar'cfi,  hermana,  qne  no 
tengo. 

•  vn. 

Fedro  Martin  de  OrelicMa  y  j^aram,  Ume3o,  de35  aSos  y  pul- 
pero.  El  mftlandrih  diz  que  9t9k  aftcioQado  a la  fruta  vedada  y 
ca96  dm  veoes.  Se  emp^d  en  negi^rlo  jr  el  Sicato  Oficio  en  atarlo 
a la  rueda.  Pot  fin  ooaTenoio  de  que lo  misnio  daba  ocho  que 
bchenta  y  canto  de  piano.  Lo  hicieron  pasear  desnudo  de  medio 
cuerpo  y  fue  por  doB  ailoR  a  Valdivia,  previa  la  abjuracion  de  levi. 

VIII. 

Francisca  Andrea  de  Benavidez,  de  60  afios,  mulata,  limeBa  j 
cocinera.  Hacia  conjtiros.  con  las  hojas  de  la  ooca  para  que los 
pnlperos  ganasen  en  m  comercio  y las  mujeres  tuviesen  buena 
Ruerte.  Doscientof*  azotes  la  curftToti  de  sn locnra  y  tenninS  m 
vida  en  Valdivia. 

IX. 

Ines  de  la  PmaiiHOy  limeiia,  de  40  aiios  y  duena  de  una  maza- 
moiteria.  Era.  una  mujer  blanca  y  que  poseia  una  decente  fortu- 
na.  Sas  oriadas  la  aeofiaron  de  hechioora  y  de  i^ue  meneaba  la 
masamorra  cob  una  oaiiilla  de  rauerto,.  lo  que  haoiendola  man 
agradable  al paladar  obligaba  al  pueblo  a  acudir  a  comprarla.  La 
infeliz  dio  un  paae ひ a  medio  vestir  y  paao  a  oondimentar  maza- 
morras  a  Valdivia. 

X. 

PetronUa  Guevara,  llamada  la  CImbradora,  era  nacida  en  Lima 
y  de  70  diciembres.  ;  Mujer  que  tiene  la  desvergtienza  de  cumpHr 
y  confesar  esa  respetable  edad  no  puede  ser  sino  bruja!  La  acn- 


380 


REVISTA  DB  SUD-AMERICA. 


saron  de  que  evocaba  al diablo  cojuelo  y  daba  zahumerios  a las 
muchachas  para  q^ue  engatusasen  a los  hombres:  de  que  ataba  la 
agujeta  y  de  que  con  ausilio  de  una  calavera,  que  se  robo  del  hos- 
pital de  Santa  Ana,  practicaba  ciertas  hechicerias  que  nos  abste- 
nemos  de  apuntar  en  gracia  del  decoro  publico.  ;  La  bribona  era 
un  pozo  de  cieaciat  Fue  paseada  con  corpza  y  a  medio  vestir  por 
las  calles  j  aunque  por  su larga  fecha  escapo  del  rebenque  no  por 
eso  dejo  de  ir  a  morir  a  Valdivia. 


Lorenza  Valderramt,  mestiza,  Canada,  litneiia  y  de  40  aiSos. 
La  acnsaron  de  pacto  con  el  demonio  y  de  enseBar  a laa  mujeres 
el uso  de  la  piedra  iman  para  atraer  a los  hombres.  Por  tan  ino- 
centes  habilidades  la  conclenaron  <t  6  aSos  de  encierro. 

XII. 

Mdchor  de  Aranivar^  mestizo,  de  19  anos,  natural  del  Cuzoa  r 
de  oficio  sastre.  Lo  acuaaban  cli  que  aoepto  i^n  pacto  con  el  dia- 
blo oblig&adose  a  no  eatrar  en  iglesia  ni  rezar,  y  eu  cc^bio  Sata- 
nas  que  se le  aparecia  ea  forma  de  uq  indio  viejo le  dio  unas  yer- 
bas  con  las  que  rompia  las  mas  ftiertes  ligaduras  y  abiia  las 
puertas  cerradas.  Le  hicieron  crujir  los  huesos  en  el  tormento  y 
marcho  a  presidio  por  cuatro  anos. 

XIII. 

,Jwm  Ale^  Bomeroy  mestizo,  cajamarquino,  zapatero  j  de  80 
anos.  Lo  acnsaron  de  haber  llevado 加 a  noehe  a  una  quebrada  a 
varias  mujeres  con  el  fin  de  hacerlas  heehiceras.  Co1og6  un  santo 
Cristo  boca  abajo  oon  un  real  de  a  dos  en  la  espalda  j  estuvo  en 
vela  toda  la  noche  en  tinion  de  ellas  y  de  los  demonios  de  lo  frio 
y  de  lo  caliente.  a\  amanecer  puso  el  crucifijo  boca  arriba  oon 
cinco  reales  sencillos  en  las  cinco  Uagas,  dos  en  los  pies,  dos  en 
las  manos  y  uno  en  el  costado.  Entonces  esclamo  senalando  a  los 
diablos: ―  Vosotros  sois  los  poderosos  y  el  que  esta  aqui  rendido 
no  puede  ni  es  nada:  favoreced  a  estas  mujeres  para  que  8eau 
amadas ― La  decencia  nos  obliga  a  suspender  esta  narracion  que 
terminaria  con  colores  subidos  de  punto.  El  proceso  del  octqje- 


ANALE8  DE  LA  INQUISICION  BE  LIMA.  881 

nario  Romero  est&  sembrado  de  efitravagancias  y  obcenidades; 
sin  embargo  de lo  que  corre  en  un  cnadernito  impreso  por  Jose 
de  Contrerae  y  Alrarado  en  1696. 

Abjnr6  de  vehementi,  salio  al anto  con  sambenito  de  media  as- 
pa  J  concliiy6  sua  dias  recluse  en  el  Noviciado  de los  padres  je^ 
saitas. 

XIV. 

Maria  Barreto  y  Navarrete^  zamba,  natural  Guayaquil, 
vecina  del  Callao^  de  36  anos,  cocinera  y  vendedora  de  nieve,  fue 
acusada  de  hechicera.  Dicen  que  hacia  sos  conjuros  mascando 
coca  J  pronunciando  esta  oracion: 一 Mama  cocal  mama  querida ! 
linaa  mial  Yo  no  te  tomo  por  yicio  ni  por  hacer  mal a  nadie  si- 
no  porque  me  des  fuerza  y  ventura  y  te  conjuro  por  el  diablo  de 
los  Escribanos,  por  el  diablo  de  los  Sastres,  por  los  diablos  de  Po- 
toBi,  de  Trujillo  y  de  Haanoairelioa  y  por  el  diablo  cojnelo.  Te 
pido,  coca  mia  (y  aqnf  decia  una  execrable  blasfemiaj  traigas  ar- 
rodillado  a los  pies  de  la  mujer  por  quien  te  ruego  al  hombre  que 
desea.  Y  asi  86t&  por  aquella  alma  mas  aburrida  y  desesperada 
que  anda  de  htuica  an  huaca  y  de  cerro  en  cerro. 一 El  proceso  de 
esta  bruja  que  es  tan  estravagante  y  divertido  como  el  anterior 
corre  tambien  en  un  cuaderno  y  se  publico  en  1695  en  la  impren- 
ta  Beal.  Suino  200  azotes,  dando  a  medio  vestir  un  elegante 
paseo  a  burro  y  concluyo  su  vida  de  sortilejios  en  el  presidio  de 
Valdivia  sin  recibir  el  menor  consuelo  de  siis  companeras  de 
aquelarre. 


TO  AUTO  DE  F£  EN  £L  SIOLO  XVIII. 

En  la  misnia  iglesia  donde  se  efectuo  el  estravagante  auto  que 
acabamos  de  estractar  se  celebro  otro  el 11 de  noviembre  de  1737 
con  asistencia  del  virei  marques  de  Villagarcia.  B も aqui  el  su- 
mario  de  las  causae  que  en  61 se  vieron : 

1. 

Nicolasa  Omdro き, mestiza,  conocida  por  la  Manchada,  nacio 
en  UQ  pueblo  de  la  provincia  de  Cajatambo  ;  era  de  edad  de  50 
ano8,  de  crficio  costurera  y  de  estado  soltera.  Re  la  acuso  de  m- 


882 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


persticioD,  maleficio,  sortiL^io  y  pacto  espreso  con  »L  demonio. 
Salio  al auto  en  forma  de  ponitente  eon  saznbenito  de  media  aspa, 
coroza,  soga  gruesa  al  cuello  y  yela  verde  en  l»  mano.  Abjord  de 
vehementi,  fue  absuelta  ad  cauidain  y  ooadena/da  a  die^  a&O0  de 
reclusion  en  el  beaterio  de  Copacabana  y  a  sa&ir  doscientoe  azo- 
tes por las  calles  de  la  ciudad. 

II. 

屬 

Maria  de  SUva,  zamba,  esclava,  natural  de  Santiago  de  Chile, 
de  50  a き 08  de  edad,  cocinera  j  casada.  8e la  acasS  de  los  mismofl 
delitos  que  a la  anterior  y  sufrio  identica  peiia. 

III. 

Stl9€stra  MderOy  mulata,  lime&»,  d さ 27  aao«  oasAdA  y  co«tu^ 
r &,  fue  aeueada  como  lag  aateriores  y  oondeiuula  a  igual  alhnero 
de  asiotes  y  a  ocho  aSo8  de  doBtieifro  en  Quayaquil. 

IV. 

Catalina  Cifuentes,  conocida  por  la  Bohorcjuez,  era  una  mefltiza 
limena,  de 18  aSos  de  edad,  de  estado  soltera  y lavandera  de  ofi- 
cio.  Fue  acusada  de  sortilejio  y  de  haber  renegade  de  Dios  que  la 
formo  tuerta  y  doto  de  liermosura  a  una  eiieraiga  suya.  Fue  rele- 
vada  de  la  pena  de  azotes,  pero  condenada  a  rlos  anos  de  reclusion 
en  un  beaterio. 

V. 

Maria  Antonia  deJSuazo,  negra,  CBclava,  natural  de  Lima,  al- 
tera y  de  20  anos  de  edad.  Acusarfa  de  sortilejio  sufri6  doscien- 
to8  azotes  y  cinco  anos  de  degtierro  en  Na^oA. 

, VI. 

Fdiciano  Candas,  Ilamado  el  Ayanque,  era  un  mnlato  limeno. 
viudo,  tintorero  y  de  73  anos.  En  dos  distintas  ocasiones  habia 
Hido  ya  penitenciado  por  la  Inquisicion  ;  pero  parece  que  cuanto 
mas  viejo  mas  brujo  se  volvia.  Diz  que  en  Lima lo  consideraban 
como  maestro  en  malencios.  Lo  condenaroo  a  diez  anos  de  reda- 
sion  en  el  hospital  del  Refujio  y  se  le  r^levo  de  la  pena  de  azotes 


AN  ALES  DE  LA  mQUISICION  DK  LIMA. 


888 


en  atencion  a lo  mucho  que  habia  sufrido  en  el  tormento  y  a  su 
avanzada  edad. 

' *  vii. 

Joee  CalvOy  conocido  por  el  Chico,  era  un  negro  de  50  aiios,  na- 
tural del  Callao  y  de  ejercicio  carretonero.  Era  mui  amigo  del 
anterior  en  cuya  cocafi^Su^ .ftdor^bftr.al  demouio,  que  ea  nuestra 
opinion,  estaria  representaSo  por  una  totella  de  aguardiente.  Lo 
destinaron  por  diez  aiios  a  cortar  piedra  en  la  isla  de  San  Loren- 
zo, a  racioa  y  sin  sueldo;  y  como  habia  al^una  vez  castigado  con 
crueldad  a las  mulas  de  bu  carreta,  le  aplicaron  doscientos  reben- 
cazos  para  que  aprendiese  en  posaderas  propian. 

VIIL  . 

Juan  Bautisia  Yera,  esp^flol,  de  37  aiios  y  cotnerciante  se  ha- 
bia casado  en  Jerez  bajo  el  apellido  de  Villaricencio.  Llego  a  Li- 
ma y  se  nombro  Fernandez  de  Gttzmati  para  contraer  un  segun- 
do  matrimoTiio.  8ttfri8  doscientos  azotes  y  ciiico  aiios  de  presidio 
en  Chagres.  * 

IX. 

Jwm  Antonio  JPereyra^  natural 'de  la  villa  de  Aponte  en  la  pro- 
vinda  de  Abeyro  del  reino  del  Fortagal,  de  44.  ano»y  soltero  y  4e 
ejercicio  oorredor  mercanti] .  Fue  aouaado  de  hereje  y  aenlenciado 
a  800  azotea  y  dies  anoa  de  presidio.  Pereyra  alcanzo  algunos 
alios  mas  tarde  a  morir  en  olor  de  sautidad  y  sabemos  que  existe 
un  lihro  impreso  en  Lima  q!ue  ooapa  de  bus  merecimientoa 
pam  ser  oaxkonusado.  A  Im  que  deseen  oonooer  masa  &ndoal 
venerable  PcreirA les  redomendamoR  la  ieetum  del  otirioso  articii- 
lo  que  en  el  tomo  II  de 1»  MtfOista  de  Lima  y  eon  el  tStalo  de 
como  d  Samlto  Ofioio  eamrirtiS  en  bienavefUurcuio  a  tin  judio,  pu- 
blico nnesfcro  inteUjeate  amigo  el  Sr.  Laval  le. 

RiCARDO  Palma. 

Yalpa&a^,  anero  de  1862. 


»34 


RBVISTA  DE  8UD-AMERIGA. 


BIOGRAFIAS  DE  AMERICANOS- 


DON  JOAQUIN  PRIETO. 

El  nombre  que  encabeza  estas  lineas  es  el de  uno  de los 
hombres  que  han  hecho  un  papel  mas  importante  en  la  historia 
chilona  en  los  ultimos  anos  de  la  guerra  de  la  emancipacion  y  en 
los  primeros  tiempos  de  la  republica.  Buen  soldado  del  ejfircito 
insurjente  durante  la  guerra  de  la  independencia,  mas  tarde  su 
jefe  y  pfesidente  del  estado  despues,  el  jeneral  Prieto  ha  vincula- 
do  su  nombre  a lo8  graudes  triunfos  del  pabellon  nacional y  a los 
mas  gloriosos  pasos,  de  la  republica. 

Nacio  don  Joaquin  Prieto  eu la  ciudad  de  Concepciou  el  20  de 
agosto  de  1786.  Era  su  madre  la  senora  doSa  Carmen  Vial y  su 
padre  don  Jose  Maria  Prieto,  capitan  entonces  deL  rejimieato  de 
dragones  de  la  frontera. 

Apenas  hubo  cumplido 19  anos  de  edad  86  alisto  en  un  rejimien- 
to  de  milicias  de  caballeria  de  aquella  provincia  con  el  grado  de 
teniente.  Un  ano  despnes,  en  1806,  lMX)mpa3d  sin  sueldo  ni  emo- 
lumento  algniK)  al tbtiiente  coronel  don  Luis  de  la  Cru«  en.  8 ひ via> 
je  de  esploracion  por las  Cordilleras  de 】08  Andes  en  bu6ca  de  an 
camino  carretero'  que  uniese  a la  ciudad  de  Concepcion  oon la  ca- 
pital del  virreinato  del  Plata. 

Apenas  vnelto  a  Chile,  el  joren  Prieto  fiie  asoendido  al  grado 
de  capitan  de  milicias  de  Ooncepcion.  Entonces  ee  haciaa  sentir 
lo8  primeros  sfntomas  de  la  revolucion  de  1810:  Prieto  se  ndhirio 
a  ella  desde  luego,  y  en  marzo  de  1811  se  altstd  volantariamente  en 
la  division  de  ausiliares  oue  bajo  el  mando  del  oapitan  don  Andres 
del  Alc4zar,  partio  de  Chile  a  apoyar  a los  revolaeionarios  de 
BuenoB  Aires.  f)i66ele  entonces  el  grado  de  capitan  de  dragones; 
y  con  este  mismo  grado  entro  a  servir  en  el ej さ rcito  chileno  a  su 
vuelta  de  aquella  campana. 

La  guerra  de  nuestra  independencia  dio  principio  en  marzo  de 
1813.  En  los  primeros  dias  de  abril  se  comenzd  a  organlzar  el 
ejercito  insurjente  en  la  ciudad  de  Talca,  y  en  el  se  dio  a  Prieto 


DON  JOAQUIN  PRIETO. 


836 


el  mandp  de la  tercer^  compania  del  rejimiento  de la  gran  guar- 
dia.  Con  ese  grado  se  batio  en  la.  Jornada  de  San  Carlos,  en  la 

division  de  vanguar^ia* 

Desde  el  siguiente  dia  de  esa  aocion,  tomo  el  mando  de  una 
guerrilla  cou  que  paso  a  inspeccionar  al enemigo  en  sua  posicio- 
nes  de  Chilian.  Al  mando  de  esa  mi 甲 ma  guerrilla,  hizo  la  mayor 
parte  de  la  primera  pi^mp^na  coirtando  las  comunicaciones  al  ene- 
migOj  atacando  sua  partidas  y  oonvoyes,  inquiet&ndolo  en  sus  po- 
siciones  con  gran  peligr ひ de  su  yida,  .apoyando  con  acierto  al  ejer- 
cito  instpjente  en los  combates,  y  auailiaijidolo  en.  sua  necesidades 
con  las  presM  que  qaita1:)a  a los  realistas.  Su  awnbre  figura  entre 
los  militares  que  liioierqn  rendir  a  Concepcion  y  tomaron  a  Tal- 
cahuaao^  y  entre  los  heroes  de  Quiril^ue,  Ghillaai,  Cauquenes,  el 
Bobl ち el  QuUq  y  Quecher^guas.  £a  el  Boble,  p^trticularmente, 
el  irie  uno  de  los  jefes  que  aDovarou  cod  mas  valor  y  enerjia  al 
denodado  O'Higgins., 

Eq la  campaSa  de  1814  sirvio  Prieto  ea  calidad  de  cuartel 
maestre,  o  jefe  de  estado  mayor ^  de  jana  divisiou  del  ejercito.  Des- 
pues  de  los  trfvtados  de  i4ircai,  cuando  O'Higgtns 严 iio  de  Talca 
COIL お ejercito  en  mi^rcha  para  Santiago^  quedo  con  el  mando  po- 
litico y  militar  de  aauel  canton. 

14a  anvasiop  de  Ossorio  exi  agoato  de 18H le  obligo  a.replegarse 
a  Santiago  para  juDtarse  con  el  ejercito  jinaurjente  que  disciplina- 
ban  Carrera  y  O'Higgins.  Desd^  laego  tomo  el  mando  de  un  es- 
cuadroa  de  caballeria :  este  formaba  par お de  la  division  qne  man- 
daba  ei  jeneial  en  jefe,  que  no  bc^tio  la  fune^ta  joroada  dQ 
Baacagua. 

Despues  de  esta  desgracia,  Prieto,  como  sus  otros  (pompafieros 
cle  armas,  tuvo  que  jemigrar  a las  provincif^  arjentinas  para  huir 
de  la  aana  de  los  invasores,  Estos  venian  a  sofocar 1»  revolucion 
chiiena  y  a  castigar  a  sua  autor^s  ;  per^o,  por  fortuna  de  la  buena 
causa,  la  mayor  parte  de  los  hombres  que  podiau  tomar  las  armas, 
crozaroQ  los  Aodes  y  volvieroa  despues  organizados  en  un  ejercito 
podero-o. 

Durante^  el  tiempo  de  la  emigraoion,  Prieto  encontro  en  marzo 
de  1816  una  ocupacion  honrosa  7 lucrativa  en  los  arsenales  de 
Buenos  Aires  con  el  grado  de  teniente  coxonel y  jefe  de  una  bri- 
gada  de  artilleria  de  mar  ;  pero  sabedor  de  que  San  Martin  y 
O'HigginA  org^nizaban  un  ejercito  en  Mendoza  para  reconquistar 
ft  Chile,  elevo  su  renuncia  en  noviembre  de  aquel  ano^  y  corrio  a 


336  REVrSTA  DE  SUD- AMEBIC  A. 

incorporarse  en  el.  Obtuvo  desde  Inego  el  mando  de  un  coftdro 
de  oficiales  de  artilleria  para  organizar  en  Chile  una  reapetaWe 
brigada.  En  el  servicio  de  esta  arma  se  bati6  en  la  gloriosa  Jor- 
nada de  Chacabuco. 

Despues  de  esta  victoria, los  I'estos  disperfios  del'  ejSrrfto  realis- 
ta  se  embarcaron  en  canftiso  de88rden  pata'  el  Pern,  o  fiieron  a 
encerrarse  detras  de  las  fortiflcaciones  de  Talcahuano.  AUi los 
estrecharoh  algunos  cuerpos  patriotas,  hasta  que  el  anuncio  de 
una  segunda  invasion  realista  capitaneada  par  el  brigadier  Oamv 
rio, los  obHg6  a  replegarse  al  norte  para  unirse  con los  otros  cuer- 
pos del  ejfircito  chiletio.  Prieto  se  habia  ociipkflo,'0ntr6  tanto,  en 
la  instruccion  y  disciplina  de  reclutas  liaftta  el mes  de  diciembre 
de  1817,  epoca  eh  que  fhe  nombrado  comaDdante  jeneTal  de  armas 
de  Santiago.  Con  e き te  destino  quedd  en  la  capital  ciuindo  el  ejircito 

para  recbazar  la  segunda  invasion  de  OsBorio. 

FuS  entonces  cuando  sobreviho  la  fhnesta  sorpresA  de  Cancha 
Rayada.  En  la  angustiada  situacion'  que  etl4  prodtijo,  Prieto 
presto  a la  patria  mas  de  ufl  servicio  •  impottante;  y  voltintaria- 
mente  se  hizo  cargo  de  instniir  400  redutas や aTa  orgatri«ar  una 
division  de  reserva.  Esa  division  redDi6  6tden  dfe  entfar  al  campo 
de  batalla  de  Maipo  cnando  estaba  emj^fiado  el  comlAitc,  y  alcan- 
z6  a  presenciar  aquella  importante  victoria. 

La  itidependeticia  nacional  qnedS  perfectftmente  asegurada  des- 
de aquel  dia.  Penso  entonces  ^1 gobietno  en  la'  xjreacion  de  una 
escuadra,  y  en  la  organizacion  del  ejerclto  Hbertfedor  del  Perfi. 
Empresa  tan  audaz,  que  requeria  para  ru  realizacion  el  apayo  de 
hombres  aiidaces  y  previsores,  enc(mtr6  en  don  Joaqmn  Prieto 
un  celoso  colaborador.  Pofseia も totomdes'  el  gvAAo  de  coronel,  las 
medallas  de  Chacabuco  y  Maipo;  y la  de  la  Leji6ti'  cfe  m&ito,  r 
desempefiaba  todavia  la  carhandaticia  jttieral  de  Istrman^  de  Stotia- 
go.  Bus  86rvicio8  en  ese  pne«t6  no  Ttieron  pummente  tnilitaf^: 
el  reunia  en  la  maestranza  de  ej^rdtb  los  eleraentbs  heterojineos 
que  tbrmaban  los  donativos  graciosos  para  haoerloB  servibles  a  la 
empresa  en  que  estaba  empeflftdft*  hi  patria.  Una  arma  descom- 
puesta,  una  vara  de  jenero  o  cualquier  otro  objeto  itiaignificante 
para  otros  ojor  que  los  suyos,  eran  para  Prieto  tin  valioso  presente 
que,  con  dilijencia  y  economia,  hada  servir  al  ejircito  de  Ohilc. 
Sus  buenos  servicios  ftieron  premiados  con' la  medklTade  la  Orden 
del  sol  del  Perfi. 


DON  JOAQUIH  FKIETO.:  8B7 

DespofiB  de'la'ttlida  de  es^  espedaeiDD^  Brieto  qwdoien  Santia- 
go. £1 ^rcito  nadonal  c«toba  difridido  en  4oftfrao€ioaes^>d« 1»8 
' cuale き 1 翻 BBa  comhUift  oontra  las  bapdM  defBenttvideli  eurol  fiter, 
mientras  In  otara.  ntareh^a.  tu  Peili.  Prieto  fote  tno  4o<!lof  pooes 
anciale^  d も mSrito  y  4»  ^l^vadii  gradtiaoKm  laiHtav  que  quedaron 
en  hk  capital : ^1 maDtonimiento  del  ordsn  pfibUpo  o  el  lemor 
UQ  peligro  imporevUto,'  !  requer^u.  la  Miatenekt  <Lb  ,un.0|l^iM»  4e 
tropas;  pero  por  desgradils  gobierno  no  teoift  ^  in  diflposieion 
HUM  qae  unoB  pooos'jefes  de.  vidor  y  f^erioia. :; ' '  つ: . レ 

See  'peligto  itepre^Bto  idobreytinoien  seguiida  witud  delaoo 
de 1880.  Bn  setiembre  dq  ese  ano,  el  ferosS  B0QayMl€»  il^rosa  Icis 
divifnonee  del  ejerclto  del  Sui*  y.  abbgo  a  Frflire  , »  etic^iri^rse  «h 
ha  fortiiieMobeg.  de  Taloaliwiio.  Un  eoiua&to  de  dwgm^ 争 8  hf^- 
bia  abierto  el  camino  de  la  capital a  aquel  audae  otuidilU),  y  jqi^ 
preowa.  panet^e  una  banrecu  £>rau<hibl0  le.  dcftli?vi«irai  elo!  suh 
oonquirtbs.  Qof^  queda4iohQ>  :«l*^bieriip  no  ^nin  fu6r お. aj|;ti- 

brigadier  de  la  repiiblica,  para  que  organizara  un  ej^rcito'  en  el 
oattftcm  d6l Maule,  capta  <k  conteitor.  al owdAUo  del  8u り sin'tnas 
bases  que la»  «8quUmiwiM  nuhouui' お oarballerit.  En  el  dtesempe- 
no  de  tan  imfi^rtahto  ooouaion^  .&lto  de  recuraos  de  guenra  y  -de- 
xam  elementoa  paw  an,  «iapfeta  da  edta  especie,  alcaoito  vaoriaB 
Yictorisa  purciblea^  y  Gdnclufro  con  algunais  partidas  cbl anemigey. 

A  mediados  del  fd^nieote  ano^  temdi d  jiuindo  en  jefe  d も la'prch 
vintia  j In  dirfocdoa  de •  m  cgfiroito. .  GtsoIm  •  sa  ibotiVidad,  Prittp 
derroto  completamente  al  ejercito  de  Benavides  que  >{>or  ilid«  0he 
iiM  a&o8  conseoutiros  haJaia'  desttrosado  ; 1m  pronnouis^  del  Sur. 
La  «omn  Mvo lugar  endM  Ve^  Saldias  el ^  oofcubr© 
1821 ; detd^  ea^  dii^  no  volyio  •  fotai^tanse  nms  lui ^fireito  medb^ 
namenle  (H^pwwto  niueUnquieiftM  la  traaqtiilidaicl  pi61)Kca4te 
aqudfafl  ^oviockft.  リ' r' 

Qaedimnii  sin  embaifd^  alguoM  partidaa  de  undidos  pch 
babftn  audazmente  y  hoian  a la  Tisto  <fol  cg6rcito.  ^rtcoMM  j 
despMA  fM  Priek^、  ujko お' 1o«,  mas  eiioiffnfisidoft  meottgotf  de  ^teas 
tmndBfl  2  II 1m  batii  v^tidaj^  veoes  y  two  }m  dickm  de  ▼erlw 
oonduidas  cm  aoljQifcQs  cUidAfdos,  eo  el  prkner  aSo  de  an  goh 
bimio,  6 ひ 】83:}.【  I     -     i  . , 

Sub  vietoriad  #Qbra  Benavides  dierm ,  a  Prieto  la  importanois 
quQ  merecia:  flil^i\dor;  j  go  pearicwi  miUtex  habiaft  oodelQiide  eit 
an  solo  dia  con  uno  de los  mua  fonntaables'  enemigos  de  la  repti* 

22 


888 


RETI8TA  DE  SUD-AMBRICA. 


blica,  tonible  por  8U  car&ctor  cruel,  por  m  ■  andacia  inaadita,  j 
por  81] talento  SHperior.  Desdd  entoneeli  'oommz6  a  ser  mirado 
cjomb  un  hombre  altarmmte^  Atil  parn  m  ipais,  y  a  figurar  en  la 
rid^  politiea.  Durante  el'perfodb  de iiuefi^ro»  primeros  ennyos 
en  el  gobietrno  reptesentativo,  dnfafltantemeiite  ooopa  el  jeneral 
Prieto  un  asiento  en  el  oongreso^  y  en  una  eleccion  obtavo  un 
gran  ndmeto  dfe  para  Yioe-pr^idente  de la.repfiblica.  Pne 
entoaces;  cabaim^nt^,  caando  im  par4ftdo  consenrador  en  sub  ten - 
dencias  comenzaba  a  proteeitat  oofttra  el  '6rden  oosas  entmoK 
CKiatentes,  y  se  propoaia  cimentar  la  traaqtulidad  p6blica  con 
leyeft  odecuadM  » la' situacion  de)  pafsj  dar  respeto  a  esas  leyw, 
introddcir  la  moralidad  en  la  adminifiltracian  y  eohar  las  bases  de 
una  polftica  mas  moderada-  y  se 咖 ia  q«e  la  que  habiao  seguido 
lo8  gobteirnos  anteviores.  >  > 

^Bl  jeneral  Prietoseadhii^id  «t  «gtos  propdflttofi,  y  quivo  haoerse  el 
jefe  del  movittfiento  que  proclamaba'  6S06  prin^pios.  -Rl minno 
di6  Dtinoipio  a la  nevoladon  odii  lel 'が roito  qtie  tenia  a  mm  fir- 
denes.  に 

Ete  movhrnente  m ひ 1k)o^  a  sn  desenkce  hasta  el 17  de  abril  de 
1830.  Para  esto  foeron  neceMirias  do«  bataiUw  y  nna  multitad  de 
encaentrofl  parciales  en  qtie  oof  rid  la  mingre'  de  maa  de  una  vio- 
tinoa.  Es»  revoliiciott,  oomo  todas  Im  verolsoiones  del  nmndo, 
eoBto  mas  de  nn  saovificto  ; y  fu6  canai  ide  mas  'de  wx  ertravfo; 
jpero  •  ella  fae  modeTada  en  cMnto  era'  >  pbsible  serlo:  ha  dado  d 
piffl  'fruSUm  bentfioot  y*h»  BGhadb  'taa  bMe9  de Itt  proBperidad  ai> - 
toftl  de  Chile.  . ' , ' ; 

En  las  ^ampailas  mllittmB  cte  dsatrevolaeioii^  Prietose  oondajo 
Uen:  odn  tfietica  y  {mideilci*,  j«del -  mqor  modo  4][iie  ie  pernutiaB 
SOS  etrccinstanciais,  «apo  HdtMlM き un  'desenUce  prodrio  y  fitvora- 
Ue^  6viiaiicb loa  exnoso^,  y ir6|>rimi6nda  ei  eoMMusado  ftiror  de 
SUB  subalternos.  Si  se  vio  alguna  relajacion,  calpn  fai  de  algnnoB 
de  SrtOB,  *y  no:  del  jenmd  m  j0f6,  h  quiey  •ioitttpre  di0tingiii6  an 
conwcqi  ^eaerosb  y     ^  oivrtetoP  humane. '-  >  - 

En  ^elr  pftdxr  que  pM6-  Prr0to  -di^ 1*  bsiatlA  de  Lircai,  pedia  al 
gobierna  m  pronia  separacion  dei  maii^  d^-^greito.  Fa も sin 
dudib,  eite  pooo  desed  de  engrandecimietito  piersoMl lo  qne  U 
mantuvo  hasta  cierto  panto  retirado  de  la  polftica  despnes  de  la 
▼iotoria  oon  qoie  aoababa  de  asegnrar  la'Aominacion  dbl  partido 
coneervadoT.  Solo  despa(9s  de  la  maerto  del  predidente  Ovalle,  en 
1631,  file  elejido  el  jeneral  Prieto  pararocupar  el  paesto  que  qne- 


DON  JOAQUIN  PRIETO. 


889 


daba  vacante,  y  86  recibi6  deil  mando  el 18.  de  setiembre  de  ese 
mismo  sfio. ' 

Los  viajeros  qiie  despues  de  esa さ poca  han  visitado  a  Chile,  han 
escrito  con  no  pooa  exactttud  sobre  el  gobierno  del  jeneral  Prieto : 
de  algiinog  de  ellos  son  los  gigni も ntes  estractoB: 

"El  primer  cuidado  del  jeneral  Prieto,  dice  ud luarino  frances 
que  publico  un  largo  artfculo  sobre  Chile  en 】a  Prwe  de  Paria, 
fa さ asegurar  la  traoquilidad  publica  despachando  al jeneral  Bui- 
nes  contra  la  formidable  banda  de  Pincheira  que  naoia  cometiao 
abominables  atrocidades.  Este  bandido  y  todpa  los  sul^alternos  que 
mandaba,  cayeron  en  manoB  del  jeneral  chileno.  , 

"Una  vez libre de  este  azote,  el  gobierno  de  JFri^to  entro  d,e 
una  manera  firme  y  atr^yida  en  la  via  de  las  reformas. 

" Tjob  malos  cue  m^  predecpaores.  no  habiap  podido  wtar,  los 
reparo  el  gobierno  del  jei^Qral  Prieto,  Il^naudo  pooo  a  pooo  el 
abismo  de  uiia  deuda  amenazadora^  fruto  de  vainte  anos  ae  luclm 
y  sacrificioa  para  dar  ,  Chile  8U  indepeudeiicia.  !, . 

" Tambien  a  sus  pqraeveriuites  oafoerzoe  y  a  su  inalterable  fir- 
meza  Be  ha  debido  U  eetiii^ioii  las  pasiones  pollticas  ;  y  si  al- 
gunos  descqntento^  iutar^sados  ea la  auarq.uia  h^u  pretendiuo 
haoerlas  revivir,  pado,  en  su  conduota  h&cia  ello«,  mostrarse  to- 
lerante  sin  imprevisiou  y  jeneroso  sin  debilidad.  Su9  actos  admi- 
nistrativos  prueban  su  seguridad  y  su  fuerza. 

"ヌ 0  podemos  disypensarnosy  en  esta  eorta  resefii^  sobre  Chile, 
dice  aludiendp  a la  guerra  del  Perii,  de  haoer  menciou  de  uu  he^ 
cho  que  ocupar^  un  lugar  importa^nte  y  honroso  ea  6U  historian 
Prueba  a la  vez  de lo  qu^  es  capaz  nn  pueblo  por  el  iwuteoin^im; 
to  de  8U  honor,  y  el  apoyo  que  puede  recibir  i^n  gobierap  cpnsa- 
grado  a  sus  deberes  y  verdaderamente  nacional. 

"El  jeneral  Prieto  es  el  que  ha  ecbado  las  bases  y  reunido  los 
elementos  de  la  situacion  floreciente  de  Chile^  segundado  en  este 
gran  trabajo,  sea  en  el  gabitiete,  sea  en  las  c&maras,  sea  en  fin 
en  todas  las  partes  de  la  administracibn,  por  lbs  hombres  mas 
eminentds  y  dotados  del  mas  sincero  patriotlsmo.  Caando  dejo  la 
presidencia,  viendo  en  torno  suyo  la  prosperiaad  del cr さ dito,  ci- 
mentadas  fijam^nte  las  instituciottes,  y  el  6rden  en  todo,  ha  debi- 
d6  aplandirse  de  sn  mararillof§a  obra.  " 

" El mal  efttado  de  k/e  negoeios  pfiWicofl  de  Chile,  dice  un  via- 
jera  norte^mericaino,  Mr.  Wflkics,  one  Ti8it6  a  Chile  en  1839, 


340  REVISTA  DE  .SUD-AMEBICA. 

subsistio  ea  piayor  o.  menoa*  escala  hasta  1831,  cuwdp  subid  al 
poder  la  presente  administracion.  Su  politica  ftie  totalmeute  dife- 
rente  de la  dp  m^  predecesores.  So  ad9ptaron  las  medidas  mas 
erierjicas  para  establec^r  el  ordeu  j  se  iutrodujo.una  Qieveridad  ne- 
cesaria,  que  'desperto  .a,lguna  alarma  en  pais.  El  gobieruo  no 
desistio,  sin  embargo,  de  bus  propositos.  Comeozo  a  correjir loe 
abusos,  a  sofocar  las  revolucibnes  y  a  desterrar ゆ sus  autores  ;  por 
tin  saludable  terror  refreno  a los  partidos,  y  prosiguio  vigorosa- 
taente  refomando  cada  una  de  lbs  ramos  de  la  adminifitracion. 
Muctos,  (K)n  todo,  atribuian  sus  mejoras  a  iniciaciones  de lo8  otros 
goWernos.  En  1*639  se  hiabia  estinguido  ya  esa  viva  opoflicion. 
Todos  los  partidos  aprobaban  el  modo  como  se  habia  coQducido 
el  gdbiferiio  del  jen^ral  Prleto  en  la  paz  Jr  en  la  guerra." 

"E さ menester  decir  eii alabanza  de  t*rieto  y  de  su  primer  mi- 
nistw  Pdttales,'  dlde  6l capitati t も fond  de  tucy,  en  sas  Vtafes  al  - 
rededbr  (M  muhdo ^  q}le  a  estds  dOB  Hombres  debe  Chile  las  mejo- 
ras de  qufe  goza  ahora.  Ellos  dupidfoti  pbiief  en  6rden  la  hacienda 
pfiblica  ;  crearon  institncibneB  litUes,  colejfos  y  escuelas  ;  hicieron 
CAtnin^s  ;  pr«pA^iV)n  la  Azndacion  4e  ciodades,  etc.  ebo  J^ 

"Qracias  d  Tai  adminiBtradon  de  dbn  Joaquin  Prieto,  dice  Mr. 
Gay,  el  pais  se  vi6  ve'rdiiderra'mente  constitdido,  cortando  de  raiz 
las  cabezas  de  la  hidra  de  la  abarcjirfa. **" " 

" De  18Zi  data  la  importancia  que  Chile  ha  tornado  entre  las 
naciones,  dice  Mr.  de  Mazade.  Este せ 6  el  panto  de  partida  de  la 
situadon  de  Ch?te..A'.  Estb  perfodb  6s  el qne  paed!e  llamarse  el 
risinado  de  la  polftica  conEienradoVa  en  Chile :  'sub  adversarios  » 
t&n  obligkdofii.a  conibsar  hoi  <Ka ,ダ tie  eila  ba'dfiulo  durante  reinte 
iiib«  el  6i^ii  al  pMs,  y  qu も ells  hk  protejidd  et  miayor  desarroUo 
de  los  intel*'68e«  pfiblicosl * '  い  * に 

Estas  citas  hablah  mas  alto  de  cuanto  pudiera  .^^ir^  ea  elojib 
del  gobiernp  del  jeneral, Prieto.  ノ. 

.  Diirp さ ste  hafii^  l841i  Sntonces  foA  plejido  ^^do^  ^^la  rapo- 
blica,^  y  pocQ  despues  fti き nopil;)r^dg  intendeote  de  yalpsraim)*  £o 
^ste  destino,  en  (jue お 胡 t$、  mui  buenos やぶ vicios  ^ la  proviocia, 
p6nnan^;to  .tast»  1846. 

. D^de  eji^viqe»  ^  vfiUxo  para  sie^pi^  .49 》<^  yida  pfibUeft>  etm 
la  conviccion  de  haber  hecho  jMu  p^tri,  to^o  #1 biea  pOGiibla.  Ha 
xauerto  el 22  de  noviembrer^de 18 & 4,  opha  j|S^  4e0pue6  de  su  ee- 
pur^qioQ  de loa  o^gocipp  p(^l3licQB)i  y  .treciQ.despue«  4e  habec  deiado 


UN  BANQUERO  OOUO  kAI  POCOB. 


841 


la  presidencia.  Mas  feliz  que  ihuctlos  otrofl'de los  fundadores  Ae 
la  repftblica  y  qtle  tih お raii  iltimeir6.de  sus  mas  Uustres  hijos,  el 
ha  podido  rer  antes  de  oert'ar lo さ bjbs  pai^ai  'siempre  libre,  rica? 
inflaentd  j  pod さ hma  la  "^atria  a  que  consagro 1^  mayor  parte'  de 
su  naa^  y  qtte  §1 donociB'  tiranizada,  pobre,  eti\dlecida  y  despre- 
ciada. 

■* '  '    Dlscto  B'AitRos  Akana. ' 

TO  BANQUJlRiO  eOMO  HAI  ipOOOS. 

i  •  ,  メ       •    t 1 ノ 


' I  • 


*  Hiice  muciiofi  ano^  •  me  cjiyo  a las  manoe 
oa  Kfata  o- |Mip0l  viejb  ddnU も lei'd  cusnto 
que  vpi  a  referir  a  fftlt^  ^ &  mejor  ipaleriftl. 
No  piieao  Ilamarlo  ttttduccion,  porque.  raal- 
m も nte,  DO  U  e»j'd6  iift  cmidul  no  es  tatopo- 
cQ{  nq  puBdQ.)ap^9^r  a  AUtor  porqvo  b<» 
recuerdo  sti  noniDre.  De  maner^  one  seri 
pr^iao  dcjar  c6rrtfr  el  tmeilt6  cotno  es,  sin 
pt)di^  coi^ido,  piKV'  4tp0nfift  ove  •  atitvo  a 
UaTnaTlo  ahiiado.  ―  8u  af<9ctf8iino  anvin-r 

,  .T.  t.      ; ' 


に 


I. . , ' 'へ; , 

BXAHBN  pS  CUB^fTAS  DB  SAMUEL  HOBB.  BSQU^. , 

Pot 1o6  aBog  dd 19T5  vhnk  en  CfindreB  nti  gejiflermn  ie  45  a  60 
oSo き Hamado  SaniuerHdeB'.  Su お to  de  vasta  intelijehcia  mercan- 
tile habile  eneotitrado  ^1 tnedio  de  nace^  tiba  gran  iprtuna  y  sii 
banco  erit  el  mas  ac^iaditado  de  la  nietiropdii,  Incliiso  e|  miBmb  del 
rei.  Ei*a;  Mr.  Ho^  un  ingles  de  le^  tnas  ptira  raza,  de  tez  mas 
qu お blatica,  ttandparfentd,  con  ojps  de  un  d^ul ije  crisi:^!,  esc^sos 
J  flnfaimos  'cafbeUos  ruliios  j  nanz '  aguil^ba  rematada  por  unos 
anteojoB  Ae  oro,  complemeiito  indisj^ensatle  de  su  fisonomia.. 

Samuel  Hoeb  era  4  Hoin1)re  macT  Miz'  (ie la  nietropoli.  Mstress 
Hoeb  era  tina  cumplidi  Ijady  que  *  haclft  ^'perfectamente  los  Kbno- 
res  del  salon  y  que  sabia^astar  cmcaient^  t^it  libras  al ano  con  un 
talento  adtaiirable.  La  'tija  de  entramoos,  Miss  J^eny,  era  una 


842 


REVISTA  D£  SUD-AMEBICA. 


senorita  digna  de  figurar  entre  la?  priiaeraa  4amiu9  de la  cprt^, 
pues  a los  diez  j  ocho  anos  agregaba  a 1, mas.fiijia  belleza  brit&- 
nica,  los  mas  variados  coDocimientos : lenguap,  Uteratura  y  artes 
le  eran  familiares  y  ademas  bprdaba  una  bajtii^ta  como  una  obrera 
de  Leon  y  tocaba  el  piano  como  el  mejor  profesor  de  Coven  Gar- 
den. 、 

Mr,  Hoeb  ademas  4^ los  placeres  sensuales  que  le  proporciona- 
ba  su  riqueza,  paes  su  vino  de  Jerez  y  su  beefsteaks  eran  citados 
como  modelos  en  todo  el  reino,  kabia  saboreado  los  goces  de  la 
vanidad,  pues  su  condado  natal  le  habia  elejido  miembro  de  la 
C&mara  de  los  Comunes^  condicion  que  le  h^ia  hombrearse  con 
los  mds  :eiHopetadoa  Lofes  &el:  F6reign  t)BSiie..         ^  '  w 

Sin  embargo,  Samuel  Hoeb  era  el ser  mas  desgraciado  del  Rei- 
nd  Unido :  tenia  mucho  dinero  y  jamas  perdia;  su  esposa  era  una 

seSora  ceremoniosa  y  fria  ;  Jeny  era  una  mozuela  pedante  y 

al fin  ataco  al infeliz  baoquero  uno  de  los  mas  feroces  eeplines 
que  jamas  sufrio  corazon  ingles.  Ya  saben  nuestros  lectores lo 
que  significa  el  esplin  en  ese  pais  Rombrio  donde  la  atm6sfera  ea 
de  carbon  de  piedra  y los  corazones  de  metal. 

El  dm  en  que  conooemos  a  Mr*  Hoeb  es  uno  de  los  mas  tristes 
diftB  de  invierno  en  L6ndTes.  EI  cielo  est&  oscuro,  las  calles  cnbier- 
tas  de  nieve  y  el  aire  86  introduce  hasta  la  medula  de  los  huesos. 
El  banquero  e8t&  sentado  en  un  pequeno  gabinete  de  cristales, 
hundido  en  su  bata  de  pieles  y  h  ru lado  estfi.  de  pie  el  caballero 
Enrique  Steal,  su  primer  dependiente.  Hagaxnos  conocer  al  que 
acabamos  de  mentar  pues  ha  de  Kacer  un  papel  importante  en 
nuestra  historia. 

Mr.  Henry  Steal  era  uu  mozo  que  pisaba  en  los  30  anoB^  pero 
cuya  notable  fealdad  le  hacia  ^parfecei:  con 10;  pfyts  por lo  menoB* 
Cara  atotargada  y  de  pocos  amigps«  ojoa  ゃ&  OQfpo'  ld£^  area  de 
rapma,  nariz  granujienta  por  el  abuso  del,  grp^>  cabellos  espesos, 
cenicientos  jr  ^speros,  .maiio»  7  pies ミ や mozo 4q .  cordel 7  ^cuerpo 
bellaco  si  los  hubo.  M;;:.  Henry  teqia  sin  embai^go  suma  habili- 
dad  para  los  nfimeros  y  pp  h&bi^  en  toda,  U  Bolsa  de.  I^ondrea.  m 
en  toda  la  City,  meibr  tenedor  de  libros,  ni  persona .  mas  compe- 
tente  para  Uevar  una  correspondencia  mercantil. み mudl  JBLoeb 
aborrecia.  con  toda  su  alma  a  SteaJ,  lo  qv^^  dq  unpeaia  que  le  abo- 
nase  en  cuQnta  mil  librae  al ano  como  salariQ  de  su^  gervicios  que 
eran  importantisimos  en  el  Banco. 

El  patron  y  el  dependiente  est&n  sentados  ;  nno  frente  a  otro. 


UN  BAmqfUBBO  OOMO  HAI  POOOB. 


Mr.  Hoeb  tieae'  nUdAs  las  antiparras  y  Mr:  Steal  abierto  an  ;- 
enorme  labro  dcmde  iiaoe  >  aMtociones  de:  vea  en  ciuindo  con  una 
pluma  mojada  en  tinta  roja. 
Mr.  Hoeb  pregaota  y  Mr.'  Steal  respdnde.  ! 
一 Qae  resultado  ha  tenido  la  quiebra  de  Pawl,  Larol  ]r"Oii ジ, de 
Mancheeter  9  ^ 

— Vuestrd  Honor-  figtumba-  en  suft  ,  iibron  por  eincoelite  mil  li- 
brae* , . 

— se  habr&n  perdidoihasti  .los  ilttimoa jpeaiquMS ?  }TaiiAkH> 
test  Aei lo  esperaba!,  piles: ese  tiejp  Pawl  tiene'Eid^ pioavdias  qUa 
hoyor  dejttfon  lad  virtielits>en  aa  estlipida  caca. : 
AgregS  Mr.  Soeb  ood  marOBde^Zsaiisfiucio ひ j  • : い : 
— V«^^  Honor  tuvd ' お e^ndei^  de  eotiditot  la  fiaoM  <k 
loe  Sres*  Pie,  Veal  yOa.  d も Liverpool  . y  oqui  MnBdnA  ektoB  ea- 
ballero0  '9iie-6st&n  picmtcwA  pag#r  aVuestfo  Honor  la  difarenbia. 

Samnel  Hoeb  exbalo  un  proftmdo  suspiro  de  desenowrlo  y  coo- 
tinnd:  ' '  . ' : ' '-  ;リ 

一 Ha  habido  ftierte  baja  en  loA  OoasolxdadoA  i^leses  eil  eatos 
dias,  y  Vd.  per  ^uis  malos  oonBe^  ihe  biix>  jni|gAr  h la  alw^  jr  aL 
plasso  e8t&  al -ciimplirBei  Espeop  qae  Vd.  tendra^prootos  ciwto  • 
cineaenta  loil  libras  que  aelpeirdcnr&a  eMi>e8peealaeioft« 

VueBtro  Honor  no  ha  leido  aegutamente  los  penodioofl  ddb  , 
continente  ni los  diarios  de  hoi.  Las  grandes  potendas  han  fifk*>  -' 
mado  ya los  tratudoe  de  Viena  y  lea  fondos  kan  tenido  mts  alm 
oonsid^able  ;  jpor  oonsiguiebte  caleulo"  que  el.  juego^  de  bolaft  dejft- 
ra  a  vaeitro  Heftier  dieiito  yeinte  y.fneta  snil  librae^  tmeheliiioit- , 
J  cuatro  peniqnes  segan  he  deaucido  de  esta  cuenta.  ¥  Benrjr'  ..' 
Steal  enseSaba  siw  nfitaeroB  eon  unjestd  de  leL  ' ' 

Naevamente  auspif 6  fiamnet  esclaixlaiMlo  elati^  dienfcM !^^Lein^ -' 
pre  lo  mismo,  !  Dios  me  oondene  I  siempre  ganancias.  Y  despues 
continno  en  voz  alta: 

一 T  Dtiestrsk  esp^&icibn  a  Cftlfetitk?  He  sabido  que 'ha  nanfhi ノ 
gado  la  tragata  Queen  of  the  Sfea,  y  di ordenes  termmantes  para 
que  no  se  asegurara  el  oargamento. ,  . .  , , , 

一 Asi  es la  verdaa  ;  pero  Vueetro  Honor  no  recuerda  que-  imte- 
reso  en  la  mitad  de  la  esyeoalacian  a los  Bres.  Ham,  81ioe  y ゾ Ca- 
de Birttiinghan,  y 棚 tcfs't^es.  as^gureitm  el  catgamento  en  la  So- 
ciedad  Jeneral  de  86gttro8  de  los  Condados.  Cotno  el  Direistor 
Mr.  Mac  Gregor  es  an  viejo  zorro  de  Sscocia,  que  haele  las  ga- 
nancias a  diez  millas  amnento  en  un  veinte  par  oiento Iob  proaios 


844 


RBVI8TA  De  BUDvAMBBfiCA. 


de  faetum,  pava  tograr  mayor'  oomision  ;  die  mnem  que  ^  naa- 
fr ゆ o  de  la  Queon  deja  a  Vnestro  HoMrr  una  ganmda  liqmida  de 

diez  por  ciento. 

De  nuevo  suspiro  Samuel  con  proftindo  desooamelo  jr  casi  fa- 
rioBo.eaclamiS':  • 

一 Ese  viejo  Ham  tan  gordo  y  tan  sucio  como  m  nottA»<(^)  es 
un  avaro  judio,  con  el  cual  no  voWesfi  &  negooiar.— De  manera 
que  no  se  puede  perder  ;  de  manera  que  un  hombre  oomo  yo  esti 
condenadq  a  morirse  de  ikstidio.  j  Dioe  me  condene  I 

Aquf  Henry:  Steal  exhalo  nn  (ohi  en  todo0  loe.tonos  del  diapa- 
son ingles  y  se  quedo  mirando  a  an  aefior  profandamente  estupe- 
facto. 一 Cualqniera  en  lugar  de  Yueitro  Honor  w  tendria  por  el 
nuM  felis  gentleuaii  del  Beiiio  tliiiido.  de'  la  Chran  BmtaSa,  y 
Vnasiro  Honor  se  cree  desgraisiadoj , . • .  Por  rida....! 

rM^Dios  me  oondeiue!  poro  oroo  que  inaate  Steal  permite  cuo- 
cutir  conmiigo  I 

一 Perdone  Vuestro  Honor  ;  pero  mi  afecto  y  mi  gratitud  

一 Eh  I  silenciol  palabros  son  esas  que  seriaA  baenas  en  um 
bods  meaoH  moUetiida  que  la  de  Vd,  maese  Steal.'."  Y き 6e  que 
Vd.  9M>  tieine  m98  alma  que  mi  caja  firerproof  vi  qm'en  vee  de  oo* 
razo ひ h&i  en  flm  pecko  ua«  tabla  de  multipHcar.  Fueiude  aqml 
y  trfiigune  seiacientas  mil  librae  en  letras  contra  las  primeras 
casfltde  Paris. 

H^niy  Steal  exhalo  un  Begnndo  i.ohi  ee  pnso  el  mayor  bajo  el 
bra»»  eomo I09  e^tadiiantoB,  se  >oaloc6  la  plitm»  en  la  orqa  j  m 
rettv6  de*  espeldaff.  haciendo  MnrvileB  reyereaciae ita  jBn  Honor  Sa- 
muel Hoeb. 

Un  momento  despues  el  banquero  salia*  sin  ser  vista  por  ana 
puerta  escusada,  de^iiido  este  billete  i^bre  era  bofeie. 

MrsTRESH  Hoeb: 

Estqi  jprofunt)anMDi^  fg^tidiado  y  hfc  repi^to  miiti^n^.  No  ^  todaviik  9Lm  tr- 
rojare  de  la  torre  de  Londres  o  me  asnxu^  con. carbon  de  piedi;a»  aunque  esto  ul- 
tima motla  es  francesa  y  detesto  con  toda  mi  alma  a  cfttois  farsantes  del  continen- 
te.  Dejo  a  Vd.  doe  millones  de  libras  en  tn6t41ico  j  uh。  en  propiedbides;  por  con* 
siguiente  maldita  la  ftilta  que  hago  ea  Mte  mundo.  A  proposito,  me  olvidal» 
decir  alVd.  que  ftl kija  de  Lord  Bobj 馳 a  ka  -cMritft  ^idieadome  •  Jebj  en  nstii- 
moniw.  Me  pa  woe  un  partido  v«nt%jo6a.  EBtemuohaehik  pson^ete^  ISo  tieno  mis 
(lefecto  que  aor  .alraivarado  y  pejofix  una  murcada  incUnaojon  al  cocktail,  que  ee 
una  l)ebi(ia  que  no  acoDRejo  a  Vd.  que  tome  jamas,  pues  esos  diablos  de  holaiide- 

{\)  BoMf  aigftiftoa  jamon  en  ingleii. ' 


UN  BAKQDMid  'Wm  >HM  POQOS.  846 ' 


mi«4o  a  .pa^ticx^^eil^^^f^  piW?  4^9te|^.  Te^A^f^  J^^cho  gasto  cle . 

ttber  fip  el  otiq  mundo  qye  bia  sid^  ah^rcado  en  la  puertu  de la  fortale^  de  King 

Cage  '  に  " 

El  viejo  Tom  mi  criado,  estd  suinendo'de  gota;  m&ndelo  Vd.  a  America,  no  a la 

del  Norte,  sino  u  eeea  iSeitad' d お ios  itkdkii  ^otide  ^  Mm  td^n.  Hi  T«<^<y  el  reve- 

Tendo iMs.  Gbanb  mt iMudicbo  qm.jBoubi  mmaknda  jgcta  emtn  H( き' 

gal»  Yd.  d«r  mil  li^^  4^  r^nt», つ .  , , 

, Six  affsQtiamo flaaridp—  ,り 

"  Samuel  Hoeb. 

Banqnero,  Befent  8Mtt^  Ift, ' 

' , .. た '; ' つ.' ••       JI    '*.'/" : 

'い:'' ksMf ま it 卞丄 SAJittrEL  aoB«. 

jeron  al dia  sigaiente  -ml  ^oi^of  iloA  fonddiooBi  qtle  el  cSkbrid  ban- 
qiiero  SAimriL Hoeb  iei'hal;»ia  ruialta  looo  y  tatoa  d も soc  aoth 
meftido  del  ficceio>qise| lo  tou»  ei^  una  espma  4 &  idiotimift^  habki 
dcjadtt  «4l fMutfe  dioi  ra'OMa き fiu|Mrdmr '  dqModifliite  Ifentjr  Steal, 
el onl fiiimtaft  |ior •  poder.  -  Algnnoft'  tenodoiite,  <tiiaoiateft  y<»)Imoq! 
a  sacar  sns  depositos  de  la/O^*  del  bauiuearo-  iMiioiDMOy  jpeto^ 
como'tadbft  weibifilroit  mb  iixndoe  en  bMWs  loixrte  estorlinaa  ee66 
el  p&mo9)  y*'looQf, ひ saiiq  d  baoMiuefb  go^  de'nta  cr^toqw  mux' 
ca  ea  ia  Boiin  y  ea  la  City  ;  y  todos  ae  deciaft  que  Heiirjt  fiifecal. 
era  la  primera  Golumna  de  aqoel  eainoio  y  que  Miobi  hibin  qfue 
iemuo  wMObcn^il  ertavisw  a  laocftkew  >k)8»MgMnafti  

Lomdied  mioos  a  e^piicar  a los Itolores 1&  oanaa  ae is.  flspoMta 
locim^  'J'. 

cientas.  mil  iifaras  *  eni  < Ix^eiiltS/  lUnaiuas  coaira  Pari^,  etapeeo  a 
espiar  los  movimientos  del  banquero  y  sorprenaio  Im  darta  qvLe  ya 
conooen  zmestrds'  .l«ctor«i;  Ba  el  acio  eottiptaadift  el  amado  de- 
pendiente  el  gawi  p^i^ido  que  jpodia^  wear  dei  fleowjaiite  haUaago 
7  poflp  en  jdantfi  vna  :  idea  、  inAkrnal  mm  digaa  dib  su  pflr^6is6 

£br  HiedMi  ^el fn^ioo  ipoAen  del  •dfiAdfO  Idao  joonstrair  toon  £a  ra^ 
jcle»del  fenroHoaiy  il un  <  mufiMo  ormMkiqQS  deoera  qu^  por  medio 
6  «Bi  h&bil  moeaiiititaa  se  ibM<!Mi^  se  pascaba  y  se  Mutoba.  Hecdio 
amuSeco  que  era  la  mas  perfecta  imajen  de  Samuel  Hoeb, lo 
"jo  al'  lomottdo  (^kiete  :  dei  oristal y  all!  ie  pnao  lb  iMa^e  fpie- 


84e  RBVISTA  D®  'SinXAMBQnCA.* 

les,  el  gorro  de  Basia  y las  eternas  antiparroe  del  baDqaero.  Bii 

seguida  fa さ con  rostro  companjido  a  anunciar  coti  l&grimas  en los 
ojos  a  Mistress  y  a  Miss  Hoeb  que  Su  Honor  Samuel  Hoeb,  Ban- 
quero  de  Begent  Street,  estajba  loco. 

Ni la  esposa  ni la  hija  eat^ra&aron  puas  conocian  el  hamor 
esoSntrioo  del  riejo  banqnero,  mucho  mtm  onando  leridron  al trar 
ves  de los  cristales,  levantarse,  dar  sendos  pasos  ajitadot  y  sen- 
tarse  de  espaldas  con  su  bata  y  su  gorro  a  hojear  los  papeles  de 
sa  escritorio.  > 

. Mistress  Hoeb  era  una  de  aquellas  seSoras  que  a  semejanza  de 
las  monjas  Uevan  el  egoismo  al  mas  altp  grade  de  desarrollo.  Asi 
como  las  benditas  madres  xos  coi^vento3  yen  el  mando  venirse 
abajo  J  con  esclamar  "sea  todo  por  Dios"  creen  que  todo  esta 
conduido ;  asf  Mista^ss  Hoeb  oreia  oon  dacir  fu6 nenacie Ao- 
cer,  86  halua  Uegado  a la  iiltiiii^  raflon  poeiUe. 

No  asf'  Jeny,  dulee  y  tanto  oriatuis,  aoo8tambrad»  m la  obe* 
dieneta  pMnra,  que  no  oonooin  otro  medio  de'  protetlar  que  las  Mr 
gritnas.  8a  seiraible  emraaon  l0<becta  que  en  medio  de*  aqoeUa  as- 
tupeftda^  desgracia  haMa  on  engailo  Multo  que  «Uft  adranaka, 
pero  que  no  podi*  oomprender  ni  ebpUcar. 

Por  otra  parte  Henry  Stoil le  halm  ! maaifeBtado  ya  dcMmente 
BUS  mteiieiones  7 le  Imbm  afireeido  0a  nano  piotest&ndole  que  bar 
cia  mnclio  tietnpo  que  su  corazon  ardia.  por  BUa'cos  tanta  faem 
oomo  paede  arder  OQ  coraSDii  ingleii. 

Jeny  se  horrorixo  de  temcjanto  oonfeskm.  No  solo  flentia  um 
repulsion  instintiva  por  Heory  Bteal  eino  qm  esta  se  habia  em- 
vertido  en  una  awndoii  irresistible '  desde  el  pmnta  misma  de  la 
locura  de  su  padre,  pues  la  sensible  Jeny  comprendia  que  Henry 
era  el  tinico  oalpaUe  ciemejante  o^lamid は BeehM6  por  om- 
siguiente  la  pioposiciott  de  *  Henry  y le  pnohibi^i  que  volvieses 
hablarle  de  tal  Munto. . 

一 Mni  bieny  coiiteBt6  Steal  sin  inmatarse:  yo  voItot6  j  espero 
que  U  sef&orita  Jeny  h«br6  variado  de  modd  de  pensar. 

Entretanto  seguia  coa  regularidad  la  maroha  del  BaDoo,  pero 
no  solo  los  productos  sino  aan los  capitales  se  convertian  en  v» - 
liosas  tierras  que  oompraba  Steal eti  su  nombre.  De  manera  qae 
poco  a  poco  la  fortnna  de  Samuel  Hoeb  puo  a  otras  manos  y 
pronto  iba  a  quedar  la  Mftora  tednekik  con  nr  hij»  a la  mend" 
cidad. 

Miftrest  Hoeb  oonnprehdiendo  annque  tarde  que  se  aosreaba  su 


UN  BiJblQITSBO  COHO  HAI  POOOS. 


nuBa^  ^cnpo  una  actiiud  «ii6ijicib  y^Moenttzd  a  Hioiry  ^Iteal  coo 1も 
jnrtioU,'  si  uo.abri^-^l gf^ お ne^  de'  eristalficu'  HaUtodoM  d  infill : 
dependi^nta  naqvejft ま leptremi^iMl , onaao  del  aoberano  re 了. 
cmso.  y  enseno. carta  de  despedid^     Saiowl  So0b  a  quieo  sa, 
pojDiia  tifftuqaUo  .habitanto.  del  'otiro  lauuido. 
La  infeliz  «BaoTa  po  /  tuvo;  oa^P  jTem^dio  quA  (d^blf^r  lai  i^afaep^  y 

ba  djiOi6Q4o]^--^^ora^ todoi  se  Mvogl き; (J^adjoiidrlaimmp  4e  Miae. ; 
Jeny.     esta  propueata  mc^^e.  ; e  ihija  .pxaram{)iw  m.  u<a>  £riitp 
indi^gnufiiDn^ lo  que  nauppooja      ^emlMurgo  que  «]i.£imofiq  buoo 
de  la  calle  del  Regente  fiiese  a  r&pido  and^r.  A  .614  ruipi^ 


£06  365 1>IAS 加 SAihjtoi  ffOKB  Y  TO  VtAJE      TOM  tL  cfeTOSd'.  '• 


NuestroB  leehuMp  tesdt&n  ooritisidad  de  saber  dnal  file  la.raer- ', 
te  de  SuMiel  Hoeb,  |Nic8  DO;liiibf4  ningaiio'  tan  pooo  msado  qne 
haya  ereido  que>«l  buen  ibaaq^ueix)  'era  hombn  pact  matmrso,  tot 
sin  mM  eapUoaeioQ v^nao  cualqaier  hijo  de  Teoiio.  Todnwi  vida 
fa6  wx  per8<majfi  ^sc^ntrioo^  y  iKx^ra-  oosa  de'  qw  es  ton  mnevle  .. 
dejase  de  ser  oonsecuente  a^flns  princqpioa. I'         '  ' .> 

D^pq^  de  h^bei!  medStodo  m? iamnte  -od  el  modo'  detsnpri- 
mixie  d^lTuftmero  de  ioft  'vMeirtw,  nteolTio*'  ^irir  ea  Pans  m  aBo  • 
y  fleo&Bdo  la  caenin  ; d&4o  que  tems^  (gaatar  lAASl  2>titea0;  ohiB* 
lines,  3  peniques  al dia,  cuya  sama  debin  idigarlo  oanplek^neDte  , 
arruimujo 9I. oabo 4e 366  dilw.         1         へ  "卜 

Sacaiift  fwrta^  ou^nto  results:  que  en  ooftlqtiier  -  gasfto  ,q ま. emprm- 
die^e  hatfia  ddniadvtdo. ruidoi;  poiilo  que  dediqo  el inurjbf  : me- 
dio era  dedicar  al  juego  lo  que  no le  sirviese  parb-M}iitiliis  JMce" ' 

Eoq^reodaQ     CQioaeciiie&eia  an  espeouLftciM  y  «igtu6  miMtemh へ, 


COD  aqiieUfMiW&  impiusibilidad^  que-forxMib^^  el  fwdo  da  bu;  edr&c- 
ter. ,  efi^^^  al;  cu^^pliir  <  tr^scientoo  aeaccita  y<  ctuMbro  (Ua«^<4ae6 
Samuel gu. 零 i|to  ]f  a^ballo  ^aepjftgadae  w  fonda  y.io9,gfi$ 一 
toB  de  all  ^ati^rO)  <|u§ .  hi^o  ^oon  oiorUpojiOsa!  miniiQioaldad,  le  qn^ 
daba  u^a  Ul)r,  < 讲 tejUim,  qm  dedio6  al  moao  da  la  food^w  : 

Al ano  justo  de  haber  Uegado  a  Paris,  carg6  sus  pifitclltf  0611: 
muchifi^ma  fleoaa  y  j^solvid  malwBe  al^  doa  de  tiiide,  hora 
en  que  empezarj^  a  nevai  coa       fu^tfrxa. ' 

iEntr^tantpi el. vi^ .Tom a p^w  deMgota  j^e $ub  ^cbmpm^ 


III. 


848 


ua  be«6  lad  manos  de  Mistress  Hoeb,  di6  an  estrecho  abraoo  a 
Jeny  y  m  fo^  al ebutinentd  en  bttsc^  de  8a  Honei*,  pues  A  honra- 
do  semdor  se  apercibid  bien  pronto  del  engf^fia  de  Henry,  j  Ueno 
de  ft  y  de  esperansa  isle  haiao  en  Paris  tras  de  la  pista  de  Su  Ho- 
nor, segaro  de  hallarlo  y  de  darle  el  gudto  de  que  ahorcaran  a 
Henry  Steal  en  la  puerta  de  la  fofti»kea&  de  King  Gage. 

Pew)  idchdee  Vd*  en  las  called  de  Parild  a  boscar  an  mstiABo  o 
an  prot6irt»tite  en  aqtiellii  Babilonial  Tom,  sin  embargo,  pe^rtene- 
cia  a la  dase  mas  toi4us  Jr  mm  oonstanie  de  l06  ingleies,  y  no  «ni 
hombre  para  oansam  ad  eomo  asf,  unii  Tez  que  ae le  hMiH  cl»- 
vado  una  idea  en  el  mAjiti. 

Fonno  sn  plan  y  cada  dia lo  dedicaba  a la  visita  de  an  e8ta- 
blecimiento  publico  o  privado,  parti  lo  cual  se  auailiaba  de  la  po- 
licia  a  quieijL  ato^igaba  con  -us  et^naiS  squQiti^^,  D'ecfpu^  de 
haber  recorrido  la  gran  capital  del uno  al  otro  estremo,  hubo  al 
fin  de  dat  eon  el  Trtpot  dande  Samnri  Batb  peidia  peri6diair 
mente  an  Bmdmtas  loil  libriu.  Puerto  m  i$>n  haen  cwMMno  no 
tard6  on  saber  la  cfisa  de  8a  Honor  j  dB;dia  y  de  moahe  la  Tiaitfr* 
banin  liDgrar  rer  al  bamquero  que  p^aba  enomm  Mams  al  pro* 
pietario  y  a-los  oriMOB  para*  que  no  perwoesen  wmtf^  *}gim&,  ni 
diesen  razon  de  bu  persona  a  eriatura  luundai.        '  • 

PiBTO^todo  era  indtil  oontm  la  >teziacidad  de  Tom.  Oofinrenoido 
al  fin  de  qne*Sa  Honor  habiti^  aquella  cm 翁 se  faiao  tseguir  por 
lo8  jendaEmes^  y la  F6de5  el  laismo  aia  que  SamMl  habia  esoqlido 
para  emplolpme  el^eerebro.  : 

No  pudiendo  asegurar  a  panto  fijo  el  cuaHo  que  •  hakitaba,  se 
aoered  a  oMb  nM-y  gritaba  en  la  paeartR  oon  votf  eMmtor: 

― El  Banco     Samiiel  Hoeb  de  la  oiiUe  del '  Aegtnte  en  Lou- 
dreg  ha  qndMrMot 

Estaba  a  punto  Samuel  Hoeb  de  revmtone  ,  el  t»kheo,  cuimdo 
oy6  aquellas  palalnrafi  terribles  que  le  hieiel»on  jgaltar  eomo  tta  re- 
sorte^  de  Aoero.  Asf  es  el  bombre.  Samuel q«e  no  httbria  inter- 
rumpido  m  suioidio  por  la  novieia  de  la  mtterte  d も sa  mnjer  y  de 
su  bijaj  irty6  oportatto  d»)ar-  0I  balasM)  jma  tiiejdr  miMdaeato  y 
abri6 歸 eetr^lo  la  puerta  gritando  eomo  un  mergfimeno : 

一 ^Qai6a    atr^ve  a  deoir  qne  el  hAnoo  de  Samttel  Hoeb  ha 

-^No  k>  dlj き, no  lo  dije,  mStares?  e0claiii6  Tom  d^secho  en  16- 

grimas  y  cayendo  en los  brazes  de  m  seSor  m lo  dije?  Su 

Honor  teiidr&  el  gtnto     a/liopeaito  en  la  fintaleea  de  King  Oage! 


UN  BASTQUSHQ  OOOfO  HAX  POOOS.  M9 

Pasfido  el  prioier  n^pmeiito  de  efriaxp^.  Ton  frfiu  Honor 
lo8  81106008  quQ l^ji^Q  ocoTrido  en  Jjwifmi  j  un  looiMalt^.d^- 
paes  bai^q[per«  y  la^jrordomo  pasaban  el  oawL 


IV.  ' 

EL  BANCO  DE  RBGEHT  STRBBT  Hffsi  BN  QUIXBRA. 

Y  asi  epra  la  veidad. 

El  tanante  de  Steal  dds^qperadq  de  oonBeEftir  la  nwia ida  Jenf, 
ra^ndio  mob  pagos  dedaraiido  wx  quiebra  9I iMMdoo. 

Una  ias2aDa  ae  preseiit6  al gabiaeto  iprivado  doMia^  Hoeby 
le  aaonmo  term^naatemantei  que  el  haw^  ^staba  en  {dwfi  bail- 
carrota;  y  qo^  no  habia  aqpemiQ ea  de  Temedio. 

Hadjre  ^  hija  yieron  con  profimdo  d^spreoio  al  m^^to  depen- 
diente,  y le  djjjerou  que  tonwi  de  apbrn  p«ra  viirir  ^  cou .  eL  .ptodno- 
to  de  sas  tieitraB^.qno  n^ado  de  $a  propiodad  piivadi^,  m  immn 
que  re^Kwder  de  la  «iispeii8ioQ  loapagoa 

一 Aat  deberia  ser  en  eftcto,  dyo  Henry  Steal  era 1^  grare  y 
Bolemne, ,  pera  Sa  ]ionor.  Samel  Ho^l^  up  t^w  .|M^eoMoioa  de 
haoer  estender  sua  escritaras  de  venta  a  &yor  de  an  esposa  y  de 
8U lujs,  de  msnera,  que los  acraddores  reclamarin  sas  tierras  co- 
mo  propiedad  del  difhnto  Samuel  Hoeb,  pnes  apareoen  oomo  pro- 
piedades  snyas. 

Aqxd  las  infelioes  mujeres  prorrumpieron  en  amargoB  aoUozos, 
7 la  madre  ae  arrodillo  a los  pi^  de  Eftqul  eodaimmdo ; , 

—Henry,  Heorj,  ppr  piedad!  ^Que  dafio  hfpioe  hepho  a  Yd.? 
^No  ha  comido  Vd.  por  largos  aSofii  ,  el  pan  de  I9S  Hoeb!!  ^No  vi- 
no Vd,  cbiq^nillp  a  nueatra  casa  y  no  se le  ha  tratado  ooo^Uus  ma> 
jores  coneideraQpnes?  Por  qn6  nos  qniere  Vd.  redncir  a la  mi- 
seria? 

~ La  miseria,  esa  es la  palabti^  Mistress  Hoeb.  Yo  no  he  hecbo 
nada  para  orear  la  situaoion  presente.  Bu  Honor,  el  finado,  habia 
contraido  deudi^i  qae  no  apareoen  en  fins  Ubros,  p#ro  oayos  docu- 
mentos  fehaciantes  me  han  sido  prefMotadoB  durantct^el  afio 
hoi  espira*  Para  salvar  el  honor  de  la  casa.  he  tenido  que  oc^rrir 
a  sacriiiQios  ^ravosos  y  al  pago  de  interctaea  crecidoB.  ^Qu^  qniere 
Hated?  Hoi  m  remnen los  adreodores  y  tendremos  que  aahx  de  aqui 
a  pedir  hospitalidad  a  uno  de los  hospicios  de  Londres. 

一 No,  eso  nimca,  esclamo  Miss  Jeny;  poes  Vd,  es  propietario 


お お tlStA  DE  mD-AMERICA. 


de  una  gmn  fortuna  que  h!A  sueftfaido  dfe  nue^tra  dsisa,  y las  leyes 
d«  ingtaterra  har&n  que  esa;  fortuna  se  no^^^ettielva. 

一 Miss  Jeny,  yo  no  Be  hecho  mad  que  'dfepartir  de  la  cdsa  capi- 
tales  propios  por  no  esponerlos  al riesgo  en  qae  hoi  se  encuentra 
este  banco.  Mire  Vd.,  Miss  Jeny,  mire  Vd.  por  el  balcon  y  vera 
lo8  acreedores  que  ya  pasan  el  vestibulo  con  el  juez  de  quiebras  a 
la  cabeza.  * 

一 Miserable,  Vd.  no  ha  hecho  mas  que  ser lo  que  es. (り 

一 Miss  Jeny,  el  momento  no  es  apropdsit6  para  ^sclamaciones 
y  yo  jdtttas'he  fiiido  afidonada  a;  efecto's  teatral6s.  Et  ttnico  medio 
de  salvarnos  es  que  Vd.  me  acepte  por  e ゆ oso :.… Nada!  no  me 
intert-umpa  Vd.  con  esdlamaiciones.  Ya  8 さ qtte  me  va  Vd.  a  rega- 
l»r  una  alrJe  de  injtrriAa';  sea  mtli  etihbra^aena,  pero  desde  este 
balcon  se  v さ la  Bala  donate  se  v<fcn  a  r も xmir  log  'aci'eedores.  Fyese 
Vd.  bfeh  en  aqtaelht  mesa  y  desde  aquf'h&gaiHe  Vd.  HtfaTSeSa  con 
8U  pafluelo  com ひ qulen  isaluda.  Si  dnfante  el  concurso  vbo  yo  esa 
bhmda  mano  ajitat*  el  ptiStielo,  ^1 nombre  qii*  Vdv  Ileva  Be  salra- 
ra  de  la  deshonra  y  yo  Aere  el  mas  feHss  de los  flrabditos  nle  8.  M.  B. 

Y  dioien お estas  palabrae  se  retir6  dejanfdo  a  aqnellas  dbs  mu- 
jeres  iafelioee  en  ttn  abism6     dotor  y  de  aesesperacion^ 

, :V, 

SU  HONOR  TEKD&A  ESE  GUSTO. 

Entretan'to  una  larga  fila  d さ acreedores  cari-acontecidos  se  iba 
reuniendo  en  el  gran'  salon,  lUgar  un  tiempo  los  vastos  eaori- 
torids  del  banqufero  Samuel  Hoeb,  escttdero. ' 

Algutios  venian  con  sus  mujeres  patticipes  en  sus  operaciones 
inercatitiles  ;  otros  traian  eh  las  manos 關 carteras  prefiCadas  de 
documentos  ;  quienes  fumabau  su  pipa  ctdotee  con  brit&nica  indi- 
ferericia  y  q[nienes,  en  fin,  echaban  esptimarajos  de  rabia  por  la 
boca.  r  '  ' 

Hefiry  Steal  empezd  coii  voz  reposada  y  agria  a leer  el  active  y 
pasivo  de  Samuel  feoeb,  cuya  Ultima  cuenta  arrojaba  un  saldo  es- 
trepitosb  contra  ^1 Kanquero  y  en  iknb  de  To& irifelices  acreedores. 

Algiinos  interrumpiah  liei  lectuta  paifa '  hacer  olwervaciones  a 
sus  cn^ntad  y  otros  se'  querellaban  de  la' mala ^'de  Ml*.  Hoeb  cuya 

(1) En  ingles  to  StecH  eignificA  robar.  ' 


UN  BANQUERO  OCMO  mi  POOOS. 


^ looBvs  no  ttrtk  nuw  qu«  un  pretoito  psra  quechuse  con  laajeno 

Dontara  la>¥oliiatad  de  au  duello. 
,  Henry  Steal se  dejaba  interrompir  em  separar  la  vista  de la 
【 ventana,  esperendo  el  momenta  feiia  eb  que  el  paSttelo,  a  manera 
!  del  iri8  del  area,  anunciase  el  fin  de  aquella  tormenta. 
^  Durante  eite  tiempo  pasaba  UDa  esoeoa  deggarradora  entre  Mis- 
treis  Hori»  y  8U  hija,  quo  renunciamos  a  desoribinpor  fitlta  de  ta- 
lento  para  piatar  esoB  momentcw  tetriblea  en  qua  India  el  corazofa 
^  entre  laingpiraeion  y loo  deberec,  entte  la  simpatk  y  el  sacrificio. 
【  Mim  Jeny,  ya  An  iuemi  y  prSadma  •  deffaayarseiy  Mtreg6  al 
c  fin  el  paHuelo  A  m  madre ダ esta  void*  al  balooa  a  hvoer  la  sefiol 
, salvadora. 

,        Heftfj  Btoftlttr^iaulo  de'  emocion  «6  l^TatUj6,  y  dominsHdo  con 
; v^rde  trueno  la  giitft4e  kis  acreedoreei,  esclamo: 
;  ~ No  faltar も, seSores,  quieu  os  salve  de  tan  f^urado  trenoei.  Yo 
; 08  prometo  qae  mngano  de  vosotros  perder&  su'dinero. 

-  一 <jY  quien  nos  garantiza  esa/promesa?  interrogaron  algunos 
[ de lo8  presentes. 

,一 Yo!  esclamo  :&<efit(^  w»u  xxnmyw  bajo,  y las  puertas  del 
salon  abiertas  de  par  en  par,  dieron  entrada  a  Samuel  Hoeb  se- 
goido  de  Tom  y  dieE  pdUcemen,  de  L6ndre»,  impadbleftooitio  el 
(MtigD  y  s6rio0  eomo  Im  josticia. 

Imajinese  el  lector  el  terror  de  la  asamUea  ; '  tpmneB  se  pusie- 
ron  en:  pi6'en  son  de  fiiga;  qui^ei  otiyvson  sifi  aliento  en,  bus 
poltnmas;  algonos  linbieran  ooriidaisi  na los  detoviese  allf  el 
terrible  iman  del  interes,  y'laa  tnajeres  oe  desmayairbii  en  sn.totar 
' lidad,  flolTo  ^dgtraas  -^evisteas  qne  habiaii  UeTado  sua  frasoos  de 
( mlBB.  ノ     i  - , : 

一 Dio0  me  oondane,  dijo  Smnnei  JSeeb,  m  no  loii'efltoe  un  re- 
I  baSo  de  carneros  que  se  asostan  al ver  el  diente  de  jxn  baen  mm- 
I  tin  ingles  !  No  temedft,  baena  eaaaDa,  que  estos  pd/ioomm  que  me 
aoompaSu  estioi  destinadcs  « limcer  esoolta  a  aquel  bellaoo  qne  ite 
【 esA  mutieivSto  de  miedo,  y  qne  tiembla  oomo  si  hubiese  aalido  del 
T&meais  en  pleno  diciembm  Eft!  maese  Henry  Steal!  ndrad, 
, Ano  haC68  me)or  figvira  cuando  te  columpies  en  la  horoa  te  eeha- 
t  r&n  barro  en  la  eara  log  pilloB  de  U  CSty  y las  oomadres  de  Lou- 
" dres  se  te  reiifai  en  las  iBorbas.  Y  rosolaros,  pobres  diablos^  id 

-  ecm In  mMca 氣 otra  parte  y  aqui  os  espero  dentro  de  ooho  dias, 
《 tienqia  mas  que  snficiente  para  arreglar  nuoBtras  cuentas,  y  estad 

segaros  que  no  perdereis  un  penique. 


«62  .BBVIOTA  DB  6UD4AMBKICA. 

Ax^vS. »' lemiij&  w  o»t»  i»eiidUKfi(mesy  y  Sonuiol  Hoeb  mIuto 
It  punto  de  ser  ahogado  entre  apitfkones  y  progantaaf  que  no  kai 
.amigo  mas.  tiemo  e  interesado  qtio  el  acree^ot. ハ. 

—Oueatteofl  Vd. ' oomoi  ba  aMo  eato^  decib  el nmh  4 

― De  d6n(te  vione  Vdt? , 

― Del  iafidrnoy  .grito  por  fin  Samuel •  def^ 裏 dLfindofle  nSe- 
tazos  de  sas  amables  acreedorefl.  Dcgftdma  salir,  ea,  qoe  Mistoess 
Hoeb  y  mi  bija  nue  est&n  e&penaiirdo  eoa  impooienciA. 

Eu  efedto,  act  eapoea  jr  su  hj|a  86  •iNrian  paso  ^duras  penas 
para^  abtaz«ur  al mftrido  jr  al padrf  , .  mieiUms  -  los  'poliDiacos  saca- 
ban  al  aterradot  Henrj't  IStteal y lo. lleyaban  un  loociie  a  baen 
recaudo. 

-^N©  lo  dijel  esclamaba  Tom  frot^ndoee  Im  maaoB:  si お u  Ho- 
nor se  habia  de  salir  con  la  6tiy»  de  -v^r  akdlroa^  .n.Heoiy  Steal 
en  la  puerta  de^King  Ooge 1  、 

" ' vr  '  '  •  ,• 

Poo(w»  diful  daspuM  Samuel  Hoob  «0fcab»  6a  to  esoorfloiio  rodea- 
do  de  una  turba  de  dependientes  y  .ntoeglido  €»b  ana  aatmdbd 
tebnl  al  despaoilyo  .dd.  isti»  ndgocioA.  ' 

Dift  per  dia  ae  iba  pagando  :el pasivo  cjiie  dod  tan.aviasa  inten- 
oion  croo  Heiu$r  Steal  y  una ,  iflentenoku  •  tribniml.  xeintogrd  al 
banqnero  en  lib  paoifiea  posesida  de  8U9  bieMB. 

Stt  eridita  abstido  haiiia.al  punto  «le  la  bftEowrrota  revivid  hmb 
floreciente  que  nunca,  como  el  gusano  que  se  sepalta  en  la  tomba 
que  Be  labra  parra^flaiyr  de ゆ tie^ お 'ni:  miierte  mommifaies  c6nver- 
tido  en  brillants  macipoaa.  •  f . .  -り し 

Beunick)  de  nuevo  «u  eapitiO  innieDao,  coooipio  jprnesiones  libree 
de  gabelas  y.  forma  una  ^aorme  nute  indepeadieDie  a  ra  oapom  jr 
a  8u li\)A.  P0CO8  diaa  diae.  daipttes  dajftba. ( ««tft  dj9  td»r'Mim  Jeajr 
Hoeb  para  convartiihle  605liftdyt  Babjr*  " 

Tom  eataba  looo  de  gusto.  Asistiar-  sin  Msar  al  juieio  criminal 
aegaido  contra  Heary  ^teal y  no  eaiii  del  tribuDal  hasta  que  el 
portero le  easeSaba  la  pwHa  por.  ser  y«  horn  d«  oetrarla. ' 

Samael  Hoeb  eaiuvo  oontento  on  mefl;  pero  al  fin  todo  paao  7 
^wronto  aci  atencioiB  se  contrajo  mMi  que  alii .  causa  de  Hoarj; 
Poco  tuvo  que  esperar : los  crimeaes^de  StoiiL  «raQ  t«aiiotorio6 


UN  BAIBKJCBRO  GOHO  HA^  POOOS. 

criellb  eti la ャなも rta  d も la  ftirtateza  de  ifin ぎ Oa^ も. ' ' 

Samuel  Ho^b  alquilo  nn  balcon  en  un  panto  cercano や 1 liigar 
de  la  .ejdcu^iqn,  y  Be  frotabp.  las  maijos  de,  gi;i9to. . .  ; 

perdon  y  seguido  por  una  turba  d&  piUadK»s'iliimtuid08i ヰ lie  vemts*< 
daban  sue  jestos  y  contorsiones.  ' •  '!  ノ 

Fu6  ahorcado  a las  doce  diel  Satbuel  Hoeb  se  reia  a  carca- 
jad<i)i  fanididty.  ^  QQ  #ei8Qparo  ael lugar  hasta  que  los  sepultureros 
vinieron  a  recojer  el  ^cadavpr. 

iJespueji  "  retir6'  a  su'^casa  murmurando: 一 Bien  fl^^l^  fse 
tunante  de  Henry,  que  los  pilluelos  de  Londres  se  nabian  de  reir 
de  el  en  la  horca.  ゾ 

Pocos  dias  despaes  decia  a  Tom : 

— Sabes  que  habria  sido  un loco  en  suicidarme? 

— Yalo  cre^^y<^I《if^4 は SU'IlSotfo^-l^^^M^ya  descargado 
aqnella  pistola,  no  habria  tenido  el  gusto  de  ver  renaoer  el  crSdito 
de  8U  casa,  de  pagar  a  esos  infelices  ni  de  gozarse  en  la  felicidad 
de  Miss  Jeny  que  me  derrite  el  alma. 

― Calla,  tonto  !  si  me  hnbifr^  0i^cid»do  no  habria  tenido  el  gus- 
to de  ver  ahorcar  a  Henry  Steal  en  la  pnerta  de  King  Cage.  Es la 
emocion  mas  agNuUble-^im  tie  gonadoi^a  t^iiwefita  anos. 

Asi vmo  Samuel  Hoefb  titi  ^fio  roidea'db  del  ateor  de  su  familia, 
estimado  de  sua  amigos/  redpetado  de  sus  cdlegas  y  adulado  por 
todos.  Llegd,  sin  embargo,  el  invierno  de  1817  y  encontro  el  jiro 
de  Londres  in8oport^e"m  mi^  hainai.aumeirtado  tree  dosis  de 
tonteria;  su  hija  Jeny  liablitfba'  del'Danteiiy' de^Homero  y  repetia 
de  memoria  los  versos  de  iEiotd'Bytdb;  Tom  no  se  podia  mover 
de  la  gota  y  por  fin  su  yerno  cada  dia  se  dficionaba  mas  a la  mal- 
dita  bebida  del  cocktail.  , 

En  suma  Samuel  How.sq.vjlo  de  nuffTO  ataq^o  del  esplin. 

Un  dia lo  encontro  la  &imliA:alioroa4l<>  en  el  gancho  de  la  l&m- 
para  de  su  gabinete  de  cristalee  ' eon  los  oordones  de  seda  de  su 
bata,  y leyeron  en  su  eBcritorio  la  siguiente  carta: 

L0NDRE8,  enero  18»^  ISiS. ' ' " ' ' " ' 

'• レ *  A  'MtetWis  H"fc  y  a  Lady  Baby. 

Miladies : 

Despaes  que  el  pfcaro  de  Steal  estuvo  a  punto  de  dejar  a  Vdes.  en  la  miseria, 
arr^le  los  cosas  de  manera  que  en  cualquiera  emeijencia  quedasen  Vdes.  con  una 
foituna  independiente.  Ciimplo  ahora  con  dejar  a  Vdes.  el  resto  que  no  es  poca 

23 


S54 


BBVI8TA  DB  8UI>rAmBIQi. 


ctmm  buctoqs  biUetea  da^  BaiM 4)el ftd  enaomdoe  en  mi  ^^Jkrepr^,  y  ade- 

mas  mi  testamento  que  halUrin  Vdea',  ea.l^^  afiqi&a  del  notido  Mr.  Jc^  Cfear- 
sighted. . 

til  Dr.  Van あ rden,  un  holandes  amigo  mio,  me  ha  asegurado  que  la  muerto 
de  horca  es  mui  agradable  )r  produce  emo^iones  dfeHdfosas :  vdl  a  probaria,  porqne 
deipu^K^  del  U  muerta  de  Steal he  gotitdey  Mguuft.  StcttU  mucbo  nodedr  a 
Vdn. «  el  Dr.'  Yan  'Noiden  Hbub  Yinon. 
Soi  de  Ydes. 

. V«jr  i;eBpeQtful)|r  . . 

Samusl  Hosb. 

,  Juan  Vicbntb  Camacho. 

Lima —: 1861. 

ASliONIAS  DEL  DSSTIERBO. 

に  .  '- -' 

• . ト J 1 . 'い • 

、  OTlAJltn>Al). 

- i  I  'i      ノ會 I' 

De 1q6  de^ifirtom  tH  viajearo  ^vidia;  !: 
Mas  la  ^rmeDta  ripida  :, 
La  firma  borrara. 


Otma, lus  imelAleb  j.  un  kbnl : ' 

II  Al  fiQ.lai>^04r|^r6c4pMer  

4  Qu4  de  la  cUr^.  fue  ? .  „; 

Tambien  todo  se  borra  en  el  esplritu 
CXano  86* borra  eri  la  xuftteria  vil. 

Se  40sviia^  »l  £p 1  , , 

■  .       了'.;  ' - 

Mujer  I  Mujer  I  Tu  vida  es  una  pdjixui 

Donde  hoi  escribes  la  palabrn  atnar  

iNo la  bonre  la  r&faga 

De  airada  deoepcion  ! 


-"' A  SOLAS': ん : つ 

/       Entn^oB  que  aoarieiaba 
Mi  «6pfrHti  do  poeta . .  •  •  • ! 
Por  cada  udo  una  saeta 
Hoi  ibe'Met-e  ^1 eoraaon. 
Horas  yfsa  j  vienen  horas "… 
Cada  una  de  ellas  arranca 
, De  AUestro  ser la.flor  blanca* 
J        De  una  llusiofi. 

' i  iodos  de  if  ocnltamos  , 
Al^n  quebranto  proftindo 
Pofrquto  dempre  hmnfllA  \o\l  mundo! 
Tu  ioBultaate  compasion. 
Sociedadf  Ante せ rie 

Qiiien  vive  «n  Ilanto  desliiBcIio  

Para  eso  es  c&rcel  el  pecho 
Del  corazon. 

Y  qjB^       yi<}a?  jvgnete 

Donde  muere  la  ilosion  ! 

Y  que  ee la  vkhi?  Odano 

:¥  «i  el  nitifinigo  cemflUmM 

ABSTRAOdON. 

Caando  tu  faz la  inmenndad  oircunds 

Magnlficb  cbloto  de  attifirofir, 

Y  til  >idtt^6ii  fantastica.  sd  hrnuda: 

^^<;;eB  foil eti  r&t61to6os  jlroB; 
Dado  coal お mas  grandie  y  misteribflo, 
Si おわ 8oI  que  sobte  si  dlhtta 
La  esphiai  d さ sa'faego  et^ldndoroso 
En  frati] & 6  de  oro  y  de  luciehte  platH. 
Que  ct^l  ito  miVa  itobrd  Utnipio  espei6 
La  Inmbre  de  un  fanal  que  reverbera, 
Tal  tu  tersa  estension  pinta  el  refleio 
De  una,eQcendida  hoguera. 

Oh !  I  Caint&s  veces  contempIS^a  mis  mIm 
£)  m6vecB20  atcano  ^ue  presentan 
Vertijinbsas  ttid  Amargas  olap 


Que  la  honda  calma  ahnyentan. 

Y  te  mir も {Sei^v!  f u.la  tormento, 
En loe  celajes  fuljidos  que  apila 

El  sol  que  bci  hmd^  f  cuya  lua  vacil〜 

Y  te  senti  en' el  rayo  qtie  i«Fi#&to! 

Fue  got^  c|e  rocio  tr«ispvep4» 
Que  dab^  vid»  al caUa  de  una  flor; 
Pue la  esperanza  celica,  inocente 
Que  a doBgracis  conpedi^ や  1 Sefior  ; 
Rajp ネ Q  sol  ma^lofiQc^i  cjsplfjadente, 
Q/fe  dpfiQ  4,  borizo^te  de  uja.funor. 

Rujio  la  tempestad  y  iej  rocjp 
L^a  purisima  gota  evaporo : 
Bajd  las  i 乂 as  ,  del  destino  implp 
A】 cielo  la  esperan^  volo. 

Las  nubes  tormentosas  te  ofuscaron, 

Y  noehtt^hbiiibte  «n  &eTh^  dejuron 〜•• 

Yahk't  Uevemos'  dd  dcltff    cim  ! 

に •  • ,11  '• '. 

Y  tn  qua  Ja>  mir ゆ ' 
Tibia  «aA.c<m  el  hfAiiift^  D|oe, 
Si  no  bfa  fiOP«u^li9:)ime.a  fa  «ngiwtia  baste 

Al  mooiQB  no  olvidaste 
Que  somos  jay!  para  Uorarla  doe. 

REMEMBER. 

No  68  un  himnp  de  ampr,  heirnio^  ni き, 
El  que  l}oi  ej  Jiarpa  4el  poef^  Iwa.;  / 
Porque  &0  es.  ^l.  ca^^  de  la 伊 p^st^^^^i 
Pajra.  q> ゆ v メ vjc  presa  del  dplor. , , . 门 
Siento  m>xif,  ep  ifi^;.almfv  la  ax^qni^  '- 
Que  %psriici6,fl4.jvyen^i\4  pnw^^i  ' 

Tepdjr 一, pj^^  d0,Mjf^,f5««iV^.. リ 

Tu  sabes  cuah  mnar^'a  deaventura 
Piltro  en  mi  cor azon  gota  por  gjoia : 
Mi  ilnsion  m^s  esplendiaa  est も rota  !  • 
j,§eca  la  sayia  de  mi  ser や t が ) 
Busco Im;  V  me  cercau  las  tiiu6bl9.»  ; . 
Nada  consolador  hallan  ro お ojop  ;,/ 


La  flbf     ihfei  MMoB  tM  dio  sbrtrjfts.;... 
Donde  6l ゅト de  mi  dxWteiida  iri? 

Si  u»  di»  MCUftlmsijquo  de  ie  jik  faho  W 
Un  funeeb  final tu vonh  hifltorfa,  -  • 
N か J»e  Uanes  dolwfdB  y  w  i&moiw. ', 
Ampara  del  inpiitto  y  idoideD. 

Y  ciuhmIo  elmwB  tu  plegHviii  flsftto  ' リ 
Del  ci«k>  Mial4il  Hacedor  duruM^t.  ■ 
Acuerdai^e^l  fipbre  jtem^rintt; ' : " 

Y  UD  0iwpiro  cons&grale  tiimbieTi. 

INV06ACIOA.' 

Ettplendida  hoguera  que  vas  reiiiljeDte 
Rasgando  de  Oiimt  M  didfHiibfi  tulee, 

Y  at  'otbef  oa^fientas  ; 

Oh  sol  (jbv  t9»Joc«i!  Si  dehw  Uis  hijoe 
Vmr  en  prolijoe  afanes  profiindos, 
De  la  haz  de loe  mui^os  mi  patria  tau  cm 
Incendia  y  separa. 

Tal vez  asi  pasen'a  siglos  remotos  -, 

Su8  males  ignotos  ャ asi  tradiciooes 

De  her^icas  acciones  itenchidas  de  ^luria 
Conserve  la  liistoria, 

り HAS^TfO  , 

8er&,  corazon  mio,  , 
Que  en  tf  ya  el ? uego  del  amor  no  existe 
0  que  'ial  vez  e{  desebganb  tVisie  '•  *' 
Ha  apagado  tu  f さ, mat6  tu  brio? 

i  Pot  qu^,  Shlce  creencia. 
No  86  despierta  en  ml |  desventurado  ! 
t  muerta'e^  yk la      Ih'aldgo'el  paAa!}^ 
Paiitithii  tfusion  cle  ihl  existe Acia'^ 

*'      ¥dfere  3e  dqtiel  'que  atcanza 
A  revelftrt^  ! ilST^iracion'  lhquieta  t 
Deber  es  para  el  Mih  del  pb^ta 
TJim  idea  cantar  y  una  efepenaza. 

Egpeni^efk'}  !. i  ]f  acaso 
La  dnda  nuestro  espiritu  envenena  I 
Idea  democHtttaf は If  gmigrM 
El  egoismo  'fd  )K>UibK' き tcitdir  pUBo  ! 

' 'ZHm tDMett il^tkOOMf ' い" 
En  eete  vslle  46  Mot  y  abrGjotf, 


Al ipesBcUr  eon  ol llanto  d?,)pt,oj9»,,  •  i 
El  c&ntic9  febril  que  leyMitm^fi. 

No  mas  sufrir,  madrastn 
Huniftniclad  por  tua  angustiu  qiiiovo. 
Tu  sonries  a  aquel qu« lisottjero 
Ante  tu6  yioioB  y  wbf&odoa  te  «rraitnu 

SoldadoB  de 1*  idea  I  • 
Hijoe  d6l«uitol  Abanadonad  la  Hf% 
Y  el  alniA  Jenerofea  q«6  os  iuspim 
Templo  tambien  «1 agoUtno"  Mi. 


TLUSIONBS* 

Pues  eecucha  oomo  a  mi 

8«  me  snkja  ki  eoestioti. 

山.. , ' •• : ,1; .' f 


Bordando  con  su  espumA  la  nbera. 
Y  amagando  absorber  la  creation 
El  Ooeano  agud  su  carrera;  ノ' 
Asi  como  BUS  olas  [  oh  sflfide  hechicera  I 
Las  ilufdoneB  son. 

Que  68  mar  revtieito  por  las  pasiones 
Nuestro  existir  ; . 
、 Y  8Qn  BUS  olas  las  ilupipnee  , 、-, -. 
Que  ep  playa  ignota  yaij  a  mpx,. 【、 

い, れ  ■•、  .  .n 

n. 

La  puciicit  azucena  de  blanop,teroiop9l<^ 
Y  el  liho  perfomado  de  vividp  color つ 
Deshojfm  hoi  tiie  loanoB  cq^  ardorooo  aohelo : 

♦       ]lvz^  mi  cipjql. 、、ひ、, 人 
}M  Uu^npuw  Moi. ^ ゲ •  、メ, ふ 


jMAROOr 

Fquld{poliriBKatfc62    : に, 
Hoi  de  tu  too  UbiplAnoir  transflareiicia 
Impudioo  ol  deleite  naaroliito. 


La  ooran*  de  Hiios 
Gbn  qti き •donuM  to  aeo, 

Y  de  la  Mxnedad  facial  desdeD. 

Sobm  to  mtro  impvoM 
Vii«laaatnDft  Til 

En  Ygao  al  muodo  iaiplofM.    .  • 

Pam  oompaooii*.*.. 
Te  llama  el  mnndo  ciumdo'  ye  qm  Uoxu 
Traviata  de  podrido  «o|»zoa. . 

•  •         に  ,  ' 

EmpoxuEonadas  son  tm  alegrUs 

Y  enveneouMiA  ioitft  ta  JaTentqd. 

Marc6 !  Qaoda  a  tos  difl* 
La  pajB  del  atahud. 

Solo  tu  siempre  de  miserias  lleoa 
No  perdonas,  mezquina  sodedad! 

Del  Cristo  a  M^yiftlw 

PerdoDo  la  bendftd  ! 

Mi  alma  oomo  la  noche  esta  sombriA 
Y  del  tonnento  ae  abrasd  en  las  fraguis : 
En  vano  biuica  J(iw  y  haH^r  aou,  • , 
La  fe  que  hace  m 科 Bohre la&  agOM.- 

TriBte  de  aquel  que  en  la  existencia  avanza 
T  en  sa  fler  lleva  ael  dolor  la  espinal 
Gomo  a  Lazarb,  qtuen  a  mi  esperaiusa 
Ha  de  decir: Levintate  y  ciamina! 

Bnrlon  el  egoismo  andaz'se  apila 
Ante  el  qne  sufre  '6  lAgud  indiferente  ; 
Porqne  IniUft  Is  vids  eti ftn  pnplU 
Solo  ante  el eco  del  metal  luciente. 

Se  bnrlan  del  dolor  y la  agonfa  ! 
Cristo  arroj6  para  brindar  ejemj^ 
Lo6  mercaderes  de  la  grei  jndift..... 
I  No  produieiB  del  infortuoio  el  templo  ! 


No  quieras,  sentiliva  detioada,  i 
IMr  tus  goeos  eoB.ias  penae  mias; 
Musicaigon  im  hons  fegikd%  、- 
Mi  vida  e«fei  ddBierta.de  BUBontet,' 

Tu,  belift  eiMoq  «i  'iam-ttk  el  eielo 一 

Y  risuena  como  el,  oonuxil  radiaiite, 

Y  ^fXfm  vmAia  4i»(mittit»  diMto  >  • 
La  huella  indeetraotiU*  «n  mi  lenibltt ま、 

Tu  oottaon  rebOM  de  ai«gi4ai  ; 、 
Mi  esplritu  eet4  Iteno  de  trigtote';' 
Malfle  ttVi^en  la  gftla  y  lottiDfa  ' 
Del uno  con  la  cirdena  malesn:  '   • し" 

LA  PALABRA  DE  TASE  DE  LA  VIDA. 

Siempr^fel  dolor!'  BfiStopte'^rttkiitof  ' 
La  desgrkchi  cn'brfe  ^'bombi^  ',ハ • , 

'Crtn  gn'marrtb*!-' 'リ 
Hasta  en  medio  de  )a  orjfft  '  • - 
Hai una  nube  de  vaga 

. -Melancolia.  リ 

No  es  elWnxio  dfe'  la  fiesta 
El  que  en  medio  de  Ik  A<k;h に ' ' 

Nob  contesta; 
Es  que  el  mtmdo  xA  '\  ay  !  murmura, 
Que  tambien  tiene  armpnias 
マ La  amargura. , 

Si  !  Caaildoia  TiocVie  a!  o'rbe' ハ 
En  bffiitencio  y  tin お blks ' 

Lenta  obsprbe  ., 
ふ La  creacion  no  baparece  、  , 
Que.lanji  un  v^go  8Usp(ro       い  , 

Y  86  estreipepe?. :  い 

El  dolor  desde^k  cuQay 

'lmpprt^i5(a;.  \;    ,     ,    二, '  二: 

Y  es  una  quejiv  8enti4a,  ' 
Ayl la  palabra  de  pase 


V 
t 


Valparaiso 一 1^2. 


801 


APUNTES  DE  VIAJE 

FOB  SL  BOCTABOR,  NUBTA  GRANADA  Y  BSTADOS-UNIBOS 

DE  LA  AM&UCA  DEL  NORTE. 


(CoBcIusloo.— V6aM  pl^lna  15:) 

SIIMA3IQ* Xiegada  a  Boetoa. ~> AJgo  sobre  wta  ciudad.— Nueva  York*— Npti- 
cias  aobre  este  importantisimo  puerto. <~ El  arsenal de la  marina. ― GoDstruccio- 
nes. 一 Garacter  emprendedor  de  los  norte-americanos. Espiritu  cosmopolita  de 
los liabitantdsde  la  Union. ""- De  Nueva  York  a  Albany. 一 Ferro-carriles. 一 Curio 
Mdi^  d«l Vfaje. ~* Bl rib  Ni&gara. Magnffieft  cat き rata  del  taismo  noinbre. 一 
Los  Estadosdel Sur  y los  del  Norte. ~~ GonsideracioDes. 一 Regreso  a  Nueva  Ywft. 
一 Ud  vapor;  monstruo.— Esplendido  vi ゆ de  ^uent  York  ft  Colon  4-rMole(^tia8 
de  esta  nayegacion. 一 La  isla  de  Cuba  a  vu^lo  de  pajarq.-|-Fu9rta  峰 
ca). 一 Descripcion  de  esta  isla. 一 Negros  nadado^es. 一 Un  con  vol  funebre, 一 Ma- 
neta  sihgular  de  "hacer  la  carga  de  buques. "― Partida  a  Aspinwall. 一 De  Aspin- 
wftil a  Ptanami. 一 De  Fanama  t\  Callao.— Bfegreso  a  Talpartli«o.—Natifrajio.— 
Kmtro  ambo  » Ibb  islas  dt  Ghtaiohii, 一 Regreso  ul  Gallao  en  im  otiper  america* 
QQ.rrCS(Nidii0ta  jeneroMi.  del  tapiti^). 一 Un  vi^»or  penwo  bos  eooduoe  pot  fin 
a  Valparaiso. , 

BSTADOS  UNIDOS. 

A  &nm  del bSo  de  1656  arribj  a la  oiadad  de  Boston.  Este  flo- 
redetite  puerto  cor reflponde  al  Sstado  de  MasBachasetts,  j  en 
el  donde  die  principio  la  revolucion  que  condujo  a los  Estadofl 
Uniioe  a  emanciparBe  de  la  niBtrapoli  (1*776):  es  asi  miinno  la  ' 
patria  del  ofil6bi:<e  Benjamin  Frwkliii, uno  de  los  fandadores  4e 
la  independendft  americana. 

Pooo  tiempo  penMiieci  en  Boston,  paes  ea     tarde  del  mismo 
dia  tom6  el  trea  qvm^  conduce  a  Naeva  York. 

Beta  b^sima^enidad  ooneapondB  «1 Estado  de  aquel  nombr^, 
y  eala  mM  meroantil  de  los  Bstados  Unidos,  oomo  tambien  la  tum 
poblada,  piles  caenta  con  mas  de  800^000  kabitantes,  ineluyendo 
los  snlmrbios. 

FO0O6  pMrtod  del  globo<  werka  tan  ooncurridos  por  tan  crecido 
numeio  de  buques  de  Tela  y  de  vspor  oomo  el  de  NneTa  iork, 
cuya  hermoflinma  bahia  es  snrcada  diaariaxnente  por  treinta  vapo" 


S62 


REVIBTA  DB  BU1>^AMBBIGA.  % 


res  e  igual  ntimero  de  baques  de  vela,  que  entran  o  salen  a  dife- 
rentes  puntos  del  globo,  provistos  de  productos  o  atestados  de  in- 
migrantes  de  tod^s  nacianes. 

Es  curioBO  ver  a  un  sinntimero  de  vaporcitos  de  dos  proas  hi^- 
cer laa  yacea  de  puentos,  condaeiendo  a loi  tDraseuntoB  de  ma  li- 
bera a  otra.  A  un  carruaje  se le  v6  ^egar  a  escape  e  introdu- 
cirse  en  uno  de  aquellos  botes,  con  toda  comodidad  ;  un  toque  de 
campana  anuncia  la  partida,  e  inmediatamente  se  desprende  de  la 
orilla  y  se  lanza  con  gran  rapidez  al mar:  tres  minutes  solo  se  em- 
plean  en  latravesia,  y  el  coche  con  bus  pasajeros  salen  y  oontinoansa 
camino  desde  la  m&rjen  opuesta. 

En  una  de  estos  vaporcitos  me  embarqu さ con  el  objeto  de  to ト 
tar  el  arsenal  de  la  marina,  que,  annqtte  me  parecio  una  miniata- 
ra  comparado  con  el  establecimiento  de  igual  clase  que  meses  an- 
tes babia  visto  en  Inglaterra,  no  dejo  por  eso  de  llamar mi 
atencion. 

OoDStrniase  en  aqaellos  momentos  un  hermoso  vapor  a  hflioe, 
de  grand も 8  dimensiones  (4,000  tons.)  al  propio  tiempo  que  a  una 
corbeta  de  20  canones,  se  la  entraba  al  dique  seoo  con  el  fin  de 
repararla,  operacioB  que  se  vermco  con  facilidad  y  prontitud, lo 
mismo  que  jsu  doBagile,  por  medio  de  miquinas  movidas  a  vapor. 

De  otro  lado  se  ven  eotenaoB  galpones  destinados  a la  oonstnie- 
cion  de  navios^  iAmensos  acopios  de  escelentes  maderas  de  oons- 
truccion,  hermosas  piezas  de  aijtilleria^  y  departamentos  que  en- 
cierran  innumerables  objetos  destinados  a las  naves  del  Estado. 

La  sitUacion  del  affsenul  es  l)elKBima  y  notable  d  btten  6nlen, 
laStodo  y  folisi  oombinaeioii  que      obserm  en  todo  el  estableci - 

' Nueva  York  posee  hermosas  calies,  en  especial denomiBMla 
Broadwo/yy  que  es  inmeiiBaiiiente  andia  yempedrada,  no  oon  goi*  • 
jarros  como  las  otras  sino  oon  adoquineB  si  estilo  de  las  de  Sw>* 
pa,  siendo  verdoderameBte  admiTable  el  inmeim  trifioo  que  ae 
nota  en  toda  su lonjitud.  Como  pbUacion  modema^  avnqae  en- 
cierm  bermosos  palaoioB  y  algunos  ixKmamdntxiB  ^  elegante  ar- 
quitectara,  espeeialmente  hoteles^  que  indisputaUemente  son  kw 
m 句 ores  del  mundo,  no  escitan  sin  embar^  la  cariosidad  que  \ob 
de  Europa,  por  su  falta  de  interes  histonco. 

Para  apreciar  debidamente  el  espiritu  emprendedor  de los  hijos 
de  la  Luisiana,  es  preciso  visiter  esa  vaBta  rep6blica,  que  se  €8- 
tiende  entre  el rio  Mississipi  y  el  Ghrwde  Ooteno,  y  ver  por  bob 


propiMojoAde lo  que  tou  .^paeet  ;  para  elloft  iwilfc  hai  insupe- 

Todo  68,  pues,  vida  y  animacipa  en  aquel  osteuso  pajB  de  r 丄 cfts 
y  ArhwUlantefl  jHrodueaioBefi,  que  tambhm  sa^u  aprovechar,  esplo- 
t&ttfkdn^      medio,  da  constaute .trabigo  y laboriosicUul* 

No  4eeciiicl»n  tampooo  de Ip  qua  concierne  al jamo  dQ  ense- 
naoto,  pucUendo  ns^guraircie  que  no  Jiai  pais  q^ue  vijile 附 Tm&. 
esmero  la  educacion  popular. 

Todaa  las  poblcKSume^ide  Est^dos.  Uuidoci  son  . mas  o  menos  cos- 
iiK>poUtcia»  puoB  todas  .las  rQlijiones 柳 admitidaa  j  aun  prpiieji- 
daa  p^r.  la  Union:  alii  pqedd  coajbar  uq  crecido  numero  de  quj- 
tca ;  y  eatre  lag  direrdM  sectas  proteatoQtes  esparqidas,  son  re- 
marciabtod los  pre^erUmo^  metodi^ta^,  baptista^,  lu き anos,  cu (^- - 
kQ/9i>ay  temiiadores  o  amigos,  cdlmni^tag,  .  ernaoopaienseSy  Jiermi" 
tM,,  eUh  ■ , 

Tanta  divecsidad  de  .  nacionaUdadea  y  sectas  hace  qu^  esta  re- 
pdblica  no  presente  uq  car&cter  e6enci%Un<ente  particular^  emp9- 
ro,  como  la  masa  de  la  pobUiiciQn  es,  de  qryeu  ingles, loa  gustos, 
las  eostumbresy  las  opiniones  y  aun las  preocupacioBes  de  aminos 
paebloa  60Q  sem^ntesi,  por  no  decir  ideatipoKi 

L08  h\jo8  de  la  reptiblioa .  de  WaslijutigtQQ,  coi^io  se  propusie- 
ron  priBxeramente  llamar  ^ I06  Estados.Uaidos,  pogeen  ^ntimien- 
to8  de  iDdepe&dencia  que  oacjan  de  bim  UWale^  institacioues  po- 
UticM,  aHiiqae  quisA  nn  tanta  esajeradaa,  cuyo  mal,  terde  o  tem- 
pirano  pueden  producir  pernioioBos  efecto^;  aobre  todo,  fttendiendo 
a  las.oontrarias  tetidencias  de  los  f]stodos  del  Suv,  per  la  triste 
necesidad  de  ntilizar  sub  campos  por  medio  de  brazos  eaclavos  im- 
portedoB  del  Afiricf^,  cosa  en  verdad  que  sientfi  mui  mal y  que. 
ittcompivtibla  coo  el  mutema  r^publioaao. 


Al oab^  de  lb  ditm  de  reatd^Bcia  en  Nueva  York,  toioe  el  treu 
qm  w9dxK»  a  Albany  (oBbpital  del  Estado),-  que,  auuque  mui  her- 、 
mosii  y  meroraitjl,  dista  moche  de  poder  aer  comparada  a la  an- 
terior. 

lot  QfttapiSfh  ABriit  la^t^'estensim^i^e  veoc^ な pfrecia  u ひ aspeo- 
to  «B  68tr#m0  ]^olieff^0oa,  poes  el  euUiw  ha  Uegado  alii  ^  nuus 
alt^^jrfldo  de.frjpfiperidad,} .  debidp  en  §91  mayor  p»rte  al  buaa  sis- 
tema  de  labranssa.  creado  por  el  iigenio  americano  que  ha  sabido 
ooBBtruirse  instrumentos  propios  para  preparar  ventcgou^pientie  la 
tiem^^  hatHendola  reiidir  abmidantes  y  osoelmtes.  eo^fdch^fi. 

Lob  pueblitofl  que  de  tr^ho       treoho  ae  preaentan  a la  vista 


364 


REVIStA  DE  BUD-AMEBIGA 


del  viajero,  con き tu  cattM^  ooii«t^Ukla«  de  macUra^  pintadM'de 
bianco  y  de  arquitectura  gracioBa,  a la  par  que  alegre,  tienen  aiui 
onjinalidad  pecnliar  solo  d«  ao  uella  repfiblica. 

Cuando  Uegamos  a las  m&ijeneB  del  NifigaTa^  noB  embttrauiiog 
en  un  vaponcito  por  el  estilo  de los  de  Nuevs  York,  dnrqiteioiMNi 
a la  ribera  opnesta  donde  esti  la  estaeion  del  ferro-carrii  qne  con- 
duce a la  famosa  catarata,  en  qnyos  trends  BftiimoB  una  hor»  de*- 
pues. 

Los  ferro-carriles  americanos  no  son  tan  861ido き ni  seguroB  cm>- 
mo  log  de  Inglaterra,  pero  en  oambio  se  viaja  con  mas  rapiAes  y 
a  mas  bajo  precio.  Verdad  e き que  Norte-America  no  est&'a  fai  al- 
tura  de  aqnella  para  constrnirlog  con  el  lajo  de los  ingleses  ;  em- 
pero,  este  vasto  pais  esti  cmasado  de  ferr<H3arrileB  en  todm  diroo- 
Clones,  sobrepnjando  en  kildmetros  de  Ifneas  ferreas  atm  a la  In- 
glaterra  que  es la  que  cuenta  mayor  nfimero  de  estos.  En  cuanto 
a las  locomotivas,  son  menos  pe^adas  y  de  mae  poder  que  las  in- 
glesas,  y  varies  esperinnentoe  hechos  a  este  respecto  han  dado 
por  restilt^o  8u  superioridad  sobre  las  ultimas. 

Por  otra  parte,  han  reAexionado  con  B6brada  Bensatez,  mirando 
la  cosa  en  su  verdadero  panto  de  vista.  La  estenaton  de  la  repfi- 
bUca  es  inmensa,  y  construir  tantas  y  tan  largas  vias  ierreas  con 
la  solidez  y  costo  de 1m  de  Inglaterra,  equivalia  a  desistir  del 
mas  eflcttz  beneficio  para  una  nacion.  A&i,  oonstruir  {erra-oarriles 
cotiforme  al ftistema  ingles  oft^ia  dificultades  qvMimui  flaoclltades  no 
podian  superar,  y  cotiBtruyfironlos  en  proporoion  oon  sob  recttrsos, 
es  dedr,  Imratos,  si  eonsidera  que  el  co0to  de loe  mat^friales  y 
pago  de  salarios  son  mayores  que  en  Inglaterra. 

Ojal4  que  Chile  hubiera  oondttltftdof  du  eonvemetioia  del  mismo 
modo,  puesto  que  no  contaba  con  redtirsos  propiocr  para  lienor  • 
cabo  tan  fitil  empresa:  ha  debido  darlas  a  eapitalifltas  eslnwjeros 
^  que  cott  6Ud  fondos  e  intdlij^ticiA  en  la  m«teria  hubiemu  loffracto 
tiempo  h6,  de los  bienes  que  el  ferro-oarril  de  ValfMiroiso  a  S«n, 
tiago  ha  de  reportar. 

A la  maSaoa  siguidnte  Uegftmo き き 1 bonito  |Ai0bl€eUK>  <M  Hit^ 
gara,  per6,  antes  de  llegair  a  61  y  a  oierto  nfimeto  d(d  sftillM  de 
disfcancia,  se  ve  nna  mmensa  columna  que  de  elera  li&oia  el  cbid, 
a  manera  de  humo  o  densa  niebla,  indicando  Isr  pw 動 oia  de  la 
famosa  cat»rat8. 

Esa  colamna  la  forma  el  fherte  choque  de  his  agu$s  que き e  pire- 
cipitan  desde  tan  considerable  altura  en  el  fondo  del  caudaloao 


APUNTBS  DB  VJ^m. 


866 


no  foraumdo  asi  el  maravilloso  salto  de  agua  qw  ha  heoho  cH^ 
bre  aquel  lugar. 

don  efecto,  nada  mas  hermoso  e  imponente,  xiada  mas  cUgno  de 
oontemplar  por  horas  ratoras^  que  aquella  iumensa  masa  de  agua 
que,  eepmnosa,  alba  como  la  nieve  y  ooq  ruido  atrouador,  doscien- 
de  ooa  rapidoe  y  fuerea  desde  una  altura  considerable,  producien- 
do lo8       Yistosos  colores. 

El  paente  de  la  estacion  es  una  verdadera  maravilla  por  su 
hermoBura,  solidez.  Dividese  eu  dos  pisoe,  siendo  el  superior 
destinado  a los  trenes,  y  a loe  carrnajes  comuneg  al inferior. 

Los  do8  dias  que  permaneci  en  Niagara  fuf  insaciable  en 
presenci^^  aquel  magtiffico  espect&culo  y la  no  menos  agradable 
perspectiva  que  presentabftn  ambas  m&rjenes  del  rio,  especial- 
mente  la  opuesta,  que  corresponde  a las  posegiones  inglesas,  de- 
nominadas  Nueva  Bretena  (antigno  Canad&)  a la  cubI  pas さ, y 
cnja  campiiia  e8t&  cubierta  de  verdor  y  matiisada  de  variadas  y 
graciosas  florecillas  que  exhalan  un  perfume  delicioso. 

£1 Ki&gara  es  un  rio  bastante  ancho  y  correhtoso,  y  nataral- 
mente lo  es  mas  a  medida  q^ue  se  aproxima  al  pie  de  la  Cascada. 
Un  vaporcito  de  niedas  est&  fondeado  en  el  lugar  mas  convenien- 
te,  destinado  para  los  curiosos  que  deseen  presenciar  de  cerca 
aqnella  grandiosa  cascada 

Del  Niagara  regrese  a  Albany,  en  donde  me  embarque  en  imo 
de  esos  grandes  vapores,  verdaderos  palacips  flotantes,  que  solo 
los  americanos  poaeen  en  sus  hermosos  y  caudaloaos  rios,  y  de  cu- 
ya  magnificencia  apenas  tienen  una  idea  los  europeos. 

Haste  mui  tarde  de  la  Boche  estuve  eotretenido  sobre  cubierta 
mirando  el  crecido  niimero  de  vapores,  con  sus  vistoscus  linternas 
de  brillantes  colores,  que  navegaban  jMiavemente  sobre  la  superfi- 
cie  de  aquellas  maDsas  aguas,  mientraB  no^troH  bajabamos  rapi- 
damente  el  rio  a  fitvor  de  la  corriente. 

Al  ttiguiente  dia,  al  despuntar  el  alba,  fiiele  neeesario  al  vapor 
disminuir  su  marcha,  a  causa  de  la  densa  niejbla  que  impedia  /se 
viesen  los  vapores  que  subian  ;  y,  temeroso  cada  cual  de  recibir.  de 
improviso  un  choque,  tocaba  al  e&cto  su  aonora  campaAa;  por 
manera  que  de  todos  ladoa  se  dejaban  oir  Bonidos  que  indicabajo 
la  proximidad  de  unos  a  otros. 

Por  fin^  diflipoae  la  nidbla^  y  eiitoDces  oada  cttal  proBiguio  hu 
rata  libremente.  Ajsi  es  que  no$otro8  eutramoB  en  pocas  horap 


866  REVISTA  bS  BUD-AMERICA. 

Nueva  York  y  atracamos  a  nno  de  tantos  tnuelles  que  ee-  hallan 
situados  a  cortas  distancias  unos  de  otros. 

Al csho  de  algunos  dias  tom6  pasaj^  pAfh  Odlon,  y  me  embar- 
que  en  el  vapor  norte-americano  J..、..Laiff き. 

No  hai  idea  de lo  inc6modO  qtre  es  Tiajttr  en  alguno  de los  var 
poi*es  dedicados  a  esta  carrera,  ddhde,  atinqtie  <5ree  uno  haber  to- 
rnado un  buen  camarote,  cuando  se  presenta  a  bordo  no  le  pro- 
porcionan  irino  otro  rani  inferior,  y  fmn,  puede  confliderarse 
mui  feliz  si 】o  oonsigue,  pn^s  que  mucfaos,  en  iguales  circans* 
tancias,  no  tienen  mas  camarote  que-  los  males  ee&es  de  la  no 
menos  elegante  c&mara,  y  de  donde  mui  de  manana  tiene  el  infe- 
liz  paaajero  que  levantar  petates,  para  dejar  libres  esi^ocalida- 
dea  a lo6  mozos  encargados  de  Jiacer  policia. 

Hai  otara  c&mara,  en  el  entrepuente,  que  es  mui  curioBO  exvnd- 
nar  en  las  alias  horas  de  la  nochie:  en  ^ta,  gracias  a la  buena 
oficiooidad  del  esoeleute  oapitan  a  quiea  tu^  reoomendado,  conse- 
gm  instalarme  ea  un  cuartito  donde  no  habia  donde  darse  vuelta  ; 
ocup&bamoslo  no  obstante  tree,  que  para  introducirse  uno  a  su 
camcL,  le  era  necesario  verificarlo  de  costado,  tan  bajas  eran  ellas. 

El  vapor  mediria  unas  dos  mil  toiiieladas  y  conducia  como  ocho- 
cientos  pas^jeros  db^  todas  edades,  sexos  y  condiciones;  per  mane> 
ra  que  la  cubierta  estaba  siempre  invadida  de  pasajeros  y  ninos 
que  correteaban  en  todas  direcciones,  atiirdiendo  con  sus  agudos 
gritos. 

Era  aquello  una  verdadera  Babilonia  ;  empero,  donde  la  confu- 
sion se  desplegaba  con  toda  libertad  era  durante  la  noche  ;  no 
habia  medio  de  pegar  los  ojos,  y  al ir  a  acostarse  ^por  donde  pa- 
sar?  La  cubierta  del  entrepuente  no  era  isino  un  tendal  de  mnje- 
res,  ninos,  hombres  y  hista  perros,  reluciendo  a  favor  de  la  opaca 
luz  de  las  lamparas,  y  proximoR  a las  cabeceras  de  muchos,  ya  el 
punal  ya  el  revolvers  ' 

Ademas,  el  calor  sofocante  y  natural  de  aquellas  latitudes,  uni- 
do  a  aqnella  aglomeracioil  de  jent さ, y la  evaporadon  conBiguiente 
de  tantos  cuerpos/prodircia  nnA  atmo^jftra  gruesa,  pestifera  y  ca- 
ptiz  de  asfixiar. 

En  cuanto  al  almnerzo  y  cbmida,  diyidianse  en  dos  mesas,  para 
la  primera  v  segunda  c&mara.  Yo  tomS Ini  asrento  cerca  del  buen 

capitan,  seguido  de  los  de  mis  amables  atnigbs  F  y  M  ,  sn 

seHora,  que  era  una  Bella  y  graciosa  andalaza :  eh  el  frente  se  sen- 
taba  el  consul  americano  C  ,  que  \\k  en  c&lidad     Enviado  a 


I 


APUNTES  DB  VIAJB. 


S67 


Panam &,  a  ooDsecuencia  del  desgnunado  snoeso  que  oomo  treinta 
dias  antes  habult  aoaeoido  entre los  panamelios  del  pueblo  j lew 
empleadoB  del  ferrocaml,  del  cual  resaltaron  gran  niimero  de 
muertoB  y  heridos. 

En  la  mesa  no  habia  que  pensar  en  calentar  asiento,  DUes  que 
en  un  abrir  7  cerrar  de  ojo8,  com6  por  encanto  desaparecian  las 
▼iamlas  oolocadas  sobre  ella.  Cada  coal  tragaba  oasi  sin  mascar 
lo  qi|6  'baenamente  podia  pescar  mas  a la  inano,  antes  que los  que 
seguian,  apoder&ndose  de  eUofi,  lo  dejaran  mirando:  tal paes  era 
la  prisa  en  el  comer. 

Al cabo  de  ires  dias,  bajo  un  sol  abrasador  y  tiemDO  bonanci- 
ble,  pas&bamos  tan  cerca  de  la  isia  de  Cuba  de  la  que  se  veian  dig^ 
tintamente  hasta  los  injenios  de  las  haciendas.  Y,  all&  en  el  hori- 
zonte,  destac&base  la  de  Santo-Domingo  o  Ham,  desoubierta  por 
Colon  en  1492,  y  en  donde  se  fundo  por  los  espaSoles  el  primer 
establecimiento  del  Nuevo  Mundo. 

De  esta  suerte  pas&bamos  los  dias,  ora  reoreando  nuestra  vista 
oon la  bella  perspectiva  de  las  islas,  por  oaya  inmediacion  paa&ba- 
, •  mos,  ora  en  la  monotonia  consigniente  a la  navegacion^  contem- 
plando  ese  inmenso  drculo  de  mar  que  farjs  nuestra  vista  y  qae 
llamamos  horizonte,  hasta  que  al  quinto  dia  avifitamos  la  isla  de 
\    Jamaica, y  alas  do8  de  la  tarde  entramos  al  puerto  Kingston, 
^    atrac&ndoBe  el  vapor  a  an  oomodo  mnelle.  E き sensible  dedrlo, 
【 pero  68  una  tristisima  verdad,  que  todos  los  pnertoB  del  globo, 
aan los  mas  insigaificantes,  poseen  escelentes  muelles,  escepio 
【 Valparaiso,  en  donde  la  neoesidad  de  uno  semejante  se  deja  sentir 
\    desde  largos  afios;  pero  la  incaria  0 la  mala  voluntad  de  los  go- 
t    bierBOB  ha  hecho  que  oarezcamos  de  41 hasta  hoy. 
-       Despues  de  una  hora  que  entretenidos  pasamos  en  ver  a  anos 
' caantoB  negros  que  como  peces  nadaban  al  rededor  del  bnqne, 
y  a  qnienes les  arroj&bamos  peqnefias  monedas  que  ellos,  oon 
admirable  destreza  se  dispntaban  hasta  en  el  fondo  del  mar,  intro- 
、: duciSiidolas  en  la  boca  tan  pronto  como  salian  a  flote,  nos  desem- 
^    barcamos  y  tomamos  la  calle  principal  que  conduce  a la  plaza 
,' major. 

Al  entrar  en  ella  nos  enoontramos  con  un  cortejo  flinebre  que 
'リ me  llamd  desde  luego  la  atencion  por  sn  raresa.  Compondriflse 
5'    oomo  de  unaa  cincaenta  personas  de  ambos  sexos  vestidos  de  blaiH 
CO,  y  precedian  el お retro  oomo  unas  echo  0  dies  envueltas  en  an- 
'? ■    chas  mantas,  tambien  blanca«,  oon  anaa  aberturas  firente  a  los  ojOB. 


m         •  REVISTA  DE  SUD-AMEBICA. 

Todos  ciuninabaa  lentacaente  y  con  el  mayor  orden.y  rccqgi^ 
miento  al travog  de  aqueUa  desierta  y  sileneioMi  plaaa. 

Jammca  fue  desoubieria  por  Coloa  en  m  aegando  viaje,  y  estA 
sitnada  el  en  mar  de  las  Antilles,  al 0.  de  Saato  Thskningo^j  ai 
S.  de  Cuba>  oenp^ndo  una  esteiiekm  de  oemca^  de 136  millaa  de 

', Eaeierra  grandes  llanuras  y  valles. 醒 i  pintozesoos,  menos  en 
el  sur,  cuyo  terreno  es  por  el  coatrario  algo  &$p6ro  einoultiTable. 

Los  Uaaos  de 1&  coeta,  no  obstante)  oompoBense  de  tieixas  fera- 
ces  y  se  hallan  cultivados. 

Sos  produociones  sou  escelentee,  siendo  las  priHcipale&:  el  ailil, 
caf さ, asticar^  algodon,  diveraoa  granos,  escelentes  maderas  de  oons- 
truccion  y  esquisitas  fruitaB. 

£1 rou  que  se  trabajaba  aIIi  ha  Uegado  a  adquirtr  gran  &ma  en 
todos los  paises.  Es lastima  qtie  este  pais,  ^ue  cu^nta  con  tantas 
ventajaS;  posea  un  clima  estremadaioeiite  ardienta  jr  qae  la  fiebre 
amarilla  asole  algunas  voces  las  poblaoionee. 

Ej^ta  colonic  inglesa  fue  en  otr6  tiempo  una  de  -  ha  mae  flore- 
cientes  de  las  AntilLaa;  mas^  desde  la  epooft  de  la  emancipadon  de 
loa  uegvos,  ha  decaido  mucbo  su  oonkercio^  en  terminos  que  hoi 
produce  caai  nada  a la  corona  brit&nica. 

Despuea  dos  hor お de  padeo  en  tiorra,'  regresamos  a  bardo, 
donde  fambiou  me  llaoft6  la  atencion  la  manera  de  verificar  el 
carguio  del  cargon  de  piedra.  Gomo  unas  cien  negraa  afrioaaas 
eran  las  cargadorais,  que  IkvandjQ  oada  una  sobre  la  cabestt  una 
canasta  Uena  de  aquel  eombusfible,  vaeifiibanltM  Una  pcNr  ima  en 
las  escotiUas  de  las.carbonacaa  del  vapor^  y.  al  compae  de  nn  mo- 
notono  y  triste  cautac  de  aquellas  infedioea,  ouyos  IdstixneroB  eoos 
se  xepetian  en  el  fondodel  valle. 

A la  maSana  sigQieoie  zarpamoe  de  Kingston  con  destino  a 
Colo ひ (Aspinwall), a  cuyo;  puerto  arribamoB  al  tercero  dia.  rnui  de 
maSstia. 

Ese  mismo  dia  salimos  da  Panama.:  Es  ineteible'd  goao  que 
uno  ^aperimenta  cuando  dmsamuevamemte  el  mar  JPacifioo^  cayas 
aguas,  semejantes  a  un  lago  de  bruiiida  plata,  bana  esa  inmeiua 
oo0ta  que  se  estiende  hasta  el  Cabfi  de  Uornos. 
•  Quince  dias  despuds  do  una  odiosa  y  forzada  residenoia  en  Par 
nam4,  me  embarque  en  el  vapor  JBaUvia,  oon  deatino  al  CSallao, 
donde  ambamos  despues  de  diez  dias  de  navBgacioii. 

Dos  diae  parmaneci  en  lam&y  cuya  eiudad  me  caaso  viva  emo- 


f  ^-.l。iapl--s  sn!£a«UJBPl.lsl.tu9)  OOVIIMVS  1.2  一。 P  。一 mISIJ 


870 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


Felizmente  y  gracias  al  gran  poder  de las  m&quinas,  pudimos, 
al cabo  de  .  media  hora,  retroceder  no  sin  algun  trabajo  7  riesgo, 
y  salir  por  donde  habiamos  entrado.  Una  vez  fuera  de  aquel  en- 
jambre  de  bajos  j  reventazones,  empezaron los  &iiimos  a  tranqui- 
lizarse  un  tanto.  No  (Obstante,  el  buque  sufrio  miicho  en  la  proa, 
cuyo  departamento  se  inundo  de  agua  areri&ndose  totalmente  las 
mercanciaa  que  contenia;  maR  cotno  lad  demas  departamentos  en 
que  est&n  divididos  estos  vapores  al  par  que  las  magnfficas  bom- 
baa  que  ftmcionaban  a  impulso  del  rapor,  nos  mantuvieroa  a  flote, 
tuvimos  tiempo  de  arribar  a las  Islas  de  Chincha,  donde  entramos 
a  las 11 de  la  maSana  del  siguiente  dia,  sin  que  al  vapor le  fuese 
poflible  fondear  sin  riesgo  de  irse  a  pique. 

InmMiatamente  despnes  de  nuestro  arribo,  cada  cual  trat6  de 
desembarcarse lo  mas  pronto  que  pndo :  por  mi  parte  y la  de  mi 
edo^ente  compaSero  decamarote,  nos  dirijimos  a  un  clipper  ame- 
ricauo  que  a la  sazon  partia  para  el  Callao,  a  cnyo  bordo  faimos 
cordialmente  recibidos  por  el  jeneroso  capitan,  y  al  despantar  la 
aurora  anclamos  en  aquel  puerto,  sin  que  el  referido  capitan  qui- 
siese  aceptar  el  menor  obsequio  de  nuesti'a  parte 

H さ me  aquf  de  regreso,  otra  vez,  en  el  Callao,  y  con  una  ines- 
perada  prolongacion  de  mi  viaje,  cuya  contrariedad  me  angustio 
flobremanera.  AfortunadameDte^  aquel  dia  Uego  a  nuestros  oidos 
cierto  rumor  de  que  el  gobierno'del  Perfi  pensaba  enviar,  con  la 
correspondencia  del  buque  n&ufrago,  uno  de  los  buques  de  la  arma- 
da, y,  como  nos  cerciorfoemos  de  su  veracidad,  hicimos  grandes 
esAierssos  hasta  conseguir  embarcarnos  en  el  vapor  Loa,  que  foe 
el  destitado  a  ese  servicio,  y  el  cual  emprendio  sn  marcha  aquel 
mismb  dia. 

Nuestro  viaje,  aunque  largo,  fii さ feliz,  y  durante さ 1 recibimos, 
del  camandante  y  de  su  escelente  oncialidad,  el  mas  caballeroso 
trato,  Uegando  al  fin  a  mi  destino  al  cabo  de  doce  meses  de  au- 
sencia* 

E.  LoPB. 


APUNT£8  DB  VIAJK. 


36^ 


cion,  porque      recordabft  lo^.primeroa  deateUot»  d/d  uu  »i^or  que 
hasta  entonces  coaceptuaba  feliz  ;  pero  que  pronto,  dobia  tjrocc^rsfs  • 
en  uu  mar  de  deBYenturae  ,••  

Al tercer  dia  me  embarq^ue  ea  el  v^por  S  "llano  mi  財 

zon  de  gozo  y  esperauzas,  creyendo  ver  en  ^te  yifye  .  el  ultiooa 
para  arribar  a las  queridas  playas  de  mi  patrio*^  ver  «.  Lmra,  ^ 
mis  quendos  padres,  hermapos  y  ami,gos  j  mas  aqual  gQza,  aque' 
Has  esper&Dzas    deBvaaecieron  oomo  el  humo  I 

H&cia  la  segunda  noche,  como  a  doagrados  Piaco,  n»a>rpbab^ 
el  vapor,  aunque  fatigadq  por  grue^a  mar  j  fuerte  mar€^(la^^'  rt^ - 
zoa  de  siete  millas  por  hora;  paaa も bame  sobre  ciibierta,  bab^r  a 
estribor  y  viceversa,  solo,  preocupada  mx  nmyinacion  coa 础. 
samieDtos  que  halagaban  mi  &utaaia  ;  regoayada  mi  alzaa,  ,gpl- 
pabanse  en  lai  meate  infinitas  ilujsioixes  de  felicidM  f^tojiia,  al 

contemplar  que  solo  ocho  dias  ,  si  en  ocbo.  dias  xxum 

espiraria  al  t^rmino  de  esta  larga  separiu^ioQ.  En  medio  del  vwth 
muUo  de  las  olas  que  espumosas  batian  el  (mcQ  de  le^  iwre,  del, 
viento  qu^  silbaba  por  entre  las  jarcias  de  la  oarb^jkMiqr &,  y.  del 
monotono  y  acompasado  crujir  de laa  m^uinas,  ciiaindo  r^epeuti- 
namente  siento  que  el  buque  da  un  vlolento  saai&doo,  fil prqyio 
tdempo  que  un  espantoao  crujir  se  deja  pir  de  to^o^  l^Aw  [em  qm, 
encallabamo9  eu laa  desnudiuB  rocas  I  Fue  tal al  iippetu  y  UkjEk  r^oia 
el  choquej  que  niagono  pado  gijiardar  al  equilibrio,  estr^U^iidame 
yo  mismo  contra  la  obra*muerta. 

Fue  en  estoa  momentos  de  afliccion  que  al  sileooio ,  profando^ 
que  momentos  antes  reinara  sucedio  el d$ la  mas  atroo^dora  g ふ 
teria,  gritem  que,  repiti^dose  de  todo9  Udo8,  rescwaba  por lo^ 
aires.  Todoe  oorrian  en  completa  confusion,  estrell&adose  Im 
xmoB  contra los  otros,  al  salir  da  sua  escondF^joaj  y  viSndose  pin- 
tados en  todos  los  semblantes  el  terror,  la  angustick,  la  de^aspera^ 
cion;  reinando  pronto  la  mas  egpaatosa  trihulacioa  ^e^,  tcflos  ]m\ 
ambitos  de  la  cubierta:  las  seiioras,  despavoridas,  con  sus  hijps^^ii 
los  braaofi,  estrech&banlos  con  ternura  contra  sii  seno,  creyendo 
habian  Uegado  ya  al  ultimo  momento.  En  el  entretanto,  la  mayor 
parte  de  nosotros  subiamos  precipitadamente  por  ambas  escaleras 
que  conducen  a la  toldilla  de  popa,  desde  donde  vimos  con  espan- 
to  que  nos  encontr&bamos  rodeados  de  bajos,  en  los  cuales  gruesas 
olas  se  rompian  con  estrSpito,  cubriendo  el  derredor  del  vapor  de 
blanca  espuma  que  resaltaba  en  el  fondo  oscuro  de  aquella  aciaga 
noche. 

24 


372 


KBVISTA  D£  SUDrAMEBlGA. 


(Traduccion.) 

EMPIRISMO  Y  ESPECULACION. (" 

 J 

No  te  dejes  ofuscar  por  el  o^peeo  rnont^  de la  flelya,  si  no  quieres  errar  y  per- 
derte  a  caaa  paso. 

Es  precise  que  subas  de  estos  valles  tortuoeos  a la  cima  del  cerro,  para  deaca- 
brir lo8  claros  senderoe  que  conducen  a la  roar. 

A la  mar  infinita!....  que  misteiiosamente  brama  »l や raves  de  la  selva  y  pene- 
tra la  endna  oomo  el  muBgo. 

Pero  no  debes  lanzarte  del  cerro  en  alas  de  aguila  con  dechns  de  relampago ~ 
DO  debes  cambiar  tu  bastOA  de  viajero  por loe  corceles  nebulosos  del  eter  

Baja  en  seguida  de  la  altiva  cumbre ~ eereno  y  sabio,  y  emprende  con  nuevas 
faerzas  tu  tranquilo  icamino  Vtlijeixk 

Y  goiado  por  U  viplmnbTe  del  nor  que  te  brilla  deade  parda  lontananza,  cami- 
na  fiel  entre  loe  laberintos  del  vaUe,  7  prwDtiendo  y  bvscando  sigue  adelante, 

Hasta  que  acaridado  por  las  brisas  de  la  playa  y lleno  tu  pecho  de los  saludos 
bals&micos  del  boeque,  Uegues  con  jubilo  al marjen  de  la  selva ya  libre  y  ducu- 
bieria  la  mar  a  tu8 planUu!.,,. 

Juan  Brukeb,  M.D. 

1860. 

漏 皿 ACION  D£  LAS  E 應 LAS  PR1MARIA& 


(Concliuion.— V«ue  p ゆ 99S.) 

La  lei  de  instnfodoH  'primaria  tiende  a  proporcionar  fondos 
para  Uenar  tambien  esta  otra  importantfsima  tiecesidad,  hacien- 
do  una  carrera  del  preceptorado,  y  elev&ndola  a la  categoria  de 
los  demas  empleados  civiles. 

Mientras  paes^  veamos  retribuidos  con  mayor  justicia  los  ser- 
vicios  del  iDstitutor,  veremos  tambien  asegurada  la  marcha  pro- 
gresiva  de  la  inatruccion,  mas  realzado  su  destine  y  ocupar  en  la 
sociedad  el  lugar  que le  corresponde. 

Da  pena  ver  en  la  i^ociedad  al  hombre  que  instruye  a  nuestros 


(1) Se  entiende  en  el  sentido  filosofico. 


ORGANIZAdON  DE  LAS  ESCUfiLAS  PBIMARias.  878 

hijo8,  que  debe  darles  ilna  segtmda  exigtenci^,  formarles  el  cora- 
zon,  nutrir  sn  tdma  de  utiles  conocimientos^  al  hombre  encai^gado 
de  hacer  brotar 16b  primeros  jSrmenes  que  deb^n  dar  a las  &mi- 
lias  un  virtuoso  padre,  a la  patria  un  buen  ciudadano,  a la  indud- 
tria  hourados  y  probos  artesanos,  que  con  las  delicias  de  la  amis- 
tad,  de  la  reciproca  estimacion,  de  la  union,  de  la  ooucordia,  de 
la  filantropia,  en  una  palabra,  con  la  pr&ctica  de  las  virtudes 
dviles,  debe  aumentar los  goces,  el  H"estar,  las  coinodidadeg  de 
todos,  no  merecer  las  consideraciones  a  que  es  acreedor  !  ' 

CJonvendri,  como  hemos  ya  indicado,  una  diferenda  de  Biieldds: 
empero  este  no  debe  btyar  de  600  pesos  aniiales. 

EI  estipendio  mlniiab  de  un  preceptor  en  Francia  ed  do  400 
francos,  que  equiralen  a la  dotacion  de  400  pedos  en  Chile.  '  Con 
1 franco  se  obtiene  en  Buropa lo  qne  se  oohsigue  aqul,  tfirmino 
medio,  con 1 peso.  ^La  dificaltad  que  hdi  jiata  ganarse  aqtd 1 
peso,  68  poco  mas  o  tneiios  la  inistna  qtie  pitrtt  ganarse 1 franco 
all& : lo  que  urio  cokupra  a^uf  con 1 peso  lb  cohBigtife  en  Edropa 
con 1 Irancb. 

Es  pues  tm  error  el  estal^lecet  una  cotnparacion  'solatilente  ^ntfe 
ana  moneda  y  otra,  y  no  lo  que  representa  su  valor  distinto  en  lift 
sociedad  americana  y  en  la  europea. 

Es  cierto  que  el  peso  timericano  Tale  en  Eoropa  5  t^rancois  ;  jr 
que  con  b  francos^  tfinnino  icnedio,  86  compra  lo  qtie  aqtd  se  6om- 
prarfa  con  5  pesos;  mas  no  .es  menos  cierto  que  en  Ata さ Hca  coii 
5  francos  ho  se  procura  sino  lo  que  vale 1 peso.  Be  dice  ni,  Ins- 
pector de  primera  clase,  en  Francia,  goza  del  estipendio  de  2,006 
firanooB,  son  400  pesos  ;  un  Inspector  jenerail  de  8,000,  son  1,600 
pesos  ;  pero  no  se  calcula  qtie  esos  francos  es  menester  canibiarlos 
en  pesos  aquf  para  qne  representen  lo  que  en  EuroDa.  para  gozar 
aqui  de  las  mismas  comodidades  y  ocupar  la  misma  posicion  so- 
cial. 

EI  emolumento  de  400  francos  en  Earopa  es  el  inlhimtmi;  pero 
no  basta  para  que  un  Institntor  viva  oon  el  desahogo  necesario.  • 

"El  estipendio  del  fiacerdote  de  la  dencia,  escribe  nn  escritbi* 
italiano,  habria  debido  i^alarse  al  de  log  xnaestros  de  la  caridad, 
a las  mas  peqneSas  asignacioties  de  los  p&rrocos  del  campo,  unoB 
750  francos^  y  a  mas 100  para  los  gastos  accesorios  de  cada  es- 
cnela." 

Efita  misma  necesldad  se  hace  sentir  tambien  j!)artt  los  Visita- 
dores  de  eficaelas.  IJn  hombre  que  tenga  fiimilia,  que  quiera*  vivir 


874 


KBVI8TA  X>E  SUp-AMERIGA. 


con  uua  regular  conxodi4ad  como lo  exije  el  deatino,  que  en  las  vi- 
sitas  no  quiera  ^parecer  ni  prodigo  ni  avaro,  tiene  que  sufrir  gas- 
tos  crecidps  $ia  que  sus  pesada^  tareas  sean  debidamente  recom- 
pensadas. 

. .La  instruccion  juniso  con los  otros  e|emeutos  que  concurren  al 
progreso  moral y  material de loa  pueblos^  pide  tambien  un  siste- 
ma  s^guro  cpmunicaciones  cojq  todas  las  villas,  aldeas  y lugares 
que  tienen  un  establecimiento  de  e^ueacio^.  Con  escepcion  solo 
d^.  ^Igunos  pi^atos, l^s  espuelas  del  .campo  se  encuentran  Bin  co- 
nxunjcaQiop  constaute  ni  segura  coo  la  c^becera  de  los  departa^ 
mentos. ,  Parecer&  £ste  un お unto  estraSo  a la  instrucoion  ;  sin  em- 
bar§Q,  si  se  cousider^p  los  perjuicdos  que  rasultau  tambien  a  este 
ramp  del  progreso  huzpano,  opiaar^  de  otro  modo.  Para  remi- 
tir  a,piiptp8  4^1 d^partameato  sltuadfits  4 la  distaucia  de  dooe  0 
catorce  leguas  una  nota,  una  resma  de  papel,  libros,  etc"  p«san 
^  y^Cj^s  ain  poderlo  consegnir.  Se  podriot  citar  maa  de  un 
ej.Qnjiplo. . , 

Es  verdad  que  se  forma  un  aistema  de  correos  de  distrito  en 
distrito^  grat^uito,  obligatorio,  orden  de laa  autgridades  locales; 
pj^ro  .68  mui  i 卿 guip  e  imp,erfecto,  demor&ndose  o  estravi^ndose 
la^  .cc^punj^p^lpn^s. . … , 

El  yisitaaoi;  de  escuelas,  a  menos  que  no  visite  personalmente 
ipkUphas  vecea.  el ano  un  establecimiento^  lo  que  no  es  &cil,  se 
ve  en.  caso  de  e^tor  a  oscuras  sobre  su  march ヰ dos,  tres  7  mas 
mese^.  De  ^qui  se  opjma  el  retardo  .en  recibir  el  Monitory  en  no 
recibirlo  poT  doa^ ゆ s,  i^eses,  ei^  estraviarse  o  quedar^e  en  poder 
de  ios  repa^itentes. , 

Es  verdad  que  si  el  preceptor  fuese  mui  celoso,  no  sucederia 
fi^ecuenteix^^ote ,  eso,  perp  si  considera  que  todos  \o&  puntos  de 
escu^laa  del  campo  son  poco  poblados,  que  la  poblacion  es  dine- 
n^inadap,  (jue  aqael  tiene  que  acarrearse  incomodidades  y  que  a 
vepea  es  un  pr^testo  de  (jue  se  vale  el  poco  celoso  para  escusar  su 
poco  empeno^  no  parecer^  difioU  que  se  verifique  el mal que  la- 
mentamojs.  . 

El  Supremo  Gobierno  ha  conocido  la  importancia  de  la  institu- 
cigu  DO  l^ue^  sistema  de  correos.  Se  ha.progresado  mucho  en 
esto:  perp  no  basta,.  Ea  peces^rix)  ligar  entre  ri todos  Ios  puntos  de 


OEGAin^AaON  Dfi  LAS  ESCUKLAS  PRIMARIAS.  876 


lae  provinoias  e ひ donde  hai  establecida  una ,  eacuela,  en  donde.  la 
civilusacioii  ha  estampoido  bus  prinfteriM  bu/eUa8,  eH  •  se  quiere  <iue 
todos  6808,  poco  a  pooo,  se  trmaformea  an  vUlaa,  ea  puebloa,  no 
queden  estaciooArios,  poniendoloB  en  contacto.  en お e  si,  auaque  al 
principio  s^a  poca  o  ningana  la  utilidad. 

Arbitrar,  pues^ los  mejiios.  conducentes  a  que los lugaares  &vo- 
recidos  de  eyscuelaa  seao  oolamdos  coa  \w  oabecorag  depa^ta- 
tnentos  por  un  sistema  de  posta  seguro,  a lo  menos  cada  quince 
dias,  es  otra  de  las  medidas  que  se  debe  tomar  en  beneficio  del 
adelanto  de  la  instruccion  primaria  y  de  todos  los  otros  elementos 
que  oon  ella  tieuen  relacion. 

XVIII. 

Otra  de  las  importantes  aeoesid^dea  de  la  instroooion  que  la 
Lei  Org&nica  de  esta,  en  el  articulo  8,  ha  dobidan^enie  recono- 
ddOf  ed  el  establecimiQiito  da  escnelAs  normale^  para  preoeptoreB 
y  preceptoras. 

Wl  perwual  de laa  inetitutriceB  e  m»litatore8,  moroed  reem- 
plazo  oon  k)a  edocados  en  las  dos  esooelas  nonoalea  exsAtentea^  sq. 
ha  mejorado  y  renovado  en  parte  ;  deciilKM  en  parte,  porqu^  pMOr 
ran  algunos  aSoB  antes  que  todas laa  escuela^  de  los  lo^ares  de 
campo  est^n  dirijidas  porjovenes  formados  en  esos  tan  utiles  plan- 
teles.  Dotados,  cadi  todo»  eUos  de  mejores  aptitades  t^nto.iaom- 
le9  Gomo  inteled^i^ala^,  no  iKKUan .  .menos  que  operar  on  camblo 
mai  favorable  en  el  desarroUo  de  la  instruccion  pzimaria.  De  los 
establecimientos  rejentadoa  por  ^Btos  ban  aaUdo  bueaos  difidpuloft, 
algunos  de  los  cuales  deBempeuan  satisfactoruoneate  el  laismo 
destino  de  sus  maestros.  Empero  el  numero  de  dixectoreB  norma- 
les  es  todavia  peqiieQo>.  y  aiiinque  teAgamos  «1 mayor  guato  en 
hacer  la  debida  justicia  a la  probada  competenci^  da  algunoS:  ins- 
titutores  e-  imtitntricds  .no ,  Aonnales  y  »l  modo  bonroeo  con  que 
rejentan  sus  escuelas,  debemos  confesar  que  teaemos  aim  itiiichas 
de  ^tas,  en  particular  de  uiSas,  no  servidas  poi:  preoeptoree  y  pte- 
ceptoras  iddneas,  algunos  de  los  cuales  son  tambiea  normalea. 

La  circuoataaaia  de  qua  oo  todoa  los  joyienes  alamtios  y  atmn- 
nas  de  las  escuelas  normalea  establecidas,  corresponden  a laa 
esperanzas  formadas  de  8us  aptitudes,  de  abandaoar  la  carrera  de 
la  ensenanza  al  concluir  sus  compromisoB  o  antes  por  motivos  jus- 
tQs,  de  tener  que  crearse  un  nfimefo  mayor  de  escuelan^  sobre  toda 


S76 


RUmTA  DE  SUD-AMKRICA. 


de  mtijercs,  segtrn  h>  dispu^eto  en  Io9  artfcnlos  4.®,  5.®  y  6.^  de la 
mianm  Lea  Orgftnica  de  In^ruccion  Primaria,  haoen  necesario  el 
estfetHeci'mien'bo  de  otras  eBcuelas  normales. 

Mas  pronto  Ui9  veamos  establi^daB,  mas  pronto  veamOB  aii- 
mentada  la  renta  de los  preiJeptores,  veremw  estar  a la  direocion 
de  las  escuelas  perB(miU9  Blempre  mas  competentes  j  el  progpneBo 
moM  y  materiftl  segnir  lina  march  a ibAs  i€pida  y  segura. 


Division  de  los  alumnos  en  seccioneB  o  cttrsoe  segun  los  ramos 
que  cuTsan  y  direccion  de  cada  uno  o  dos  per  preceptor  especial, 
con  un  local  aparte  en  todos lo6  puntos  donde  existe  mas  de  una 
escuela  de  ambos  sexos  ; 

F き ion  de'las  secckmes  o  cantos  de  los  tamos  que  se  Aeben  en- 
sefiiar  m  cada  tino  de  6etoB  ; 

H^eic  de  an  pkm  de  estudio  de  cinco  cnraos  o  af[08,  uniforme 
para  todas  las  escuelas  de  la  Eepublica  ; 

©bsemujiones  sobre  la  faciiidad  de  pon«rlo  en  prftctica,  j los 
inconretiienteB  qiie'«flr«oe  la  division  de  escuelas  de  la  Lei  Orgft- 
nica  dp  Ifistrnccioii  Prinmria  ; 

Obserwciones  sobre  la  ntilid&d  del  ei^tndio  de  las  novelas  mo- 
rales; 

Neeesidiid      la  iHitruockm  sea  oUig^toria  ; 
ItmovBci め n  y  composicion  de  testos  adecuadofi  para  la  enseifan- 
za  y  m^Ls  en  armonia  cion  el  fin  d«  la  educi^non  ; 
Fomacion  de  estados  esoolares  impresos  |>ara  los  preoeptores : 
Premiod  pitra  todtis  Iftft  eseuelas  de  la  Bepdblica  ; 


Inspeccion  local ; 


Uttifomidftd  y  tinidaa  eti 1ft  enfleSanza  ; 

Ordenanza  dscolar  para  todas  Ifts  esmielfeis  de  la  Sep6blica : 

Models  de  la  mistda  ; 

Manual     ens^Sanza  para  los  preceptorefi  ; 
Locakfl  adeonados; '  ' 

A 德 enito  de  flueldo  de  los  InstitutoreH  y  Visitadores  de  escue- 
las ;' ' 
Sistema  de  pc^Bta  ;• 

E) き iaMedmietito  de  ^Bcaelas  nonnales : 

Son  eflta ぎ lair  principalefi  reformas  cuya  conveniencia  creemos 


INGLATERRA  Y  LOS  ESTADOS-UNIDOS. 


87r 


haber  probado  en  la  s^rie  de  artlculos  ^scritos,  j  que,  a  nuestro 
B       entender,  deben  UevaTse  a  cabo  para  organizar  nuefirtras  escnelatt 

y levantar  a  mayor  altura  el  ediftcio  social  de  la  edncacion  comnn. 
«i  Hemos  omitido  observaciones  secutidarias,  de  detalles  y  que  est&n 
ff      sometidas  a  aquellas. 

in         Formar  un  programa  de  reformas,  trabajar  en  conformidad  con 
los  principios  16jico8  que  las  hacen  aparecer  neeesarias  para  verlas 
puestas  en  pr&ctica,  esta  es la  obra  que  hai  que  realizar. ぶ 1 tiem- 
po  y la  esperiencia  irfin  suministrando  nuevas  laceB : la  difbsion 
de  nuevOs  conocimientos,  el  desarrollo  de  la  industria,  y,  sobre 
X      todo,  el  progreso  moral  del  pueblo,  nos  faciiitar&n  los  medio^  de 
a      colocar  la  instrticcion  en  nn  terreno  mad  prSctico;  de  una  utilidad 
i:      mas  inmediata,  en  donde  la  teoria  encuentre  mi  ftplicacidn  en  la 
misma  escuela. 

d'         Mientras  tanto^como  cadi  todas  esas  hnportantes  reformas  edtio- 

snjetas  fimcamente  a  la  cuestion  de  renta  de  la  instruccioii,  tio  nos 
ix      qneda  sino  desear  que,  diecutido  sabiamente '  el  mejor  medio  de 

imporwr  la  contribucion  de  que  habla  el  iticisd  4,  del  attictilo 12 
" de  la  Lei  de  Infltruccion  Primaria,  y  estendida  al  mayor  nfimero, 
I お que  sea  dable  d も habitahtes,  produ«ca  los  capitales  sufieientes 

para  Ilenar  debidamente  todas  las  necesidades'de  la  infftrnccion  y 
餺 1 las  justas  aspiracioties  de 16b  que  en  ella  cifran  el  engrandeci- 

miento  y  el  lustre  de  la  patrJa. 

' INGLATERRA  Y  ESTADOS-UNIDOS. 

,  (CUESTION  DE  DERECHO  INTtJRNACIONAL.) 

\ 

Becientemente  se  ha  snscitado  la  cuestion  de  si  habti  guerra 
entre  la  Inglaterra  y los  Estados-Dnidos  de  America.  Todos  con- 
vienen  en  admitir  que  con  la  probabiliaaa  de  tal conflicto  el  bien- 
estar  de  ambos  paise8,y  aun  del  mundo  cirilizado^  estard  en  gran- 
de  peligro.  Para  el  comercio  seria  una  guerra  de  esterminio  ; 
cada  nacion  podria  atacar  a la  otra  con  tin  sin  nlimero  de  corsa- 
rios.  En  prueba  de  esto,  n8tese  la'  consternacion  cansada  por los 


878 


REVISTA  DE  SUB-AMKBIOA. 


noticias  rocibidas  en  el  ultimo  vapor.  La  civilizaciou  no  smrina 
meuos  que  el  comercio.  De  antemano  el  entendimiento  humano 
no  puede  formar  un  cdlculo,  ui  aproximatiyo^  de los  males  que 
seguiriau;  si  estas  dos,  de  entre  las  naciojaes  que  ban  Uevado 1& 
antorcha  del  progreso  y  de  la  civilizacion,  han  de  recaer  en  e} 
barbarisnxo  de  una  lucha  de  armas.  Caso  de  ser  empenada  la  pe- 
lea  entre  estos  dos  gobiernos,  que  no  tieuen  necesidad  de  probar 
ni  BU  enerjia  ni  su  valor,  j  que  han  sido  reoombrados  como  go- 
bieruoB  de  represeutacion  en  priDcipios  populares,  bieu  pudiera 
enlutarse  la  libertad  y  verier  lagrimas  de  desesperacion  sobre  la 
perversa  suerte  de  la  raza  humana. 

Si  reflexionan  los  ingjLeges  como  los  aiuericaQ09  deben  ser  po- 
derosamente  impresionados  de  los  desastres  que  seran  inevitables, 
aim  por  el  que  quede  victorioso  en  una  contienda  tan  lamentable. 
Y  por  eso  abrigamos  la  esper^^nza  de  que  no  haja ,  sido  el  &iiiino 
de  los  americaaos  atropellar  los  derechos  y las  iamunideules  de  la 
bandera  inglesa  ;  como  tambien  que  los  inglesea  no  apelar&ji a los 
armas  paria  zanjar  la  ciiestion  actual,  sin  escuchar  francam^nte 
las  justas  razones  que  pueden.  alegarse  por  los  americanoe  para 
justificar  el  apresamiento  de  los  comisioQados  rebeldes. .; 

Para  la  aclaracion  del 解 unto,  no  tenemos  neceaidad  de  discutir 
el dereQho  de  reji&trar  {rtght  cf  search)  ;  puesto  qae loa  publicistas 
ingleses  y  americanos  todos  est&n  acordes  en  que,  durante  una 
guerra,  los  belijerantes  tienen  el  derecho  de  rejistrar  los  buques 
mercantes  de  naciones  neutrales,  cano  de  sospechar  que  Uevan 
contrabando. 

Kent  dice:  "El  derecho  de  rejistrar  todos 】08  baques  mercantes 
se  fuada  en  la  neceaid^ui.  £s  estricta  y  esdusLvatneiite  un  detepho 
perteneciente  al estado  de  guerra;  y  no  existe  en  tiempo  de  paz, 
legalmente,  sino  cuaixdo  haya  sido  pactado  asi.  Pero  todos  los  es- 
critores  sobre  la  lei  internacional y los  mas  altos  tribunales,  reco- 
nocen  el  derecho,  en  tiempo  de  guerra,  como  basado  en  principios 
lirmes  de  la  jurisprudencia  publica,  y  en  las  declaraciones  y la 
pr4ctica  de  todas  las  graodes  naciouQS  maritimas.  Y  $i  el  buque 
reiistrado  se  halla  ocupado  con  contrabando  de  guerra,  o  Uevando 
propieaades  del  enemigo,  tropas  o  comunicaciones,  puede  ser  cap- 
turado  y  sometido  al  tribunal  maritimo  para  su  adjudicacion.'* 
Part. 1, Lect.  VII,  p&j.  153, 

Al  mismo  respecto  habla  Sir  William  Scott  y  Wheaton. 

En  el ano 1801  Busiaadmitio  el  derqcho  belijeraate  de  rejistrAr 


INGLATEBBA  Y  LOS  ESTADOS-UNIDOS. 


879 


baquea  mercantes  neutrales,  aim  coando  navegasen  hajo  ^  con- 
voy de  buque  de  guerra,  caso  de  hacerse  el  rejistro  por  otro  per- 
teneoiente  al gobierno. , 

Por  eso  86  ve  que  la  uoica  duda  sobre  el  apresamiento  de los 
opmisLonados  rebeldes  versa  acerca  de  la  definicion  de lo  que  es 
contrabando  de  guerra.  El  capitan  americano  estaba  en  su  dere- 
dho  cuando.  rejistro  el  vapor  ingles  Trent;  y  solo  tenemos  que  ave- 
riguar  si IO0  dichos  comiBionados  eran  0  no  contrabando.  Para 
disipar  toda  duda  eu  este  punto.  Be  pnede  d^cir  : 

Primero,  que  todos IO0  materiales  que  se  emplean  para  lograr 
el  buen  exito  de  la  guerra  por  el  belijeri^nte,  se  reputan  como  con- 
trabando ; por  ejemplo  municiones,  armas,  polvora,  viveres,  sillas 
de  montar,  canones  y  salitre,  pueden  ser  capturados  en  buques 
neutrales.  En  la  guerra  de  la  Crimea  se  suscito  una  cuestion 
nueva  sobre  el  carbon.  Dudaban  algonos,  pero  al  fin  se  decidflS, 
visto  el uso  que  se  hace  de los  vapores  en  hostilidades  modernas, 
(j[ue  el  carbon  es  contrabando  y  que  puede  ser  capturado  en  bu- 
que/s  neutrales.  EI  principio  es  que  el  belijerante  tiene  el  derecho 
de  h^c^r  presa  de  toda  coga  que  lleve  el  neutral  que  favorezca 
los  planes  de  su  enemigo. 

For  igiialdad  de  razouamiento  los  soidados,  oficiales  o  mensaje- 
ros  militares  del  ene^migo  son  contrabando  ;  y  no  solamente  pue - 
den  ser  ellos  capturados,  siuo  que  el  buque  neutral  que  los  lleve 
es  bu^na  presa.  El  principio  es  el  mismo  que  ea  caso  de  los  mate- 
riales de  guerra;  el  Uevar  oficiales  o  mensajeros  xoilitare^  es  una 
ayuda,  talvez  la  meus  eficaz  de  todas,  para  los  objetos  del  ene- 
migo. 

Tambien  las  cartas  u  oncios  se  incluyen  en  el  contrabando. 
Paeden  sar  aun  de  mas  utUidad  que  la  misma  polvora.  Sir  W. 
Scott ,  publlcista  inglea,  dice  que: 

"Dog  o  tres  cargameiitos  de  articulos  de  guerra  siempre  son 
una  ayuda  Umitada,  mientras  que  en  la  trasmision  de  oficios 
puede  ir  indicado  todo  el  plan  de  una  campana^  impidiendo  todos 

los  desigmos  del  otro  belijerante  en  otras  partes  del  mundo  

La  pr&ctica  ha  sido  ton  ; materialea  de  guerra  que  no  se  capture  el 
buque^  bIho  cuando  sean  en  grandes  cantidades  ;  pero  con  las  car- 
tas y  oficios  DO  es  asi.  For  pequena  que  sea,  el  acto  de  llevar  una 
carta  se  considers  hostil  en  su  naturaleza.  La  ofensa  de  llevar 
fraudulentamente  oficios  en  el  servicio  del  enemigo  es  mayor  que 
la  de  llevar  materiales  de  contrabando   El  confiscar  los  ofi- 


880 


REVTSTA  DB  SUD-AMERICA. 


cios  solamente  seria  una  ridiculez.  For  eso  ha  de  ser  oonfiscado  el 
vehiculo  en  el  cual se llevan." 

Pero  se  dice  que  el  capitan  americano,  al rejistrar  el  vapor  in- 
gles Trent,  ha  tornado,  no  mateTiales  de  guerra  ni  oficios  Ueva- 
do8  fraudulentamente,  sino  a  dos  pasajeros.  Convenido  ;  pero 
estos  eran  comisionados  nombrados  por  el  enemigo,  en  camino 
para  Europa,  donde  iban  con  el  designio  de  busciar  ayuda,  presta- 
raos,  materiales  de  guerra,  y  auii  a  pretender  que  se  reconociese 
por  nacion  independiente  a la  confederacion  rebelde.  La  cuestion 
es  entonces : 

^Si el  vapor  htit&nico  llevata lo  que  favorecia los  fines  hos- 
tiles  del  enemigo  o  no? 

^Eran  o  no  contrabando  de  guerra? 

^Eran  como  cartas  u  oficios  del  enemigo? 

が ran  como  soldados,  u  onciales  o  mensaieros  militares? 

Claro  es  que  eran  todas  estas  cosas  en  combinacion  ;  y  si  el  car 
pitftn  Wilkes  pudiera  haber  tornado  aquellasj  entonces  podia  to- 
tnar  a  fetos  con  sobrada  m&s  razon.  Lo  qiie  ampara  o  contribaye 
a los  planes  del  enemigo  es  contratando  de  guerra,  y  ]  que  oosa 
contribuina  mas  a  sus  planes  que  tales  comisionados,  no  buscan- 
do  asilo  para  salvar  sus  vidas,  sino  viajando  a  Europa  t)ara  coad- 
yuvar  con  sus  comJ)anero8  en  rebelion  y  prolongar  la  guerra  I 

El  razonamtento  es  incontestable  y  clansima  la  dedaccion  de 
las  reconocidas  reglas  de  la  lei  mternacional ; pero  no  nos  conten- 
tamos  solo  con  probarlo  asi. Hai  mas  aun.  En  las  declaraciones 
de  las  autoridades  de  mas  apreciacion,  se  estatlece  firmemente  el 
derecho  de  esta  captura.  Dice  Sir  W.  Scott,  citado  en  Wheaton, 
pajina  531 : 

"Lios  limites  asignados  para  operaciones  de  guerra  contra  Iob 
embajadores,  por  los  escri tores  sobre  la  lei  mternacional,  son  que 
el  belijerante  puede  ejercer  su  derecho  de  guerra  contra  ellos,  en 
cualquiera  parte  que  exista  sa  hostilidad:  pTiede  detener  al  emba- 
jador  en  supasaje;  pero  cuando  haya  Uegado  al  pais  neutral y 
asumido  sus  fdnciones  onciales,  viene  a  ser  un  hombre  interme- 
diario,  y  como  tal merece  ciertos  privilejios.*' 

Si  acaso  se  pretende  el  derecho  de  asilo  en  buque  mercante, 
bajo  la  bandera  neutral,  he  aqui  lo  que  dice  Wheaton  sobre  aqiiel 
pun  to : 

"Un  buque  publico,  perteneciente  a  un  soberano  independien- 
te, estd  exento  de  toda  clase  de  vieita  o  rejistro,  aun  dentro  de  la 


INGLATERRA.  Y .  LOS  ESTADOS-^UNIDOS.  m 


jwisdiocion  deotro  £$tadp :  y  a  fortiori  exento  del  ejercicio  de  de- 
recjm  belijeraotes  en  alta  mar,  la  cual  no  pertenece  eaclusiva- 
mente  a  ninguna  nacion.  *  ^  Bespecto  a  buques  particulares,  es 
dice,  el  caso  es  diferente.  No  forman  parte  del  territorio  neutral. •  • . 
Estando  eu  el  octono,  en  an  lagar  doude  ninguna  nacion  parti- 
cular tieue  jurisdiccioD,  j  per  coDsiguiente  donde  todas  puedeu 
ejeccer  »as  derechos  intexuacionales. ' '  Pajina  47.7.  Law  ofrujr 
tims.  1846. 

Autoridad  mas  respetable  que  Sir  W.  Scdtt 一 Lord  Stowell 一 
DO  puede  oitar.  For  treinta  anos  ocupaba  asieuto  de  juez  del 
Almirantazgo  ingles.  En  su  doctrina  se  manifieata  el  dereoho  del 
belijerante  para  detener  a  .los  embajadores  de  su  enemigo :  por 
conaiguiente,  a  cualquier  otro  meusajero  de  mas  bajo  rango,  sea 
miuistro,  ezxcargado  de  uegocios  o  comisiouado.  Queda,  pues,  ple- 
namente  justificado  el  apreswiieuto  de  los  senoreis  Slidell y  Ma, 
scm,  comisionados  de  la  oonfederacioa  rebelde,  abordo  del  buque 
neutral  el  Trent.  No  ba  habido  ninguna  infiraccion  de  loa  dere- 
chos  mternadonales  ui  tropelia  contra  la  bandera  ioglesa  ;  y  por 
eso  no  existe  jnotivp  para  que  se  abra  la  guerra. 

El  argmaento  es  concluyente.  Sin  embargo,  vamos  adelante 
presentando  algunos .  precedeutes  que  sehan  dado  por  el  gobierno 
ingles  en  varias  ocasiones^  en  el  ejercicio  del  mis 励 derecho  que 
hau  asado  los  americanos  en  el  caso  actual. 

En  el aSo 1T80,  cujando  Las  ooloniaB  inglesas  ecan  rebels, お 1 
Preaidente  del  Congreso  americaQo,  el.  seuor  Enrique  Laurens^ 
fa6  nombrado  comwonado  a la  corte  de  La  Haya  (Hoianda),  para 
baecar  prestamos  y  toda  ayuda  para  la  rebelion.  Fue  tornado  pre - 
so  en  alta  m&r  par  un  bnque  de  guerra  inglee,  de  abordo  de  un 
buque  mercante  holandes  en  que  habia  tornado  pa&%je..  Este  caso 
es  id^ntico  al actuaL  Laurens  quedo  en  la  Torre  de  Loodres  par 
mas  de  uo  aSo. 

En  1*794  un  buque  do  guerra  ingles  rejistro  una  goleta  ameri- 
cana.  en  las  laiBmafi  agoas  de  los  Estados-Unidos,  Long  Island 
Soand,  bascmdo  a  ua  embajaaor  franees  qud marchado  tie 
.Nueva  York  para  Fraacia.  Avisado  de  antemano,  el  emb^ador 
desexobaroo  eu  Btoningtoa  (Connecticut)  ;  asi  que  no  iograron 
aprehenderle,  si  bien  intentaron  Lacerlo. 

Mas  caracterizado  fue  el  apresamiento  de  Luciaaio  Buonaparte. 
Habiendose  separado,.en  el ano 1810,  de  aii  hermano  el  Empera- 
dor,  se  embarco  en  una  barca  axoericana  para  ir  a los  Estadofi-Uni- 


382 


REVISTA  DE  SUD-AMERICA. 


dos,  Ko  en  caracter  diplom&tico  algimo,  sino  bnscando  la  vida 
tranquila  que  apetecia,  y  fue  capturado  por  dos  fragatas  inglesas, 
Uevado  a  Malta,  y  de  alia  solo  obtuvo  permiso  para  residir,  en 
calidad  de  detenido  en  Inglaterra,  hasta  el  fin  de  la  gaerra. 

El  filtimo  caso  que  se  conoce  fue  en  1848,  catorce  anos  hi, 
cuando  un  rebelde  irlandes,  T.  B.  Mc  Manus  habia  escapado  del 
puerto  de  Cork,  em'barcandose  en  un  buque  americano.  No  repre- 
sentaba  la  rebelion  por  nombramiento  alguno.  Fugaba,  por  cau- 
sas  pollticas,  y  el  buque  habia  salido  del  puerto  seis  dias  antes : 
pero  las  autoridades  persiguieron  y  rejistraron  el  buque  neutral 
y  Mc  Manus  fue  estraido. 

8e  ve,  entonces,  por  la  argumentacion  de  principios  reconoci- 
do8  de  la  lei  ptiblica  o  internacional  que,  en  tiempo  de  guerra, 
una  nacion  tiene  pleno  derecho  de  rejistrar  buques  netiferales  en 
busca  de  contrabando,  que  puede  capturar  hasta los  bnques  si lo 
encuentra,  y  que  los  embajadores  o  comisionados  son  contraban- 
do, 0  que  como  tal,  pueden  ser  detenidos  en  su  viaje. 

A  mas,  se  ve  que  la  pr&ctica  de  la  Inglaterra  ha  sido  confbnne 
con  la  opinion  espresada  por  Sir  W.  Scott,  Lord  Stowell, y  parti- 
cularmente  que  ellos  hicieron  con  el  comisionado  rebelado  del ano 
1780,  lo  que  se  ha  hecho  por  los  americanos  con  los  comisionados 
rebeldes  del  ano  1861. 

Parece  pues  imposible  que  la  caestion  actual  de  orfjcn  a 
una  guerra  entre  Inglaterra  y los  Estados-Unidos.  Motivo  de 
justa  ofensa  no  se  ha  dado.  Lo  que  se  hizo  con  el  Trent  foe  con- 
forme  con  la  ley  ptiblica  de  las  naciones,  enanciada  y  practicada 
por  la  mifima  nacion  poderosa  en  cuyo  nombre  se  haoe  tanta 
queja.  As!  que  todo  el  motivo  de  qneja  parece  reducido  al no  ha- 
her  procedido  con  la  mayor  dureza  de  capturar  el  vapor,  j  some- 
terlo  a  un  tribunal  maiitimo  para  su  confiscacion.  Si  hubo  error, 
esto  lo  habra  sido  que  el  capitan  Wilkes  haya  tornado  sobre  8i 
la  responsabilidad  de  dejar  escapar  el  vehiculo,  crey さ ndose  solo 
capaz  de  hacer  la  estraccion  de  lo  que  Uevaba  de  contrabando. 

Por  eso  no  podemos  menos  que  pensar  que  el  gabinete  de  8u 
Majestad  Britanica  obrarfi,  con  calma  y  razon,  y  que  8e  contentar&  • 
COD  las  esplicaciones  que  el  de  Washington  tan  filcilmente  puede 
presentar.  No  parece  ciertael  rumor  de  haberse  ofrecido  la  corta 
y  violenta  alternativa  de  entregarse  a los  capturados  o  empeSarse 
la  guerra;  mas  bien  el  oficio  a  Lord  Lyons  habria  sido,  cuando  mas, 
que  pida  la  satisfaccion  y la  entrega  de  ellos,  y  en  caso  de  ser 


CORONA  FtiNEBRE  DEL  SESOR  LINARES. 


883 


esto  rehusado,  demandar  sus  pasaportes,  rompi^ndose  asi las  re- 
laciones  diplom&ticas  entre los  dos  paises.  Esto  seria  funesto,ma8 
que  todo  en  las  circunstancias  actiiales  ;  pero  no  trae  la  guerra 
como  una  necesidad.  El  caao,  como  hemos  viflto,  no  justificaria 
ni  el  retiro  del  Ministro  ingles  ;  puesto  que  no  ha  habido  agra- 
vio  ;  pero  aun  admitiendo  el  caso  de  que  se  retire,  podremos 
siempre  abrigar  la  esperanza  de  que  no  pasarS*  la  cuestion  mas 
alia  ae las  secretarias  de  la  diplomacia. 

David  Trumbull. 

Valparaiso,  enero  24  de  1862. 

CORONA  FtJNEBRE  DEL  SENOR  LINARES. 


Como  saben  nuestros  lectores  el  Sr.  Linares  ex-presidente  de 
Bolivia  fallecio  hacd  pocos  meses  en  Valparaiso.  Su  muerte  ha 
sido  cantada  por  D.  Bicardo  Bustamante,  D.  Manuel  Jose  Tovar, 
D.  Federico  G-onzalez  j  por  todos  los  poetas  de  alguna  reputacion 
en  esa  reptiblica.  He  aqui  parte  de  esas  armonias  dolorosas: 

La  muerte  atrebato  con  mano  cruda 
wQlI h さ roe  que  a  Bolivia  diera  gloria : 
Cayo  el  Coloso;  mas  su  Uustre  nombre 
Que  6on  ternura  queda  en  la  memoria. 
Con  voz  etema lo  honrara  la  historia. 

Al jenio  de  setiembre,  al  fuerte  atleta, 
Con  la  virtud  de  on  Job  y  faz  serena, 
En  medio  del  dolor  y  el  sutnmiento 
Vemosle  Bucmnbir  en  patria  ajena, 
Coal  al  gran  Napoleon  en  Santa  Elenft.  • 

Yace  abatida  la  columna  firme 
Do  de  la  libertad  la  est&tua  santa 
Poso  gloriosa  con  altiva  f rente : 
Hoi  Bolivia  le  Uora  en  pena  tanta, 
Y  sus  hechos  la  fan^a  alegre  canta. 

Coal  heroe  de  los  tiempos  de  la  Esparta 
Infatigable  con  su  amor  y  celo, 
A  sa  patria  querida  le  consagra 

Hasta  el  poetrer  suspiro  en  otro  suelo. 


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384  REVISTA  DE  S5UD-AMEBICA. 

En  brazos  de la お y  relijion  santa 
Victima  y  martir,  noble  y  jenerosa 
Hasta  las  heces  consumio  del  caliz, 

Y  esa  alma  grande,  hnmilde  y  fervdrosa 
Al seno  de  6u  Dios  volo  diohOBa. 

Hombre  de  hierro,  jenio  incomparable, 
Mientras  tu  duermes  vive  tu  memoria  ; 
La  causa  santa  de  setiembre  vive. 
No  morira  jamas,  no,  cual  tu  gloria, 
ASL  oomo  tu  nombre  en  nuestra  historia. 

Recibe  de  Bolivia  el  tierno  llanto 

Y  SU8  plegarias  a  tu  tnmba  vuelen  

Deecansa  en  paz  I  y  en  ese  helado  lecho 
Jumcta  y  Ubertad  in  sueno  velen 

Y  qixe  a los  siglos  la  verdad  reveler. 

Maria  Jobbfa  Mujia. 


I  Qmoa  68  aquel  que,  lejcKt  de  bub  lares, 
Pordiosaando  el  pan  del  estranjero, 
Tenaz  resiste  al  infortunio  fiero, 
Como  al  Noto  los  cedros  seculares  ? 一 

El  eterno  proscripto,  el  gran  Linares 
Martir  de  Ubertad,  bravo  guerrero, 
Dictador  admirable,  jefe  austero, 
Que  del  dolor  surco  todos  los  mares. 

Luchando  brazo  a  brazo  con  la  suerte 
Al  fin  8ucani]l)e,  y  en  ajeno  suelo 
Yace  eDoerrado  su  despojo  inerte. 

i  Derrama,  oh  patria,  ligritaas  de  duelo  ! 
Sepukro  ae  mendigo  halla  en  su  muerte 
El  que  ayer  ensalzabas  hasta  el  cido. 

Daniel  Calvo. 


En  nuestro  proximo  nfimero  terminaremos  la  publicacion  de 
la  Corona  funebre  con  las  poesias  de  los  Sres.  Lens,  Cortes,  Tovar, 
Bustamante  y  Gonzalez. 

IMPRENTA  DEL  UNIVBRSO  DE  GK  HELFMANN  EN  VALPARAISO. 


REYISTA  DE  SUD- AMERICA. 

^unties  h la  S0rietaJ>  i>e  Jtinips  h  la  gtostrarimu 

aSo  II.  VALPARAISO,  FEBRERO 10  DE  1862.  T. 


SUMARIO. 一 Objeio  de  ente  articTilo. 一 LeoDardo  Galloifl  y  ru  historia  de la  In- 
quisicion.— Un  Estudo  en  el  Estado. — El  secreto  de  la  confesion  y las  delacio- 
nes. 一 Las  herejias. 一 La  tortura  y la  aljebra  jndioiaria  de  la  laquisiciou. ― Per- 
sonal de  la  Inquisicion  en  Lima. 一  Atribucion  que  tuvieron  ios  Obispos. 一 
Heales  cedulas  para  reBpetabilidad  del  Santo  Oficio. 一 La  cuestioo  del  Virei 
<SDnde  de  ViUar.— El  virei  marqu^  de  Oastel  fiierte  ante  la  Inquisicion. 一 Numero 
de  quemadoB  en  Uma. — Los  tomiceroH  y  los  caliiicadores. 一 Libros  prohibidos. 
一 I>t8tintiyo  en  el  traje  de loe  Inquisidores. 一 Saqueo  de  la  InquiBicion. 一 £1 
crucinjo  de  resortes. 一 La  sala  del  tormento.^La  excomunion. 一 La  campaDilla 
del  Tribunal. 

Mas  de  una  vez  se  nos  ha  pedido  revelemos  el  verdadero  carac- 
ter  de  ese  tribunal  que  habiendo  tenido  nacimiento  en  Tolosa 
paso  luego  a  Italia,  se  arraigo  en  Espana  y  America  y  se  entro- 
nizo  por  fin  en  el  mundo  catolico.  Tenemos  a la  vista  un libro, 
forrado  en  pergamino,  impreso  en  Madrid  en  1622  bajo  el  titulo 
Ordm  que  amwnmeiiUe  giiarda  en  el  Santo  Oficio  acerca  del 
proceaar  en  las  comas  que  en  el  se  trcUan 一 recopilado  por  Pablo 
Garcia,  Secretario  del  Consejo  de  la  Inquisicion,  y  que  contiene  el 
formnlario  complete  de  los  espedientes.  Asi  este  libro  como  el 
Manual  dd  Inquisidor  son  un  titulo  de  execracion  que  ese  tribu- 
nal aciago  habria  dejado  a la  humanidad  si  no  bastara  el  recuer- 
do  de  8U8  crueotoB  sacrificios. 

Poco  tiempo  hace  que  fallecio  Leonardo  Gallois  dejando  termi- 
nada  sa  Historia  de  la  Inquisicion  que  permanece  aim  in さ dita. 
Eujenio  Pelletan  nos  suministra  un  lijero  estracto  de  ella,  estrac- 
to  que  pone  en  transparencia  al Tribunal  de  la  fe  y  del  que  va- 
mos  a  permitirnoA  reproducir  un  fragmento. 

25 


886 


HEVISTA  DE  SUD-AMBRICA. 


La  Inquisicion  era.  propiamente  hablando,  an  Estado  en  el  Estado.  Poseia 
como  el un  ejercitxi;  pero  un  ejercito  anonimo,  oculto,  invisible,  impalpable,  llama- 
do  la  Santa  Cruzada. 

La,  Santa  Cruzada,  milagrosaiiiente  eeparcida  por  donde  quiera,  era  una  pupila 
y  II n  oido  abiertos  en  todas  partes,  por  donde  la  Inquisicion,  presente  y  atenta  a 
cada  momento  sobre  todos los  puntos  del  espacio.  podia  verlo  todo  y  oirlo  todo  a 
un  tierapo.  Estaba  aqiif,  alM,  en  el  aire,  en  la  sorabra,  invisible,  desconocida. 
dandoos  la  mano  y  haci さ ndoos  traicion  en  nn  be^o 

No  poaiais  andar,  vivir,  hablar,  dormir,  sin  tener  a  vuestro  lado  la  Inquisicion. 
Estaba  a  viiestra  puerta,  a  vuestra  mesa,  en  vuestro  hogar,  en  vuestro  lecho,  es- 
piando  vuestra  vida,  vuestra  comida,  vuestro  sueno,  vuestra  respiracion.  Tomaba 
para  e»o  la  fi^^ura  de  vuestro  padre,  tie  vuestro  hijo,  de  Tue6tro  hermano,  de  Tiie»- 
tra  esposa,  de  vuestro  vecino.  de  vuestro  amigo.  Leia  vuestro  libro  con  vos,  detras 
(ie  VO.S,  hojeabii  eii viiestra  mesa  al mismo  tiempo  que  vos  la  pajina  mas  secreta 
de  vuestro  pensamiento.  Recojia  en  el  viento  sobre  vuestra  hueila  la  mas  lijen 
palabra.  No  podiaiB  interponer  eutre  ell a  y  vos  ningiin  mar,  ninguna  distanm : 
09  seguia,  compauera  invisiole^  de  ola  en  ola  y  de  sol ea  sol.  Goando  una  escm- 
dra  SG  aparejaba  llevaba  a  su  bordo  la  luquisicion.  Cuando  en  una  colonia  sultaba 
a  tierra  un  rejimiento,  alU  desembarcaba  tambien  an  inquisidor. 

Un  horn Vi re  era  sospechoso  de  herejia;  queria  huir  de  la  hoguera,  pasaba  U 
froiitera.  La  justicia  miida  de  la  iglesia  marcliaba  detras  de  el,  el  paso  en  sa  paso, 
y  doiide  quiera  que  habia  un  domiuicano'  autorizado  por  el  Papa  para  quemar 
cristianos,  decia  una  palabra  y  el  fujitivo  era  cojido,  detenido,  atado  caa  fuertes 
ligaduras  y  Hepultado  vivo  en  un  golfo  de  olvido,  de  donde  no  salia  sino  muchos 
anos  dcspiies  para  ir  al  suplicio  La  Inquistcioti,  en  fin,  veia,  sabia^  a  cada  iostan- 
te  todo lo  que  el  espiritu  mas  humilde  perdido  entre  la  multitud  podia  decir  o 
pensar.  Tenia  la  cabeza  inclinada  sobre  el  confesonario  para  iuterceptar  al  paso 
la  confesion  del  pecador. 

Forzaba  al  confesor  mismo  a  revelar  el  secreto  de  la  peaitencia.  Tomaba  el  lu- 
gar  de  Dios  para  sorprender  un  secreto  que  el  solo  debia  oir. 

La  Inquisicion  per«egiiia,  ya lo  hemos  dioho,  la  indeDendencia  del  pensamiento, 
que  ella  llamaba  herejia.  Pero,  que  era  la  hereji'a?  Ella  escapaba  a  toda  especie 
de  (lefinicion. 

No  era  uiio  hereje  solamente  por  haber  iiegado,  rechazado  alta  y  explicitamente 
)a  doctrina  o la  autorirlad  de  la  iglesia  ;  por  haber  abjurado  bus  pricticas,  haber 
(lesertado  del  confesonario,  rehusario  la  comunion,  burl&dose  de  gus  misterios,  es- 
critu,  predicado  contra  la  preseucia  real  en  la  hostia  o  cualqiiiera  otra  verdad  del 
catolicismo;  por  haber  sustraido  sub  liijos  al  bautismo,  por  haber  rehusado  la  in- 
tervencion  del  sacerdote  en  la  agonia;  por  haber  cometido,  cn  una  palabra,  un 
acto  publico  r  palpable  que  revel ase  por  sf  mismo  una  negacion  del  Evanjelio. 

No  I  La  Inquisicion  era  infinitaraente  mas  refinada  que  eso  en  materia  de  orto- 
dojia.  Ella  tenia  mil  herejias  oculttu)  en  la  sombra  de  au8  venganzas. 

Erase  hereje,  por  ejemplo,  por  haber  negatio,  que  las  campanas  eran  las  trom- 
petas  del  c>enor;  por  liaber  practicado  el* simple  prestamo  a  interes  que  la  iglesia 
ha  Uaniado  siempre  el  pecado  de  usura  ;  por  haber  erabotellado  al  diablo  por  al- 
gun  secreto  procedimiento  de  alquimia  ;  por  haber  recitado  las  salmos,  sin  agregar 
Gloria  pafri  >  por  haber  hecho  contrabando  de  cabal Ioh;  p"r  haber  leido  una  tra- 


AN  ALES  T)K  LA  INQUTSICION  LIMA. 


387 


iluccion  derEvanjelio:  por  haber  discutido  uii artfculo  del  Gitecismo  :  por Imberse 
puesto  una  camisa  blanca  el  nabado  ;  por  haber  dndo  a  sus  hijos  tin  iiombre  he- 
breo  ;  por  halw  vuelto  al morir  la  cara  a la  pared  ;  por  haber  matado  en  pascua 
iin  carneru  padre  :  por  haberse  lavado  por  la  manana  log  brazos  hasta  el  codo  ; 
por  haberse  enjua ヌ julo  la  boca  clespiies  de  comer  ;  por  no  usar  vino  a la  comida  ; 
por  haber  separado  el  gordo  del  tocino  a  la  hora  de  cenar;  por  haber  pasado  sobre 
la  ufia  la  hoja  del  cuchillo  ;  por  haber  miinnurad(\  en  fin,  de  la  venerable  Tnqui- 
sicion. 

Sin  embargo,  apesar  de  su  piadosa  habilidad  cn la  siipercheria,  la  Inqinsicion 
no  siempre  lograba  comprometer  al  acusado  por  sus  propiAS  confesioues. 

La  Inqiufflcion  invocaba  entonces  su  ultimo  recurso,  llamando  en  8U  ausilio  la 
deposicion  de  la  carne  quebrant^da  por  el  sufrimknto.  Empleaba  la  tortura. 

•*  Como  la  herejia  se  ocnlta  principalmente,  decia  el  Manual,  en los  pliegues  de 
" la  conciehcia,  como  ella  es  sobre  todo  un  pensamiento,  la  Inqiusicion  debera 
'*  emplear  frecuentementc  la  tortura  para  conocer  el  Densamiento  intimo  del 
" acusado." 

Pero  la  tortura  era  una  pena  y  seguramente  la  pena  mas  cruel  despues  de  la 
hoguera.  La  Inquisicion  tenia  por  momentos  en  bu  Manual  un  escrupulo  de  cari- 
dad  Exijia  un  motivo,  o  por lo  menoB  un  pretesto  para  inffijir  la  tortura.  Cual ? 
Helo  aqul : el  embarazo  del  acusado  durante  su  interrogatorio,  m  turbacion,  su 
vacilacion.  su  palidez,  una  contradiccion,  una  sospecba  confirmada  por  otra  srspe- 
cha,  un  inaicio,  una  mitad  de  indicio,  un  cuarto  muitiplicado  por  un  cuarto  de 
indicio,  que  equivale  eu  este  caso  a  una  mitad.  de  probabilidsul,  una  apariencia  de 
probabiliaad  unida  a  otra  apariencia,  que  viene  hacieiulo  por  eata  adicion  la  siima 
entera  de  una  probabilidad. 

Am,  con  csta  aljebra  judiciaria,  por  cantidades  infinitesimales  y  por  fracciouea, 
el  jnez  rnistno  njaba  arbitrariameDte  el  principio  de  prueba  que  podia  traer  con- 
sigo  la  pnieba  mas  completa  de  la  tortura.  Torturaba  tan  frecuentemente  y  tan 
largo  tiempo  oomo  queria,.  solo  que,  anteft  de  despedazar  e ひ uombre  da  Cristo,  los 
musculos  de  otro  cristaano  estraviado  o  caliunniado^  calmaba  previamente  su  con- 
ciencia  con  esta  declaracion : 一 "  Ordenamos  que  la  dicha  tortura  sea  empleada  de 
" la  manera  y  durante  el  tiempo  que  juzguemos  conveniente,  despues  de  haber 
" protestado,  como  protestamos,  que  eti  caso  de  lesion,  de  mnerte  o  de  frActiira, 
" el  hecho  do  podrd  imputarae  sino  al  acusado  ノ, 

Para  terminar  nuestra  tarea  de  compilacion  restanos  presentar 
el  cuadro  del  personal  de  que  se  componia  en  Lima  el  Santo 
Oficio. 


Inqinsidores  

Fiscal  

Alguacil  mayor  

Secretarios  del  secrete.  • 
Secretario  de  secuestros 

Receptor  jeneral  

Abogado  del  fisco  


3 
1 
1 
4 
1 
1 
1 


888 


REVISTA  D£  SUD-AMEBIGA. 


Procurador  del  fisco.. 

Contador   

Consultores  del  clero 
Consultores  secnlares 

Calificadores  

Abogados  de  presos . . 
Medicos  


- 1 

1 

7 
3 

37 
2 
1 


Todos  estos  empleados  a8i como los  Hubalternos  disfrutaban  de 
sueldo,  con  escepcion  de  los  consultores  j  calificadores  ascendien- 
do  el  gasto  annal a  21,000  pesos.  Consider&banBe  como  emplea- 
dos snbalternos  a los  siguientes : 

Alcaide   1 

Nuncio   1 

Portero   1 

Despensero   1 

Solicitador   1 

Barbero   1 

Cocinero   1 

Pinches  de  cocina   2 

Dependientes  del  Alcalde  ,   4 

Herrero  -   1 

Al^uaciles   12 

El  empleo  de  alguacil  mayor  era  desempenado  por  un  noble  de 
alto  ran  go,  siendo  el  ultimo  que lo  ejercio  en  Lima  el  marques  de 
MonteH  (le  Oro. 

Los  cargos  de  consultor  y  de  calificador  eran  un  gran  honor 
que  el  Tribunal  concedia  a los  sacerdotes  y  aun  a  algunos  aecala- 
res  de  ]a  nobleza. 

En  los  primeros  tiempos  de 】a  conquista,  el  cardenal  de  Tole- 
do inquisidor  jeneral  en  Espana,  encomend6  a los  obispos  de  Ame- 
rica que  procediesen  en  las  causas  de  fe  como  delegados  de  la  In- 
quisicion;  y  cuando  Servan  de  Cereziiela  lleg6  a  Lima  enviado  por 
el  cardenal  de  Espinosa  para  establecer  el  Tribunal,  conataba  en 
Riis  instrucciones  el  encargo  de  no  juzgar  a los  indios  ;  pues  en  las 
cansas  de  herejia  debian  continuar  sujetos  a los  obispos  y  en  las 
de  sortilejio  a la  jasticia  civil . No  se  crea  por  esto  que  los  obis- 
pos, antes  de  erijirse  el  Santo  Oficio  en  el  vireinatOy  habian  deja- 
do  de  celebrar  autos  ;  pues  consta  en  la  biografia  del  arzobispo 


ANALES  DE  LA  INQUISICION  DE  LIMA. 


389 


frai'Jeronimo  de  Loayza  que  presidio  uno  (indudablemente  la 
primera  hoguera  que  el  fanatismo  eiicendio  en  Lima)  en  1548, 
siendo  quemado  en さ 1 el  flamenco  Juan  Millar,  por luterano.  A 
este  auto  eiguio  otro  en  1560  y  un  tercero  en  1565.  En  cuanto  a 
la  instruccion  que  recibio  Cerezuela  para  no  jnzgar  a los  indios 
fue  derogada,  Hegun  parece,  a los  dos  anos  de  instalado  el  Tribu- 
nal ; pues  Q08  ha  sido  imposihle  encontrar  la  real  cedula  de  dero- 
gacion. 

Corao  se  ve,  de  dia  en  dia  se  auinentaba  la  jurisdiccion  del  San- 
to Oncio  y  el  fan&tico  Felipe  II,  tomo  a  empeKo  rodear  a los  In- 
quisidores  de  prerrogativas  y  consideraciones.  En  prueba  de  ello 
transcribiremos  una  de  las  muchas  cedulas  que  dirijio  al viroi 
del  Peru. 

" Marques  de  MonteBclaro8  Pariente,  mi  virei,  Qobernador  y 
" Capitan  Jeneral  de  las  provincias  del  Peru: 一 Ya  sabreis lo 
" mucho  que  Dios  nuestro  BeSor  es  serviao  y  Duestra  santa  f5  ca- 
" tolica  ensalzada  por  el  Santo  Oncio  de  la 丄 nqui'sicicm  y  de  caan- 
" to  benencio  ha  sido  a la  universal  Iglesia,  a  mis  reinos  y  8en6- 
" rios  y  Daturales  de  elloB,  despues  que lo8  senores  Reyes  catolicos 
"degloriosa  memoria  mis  revisabuelos  la  pusieron  y  plantaron 
" en  ellos,  con  que  se  ha  limpiado  de  infinidad  de  herejes  que  a 
" ellos  han  venido  con  el  castigo  que  se les  ha  dado  en  tantos,  tan 
" grandes  e  insignes  autos  conio  se  haii  celebrado,  que  les  han 
" causado  gran  temor  y  conAision  y  a los  catolicos  singular  gozo, 
" quietud  y  consuelo :  de  que  como  veis  por  carecer  de  esta  gracia 
" otros  reinos  han  padecido  y  padecen  grandes  disturbios,  inquie- 
" tudes  y  desasosiego,  de  que  datnos  muchas  gracias  a  nuestro 
" SeSor  que  asf lo  ha  encaminado  haciendo  tan  gran  bien  a  estos. 
" Y  asi  por  todo  esto  como  por  habermelo  encomendado  afectuo- 
" samente  el Rei  mi  Seiior  y  padre  que  est^  en  el  cielo,  como  por 
" lo  que  Yo le  estimo,  por  devocion  y  aficion  que le  tengo  y la 
" obligacion  que  a  todos  los  fieles  corre  ae  mirar  por  SI  que  sea 
" amparado,  defendido  y  honrado,  mayormente  en  estos  tiempos 
" que  tanta  pecesidad  hai;  v  per  una  cle 】as  principales  cosas  que 
" se  OS  pued'eh^encomendar  de  mi  Estado  Real,  or  encargo さ man- 
" do  que  asi  a lo8  venerables  inquisidores  apostdlicos  de  esas  pro- 
" vincias  como  a  todos  los  otros  familiares  v  ministros  del  Santo 
" Oficio;  les  honreis  y  favorezcais  dandoles  de  nuestra  parte  todo 
" el  favor  y  ayuda  que  os  pidieren,  guard&ndoles  y  hacieiifloles 
" guardar  todos  los  privilejios  y  exenciones  que  les  est&n  conce- 


390 


REVISTA  DE  SUD-AMERIGA. 


" didas,  asi  por  derechos,  concordia  y  cedul^  reales,  como  de 
" uso  y  costumbre  y  en  otra  cualquiera  manera.  De  suerte  q^ue  el 
" dicho  Santo  Oficio  se  ejerza  con  la  libertad  y  autoridad  que 
" siempre  ha  tenido  y  Yo  deseo  tanga,  y  no  hagais  ni  permitais 
" que  se  haga  otra  cosa  en  .mauera  alguna,  que  demas  que  cum- 
" plireis  con lo  que  sois  obligado  como  catolico  cristiano  y  con  el 
" cargo  que  teneis  en  esa  provincia  y  que  a  vuestro  ejemplo  haran 
" otros  lo  misino,  me  tendre  de  vos  por  mui  servido  y  a lo  contra- 
" rio  no  tengo  de  dar lugar.  Dada  en  Valladolid  a 18  de  agosto 
" de  1603.  Yo  bl  Rbi 一 Por  man  dado  del Rei  nucBtro  Sefior — 
" Juan  de  Ibarra. 

En  otra  real  cedula  Be  eucuentrau  estas  lineas :  "  Y  por  que 
" los  dichos  inquisidores,  oficiales  y  ministros  que  agora  son  y 
" fiieren  adelante  puedan  mas  libremente  ejercer  el  dicho  Santo 
" Oficio  ponemos  a  ellos  y  a  sua  familiares  con  tpdos  sus  bienes  y 
" haciendas  so  nuestro  amparo,  aalvaguardia  y  defendimiento 
" real  en  tal manera  que  ninguno  por  via  directa  ni indirecta  sea 
" osado  de  lo  perturbar,  damnificar,  ni  hacer,  ui  permitir  que  les 
" sea  hecho  danoo  desaguisado  alguno  so laa  penas.  en  que  incur- 
" ren los  quebrantadores  de  la  salvaguardia  y  seguro  de  su  Rei  y 
* '  Sefior  natural y  esta  es  nuestra  voluntad  y  de  lo  contrario  nos 
" tendremos  por  mui  deservidos/ ' 

Citando  esta  real  cedula  dice  Avendano  en  su  Tesoro  Indico  que 
un  rejidor  de  Lima  por  el  delito  de  burlarse  de  la  Inquisicion  fue 
aprehendido  por  sus  familiares  ;  mas  dos  alcaldes  ordinarios  lo  , 
quitaron  y  condujeron  donde  el  virei.  Por  lo  que  la  Inquisicion 
tuvo  que  castigar  tambien  a los  alcaldes  con  multa  y  arresto. 

Peiia,  Valenzuela,  Diana,  Narbona,  Paramo,  Solorzano  en  su 
polUica  indiana  y la  Eecopilacion  de  Indian,  se  ocupan  estensamen- 
te  de  los  privilejios  acordados  a los  inqiiisidorea  y  a  su  lectura  re- 
mitimos  a los  que  deseen  mayor  copia  de  datos  sobre  est